{"id":6268,"date":"2021-10-15T16:29:49","date_gmt":"2021-10-15T22:29:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6268"},"modified":"2022-06-19T16:59:41","modified_gmt":"2022-06-19T22:59:41","slug":"camino-de-perfeccion-valladolid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6268","title":{"rendered":"Camino de perfecci\u00f3n (Valladolid)"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\">.<br \/><strong>\u00cdndice: Santa Teresa de Jes\u00fas, <em>Camino de perfecci\u00f3n <\/em>(V)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#stjCPVcv\"><strong>Camino de perfecci\u00f3n &#8211; c\u00f3dice Valladolid &#8211;<\/strong><\/a><br \/><strong><a href=\"#stjCPVprl\">Pr\u00f3logo<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV1\">Cap\u00edtulo 1: De la causa que me movi\u00f3 a hacer con tanta estrechura este monasterio.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV2\">Cap\u00edtulo 2: Que trata c\u00f3mo se han de descuidar de las necesidades corporales, y del bien que hay en la pobreza.<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV3\">Cap\u00edtulo 3: Prosigue lo que en el primero comenc\u00e9 a tratar, y persuade a las hermanas a que se ocupen siempre en suplicar a Dios favorezca a los que trabajan por la Iglesia. -Acaba con una exclamaci\u00f3n.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV4\">Cap\u00edtulo 4: En que persuade la guarda de la Regla, y de tres cosas importantes para la vida espiritual. Declara la primera de estas tres cosas, que es amor del pr\u00f3jimo, y lo que da\u00f1an amistades particulares.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV5\">Cap\u00edtulo 5: Prosigue en los confesores. Dice lo que importa sean letrados.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV6\">Cap\u00edtulo 6: Torna a la materia que comenz\u00f3 del amor perfecto.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV7\">Cap\u00edtulo 7: En que trata de la misma materia de amor espiritual, y da algunos avisos para ganarle.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV8\">Cap\u00edtulo 8: Trata del gran bien que es desasirse de todo lo criado interior y exteriormente.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV9\">Cap\u00edtulo 9: Que trata del gran bien que hay en huir los deudos los que han dejado el mundo, y cu\u00e1n m\u00e1s verdaderos amigos hallan.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV10\">Cap\u00edtulo 10: Trata c\u00f3mo no basta desasirse de lo dicho, si no nos desasimos de nosotras mismas, y c\u00f3mo est\u00e1n juntas esta virtud y la humildad.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV11\">Cap\u00edtulo 11: Prosigue en la mortificaci\u00f3n, y dice la que se ha de adquirir en las enfermedades.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV12\">Cap\u00edtulo 12:Trata de c\u00f3mo ha de tener en poco la vida el verdadero amador de Dios, y la honra.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV13\">Cap\u00edtulo 13: Prosigue en la mortificaci\u00f3n, y c\u00f3mo ha de huir de los puntos y razones del mundo para llegarse a la verdadera raz\u00f3n.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV14\">Cap\u00edtulo 14: En que trata lo mucho que importa no dar profesi\u00f3n a ninguna que vaya contrario su esp\u00edritu de las cosas que quedan dichas.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV15\">Cap\u00edtulo 15: Que trata del gran bien que hay en no disculparse, aunque se vean condenar sin culpa.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV16\">Cap\u00edtulo 16: De la diferencia que ha de haber en la perfecci\u00f3n de la vida de los contemplativos a los que se contentan con oraci\u00f3n mental, y c\u00f3mo es posible algunas veces subir Dios un alma distra\u00edda a perfecta contemplaci\u00f3n y la causa de ello. -Es mucho de notar este cap\u00edtulo y el que viene cabe \u00e9l.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV17\">Cap\u00edtulo 17: De c\u00f3mo no todas las almas son para contemplaci\u00f3n, y c\u00f3mo algunas llegan a ella tarde, y que el verdadero humilde ha de ir contento por el camino que le llevare el Se\u00f1or.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV18\">Cap\u00edtulo 18: Que prosigue en la misma materia y dice cu\u00e1nto mayores son los trabajos de los contemplativos que de los activos. -Es de mucha consolaci\u00f3n para ellos.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV19\">Cap\u00edtulo 19: Que comienza a tratar de la oraci\u00f3n. -Habla con almas que no pueden discurrir con el entendimiento.<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV20\">Cap\u00edtulo 20: Trata c\u00f3mo por diferentes v\u00edas nunca falta consolaci\u00f3n en el camino de la oraci\u00f3n, y aconseja a las hermanas de esto sean sus pl\u00e1ticas siempre.<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV21\">Cap\u00edtulo 21: Que dice lo mucho que importa comenzar con gran determinaci\u00f3n a tener oraci\u00f3n, y no hacer caso de los inconvenientes que el demonio pone.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV22\">Cap\u00edtulo 22: En que declara qu\u00e9 es oraci\u00f3n mental.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV23\">Cap\u00edtulo 23: Trata de lo que importa no tornar atr\u00e1s quien ha comenzado camino de oraci\u00f3n, y torna a hablar de lo mucho que va en que sea con determinaci\u00f3n.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV24\">Cap\u00edtulo 24: Trata c\u00f3mo se ha de rezar oraci\u00f3n vocal con perfecci\u00f3n, y cu\u00e1n junta anda con ella la mental.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV25\">Cap\u00edtulo 25: En que dice lo mucho que gana un alma que reza con perfecci\u00f3n vocalmente, y c\u00f3mo acaece levantarla Dios de all\u00ed a cosas sobrenaturales.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV26\">Cap\u00edtulo 26: En que va declarando el modo para recoger el pensamiento. -Pone medios para ello. -Es cap\u00edtulo muy provechoso para los que comienzan oraci\u00f3n.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV27\">Cap\u00edtulo 27: En que trata el gran amor que nos mostr\u00f3 el Se\u00f1or en las primeras palabras del Patern\u00f3ster, y lo mucho que importa no hacer caso ninguno del linaje las que de veras quieren ser hijas de Dios.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV28\">Cap\u00edtulo 28: En que declara qu\u00e9 es oraci\u00f3n de recogimiento, y p\u00f3nense algunos medios para acostumbrarse a ella.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV29\">Cap\u00edtulo 29: Prosigue en dar medios para procurar esta oraci\u00f3n de recogimiento. -Dice lo poco que se nos ha de dar de ser favorecidas de los prelados.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV30\">Cap\u00edtulo 30: Dice lo que importa entender lo que se pide en la oraci\u00f3n. -Trata de estas palabras del patern\u00f3ster: \u00ab<em>Sanctificetur nomen tuum, adveniat regnum tuum<\/em>\u00bb. -Apl\u00edcalas a oraci\u00f3n de quietud y comi\u00e9nzala a declarar.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV31\">Cap\u00edtulo 31: Que prosigue en la misma materia. -Declara qu\u00e9 es oraci\u00f3n de quietud. -Pone algunos avisos para los que la tienen. -Es mucho de notar.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV32\">Cap\u00edtulo 32: Que trata de estas palabras del Patern\u00f3ster: \u00abFiat voluntas tua sicut in coelo et in terra\u00bb, y lo mucho que hace quien dice estas palabras con toda determinaci\u00f3n, y cu\u00e1n bien se lo paga el Se\u00f1or.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV33\">Cap\u00edtulo 33: En que trata la gran necesidad que tenemos de que el Se\u00f1or nos d\u00e9 lo que pedimos en estas palabras del Patern\u00f3ster: \u00ab<em>Panem nostrum quotidianum da nobis h<\/em>odie\u00bb.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV34\">Cap\u00edtulo 34: Prosigue en la misma materia. -Es muy bueno para despu\u00e9s de haber recibido el Sant\u00edsimo Sacramento.<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV35\">Cap\u00edtulo 35: Acaba la materia comenzada con una exclamaci\u00f3n al Padre Eterno.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV36\">Cap\u00edtulo 36: Trata de estas palabras del patern\u00f3ster: \u00ab<em>Dimitte nobis debita nostra<\/em>\u00bb.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV37\">Cap\u00edtulo 37: Dice la excelencia de esta oraci\u00f3n del Patern\u00f3ster, y c\u00f3mo hallaremos de muchas maneras consolaci\u00f3n en ella.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV38\">Cap\u00edtulo 38: Que trata de la gran necesidad que tenemos de suplicar al Padre eterno nos conceda lo que pedimos en estas palabras: \u00ab<em>Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo<\/em>\u00bb, y declara algunas tentaciones. -Es de notar.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV39\">Cap\u00edtulo 39: Prosigue la misma materia, y da avisos de tentaciones algunas de diferentes maneras, y pone los remedios para que se puedan librar de ellas.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV40\">Cap\u00edtulo 40: Dice c\u00f3mo procurando siempre andar en amor y temor de Dios, iremos seguras entre tantas tentaciones.<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV41\">Cap\u00edtulo 41: Que habla del temor de Dios, y c\u00f3mo nos hemos de guardar de pecados veniales.<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#stjCPV42\">Cap\u00edtulo 42: En que trata de estas postreras palabras del Patern\u00f3ster: \u00ab<em>Sed libera nos a malo. Amen<\/em>\u00bb. Mas l\u00edbranos del mal. Am\u00e9n.<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a id=\"stjCPVcv\"><\/a><br \/><strong>Camino de perfecci\u00f3n<\/strong><br \/><strong>&#8211; C\u00f3dice Valladolid &#8211;<\/strong><br \/><strong>JHS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este libro trata de avisos y consejos que da Teresa de Jes\u00fas a las hermanas religiosas e hijas suyas de los monasterios que con el favor de nuestro Se\u00f1or y de la gloriosa Virgen Madre de Dios, Se\u00f1ora nuestra, ha fundado de la Regla primera de nuestra Se\u00f1ora del Carmen. En especial le dirige a las hermanas del monasterio de San Jos\u00e9 de \u00c1vila, que fue el primero, de donde ella era priora cuando le escribi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo lo que en \u00e9l dijere, me sujeto a lo que tiene la madre Santa Iglesia Romana, y si alguna cosa fuere contraria a esto, es por no lo entender. Y as\u00ed, a los letrados que lo han de ver, pido, por amor de nuestro Se\u00f1or, que muy particularmente lo miren y enmienden si alguna falta en esto hubiere, y otras muchas que tendr\u00e1 en otras cosas. Si algo hubiere bueno, sea para gloria y honra de Dios y servicio de su sacrat\u00edsima Madre, Patrona y Se\u00f1ora nuestra, cuyo h\u00e1bito yo tengo, aunque harto indigna de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">JHS<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPVprl\"><\/a><br \/>Pr\u00f3logo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Sabiendo las hermanas de este monasterio de San Jos\u00e9 c\u00f3mo ten\u00eda licencia del Padre Presentado Fray Domingo Ba\u00f1es, de la Orden del glorioso Santo Domingo, que al presente es mi confesor, para escribir algunas cosas de oraci\u00f3n en que parece podr\u00e9 atinar por haber tratado con muchas personas espirituales y santas, me han tanto importunado les diga algo de ella, que me he determinado a las obedecer, viendo que el amor grande que me tienen puede hacer m\u00e1s acepto lo imperfecto y por mal estilo que yo les dijere, que algunos libros que est\u00e1n muy bien escritos de quien sab\u00eda lo que escribe. Y conf\u00edo en sus oraciones que podr\u00e1 ser por ellas el Se\u00f1or se sirva acierte a decir algo de lo que al modo y manera de vivir que se lleva en esta casa conviene. Y si fuere mal acertado, el Padre Presentado que lo ha de ver primero, lo remediar\u00e1 o lo quemar\u00e1, y yo no habr\u00e9 perdido nada en obedecer a estas siervas de Dios, y ver\u00e1n lo que tengo de m\u00ed cuando Su Majestad no me ayuda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Pienso poner algunos remedios para algunas tentaciones menudas que pone el demonio, que -por serlo tanto- por ventura no hacen caso de ellas, y otras cosas, como el Se\u00f1or me diere a entender y se me fueren acordando, que como no s\u00e9 lo que he de decir, no puedo decirlo con concierto; y creo es lo mejor no le llevar, pues es cosa tan desconcertada hacer yo esto. El Se\u00f1or ponga en todo lo que hiciere sus manos para que vaya conforme a su santa voluntad, pues son \u00e9stos mis deseos siempre, aunque las obras tan faltas como yo soy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. S\u00e9 que no falta el amor y deseo en m\u00ed para ayudar en lo que yo pudiere para que las almas de mis hermanas vayan muy adelante en el servicio del Se\u00f1or. Y este amor, junto con los a\u00f1os y experiencia que tengo de algunos monasterios, podr\u00e1 ser aproveche para atinar en cosas menudas m\u00e1s que los letrados, que por tener otras ocupaciones m\u00e1s importantes y ser varones fuertes no hacen tanto caso de cosas que en s\u00ed no parecen nada, y a cosa tan flaca como somos las mujeres todo nos puede da\u00f1ar; porque las sutilezas del demonio son muchas para las muy encerradas, que ven son menester armas nuevas para da\u00f1ar. Yo, como ruin, heme sabido mal defender, y as\u00ed querr\u00eda escarmentasen mis hermanas en m\u00ed. No dir\u00e9 cosa que en m\u00ed, o por verla en otras, no la tenga por experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Pocos d\u00edas ha me mandaron escribiese cierta relaci\u00f3n de mi vida, adonde tambi\u00e9n trat\u00e9 algunas cosas de oraci\u00f3n. Podr\u00e1 ser no quiera mi confesor le ve\u00e1is, y por esto pondr\u00e9 aqu\u00ed alguna cosa de lo que all\u00ed va dicho y otras que tambi\u00e9n me parecer\u00e1n necesarias. El Se\u00f1or lo ponga por su mano, como le he suplicado, y lo ordene para su mayor gloria, am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV1\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 1:<br \/><\/strong>De la causa que me movi\u00f3 a hacer con tanta estrechura este monasterio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Al principio que se comenz\u00f3 este monasterio a fundar (por las causas que en el libro tengo escrito est\u00e1n dichas, con algunas grandezas del Se\u00f1or, en que dio a entender se hab\u00eda mucho de servir en esta casa), no era mi intenci\u00f3n hubiera tanta aspereza en lo exterior ni que fuese sin renta, antes quisiera hubiera posibilidad para que no faltara nada. En fin, como flaca y ruin; aunque algunos buenos intentos llevaba m\u00e1s que mi regalo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. En este tiempo vinieron a mi noticia los da\u00f1os de Francia y el estrago que hab\u00edan hecho estos luteranos y cu\u00e1nto iba en crecimiento esta desventurada secta. Dime gran fatiga, y como si yo pudiera algo o fuera algo, lloraba con el Se\u00f1or y le suplicaba remediase tanto mal. Parec\u00edame que mil vidas pusiera yo para remedio de un alma de las muchas que all\u00ed se perd\u00edan. Y como me vi mujer y ruin e imposibilitada de aprovechar en lo que yo quisiera en el ser servicio del Se\u00f1or, y toda mi ansia era, y a\u00fan es, que pues tiene tantos enemigos y tan pocos amigos, que \u00e9sos fuesen buenos, determin\u00e9 a hacer eso poquito que era en m\u00ed, que es seguir los consejos evang\u00e9licos con toda la perfecci\u00f3n que yo pudiese y procurar que estas poquitas que est\u00e1n aqu\u00ed hiciesen lo mismo, confiada en la gran bondad de Dios, que nunca falta de ayudar a quien por \u00e9l se determina a dejarlo todo; y que siendo tales cuales yo las pintaba en mis deseos, entre sus virtudes no tendr\u00edan fuerza mis faltas, y podr\u00eda yo contentar en algo al Se\u00f1or, y que todas ocupadas en oraci\u00f3n por los que son defendedores de la Iglesia y predicadores y letrados que la defienden, ayud\u00e1semos en lo que pudi\u00e9semos a este Se\u00f1or m\u00edo, que tan apretado le traen a los que ha hecho tanto bien, que parece le querr\u00edan tornar ahora ala cruz estos traidores y que no tuviese adonde reclinar la cabeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. \u00a1Oh Redentor m\u00edo, que no puede mi coraz\u00f3n llegar aqu\u00ed sin fatigarse mucho! \u00bfQu\u00e9 es esto ahora de los cristianos? \u00bfSiempre han de ser los que m\u00e1s os deben los que os fatiguen? \u00bfA los que mejores obras hac\u00e9is, a los que escog\u00e9is para vuestros amigos, entre los que and\u00e1is y os comunic\u00e1is por los sacramentos? \u00bfNo est\u00e1n hartos de los tormentos que por ellos hab\u00e9is pasado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Por cierto, Se\u00f1or m\u00edo, no hace nada quien ahora se aparta del mundo. Pues a Vos os tienen tan poco ley, \u00bfqu\u00e9 esperamos nosotros? \u00bfPor ventura merecemos nosotros mejor nos la tengan? \u00bfpor ventura h\u00e9mosles hecho mejores obras para que nos guarden amistad? \u00bfqu\u00e9 es esto? \u00bfqu\u00e9 esperamos yo los que por la bondad del Se\u00f1or estamos sin aquella ro\u00f1a pestilencial, que ya aqu\u00e9llos son del demonio? Buen castigo han ganado por sus manos y bien han granjeado con sus deleites fuego eterno. \u00a1All\u00e1 se lo hayan!, aunque no me deja de quebrar el coraz\u00f3n ver tantas almas como se pierden. Mas del mal no tanto: querr\u00eda no ver perder m\u00e1s cada d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. \u00a1Oh hermanas m\u00edas en Cristo! ayudadme a suplicar esto al Se\u00f1or, que para eso os junt\u00f3 aqu\u00ed; \u00e9ste es vuestro llamamiento, \u00e9stos han de ser vuestros negocios, \u00e9stos han de ser vuestros deseos, aqu\u00ed vuestras l\u00e1grimas, \u00e9stas vuestras peticiones; no, hermanas m\u00edas, por negocios del mundo; que yo me r\u00edo y aun me congojo de las cosas que aqu\u00ed nos vienen a encargar supliquemos a Dios, de pedir a Su Majestad rentas y dineros, y algunas personas que querr\u00eda yo suplicasen a Dios los repisasen todos. Ellos buena intenci\u00f3n tienen y, en fin, se hace por ver su devoci\u00f3n, aunque tengo para m\u00ed que en estas cosas nunca me oye. Est\u00e1se ardiendo el mundo, quieren tornar a sentenciar a Cristo, como dicen, pues le levantan mil testimonios, quieren poner su Iglesia por el suelo, \u00bfy hemos de gastar tiempo en cosas que por ventura, si Dios se las diese, tendr\u00edamos un alma menos en el cielo? No, hermanas m\u00edas, no es tiempo de tratar con Dios negocios de poca importancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por cierto que, si no mirase a la flaqueza humana, que se consuela que las ayuden en todo (y) es bien si fu\u00e9semos algo), que holgar\u00eda se entendiese no son \u00e9stas las cosas que se han de suplicar a Dios con tanto cuidado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV2\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 2<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que trata c\u00f3mo se han de descuidar de las necesidades corporales, y del bien que hay en la pobreza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. No pens\u00e9is, hermanas m\u00edas, que por no andar a contentar a los del mundo os ha de faltar de comer, yo os aseguro. Jam\u00e1s por artificios humanos pretend\u00e1is sustentaros, que morir\u00e9is de hambre, y con raz\u00f3n. Los ojos en vuestro esposo; \u00e9l os ha de sustentar. Contento \u00e9l, aunque no quieran, os dar\u00e1n de comer los menos vuestros devotos, como lo hab\u00e9is visto por experiencia. Si haciendo vosotras esto muriereis de hambre, \u00a1bienaventuradas las monjas de San Jos\u00e9! Esto no se os olvide, por amor del Se\u00f1or. Pues dej\u00e1is la renta, dejad el cuidado de la comida; si no, todo va perdido. Los que quiere el Se\u00f1or que la tengan, tengan enhorabuena esos cuidados, que es mucha raz\u00f3n, pues es su llamamiento; mas nosotras, hermanas, es disparate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Cuidado de rentas ajenas, me parece a m\u00ed ser\u00eda estar pensando en lo que los otros gozan. S\u00ed, que por vuestro cuidado no muda el otro su pensamiento ni se le pone deseo de dar limosna. Dejad ese cuidado a quien los puede mover a todos, que es el Se\u00f1or de las rentas y de los renteros. Por su mandamiento venimos aqu\u00ed; verdaderas son sus palabras; no pueden faltar; antes faltar\u00e1n los cielos y la tierra. No le faltemos nosotras, que no hay\u00e1is miedo que falte. Y si alguna vez os faltare, ser\u00e1 para mayor bien, como faltaban las vidas a los santos cuando los mataban por el Se\u00f1or, y era para aumentarles la gloria por el martirio. Buen trueco ser\u00eda acabar presto con todo y gozar de la hartura perdurable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Mirad, hermanas, que va mucho en esto muerta yo, que para esto os lo dejo escrito; que mientras yo viviere os lo acordar\u00e9, que por experiencia veo la gran ganancia: cuando menos hay, m\u00e1s descuidada estoy, y sabe el Se\u00f1or que, a mi parecer, me da m\u00e1s pena cuando mucho sobra que cuando nos falta. No s\u00e9 si lo hace como ya tengo visto nos lo da luego el Se\u00f1or. Ser\u00eda enga\u00f1ar el mundo otra cosa, hacernos pobres no lo siendo de esp\u00edritu, sino en lo exterior. Conciencia se me har\u00eda, a manera de decir, y parecerme h\u00eda era pedir limosna las ricas, y plega a Dios no sea as\u00ed, que adonde hay estos cuidados demasiados de que den, una vez u otra se ir\u00e1n por la costumbre, o podr\u00edan ir y pedir lo que no han menester, por ventura a quien tiene m\u00e1s necesidad. Y aunque ellos no pueden perder nada sino ganar, nosotras perder\u00edamos. No plega a Dios, mis hijas. Cuando esto hubiera de ser, m\u00e1s quisiera tuvierais renta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. En ninguna manera se ocupe en esto el pensamiento, os pido por amor de Dios en limosna. Y la m\u00e1s chiquita, cuando esto entendiese alguna vez en esta casa, clame a Su Majestad y acu\u00e9rdelo a la mayor. Con humildad le diga que va errada; y valo tanto, que poco a poco se va perdiendo la verdadera pobreza. Yo espero en el Se\u00f1or no ser\u00e1 as\u00ed ni dejar\u00e1 a sus siervas. Y para esto, aunque no sea para m\u00e1s, aproveche esto que me hab\u00e9is mandado escribir por despertador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Y crean, mis hijas, que para vuestro bien me ha dado el Se\u00f1or un poquito a entender los bienes que hay en la santa pobreza, y las que lo probaren lo entender\u00e1n, quiz\u00e1 no tanto como yo; porque no s\u00f3lo no hab\u00eda sido pobre de esp\u00edritu, aunque lo ten\u00eda profesado, sino loca de esp\u00edritu. Ello es un bien que todos los bienes del mundo encierra en s\u00ed. Es un se\u00f1or\u00edo grande. Digo que es se\u00f1orear todos los bienes de \u00e9l otra vez a quien no se le da nada de ellos. \u00bfQu\u00e9 se me da a m\u00ed de los reyes y se\u00f1ores, si no quiero sus rentas, ni de tenerlos contentos, si un tantito se atraviesa haber de descontentar en algo por ellos a Dios? \u00bfNi qu\u00e9 se me da de sus honras, si tengo entendido en lo que est\u00e1 ser muy honrado un pobre, que es en ser verdaderamente pobre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengo para m\u00ed que honras y dineros casi siempre andan juntos, y que quien quiere honra no aborrece dineros, y que quien los aborrece que se le da poco de honra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Enti\u00e9ndase bien esto, que me parece que esto de honra siempre trae consigo alg\u00fan inter\u00e9s de rentas o dineros; porque por maravilla hay honrado en el mundo si es pobre; antes, aunque lo sea en s\u00ed, le tienen en poco. La verdadera pobreza trae una honraza consigo que no hay quien la sufra; la pobreza que es tomada por solo Dios, digo, no ha menester contentar a nadie, sino a \u00e9l. Y es cosa muy cierta, en no habiendo menester a nadie, tener muchos amigos. Yo lo tengo bien visto por experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Porque hay tanto escrito de esta virtud que no lo sabr\u00e9 yo entender, cu\u00e1nto m\u00e1s decir, y por no la agraviar en loarla yo, no digo m\u00e1s de ella. S\u00f3lo he dicho lo que he visto por experiencia, y yo confieso que he ido tan embebida, que no me he entendido hasta ahora. Mas, pues est\u00e1 dicho, por amor del Se\u00f1or, pues son nuestras armas la santa pobreza y lo que al principio de la fundaci\u00f3n de nuestra Orden tanto se estimaba y guardaba en nuestros santos Padres (que) me ha dicho quien la sabe, que de un d\u00eda para otro no guardaban nada), ya que en tanta perfecci\u00f3n en lo exterior no se guarde, en lo interior procuremos tenerla. Dos horas son de vida, grand\u00edsimo el premio; y cuando no hubiera ninguno sino cumplir lo que nos aconsej\u00f3 el Se\u00f1or, era grande la paga imitar en algo a Su Majestad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Estas armas han de tener nuestras banderas, que de todas maneras lo queramos guardar: en casa, en vestidos, en palabras y mucho m\u00e1s en el pensamiento. Y mientras esto hicieren, no hayan miedo caiga la religi\u00f3n de esta casa, con el favor de Dios; que, como dec\u00eda Santa Clara, grandes muros son los de la pobreza. De \u00e9stos, dec\u00eda ella, y de humildad quer\u00eda cercar sus monasterios. Y a buen seguro, si se guarda de verdad, que est\u00e9 la honestidad y todo lo dem\u00e1s fortalecido mucho mejor que con muy suntuosos edificios. De esto se guarden; por amor de Dios y por su sangre se lo pido yo; y si con conciencia puedo decir, que el d\u00eda que tal hicieren se torne a caer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Muy mal parece, hijas m\u00edas, de la hacienda de los pobrecitos se hagan grandes casas. No lo permita Dios, sino pobre en todo y chica. Parezc\u00e1monos en algo a nuestro Rey, que no tuvo casa, sino en el portal de Bel\u00e9n adonde naci\u00f3, y la cruz adonde muri\u00f3. Casas eran \u00e9stas adonde se pod\u00eda tener poca recreaci\u00f3n. Los que las hacen grandes, ellos se entender\u00e1n; llevan otros intentos santos. Mas trece pobrecitas, cualquier rinc\u00f3n les basta. Si porque es menester por el mucho encerramiento tuvieren campo (y) aun ayuda a la oraci\u00f3n y devoci\u00f3n) con algunas ermitas para apartarse a orar, enhorabuena; mas edificios y casa grande ni curioso nada, \u00a1Dios nos libre! Siempre os acordad se ha de caer todo el d\u00eda del juicio; \u00bfqu\u00e9 sabemos si ser\u00e1 presto?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Pues hacer mucho ruido al caerse casa de trece pobrecillas no es bien, que los pobres verdaderos no han de hacer ruido; gente sin ruido ha de ser para que los hayan l\u00e1stima. Y c\u00f3mo se holgar\u00e1n si ven alguno por la limosna que les ha hecho librarse del infierno; que todo es posible, porque est\u00e1n muy obligadas a rogar por sus almas muy continuamente, pues os dan de comer; que tambi\u00e9n quiere el Se\u00f1or que, aunque viene de su parte, lo agradezcamos a las personas por cuyo medio nos lo da; y de esto no haya descuido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00e9 lo que hab\u00eda comenzado a decir, que me he divertido. Creo lo ha querido el Se\u00f1or, porque nunca pens\u00e9 escribir lo que aqu\u00ed he dicho. Su Majestad nos tenga siempre de su mano para que no se caiga de ello, am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV3\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 3<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prosigue lo que en el primero comenc\u00e9 a tratar, y persuade a las hermanas a que se ocupen siempre en suplicar a Dios favorezca a los que trabajan por la Iglesia. Acaba con una exclamaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Tornando a lo principal para lo que el Se\u00f1or nos junt\u00f3 en esta casa y por lo que yo mucho deseo seamos algo para que contentemos a Su Majestad, digo que viendo tan grandes males que fuerzas humanas no bastan a atajar este fuego de estos herejes, con que se ha pretendido hacer gente para si pudieran a fuerza de armas remediar tan gran mal y que va tan adelante, hame parecido es menester como cuando los enemigos en tiempo de guerra han corrido toda la tierra, y vi\u00e9ndose el Se\u00f1or de ella apretado se recoge a una ciudad, que hace muy bien fortalecer, y desde all\u00ed acaece algunas veces dar en los contrarios y ser tales los que est\u00e1n en la ciudad, como es gente escogida, que pueden m\u00e1s ellos a solas que con muchos soldados, si eran cobardes, pudieron, y muchas veces se gana de esta manera victoria; al menos, aunque no se gane, no los vencen; porque, como no haya traidor, si no es por hambre, no los pueden ganar. Ac\u00e1 esta hambre no la puede haber que baste a que se rindan; a morir s\u00ed, mas no a quedar vencidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Mas \u00bfpara qu\u00e9 he dicho esto? Para que entend\u00e1is, hermanas m\u00edas, que lo que hemos de pedir a Dios es que en este castillito que hay ya de buenos cristianos no se nos vaya ya ninguno con los contrarios, y a los capitanes de este castillo o ciudad, los haga muy aventajados en el camino del Se\u00f1or, que son los predicadores y te\u00f3logos; y pues los m\u00e1s est\u00e1n en las religiones, que vayan muy adelante en su perfecci\u00f3n y llamamiento, que es muy necesario; que ya, como tengo dicho, nos ha de valer el brazo eclesi\u00e1stico y no el seglar. Y pues para lo uno ni lo otro no valemos nada para ayudar a nuestro Rey, procuremos ser tales que valgan nuestras oraciones para ayudar a estos siervos de Dios, que con tanto trabajo se han fortalecido con letras y buena vida y trabajado para ayudar ahora al Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Podr\u00e1 ser dig\u00e1is que para qu\u00e9 encarezco tanto esto y digo hemos de ayudar a los que son mejores que nosotras. Yo os lo dir\u00e9, porque a\u00fan no creo entend\u00e9is bien lo mucho que deb\u00e9is al Se\u00f1or en traeros adonde tan quitadas est\u00e1is de negocios y ocasiones y tratos: es grand\u00edsima merced \u00e9sta; lo que no est\u00e1n los que digo, ni es bien que est\u00e9n, en estos tiempos menos que en otros; porque han de ser los que esfuercen la gente flaca y pongan \u00e1nimo a los peque\u00f1os. \u00a1Buenos quedar\u00edan los soldados sin capitanes! Han de vivir entre los hombres y tratar con los hombres y estar en los palacios y aun hacerse algunas veces con ellos en lo exterior. \u00bfPens\u00e1is, hijas m\u00edas, que es menester poco para tratar con el mundo y vivir en el mundo y tratar negocios del mundo y hacerse, como he dicho, a la conversaci\u00f3n del mundo, y ser en lo interior extra\u00f1os del mundo y enemigos del mundo y estar como quien est\u00e1 en destierro y, en fin, no ser hombres sino \u00e1ngeles?. Porque a no ser esto as\u00ed, ni merecen nombre de capitanes, ni permita el Se\u00f1or salgan de sus celdas, que m\u00e1s da\u00f1o har\u00e1n que provecho. Porque no es ahora tiempo de ver imperfecciones en los que han de ense\u00f1ar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Y si en lo interior no est\u00e1n fortalecidos en entender lo mucho que va en tenerlo todo debajo de los pies y estar desasidos de las cosas que se acaban y asidos a las eternas, por mucho que lo quieran encubrir, han de dar se\u00f1al. Pues \u00bfcon qui\u00e9n lo han sino con el mundo? No hayan miedo se lo perdone, ni que ninguna imperfecci\u00f3n dejen de entender. Cosas buenas, muchas se les pasar\u00e1n por alto, y aun por ventura no las tendr\u00e1n por tales; mas mala o imperfecta, no hayan miedo. Ahora yo me espanto qui\u00e9n los muestra la perfecci\u00f3n, no para guardarla (que) de esto ninguna obligaci\u00f3n les parece tienen, harto les parece hacen si guardan razonablemente los mandamientos), sino para condenar, y a las veces lo que es virtud les parece regalo. As\u00ed que no pens\u00e9is es menester poco favor de Dios para esta gran batalla adonde se meten, sino grand\u00edsimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Para estas dos cosas os pido yo procur\u00e9is ser tales que merezcamos alcanzarlas de Dios: la una, que haya muchos, de los muy muchos letrados y religiosos que hay, que tengan las partes que son menester para esto, como he dicho, y a los que no est\u00e1n muy dispuestos, los disponga el Se\u00f1or; que m\u00e1s har\u00e1 uno perfecto que muchos que no lo est\u00e9n. La otra, que despu\u00e9s de puestos en esta pelea, que -como digo- no es peque\u00f1a, los tenga el Se\u00f1or de su mano para que puedan librarse de tantos peligros como hay en el mundo y tapar los o\u00eddos, en este peligroso mar, del canto de las sirenas. Y si en esto podemos algo con Dios, estando encerradas peleamos por El, y dar\u00e9 yo por muy bien empleados los trabajos que he pasado por hacer este rinc\u00f3n, adonde tambi\u00e9n pretend\u00ed se guardase esta Regla de nuestra Se\u00f1ora y Emperadora con la perfecci\u00f3n que se comenz\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. No os parezca in\u00fatil ser continua esta petici\u00f3n, porque hay algunas personas que les parece recia cosa no rezar mucho por su alma; y \u00bfqu\u00e9 mejor oraci\u00f3n que \u00e9sta? Si ten\u00e9is pena porque no se os descontar\u00e1 la pena del purgatorio, tambi\u00e9n se os quitar\u00e1 por esta oraci\u00f3n, y lo que m\u00e1s faltare, falte. \u00bfQu\u00e9 va en que est\u00e9 yo hasta el d\u00eda del juicio en el purgatorio, si por mi oraci\u00f3n se salvase sola un alma? \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s el provecho de muchas y la honra del Se\u00f1or! De penas que se acaban no hag\u00e1is caso de ellas cuando interviniere alg\u00fan servicio mayor al que tantas pas\u00f3 por nosotros. Siempre os informad lo que es m\u00e1s perfecto. As\u00ed que os pido por amor del Se\u00f1or pid\u00e1is a Su Majestad nos oiga en esto. Yo, aunque miserable, lo pido a Su Majestad, pues es para gloria suya y bien de su Iglesia, que aqu\u00ed van mis deseos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Parece atrevimiento pensar yo he de ser alguna parte para alcanzar esto. Conf\u00edo yo, Se\u00f1or m\u00edo, en estas siervas vuestras que aqu\u00ed est\u00e1n, que veo y s\u00e9 no quieren otra cosa ni la pretenden sino contentaros. Por Vos han dejado lo poco que ten\u00edan, y quisieran tener m\u00e1s para serviros con ello. Pues no sois Vos, Criador m\u00edo, desagradecido para que piense yo dejar\u00e9is de hacer lo que os suplican. Ni aborrecisteis, Se\u00f1or, cuando andabais en el mundo, las mujeres, antes las favorecisteis siempre con mucha piedad. Cuando os pidi\u00e9remos honras no nos oig\u00e1is, o rentas, o dineros, o cosa que sepa a mundo; mas para honra de vuestro Hijo, \u00bfpor qu\u00e9 no nos hab\u00e9is de o\u00edr, Padre eterno, a quien perder\u00eda mil honras y mil vidas por Vos? No por nosotras, Se\u00f1or, que no lo merecemos, sino por la sangre de vuestro Hijo y sus merecimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. \u00a1Oh Padre eterno! mirad que no son de olvidar tantos azotes e injurias y tan grav\u00edsimos tormentos. Pues, Criador m\u00edo, \u00bfc\u00f3mo pueden sufrir unas entra\u00f1as tan amorosas como las vuestras que lo que se hizo con tan ardiente amor de vuestro Hijo y por m\u00e1s contentaros a Vos (que) mandasteis nos amase) sea tenido en tan poco como hoy d\u00eda tienen esos herejes el Sant\u00edsimo Sacramento, que le quitan sus posadas deshaciendo las iglesias? \u00a1Si le faltara algo por hacer para contentaros! Mas todo lo hizo cumplido. No bastaba, Padre eterno, que no tuvo adonde reclinar la cabeza mientras vivi\u00f3, y siempre en tantos trabajos, sino que ahora las que tiene para convidar sus amigos (por) vernos flacos y saber que es menester que los que han de trabajar se sustenten de tal manjar) se las quiten? \u00bfYa no hab\u00eda pagado bastant\u00edsimamente por el pecado de Ad\u00e1n? \u00bfSiempre que tornamos a pecar lo ha de pagar este amant\u00edsimo Cordero? No lo permit\u00e1is, Emperador m\u00edo. Apl\u00e1quese ya Vuestra Majestad. No mir\u00e9is a los pecados nuestros, sino a que nos redimi\u00f3 vuestro sacrat\u00edsimo Hijo, y a los merecimientos suyos y de su Madre gloriosa y de tantos santos y m\u00e1rtires como han muerto por Vos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. \u00a1Ay dolor, Se\u00f1or, y qui\u00e9n se ha atrevido a hacer esta petici\u00f3n en nombre de todas! \u00a1Qu\u00e9 mala tercera, hijas m\u00edas, para ser o\u00eddas, y que echase por vosotras la petici\u00f3n! \u00a1Si ha de indignar m\u00e1s a este soberano Juez verme tan atrevida, y con raz\u00f3n y justicia! Mas mirad, Se\u00f1or, que ya sois Dios de misericordia; habedla de esta pecadorcilla, gusanillo que as\u00ed se os atreve. Mirad, Dios m\u00edo, mis deseos y las l\u00e1grimas con que esto os suplico, y olvidad mis obras, por quien Vos sois, y habed l\u00e1stima de tantas almas como se pierden, y favoreced vuestra Iglesia. No permit\u00e1is ya m\u00e1s da\u00f1os en la cristiandad, Se\u00f1or. Dad ya luz a estas tinieblas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. P\u00eddoos yo, hermanas m\u00edas, por amor del Se\u00f1or, encomend\u00e9is a Su Majestad esta pobrecilla y le supliqu\u00e9is la d\u00e9 humildad, como cosa a que ten\u00e9is obligaci\u00f3n. No os encargo particularmente los reyes y prelados de la Iglesia, en especial nuestro obispo; veo a las de ahora tan cuidadosas de ello, que as\u00ed me parece no es menester m\u00e1s. Vean las que vinieren que teniendo santo prelado lo ser\u00e1n las s\u00fabditas, y como cosa tan importante la poned siempre delante del Se\u00f1or. Y cuando vuestras oraciones y deseos y disciplinas y ayunos no se emplearen por esto que he dicho, pensad que no hac\u00e9is ni cumpl\u00eds el fin para que aqu\u00ed os junt\u00f3 el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV4\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 4<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En que persuade la guarda de la Regla, y de tres cosas importantes para la vida espiritual. Declara la primera de estas tres cosas, que es amor del pr\u00f3jimo, y lo que da\u00f1an amistades particulares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Ya, hijas, hab\u00e9is visto la gran empresa que pretendemos ganar. \u00bfQu\u00e9 tales habremos de ser para que en los ojos de Dios y del mundo no nos tengan por muy atrevidas? Est\u00e1 claro que hemos menester trabajar mucho, y ayuda mucho tener altos pensamientos para que nos esforcemos a que lo sean las obras. Pues con que procuremos guardar cumplidamente nuestra Regla y Constituciones con gran cuidado, espero en el Se\u00f1or admitir\u00e1 nuestros ruegos; que no os pido cosa nueva, hijas m\u00edas, sino que guardemos nuestra profesi\u00f3n, pues es nuestro llamamiento y a lo que estamos obligadas, aunque de guardar a guardar va mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Dice en la primera Regla nuestra que oremos sin cesar. Con que se haga esto con todo el cuidado que pudi\u00e9remos, que es lo m\u00e1s importante, no se dejar\u00e1n de cumplir los ayunos y disciplinas y silencio que manda la Orden. Porque ya sab\u00e9is que para ser la oraci\u00f3n verdadera se ha de ayudar con esto; que regalo y oraci\u00f3n no se compadece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. En esto de oraci\u00f3n es lo que me hab\u00e9is pedido diga alguna cosa, y lo dicho hasta ahora, para en pago de lo que dijere, os pido yo cumpl\u00e1is y le\u00e1is muchas veces de buena gana. Antes que diga de lo interior, que es la oraci\u00f3n, dir\u00e9 algunas cosas que son necesarias tener las que pretenden llevar camino de oraci\u00f3n, y tan necesarias que, sin ser muy contemplativas, podr\u00e1n estar muy adelante en el servicio del Se\u00f1or, y es imposible si no las tienen ser muy contemplativas, y cuando pensaren lo son, est\u00e1n muy enga\u00f1adas. El Se\u00f1or me d\u00e9 el favor para ello y me ense\u00f1e lo que tengo de decir, porque sea para su gloria, am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. No pens\u00e9is, amigas y hermanas m\u00edas, que ser\u00e1n muchas las cosas que os encargar\u00e9, porque plega al Se\u00f1or hagamos las que nuestros santos Padres ordenaron y guardaron, que por este camino merecieron este nombre. Yerro ser\u00eda buscar otro ni deprenderle de nadie. Solas tres me extender\u00e9 en declarar, que son de la misma Constituci\u00f3n, porque importa mucho entendamos lo muy mucho que nos va en guardarlas para tener la paz que tanto nos encomend\u00f3 el Se\u00f1or, interior y exteriormente: la una es amor unas con otras; otra, desasimiento de todo lo criado; la otra, verdadera humildad, que aunque la digo a la postre, es la principal y las abraza todas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Cuanto a la primera, que es amaros mucho unas a otras, va muy mucho; porque no hay cosa enojosa que no se pase con facilidad en los que se aman y recia ha de ser cuando d\u00e9 enojo. Y si este mandamiento se guardase en el mundo como se ha de guardar, creo aprovechar\u00eda mucho para guardar los dem\u00e1s; mas, m\u00e1s o menos, nunca acabamos de guardarle con perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que lo demasiado entre nosotras no puede ser malo, y trae tanto mal y tantas imperfecciones consigo, que no creo lo creer\u00e1 sino quien ha sido testigo de vista. Aqu\u00ed hace el demonio muchos enredos, que en conciencias que tratan groseramente de contentar a Dios se sienten poco y les parece virtud, y las que tratan de perfecci\u00f3n lo entienden mucho, porque poco a poco quita la fuerza a la voluntad para que del todo se emplee en amar a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Y en mujeres creo debe ser esto aun m\u00e1s que en hombres; y hace da\u00f1os para la comunidad muy notorios; porque de aqu\u00ed viene el no se amar tanto todas, el sentir el agravio que se hace a la amiga, el desear tener para regalarla, el buscar tiempo para hablarla, y muchas veces m\u00e1s para decirle lo que la quiere y otras cosas impertinentes que lo que ama a Dios. Porque estas amistades grandes pocas veces van ordenadas a ayudarse a amar m\u00e1s a Dios, antes creo las hace comenzar el demonio para comenzar bandos en las religiones; que cuando es para servir a Su Majestad, luego se parece, que no va la voluntad con pasi\u00f3n, sino procurando ayuda para vencer otras pasiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Y de estas amistades querr\u00eda yo muchas donde hay gran convento, que en esta casa, que no son m\u00e1s de trece ni lo han de ser, aqu\u00ed todas han de ser amigas, todas se han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar; y gu\u00e1rdense de estas particularidades, por amor del Se\u00f1or, por santas que sean, que aun entre hermanos suele ser ponzo\u00f1a y ning\u00fan provecho en ello veo; y si son deudos, muy peor, \u00a1es pestilencia! Y cr\u00e9anme, hermanas, que aunque os parezca es \u00e9ste extremo, en \u00e9l est\u00e1 gran perfecci\u00f3n y gran paz, y se quitan muchas ocasiones a las que no est\u00e1n muy fuertes; sino que, si la voluntad se inclinare m\u00e1s a una que a otra (que) no podr\u00e1 ser menos, que es natural, y muchas veces nos lleva a amar lo m\u00e1s ruin si tiene m\u00e1s gracias de naturaleza), que nos vayamos mucho a la mano a no nos dejar ense\u00f1orear de aquella afecci\u00f3n. Amemos las virtudes y lo bueno interior, y siempre con estudio traigamos cuidado de apartarnos de hacer caso de esto exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. No consintamos, oh hermanas, que sea esclava de nadie nuestra voluntad, sino del que la compr\u00f3 por su sangre. Miren que, sin entender c\u00f3mo, se hallar\u00e1n asidas que no se puedan valer. \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios!, las ni\u00f1er\u00edas que vienen de aqu\u00ed no tienen cuento. Y porque son tan menudas que s\u00f3lo las que lo ven lo entender\u00e1n y creer\u00e1n, no hay para qu\u00e9 las decir aqu\u00ed m\u00e1s de que en cualquiera ser\u00e1 malo y en la prelada pestilencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. En atajar estas parcialidades es menester gran cuidado desde el principio que se comience la amistad; esto m\u00e1s con industria y amor que con rigor. Para remedio de esto es gran cosa no estar juntas sino las horas se\u00f1aladas, ni hablarse, conforme a la costumbre que ahora llevamos, que es no estar juntas, como manda la Regla, sino cada una apartada en su celda. L\u00edbrense en San Jos\u00e9 de tener casa de labor; porque, aunque es loable costumbre, con m\u00e1s facilidad se guarda el silencio cada una por s\u00ed, y acostumbrarse a soledad es gran cosa para la oraci\u00f3n; y pues \u00e9ste ha de ser el cimiento de esta casa, es menester traer estudio en aficionarnos a lo que a esto m\u00e1s nos ayuda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Tornando al amarnos unas a otras, parece cosa impertinente encomendarlo, porque \u00bfqu\u00e9 gente hay tan bruta que trat\u00e1ndose siempre y estando en compa\u00f1\u00eda y no habiendo de tener otras conversaciones ni otros tratos ni recreaciones con personas de fuera de casa, y creyendo nos ama Dios y ellas a \u00e9l pues por Su Majestad lo dejan todo, que no cobre amor? En especial, que la virtud siempre convida a ser amada; y \u00e9sta, con el favor de Dios, espero en Su Majestad siempre la habr\u00e1 en las de esta casa. As\u00ed que en esto no hay que encomendar mucho, a mi parecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. En c\u00f3mo ha de ser este amarse y qu\u00e9 cosa es amor virtuoso -el que yo deseo haya aqu\u00ed- y en qu\u00e9 veremos tenemos esta virtud, que es bien grande, pues nuestro Se\u00f1or tanto nos la encomend\u00f3 y tan encargadamente a sus Ap\u00f3stoles, de esto querr\u00eda yo decir ahora un poquito conforme a mi rudeza. Y si en otros libros tan menudamente lo hallareis, no tom\u00e9is nada de m\u00ed, que por ventura no s\u00e9 lo que digo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. De dos maneras de amor es lo que trato: una es espiritual, porque ninguna cosa parece toca a la sensualidad ni la ternura de nuestra naturaleza, de manera que quite su puridad; otra es espiritual, y junto con ella nuestra sensualidad y flaqueza o buen amor, que parece l\u00edcito, como el de los deudos y amigos. De \u00e9ste ya queda algo dicho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Del que es espiritual, sin que intervenga pasi\u00f3n ninguna, quiero ahora hablar, porque, en habi\u00e9ndola, va todo desconcertado este concierto; y si con templanza y discreci\u00f3n tratamos personas virtuosas, especialmente confesores, es provechoso. Mas si en el confesor se entendiere va encaminado a alguna vanidad, todo lo tengan por sospechoso, y en ninguna manera, aunque sean buenas pl\u00e1ticas, las tengan con \u00e9l, sino con brevedad confesarse y concluir. Y lo mejor ser\u00eda decir a la prelada que no se halla bien su alma con \u00e9l y mudarle. Esto es lo m\u00e1s acertado, si se puede hacer sin tocarle en la honra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. En caso semejante y otros que podr\u00eda el demonio en cosas dificultosas enredar y no se sabe qu\u00e9 consejo tomar, lo m\u00e1s acertado ser\u00e1 procurar hablar a alguna persona que tenga letras; -que habiendo necesidad dase libertad para ello-, y confesarse con \u00e9l y hacer lo que le dijere en el caso; porque, ya que no se pueda dejar de dar alg\u00fan medio, pod\u00edase errar mucho; y \u00a1cu\u00e1ntos yerros pasan en el mundo por no hacer las cosas con consejo, en especial en lo que toca a da\u00f1ar a nadie! Dejar de dar alg\u00fan medio, no se sufre; porque cuando el demonio comienza por aqu\u00ed, no es por poco, si no se ataja con brevedad; y as\u00ed lo que tengo dicho de procurar hablar con otro confesor es lo m\u00e1s acertado, si hay disposici\u00f3n, y espero en el Se\u00f1or s\u00ed habr\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. Miren que va mucho en esto, que es cosa peligrosa y un infierno y da\u00f1o para todas. Y digo que no aguarden a entender mucho mal, sino que al principio lo atajen por todas las v\u00edas que pudieren y entendieren con buena conciencia lo pueden hacer. Mas espero yo en el Se\u00f1or no permitir\u00e1 que personas que han de tratar siempre en oraci\u00f3n puedan tener voluntad sino a quien sea muy siervo de Dios, que esto es muy cierto, o lo es que no tienen oraci\u00f3n ni perfecci\u00f3n, conforme a lo que aqu\u00ed se pretende; porque, si no ven que entiende su lenguaje y es aficionado a hablar en Dios, no le podr\u00e1n amar, porque no es su semejante. Si lo es, con las poqu\u00edsimas ocasiones que aqu\u00ed habr\u00e1, o ser\u00e1 muy simple o no querr\u00e1 desasosegarse y desasosegar a las siervas de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16. Ya que he comenzado a hablar en esto, que -como he dicho- es gran da\u00f1o el que el demonio puede hacer y muy tard\u00edo en entenderse, y as\u00ed se puede ir estragando la perfecci\u00f3n sin saber por d\u00f3nde. Porque si \u00e9ste quiere dar lugar a vanidad por tenerla \u00e9l, lo hace todo poco aun para las otras. Dios nos libre, por quien Su Majestad es, de cosas semejantes. A todas las monjas bastar\u00eda a turbar, porque sus conciencias les dice al contrario de lo que el confesor y si las aprietan en que tengan uno solo, no saben qu\u00e9 hacer ni c\u00f3mo se sosegar; porque quien lo hab\u00eda de quietar y remediar es quien hace el da\u00f1o. Hartas aflicciones debe haber de \u00e9stas en algunas partes. H\u00e1ceme gran l\u00e1stima, y as\u00ed no os espant\u00e9is ponga mucho en daros a entender este peligro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV5\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 5<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prosigue en los confesores. Dice lo que importa sean letrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. No d\u00e9 el Se\u00f1or a probar a nadie en esta casa el trabajo que queda dicho, por quien Su Majestad es, de verse alma y cuerpo apretadas, o que si la prelada est\u00e1 bien con el confesor, que ni a \u00e9l de ella ni a ella de \u00e9l no osan decir nada. Aqu\u00ed vendr\u00e1 la tentaci\u00f3n de dejar de confesar pecados muy graves, por miedo de no estar en desasosiego. \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios, qu\u00e9 da\u00f1o puede hacer aqu\u00ed el demonio y qu\u00e9 caro les cuesta el apretamiento y honra! Que porque no traten m\u00e1s de un confesor, piensan granjean gran cosa de religi\u00f3n y honra del monasterio, y ordena por esta v\u00eda el demonio coger las almas, como no puede por otra. Si piden otro, luego parece va perdido el concierto de la religi\u00f3n, o que si no es de la Orden, aunque sea un santo, aun tratar con \u00e9l les parece les hace afrenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Esta santa libertad pido yo por amor del Se\u00f1or a la que estuviere por mayor: procure siempre con el obispo o provincial que, sin los confesores ordinarios, procure algunas veces tratar ella y todas y comunicar sus almas con personas que tengan letras, en especial si los confesores no las tienen, por buenos que sean. Son gran cosa letras para dar en todo luz. Ser\u00e1 posible hallar lo uno y lo otro junto en algunas personas. Y mientras m\u00e1s merced el Se\u00f1or os hiciere en la oraci\u00f3n, es menester m\u00e1s ir bien fundadas sus obras y oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Ya sab\u00e9is que la primera piedra ha de ser buena conciencia y con todas vuestras fuerzas libraros aun de pecados veniales y seguir lo m\u00e1s perfecto. Parecer\u00e1 que esto cualquier confesor lo sabe, y es enga\u00f1o. A m\u00ed me acaeci\u00f3 tratar con uno cosas de conciencia que hab\u00eda o\u00eddo todo el curso de teolog\u00eda, y me hizo harto da\u00f1o en cosas que me dec\u00eda no eran nada; y s\u00e9 que no pretend\u00eda enga\u00f1arme ni ten\u00eda para qu\u00e9, sino que no supo m\u00e1s. Y con otros dos o tres, sin \u00e9ste, me acaeci\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Este tener verdadera luz para guardar la ley de Dios con perfecci\u00f3n es todo nuestro bien. Sobre \u00e9sta asienta bien la oraci\u00f3n. Sin este cimiento fuerte, todo el edificio va falso. Si no les dieren libertad para confesarse, para tratar cosas de su alma con personas semejantes a lo que he dicho. Y atr\u00e9vome m\u00e1s a decir, que aunque el confesor lo tenga todo, algunas veces se haga lo que digo; porque ya puede ser \u00e9l se enga\u00f1e, y es bien no se enga\u00f1en todas por \u00e9l; procurando siempre no sea cosa contra la obediencia, que medios hay para todo, y vale mucho a las almas, y as\u00ed es bien por las maneras que pudiere lo procure.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Todo esto que he dicho toca a la prelada. Y as\u00ed la torno a pedir que, pues aqu\u00ed no se pretende tener otra consolaci\u00f3n sino la del alma, procure en esto su consolaci\u00f3n, que hay diferentes caminos por donde lleva Dios y no por fuerza los sabr\u00e1 todos un confesor; que yo aseguro no les falten personas santas que quieran tratarlas y consolar sus almas, si ellas son las que han de ser, aunque se\u00e1is pobres; que el que las sustenta los cuerpos despertar\u00e1 y pondr\u00e1 voluntad a quien con ella d\u00e9 luz a sus almas, y rem\u00e9diase este mal, que es el que yo temo; que cuando el demonio tentase al confesor en enga\u00f1arle en alguna doctrina, como sepa trata con otros ir\u00e1se a la mano y mirar\u00e1 mejor, en todo, lo que hace.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quitada esta entrada al demonio, yo espero en Dios no la tendr\u00e1 en esta casa; y as\u00ed pido por amor del Se\u00f1or al obispo que fuere, que deje a las hermanas esta libertad y que no se la quite, cuando las personas fueren tales que tengan letras y bondad, que luego se entiende en lugar tan chico como \u00e9ste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Esto que aqu\u00ed he dicho, t\u00e9ngolo visto y entendido y tratado con personas doctas y santas, que han mirado lo que m\u00e1s conven\u00eda a esta casa para que la perfecci\u00f3n de esta casa fuese adelante. Y entre los peligros -que en todo le hay mientras vivimos- \u00e9ste hallamos ser el menor; y que nunca haya vicario que tenga mano de entrar y salir, ni confesor que tenga esta libertad; sino que \u00e9stos sean para celar el recogimiento y honestidad de la casa y aprovechamiento interior y exterior, para decirlo al prelado cuando hubiere falta; mas no que sea \u00e9l superior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Y esto es lo que se hace ahora, y no por solo mi parecer; porque el obispo que ahora tenemos, debajo de cuya obediencia estamos (que) por causas muchas que hubo, no se dio la obediencia a la Orden), que es persona amiga de toda religi\u00f3n y santidad y gran siervo de Dios (ll\u00e1mase) Don \u00c1lvaro de Mendoza, de gran nobleza de linaje, y muy aficionado a favorecer esta casa de todas maneras), hizo juntar personas de letras y esp\u00edritu y experiencia para este punto, y se vino a determinar esto. Raz\u00f3n ser\u00e1 que los prelados que vinieren se lleguen a este parecer, pues por tan buenos est\u00e1 determinado y con hartas oraciones pedido al Se\u00f1or alumbrase lo mejor; y, a lo que se entiende hasta ahora, cierto esto lo es. El Se\u00f1or sea servido llevarlo siempre adelante como m\u00e1s sea para su gloria, am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV6\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 6<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Torna a la materia que comenz\u00f3 del amor perfecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Harto me he divertido; mas importa tanto lo que queda dicho, que quien lo entendiere no me culpar\u00e1. Tornemos ahora al amor que es bien y l\u00edcito nos tengamos, del que digo es puro espiritual. No s\u00e9 si s\u00e9 lo que me digo. Al menos par\u00e9ceme no es menester mucho hablar en \u00e9l, porque le tienen pocos. A quien el Se\u00f1or se le hubiere dado, al\u00e1bele mucho, porque debe ser de grand\u00edsima perfecci\u00f3n. En fin, quiero tratar algo de \u00e9l. Por ventura har\u00e1 alg\u00fan provecho, que poni\u00e9ndonos delante de los ojos la virtud, afici\u00f3nase a ella quien la desea y pretende ganar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Plega a Dios yo sepa entenderle, cu\u00e1nto m\u00e1s decirle, que ni creo s\u00e9 cu\u00e1l es espiritual, ni cu\u00e1ndo se mezcla sensual, ni s\u00e9 c\u00f3mo me pongo a hablar en ello. Es como quien oye hablar de lejos, que no entiende lo que dicen; as\u00ed soy yo, que algunas veces no debo entender lo que digo y quiere el Se\u00f1or sea bien dicho; si otras fuere dislate, es lo m\u00e1s natural a m\u00ed no acertar en nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Par\u00e9ceme ahora a m\u00ed que cuando una persona ha lleg\u00e1dola Dios a claro conocimiento de lo que es el mundo, y qu\u00e9 cosa es mundo, y que hay otro mundo, y la diferencia que hay de lo uno a lo otro, y que lo uno es eterno y lo otro so\u00f1ado, o qu\u00e9 cosa es amar al Criador o a la criatura (esto) visto por experiencia, que es otro negocio que s\u00f3lo pensarlo y creerlo), o ver y probar qu\u00e9 se gana con lo uno y se pierde con lo otro, y qu\u00e9 cosa es Criador y qu\u00e9 cosa es criatura, y otras muchas cosas que el Se\u00f1or ense\u00f1a a quien se quiere dar a ser ense\u00f1ado de \u00e9l en la oraci\u00f3n o a quien Su Majestad quiere, que aman muy diferentemente de los que no hemos llegado aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Podr\u00e1 ser, hermanas, que os parezca tratar en esto impertinente y que dig\u00e1is que estas cosas que he dicho ya todas las sab\u00e9is. Plega al Se\u00f1or sea as\u00ed que lo sep\u00e1is de la manera que hace al caso, imprimido en las entra\u00f1as; pues si lo sab\u00e9is, ver\u00e9is que no miento en decir que a quien el Se\u00f1or llega aqu\u00ed tiene este amor. Son estas personas que Dios las llega a este estado almas generosas, almas reales; no se contentan con amar cosa tan ruin como estos cuerpos, por hermosos que sean, por muchas gracias que tengan, bien que place a la vista y alaban al Criador; mas para detenerse en ello, no. Digo \u00abdetenerse\u00bb, de manera que por estas cosas los tengan amor; parecerles h\u00eda que aman cosa sin tomo y que se ponen a querer sombra; correrse h\u00edan de s\u00ed mismos y no tendr\u00edan cara, sin gran afrenta suya, para decir a Dios que le aman.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Dir\u00e9isme: \u00abesos tales no sabr\u00e1n querer ni pagar la voluntad que se les tuviere\u00bb. Al menos d\u00e1seles poco de que se la tengan. Ya que de presto algunas veces el natural lleva a holgarse de ser amados, en tornando sobre s\u00ed ven que es disparate, si no son personas que las ha de aprovechar su alma o con doctrina o con oraci\u00f3n. Todas las otras voluntades les cansan, que entienden ning\u00fan provecho les hace y les podr\u00eda da\u00f1ar, no porque las dejan de agradecer y pagar con encomendarlos a Dios. T\u00f3manlo como cosa que echan carga al Se\u00f1or los que las aman, que entienden viene de all\u00ed, porque en s\u00ed no les parece que hay qu\u00e9 querer, y luego les parece las quieren porque las quiere Dios, y dejan a Su Majestad lo pague y se lo suplican, y con esto quedan libres, que les parece no les toca. Y bien mirado, si no es con las personas que digo que nos pueden hacer bien para ganar bienes perfectos, yo pienso algunas veces cu\u00e1n gran ceguedad se trae en este querer que nos quieran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Ahora noten que, como el amor, cuando de alguna persona le queremos, siempre se pretende alg\u00fan inter\u00e9s de provecho o contento nuestro, y estas personas perfectas ya todos los tienen debajo de los pies los bienes que en el mundo les pueden hacer y regalos, los contentos ya est\u00e1n de suerte, que, aunque ellos quieran, a manera de decir, no le pueden tener que lo sea fuera de con Dios o en tratar de Dios. Pues \u00bfqu\u00e9 provecho les puede venir de ser amados?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Como se les representa esta verdad, de s\u00ed mismos se r\u00eden de la pena que alg\u00fan tiempo les ha dado si era pagada o no su voluntad. Aunque sea buena la voluntad, luego nos es muy natural querer ser pagada. Venido a cobrar esta paga, es en pajas, que todo es aire y sin tomo, que se lo lleva el viento. Porque, cuando mucho nos hayan querido, \u00bfqu\u00e9 es esto que nos queda? As\u00ed que, si no es para provecho de su alma con las personas que tengo dichas, porque ven ser tal nuestro natural que si no hay alg\u00fan amor luego se cansan, no se les da m\u00e1s ser queridas que no. Pareceros ha que estos tales no quieren a nadie, ni saben, sino a Dios. Mucho m\u00e1s, y con m\u00e1s verdadero amor, y con m\u00e1s pasi\u00f3n y m\u00e1s provechoso amor: en fin, es amor. Y estas tales almas son siempre aficionadas a dar, mucho m\u00e1s que no a recibir; aun con el mismo Criador les acaece esto. Digo que merece \u00e9ste nombre de amor, que esotras aficiones bajas le tienen usurpado el nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Tambi\u00e9n os parecer\u00e1, que si no aman por las cosas que ven, que \u00bfa qu\u00e9 se aficionan? Verdad es que lo que ven aman y a lo que oyen se aficionan; mas es a cosas que ven son estables. Luego \u00e9stos, si aman, pasan por los cuerpos y ponen los ojos en las almas y miran si hay qu\u00e9 amar; y si no lo hay y ven alg\u00fan principio o disposici\u00f3n para que, si cavan, hallar\u00e1n oro en esta mina, si la tienen amor, no les duele el trabajo; ninguna cosa se les pone delante que de buena gana no la hiciesen por el bien de aquel alma, porque desean durar en amarla y saben muy bien que, si no tiene bienes y ama mucho a Dios, que es imposible. Y digo que es imposible, aunque m\u00e1s la obligue y se muera queri\u00e9ndola y la haga todas las buenas obras que pueda y tenga todas las gracias de naturaleza juntas; no tendr\u00e1 fuerza la voluntad ni la podr\u00e1 hacer estar con asiento. Ya sabe y tiene experiencia de lo que es todo; no le echar\u00e1n dado falso; ve que no son para en uno, y que es imposible durar a quererse el uno al otro, porque es amor que se ha de acabar con la vida si el otro no va guardando la ley de Dios y entiende que no le ama y que han de ir a diferentes partes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Y este amor que s\u00f3lo ac\u00e1 dura, alma de \u00e9stas a quien el Se\u00f1or ya ha infundido verdadera sabidur\u00eda, no le estima en m\u00e1s de lo que vale, ni en tanto. Porque para los que gustan de gustar de cosas del mundo, deleites y honras y riquezas, algo valdr\u00e1, si es rico o tiene partes para dar pasatiempo y recreaci\u00f3n; mas quien todo esto aborrece ya, poco o nonada se le dar\u00e1 de aquello. Ahora, pues, aqu\u00ed -si tiene amor- es la pasi\u00f3n para hacer esta alma para ser amada de \u00e9l; porque, como digo, sabe que no ha de durar en quererla. Es amor muy a su costa. No deja de poner todo lo que puede porque se aproveche. Perder\u00eda mil vidas por un peque\u00f1o bien suyo. \u00a1Oh precioso amor, que va imitando al capit\u00e1n del amor, Jes\u00fas, nuestro bien!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV7\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 7<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En que trata de la misma materia de amor espiritual, y da algunos avisos para ganarle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Es cosa extra\u00f1a qu\u00e9 apasionado amor es \u00e9ste, qu\u00e9 de l\u00e1grimas cuesta, qu\u00e9 de penitencias y oraci\u00f3n, qu\u00e9 cuidado de encomendar a todos los que piensa le han de aprovechar con Dios para que se le encomienden, qu\u00e9 deseo ordinario, un no traer contento si no le ve aprovechar. Pues si le parece est\u00e1 mejorado y le ve que torna algo atr\u00e1s, no parece ha de tener placer en su vida; ni come ni duerme sino con este cuidado, siempre temerosa si alma que tanto quiere se ha de perder, y si se han de apartar para siempre, que la muerte de ac\u00e1 no la tienen en nada, que no quiere asirse a cosa que en un soplo se le va de entre las manos sin poderla asir. Es -como he dicho- amor sin poco ni mucho de inter\u00e9s propio. Todo lo que desea y quiere es ver rica aquella alma de bienes del cielo. Esta es voluntad, y no estos quereres de por ac\u00e1 desastrados, aun no digo los malos, que de \u00e9sos Dios nos libre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. En cosa que es infierno no hay que nos cansar en decir mal, que no se puede encarecer el menor mal de \u00e9l. Este no hay para qu\u00e9 tomarle nosotras, hermanas, en la boca, ni pensar le hay en el mundo, en burlas ni en veras o\u00edrle, ni consentir que delante de vosotras se trate ni cuente de semejantes voluntades. Para ninguna cosa es bueno, y podr\u00eda da\u00f1ar aun o\u00edrlo. Sino de estotros l\u00edcitos, como he dicho, que nos tenemos unas a otras, o de deudos y amigas. Toda la voluntad es que no se nos muera: si les duele la cabeza, parece nos duele el alma; si los vemos con trabajos, no queda -como dicen- paciencia; todo de esta manera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Estotra voluntad no es as\u00ed. Aunque con la flaqueza natural se siente algo de presto, luego la raz\u00f3n mira si es bien para aquel alma, si se enriquece m\u00e1s en virtud y c\u00f3mo lo lleva, el rogar a Dios la d\u00e9 paciencia y merezca en los trabajos. Si ve que la tiene, ninguna pena siente, antes se alegra y consuela; bien que lo pasar\u00eda de mejor gana que v\u00e9rselo pasar, si el m\u00e9rito y ganancia que hay en padecer pudiese todo d\u00e1rsele, mas no para que se inquiete ni desasosiegue.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Torno otra vez a decir, que se parece y va imitando este amor al que nos tuvo el buen amador Jes\u00fas; y as\u00ed aprovechan tanto, porque no querr\u00edan ellos sino abrazar todos los trabajos, y que los otros sin trabajar se aprovechasen de ellos. As\u00ed ganan muy mucho los que tienen su amistad; y crean que, o los dejar\u00e1n de tratar -con particular amistad, digo- o acabar\u00e1n con nuestro Se\u00f1or que vayan por su camino, pues van a una tierra, como hizo Santa M\u00f3nica con San Agust\u00edn. No les sufre el coraz\u00f3n tratar con ellos doblez, porque si les ven torcer el camino, luego se lo dicen, o algunas faltas. No pueden consigo acabar otra cosa. Y como de esto no se enmendar\u00e1n ni tratan de lisonja con ellos ni de disimularles nada, o ellos se enmendar\u00e1n o apartar\u00e1n de la amistad; porque no podr\u00e1n sufrirlo, ni es de sufrir; para el uno y para el otro es continua guerra. Con andar descuidados de todo el mundo y no trayendo cuenta si sirven a Dios o no porque s\u00f3lo consigo mismos la tienen, con sus amigos no hay poder hacer esto, ni se les encubre cosa. Las motitas ven. Digo que traen bien pesada cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Esta manera de amar es la que yo querr\u00eda tuvi\u00e9semos nosotras. Aunque a los principios no sea tan perfecta, el Se\u00f1or la ir\u00e1 perfeccionando. Comencemos en los medios, que aunque lleve algo de ternura, no da\u00f1ar\u00e1, como sea en general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Es bueno y necesario algunas veces mostrar ternura en la voluntad, y aun tenerla, y sentir algunos trabajos y enfermedades de las hermanas, aunque sean peque\u00f1os; que algunas veces acaece dar una cosa muy liviana tan gran pena como a otra dar\u00eda un gran trabajo, y a personas que tienen de natural apretarle mucho pocas cosas. Si vos le ten\u00e9is al contrario, no os dej\u00e9is de compadecer; y por ventura quiere nuestro Se\u00f1or reservarnos de esas penas y las tendremos en otras cosas, y de las que para nosotras son graves -aunque de suyo lo sean- para la otra ser\u00e1n leves. As\u00ed que en estas cosas no juzguemos por nosotras ni nos consideremos en el tiempo que, por ventura sin trabajo nuestro, el Se\u00f1or nos ha hecho m\u00e1s fuertes, sino consider\u00e9monos en el tiempo que hemos estado m\u00e1s flacas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mirad que importa este aviso para sabernos condoler de los trabajos de los pr\u00f3jimos, por peque\u00f1os que sean, en especial a almas de las que quedan dichas; que ya \u00e9stas, como desean los trabajos, todo se les hace poco, y es muy necesario traer cuidado de mirarse cuando era flaca y ver que si no lo es, no viene de ella; porque podr\u00eda por aqu\u00ed el demonio ir enfriando la caridad con los pr\u00f3jimos y hacernos entender es perfecci\u00f3n lo que es falta. En todo es menester cuidado y andar despiertas, pues \u00e9l no duerme, y en los que van en m\u00e1s perfecci\u00f3n, m\u00e1s; porque son muy m\u00e1s disimuladas las tentaciones, que no se atreve a otra cosa, que no parece se entiende el da\u00f1o hasta que est\u00e1 ya hecho, si -como digo- no se trae cuidado. En fin, que es menester siempre velar y orar, que no hay mejor remedio para descubrir estas cosas ocultas del demonio y hacerle dar se\u00f1al que la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Procurar tambi\u00e9n holgaros con las hermanas cuando tienen recreaci\u00f3n con necesidad de ella y el rato que es de costumbre, aunque no sea a vuestro gusto, que yendo con consideraci\u00f3n todo es amor perfecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. As\u00ed que es muy bien las unas se apiaden de las necesidades de las otras. Miren no sea con falta de discreci\u00f3n en cosas que sea contra la obediencia. Aunque le parezca \u00e1spero dentro en s\u00ed lo que mandare la prelada, no lo muestre ni d\u00e9 a entender a nadie, si no fuere a la misma priora con humildad, que har\u00e9is mucho da\u00f1o. Y sabed entender cu\u00e1les son las cosas que se han de sentir y apiadar de las hermanas, y siempre sientan mucho cualquiera falta, si es notoria, que ve\u00e1is en la hermana. Y aqu\u00ed se muestra y ejercita bien el amor en sab\u00e9rsela sufrir y no se espantar de ella, que as\u00ed har\u00e1n las otras las que vos tuviereis, que aun de las que no entend\u00e9is deben ser muchas m\u00e1s; y encomendarla mucho a Dios, y procurar hacer vos con gran perfecci\u00f3n la virtud contraria de la falta que le parece en la otra. Esforzarse a esto, para que ense\u00f1e a aqu\u00e9lla por obra lo que por palabra por ventura no lo entender\u00e1, ni le aprovechar\u00e1, ni castigo. Y esto de hacer una lo que ve resplandecer de virtud en otra, p\u00e9gase mucho. Este es buen aviso; no se os olvide.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. \u00a1Oh, qu\u00e9 bueno y verdadero amor ser\u00e1 el de la hermana que puede aprovechar a todas, dejado su provecho por los de las otras, ir muy adelante en todas las virtudes y guardar con gran perfecci\u00f3n su Regla! Mejor amistad ser\u00e1 \u00e9sta que todas las ternuras que se pueden decir, que \u00e9stas no se usan ni han de usar en esta casa, tal como \u00abmi vida\u00bb, \u00abmi alma\u00bb, \u00abmi bien\u00bb, y otras cosas semejantes, que a las unas llaman uno y a las otras otro. Estas palabras regaladas d\u00e9jenlas para con su Esposo, pues tanto han de estar con El y tan a solas, que de todo se habr\u00e1n menester aprovechar, pues Su Majestad lo sufre, y muy usadas ac\u00e1 no enternecen tanto con el Se\u00f1or; y sin esto, no hay para qu\u00e9; es muy de mujeres y no querr\u00eda yo, hijas m\u00edas, lo fueseis en nada, ni lo parecieseis, sino varones fuertes: que si ellas hacen lo que es en s\u00ed, el Se\u00f1or las har\u00e1 tan varoniles que espanten a los hombres. \u00a1Y qu\u00e9 f\u00e1cil es a Su Majestad, pues nos hizo de nonada!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Es tambi\u00e9n muy buena muestra de amor en procurar quitarlas de trabajo y tomarle ella para s\u00ed en los oficios de casa, y tambi\u00e9n de holgarse y alabar mucho al Se\u00f1or del acrecentamiento que viere en sus virtudes. Todas estas cosas, dejado el gran bien que traen consigo, ayudan mucho a la paz y conformidad de unas con otras, como ahora lo vemos por experiencia, por la bondad de Dios. Plega a Su Majestad lo lleve siempre adelante, porque ser\u00eda cosa terrible ser al contrario, y muy recio de sufrir, pocas y mal avenidas; no lo permita Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Si por dicha alguna palabrilla de presto se atravesare, rem\u00e9diese luego y hagan gran oraci\u00f3n. Y en cualquiera de estas cosas que dure, o bandillos, o deseo de ser m\u00e1s, o puntito de honra (que) parece se me hiela la sangre, cuando esto escribo, de pensar que puede en alg\u00fan tiempo venir a ser, porque veo es el principal mal de los monasterios), cuando esto hubiese, dense por perdidas. Piensen y crean han echado a su Esposo de casa y que le necesitan a ir a buscar otra posada, pues le echan de su casa propia. Clamen a Su Majestad. Procuren remedio. Porque, si no le pone confesar y comulgar tan a menudo, teman si hay alg\u00fan Judas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Mire mucho la priora, por amor de Dios, en no dar lugar a esto, atajando mucho los principios, que aqu\u00ed est\u00e1 todo el da\u00f1o o remedio; y la que entendiere lo alborota, procure se vaya a otro monasterio, que Dios las dar\u00e1 con qu\u00e9 la doten. Echen de s\u00ed esta pestilencia. Corten como pudieren las ramas. Y si no bastare, arranquen la ra\u00edz. Y cuando no pudiesen esto, no salga de una c\u00e1rcel quien de estas cosas tratare: mucho m\u00e1s vale, antes que pegue a todas tan incurable pestilencia. \u00a1Oh, que es gran mal! Dios nos libre de monasterio donde entra. Yo m\u00e1s querr\u00eda entrase en \u00e9ste un fuego que nos abrasase a todas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque en otra parte creo dir\u00e9 algo m\u00e1s de esto -como en cosa que nos va tanto- no me alargo m\u00e1s aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV8\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 8<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trata del gran bien que es desasirse de todo lo criado interior y exteriormente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Ahora vengamos al desasimiento que hemos de tener, porque en esto est\u00e1 el todo, si va con perfecci\u00f3n. Aqu\u00ed digo est\u00e1 el todo, porque abraz\u00e1ndonos con solo el Criador y no se nos dando nada por todo lo criado, Su Majestad infunde de manera las virtudes, que trabajando nosotros poco a poco lo que es en nosotros, no tendremos mucho m\u00e1s que pelear, que el Se\u00f1or toma la mano contra los demonios y contra todo el mundo en nuestra defensa. \u00bfPens\u00e1is, hermanas, que es poco bien procurar este bien de darnos todas al Todo sin hacernos partes? Y pues en \u00e9l est\u00e1n todos los bienes, como digo, alab\u00e9mosle mucho, hermanas, que nos junt\u00f3 aqu\u00ed adonde no se trata de otra cosa sino de esto. Y as\u00ed no s\u00e9 para qu\u00e9 lo digo, pues todas las que aqu\u00ed est\u00e1is me pod\u00e9is ense\u00f1ar a m\u00ed; que confieso en este caso tan importante no tener la perfecci\u00f3n como la deseo y entiendo conviene, y en todas las virtudes; y lo que aqu\u00ed digo, lo mismo, que es m\u00e1s f\u00e1cil de escribir que de obrar; y aun a esto no atinara, porque algunas veces consiste en experiencia el saberlo decir, y debo atinar por el contrario de estas virtudes que he tenido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Cuanto a lo exterior, ya se ve cu\u00e1n apartadas estamos aqu\u00ed de todo. Oh hermanas, entended, por amor de Dios, la gran merced que el Se\u00f1or ha hecho a las que trajo aqu\u00ed, y cada una lo piense bien en s\u00ed, pues en solas doce quiso Su Majestad fueseis una. Y qu\u00e9 de ellas mejores que yo, s\u00e9 que tomaran este lugar de buena gana, y di\u00f3mele el Se\u00f1or a m\u00ed, mereci\u00e9ndole tan mal. Bendito se\u00e1is Vos, mi Dios, y al\u00e1beos todo lo criado, que esta merced tampoco se puede servir, como otras muchas que me hab\u00e9is hecho, que darme estado de monja fue grand\u00edsima. Y como lo he sido tan ruin, no os fiasteis, Se\u00f1or, de m\u00ed, porque adonde hab\u00eda muchas juntas buenas no se echara de ver as\u00ed mi ruindad hasta que se me acabara la vida, y traj\u00edsteisme adonde, por ser tan pocas que parece imposible dejarse de entender, porque ande con m\u00e1s cuidado, quit\u00e1isme todas las ocasiones. Ya no hay disculpa para m\u00ed, Se\u00f1or, yo lo confieso, y as\u00ed he m\u00e1s menester vuestra misericordia, para que perdon\u00e9is la que tuviere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Lo que os pido mucho es que la que viere en s\u00ed no es para llevar lo que aqu\u00ed se acostumbra, lo diga. Otros monasterios hay adonde se sirve tan bien el Se\u00f1or. No turben estas poquitas que aqu\u00ed Su Majestad ha juntado. En otras partes hay libertad para consolarse con deudos; aqu\u00ed, si algunos se admiten, es para consuelo de los mismos. Mas la monja que deseare ver deudos para su consuelo, si no son espirituales, t\u00e9ngase por imperfecta; crea no est\u00e1 desasida, no est\u00e1 sana, no tendr\u00e1 libertad de esp\u00edritu, no tendr\u00e1 entera paz, menester ha m\u00e9dico, y digo que, si no se le quita y sana, que no es para esta casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. El remedio que veo mejor es no los ver hasta que se vea libre y lo alcance del Se\u00f1or con mucha oraci\u00f3n. Cuando se vea de manera que lo tome por cruz, v\u00e9alos enhorabuena, que entonces les har\u00e1 provecho a ellos y no da\u00f1o a s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV9\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 9<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que trata del gran bien que hay en huir los deudos los que han dejado el mundo, y cu\u00e1n m\u00e1s verdaderos amigos hallan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. \u00a1Oh, si entendi\u00e9semos las religiosas el da\u00f1o que nos viene de tratar mucho con deudos, c\u00f3mo huir\u00edamos de ellos! Yo no entiendo qu\u00e9 consolaci\u00f3n es \u00e9sta que dan, aun dejado lo que toca a Dios, sino para solo nuestro sosiego y descanso, que de sus recreaciones no podemos ni es l\u00edcito gozar, y sentir sus trabajos s\u00ed; ninguno dejan de llorar, y algunas veces m\u00e1s que los mismos. A usadas, que si alg\u00fan regalo hacen al cuerpo, que lo paga bien el esp\u00edritu. De eso est\u00e1is aqu\u00ed quitadas, que como todo es en com\u00fan y ninguna puede tener regalo particular, as\u00ed la limosna que las hacen es en general, y queda libre de contentarlos por esto, que ya sabe que el Se\u00f1or las ha de proveer por junto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Espantada estoy el da\u00f1o que hace tratarlos; no creo lo creer\u00e1 sino quien lo tuviere por experiencia. \u00a1Y qu\u00e9 olvidada parece est\u00e1 el d\u00eda de hoy en las religiones esta perfecci\u00f3n! No s\u00e9 yo qu\u00e9 es lo que dejamos del mundo las que decimos que todo lo dejamos por Dios, si no nos apartamos de lo principal, que son los parientes. Viene ya la cosa a estado, que tienen por falta de virtud no querer y tratar mucho los religiosos a sus deudos, y como que lo dicen ellos y alegan sus razones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. En esta casa, hijas, mucho cuidado de encomendarlos a Dios, que es raz\u00f3n; en lo dem\u00e1s, apartarlos de la memoria lo m\u00e1s que podamos, porque es cosa natural asirse a ellos nuestra voluntad m\u00e1s que a otras personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo he sido querida mucho de ellos, a lo que dec\u00edan, y yo los quer\u00eda tanto, que no los dejaba olvidarme. Y tengo por experiencia, en m\u00ed y en otras, que dejados padres (que) por maravilla dejan de hacer por los hijos, y es raz\u00f3n con ellos cuando tuvieren necesidad de consuelo, si vi\u00e9remos no nos hace da\u00f1o a lo principal, no seamos extra\u00f1os, que con desasimiento se puede hacer, y con hermanos), en los dem\u00e1s, aunque me he visto en trabajos, mis deudos han sido y quien menos ha ayudado en ellos; los siervos de Dios, s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Creed, hermanas, que sirvi\u00e9ndole vosotras como deb\u00e9is, que no hallar\u00e9is mejores deudos que los que Su Majestad os enviare. Yo s\u00e9 que es as\u00ed, y puestas en esto -como lo vais- y entendiendo que en hacer otra cosa falt\u00e1is al verdadero amigo y esposo vuestro, creed que muy en breve ganar\u00e9is esta libertad, y que de los que por solo \u00e9l os quisieren, pod\u00e9is fiar m\u00e1s que de todos vuestros deudos, y que no os faltar\u00e1n; y en quien no pens\u00e1is, hallar\u00e9is padres y hermanos. Porque como \u00e9stos pretenden la paga de Dios, hacen por nosotras; los que la pretenden de nosotras, como nos ven pobres y que en nada les podemos aprovechar, c\u00e1nsanse presto. Y aunque esto no sea en general, es lo m\u00e1s usado ahora en el mundo, porque, en fin, es mundo. Quien os dijere otra cosa y que es virtud hacerla, no los cre\u00e1is, que si dijese todo el da\u00f1o que trae consigo, me hab\u00eda de alargar mucho; y porque otros, que saben lo que dicen mejor, han escrito en esto, baste lo dicho. Par\u00e9ceme que, pues con ser tan imperfecta lo he entendido tanto, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1n los que son perfectos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Todo este decirnos que huyamos del mundo, que nos aconsejan los Santos, claro est\u00e1 que es bueno. Pues creedme que lo que, como he dicho, m\u00e1s se apega de \u00e9l son los deudos y m\u00e1s malo de desapegar. Por eso hacen bien los que huyen de sus tierras; si les vale, digo, que no creo va en huir el cuerpo, sino en que determinadamente se abrace el alma con el buen Jes\u00fas, Se\u00f1or nuestro, que como all\u00ed lo halla todo, lo olvida todo; aunque ayuda es apartarnos muy grande hasta que ya tengamos conocida esta verdad; que despu\u00e9s podr\u00e1 ser quiera el Se\u00f1or, por darnos cruz en lo que sol\u00edamos tener gusto, que tratemos con ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV10\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 10<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trata c\u00f3mo no basta desasirse de lo dicho, si no nos desasimos de nosotras mismas, y c\u00f3mo est\u00e1n juntas esta virtud y la humildad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Desasi\u00e9ndonos del mundo y deudos y encerradas aqu\u00ed con las condiciones que est\u00e1n dichas, ya parece lo tenemos todo hecho y que no hay que pelear con nada. \u00a1Oh hermanas m\u00edas!, no os asegur\u00e9is ni os ech\u00e9is a dormir, que ser\u00e1 como el que se acuesta muy sosegado habiendo muy bien cerrado sus puertas por miedo de ladrones, y se los deja en casa. Y ya sab\u00e9is que no hay peor ladr\u00f3n, pues quedamos nosotras mismas, que si no se anda con gran cuidado y cada una -como en negocio m\u00e1s importante que todos- no se mira mucho en andar contradiciendo su voluntad, hay muchas cosas para quitar esta santa libertad de esp\u00edritu, que pueda volar a su Hacedor sin ir cargada de tierra y de plomo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Gran remedio es para esto traer muy continuo en el pensamiento la vanidad que es todo y cu\u00e1n presto se acaba, para quitar las afecciones de las cosas que son tan balad\u00edes y ponerla en lo que nunca se ha de acabar. Y aunque parece flaco medio, viene a fortalecer mucho el alma, y en las muy peque\u00f1as cosas traer gran cuidado; en aficion\u00e1ndonos a alguna, procurar apartar el pensamiento de ella y volverle a Dios, y Su Majestad ayuda. Y hanos hecho gran merced, que en esta casa lo m\u00e1s est\u00e1 hecho, puesto que este apartarnos de nosotras mismas y ser contra nosotras, es recia cosa, porque estamos muy juntas y nos amamos mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Aqu\u00ed puede entrar la verdadera humildad, porque esta virtud y estotra par\u00e9ceme andan siempre juntas. Son dos hermanas que no hay para qu\u00e9 las apartar. No son \u00e9stos los deudos de que yo aviso se aparten, sino que los abracen, y las amen y nunca se vean sin ellas. \u00a1Oh soberanas virtudes, se\u00f1oras de todo lo criado, emperadoras del mundo, libradoras de todos los lazos y enredos que pone el demonio, tan amadas de nuestro ense\u00f1ador Cristo, que nunca un punto se vio sin ellas! Quien las tuviere, bien puede salir y pelear con todo el infierno junto y contra todo el mundo y sus ocasiones. No haya miedo de nadie, que suyo es el reino de los cielos. No tiene a qui\u00e9n temer, porque nada no se le da de perderlo todo ni lo tiene por p\u00e9rdida; s\u00f3lo teme descontentar a su Dios; y suplicarle las sustente en ellas porque no las pierda por su culpa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Verdad es que estas virtudes tienen tal propiedad, que se esconden de quien las posee, de manera que nunca las ve ni acaba de creer que tiene ninguna, aunque se lo digan; mas ti\u00e9nelas en tanto, que siempre anda procurando tenerlas, y v\u00e1las perfeccionando en s\u00ed m\u00e1s, aunque bien se se\u00f1alan los que las tienen; luego se da a entender a los que los tratan, sin querer ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Mas \u00a1qu\u00e9 desatino ponerme yo a loar humildad y mortificaci\u00f3n, estando tan loadas del Rey de la gloria y tan confirmadas con tantos trabajos suyos! Pues, hijas m\u00edas, aqu\u00ed es el trabajar por salir de tierra de Egipto, que en hall\u00e1ndolas hallar\u00e9is el man\u00e1; todas las cosas os sabr\u00e1n bien; por mal sabor que al gusto de los del mundo tengan, se os har\u00e1n dulces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Ahora, pues, lo primero que hemos de procurar es quitar de nosotras el amor de este cuerpo, que somos algunas tan regaladas de nuestro natural, que no hay poco que hacer aqu\u00ed, y tan amigas de nuestra salud, que es cosa para alabar a Dios la guerra que dan, a monjas en especial, y aun a los que no lo son. Mas algunas monjas no parece que venimos a otra cosa al monasterio, sino a procurar no morirnos. Cada una lo procura como puede. Aqu\u00ed, a la verdad, poco lugar hay de eso con la obra, mas no querr\u00eda yo hubiese el deseo. Determinaos, hermanas, que ven\u00eds a morir por Cristo, y no a regalaros por Cristo; que esto pone el demonio \u00abque para llevar y guardar la Orden\u00bb; y tanto enhorabuena se quiere guardar la Orden con procurar la salud para guardarla y conservarla, que se muere sin cumplirla enteramente un mes, ni por ventura un d\u00eda. Pues no s\u00e9 yo a qu\u00e9 venimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. No hayan miedo nos falte discreci\u00f3n en este caso por maravilla, que luego temen los confesores nos hemos de matar con penitencias. Y es tan aborrecido de nosotras esta falta de discreci\u00f3n, que as\u00ed lo cumpli\u00e9semos todo. Las que lo hicieren al contrario, yo s\u00e9 que no se les dar\u00e1 nada de que diga esto, ni a m\u00ed de que digan juzgo por m\u00ed, que dicen verdad. Tengo para m\u00ed que as\u00ed quiere el Se\u00f1or seamos m\u00e1s enfermas; al menos a m\u00ed h\u00edzome en serlo gran misericordia, porque como me hab\u00eda de regalar as\u00ed como as\u00ed, quiso fuese con causa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues es cosa donosa las que andan con este tormento que ellas mismas se dan, y algunas veces dales un deseo de hacer penitencias sin camino ni concierto, que duran dos d\u00edas, a manera de decir. Despu\u00e9s p\u00f3nelas el demonio en la imaginaci\u00f3n que las hizo da\u00f1o; h\u00e1celas temer de la penitencia y no osar despu\u00e9s cumplir la que manda la Orden, \u00abque ya lo probaron\u00bb. No guardamos unas cosas muy bajas de la Regla -como el silencio, que no nos ha de hacer mal- y no nos ha dolido la cabeza, cuando dejamos de ir al coro, -que tampoco nos mata-, y queremos inventar penitencias de nuestra cabeza para que no podamos hacer lo uno ni lo otro. Y a las veces es poco el mal, y nos parece no estamos obligadas a hacer nada, que con pedir licencia cumplimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Dir\u00e9is \u00bfque por qu\u00e9 la da la priora? -A saber lo interior, por ventura no har\u00eda; mas como le hac\u00e9is informaci\u00f3n de necesidad y no falta un m\u00e9dico que ayuda por la misma que vos le hac\u00e9is, y una amiga que llore al lado, o parienta, \u00bfqu\u00e9 ha de hacer? Queda con escr\u00fapulo si falta en la caridad. Quiere m\u00e1s falt\u00e9is vos que ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Estas son cosas que puede ser pasen alguna vez, y porque os guard\u00e9is de ellas las pongo aqu\u00ed. Porque si el demonio nos comienza a amedrentar con que nos faltar\u00e1 la salud, nunca haremos nada. El Se\u00f1or nos d\u00e9 luz para acertar en todo, am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV11\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 11<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prosigue en la mortificaci\u00f3n, y dice la que se ha de adquirir en las enfermedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Cosa imperfecta me parece, hermanas m\u00edas, este quejarnos siempre con livianos males; si pod\u00e9is sufrirlo, no lo hag\u00e1is. Cuando es grave el mal, \u00e9l mismo se queja; es otro quejido y luego se parece. Mirad que sois pocas, y si una tiene esta costumbre es para traer fatigadas a todas, si os ten\u00e9is amor y hay caridad; sino que la que estuviere de mal que sea de veras, lo diga y tome lo necesario; que si perd\u00e9is el amor propio, sentir\u00e9is tanto cualquier regalo, que no hay\u00e1is miedo le tom\u00e9is sin necesidad ni os quej\u00e9is sin causa. Cuando la hay, ser\u00eda muy peor no decirlo que tomarle sin ella, y muy malo si no os apiadasen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Mas de eso, a buen seguro que adonde hay caridad y tan pocas, que nunca falte el cuidado de curaros. Mas unas flaquezas y malecillos de mujeres, olvidaos de quejarlas, que algunas veces pone el demonio imaginaci\u00f3n de esos dolores; qu\u00edtanse y p\u00f3nense. Si no se pierde la costumbre de decirlo y quejaros de todo si no fuere a Dios, nunca acabar\u00e9is. Porque este cuerpo tiene una falta, que mientras m\u00e1s le regalan, m\u00e1s necesidades descubre. Es cosa extra\u00f1a lo que quiere ser regalado; y como tiene aqu\u00ed alg\u00fan buen color, por poca que sea la necesidad, enga\u00f1a a la pobre del alma para que no medre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Acordaos qu\u00e9 de pobres enfermos habr\u00e1 que no tengan a qui\u00e9n se quejar. Pues pobres y regaladas, no lleva camino. Acordaos tambi\u00e9n de muchas casadas; -yo s\u00e9 que las hay- y personas de suerte, que con graves males, por no dar enfado a sus maridos, no se osan quejar, y con graves trabajos. Pues \u00a1pecadora de m\u00ed!, s\u00ed, que no venimos aqu\u00ed a ser m\u00e1s regaladas que ellas. \u00a1Oh, que est\u00e1is libres de grandes trabajos del mundo, sabed sufrir un poquito por amor de Dios sin que lo sepan todos! Pues es una mujer muy malcasada, y porque no sepa su marido lo dice y se queja, pasa mucha malaventura sin descansar con nadie, \u00bfy no pasaremos algo entre Dios y nosotras de los males que nos da por nuestros pecados? \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s que es nonada lo que se aplaca el mal!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. En todo esto que he dicho, no trato de males recios, cuando hay calentura mucha, aunque pido haya moderaci\u00f3n y sufrimiento siempre, sino unos malecillos que se pueden pasar en pie. Mas \u00bfqu\u00e9 fuera si \u00e9ste se hubiera de ver fuera de esta casa?, \u00bfqu\u00e9 dijeran todas las monjas de m\u00ed? Y \u00a1qu\u00e9 de buena gana, si alguna se enmendara, lo sufriera yo! Porque por una que haya de esta suerte, viene la cosa a t\u00e9rminos que, por la mayor parte, no creen a ninguna, por graves males que tenga. Acord\u00e9monos de nuestros Padres santos pasados ermita\u00f1os, cuya vida pretendemos imitar: \u00a1qu\u00e9 pasar\u00edan de dolores, y qu\u00e9 a solas, y de fr\u00edos y hambre y sol y calor, sin tener a qui\u00e9n se quejar sino a Dios! \u00bfPens\u00e1is que eran de hierro? Pues tan delicados eran como nosotras. Y creed, hijas, que en comenzando a vencer estos corpezuelos, no nos cansan tanto. Hartas habr\u00e1 que miren lo que es menester; descuidaos de vosotras, si no fuere a necesidad conocida. Si no nos determinamos a tragar de una vez la muerte y la falta de salud, nunca haremos nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Procurad de no temerla, y dejaros toda en Dios, venga lo que viniere. \u00bfQu\u00e9 va en que muramos? De cuantas veces nos ha burlado el cuerpo, \u00bfno burlar\u00edamos alguna de \u00e9l? Y creed que esta determinaci\u00f3n importa m\u00e1s de lo que podemos entender; porque de muchas veces que poco a poco lo vayamos haciendo, con el favor del Se\u00f1or, quedaremos se\u00f1oras de \u00e9l. Pues vencer un tal enemigo, es gran negocio para pasar en la batalla de esta vida. H\u00e1galo el Se\u00f1or como puede. Bien creo no entiende la ganancia sino quien ya goza de la victoria, que es tan grande, a lo que creo, que nadie sentir\u00eda pasar trabajo por quedar en este sosiego y se\u00f1or\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV12\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 12<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trata de c\u00f3mo ha de tener en poco la vida el verdadero amador de Dios, y la honra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Vamos a otras cosas que tambi\u00e9n importan harto, aunque parecen menudas. Trabajo grande parece todo, y con raz\u00f3n, porque es guerra contra nosotros mismos; mas comenz\u00e1ndose a obrar, obra Dios tanto en el alma y h\u00e1cela tantas mercedes, que todo le parece poco cuanto se puede hacer en esta vida. Y pues las monjas hacemos lo m\u00e1s, que es dar la libertad por amor de Dios poni\u00e9ndola en otro poder, y pasan tantos trabajos, ayunos, silencio, encerramiento, servir el coro, que por mucho que nos queramos regalar es alguna vez, y por ventura sola yo en muchos monasterios que he visto, pues \u00bfpor qu\u00e9 nos hemos de detener en mortificar lo interior, pues en esto est\u00e1 el ir todo estotro muy m\u00e1s meritorio y perfecto, y despu\u00e9s obrarlo con m\u00e1s suavidad y descanso? Esto se adquiere con ir -como he dicho- poco a poco, no haciendo nuestra voluntad y apetito, aun en cosas menudas, hasta acabar de rendir el cuerpo al esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Torno a decir que est\u00e1 el todo o gran parte en perder cuidado de nosotros mismos y nuestro regalo; que quien de verdad comienza a servir al Se\u00f1or, lo menos que le puede ofrecer es la vida. Pues le ha dado su voluntad, \u00bfqu\u00e9 teme? Claro est\u00e1 que si es verdadero religioso o verdadero orador, y pretende gozar regalos de Dios, que no ha de volver las espaldas a desear morir por \u00e9l y pasar martirio. Pues \u00bfya no sab\u00e9is, hermanas, que la vida del buen religioso y que quiere ser de los allegados amigos de Dios es un largo martirio? Largo, porque para compararle a los que de presto los degollaban, pu\u00e9dese llamar largo; mas toda es corta la vida, y algunas cort\u00edsimas. \u00bfY qu\u00e9 sabemos si seremos de tan corta, que desde una hora o momento que nos determinemos a servir del todo a Dios se acabe? Posible ser\u00eda; que, en fin, todo lo que tiene fin no hay que hacer caso de ello; y pensando que cada hora es la postrera, \u00bfqui\u00e9n no la trabajar\u00e1?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Pues creedme que pensar esto es lo m\u00e1s seguro. Por eso mostr\u00e9monos a contradecir en todo nuestra voluntad; que si tra\u00e9is cuidado, como he dicho, sin saber c\u00f3mo, poco a poco os hallar\u00e9is en la cumbre. Mas \u00a1qu\u00e9 gran rigor parece decir no nos hagamos placer en nada, como no se dice qu\u00e9 gustos y deleites trae consigo esta contradicci\u00f3n y lo que se gana con ella! Aun en esta vida, \u00a1qu\u00e9 seguridad! Aqu\u00ed, como todas lo us\u00e1is, est\u00e1se lo m\u00e1s hecho; unas a otras se despiertan y ayudan; en esto ha cada una procurar ir adelante de las otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. En los movimientos interiores se traiga mucha cuenta, en especial si tocan en mayor\u00edas. Dios nos libre, por su Pasi\u00f3n, de decir ni pensar para detenerse en ello \u00absi soy m\u00e1s antigua\u00bb, \u00absi he m\u00e1s a\u00f1os\u00bb, \u00absi he trabajado m\u00e1s\u00bb, \u00absi tratan a la otra mejor\u00bb. Estos pensamientos, si vinieren, es menester atajarlos con presteza; que si se detienen en ellos, o lo ponen en pl\u00e1tica, es pestilencia y de donde nacen grandes males. Si tuvieren priora que consiente cosa de \u00e9stas, por poco que sea, crean por sus pecados ha permitido Dios la tengan para comenzarse a perder, y hagan gran oraci\u00f3n porque d\u00e9 el remedio, porque est\u00e1n en gran peligro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Podr\u00e1 ser que digan \u00abque para qu\u00e9 pongo tanto en esto\u00bb y \u00abque va con rigor\u00bb; \u00abque regalos hace Dios a quien no est\u00e1 tan desasido\u00bb. Yo lo creo, que con su sabidur\u00eda infinita ve que conviene para traerlos a que lo dejen todo por El. No llamo \u00abdejarlo\u00bb, entrar en religi\u00f3n, que impedimentos puede haber, y en cada parte puede el alma perfecta estar desasida y humilde; ello a m\u00e1s trabajo suyo, que gran cosa es el aparejo. Mas cr\u00e9anme una cosa, que si hay punto de honra o de hacienda (y) esto tan bien puede haberlo en los monasterios como fuera, aunque m\u00e1s quitadas est\u00e1n las ocasiones y mayor ser\u00eda la culpa), que aunque tengan muchos a\u00f1os de oraci\u00f3n (o,) por mejor decir, consideraci\u00f3n, porque oraci\u00f3n perfecta, en fin, quita estos resabios), que nunca medrar\u00e1n mucho ni llegar\u00e1n a gozar el verdadero fruto de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Mirad si os va algo, hermanas, en estas cosas, pues no est\u00e1is aqu\u00ed a otra cosa. Vosotras no qued\u00e1is m\u00e1s honradas, y el provecho perdido para lo que podr\u00edais m\u00e1s ganar; as\u00ed que deshonra y p\u00e9rdida cabe aqu\u00ed junto. Cada una mire en s\u00ed lo que tiene de humildad y ver\u00e1 lo que est\u00e1 aprovechada. Par\u00e9ceme que al verdadero humilde aun de primer movimiento no osar\u00e1 el demonio tentarle en cosa de mayor\u00edas; porque, como es tan sagaz, teme el golpe. Es imposible, si uno es humilde, que no gane m\u00e1s fortaleza en esta virtud, y aprovechamiento, si el demonio le tienta por ah\u00ed; porque est\u00e1 claro que ha de dar vuelta sobre su vida, y mirar lo que ha servido con lo que debe al Se\u00f1or, y las grandezas que hizo en bajarse a s\u00ed para dejarnos ejemplo de humildad, y mirar sus pecados y ad\u00f3nde merec\u00eda estar por ellos. Sale el alma tan gananciosa, que no osa tornar otro d\u00eda por no ir quebrada la cabeza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Este consejo tomad de m\u00ed y no se os olvide: que no s\u00f3lo en lo interior -que ser\u00eda gran mal no quedar con ganancia-, mas en lo exterior procurad la saquen las hermanas de vuestra tentaci\u00f3n; si quer\u00e9is vengaros del demonio y libraros m\u00e1s presto de la tentaci\u00f3n, que as\u00ed como os venga pid\u00e1is a la prelada que os mande hacer alg\u00fan oficio bajo o, como pudiereis, los hag\u00e1is vos, y and\u00e9is estudiando en esto c\u00f3mo doblar vuestra voluntad en cosas contrarias, que el Se\u00f1or os las descubrir\u00e1, y con esto durar\u00e1 poco la tentaci\u00f3n. Dios nos libre de personas que le quieren servir acordarse de honra. Mirad que es mala ganancia, y -como he dicho- la misma honra se pierde con desearla, en especial en las mayor\u00edas, que no hay t\u00f3xico en el mundo que as\u00ed mate como estas cosas la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Dir\u00e9is \u00abque son cosillas naturales, que no hay que hacer caso\u00bb. No os burl\u00e9is con eso, que crece como espuma, y no hay cosa peque\u00f1a en tan notable peligro como son estos puntos de honra y mirar si nos hicieron agravio. \u00bfSab\u00e9is por qu\u00e9, sin otras hartas cosas? -Por ventura en una comienza por poco y no es casi nada, y luego mueve el demonio a que al otro le parezca mucho, y aun pensar\u00e1 es caridad decirle que c\u00f3mo consiente aquel agravio, que Dios le d\u00e9 paciencia, que se lo ofrezc\u00e1is, que no sufriera m\u00e1s un santo. Pone un caramillo en la lengua de la otra, que ya que acab\u00e1is con vos de sufrir, qued\u00e1is a\u00fan tentada de vanagloria de lo que no sufristeis con la perfecci\u00f3n que se hab\u00eda de sufrir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Y es esta nuestra naturaleza tan flaca, que aun dici\u00e9ndonos que no hay qu\u00e9 sufrir, pensamos hemos hecho algo y lo sentimos, cu\u00e1nto m\u00e1s ver que lo sienten por nosotras. Y as\u00ed va perdiendo el alma las ocasiones que hab\u00eda tenido para merecer, y queda m\u00e1s flaca y abierta la puerta al demonio para que otra vez venga con otra cosa peor; y aun podr\u00e1 acaecer, aun cuando vos quer\u00e1is sufrirlo, que vengan a vos y os dir\u00e1n \u00abque si sois bestia\u00bb, \u00abque bien es que se sientan las cosas\u00bb. \u00a1Oh, por amor de Dios, hermanas m\u00edas!, que a ninguna le mueva indiscreta caridad para mostrar l\u00e1stima de la otra en cosa que toque a estos fingidos agravios, que es como la que tuvieron los amigos del santo Job con \u00e9l, y su mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV13\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 13<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prosigue en la mortificaci\u00f3n, y c\u00f3mo ha de huir de los puntos y razones del mundo para llegarse a la verdadera raz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Muchas veces os lo digo, hermanas, y ahora lo quiero dejar escrito aqu\u00ed, porque no se os olvide, que en esta casa, y aun toda persona que quisiere ser perfecta, huya mil leguas de \u00abraz\u00f3n tuve\u00bb, \u00abhici\u00e9ronme sinraz\u00f3n\u00bb, \u00abno tuvo raz\u00f3n quien esto hizo conmigo\u00bb&#8230; De malas razones nos libre Dios. \u00bfParece que hab\u00eda raz\u00f3n para que nuestro buen Jes\u00fas sufriese tantas injurias y se las hiciesen y tantas sinrazones? La que no quisiere llevar cruz sino la que le dieren muy puesta en raz\u00f3n, no s\u00e9 yo para qu\u00e9 est\u00e1 en el monasterio; t\u00f3rnese al mundo, adonde aun no le guardar\u00e1n esas razones. \u00bfPor ventura pod\u00e9is pasar tanto que no deb\u00e1is m\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 raz\u00f3n es \u00e9sta? Por cierto, yo no la entiendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Cuando nos hicieren alguna honra o regalo o buen tratamiento, saquemos esas razones, que cierto es contra raz\u00f3n nos le hagan en esta vida. Mas cuando agravios -que as\u00ed los nombran sin hacernos agravio-, yo no s\u00e9 qu\u00e9 hay que hablar. O somos esposas de tan gran rey, o no. Si lo somos, \u00bfqu\u00e9 mujer honrada hay que no participe de las deshonras que a su esposo hacen? Aunque no lo quiera por su voluntad, en fin, de honra o deshonra participan entrambos. Pues tener parte en su reino y gozarle, y de las deshonras y trabajos querer quedar sin ninguna parte, es disparate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. No nos lo deje Dios querer, sino que la que le pareciere es tenida entre todas en menos, se tenga por m\u00e1s bienaventurada; y as\u00ed lo es, si lo lleva como lo ha de llevar, que no le faltar\u00e1 honra en esta vida ni en la otra. Cr\u00e9anme esto a m\u00ed. Mas qu\u00e9 disparate he dicho, que me crean a m\u00ed, dici\u00e9ndolo la verdadera Sabidur\u00eda. Parezc\u00e1monos, hijas m\u00edas, en algo a la gran humildad de la Virgen Sacrat\u00edsima, cuyo h\u00e1bito traemos, que es confusi\u00f3n nombrarnos monjas suyas; que por mucho que nos parezca nos humillamos, quedamos bien cortas para ser hijas de tal Madre y esposas de tal Esposo. As\u00ed que si las cosas dichas no se atajan con diligencia, lo que hoy no parece nada ma\u00f1ana por ventura ser\u00e1 pecado venial; y es de tan mala digesti\u00f3n, que si os dej\u00e1is no quedar\u00e1 solo. Es cosa muy mala para congregaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. En esto hab\u00edamos de mirar mucho las que estamos en ella, por no da\u00f1ar a las que trabajan por hacernos bien y darnos buen ejemplo. Y si entendi\u00e9semos cu\u00e1n gran da\u00f1o se hace en que se comience una mala costumbre, m\u00e1s querr\u00edamos morir que ser causa de ello; porque es muerte corporal, y p\u00e9rdidas en las almas es gran p\u00e9rdida y que no parece se acaba de perder; porque muertas unas vienen otras, y a todas por ventura les cabe m\u00e1s parte de una mala costumbre que pusimos, que de muchas virtudes; porque el demonio no la deja caer, y las virtudes la misma flaqueza natural las hace perder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. \u00a1Oh, qu\u00e9 grand\u00edsima caridad har\u00eda y qu\u00e9 gran servicio a Dios la monja que en s\u00ed viese que no puede llevar las costumbres que hay en esta casa, conocerlo e irse!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Y mire que le cumple, si no quiere tener un infierno ac\u00e1 y plega a Dios no sea otro all\u00e1, porque hay muchas causas para temer esto, y por ventura ella ni las dem\u00e1s no lo entender\u00e1n como yo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cr\u00e9anme en esto, y si no, el tiempo les doy por testigo. Porque el estilo que pretendemos llevar es no s\u00f3lo de ser monjas, sino ermita\u00f1as, y as\u00ed se desasen de todo lo criado, y a quien el Se\u00f1or ha escogido para aqu\u00ed, particularmente veo la hace esta merced. Aunque ahora no sea en toda perfecci\u00f3n, vese que va ya a ella por el gran contento que le da y alegr\u00eda ver que no ha de tornar a tratar con cosa de la vida, y el sabor todas las de la Religi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Torno a decir que si inclina a cosas del mundo, que se vaya si no se ve ir aprovechando; e irse, si todav\u00eda quiere ser monja, a otro monasterio, y si no, ver\u00e1 c\u00f3mo le sucede. No se queje de m\u00ed, que comenc\u00e9 \u00e9ste, porque no la aviso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta casa es un cielo, si le puede haber en la tierra, para quien se contenta s\u00f3lo de contentar a Dios y no hace caso de contento suyo; ti\u00e9nese muy buena vida; en queriendo algo m\u00e1s, se perder\u00e1 todo, porque no lo puede tener; y alma descontenta es como quien tiene gran hast\u00edo, que por bueno que sea el manjar, la da en rostro, y de lo que los sanos toman gran gusto comer, le hace asco en el est\u00f3mago. En otra parte se salvar\u00e1 mejor, y podr\u00e1 ser que poco o poco llegue a la perfecci\u00f3n que aqu\u00ed no pudo sufrir por tomarse por junto. Que aunque en lo interior se aguarde tiempo para del todo desasirse y mortificarse, en lo exterior ha de ser luego. Y a quien con ver que todas lo hacen y con andar en tan buena compa\u00f1\u00eda siempre, no le aprovecha en un a\u00f1o, temo que no aprovechar\u00e1 en muchos, m\u00e1s, sino menos. No digo sea tan cumplidamente como en las otras, mas que se entienda va cobrando salud, que luego se ve cu\u00e1ndo el mal es mortal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV14\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 14<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En que trata lo mucho que importa no dar profesi\u00f3n a ninguna que vaya contrario su esp\u00edritu de las cosas que quedan dichas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Bien creo que favorece el Se\u00f1or mucho a quien bien se determina, y por eso se ha de mirar qu\u00e9 intento tiene la que entra, no sea s\u00f3lo por remediarse (como) acaecer\u00e1 a muchas), puesto que el Se\u00f1or puede perfeccionar este intento, si es persona de buen entendimiento, que si no, en ninguna manera se tome; porque ni ella se entender\u00e1 c\u00f3mo entra, ni despu\u00e9s a las que la quisieren poner en lo mejor. Porque, por la mayor parte, quien esta falta tiene, siempre les parece atinan m\u00e1s lo que les conviene que los m\u00e1s sabios; y es mal que le tengo por incurable, porque por maravilla deja de traer consigo malicia. Adonde hay muchas, podr\u00e1se tolerar, y entre tan pocas no se podr\u00e1 sufrir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Un buen entendimiento, si se comienza a aficionar al bien, \u00e1sese a \u00e9l con fortaleza, porque ve es lo m\u00e1s acertado; y cuando no aproveche para mucho esp\u00edritu, aprovechar\u00e1 para buen consejo y para hartas cosas, sin cansar a nadie. Cuando \u00e9ste falta, yo no s\u00e9 para qu\u00e9 puede aprovechar en comunidad, y podr\u00eda da\u00f1ar harto. Esta falta no se ve muy en breve, porque muchas hablan bien y entienden mal, y otras hablan corto y no muy cortado, y tienen entendimiento para mucho bien. Que hay unas simplicidades santas que saben poco para negocios y estilo de mundo, y mucho para tratar con Dios. Por eso es menester gran informaci\u00f3n para tomarlas y larga probaci\u00f3n para hacerlas profesas. Entienda una vez el mundo que ten\u00e9is libertad para echarlas, que en monasterio donde hay asperezas, muchas ocasiones hay, y como se use, no lo tendr\u00e1n por agravio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Digo esto, porque son tan desventurados estos tiempos y tanta nuestra flaqueza, que no basta tenerlo por mandamiento de nuestros pasados, para que dejemos de mirar lo que han tomado por honra los presentes para no agraviar los deudos. Plega a Dios no lo paguemos en la otra vida las que las admitimos, que nunca falta un color con que nos hacemos entender se sufre hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Y \u00e9ste es un negocio que cada una por s\u00ed le hab\u00eda de mirar y encomendar a Dios y animar a la prelada, pues es cosa que tanto importa. Y as\u00ed suplico a Dios en ello os d\u00e9 luz, que harto bien ten\u00e9is en no recibir dotes, que adonde se toman podr\u00eda acaecer que por no tornar a dar el dinero -que ya no lo tienen- dejen el ladr\u00f3n en casa que les robe el tesoro, que no es peque\u00f1a l\u00e1stima. Vosotras, para en este caso, no la teng\u00e1is de nadie, porque ser\u00e1 da\u00f1ar a quien pretend\u00e9is hacer provecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV15\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 15<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que trata del gran bien que hay en no disculparse, aunque se vean condenar sin culpa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Confusi\u00f3n grande me hace lo que os voy a persuadir, porque hab\u00eda de haber obrado siquiera algo de lo que os digo en esta virtud; es as\u00ed que yo confieso haber aprovechado muy poco. Jam\u00e1s me parece me falta una causa para parecerme mayor virtud dar disculpa. Como algunas veces es l\u00edcito y ser\u00eda mal no lo hacer, no tengo discreci\u00f3n -o, por mejor decir, humildad- para hacerlo cuando conviene. Porque, verdaderamente, es de gran humildad verse condenar sin culpa y callar, y es gran imitaci\u00f3n del Se\u00f1or que nos quit\u00f3 todas las culpas. Y as\u00ed os ruego mucho traig\u00e1is en esto gran estudio, porque trae consigo grandes ganancias, y en procurar nosotras mismas librarnos de culpa, ninguna, ninguna veo, si no es -como digo- en algunos casos que podr\u00eda causar enojo o esc\u00e1ndalo no decir la verdad. Esto quien tuviere m\u00e1s discreci\u00f3n que yo lo entender\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Creo va mucho en acostumbrarse a esta virtud, o en procurar alcanzar del Se\u00f1or verdadera humildad, que de aqu\u00ed debe venir; porque el verdadero humilde ha de desear con verdad ser tenido en poco y perseguido y condenado sin culpa, aun en cosas graves. Porque si quiere imitar al Se\u00f1or, \u00bfen qu\u00e9 mejor puede que en esto? Que aqu\u00ed no son menester fuerzas corporales ni ayuda de nadie, sino de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Estas virtudes grandes, hermanas m\u00edas, querr\u00eda yo estudi\u00e1semos mucho e hici\u00e9semos penitencia, que en demasiadas penitencias ya sab\u00e9is os voy a la mano, porque pueden hacer da\u00f1o a la salud si son sin discreci\u00f3n. En estotro no hay que temer, porque por grandes que sean las virtudes interiores, no quitan las fuerzas del cuerpo para servir la religi\u00f3n, sino fortalecen el alma; y de cosas muy peque\u00f1as se pueden -como he dicho otras veces- acostumbrar para salir con victoria en las grandes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. En \u00e9stas no he yo podido hacer esta prueba, porque nunca o\u00ed decir cosa mala de m\u00ed que no viese quedaban cortos; porque, aunque no era en las mismas cosas, ten\u00eda ofendido a Dios en otras muchas, y parec\u00edame hab\u00edan hecho harto en dejar aqu\u00e9llas, y siempre me huelgo yo m\u00e1s que digan de m\u00ed lo que no es, que no las verdades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ayuda mucho traer consideraci\u00f3n de lo mucho que se gana por todas v\u00edas y c\u00f3mo nunca -bien mirado- nunca nos culpan sin culpas, que siempre andamos llenas de ellas, pues cae siete veces al d\u00eda el justo, y ser\u00eda mentira decir no tenemos pecado. As\u00ed que, aunque no sea en lo mismo que nos culpan, nunca estamos sin culpa del todo, como lo estaba el buen Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. \u00a1Oh Se\u00f1or m\u00edo!, cuando pienso por qu\u00e9 de maneras padecisteis y c\u00f3mo por ninguna lo merec\u00edais, no s\u00e9 qu\u00e9 me diga de m\u00ed, ni d\u00f3nde tuve el seso cuando no deseaba padecer, ni ad\u00f3nde estoy cuando me disculpo. Ya sab\u00e9is Vos, Bien m\u00edo, que si tengo alg\u00fan bien, que no es dado por otras manos sino por las vuestras. Pues \u00bfqu\u00e9 os va, Se\u00f1or, m\u00e1s en dar mucho que poco? Si es por no lo merecer yo, tampoco merec\u00eda las mercedes que me hab\u00e9is hecho. \u00bfEs posible que he yo de querer que sienta nadie bien de cosa tan mala, habiendo dicho tantos males de Vos, que sois bien sobre todos los bienes? No se sufre, no se sufre, Dios m\u00edo -ni querr\u00eda yo lo sufrieseis Vos- que haya en vuestra sierva cosa que no contente a vuestros ojos. Pues mirad, Se\u00f1or, que los m\u00edos est\u00e1n ciegos y se contentan de muy poco. Dadme Vos luz y haced que con verdad desee que todos me aborrezcan, pues tantas veces os he dejado a Vos, am\u00e1ndome con tanta fidelidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es esto, mi Dios? \u00bfQu\u00e9 pensamos sacar de contentar a las criaturas? \u00bfQu\u00e9 nos va en ser muy culpadas de todas ellas, si delante del Se\u00f1or estamos sin culpa? \u00a1Oh hermanas m\u00edas, que nunca acabamos de entender esta verdad, y as\u00ed nunca acabamos de estar perfectas, si mucho no la andamos considerando y pensando qu\u00e9 es lo que es y qu\u00e9 es lo que no es!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Pues cuando no hubiese otra ganancia sino la confusi\u00f3n que le quedar\u00e1 a la persona que os hubiere culpado de ver que vos sin ella os dej\u00e1is condenar, es grand\u00edsimo. M\u00e1s levanta una cosa de \u00e9stas a las veces el alma que diez sermones. Pues todas hemos de procurar de ser predicadoras de obras, pues el Ap\u00f3stol y nuestra inhabilidad nos quita que lo seamos en las palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Nunca pens\u00e9is ha de estar secreto el mal o el bien que hiciereis, por encerradas que est\u00e9is. Y \u00bfpens\u00e1is que aunque vos, hija, no os disculp\u00e9is, ha de faltar quien torne de vos? Mirad c\u00f3mo respondi\u00f3 el Se\u00f1or por la Magdalena en casa del Fariseo y cuando su hermana la culpaba. No os llevar\u00e1 por el rigor que a s\u00ed, que ya al tiempo que tuvo un ladr\u00f3n que tornase por El, estaba en la cruz; as\u00ed que Su Majestad mover\u00e1 a quien torne por vosotras, y cuando no, no ser\u00e1 menester. Esto yo lo he visto y es as\u00ed, aunque no querr\u00eda se os acordase, sino que os holgaseis de quedar culpadas, y el provecho que ver\u00e9is en vuestra alma, el tiempo os doy por testigo. Porque se comienza a ganar libertad y no se da m\u00e1s que digan mal que bien, antes parece es negocio ajeno. Y es como cuando est\u00e1n hablando dos personas, y como no es con nosotras mismas, estamos descuidadas de la respuesta. As\u00ed es ac\u00e1: con la costumbre que est\u00e1 hecha de que no hemos de responder, no parece hablan con nosotras. Parecer\u00e1 esto imposible a los que somos muy sentidos y poco mortificados. A los principios dificultoso es; mas yo s\u00e9 que se puede alcanzar esta libertad y negaci\u00f3n y desasimiento de nosotros mismos con el favor del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV16\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 16<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la diferencia que ha de haber en la perfecci\u00f3n de la vida de los contemplativos a los que se contentan con oraci\u00f3n mental, y c\u00f3mo es posible algunas veces subir Dios un alma distra\u00edda a perfecta contemplaci\u00f3n y la causa de ello. -Es mucho de notar este cap\u00edtulo y el que viene cabe \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. As\u00ed que, hijas, si quer\u00e9is que os diga el camino para llegar a la contemplaci\u00f3n, sufrid que sea un poco larga en cosas aunque no os parezcan luego tan importantes, aunque a mi parecer no lo dejan de ser. Y si no las quer\u00e9is o\u00edr ni obrar, quedaos con vuestra oraci\u00f3n mental toda vuestra vida, que yo os aseguro a vosotras y a todas las personas que pretendieren este bien (ya) puede ser yo me enga\u00f1e, porque juzgo por m\u00ed que lo procur\u00e9 veinte a\u00f1os) que no llegu\u00e9is a verdadera contemplaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Quiero ahora declarar -porque algunas no lo entender\u00e9is- qu\u00e9 es oraci\u00f3n mental, y plega a Dios que \u00e9sta tengamos como se ha de tener; mas tambi\u00e9n he miedo que se tiene con harto trabajo si no se procuran las virtudes, aunque no en tan alto grado como para la contemplaci\u00f3n son menester. Digo que no vendr\u00e1 el Rey de la gloria a nuestra alma -digo a estar unido con ella- si no nos esforzamos a ganar las virtudes grandes. Qui\u00e9rolo declarar, porque si en alguna cosa que no sea verdad me tom\u00e1is, no creer\u00e9is cosa, y tendr\u00edais raz\u00f3n si fuese con advertencia, mas no me d\u00e9 Dios tal lugar; ser\u00e1 no saber m\u00e1s, o no lo entender. Quiero, pues, decir que algunas veces querr\u00e1 Dios a personas que est\u00e9n en mal estado hacerles tan gran favor para sacarlas por este medio de las manos al demonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. \u00a1Oh Se\u00f1or m\u00edo, qu\u00e9 de veces os hacemos andar a brazos con el demonio! \u00bfNo bastara que os dejasteis tomar en ellos cuando os llev\u00f3 al pin\u00e1culo, para ense\u00f1arnos a vencerle? Mas, \u00a1qu\u00e9 ser\u00eda, hijas, ver junto a aquel Sol con las tinieblas y qu\u00e9 temor llevar\u00eda aquel desventurado sin saber de qu\u00e9, que no permiti\u00f3 Dios lo entendiese! Bendita sea tanta piedad y misericordia; que verg\u00fcenza hab\u00edamos de haber los cristianos de hacerle andar cada d\u00eda a brazos -como he dicho- con tan sucia bestia. Bien fue menester, Se\u00f1or, los tuvieseis tan fuertes; mas \u00bfc\u00f3mo no os quedaron flacos de tantos tormentos como pasasteis en la cruz? \u00a1Oh, que todo lo que se pasa con amor torna a soldarse! Y as\u00ed creo, si quedarais con la vida, el mismo amor que nos ten\u00e9is tornara a soldar vuestras llagas, que no fuera menester otra medicina. \u00a1Oh Dios m\u00edo, y qui\u00e9n la pusiese tal en todas las cosas, que me diesen pena y trabajos! Qu\u00e9 de buena gana las desear\u00eda, si tuviese cierto ser curada con tan saludable ung\u00fcento!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Tornando a lo que dec\u00eda, hay almas que entiende Dios que por este medio las puede granjear para s\u00ed. Ya que las ve del todo perdidas, quiere Su Majestad que no quede por El, y aunque est\u00e9n en mal estado y faltas de virtudes, dale gustos y regalos y ternura que la comienza a mover los deseos, y aun p\u00f3nela en contemplaci\u00f3n algunas veces, pocas, y dura poco. Y esto, como digo, hace porque las prueba si con aquel favor se querr\u00e1n disponer a gozarle muchas veces. Mas si no se dispone, perdonen -o perdonadnos Vos, Se\u00f1or, por mejor decir- que harto mal es que os llegu\u00e9is Vos a un alma de esta suerte, y se llegue ella despu\u00e9s a cosa de la tierra para atarse a ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Tengo para m\u00ed que hay muchos con quien Dios nuestro Se\u00f1or hace esta prueba, y pocos los que se disponen para gozar de esta merced; que cuando el Se\u00f1or la hace y no queda por nosotros, tengo por cierto que nunca cesa de dar hasta llegar a muy alto grado. Cuando no nos damos a Su Majestad con la determinaci\u00f3n que El se da a nosotros, harto hace de dejarnos en oraci\u00f3n mental y visitarnos de cuando en cuando, como a criados que est\u00e1n en su vi\u00f1a. Mas estotros son hijos regalados, no los querr\u00eda quitar de cabe s\u00ed; ni los quita, porque ya ellos no se quieren quitar; si\u00e9ntalos a su mesa, dales de lo que come hasta quitar el bocado de la boca para d\u00e1rsele.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. \u00a1Oh dichoso cuidado, hijas m\u00edas! \u00a1Oh bienaventurada dejaci\u00f3n de cosas tan pocas y tan bajas, que llega a tan gran estado! Mirad qu\u00e9 se os dar\u00e1, estando en los brazos de Dios, que os culpe todo el mundo. Poderoso es para libraros de todo, que una vez que mand\u00f3 hacer el mundo, fue hecho: su querer es obra. Pues no hay\u00e1is miedo que si no es para m\u00e1s bien del que le ama, consienta hablar contra vos: no quiere tan poco a quien le quiere. Pues \u00bfpor qu\u00e9, mis hermanas, no le mostraremos nosotras, en cuanto podemos, el amor? Mirad que es hermoso trueco dar nuestro amor por el suyo. Mirad que lo puede todo y ac\u00e1 no podemos nada sino lo que El nos hace poder. Pues \u00bfqu\u00e9 es esto que hacemos por Vos, Se\u00f1or, Hacedor nuestro? Que es tanto como nada, una determinacioncilla. Pues si lo que no es nada quiere Su Majestad que merezcamos por ello el todo, no seamos desatinadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. \u00a1Oh Se\u00f1or! que todo el da\u00f1o nos viene de no tener puestos los ojos en Vos, que si no mir\u00e1semos otra cosa sino al camino, presto llegar\u00edamos; mas damos mil ca\u00eddas y tropiezos y erramos el camino por no poner los ojos -como digo- en el verdadero camino. Parece que nunca se anduvo, seg\u00fan se nos hace nuevo. Cosa es para lastimar, por cierto, lo que algunas veces pasa. Pues tocar en un puntito de ser menos, no se sufre, ni parece se ha de poder sufrir; luego dicen: \u00ab\u00a1no somos santos!\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Dios nos libre, hermanas, cuando algo hici\u00e9remos no perfecto decir: \u00abno somos \u00e1ngeles\u00bb, \u00abno somos santas\u00bb. Mirad que, aunque no lo somos, es gran bien pensar, si nos esforzamos, lo podr\u00edamos ser, d\u00e1ndonos Dios la mano; y no hay\u00e1is miedo que quede por El, si no queda por nosotras. Y pues no venimos aqu\u00ed a otra cosa, manos a labor, como dicen: no entendamos cosa en que se sirve m\u00e1s el Se\u00f1or, que no presumamos salir con ella con su favor. Esta presunci\u00f3n querr\u00eda yo en esta casa, que hace siempre crecer la humildad: tener una santa osad\u00eda, que Dios ayuda a los fuertes y no es aceptador de personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Mucho me he divertido. Quiero tornar a lo que dec\u00eda, que es declarar qu\u00e9 es oraci\u00f3n mental y contemplaci\u00f3n. Impertinente parece, mas para vosotras todo pasa; podr\u00e1 ser lo entend\u00e1is mejor por mi grosero estilo que por otros elegantes. El Se\u00f1or me d\u00e9 favor para ello, am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV17\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 17<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De c\u00f3mo no todas las almas son para contemplaci\u00f3n, y c\u00f3mo algunas llegan a ella tarde, y que el verdadero humilde ha de ir contento por el camino que le llevare el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Parece que me voy entrando en la oraci\u00f3n, y f\u00e1ltame un poco por decir, que importa mucho, porque es de la humildad y es necesario en esta casa; porque es el ejercicio principal de oraci\u00f3n y, como he dicho, cumple mucho trat\u00e9is de entender c\u00f3mo ejercitaros mucho en la humildad, y \u00e9ste es un gran punto de ella y muy necesario para todas las personas que se ejercitan en oraci\u00f3n: \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 el verdadero humilde pensar que es \u00e9l tan bueno como los que llegan a ser contemplativos? Que Dios le puede hacer tal, s\u00ed, por su bondad y misericordia. Mas, de mi consejo, siempre se siente en el m\u00e1s bajo lugar, que as\u00ed nos dijo el Se\u00f1or lo hici\u00e9semos y nos lo ense\u00f1\u00f3 por la obra. Disp\u00f3ngase para si Dios le quisiere llevar por ese camino. Cuando no, para eso es la humildad, para tenerse por dichosa en servir a las siervas del Se\u00f1or y alabarle porque, mereciendo ser sierva de los demonios en el infierno, la trajo Su Majestad entre ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. No digo esto sin gran causa, porque, como he dicho, es cosa que importa mucho entender que no a todos lleva Dios por un camino, y por ventura el que le pareciere va por muy m\u00e1s bajo, est\u00e1 m\u00e1s alto en los ojos del Se\u00f1or. As\u00ed que no porque en esta casa todas traten de oraci\u00f3n, han de ser todas contemplativas. Es imposible. Y ser\u00e1 gran desconsolaci\u00f3n para la que no lo es, no entender esta verdad, que esto es cosa que lo da Dios; y pues no es necesario para la salvaci\u00f3n, ni nos lo pide de premio, no piense se lo pedir\u00e1 nadie. Que por eso no dejar\u00e1 de ser muy perfecta si hace lo que queda dicho. Antes podr\u00e1 ser tenga mucho m\u00e1s m\u00e9rito, porque es a m\u00e1s trabajo suyo y la lleva el Se\u00f1or como a fuerte y la tiene guardado junto todo lo que aqu\u00ed no goza. No por eso desmaye ni deje la oraci\u00f3n y de hacer lo que todas, que a las veces viene el Se\u00f1or muy tarde y paga tan bien y tan por junto como en muchos a\u00f1os ha ido dando a otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Yo estuve m\u00e1s de catorce que nunca pod\u00eda tener aun meditaci\u00f3n sino junto con lecci\u00f3n. Habr\u00e1 muchas personas de este arte, y otras que, aunque sea con la lecci\u00f3n, no puedan tener meditaci\u00f3n, sino rezar vocalmente, y aqu\u00ed se detienen m\u00e1s. Hay pensamientos tan ligeros que no pueden estar en una cosa, sino siempre desasosegados, y en tanto extremo que, si quieren detenerle a pensar en Dios, se les va a mil disparates y escr\u00fapulos y dudas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo conozco una persona bien vieja, de harto buena vida, penitente y muy sierva de Dios, y gasta hartas horas, hartos a\u00f1os ha, en oraci\u00f3n vocal, y en mental no hay remedio; cuando m\u00e1s puede, poco a poco en las oraciones vocales se va deteniendo. Y otras personas hay hartas de esta manera, y si hay humildad, no creo yo saldr\u00e1n peor libradas al cabo, sino muy en igual de los que llevan muchos gustos, y con m\u00e1s seguridad en parte; porque no sabemos si los gustos son de Dios o si los pone el demonio. Y si no son de Dios, es m\u00e1s peligro, porque en lo que \u00e9l trabaja aqu\u00ed es en poner soberbia; que si son de Dios, no hay que temer; consigo traen la humildad, como escrib\u00ed muy largo en el otro libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Estotros andan con humildad, sospechosos que es por su culpa, siempre con cuidado de ir adelante. No ven a otros llorar una l\u00e1grima, que, si ella no las tiene, no le parezca est\u00e1 muy atr\u00e1s en el servicio de Dios, y debe estar por ventura muy m\u00e1s adelante; porque no son las l\u00e1grimas, aunque son buenas, todas perfectas; y la humildad y mortificaci\u00f3n y desasimiento y otras virtudes, siempre hay m\u00e1s seguridad. No hay qu\u00e9 temer, ni hay\u00e1is miedo que dej\u00e9is de llegar a la perfecci\u00f3n como los muy contemplativos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Santa era santa Marta, aunque no dicen era contemplativa. Pues \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s quer\u00e9is que poder llegar a ser como esta bienaventurada, que mereci\u00f3 tener a Cristo nuestro Se\u00f1or tantas veces en su casa y darle de comer y servirle y comer a su mesa? Si se estuviera como la Magdalena, embebidas, no hubiera quien diera de comer a este divino Hu\u00e9sped. Pues pensad que es esta congregaci\u00f3n la casa de santa Marta y que ha de haber de todo. Y las que fueren llevadas por la vida activa, no murmuren a las que mucho se embebieren en la contemplaci\u00f3n, pues saben ha de tornar el Se\u00f1or de ellas, aunque callen, que, por la mayor parte, hace descuidar de s\u00ed y de todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Acu\u00e9rdense que es menester quien le guise la comida, y t\u00e9nganse por dichosas en andar sirviendo con Marta. Miren que la verdadera humildad est\u00e1 mucho en estar muy prontos en contentarse con lo que el Se\u00f1or quisiere hacer de ellos, y siempre hallarse indignos de llamarse sus siervos. Pues si contemplar y tener oraci\u00f3n mental y vocal y curar enfermos y servir en las cosas de casa y trabajar -sea en lo m\u00e1s bajo-, todo es servir al Hu\u00e9sped que se viene con nosotras a estar y a comer y recrear, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s se nos da en lo uno que en lo otro?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. No digo yo que quede por nosotras, sino que lo prob\u00e9is todo, porque no est\u00e1 esto en vuestro escoger, sino en el del Se\u00f1or. Mas si despu\u00e9s de muchos a\u00f1os quisiere a cada una para su oficio, gentil humildad ser\u00e1 querer vosotras escoger. Dejad hacer al Se\u00f1or de la casa. Sabio es, poderoso es, entiende lo que os conviene y lo que le conviene a El tambi\u00e9n. Estad seguras que haciendo lo que es en vosotras y aparej\u00e1ndoos para contemplaci\u00f3n con la perfecci\u00f3n que queda dicha, que si El no os la da (lo) que creo no dejar\u00e1 de dar, si es de veras el desasimiento y humildad), que os tiene guardado este regalo para d\u00e1roslo junto en el cielo, y que -como otra vez he dicho- os quiere llevar como a fuertes, d\u00e1ndoos ac\u00e1 cruz como siempre Su Majestad la tuvo. \u00bfY qu\u00e9 mejor amistad que querer lo que quiso para S\u00ed para vos? Y pudiera ser no tuvierais tanto premio en la contemplaci\u00f3n. Juicios son suyos, no hay que meternos en ellos. Harto bien es que no quede a nuestro escoger, que luego -como nos parece m\u00e1s descanso- fu\u00e9ramos todos grandes contemplativos. \u00a1Oh gran ganancia, no querer ganar por nuestro parecer para no temer p\u00e9rdida, pues nunca permite Dios la tenga el bien mortificado, sino para ganar m\u00e1s!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV18\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 18<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que prosigue en la misma materia y dice cu\u00e1nto mayores son los trabajos de los contemplativos que de los activos. -Es de mucha consolaci\u00f3n para ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Pues yo os digo, hijas, a las que no lleva Dios por este camino, que a lo que he visto y entendido de los que van por \u00e9l, que no llevan la cruz m\u00e1s liviana y que os espantar\u00edais por las v\u00edas y maneras que las da Dios. Yo s\u00e9 de unos y de otros, y s\u00e9 claro que son intolerables los trabajos que Dios da a los contemplativos, y son de tal suerte, que si no les diese aquel manjar de gustos no se podr\u00edan sufrir. Y est\u00e1 claro que, pues lo es que a los que Dios mucho quiere lleva por camino de trabajos, y mientras m\u00e1s los ama, mayores, no hay por qu\u00e9 creer que tiene aborrecidos los contemplativos, pues por su boca los alaba y tiene por amigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Pues creer que admite a su amistad estrecha gente regalada y sin trabajos, es disparate. Tengo por muy cierto se los da Dios mucho mayores. Y as\u00ed como los lleva por camino barrancoso y \u00e1spero, y a las veces que les parece se pierden y han de comenzar de nuevo a tornarle a andar, que as\u00ed ha menester Su Majestad darles mantenimiento, y no de agua, sino de vino, para que, emborrachados, no entiendan lo que pasan, y lo puedan sufrir. Y as\u00ed pocos veo verdaderos contemplativos que no los vea animosos y determinados a padecer; que lo primero que hace el Se\u00f1or, si son flacos, es ponerles \u00e1nimo y hacerlos que no teman trabajos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Creo piensan los de la vida activa, por un poquito que los ven regalados, que no hay m\u00e1s que aquello. Pues yo digo que por ventura un d\u00eda de los que pasan no lo pudieseis sufrir. As\u00ed que el Se\u00f1or, como conoce a todos para lo que son, da a cada uno su oficio, el que m\u00e1s ve conviene a su alma y al mismo Se\u00f1or y al bien de los pr\u00f3jimos; y como no quede por no os haber dispuesto, no hay\u00e1is miedo se pierda vuestro trabajo. Mirad que digo que todas lo procuremos, pues no estamos aqu\u00ed a otra cosa; y no un a\u00f1o, ni dos solos, ni aun diez, porque no parezca lo dejamos de cobardes, y es bien que el Se\u00f1or entienda no queda por nosotras; como los soldados que, aunque mucho hayan servido, siempre han de estar a punto para que el capit\u00e1n los mande en cualquier oficio que quiera ponerlos, pues les ha de dar su sueldo. \u00a1Y cu\u00e1n mejor pagado lo paga nuestro Rey que los de la tierra!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Como los ve presentes y con gana de servir y tiene ya entendido para lo que es cada uno, reparte los oficios como ve las fuerzas; y si no estuviesen presentes, no les dar\u00eda nada ni mandar\u00eda en qu\u00e9 sirviesen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que, hermanas, oraci\u00f3n mental, y quien \u00e9sta no pudiere, vocal y lecci\u00f3n y coloquios con Dios, como despu\u00e9s dir\u00e9. No se deje las horas de oraci\u00f3n que todas. No sabe cu\u00e1ndo llamar\u00e1 el Esposo (no) os acaezca como a las v\u00edrgenes locas) y la querr\u00e1 dar m\u00e1s trabajo, disfrazado con gusto. Si no, entiendan no son para ello y que les conviene aquello, y aqu\u00ed entra el merecer con la humildad creyendo con verdad que aun para lo que hacen no son, andar alegres sirviendo en lo que les mandan, como he dicho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Y si es de veras esta humildad, bienaventurada tal sierva de vida activa, que no murmurar\u00e1 sino de s\u00ed. Deje a las otras con su guerra, que no es peque\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Porque aunque en las batallas el alf\u00e9rez no pelea, no por eso deja de ir en gran peligro, y en lo interior debe de trabajar m\u00e1s que todos; porque como lleva la bandera, no se puede defender, y aunque le hagan pedazos no la ha de dejar de las manos. As\u00ed los contemplativos han de llevar levantada la bandera de la humildad y sufrir cuantos golpes les dieren sin dar ninguno; porque su oficio es padecer como Cristo, llevar en alto la cruz, no la dejar de las manos por peligros en que se vean, ni que vean en \u00e9l flaqueza en padecer; para eso le dan tan honroso oficio. Mire lo que hace, porque si \u00e9l deja la bandera, perderse ha la batalla. Y as\u00ed creo que se hace gran da\u00f1o en los que no est\u00e1n tan adelante, si a los que tienen ya en cuento de capitanes y amigos de Dios les ven no ser sus obras conforme al oficio que tienen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dem\u00e1s soldados vanse como pueden, y a las veces se apartan de donde ven el mayor peligro, y no los echa nadie de ver ni pierden honra; estotros llevan todos los ojos en ellos, no se pueden bullir. As\u00ed que bueno es el oficio, y honra grande y merced hace el rey a quien le da, mas no se obliga a poco en tomarle. As\u00ed que, hermanas, no sabemos lo que pedimos; dejemos hacer al Se\u00f1or; que hay algunas personas que por justicia parece quieren pedir a Dios regalos. \u00a1Donosa manera de humildad! Por eso hace bien el conocedor de todos, que pocas veces creo lo da a \u00e9stos: ve claro que no son para beber el c\u00e1liz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Vuestro entender, hijas, si est\u00e1is aprovechadas, ser\u00e1 en si entendiere cada una es la m\u00e1s ruin de todas, y esto que se entienda en sus obras que lo conoce as\u00ed para aprovechamiento y bien de las otras; y no en la que tiene m\u00e1s gustos en la oraci\u00f3n y arrobamientos o visiones o mercedes que hace el Se\u00f1or de esta suerte, que hemos de aguardar al otro mundo para ver su valor. Estotro es moneda que se corre, es renta que no falta, son juros perpetuos y no censos de al quitar, que estotro qu\u00edtase y p\u00f3nese; una virtud grande de humildad y mortificaci\u00f3n, de gran obediencia en no ir en un punto contra lo que manda el prelado, que sab\u00e9is verdaderamente que os lo manda Dios, pues est\u00e1 en su lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esto de obediencia es en lo que m\u00e1s hab\u00eda de poner, y por parecerme que, si no la hay, es no ser monjas, no digo nada de ello, porque hablo con monjas, y a mi parecer buenas, al menos que lo desean ser. En cosa tan sabida e importante, no m\u00e1s de una palabra porque no se olvide.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Digo que quien estuviere por voto debajo de obediencia y faltare no trayendo todo cuidado en c\u00f3mo cumplir\u00e1 con mayor perfecci\u00f3n este voto, que no s\u00e9 para qu\u00e9 est\u00e1 en el monasterio; al menos yo la aseguro que mientras aqu\u00ed faltare, que nunca llegue a ser contemplativa ni aun buena activa; y esto tengo por muy muy cierto. Y aunque no sea persona que tiene a esto obligaci\u00f3n, si quiere o pretende llegar a contemplaci\u00f3n, ha menester, para ir muy acertada, dejar su voluntad con toda determinaci\u00f3n en un confesor que sea tal. Porque esto es ya cosa muy sabida, que aprovechan m\u00e1s de esta suerte en un a\u00f1o que sin esto en muchos, y para vosotras no es menester, no hay que hablar de ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Concluyo con que estas virtudes son las que yo deseo teng\u00e1is, hijas m\u00edas, y las que procur\u00e9is y las que santamente envidi\u00e9is. Esotras devociones no cur\u00e9is de tener pena por no tenerlas; es cosa incierta. Podr\u00e1 ser en otras personas sean de Dios, y en vos permitir\u00e1 Su Majestad sea ilusi\u00f3n del demonio y que os enga\u00f1e, como ha hecho a otras personas. En cosa dudosa \u00bfpara qu\u00e9 quer\u00e9is servir al Se\u00f1or, teniendo tanto en qu\u00e9 seguro? \u00bfQui\u00e9n os mete en esos peligros?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Heme alargado tanto en esto, porque s\u00e9 conviene, que esta nuestra naturaleza es flaca, y a quien Dios quisiere dar la contemplaci\u00f3n, Su Majestad le har\u00e1 fuerte; a los que no, heme holgado de dar estos avisos, por donde tambi\u00e9n se humillar\u00e1n los contemplativos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or, por quien es, nos d\u00e9 luz para seguir en todo su voluntad, y no habr\u00e1 de qu\u00e9 temer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV19\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 19<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que comienza a tratar de la oraci\u00f3n. -Habla con almas que no pueden discurrir con el entendimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Ha tantos d\u00edas que escrib\u00ed lo pasado sin haber tenido lugar para tornar a ello, que si no lo tornase a leer no s\u00e9 lo que dec\u00eda. Por no ocupar tiempo habr\u00e1 de ir como saliere, sin concierto. Para entendimientos concertados y almas que est\u00e1n ejercitadas y pueden estar consigo mismas, hay tantos libros escritos y tan buenos y de personas tales, que ser\u00eda yerro hicieseis caso de mi dicho en cosa de oraci\u00f3n, pues, como digo, ten\u00e9is libros tales adonde van por d\u00edas de la semana repartidos los misterios de la vida del Se\u00f1or y de su Pasi\u00f3n, y meditaciones del juicio e infierno y nuestra nonada y lo mucho que debemos a Dios, con excelente doctrina y concierto para principio y fin de la oraci\u00f3n. Quien pudiere y tuviere ya costumbre de llevar este modo de oraci\u00f3n, no hay que decir, que por tan buen camino el Se\u00f1or le sacar\u00e1 a puerto de luz, y con tan buenos principios el fin lo ser\u00e1, y todos los que pudieren ir por \u00e9l llevar\u00e1n descanso y seguridad; porque, atado el entendimiento, vase con descanso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Mas de lo que querr\u00eda tratar y dar alg\u00fan remedio, si el Se\u00f1or quisiese acertase (y) si no, al menos que entend\u00e1is hay muchas almas que pasan este trabajo, para que no os fatigu\u00e9is las que le tuviereis), es esto: hay unas almas y entendimientos tan desbaratados como unos caballos desbocados, que no hay quien las haga parar. Ya van aqu\u00ed, ya van all\u00ed, siempre con desasosiego. Es su misma naturaleza, o Dios que lo permite. Heles mucha l\u00e1stima, porque me parecen como unas personas que han mucha sed y ven el agua de muy lejos, y cuando quieren ir all\u00e1, hallan quien las defienda el paso al principio y medio y fin. Acaece que, cuando ya con su trabajo -y con harto trabajo- han vencido los primeros enemigos, a los segundos se dejan vencer y quieren m\u00e1s morir de sed que beber agua que tanto ha de costar. Acab\u00f3seles el esfuerzo, falt\u00f3les \u00e1nimo. Y ya que algunos le tienen para vencer tambi\u00e9n los segundos enemigos, a los terceros se les acaba la fuerza, y por ventura no estaban dos pasos de la fuente de agua viva que dijo el Se\u00f1or a la Samaritana, que quien la bebiere no tendr\u00e1 sed. Y con cu\u00e1nta raz\u00f3n y verdad, como dicho de la boca de la misma Verdad, que no la tendr\u00e1 de cosa de esta vida, aunque crece muy mayor de lo que ac\u00e1 podemos imaginar de las cosas de la otra por esta sed natural. Mas \u00a1con qu\u00e9 sed se desea tener esta sed! Porque entiende el alma su gran valor, y aunque es sed penos\u00edsima que fatiga, trae consigo la misma satisfacci\u00f3n con que se mata aquella sed, de manera que es una sed que no ahoga sino a las cosas terrenas, antes da hartura, de manera que cuando Dios la satisface, la mayor merced que puede hacer al alma es dejarla con la misma necesidad, y mayor queda siempre de tornar a beber esta agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. El agua tiene tres propiedades, que ahora se me acuerda que me hacen al caso, que muchas m\u00e1s tendr\u00e1. La una es que enfr\u00eda, que, por calor que hayamos, en llegando al agua, se quita; y si hay gran fuego, con ella se mata, salvo si no es de alquitr\u00e1n, que se enciende m\u00e1s. \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios, qu\u00e9 maravillas hay en este encenderse m\u00e1s el fuego con el agua, cuando es fuego fuerte, poderoso, no sujeto a los elementos, pues \u00e9ste, con ser su contrario, no le empece, antes le hace crecer! Mucho valiera aqu\u00ed poder hablar con quien supiera filosof\u00eda, porque sabiendo las propiedades de las cosas, supi\u00e9rame declarar, que me voy regalando en ello y no lo s\u00e9 decir y aun por ventura no lo s\u00e9 entender.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. De que Dios, hermanas, os traiga a beber de esta agua y las que ahora lo beb\u00e9is, gustar\u00e9is de esto y entender\u00e9is c\u00f3mo el verdadero amor de Dios -si est\u00e1 en su fuerza, ya libre de cosas de tierra del todo y que vuela sobre ellas- c\u00f3mo es se\u00f1or de todos los elementos y del mundo. Y como el agua procede de la tierra, no hay\u00e1is miedo que mate este fuego de amor de Dios; no es de su jurisdicci\u00f3n. Aunque son contrarios, es ya se\u00f1or absoluto; no le est\u00e1 sujeto. Y as\u00ed no os espantar\u00e9is, hermanas, de lo mucho que he puesto en este libro para que procur\u00e9is esta libertad. \u00bfNo es linda cosa que una pobre monja de San Jos\u00e9 pueda llegar a se\u00f1orear toda la tierra y elementos? Y \u00bfqu\u00e9 mucho que los santos hiciesen de ellos lo que quer\u00edan, con el favor de Dios? A San Mart\u00edn el fuego y las aguas le obedec\u00edan; a San Francisco hasta las aves y los peces, y as\u00ed a otros muchos santos. Se ve\u00eda claro ser tan se\u00f1ores de todas las cosas del mundo, por haber bien trabajado de tenerle en poco y sujet\u00e1dose de veras con todas sus fuerzas al Se\u00f1or de \u00e9l. As\u00ed que, como digo, el agua que nace en la tierra no tiene poder contra \u00e9l; sus llamas son muy altas, y su nacimiento no comienza en cosa tan baja. Otros fuegos hay de peque\u00f1o amor de Dios, que cualquiera suceso los matar\u00e1; mas a \u00e9ste no, no: aunque toda la mar de tentaciones venga, no le har\u00e1n que deje de arder de manera que no se ense\u00f1oree de ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Pues si es agua de lo que llueve del cielo, muy menos le matar\u00e1. No son contrarios, sino de una tierra. No hay\u00e1is miedo se hagan mal el un elemento al otro, antes ayuda el uno al otro a su efecto. Porque el agua de las l\u00e1grimas verdaderas (que) son las que proceden en verdadera oraci\u00f3n, bien dadas del Rey del cielo) le ayuda a encender m\u00e1s y hace que dure, y el fuego ayuda al agua a enfriar. \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios, qu\u00e9 cosa tan hermosa y de tanta maravilla, que el fuego enfr\u00eda! S\u00ed, y aun hiela todas las afecciones del mundo, cuando se junta con el agua viva del cielo, que es la fuente de donde proceden las l\u00e1grimas que quedan dichas, que son dadas y no adquiridas por nuestra industria. As\u00ed que a buen seguro que no deja calor en ninguna cosa del mundo para que se detenga en ellas, si no es para si puede pegar este fuego, que es natural suyo no se contentar con poco, sino que, si pudiese, abrasar\u00eda todo el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Es la otra propiedad limpiar cosas no limpias. Si no hubiese agua para lavar, \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda del mundo? \u00bfSab\u00e9is qu\u00e9 tanto limpia esta agua viva, esta agua celestial, esta agua clara, cuando no est\u00e1 turbia, cuando no tiene lodo, sino que cae del cielo? Que de una vez que se beba, tengo por cierto deja el alma clara y limpia de todas las culpas. Porque -como tengo escrito- no da Dios lugar a que beban de esta agua (que) no est\u00e1 en nuestro querer, por ser cosa muy sobrenatural esta divina uni\u00f3n), si no es para limpiarla y dejarla limpia y libre del lodo y miseria en que por las culpas estaba metida. Porque otros gustos que vienen por medianer\u00eda del entendimiento, por mucho que hagan, traen el agua corriendo por la tierra; no lo beben junto a la fuente; nunca falta en este camino cosas lodosas en que se detengan, y no va tan puro ni tan limpio. No llamo yo esta oraci\u00f3n -que, como digo, va discurriendo con el entendimiento- \u00abagua viva\u00bb, conforme a mi entender, digo; porque, por mucho que queramos hacer, siempre se pega a nuestra alma, ayudada de este nuestro cuerpo y bajo natural, algo de camino de lo que no querr\u00edamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Qui\u00e9rome declarar m\u00e1s: estamos pensando qu\u00e9 es el mundo y c\u00f3mo se acaba todo, para menospreciarlo. Casi sin entendernos, nos hallamos metidos en cosas que amamos de \u00e9l. Y dese\u00e1ndolas huir, por lo menos nos estorba un poco pensar c\u00f3mo fue y c\u00f3mo ser\u00e1 y qu\u00e9 hice y qu\u00e9 har\u00e9. Y para pensar lo que hace al caso para librarnos, a las veces nos metemos de nuevo en el peligro. No porque esto se ha de dejar, mas hase de temer. Es menester no ir descuidados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ac\u00e1 lleva este cuidado el mismo Se\u00f1or, que no quiere fiarnos de nosotros. Tiene en tanto nuestra alma, que no la deja meter en cosas que la puedan da\u00f1ar por aquel tiempo que quiere favorecerla; sino p\u00f3nela de presto junto cabe s\u00ed y mu\u00e9strale en un punto m\u00e1s verdades y dala m\u00e1s claro conocimiento de lo que es todo, que ac\u00e1 pudi\u00e9ramos tener en muchos a\u00f1os. Porque no va libre la vista; ci\u00e9ganos el polvo como vamos caminando. Ac\u00e1 ll\u00e9vanos el Se\u00f1or al fin de la jornada sin entender c\u00f3mo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. La otra propiedad del agua es que harta y quita la sed. Porque sed me parece a m\u00ed quiere decir deseo de una cosa que nos hace gran falta, que si del todo nos falta nos mata. Extra\u00f1a cosa es que si nos falta nos mata, y si nos sobra nos acaba la vida, como se ve morir muchos ahogados. \u00a1Oh Se\u00f1or m\u00edo, y qui\u00e9n se viese tan engolfada en esta agua viva que se le acabase la vida! Mas \u00bfno puede ser esto? S\u00ed, que tanto puede crecer el amor y deseo de Dios, que no lo pueda sufrir el sujeto natural, y as\u00ed ha habido personas que han muerto. Yo s\u00e9 de una que, si no la socorriera Dios presto con esta agua viva tan en gran abundancia, que casi la sacaba de s\u00ed con arrobamientos. Digo que casi la sacaban de s\u00ed, porque aqu\u00ed descansa el alma. Parece que, ahogada de no poder sufrir el mundo, resucita en Dios, y Su Majestad la habilita para que pueda gozar lo que, estando en s\u00ed, no pudiera sin acabarse la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Enti\u00e9ndase de aqu\u00ed que, como en nuestro sumo Bien no puede haber cosa que no sea cabal, todo lo que El da es para nuestro bien, y por mucha abundancia de esta agua que d\u00e9, no puede haber demas\u00eda en cosa suya; porque si da mucho, hace -como he dicho- h\u00e1bil el alma para que sea capaz de beber mucho; como un vidriero, que hace la vasija del tama\u00f1o que ve es menester para que quepa lo que quiere echar en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el desearlo, como es de nosotros, nunca va sin falta. Si alguna cosa buena lleva, es lo que en \u00e9l ayuda el Se\u00f1or. Mas somos tan indiscretos que, como es pena suave y gustosa, nunca nos pensamos hartar de esta pena; comemos sin tasa, ayudamos como ac\u00e1 podemos a este deseo, y as\u00ed algunas veces mata. \u00a1Dichosa tal muerte! Mas, por ventura, con la vida ayudara a otros para morir por deseo de esta muerte. Y esto creo hace el demonio, porque entiende el da\u00f1o que ha de hacer con vivir, y as\u00ed tienta aqu\u00ed de indiscretas penitencias para quitar la salud, y no le va poco en ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Digo que quien llega a tener esta sed tan impetuosa, que se mire mucho, porque crea que tendr\u00e1 esta tentaci\u00f3n; y aunque no muera de sed, acabar\u00e1 la salud y dar\u00e1 muestras exteriores, aunque no quiera, que se han de excusar por todas v\u00edas. Algunas veces aprovechar\u00e1 poco nuestra diligencia, que no podremos todo lo que se quiere encubrir. Mas estemos con cuidado, cuando vienen estos \u00edmpetus tan grandes de crecimiento de este deseo, para no a\u00f1adir en \u00e9l, sino con suavidad cortar el hilo con otra consideraci\u00f3n; que nuestra naturaleza a veces podr\u00e1 ser obre tanto como el amor, que hay personas que cualquier cosa, aunque sea mala, desean con gran vehemencia. Estas no creo ser\u00e1n las muy mortificadas, que para todo aprovecha la mortificaci\u00f3n. Parece desatino que cosa tan buena se ataje. Pues no lo es, que yo no digo se quite el deseo, sino que se ataje, y por ventura ser\u00e1 con otro que se merezca tanto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Quiero decir algo para darme mejor a entender. Da un gran deseo de verse ya con Dios y desatado de esta c\u00e1rcel, como le ten\u00eda San Pablo: pena por tal causa y que debe en s\u00ed ser muy gustosa; no ser\u00e1 menester poca mortificaci\u00f3n para atajarla, y del todo no podr\u00e1. Mas cuando viere aprieta tanto que casi va a quitar el juicio (como) yo vi a una persona no ha mucho, y de natural impetuosa, aunque demostrada a quebrar su voluntad -me parece lo ha ya perdido, porque se ve en otras cosas- digo que por un rato, que la vi como desatinada de la gran pena y fuerza que se hizo en disimularla), digo que en caso tan excesivo, aunque fuese esp\u00edritu de Dios, tengo por humildad temer, porque no hemos de pensar tenemos tanta caridad, que nos pone en tan gran aprieto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Y digo que no tendr\u00e9 por malo (si) puede -digo- que por ventura todas veces no podr\u00e1) que mude el deseo pensando si vive servir\u00e1 m\u00e1s a Dios, y podr\u00e1 ser a alguna alma que se hab\u00eda de perder la d\u00e9 luz, y que con servir m\u00e1s, merecer\u00e1 por donde pueda gozar m\u00e1s de Dios, y t\u00e9mase lo poco que ha servido. Y son buenos consuelos para tan gran trabajo, y aplacar\u00e1 su pena y ganar\u00e1 mucho, pues por servir al mismo Se\u00f1or se quiere ac\u00e1 pasar y vivir con su pena. Es como si uno tuviese un gran trabajo o grave dolor, consolarle con decir tenga paciencia y se deje en las manos de Dios, y que cumpla en \u00e9l su voluntad, que dejarnos en ellas es lo m\u00e1s acertado en todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Y si el demonio ayud\u00f3 en alguna manera a tan gran deseo, que ser\u00eda posible, como cuenta creo Casiano de un ermita\u00f1o de asper\u00edsima vida, que le hizo entender se echase en un pozo porque ver\u00eda m\u00e1s presto a Dios; yo bien creo no deb\u00eda haber servido con humildad ni bien; porque fiel es el Se\u00f1or y no consintiera Su Majestad se cegara en cosa tan manifiesta. Mas est\u00e1 claro si el deseo fuera de Dios, no le hiciera mal: trae consigo la luz y la discreci\u00f3n y la medida. Esto es claro, sino que este adversario, enemigo nuestro, por dondequiera que puede, procura da\u00f1ar. Y pues \u00e9l no anda descuidado, no lo andemos nosotros. Este es punto importante para muchas cosas, as\u00ed para acortar el tiempo de la oraci\u00f3n, por gustosa que sea, cuando se ven acabar las fuerzas corporales o hacer da\u00f1o a la cabeza. En todo es muy necesario discreci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. \u00bfPara qu\u00e9 pens\u00e1is, hijas, que he pretendido declarar el fin y mostrar el premio antes de la batalla, con deciros el bien que trae consigo llegar a beber de esta fuente celestial, de esta agua viva? Para que no os congoj\u00e9is del trabajo y contradicci\u00f3n que hay en el camino, y vay\u00e1is con \u00e1nimo y no os cans\u00e9is. Porque -como he dicho- podr\u00e1 ser que despu\u00e9s de llegadas, que no os falta sino bajaros a beber en la fuente, lo dej\u00e9is todo y perd\u00e1is este bien, pensando no tendr\u00e9is fuerza para llegar a \u00e9l y que no sois para ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. Mirad que convida el Se\u00f1or a todos. Pues es la misma verdad, no hay que dudar. Si no fuera general este convite, no nos llamara el Se\u00f1or a todos, y aunque los llamara, no dijera: \u00abYo os dar\u00e9 de beber\u00bb. Pudiera decir: \u00abVenid todos, que, en fin, no perder\u00e9is nada; y los que a m\u00ed me pareciere, yo los dar\u00e9 de beber\u00bb. Mas como dijo, sin esta condici\u00f3n, \u00aba todos\u00bb, tengo por cierto que todos los que no se quedaren en el camino, no les faltar\u00e1 esta agua viva. Denos el Se\u00f1or, que la promete, gracia para buscarla como se ha de buscar, por quien Su Majestad es.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV20\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 20<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trata c\u00f3mo por diferentes v\u00edas nunca falta consolaci\u00f3n en el camino de la oraci\u00f3n, y aconseja a las hermanas de esto sean sus pl\u00e1ticas siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Parece que me contradigo en este cap\u00edtulo pasado de lo que hab\u00eda dicho; porque, cuando consolaba a las que no llegaban aqu\u00ed, dije que ten\u00eda el Se\u00f1or diferentes caminos por donde iban a El, as\u00ed como hab\u00eda muchas moradas. As\u00ed lo torno ahora a decir; porque, como entendi\u00f3 Su Majestad nuestra flaqueza, provey\u00f3 como quien es. Mas no dijo: \u00abpor este camino vengan unos y por \u00e9ste otros\u00bb; antes fue tan grande su misericordia, que a nadie quit\u00f3 procurase venir a esta fuente de vida a beber.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. \u00a1Bendito sea por siempre, y con cu\u00e1nta raz\u00f3n me lo quitara a m\u00ed! Pues no me mand\u00f3 lo dejase cuando lo comenc\u00e9 e hizo que me echasen en el profundo, a buen seguro que no lo quite a nadie, antes p\u00fablicamente nos llama a voces. Mas, como es tan bueno, no nos fuerza, antes da de muchas maneras a beber a los que le quieren seguir, para que ninguno vaya desconsolado ni muera de sed. Porque de esta fuente caudalosa salen arroyos, unos grandes y otros peque\u00f1os, y algunas veces charquitos para ni\u00f1os, que aquello les basta, y m\u00e1s ser\u00eda espantarlos ver mucha agua; \u00e9stos son los que est\u00e1n en los principios. As\u00ed que, hermanas, no hay\u00e1is miedo mur\u00e1is de sed en este camino. Nunca falta agua de consolaci\u00f3n tan falto que no se pueda sufrir. Y pues esto es as\u00ed, tomad mi consejo y no os qued\u00e9is en el camino, sino pelead como fuertes hasta morir en la demanda, pues no est\u00e1is aqu\u00ed a otra cosa sino a pelear. Y con ir siempre con esta determinaci\u00f3n de antes morir que dejar de llegar al fin del camino, si os llevare el Se\u00f1or con alguna sed en esta vida, en la que es para siempre os dar\u00e1 con toda abundancia de beber y sin temor que os ha de faltar. Plega al Se\u00f1or no le faltemos nosotras, am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Ahora, para comenzar este camino que queda dicho de manera que no se yerre desde el principio, tratemos un poco de c\u00f3mo se ha de principiar esta jornada, porque es lo que m\u00e1s importa; digo que importa el todo para todo. No digo que quien no tuviere la determinaci\u00f3n que aqu\u00ed dir\u00e9 le deje de comenzar, porque el Se\u00f1or le ir\u00e1 perfeccionando; y cuando no hiciese m\u00e1s de dar un paso, tiene en s\u00ed tanta virtud, que no haya miedo lo pierda ni le deje de ser muy bien pagado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es -digamos- como quien tiene una cuenta de perdones, que si la reza una vez gana, y mientras m\u00e1s veces, m\u00e1s. Mas si nunca llega a ella, sino que se la tiene en el arca, mejor fuera no tenerla. As\u00ed que, aunque no vaya despu\u00e9s por el mismo camino, lo poco que hubiere andado de \u00e9l le dar\u00e1 luz para que vaya bien por los otros, y si m\u00e1s andare, m\u00e1s. En fin, tenga cierto que no le har\u00e1 da\u00f1o el haberle comenzado para cosa ninguna, aunque le deje, porque el bien nunca hace mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso todas las personas que os trataren, hijas, habiendo disposici\u00f3n y alguna amistad, procurad quitarlas el miedo de comenzar tan gran bien. Y por amor de Dios os pido que vuestro trato sea siempre ordenado a alg\u00fan bien de quien hablareis, pues vuestra oraci\u00f3n ha de ser para provecho de las almas. Y pues esto hab\u00e9is siempre de pedir al Se\u00f1or, mal parecer\u00eda, hermanas, no lo procurar de todas maneras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Si quer\u00e9is ser buen deudo, \u00e9sta es la verdadera amistad. Si buena amiga, entended que no lo pod\u00e9is ser sino por este camino. Ande la verdad en vuestros corazones, como ha de andar por la meditaci\u00f3n, y ver\u00e9is claro el amor que somos obligadas a tener a los pr\u00f3jimos. No es ya tiempo, hermanas, de juego de ni\u00f1os, que no parece otra cosa estas amistades del mundo, aunque sean buenas; ni haya entre vosotras tal pl\u00e1tica de \u00absi me quer\u00e9is\u00bb, \u00abno me quer\u00e9is\u00bb, ni con deudos ni nadie, si no fuere yendo fundadas en un gran fin y provecho de aquel \u00e1nima. Que puede acaecer, para que os escuche vuestro deudo o hermano o persona semejante una verdad y la admita, haber de disponerle con estas pl\u00e1ticas y muestras de amor que a la sensualidad siempre contentan; y acaecer\u00e1 tener en m\u00e1s una buena palabra -que as\u00ed la llaman- y disponer m\u00e1s que muchas de Dios, para que despu\u00e9s \u00e9stas quepan. Y as\u00ed, yendo con advertencia de aprovechar, no las quito. Mas si no es para esto, ning\u00fan provecho pueden traer, y podr\u00e1n hacer da\u00f1o sin entenderlo vosotras. Ya saben que sois religiosas y que vuestro trato es de oraci\u00f3n. No se os ponga delante: \u00abno quiero que me tengan por buena\u00bb, porque es provecho o da\u00f1o com\u00fan el que en vos vieren. Y es gran mal a las que tanta obligaci\u00f3n tienen de no hablar sino en Dios, como las monjas, les parezca bien disimulaci\u00f3n en este caso, si no fuese alguna vez para m\u00e1s bien. Este es vuestro trato y lenguaje; quien os quisiere tratar, depr\u00e9ndale; y si no, guardaos de deprender vosotras el suyo: ser\u00e1 infierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Si os tuvieren por groseras, poco va en ello; si por hip\u00f3critas, menos. Ganar\u00e9is de aqu\u00ed que no os vea sino quien se entendiere por esta lengua. Porque no lleva camino uno que no sabe algarab\u00eda, gustar de hablar mucho con quien no sabe otro lenguaje. Y as\u00ed, ni os cansar\u00e1n ni da\u00f1ar\u00e1n, que no ser\u00eda poco da\u00f1o comenzar a hablar nueva lengua, y todo el tiempo se os ir\u00eda en eso. Y no pod\u00e9is saber como yo, que lo he experimentado, el gran mal que es para el alma, porque por saber la una se le olvida la otra, y es un perpetuo desasosiego, del que en todas maneras hab\u00e9is de huir. Porque lo que mucho conviene para este camino que comenzamos a tratar es paz y sosiego en el alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Si las que os trataren quisieren deprender vuestra lengua, ya que no es vuestro de ense\u00f1ar, pod\u00e9is decir las riquezas que se ganan en deprenderla. Y de esto no os cans\u00e9is, sino con piedad y amor y oraci\u00f3n porque le aproveche, para que, entendiendo la gran ganancia, vaya a buscar maestro que le ense\u00f1e; que no ser\u00eda poca merced que os hiciese el Se\u00f1or despertar a alg\u00fan alma para este bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas \u00a1qu\u00e9 de cosas se ofrecen en comenzando a tratar de este camino aun a quien tan mal ha andado por \u00e9l como yo! Plega al Se\u00f1or os lo sepa, hermanas, decir mejor que lo he hecho, am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV21\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 21<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que dice lo mucho que importa comenzar con gran determinaci\u00f3n a tener oraci\u00f3n, y no hacer caso de los inconvenientes que el demonio pone.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. No os espant\u00e9is, hijas, de las muchas cosas que es menester mirar para comenzar este viaje divino, que es camino real para el cielo. G\u00e1nase yendo por \u00e9l gran tesoro, no es mucho que cueste mucho a nuestro parecer. Tiempo vendr\u00e1 que se entienda cu\u00e1n nonada es todo para tan gran precio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Ahora, tornando a los que quieren ir por \u00e9l y no parar hasta el fin, que es llegar a beber de esta agua de vida, c\u00f3mo han de comenzar, digo que importa mucho, y el todo, una grande y muy determinada determinaci\u00f3n de no parar hasta llegar a ella, venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trab\u00e1jese lo que se trabajare, murmure quien murmurare, siquiera llegue all\u00e1, siquiera se muera en el camino o no tenga coraz\u00f3n para los trabajos que hay en \u00e9l, siquiera se hunda el mundo, como muchas veces acaece con decirnos: \u00abhay peligros\u00bb, \u00abfulana por aqu\u00ed se perdi\u00f3\u00bb, \u00abel otro se enga\u00f1\u00f3\u00bb, \u00abel otro, que rezaba mucho, cay\u00f3\u00bb, \u00abhacen da\u00f1o a la virtud\u00bb, \u00abno es para mujeres, que les podr\u00e1n venir ilusiones\u00bb, \u00abmejor ser\u00e1 que hilen\u00bb, \u00abno han menester esas delicadeces\u00bb, \u00abbasta el Patern\u00f3ster y Avemar\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Esto as\u00ed lo digo yo, hermanas, y \u00a1c\u00f3mo si basta! Siempre es gran bien fundar vuestra oraci\u00f3n sobre oraciones dichas de tal boca como la del Se\u00f1or. En esto tienen raz\u00f3n, que si no estuviese ya nuestra flaqueza tan flaca y nuestra devoci\u00f3n tan tibia, no eran menester otros conciertos de oraciones, ni eran menester otros libros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Y as\u00ed me ha parecido ahora (pues,) como digo, hablo con almas que no pueden recogerse en otros misterios, que les parece es menester artificio y hay algunos ingenios tan ingeniosos que nada les contenta), ir\u00e9 fundando por aqu\u00ed unos principios y medios y fines de oraci\u00f3n, aunque en cosas subidas no me detendr\u00e9; y no os podr\u00e1n quitar libros, que si sois estudiosas, y teniendo humildad, no hab\u00e9is menester otra cosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre yo he sido aficionada y me han recogido m\u00e1s las palabras de los Evangelios que libros muy concertados. En especial, si no era el autor muy aprobado, no los hab\u00eda gana de leer. Allegada, pues, a este Maestro de la sabidur\u00eda, quiz\u00e1 me ense\u00f1ar\u00e1 alguna consideraci\u00f3n que os contente. No digo que dir\u00e9 declaraci\u00f3n de estas oraciones divinas (que) no me atrever\u00eda y hartas hay escritas; y que no las hubiera, ser\u00eda disparate), sino consideraci\u00f3n sobre las palabras del Patern\u00f3ster. Porque algunas veces con muchos libros parece se nos pierde la devoci\u00f3n en lo que tanto nos va tenerla, que est\u00e1 claro que el mismo maestro cuando ense\u00f1a una cosa toma amor con el disc\u00edpulo, y gusta de que le contente lo que le ense\u00f1a, y le ayuda mucho a que lo deprenda, y as\u00ed har\u00e1 este Maestro celestial con nosotras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Por eso, ning\u00fan caso hag\u00e1is de los miedos que os pusieren ni de los peligros que os pintaren. Donosa cosa es que quiera yo ir por un camino adonde hay tantos ladrones, sin peligros, y a ganar un gran tesoro. Pues bueno anda el mundo para que os le dejen tomar en paz; sino que por un maraved\u00ed de inter\u00e9s se pondr\u00e1n a no dormir muchas noches y a desasosegaros cuerpo y alma. Pues cuando y\u00e9ndole a ganar -o a robar, como dice el Se\u00f1or que le ganan los esforzados- y por camino real y por camino seguro, por el que fue nuestro Rey y por el que fueron todos sus escogidos y santos, os dicen hay tantos peligros y os ponen tantos temores, los que van, a su parecer, a ganar este bien sin camino, \u00bfqu\u00e9 son los peligros que llevar\u00e1n? \u00a1Oh hijas m\u00edas!, que muchos m\u00e1s sin comparaci\u00f3n, sino que no los entienden hasta dar de ojos en el verdadero peligro, cuando no hay quien les d\u00e9 la mano, y pierden del todo el agua sin beber poca ni mucha, ni de charco ni de arroyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Pues ya veis, sin gota de esta agua \u00bfc\u00f3mo se pasar\u00e1 camino adonde hay tantos con quien pelear? Est\u00e1 claro que al mejor tiempo morir\u00e1n de sed; porque, queramos que no, hijas m\u00edas, todos caminamos para esta fuente, aunque de diferentes maneras. Pues creedme vosotras y no os enga\u00f1e nadie en mostraros otro camino sino el de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Yo no hablo ahora en que sea mental o vocal para todos; para vosotras digo que lo uno y lo otro hab\u00e9is menester. Este es el oficio de los religiosos. Quien os dijere que esto es peligro, tenedle a \u00e9l por el mismo peligro y huid de \u00e9l. Y no se os olvide, que por ventura hab\u00e9is menester este consejo. Peligro ser\u00e1 no tener humildad y las otras virtudes; mas camino de oraci\u00f3n camino de peligro, nunca Dios tal quiera. El demonio parece ha inventado poner estos miedos, y as\u00ed ha sido ma\u00f1oso a hacer caer a algunos que ten\u00edan oraci\u00f3n, al parecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Y mirad qu\u00e9 ceguedad del mundo, que no miran los muchos millares que han ca\u00eddo en herej\u00edas y en grandes males sin tener oraci\u00f3n, sino distracci\u00f3n, y entre la multitud de \u00e9stos, si el demonio, por hacer mejor su negocio, ha hecho caer a algunos que ten\u00edan oraci\u00f3n, ha hecho poner tanto temor a algunos para las cosas de virtud. Estos que toman este amparo para librarse, se guarden; porque huyen del bien para librarse del mal. Nunca tan mala invenci\u00f3n he visto: bien parece del demonio. \u00a1Oh Se\u00f1or m\u00edo!, tornad por Vos; mirad que entienden al rev\u00e9s vuestras palabras. No permit\u00e1is semejantes flaquezas en vuestros siervos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Hay un gran bien: que siempre ver\u00e9is algunos que os ayuden. Porque esto tiene el verdadero siervo de Dios, a quien Su Majestad ha dado luz del verdadero camino, que en estos temores le crece m\u00e1s el deseo de no parar. Entiende claro por d\u00f3nde va a dar el golpe el demonio, y h\u00fartale el cuerpo y qui\u00e9brale la cabeza. M\u00e1s siente \u00e9l esto, que cuantos placeres otros le hacen le contentan. Cuando en un tiempo de alboroto, en una ciza\u00f1a que ha puesto -que parece lleva a todos tras s\u00ed medio ciegos, porque es debajo de buen celo-, levanta Dios uno que los abra los ojos y diga que miren los ha puesto niebla para no ver el camino, \u00a1qu\u00e9 grandeza de Dios, que puede m\u00e1s a las veces un hombre solo o dos que digan verdad, que muchos juntos!; tornan poco a poco a descubrir el camino, dales Dios \u00e1nimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si dicen que hay peligro en la oraci\u00f3n, procura se entienda cu\u00e1n buena es la oraci\u00f3n, si no por palabras, por obras. Si dicen que no es bien a menudo las comuniones, entonces las frecuentan m\u00e1s. As\u00ed que como haya uno o dos que sin temor sigan lo mejor, luego torna el Se\u00f1or poco a poco a ganar lo perdido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. As\u00ed que, hermanas, dejaos de estos miedos. Nunca hag\u00e1is caso en cosas semejantes de la opini\u00f3n del vulgo. Mirad que no son tiempos de creer a todos, sino a los que viereis van conforme a la vida de Cristo. Procurad tener limpia conciencia y humildad, menosprecio de todas las cosas del mundo y creer firmemente lo que tiene la Madre Santa Iglesia, y a buen seguro que vais buen camino. Dejaos -como he dicho- de temores, adonde no hay qu\u00e9 temer. Si alguno os los pusiere, declaradle con humildad el camino. Decid que Regla ten\u00e9is que os manda orar sin cesar -que as\u00ed nos lo manda- y que la hab\u00e9is de guardar. Si os dijeren que sea vocalmente, apurad si ha de estar el entendimiento y coraz\u00f3n en lo que dec\u00eds. Si os dijeren que s\u00ed -que no podr\u00e1n decir otra cosa-, veis adonde confiesan que hab\u00e9is forzado de tener oraci\u00f3n mental, y aun contemplaci\u00f3n, si os la diere Dios all\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV22\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 22<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En que declara qu\u00e9 es oraci\u00f3n mental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Sabed, hijas, que no est\u00e1 la falta para ser o no ser oraci\u00f3n mental en tener cerrada la boca. Si hablando, estoy enteramente entendiendo y viendo que hablo con Dios con m\u00e1s advertencia que en las palabras que digo, junto est\u00e1 oraci\u00f3n mental y vocal. Salvo si no os dicen que est\u00e9is hablando con Dios rezando el Patern\u00f3ster y pensando en el mundo; aqu\u00ed callo. Mas si hab\u00e9is de estar, como es raz\u00f3n se est\u00e9, hablando con tan gran Se\u00f1or, que es bien est\u00e9is mirando con qui\u00e9n habl\u00e1is y qui\u00e9n sois vos, siquiera para hablar con crianza. Porque \u00bfc\u00f3mo pod\u00e9is llamar al rey Alteza, ni saber las ceremonias que se hacen para hablar a un grande, si no entend\u00e9is bien qu\u00e9 estado tiene y qu\u00e9 estado ten\u00e9is vos? Porque conforme a esto se ha de hacer el acatamiento, y conforme al uso, porque aun esto es menester tambi\u00e9n que sep\u00e1is. Si no, enviaros han para simple y no negociar\u00e9is cosa. Pues \u00bfqu\u00e9 es esto, Se\u00f1or m\u00edo? \u00bfQu\u00e9 es esto, mi Emperador? \u00bfC\u00f3mo se puede sufrir? Rey sois, Dios m\u00edo, sin fin, que no es reino prestado el que ten\u00e9is.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en el Credo se dice \u00abvuestro reino no tiene fin\u00bb, casi siempre me es particular regalo. Al\u00e1boos, Se\u00f1or, y bend\u00edgoos para siempre; en fin, vuestro reino durar\u00e1 para siempre. Pues nunca Vos, Se\u00f1or, permit\u00e1is se tenga por bueno que quien fuere a hablar con Vos, sea s\u00f3lo con la boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. \u00bfQu\u00e9 es esto, cristianos, los que dec\u00eds no es menester oraci\u00f3n mental, entend\u00e9isos? Cierto, que pienso que no os entend\u00e9is, y as\u00ed quer\u00e9is desatinemos todos: ni sab\u00e9is cu\u00e1l es oraci\u00f3n mental ni c\u00f3mo se ha de rezar la vocal ni qu\u00e9 es contemplaci\u00f3n, porque si lo supieseis no condenar\u00edais por un cabo lo que alab\u00e1is por otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Yo he de poner siempre junta oraci\u00f3n mental con la vocal, cuando se me acordare, porque no os espanten, hijas; que yo s\u00e9 en qu\u00e9 caen estas cosas, que he pasado alg\u00fan trabajo en este caso, y as\u00ed no querr\u00eda que nadie os trajese desasosegadas, que es cosa da\u00f1osa ir con miedo este camino. Importa mucho entender que vais bien, porque en diciendo a alg\u00fan caminante que va errado y que ha perdido el camino, le hacen andar de un cabo a otro, y todo lo que anda buscando por d\u00f3nde ha de ir se cansa y gasta el tiempo y llega m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n puede decir es mal, si comenzamos a rezar las Horas o el rosario, que comience a pensar con qui\u00e9n va a hablar y qui\u00e9n es el que habla, para ver c\u00f3mo le ha de tratar? Pues yo os digo, hermanas, que si lo mucho que hay que hacer en entender estos dos puntos se hiciese bien, que primero que comenc\u00e9is la oraci\u00f3n vocal que vais a rezar, ocup\u00e9is harto tiempo en la mental. S\u00ed, que no hemos de llegar a hablar a un pr\u00edncipe con el descuido que a un labrador, o como con una pobre como nosotras, que como quiera que nos hablaren va bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Raz\u00f3n es que, ya que por la humildad de este Rey, si como grosera no s\u00e9 hablar con \u00e9l, no por eso me deja de o\u00edr ni me deja de llegar a s\u00ed ni me echan fuera sus guardas; porque saben bien los \u00e1ngeles que est\u00e1n all\u00ed la condici\u00f3n de su Rey, que gusta m\u00e1s de estas groser\u00edas de un pastorcito humilde que ve que si m\u00e1s supiera m\u00e1s dijera, que de los muy sabios y letrados, por elegantes razonamientos que hagan, si no van con humildad. As\u00ed que no porque El sea bueno, hemos de ser nosotros descomedidos. Siquiera para agradecerle el mal olor que sufre en consentir cabe s\u00ed una como yo, es bien que procuremos conocer su limpieza y qui\u00e9n es. Es verdad que se entiende luego en llegando, como con los se\u00f1ores de ac\u00e1, que con que nos digan qui\u00e9n fue su padre y los cuentos que tiene de renta y el dictado, no hay m\u00e1s que saber. Porque ac\u00e1 no se hace cuenta de las personas para hacerlas honra, por mucho que merezcan, sino de las haciendas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. \u00a1Oh miserable mundo! Alabad mucho a Dios, hijas, que hab\u00e9is dejado cosa tan ruin, adonde no hacen caso de lo que ellos en s\u00ed tienen, sino de lo que tienen sus renteros y vasallos; y si ellos faltan, luego falta de hacerle honra. Cosa donosa es \u00e9sta para que os holgu\u00e9is cuando hay\u00e1is todas de tomar alguna recreaci\u00f3n, que \u00e9ste es buen pasatiempo, entender cu\u00e1n ciegamente pasan su tiempo los del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. \u00a1Oh Emperador nuestro, sumo poder, suma bondad, la misma sabidur\u00eda, sin principio, sin fin, sin haber t\u00e9rmino en vuestras obras, son infinitas, sin poderse comprender, un pi\u00e9lago sin suelo de maravillas, una hermosura que tiene en s\u00ed todas las hermosuras, la misma fortaleza! \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios! \u00a1qui\u00e9n tuviera aqu\u00ed junta toda la elocuencia de los mortales, y sabidur\u00eda para saber bien -como ac\u00e1 se puede saber, que todo es no saber nada, para este caso- dar a entender alguna de las muchas cosas que podemos considerar para conocer algo de qui\u00e9n es este Se\u00f1or y bien nuestro!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. S\u00ed, llegaos a pensar y entender, en llegando, con qui\u00e9n vais a hablar o con qui\u00e9n est\u00e1is hablando. En mil vidas de las nuestras no acabaremos de entender c\u00f3mo merece ser tratado este Se\u00f1or, que los \u00e1ngeles tiemblan delante de \u00e9l. Todo lo manda, todo lo puede, su querer es obrar. Pues raz\u00f3n ser\u00e1, hijas, que procuremos deleitarnos en estas grandezas que tiene nuestro Esposo y que entendamos con qui\u00e9n estamos casadas, qu\u00e9 vida hemos de tener. \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios!, pues ac\u00e1, cuando uno se casa, primero sabe con qui\u00e9n, qui\u00e9n es y qu\u00e9 tiene. Nosotras, ya desposadas, antes de las bodas, que nos ha de llevar a su casa, pues ac\u00e1 no quitan estos pensamientos a las que est\u00e1n desposadas con los hombres, \u00bfpor qu\u00e9 nos han de quitar que procuremos entender qui\u00e9n es este hombre y qui\u00e9n es su Padre y qu\u00e9 tierra es \u00e9sta adonde me ha de llevar y qu\u00e9 bienes son los que promete darme, qu\u00e9 condici\u00f3n tiene, c\u00f3mo podr\u00e9 contentarle mejor, en qu\u00e9 le har\u00e9 placer, y estudiar c\u00f3mo har\u00e9 mi condici\u00f3n que conforme con la suya? Pues si una mujer ha de ser bien casada, no le avisan otra cosa sino que procure esto, aunque sea hombre muy bajo su marido; pues, Esposo m\u00edo, \u00bfen todo han de hacer menos caso de Vos que de los hombres? Si a ellos no les parece bien esto, dejen os vuestras esposas, que han de hacer vida con Vos. Es verdad que es buena vida. Si un esposo es tan celoso que quiere no trate con nadie su esposa, \u00a1linda cosa es que no piense en c\u00f3mo le har\u00e1 este placer y la raz\u00f3n que tiene de sufrirle y de no querer que trate con otro, pues en \u00e9l tiene todo lo que puede querer!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Esta es oraci\u00f3n mental, hijas m\u00edas, entender estas verdades. Si quer\u00e9is ir entendiendo esto y rezando vocalmente, muy enhorabuena. No me est\u00e9is hablando con Dios y pensando en otras cosas, que esto hace no entender qu\u00e9 cosa es oraci\u00f3n mental. Creo va dado a entender. Plega al Se\u00f1or lo sepamos obrar, am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV23\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 23<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trata de lo que importa no tornar atr\u00e1s quien ha comenzado camino de oraci\u00f3n, y torna a hablar de lo mucho que va en que sea con determinaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Pues digo que va muy mucho en comenzar con gran determinaci\u00f3n, por tantas causas que ser\u00eda alargarme mucho si las dijese. Solas dos o tres os quiero, hermanas, decir:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La una es que no es raz\u00f3n que a quien tanto nos ha dado y continuo da, que una cosa que nos queremos determinar a darle, que es este cuidadito (no,) cierto, sin inter\u00e9s, sino con tan grandes ganancias), no se lo dar con toda determinaci\u00f3n sino como quien presta una cosa para tornarla a tomar. Esto no me parece a m\u00ed dar, antes siempre queda con alg\u00fan disgusto a quien han emprestado una cosa cuando se la tornan a tomar, en especial si la ha menester y la ten\u00eda ya como por suya, o que si son amigos y a quien la prest\u00f3 debe muchas dadas sin ning\u00fan inter\u00e9s: con raz\u00f3n le parecer\u00e1 poquedad y muy poco amor, que aun una cosita suya no quiere dejar en su poder, siquiera por se\u00f1al de amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. \u00bfQu\u00e9 esposa hay que recibiendo muchas joyas de valor de su esposo no le d\u00e9 siquiera una sortija, no por lo que vale, que ya todo es suyo, sino por prenda que ser\u00e1 suya hasta que muera? Pues \u00bfqu\u00e9 menos merece este Se\u00f1or, para que burlemos de \u00e9l, dando y tomando una nonada que le damos? Sino que este poquito de tiempo que nos determinamos de darle de cuanto gastamos en nosotros mismos y en quien no nos lo agradecer\u00e1, ya que aquel rato le queremos dar, d\u00e9mosle libre el pensamiento y desocupado de otras cosas, y con toda determinaci\u00f3n de nunca jam\u00e1s se le tornar a tomar, por trabajos que por ello nos vengan, ni por contradicciones ni por sequedades; sino que ya como cosa no m\u00eda tenga aquel tiempo y piense me le pueden pedir por justicia cuando del todo no se le quisiere dar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Llamo \u00abdel todo\u00bb, porque no se entiende que dejarlo alg\u00fan d\u00eda, o algunos, por ocupaciones justas o por cualquier indisposici\u00f3n, es tom\u00e1rsele ya. La intenci\u00f3n est\u00e9 firme, que no es nada delicado mi Dios: no mira en menudencias. As\u00ed tendr\u00e1 qu\u00e9 os agradecer; es dar algo. Lo dem\u00e1s, bueno es a quien no es franco, sino tan apretado que no tiene coraz\u00f3n para dar; harto es que preste. En fin, haga algo, que todo lo toma en cuenta este Se\u00f1or nuestro; a todo hace como lo queremos. Para tomarnos cuenta no es nada menudo, sino generoso; por grande que sea el alcance, tiene El en poco perdonarle. Para pagarnos es tan mirado, que no hay\u00e1is miedo que un alzar de ojos con acordarnos de El deje sin premio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Otra causa es porque el demonio no tiene tanta mano para tentar. Ha gran miedo a \u00e1nimas determinadas, que tiene ya experiencia le hacen gran da\u00f1o, y cuanto \u00e9l ordena para da\u00f1arlas, viene en provecho suyo y de los otros y que sale \u00e9l con p\u00e9rdida. Y ya que no hemos nosotros de estar descuidados ni confiar en esto, porque lo habemos con gente traidora, y a los apercibidos no osan tanto acometer, porque es muy cobarde; mas si viese descuido, har\u00eda gran da\u00f1o. Y si conoce a uno por mudable y que no est\u00e1 firme en el bien y con gran determinaci\u00f3n de perseverar, no le dejar\u00e1 a sol ni a sombra. Miedos le pondr\u00e1 e inconvenientes que nunca acabe. Yo lo s\u00e9 esto muy bien por experiencia, y as\u00ed lo he sabido decir, y digo que no sabe nadie lo mucho que importa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. La otra cosa es -y que hace mucho al caso- que pelea con m\u00e1s \u00e1nimo. Ya sabe que, venga lo que viniere, no ha de tornar atr\u00e1s. Es como uno que est\u00e1 en una batalla, que sabe, si le vencen, no le perdonar\u00e1n la vida, y que ya que no muere en la batalla ha de morir despu\u00e9s; pelea con m\u00e1s determinaci\u00f3n y quiere vender bien su vida -como dicen- y no teme tanto los golpes, porque lleva adelante lo que le importa la victoria y que le va la vida en vencer. Es tambi\u00e9n necesario comenzar con seguridad de que, si no nos dejamos vencer, saldremos con la empresa; esto sin ninguna duda, que por poca ganancia que saquen, saldr\u00e1n muy ricos. No hay\u00e1is miedo os deje morir de sed el Se\u00f1or que nos llama a que bebamos de esta fuente. Esto queda ya dicho, y querr\u00edalo decir muchas veces, porque acobarda mucho a personas que a\u00fan no conocen del todo la bondad del Se\u00f1or por experiencia, aunque le conocen por fe. Mas es gran cosa haber experimentado con la amistad y regalo que trata a los que van por este camino, y c\u00f3mo casi les hace toda la costa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Los que esto no han probado, no me maravillo quieran seguridad de alg\u00fan inter\u00e9s. Pues ya sab\u00e9is que es ciento por uno, aun en esta vida, y que dice el Se\u00f1or: \u00abPedid y daros han\u00bb. Si no cre\u00e9is a Su Majestad en las partes de su Evangelio que asegura esto, poco aprovecha, hermanas, que me quiebre yo la cabeza a decirlo. Todav\u00eda digo que a quien tuviere alguna duda, que poco se pierde en probarlo; que eso tiene bueno este viaje, que se da m\u00e1s de lo que se pide ni acertaremos a desear. Esto es sin falta, yo lo s\u00e9. Y a las de vosotras que lo sab\u00e9is por experiencia, por la bondad de Dios, puedo presentar por testigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV24\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 24<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trata c\u00f3mo se ha de rezar oraci\u00f3n vocal con perfecci\u00f3n, y cu\u00e1n junta anda con ella la mental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Ahora, pues, tornemos a hablar con las almas que he dicho que no se pueden recoger ni atar los entendimientos en oraci\u00f3n mental ni tener consideraci\u00f3n. No nombremos aqu\u00ed estas dos cosas, pues no sois para ellas, que hay muchas personas en hecho de verdad que s\u00f3lo el nombre de oraci\u00f3n mental o contemplaci\u00f3n parece las atemoriza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Y porque si alguna viene a esta casa, que tambi\u00e9n, como he dicho, no van todos por un camino, pues lo que quiero ahora aconsejaros (y) aun puedo decir ense\u00f1aros, porque, como madre, con el oficio de priora que tengo, es l\u00edcito) , c\u00f3mo hab\u00e9is de rezar vocalmente, porque es raz\u00f3n entend\u00e1is lo que dec\u00eds. Y porque quien no puede pensar en Dios puede ser que oraciones largas tambi\u00e9n le cansen, tampoco me quiero entremeter en ellas, sino en las que forzado habemos de rezar, pues somos cristianos, que es el Patern\u00f3ster y Avemar\u00eda; porque no puedan decir por nosotras que hablamos y no nos entendemos, salvo si no nos parece basta irnos por la costumbre, con s\u00f3lo pronunciar las palabras, que esto basta. Si basta o no, en eso no me entremeto, los letrados lo dir\u00e1n. Lo que yo querr\u00eda hici\u00e9semos nosotras, hijas, es que no nos contentemos con solo eso. Porque cuando digo \u00abcredo\u00bb, raz\u00f3n me parece ser\u00e1 que entienda y sepa lo que creo; y cuando \u00abPadre nuestro\u00bb, amor ser\u00e1 entender qui\u00e9n es este Padre nuestro y qui\u00e9n es el maestro que nos ense\u00f1\u00f3 esta oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Si quer\u00e9is decir que ya os lo sab\u00e9is y que no hay para qu\u00e9 se os acuerde, no ten\u00e9is raz\u00f3n; que mucho va de maestro a maestro, pues aun de los que ac\u00e1 nos ense\u00f1an es gran desgracia no nos acordar; en especial, si son santos y son maestros del alma, es imposible, si somos buenos disc\u00edpulos. Pues de tal maestro como quien nos ense\u00f1\u00f3 esta oraci\u00f3n y con tanto amor y deseo que nos aprovechase, nunca Dios quiera que no nos acordemos de El muchas veces cuando decimos la oraci\u00f3n, aunque por ser flacos no sean todas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Pues cuanto a lo primero, ya sab\u00e9is que ense\u00f1a Su Majestad que sea a solas; que as\u00ed lo hac\u00eda El siempre que oraba, y no por su necesidad, sino por nuestro ense\u00f1amiento. Ya esto dicho se est\u00e1 que no se sufre hablar con Dios y con el mundo, que no es otra cosa estar rezando y escuchando por otra parte lo que est\u00e1n hablando, o pensar en lo que se les ofrece sin m\u00e1s irse a la mano; salvo si no es algunos tiempos que, o de malos humores -en especial si es persona que tiene melancol\u00eda- o flaqueza de cabeza, que aunque m\u00e1s lo procura no puede, o que permite Dios d\u00edas de grandes tempestades en sus siervos para m\u00e1s bien suyo, y aunque se afligen y procuran quietarse, no pueden ni est\u00e1n en lo que dicen, aunque m\u00e1s hagan, ni asienta en nada el entendimiento, sino que parece tiene frenes\u00ed, seg\u00fan anda desbaratado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en la pena que da a quien lo tiene, ver\u00e1 que no es a culpa suya. Y no se fatigue, que es peor, ni se canse en poner seso a quien por entonces no le tiene, que es su entendimiento, sino rece como pudiere; y aun no rece, sino como enferma procure dar alivio a su alma: entienda en otra obra de virtud. Esto es ya para personas que traen cuidado de s\u00ed y tienen entendido no han de hablar a Dios y al mundo junto. Lo que podemos hacer nosotros es procurar estar a solas, y plega a Dios que baste, como digo, para que entendamos con qui\u00e9n estamos y lo que nos responde el Se\u00f1or a nuestras peticiones. \u00bfPens\u00e1is que est\u00e1 callado? Aunque no le o\u00edmos, bien habla al coraz\u00f3n cuando le pedimos de coraz\u00f3n. Y bien es consideremos somos cada una de nosotras a quien ense\u00f1\u00f3 esta oraci\u00f3n y que nos la est\u00e1 mostrando, pues nunca el maestro est\u00e1 tan lejos del disc\u00edpulo que sea menester dar voces, sino muy junto. Esto quiero yo entend\u00e1is vosotras os conviene para rezar bien el Patern\u00f3ster: no se apartar de cabe el Maestro que os le mostr\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Dir\u00e9is que ya esto es consideraci\u00f3n, que no pod\u00e9is ni aun quer\u00e9is sino rezar vocalmente; porque tambi\u00e9n hay personas mal sufridas y amigas de no se dar pena, que como no lo tienen de costumbre, esla recoger el pensamiento al principio; y por no cansarse un poco, dicen que no pueden m\u00e1s ni lo saben, sino rezar vocalmente. Ten\u00e9is raz\u00f3n en decir que ya es oraci\u00f3n mental. Mas yo os digo, cierto, que no s\u00e9 c\u00f3mo lo aparte, si ha de ser bien rezado lo vocal y entendiendo con qui\u00e9n hablamos. Y aun es obligaci\u00f3n que procuremos rezar con advertencia. Y aun plega a Dios que con estos remedios vaya bien rezado el Patern\u00f3ster y no acabemos en otra cosa impertinente. Yo lo he probado algunas veces, y el mejor remedio que hallo es procurar tener el pensamiento en quien enderez\u00f3 las palabras. Por eso tened paciencia y procurad hacer costumbre de cosa tan necesaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV25\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 25<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En que dice lo mucho que gana un alma que reza con perfecci\u00f3n vocalmente, y c\u00f3mo acaece levantarla Dios de all\u00ed a cosas sobrenaturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Y porque no pens\u00e9is se saca poca ganancia de rezar vocalmente con perfecci\u00f3n, os digo que es muy posible que estando rezando el Patern\u00f3ster os ponga el Se\u00f1or en contemplaci\u00f3n perfecta, o rezando otra oraci\u00f3n vocal; que por estas v\u00edas muestra Su Majestad que oye al que le habla, y le habla su grandeza, suspendi\u00e9ndole el entendimiento y ataj\u00e1ndole el pensamiento, y tom\u00e1ndole -como dicen- la palabra de la boca, que aunque quiere no puede hablar si no es con mucha pena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Entiende que sin ruido de palabras le est\u00e1 ense\u00f1ando este Maestro divino, suspendiendo las potencias, porque entonces antes da\u00f1ar\u00edan que aprovechar\u00edan si obrasen. Gozan sin entender c\u00f3mo gozan. Est\u00e1 el alma abras\u00e1ndose en amor y no entiende c\u00f3mo ama. Conoce que goza de lo que ama y no sabe c\u00f3mo lo goza. Bien entiende que no es gozo que alcanza el entendimiento a desearle. Abr\u00e1zale la voluntad sin entender c\u00f3mo. Mas en pudiendo entender algo, ve que no es \u00e9ste bien que se puede merecer con todos los trabajos que se pasasen juntos por ganarle en la tierra. Es don del Se\u00f1or de ella y del cielo, que en fin da como quien es. Esta, hijas, es contemplaci\u00f3n perfecta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Ahora entender\u00e9is la diferencia que hay de ella a la oraci\u00f3n mental, que es lo que queda dicho: pensar y entender qu\u00e9 hablamos y con qui\u00e9n hablamos y qui\u00e9n somos los que osamos hablar con tan gran Se\u00f1or. Pensar esto y otras cosas semejantes de lo poco que le hemos servido y lo mucho que estamos obligados a servir es oraci\u00f3n mental. No pens\u00e9is es otra algarab\u00eda, ni os espante el nombre. Rezar el Patern\u00f3ster y Avemar\u00eda o lo que quisiereis, es oraci\u00f3n vocal. Pues mirad qu\u00e9 mala m\u00fasica har\u00e1 sin lo primero: aun las palabras no ir\u00e1n con concierto todas veces. En estas dos cosas podemos algo nosotros, con el favor de Dios; en la contemplaci\u00f3n que ahora dije, ninguna cosa: Su Majestad es el que todo lo hace, que es obra suya sobre nuestro natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Como est\u00e1 dado a entender esto de contemplaci\u00f3n muy largamente, lo mejor que yo lo supe declarar, en la relaci\u00f3n que tengo dicho escrib\u00ed para que viesen mis confesores de mi vida -que me lo mandaron-, no lo digo aqu\u00ed ni hago m\u00e1s de tocar en ello. Las que hubiereis sido tan dichosas que el Se\u00f1or os llegue a estado de contemplaci\u00f3n, si le pudieseis haber, puntos tiene y avisos que el Se\u00f1or quiso acertase a decir, que os consolar\u00edan mucho y aprovechar\u00edan, a mi parecer y al de algunos que le han visto, que le tienen para hacer caso de \u00e9l; que verg\u00fcenza es deciros yo que hag\u00e1is caso del m\u00edo, y el Se\u00f1or sabe la confusi\u00f3n con que escribo mucho de lo que escribo. \u00a1Bendito sea que as\u00ed me sufre! Las que -como digo- tuvieren oraci\u00f3n sobrenatural, proc\u00farenle despu\u00e9s de yo muerta; las que no, no hay para qu\u00e9, sino esforzarse a hacer lo que en \u00e9ste va dicho, y deje al Se\u00f1or, que es quien lo ha de dar y no os lo negar\u00e1 si no os qued\u00e1is en el camino, sino que os esforz\u00e1is hasta llegar a la fin<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV26\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 26<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En que va declarando el modo para recoger el pensamiento. -Pone medios para ello. -Es cap\u00edtulo muy provechoso para los que comienzan oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Ahora, pues, tornemos a nuestra oraci\u00f3n vocal para que se rece de manera que, sin entendernos, nos lo d\u00e9 Dios todo junto, y para -como he dicho- rezar como es raz\u00f3n. La examinaci\u00f3n de la conciencia y decir la confesi\u00f3n y santiguaros, ya se sabe ha de ser lo primero. Procurad luego, hija, pues est\u00e1is sola, tener compa\u00f1\u00eda. Pues \u00bfqu\u00e9 mejor que la del mismo maestro que ense\u00f1\u00f3 la oraci\u00f3n que vais a rezar? Representad al mismo Se\u00f1or junto con vos y mirad con qu\u00e9 amor y humildad os est\u00e1 ense\u00f1ando. Y creedme, mientras pudiereis no est\u00e9is sin tan buen amigo. Si os acostumbr\u00e1is a traerle cabe vos y El ve que lo hac\u00e9is con amor y que and\u00e1is procurando contentarle, no le podr\u00e9is -como dicen- echar de vos; no os faltar\u00e1 para siempre; ayudaros ha en todos vuestros trabajos; tenerle heis en todas partes: \u00bfpens\u00e1is que es poco un tal amigo al lado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. \u00a1Oh hermanas, las que no pod\u00e9is tener mucho discurso del entendimiento ni pod\u00e9is tener el pensamiento sin divertiros!, \u00a1acostumbraos, acostumbraos! Mirad que s\u00e9 yo que pod\u00e9is hacer esto, porque pas\u00e9 muchos a\u00f1os por este trabajo de no poder sosegar el pensamiento en una cosa, y eslo muy grande. Mas s\u00e9 que no nos deja el Se\u00f1or tan desiertos, que si llegamos con humildad a ped\u00edrselo, no nos acompa\u00f1e. Y si en un a\u00f1o no pudi\u00e9remos salir con ello, sea en m\u00e1s. No nos duela el tiempo en cosa que tan bien se gasta. \u00bfQui\u00e9n va tras nosotros? Digo que esto, que puede acostumbrarse a ello, y trabajar andar cabe este verdadero Maestro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. No os pido ahora que pens\u00e9is en El ni que saqu\u00e9is muchos conceptos ni que hag\u00e1is grandes y delicadas consideraciones con vuestro entendimiento; no os pido m\u00e1s de que le mir\u00e9is. Pues \u00bfqui\u00e9n os quita volver los ojos del alma, aunque sea de presto si no pod\u00e9is m\u00e1s, a este Se\u00f1or? Pues pod\u00e9is mirar cosas muy feas, \u00bfy no podr\u00e9is mirar la cosa m\u00e1s hermosa que se puede imaginar? Pues nunca, hijas, quita vuestro Esposo los ojos de vosotras. Haos sufrido mil cosas feas y abominaciones contra El y no ha bastado para que os deje de mirar, \u00bfy es mucho que, quitados los ojos de estas cosas exteriores, le mir\u00e9is algunas veces a El? Mirad que no est\u00e1 aguardando otra cosa, como dice a la esposa, sino que le miremos. Como le quisiereis, le hallar\u00e9is. Tiene en tanto que le volvamos a mirar, que no quedar\u00e1 por diligencia suya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. As\u00ed como dicen ha de hacer la mujer, para ser bien casada, con su marido, que si est\u00e1 triste, se ha de mostrar ella triste y si est\u00e1 alegre, aunque nunca lo est\u00e9, alegre (mirad) de qu\u00e9 sujeci\u00f3n os hab\u00e9is librado, hermanas), esto con verdad, sin fingimiento, hace el Se\u00f1or con nosotros: que El se hace el sujeto, y quiere se\u00e1is vos la se\u00f1ora, y andar El a vuestra voluntad. Si est\u00e1is alegre, miradle resucitado; que s\u00f3lo imaginar c\u00f3mo sali\u00f3 del sepulcro os alegrar\u00e1. Mas \u00a1con qu\u00e9 claridad y con qu\u00e9 hermosura! \u00a1Con qu\u00e9 majestad, qu\u00e9 victorioso, qu\u00e9 alegre! Como quien tan bien sali\u00f3 de la batalla adonde ha ganado un tan gran reino, que todo le quiere para vos, y a s\u00ed con \u00e9l. Pues \u00bfes mucho que a quien tanto os da volv\u00e1is una vez los ojos a mirarle?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Si est\u00e1is con trabajos o triste, miradle camino del huerto: \u00a1qu\u00e9 aflicci\u00f3n tan grande llevaba en su alma, pues con ser el mismo sufrimiento la dice y se queja de ella! O miradle atado a la columna, lleno de dolores, todas sus carnes hechas pedazos por lo mucho que os ama; tanto padecer, perseguido de unos, escupido de otros, negado de sus amigos, desamparado de ellos, sin nadie que vuelva por El, helado de fr\u00edo, puesto en tanta soledad, que el uno con el otro os pod\u00e9is consolar. O miradle cargado con la cruz, que aun no le dejaban hartar de huelgo. Miraros ha El con unos ojos tan hermosos y piadosos, llenos de l\u00e1grimas, y olvidar\u00e1 sus dolores por consolar los vuestros, s\u00f3lo porque os vay\u00e1is vos con El a consolar y volv\u00e1is la cabeza a mirarle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. \u00ab\u00a1Oh Se\u00f1or del mundo, verdadero Esposo m\u00edo! -le pod\u00e9is vos decir, si se os ha enternecido el coraz\u00f3n de verle tal, que no s\u00f3lo quer\u00e1is mirarle, sino que os holgu\u00e9is de hablar con El, no oraciones compuestas, sino de la pena de vuestro coraz\u00f3n, que las tiene El en muy mucho-, \u00bftan necesitado est\u00e1is, Se\u00f1or m\u00edo y Bien m\u00edo, que quer\u00e9is admitir una pobre compa\u00f1\u00eda como la m\u00eda, y veo en vuestro semblante que os hab\u00e9is consolado conmigo? Pues \u00bfc\u00f3mo, Se\u00f1or, es posible que os dejan solo los \u00e1ngeles, y que aun no os consuela vuestro Padre? Si es as\u00ed, Se\u00f1or, que todo lo quer\u00e9is pasar por m\u00ed, \u00bfqu\u00e9 es esto que yo paso por Vos? \u00bfDe qu\u00e9 me quejo? Que ya he verg\u00fcenza, de que os he visto tal, que quiero pasar, Se\u00f1or, todos los trabajos que me vinieren y tenerlos por gran bien por imitaros en algo. Juntos andemos, Se\u00f1or. Por donde fuereis, tengo de ir. Por donde pasareis, tengo de pasar\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Tomad, hija, de aquella cruz. No se os d\u00e9 nada de que os atropellen los jud\u00edos, porque El no vaya con tanto trabajo. No hag\u00e1is caso de lo que os dijeren. Haceos sorda a las murmuraciones. Tropezando, cayendo con vuestro Esposo, no os apart\u00e9is de la cruz ni la dej\u00e9is. Mirad mucho el cansancio con que va y las ventajas que hace su trabajo a los que vos padec\u00e9is, por grandes que los quer\u00e1is pintar. Y por mucho que los quer\u00e1is sentir, saldr\u00e9is consolada de ellos, porque ver\u00e9is son cosa de burla comparados a los del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Dir\u00e9is, hermanas, que c\u00f3mo se podr\u00e1 hacer esto, que si le vierais con los ojos del cuerpo en el tiempo que Su Majestad andaba en el mundo, que lo hicierais de buena gana y le mirarais siempre. No lo cre\u00e1is, que quien ahora no se quiere hacer un poquito de fuerza a recoger siquiera la vista para mirar dentro de s\u00ed a este Se\u00f1or (que) lo puede hacer sin peligro, sino con tantito cuidado), muy menos se pusiera al pie de la cruz con la Magdalena, que ve\u00eda la muerte al ojo. Mas \u00a1qu\u00e9 deb\u00eda pasar la gloriosa Virgen y esta bendita Santa! \u00a1Qu\u00e9 de amenazas, qu\u00e9 de malas palabras y qu\u00e9 de encontrones, y qu\u00e9 descomedidas! Pues \u00a1con qu\u00e9 gente lo hab\u00edan tan cortesana! S\u00ed, lo era del infierno, que eran ministros del demonio. Por cierto que deb\u00eda ser terrible cosa lo que pasaron; sino que, con otro dolor mayor, no sentir\u00edan el suyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. As\u00ed que, hermanas, no cre\u00e1is erais para tan grandes trabajos, si no sois para cosas tan pocas. Ejercit\u00e1ndoos en ellas, pod\u00e9is venir a otras mayores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que pod\u00e9is hacer para ayuda de esto, procurad traer una imagen o retrato de este Se\u00f1or que sea a vuestro gusto; no para traerle en el seno y nunca le mirar, sino para hablar muchas veces con El, que El os dar\u00e1 qu\u00e9 le decir. Como habl\u00e1is con otras personas, \u00bfpor qu\u00e9 os han m\u00e1s de faltar palabras para hablar con Dios? No lo cre\u00e1is; al menos yo no os creer\u00e9, si lo us\u00e1is; porque si no, el no tratar con una persona causa extra\u00f1eza y no saber c\u00f3mo nos hablar con ella, que parece no la conocemos, y aun aunque sea deudo, porque deudo y amistad se pierde con la falta de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Tambi\u00e9n es gran remedio tomar un libro de romance bueno, aun para recoger el pensamiento, para venir a rezar bien vocalmente, y poquito a poquito ir acostumbrando el alma con halagos y artificio para no la amedrentar. Haced cuenta que ha muchos a\u00f1os que se ha ido de con su esposo, y que hasta que quiera tornar a su casa es menester mucho saberlo negociar, que as\u00ed somos los pecadores: tenemos tan acostumbrada nuestra alma y pensamiento a andar a su placer, o pesar, por mejor decir, que la triste alma no se entiende, que para que torne a tomar amor a estar en su casa es menester mucho artificio, y si no es as\u00ed y poco a poco, nunca haremos nada. Y t\u00f3rnoos a certificar que si con cuidado os acostumbr\u00e1is a lo que he dicho, que sacar\u00e9is tan gran ganancia que, aunque yo os la quisiera decir, no sabr\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Pues juntaos cabe este buen Maestro, muy determinadas a deprender lo que os ense\u00f1a, y Su Majestad har\u00e1 que no dej\u00e9is de salir buenas disc\u00edpulas, ni os dejar\u00e1 si no le dej\u00e1is. Mirad las palabras que dice aquella boca divina, que en la primera entender\u00e9is luego el amor que os tiene, que no es peque\u00f1o bien y regalo del disc\u00edpulo ver que su maestro le ama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV27\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 27<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En que trata el gran amor que nos mostr\u00f3 el Se\u00f1or en las primeras palabras del Patern\u00f3ster, y lo mucho que importa no hacer caso ninguno del linaje las que de veras quieren ser hijas de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. \u00abPadre nuestro que est\u00e1s en los cielos\u00bb. \u00a1Oh Se\u00f1or m\u00edo, c\u00f3mo parec\u00e9is Padre de tal Hijo y c\u00f3mo parece vuestro Hijo hijo de tal Padre! \u00a1Bendito se\u00e1is por siempre jam\u00e1s! \u00bfNo fuera al fin de la oraci\u00f3n esta merced, Se\u00f1or, tan grande? En comenzando, nos hench\u00eds las manos y hac\u00e9is tan gran merced que ser\u00eda harto bien henchirse el entendimiento para ocupar de manera la voluntad que no pudiese hablar palabra. \u00a1Oh, qu\u00e9 bien ven\u00eda aqu\u00ed, hijas, contemplaci\u00f3n perfecta! \u00a1Oh, con cu\u00e1nta raz\u00f3n se entrar\u00eda el alma en s\u00ed para poder mejor subir sobre s\u00ed misma a que le diese este santo Hijo a entender qu\u00e9 cosa es el lugar adonde dice que est\u00e1 su Padre, que es en los cielos! Salgamos de la tierra, hijas m\u00edas, que tal merced como \u00e9sta no es raz\u00f3n se tenga en tan poco, que despu\u00e9s que entendamos cu\u00e1n grande es nos quedemos en la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. \u00a1Oh Hijo de Dios y Se\u00f1or m\u00edo!, \u00bfc\u00f3mo dais tanto junto a la primera palabra? Ya que os humill\u00e1is a Vos con extremo tan grande en juntaros con nosotros al pedir y haceros hermano de cosa tan baja y miserable, \u00bfc\u00f3mo nos dais en nombre de vuestro Padre todo lo que se puede dar, pues quer\u00e9is que nos tenga por hijos, que vuestra palabra no puede faltar? Oblig\u00e1isle a que la cumpla, que no es peque\u00f1a carga, pues en siendo Padre nos ha de sufrir por graves que sean las ofensas. Si nos tornamos a El, como al hijo pr\u00f3digo hanos de perdonar, hanos de consolar en nuestros trabajos, hanos de sustentar como lo ha de hacer un tal Padre, que forzado ha de ser mejor que todos los padres del mundo, porque en El no puede haber sino todo bien cumplido, y despu\u00e9s de todo esto hacernos participantes y herederos con Vos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Mirad, Se\u00f1or m\u00edo, que ya que Vos, con el amor que nos ten\u00e9is y con vuestra humildad, no se os ponga nada delante, en fin, Se\u00f1or, est\u00e1is en la tierra y vestido de ella, pues ten\u00e9is nuestra naturaleza, parece ten\u00e9is causa alguna para mirar nuestro provecho; mas mirad que vuestro Padre est\u00e1 en el cielo; Vos lo dec\u00eds; es raz\u00f3n que mir\u00e9is por su honra. Ya que est\u00e1is Vos ofrecido a ser deshonrado por nosotros, dejad a vuestro Padre libre; no le obligu\u00e9is a tanto por gente tan ruin como yo, que le ha de dar tan malas gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. \u00a1Oh buen Jes\u00fas, qu\u00e9 claro hab\u00e9is mostrado ser una cosa con El, y que vuestra voluntad es la suya y la suya vuestra! \u00a1Qu\u00e9 confesi\u00f3n tan clara, Se\u00f1or m\u00edo! \u00a1Qu\u00e9 cosa es el amor que nos ten\u00e9is! Hab\u00e9is andado rodeando, encubriendo al demonio que sois Hijo de Dios, y con el gran deseo que ten\u00e9is de nuestro bien no se os pone cosa delante por hacernos tan grand\u00edsima merced. \u00bfQui\u00e9n la pod\u00eda hacer sino Vos, Se\u00f1or? Yo no s\u00e9 c\u00f3mo en esta palabra no entendi\u00f3 el demonio qui\u00e9n erais, sin quedarle duda. Al menos bien veo, mi Jes\u00fas, que hab\u00e9is hablado, como Hijo regalado, por Vos y por nosotros, y que sois poderoso para que se haga en el cielo lo que Vos dec\u00eds en la tierra. Bendito se\u00e1is por siempre, Se\u00f1or m\u00edo, que tan amigo sois de dar, que no se os pone cosa delante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Pues \u00bfpar\u00e9ceos, hijas, que es buen maestro \u00e9ste, pues para aficionarnos a que deprendamos lo que nos ense\u00f1a, comienza haci\u00e9ndonos tan gran merced? Pues \u00bfpar\u00e9ceos ahora que ser\u00e1 raz\u00f3n que, aunque digamos vocalmente esta palabra, dejemos de entender con el entendimiento, para que se haga pedazos nuestro coraz\u00f3n con ver tal amor? Pues \u00bfqu\u00e9 hijo hay en el mundo que no procure saber qui\u00e9n es su padre, cuando le tiene bueno y de tanta majestad y se\u00f1or\u00edo? Aun si no lo fuera, no me espantara no nos quisi\u00e9ramos conocer por sus hijos, porque anda el mundo tal que si el padre es m\u00e1s bajo del estado en que est\u00e1 el hijo, no se tiene por honrado en conocerle por padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Esto no viene aqu\u00ed, porque en esta casa nunca plega a Dios haya acuerdo de cosa de \u00e9stas, ser\u00eda infierno; sino que la que fuere m\u00e1s, tome menos a su padre en la boca. Todas han de ser iguales. \u00a1Oh Colegio de Cristo, que ten\u00eda m\u00e1s mando San Pedro con ser un pescador y le quiso as\u00ed el Se\u00f1or, que San Bartolom\u00e9, que era hijo de rey! Sab\u00eda Su Majestad lo que hab\u00eda de pasar en el mundo sobre cu\u00e1l era de mejor tierra, que no es otra cosa sino debatir si ser\u00e1 buena para adobes o para tapias. \u00a1V\u00e1lgame Dios, qu\u00e9 gran trabajo traemos! Dios os libre, hermanas, de semejantes contiendas, aunque sea en burlas. Yo espero en Su Majestad que s\u00ed har\u00e1. Cuando algo de esto en alguna hubiese, p\u00f3ngase luego remedio y ella tema no sea estar Judas entre los Ap\u00f3stoles; denla penitencias hasta que entienda que aun tierra muy ruin no merec\u00eda ser. Buen Padre os ten\u00e9is, que os da el buen Jes\u00fas. No se conozca aqu\u00ed otro padre para tratar de \u00e9l. Y procurad, hijas m\u00edas, ser tales que merezc\u00e1is regalaros con El, y echaros en sus brazos. Ya sab\u00e9is que no os echar\u00e1 de s\u00ed, si sois buenas hijas. Pues \u00bfqui\u00e9n no procurar\u00e1 no perder tal Padre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios!, y que hay aqu\u00ed en qu\u00e9 os consolar, que por no me alargar m\u00e1s lo quiero dejar a vuestros entendimientos; que por disparatado que ande el pensamiento, entre tal Hijo y tal Padre forzado ha de estar el Esp\u00edritu Santo, que enamore vuestra voluntad y os la ate tan grand\u00edsimo amor, ya que no baste para esto tan gran inter\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV28\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 28<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En que declara qu\u00e9 es oraci\u00f3n de recogimiento, y p\u00f3nense algunos medios para acostumbrarse a ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Ahora mirad que dice vuestro Maestro: \u00abQue est\u00e1s en los cielos\u00bb. \u00bfPens\u00e1is que importa poco saber qu\u00e9 cosa es cielo y ad\u00f3nde se ha de buscar vuestro sacrat\u00edsimo Padre? Pues yo os digo que para entendimientos derramados que importa mucho, no s\u00f3lo creer esto, sino procurarlo entender por experiencia. Porque es una de las cosas que ata mucho el entendimiento y hace recoger el alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Ya sab\u00e9is que Dios est\u00e1 en todas partes. Pues claro est\u00e1 que adonde est\u00e1 el rey, all\u00ed dicen est\u00e1 la corte. En fin, que adonde est\u00e1 Dios, es el cielo. Sin duda lo pod\u00e9is creer que adonde est\u00e1 Su Majestad est\u00e1 toda la gloria. Pues mirad que dice San Agust\u00edn que le buscaba en muchas partes y que le vino a hallar dentro de s\u00ed mismo. \u00bfPens\u00e1is que importa poco para un alma derramada entender esta verdad y ver que no ha menester para hablar con su Padre Eterno ir al cielo, ni para regalarse con El, ni ha menester hablar a voces? Por paso que hable, est\u00e1 tan cerca que nos oir\u00e1. Ni ha menester alas para ir a buscarle, sino ponerse en soledad y mirarle dentro de s\u00ed y no extra\u00f1arse de tan buen hu\u00e9sped; sino con gran humildad hablarle como a padre, pedirle como a padre, contarle sus trabajos, pedirle remedio para ellos, entendiendo que no es digna de ser su hija.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Se deje de unos encogimientos que tienen algunas personas y piensan es humildad. S\u00ed, que no est\u00e1 la humildad en que si el rey os hace una merced no la tom\u00e9is, sino tomarla y entender cu\u00e1n sobrada os viene y holgaros con ella. \u00a1Donosa humildad, que me tenga yo al Emperador del cielo y de la tierra en mi casa, que se viene a ella por hacerme merced y por holgarse conmigo, y que por humildad ni le quiera responder ni estarme con El ni tomar lo que me da, sino que le deje solo. Y que est\u00e1ndome diciendo y rogando le pida, por humildad me quede pobre, y aun le deje ir, de que ve que no acabo de determinarme! No os cur\u00e9is, hijas, de estas humildades, sino tratad con El como con padre y como con hermano y como con se\u00f1or y como con esposo; a veces de una manera, a veces de otra, que El os ense\u00f1ar\u00e1 lo que hab\u00e9is de hacer para contentarle. Dejaos de ser bobas; pedidle la palabra, que vuestro Esposo es, que os trate como a tal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Este modo de rezar, aunque sea vocalmente, con mucha m\u00e1s brevedad se recoge el entendimiento, y es oraci\u00f3n que trae consigo muchos bienes. Ll\u00e1mase recogimiento, porque recoge el alma todas las potencias y se entra dentro de s\u00ed con su Dios, y viene con m\u00e1s brevedad a ense\u00f1arla su divino Maestro y a darla oraci\u00f3n de quietud, que de ninguna otra manera. Porque all\u00ed metida consigo misma, puede pensar en la Pasi\u00f3n y representar all\u00ed al Hijo y ofrecerle al Padre y no cansar el entendimiento and\u00e1ndole buscando en el monte Calvario y al huerto y a la columna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Las que de esta manera se pudieren encerrar en este cielo peque\u00f1o de nuestra alma, adonde est\u00e1 el que le hizo, y la tierra, y acostumbrar a no mirar ni estar adonde se distraigan estos sentidos exteriores, crea que lleva excelente camino y que no dejar\u00e1 de llegar a beber el agua de la fuente, porque camina mucho en poco tiempo. Es como el que va en una nao, que con un poco de buen viento se pone en el fin de la jornada en pocos d\u00edas, y los que van por tierra t\u00e1rdanse m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Estos est\u00e1n ya, como dicen, puestos en la mar; que, aunque del todo no han dejado la tierra, por aquel rato hacen lo que pueden por librarse de ella, recogiendo sus sentidos a s\u00ed mismos. Si es verdadero el recogimiento, si\u00e9ntese muy claro, porque hace alguna operaci\u00f3n. No s\u00e9 c\u00f3mo lo d\u00e9 a entender. Quien lo tuviere, s\u00ed entender\u00e1. Es que parece se levanta el alma con el juego, que ya ve lo es las cosas del mundo. Alzase al mejor tiempo y como quien se entra en un castillo fuerte para no temer los contrarios: un retirarse los sentidos de estas cosas exteriores y darles de tal manera de mano que, sin entenderse, se le cierran los ojos por no las ver, porque m\u00e1s se despierte la vista a los del alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, quien va por este camino casi siempre que reza tiene cerrados los ojos, y es admirable costumbre para muchas cosas, porque es un hacerse fuerza a no mirar las de ac\u00e1. Esto al principio, que despu\u00e9s no es menester; mayor se la hace cuando en aquel tiempo los abre. Parece que se entiende un fortalecerse y esforzarse el alma a costa del cuerpo, y que le deja solo y desflaquecido, y ella toma all\u00ed bastimento para contra \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Y aunque al principio no se entienda esto, por no ser tanto -que hay m\u00e1s y menos en este recogimiento-, si se acostumbra (aunque) al principio d\u00e9 trabajo, porque el cuerpo torna de su derecho, sin entender que \u00e9l mismo se corta la cabeza en no darse por vencido), si se usa algunos d\u00edas y nos hacemos esta fuerza, verse ha claro la ganancia y entender\u00e1n, en comenzando a rezar, que se vienen las abejas a la colmena y se entran en ella para labrar la miel, y esto sin cuidado nuestro; porque ha querido el Se\u00f1or que por el tiempo que le han tenido, se haya merecido estar el alma y voluntad con este se\u00f1or\u00edo, que en haciendo una se\u00f1a no m\u00e1s de que se quiere recoger, la obedezcan los sentidos y se recojan a ella. Y aunque despu\u00e9s tornen a salir, es gran cosa haberse ya rendido, porque salen como cautivos y sujetos y no hacen el mal que antes pudieran hacer. Y en tornando a llamar la voluntad, vienen con m\u00e1s presteza, hasta que a muchas entradas de \u00e9stas quiere el Se\u00f1or se queden ya del todo en contemplaci\u00f3n perfecta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Enti\u00e9ndase mucho esto que queda dicho, porque, aunque parece oscuro, se entender\u00e1 a quien quisiere obrarlo. As\u00ed que caminan por mar; y pues tanto nos va no ir tan despacio, hablemos un poco de c\u00f3mo nos acostumbraremos a tan buen modo de proceder. Est\u00e1n m\u00e1s seguros de muchas ocasiones; p\u00e9gase m\u00e1s presto el fuego del amor divino, porque con poquito que soplen con el entendimiento, como est\u00e1n cerca del mismo fuego, con una centellica que le toque se abrasar\u00e1 todo. Como no hay embarazo de lo exterior, est\u00e1se sola el alma con su Dios: hay gran aparejo para entenderse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Pues hagamos cuenta que dentro de nosotras est\u00e1 un palacio de grand\u00edsima riqueza, todo su edificio de oro y piedras preciosas, en fin, como para tal Se\u00f1or; y que sois vos parte para que este edificio sea tal, como a la verdad es as\u00ed, que no hay edificio de tanta hermosura como una alma limpia y llena de virtudes, y mientras mayores, m\u00e1s resplandecen las piedras; y que en este palacio est\u00e1 este gran Rey, que ha tenido por bien ser vuestro Padre; y que est\u00e1 en un trono de grand\u00edsimo precio, que es vuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Parecer\u00e1 esto al principio cosa impertinente -digo, hacer esta ficci\u00f3n para darlo a entender- y podr\u00e1 ser aproveche mucho, a vosotras en especial; porque, como no tenemos letras las mujeres, todo esto es menester para que entendamos con verdad que hay otra cosa m\u00e1s preciosa, sin ninguna comparaci\u00f3n, dentro de nosotras que lo que vemos por de fuera. No nos imaginemos huecas en lo interior. Y plega a Dios sean solas mujeres las que andan con este descuido; que tengo por imposible, si traj\u00e9semos cuidado de acordarnos tenemos tal hu\u00e9sped dentro de nosotras, nos di\u00e9semos tanto a las cosas del mundo, porque ver\u00edamos cu\u00e1n bajas son para las que dentro poseemos. Pues \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s hace una alima\u00f1a que en viendo lo que le contenta a la vista harta su hambre en la presa? S\u00ed, que diferencia ha de haber de ellas a nosotras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Reir\u00e1nse de m\u00ed, por ventura, y dir\u00e1n que bien claro se est\u00e1 esto, y tendr\u00e1n raz\u00f3n; porque para m\u00ed fue oscuro alg\u00fan tiempo. Bien entend\u00eda que ten\u00eda alma; mas lo que merec\u00eda esta alma y qui\u00e9n estaba dentro de ella, si yo no me tapara los ojos con las vanidades de la vida para verlo, no lo entend\u00eda. Que, a mi parecer, si como ahora entiendo que en este palacio peque\u00f1ito de mi alma cabe tan gran Rey, que no le dejara tantas veces solo, alguna me estuviera con El, y m\u00e1s procurara que no estuviera tan sucia. Mas \u00a1qu\u00e9 cosa de tanta admiraci\u00f3n, quien hinchiera mil mundos y muy mucho m\u00e1s con su grandeza, encerrarse en una cosa tan peque\u00f1a! A la verdad, como es Se\u00f1or, consigo trae la libertad, y como nos ama, h\u00e1cese a nuestra medida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un alma comienza, por no la alborotar de verse tan peque\u00f1a para tener en s\u00ed cosa tan grande, no se da a conocer hasta que va ensanch\u00e1ndola poco a poco, conforme a lo que es menester para lo que ha de poner en ella. Por esto digo que trae consigo la libertad, pues tiene el poder de hacer grande este palacio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Todo el punto est\u00e1 en que se le demos por suyo con toda determinaci\u00f3n, y le desembaracemos para que pueda poner y quitar como en cosa propia. Y tiene raz\u00f3n Su Majestad, no se lo neguemos. Y como El no ha de forzar nuestra voluntad, toma lo que le damos, mas no se da a S\u00ed del todo hasta que nos damos del todo. Esto es cosa cierta y, porque importa tanto, os lo acuerdo tantas veces: ni obra en el alma como cuando del todo sin embarazo es suya, ni s\u00e9 c\u00f3mo ha de obrar; es amigo de todo concierto. Pues si el palacio henchimos de gente baja y de baratijas, \u00bfc\u00f3mo ha de caber el Se\u00f1or con su corte? Harto hace de estar un poquito entre tanto embarazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. \u00bfPens\u00e1is, hijas, que viene solo? \u00bfNo veis que dice su Hijo: \u00abque est\u00e1s en los cielos?\u00bb. Pues un tal Rey, a osadas que no le dejen solo los cortesanos, sino que est\u00e1n con El rog\u00e1ndole por nosotros todos para nuestro provecho, porque est\u00e1n llenos de caridad. No pens\u00e9is que es como ac\u00e1, que si un se\u00f1or o prelado favorece a alguno por algunos fines, o porque quiere, luego hay las envidias y el ser malquisto aquel pobre sin hacerles nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV29\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 29<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prosigue en dar medios para procurar esta oraci\u00f3n de recogimiento. -Dice lo poco que se nos ha de dar de ser favorecidas de los prelados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Huid, por amor de Dios, hijas, de d\u00e1rseos nada de estos favores. Procure cada una hacer lo que debe, que si el prelado no se lo agradeciere, segura puede estar lo pagar\u00e1 y agradecer\u00e1 el Se\u00f1or. S\u00ed, que no venimos aqu\u00ed a buscar premio en esta vida. Siempre el pensamiento en lo que dura, y de lo de ac\u00e1 ning\u00fan caso hagamos, que aun para lo que se vive no es durable; que hoy est\u00e1 bien con la una; ma\u00f1ana, si ve una virtud m\u00e1s en vos, estar\u00e1 mejor con vos, y si no, poco va en ello. No deis lugar a estos pensamientos, que a las veces comienzan por poco y os pueden desasosegar mucho, sino atajadlos con que no es ac\u00e1 vuestro reino y cu\u00e1n presto tiene todo fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Mas aun esto es bajo remedio, y no mucha perfecci\u00f3n. Lo mejor es que dure, y vos desfavorecida y abatida, y lo quer\u00e1is estar por el Se\u00f1or que est\u00e1 con vos. Poned los ojos en vos y miraos interiormente, como queda dicho; hallar\u00e9is vuestro Maestro, que no os faltar\u00e1, antes mientras menos consolaci\u00f3n exterior, m\u00e1s regalo os har\u00e1. Es muy piadoso, y a personas afligidas y desfavorecidas jam\u00e1s falta, si conf\u00edan en El solo. As\u00ed lo dice David, que est\u00e1 el Se\u00f1or con los afligidos. O cre\u00e9is esto o no. Si lo cre\u00e9is, \u00bfde qu\u00e9 os mat\u00e1is?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. \u00a1Oh Se\u00f1or m\u00edo, que si de veras os conoci\u00e9semos, no se nos dar\u00eda nada de nada, porque dais mucho a los que de veras se quieren fiar de Vos! Creed, amigas, que es gran cosa entender es verdad esto, para ver que los favores de ac\u00e1 todos son mentira cuando desv\u00edan algo el alma de andar dentro de s\u00ed. \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios, qui\u00e9n os hiciese entender esto! No yo, por cierto. S\u00e9 que con deber yo m\u00e1s que ninguno, no acabo de entenderlo como se ha de entender.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Pues tornando a lo que dec\u00eda, quisiera yo saber declarar c\u00f3mo est\u00e1 esta compa\u00f1\u00eda santa con nuestro acompa\u00f1ador, Santo de los Santos, sin impedir a la soledad que ella y su Esposo tienen, cuando esta alma dentro de s\u00ed quiere entrarse en este para\u00edso con su Dios, y cierra la puerta tras s\u00ed a todo lo del mundo. Digo \u00abquiere\u00bb, porque entended que esto no es cosa sobrenatural, sino que est\u00e1 en nuestro querer y que podemos nosotros hacerlo con el favor de Dios, que sin \u00e9ste no se puede nada, ni podemos de nosotros tener un buen pensamiento. Porque esto no es silencio de las potencias; es encerramiento de ellas en s\u00ed misma el alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Vase ganando esto de muchas maneras, como est\u00e1 escrito en algunos libros, que nos hemos de desocupar de todo para llegarnos interiormente a Dios, y aun en las mismas ocupaciones retirarnos a nosotros mismos. Aunque sea por un momento solo, aquel acuerdo de que tengo compa\u00f1\u00eda dentro de m\u00ed es gran provecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. En fin, irnos acostumbrando a gustar de que no es menester dar voces para hablarle, porque Su Majestad se dar\u00e1 a sentir c\u00f3mo est\u00e1 all\u00ed.De esta suerte rezaremos con mucho sosiego vocalmente, y es quitarnos de trabajo. Porque a poco tiempo que forcemos a nosotros mismos para estarnos cerca de este Se\u00f1or, nos entender\u00e1 por se\u00f1as, de manera que si hab\u00edamos de decir muchas veces el Patern\u00f3ster, nos entender\u00e1 de una. Es muy amigo de quitarnos de trabajo. Aunque en una hora no le digamos m\u00e1s de una vez, como entendamos estamos con El y lo que le pedimos y la gana que tiene de darnos y cu\u00e1n de buena gana se est\u00e1 con nosotros, no es amigo de que nos quebremos las cabezas habl\u00e1ndole mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. El Se\u00f1or lo ense\u00f1e a las que no lo sab\u00e9is, que de m\u00ed os confieso que nunca supe qu\u00e9 cosa era rezar con satisfacci\u00f3n hasta que el Se\u00f1or me ense\u00f1\u00f3 este modo. Y siempre he hallado tantos provechos de esta costumbre de recogimiento dentro de m\u00ed, que eso me ha hecho alargar tanto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Concluyo con que quien lo quisiere adquirir -pues, como digo, est\u00e1 en nuestra mano-, no se canse de acostumbrarse a lo que queda dicho, que es se\u00f1orearse poco a poco de s\u00ed mismo, no se perdiendo en balde; sino ganarse a s\u00ed para s\u00ed, que es aprovecharse de sus sentidos para lo interior. Si hablare, procurar acordarse que hay con quien hable dentro de s\u00ed mismo. Si oyere, acordarse que ha de o\u00edr a quien m\u00e1s cerca le habla. En fin, traer cuenta que puede, si quiere, nunca se apartar de tan buena compa\u00f1\u00eda, y pesarle cuando mucho tiempo ha dejado solo a su Padre, que est\u00e1 necesitada de \u00e9l. Si pudiere, muchas veces en el d\u00eda; si no, sea pocas. Como lo acostumbrare, saldr\u00e1 con ganancia, o presto o m\u00e1s tarde. Despu\u00e9s que se lo d\u00e9 el Se\u00f1or, no lo trocar\u00eda por ning\u00fan tesoro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Pues nada se deprende sin un poco de trabajo, por amor de Dios, hermanas, que deis por bien empleado el cuidado que en esto gastareis. Y yo s\u00e9 que, si le ten\u00e9is, en un a\u00f1o y quiz\u00e1 en medio, saldr\u00e9is con ello, con el favor de Dios. Mirad qu\u00e9 poco tiempo para tan gran ganancia como es hacer buen fundamento para si quisiere el Se\u00f1or levantaros a grandes cosas, que halle en vos aparejo, hall\u00e1ndoos cerca de s\u00ed. Plega a Su Majestad no consienta nos apartemos de su presencia, am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV30\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 30<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice lo que importa entender lo que se pide en la oraci\u00f3n. -Trata de estas palabras del patern\u00f3ster: \u00abSanctificetur nomen tuum, adveniat regnum tuum\u00bb. -Apl\u00edcalas a oraci\u00f3n de quietud y comi\u00e9nzala a declarar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. \u00bfQui\u00e9n hay, por disparatado que sea, que cuando pide a una persona grave no lleva pensado c\u00f3mo la pedir, para contentarle y no serle desabrido, y qu\u00e9 le ha de pedir, y para qu\u00e9 ha menester lo que le ha de dar, en especial si pide cosa se\u00f1alada, como nos ense\u00f1a que pidamos nuestro buen Jes\u00fas? Cosa me parece para notar. \u00bfNo pudierais, Se\u00f1or m\u00edo, concluir con una palabra y decir: \u00abdadnos, Padre, lo que nos conviene\u00bb, pues a quien tan bien lo entiende todo, no parece era menester m\u00e1s?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. \u00a1Oh Sabidur\u00eda eterna! Para entre Vos y vuestro Padre esto bastaba, que as\u00ed lo pedisteis en el huerto; mostrasteis vuestra voluntad y temor, mas dej\u00e1steisos en la suya. Mas a nosotros conoc\u00e9isnos, Se\u00f1or m\u00edo, que no estamos tan rendidos como lo estabais Vos a la voluntad de vuestro Padre, y que era menester pedir cosas se\u00f1aladas para que nos detuvi\u00e9semos en mirar si nos est\u00e1 bien lo que pedimos, y si no, que no lo pidamos. Porque, seg\u00fan somos, si no nos dan lo que queremos, con este libre albedr\u00edo que tenemos no admitiremos lo que el Se\u00f1or nos diere; porque, aunque sea lo mejor, como no vemos luego el dinero en la mano, nunca nos pensamos ver ricos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios, qu\u00e9 hace tener tan dormida la fe para lo uno y lo otro, que ni acabamos de entender cu\u00e1n cierto tendremos el castigo ni cu\u00e1n cierto el premio! Por eso es bien, hijas, que entend\u00e1is lo que ped\u00eds en el Patern\u00f3ster, para que, si el Padre Eterno os lo diere, no se lo torn\u00e9is a los ojos, y pens\u00e9is muy bien si os est\u00e1 bien, y si no, no lo pid\u00e1is, sino pedid que os d\u00e9 Su Majestad luz; porque estamos ciegos y con hast\u00edo para no poder comer los manjares que os han de dar vida, sino los que os han de llevar a la muerte, y \u00a1qu\u00e9 muerte tan peligrosa y tan para siempre!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Pues dice el buen Jes\u00fas que digamos estas palabras en que pedimos que venga en nosotros un tal reino: \u00abSantificado sea tu nombre, venga en nosotros tu reino\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora mirad, hijas, qu\u00e9 sabidur\u00eda tan grande de nuestro Maestro. Considero yo aqu\u00ed, y es bien que entendamos, qu\u00e9 pedimos en este reino. Mas como vio Su Majestad que no pod\u00edamos santificar ni alabar ni engrandecer ni glorificar este nombre santo del Padre Eterno conforme a lo poquito que podemos nosotros, de manera que se hiciese como es raz\u00f3n, si no nos prove\u00eda Su Majestad con darnos ac\u00e1 su reino, y as\u00ed lo puso el buen Jes\u00fas lo uno cabe lo otro, porque entendamos, hijas, esto que pedimos, y lo que nos importa importunar por ello y hacer cuanto pudi\u00e9remos para contentar a quien nos lo ha de dar. Os quiero decir aqu\u00ed lo que yo entiendo. Si no os contentare, pensad vosotras otras consideraciones, que licencia nos dar\u00e1 nuestro Maestro, como en todo nos sujetemos a lo que tiene la Iglesia, y as\u00ed lo hago yo aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Ahora, pues, el gran bien que me parece a m\u00ed hay en el reino del cielo, con otros muchos, es ya no tener cuenta con cosa de la tierra, sino un sosiego y gloria en s\u00ed mismos, un alegrarse que se alegren todos, una paz perpetua, una satisfacci\u00f3n grande en s\u00ed mismos, que les viene de ver que todos santifican y alaban al Se\u00f1or y bendicen su nombre y no le ofende nadie. Todos le aman, y la misma alma no entiende en otra cosa sino en amarle, ni puede dejarle de amar, porque le conoce. Y as\u00ed le amar\u00edamos ac\u00e1, aunque no en esta perfecci\u00f3n, ni en un ser; mas muy de otra manera le amar\u00edamos de lo que le amamos, si le conoci\u00e9semos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Parece que voy a decir que hemos de ser \u00e1ngeles para pedir esta petici\u00f3n y rezar bien vocalmente. Bien lo quisiera nuestro divino Maestro, pues tan alta petici\u00f3n nos manda pedir, y a buen seguro que no nos dice pidamos cosas imposibles; que posible ser\u00eda, con el favor de Dios, venir un alma puesta en este destierro, aunque no en la perfecci\u00f3n que est\u00e1n salidas de esta c\u00e1rcel, porque andamos en mar y vamos este camino; mas hay ratos que, de cansados de andar, los pone el Se\u00f1or en un sosiego de las potencias y quietud del alma, que como por se\u00f1as les da claro a entender a qu\u00e9 sabe lo que se da a los que el Se\u00f1or lleva a su reino. Y a los que se les da ac\u00e1 como le pedimos, les da prendas para que por ellas tengan gran esperanza de ir a gozar perpetuamente lo que ac\u00e1 les da a sorbos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Si no dijeseis que trato de contemplaci\u00f3n, ven\u00eda aqu\u00ed bien en esta petici\u00f3n hablar un poco de principio de pura contemplaci\u00f3n, que los que la tienen la llaman oraci\u00f3n de quietud. Mas como digo trato de oraci\u00f3n vocal, parece no viene lo uno con lo otro a quien no lo supiere, y yo s\u00e9 que viene. Perdonadme que lo quiero decir, porque s\u00e9 que muchas personas, rezando vocalmente -como ya queda dicho- las levanta Dios, sin entender ellas c\u00f3mo, a subida contemplaci\u00f3n. Conozco una persona que nunca pudo tener sino oraci\u00f3n vocal, y asida a \u00e9sta lo ten\u00eda todo. Y si no rezaba, \u00edbasele el entendimiento tan perdido que no lo pod\u00eda sufrir. Mas \u00a1tal tengamos todas la mental! En ciertos Paternostres que rezaba a las veces que el Se\u00f1or derram\u00f3 sangre, se estaba -y en poco m\u00e1s rezado- algunas horas. Vino una vez a m\u00ed muy congojada, que no sab\u00eda tener oraci\u00f3n mental ni pod\u00eda contemplar, sino rezar vocalmente. Pregunt\u00e9le qu\u00e9 rezaba; y vi que, asida al Patern\u00f3ster, ten\u00eda pura contemplaci\u00f3n y la levantaba el Se\u00f1or a juntarla consigo en uni\u00f3n; y bien se parec\u00eda en sus obras recibir tan grandes mercedes, porque gastaba muy bien su vida. As\u00ed, alab\u00e9 al Se\u00f1or y hube envidia a su oraci\u00f3n vocal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si esto es verdad -como lo es-, no pens\u00e9is los que sois enemigos de contemplativos que est\u00e1is libres de serlo, si las oraciones vocales rez\u00e1is como se han de rezar, teniendo limpia conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV31\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 31<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que prosigue en la misma materia. -Declara qu\u00e9 es oraci\u00f3n de quietud. -Pone algunos avisos para los que la tienen. Es mucho de notar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Pues todav\u00eda quiero, hijas, declarar -como lo he o\u00eddo platicar, o el Se\u00f1or ha querido d\u00e1rmelo a entender, por ventura para que os lo diga- esta oraci\u00f3n de quietud, adonde a m\u00ed me parece comienza el Se\u00f1or, como he dicho, a dar a entender que oye nuestra petici\u00f3n y comienza ya a darnos su reino aqu\u00ed, para que de veras le alabemos y santifiquemos su nombre y procuremos lo hagan todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Es ya cosa sobrenatural y que no la podemos procurar nosotros por diligencias que hagamos. Porque es un ponerse el alma en paz, o ponerla el Se\u00f1or con su presencia, por mejor decir, como hizo al junto Sime\u00f3n, porque todas las potencias se sosiegan. Entiende el alma, por una manera muy fuera de entender con los sentidos exteriores, que est\u00e1 ya junto cabe su Dios, que con poquito m\u00e1s llegar\u00e1 a estar hecha una misma cosa con El por uni\u00f3n. Esto no es porque lo ve con los ojos del cuerpo ni del alma. Tampoco no ve\u00eda el justo Sime\u00f3n m\u00e1s del glorioso Ni\u00f1o pobrecito; que en lo que llevaba envuelto y la poca gente con El que iban en la procesi\u00f3n, m\u00e1s pudiera juzgarle por hijo de gente pobre que por Hijo del Padre celestial; mas di\u00f3selo el mismo Ni\u00f1o a entender. Y as\u00ed lo entiende ac\u00e1 el alma, aunque no con esa claridad; porque aun ella no entiende c\u00f3mo lo entiende, m\u00e1s de que se ve en el reino, al menos cabe el Rey que se le ha de dar, y parece que la misma alma est\u00e1 con acatamiento aun para no osar pedir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Es como un amortecimiento interior y exteriormente, que no querr\u00eda el hombre exterior (digo) el cuerpo, porque mejor me entend\u00e1is), que no se querr\u00eda bullir, sino como quien ha llegado casi al fin del camino descansa para poder mejor tornar a caminar, que all\u00ed se le doblan las fuerzas para ello. Si\u00e9ntese grand\u00edsimo deleite en el cuerpo y grande satisfacci\u00f3n en el alma. Est\u00e1 tan contenta de s\u00f3lo verse cabe la fuente, que aun sin beber est\u00e1 ya harta. No le parece hay m\u00e1s que desear. Las potencias sosegadas, que no querr\u00edan bullirse, todo parece le estorba a amar, aunque no tan perdidas, porque pueden pensar en cabe qui\u00e9n est\u00e1n, que las dos est\u00e1n libres. La voluntad es aqu\u00ed la cautiva, y si alguna pena puede tener estando as\u00ed es de ver que ha de tornar a tener libertad. El entendimiento no querr\u00eda entender m\u00e1s de una cosa, ni la memoria ocuparse en m\u00e1s. Aqu\u00ed ven que \u00e9sta sola es necesaria y todas las dem\u00e1s la turban. El cuerpo no querr\u00edan se menease, porque les parece han de perder aquella paz, y as\u00ed no se osan bullir. Dales pena el hablar; en decir \u00abPadre nuestro\u00bb una vez, se les pasar\u00e1 una hora. Est\u00e1n tan cerca, que ven que se entienden por se\u00f1as. Est\u00e1n en el palacio cabe su Rey y ven que las comienza ya a dar aqu\u00ed su reino. No parece est\u00e1n en el mundo ni le querr\u00edan ver ni o\u00edr, sino a su Dios. No les da pena nada, ni parece se la ha de dar. En fin, lo que dura, con la satisfacci\u00f3n y deleite que en s\u00ed tienen, est\u00e1n tan embebidas y absortas, que no se acuerdan que hay m\u00e1s que desear, sino que de buena gana dir\u00edan con San Pedro: \u00abSe\u00f1or, hagamos aqu\u00ed tres moradas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Algunas veces en esta oraci\u00f3n de quietud hace Dios otra merced bien dificultosa de entender si no hay gran experiencia; mas si hay alguna, luego lo entender\u00e9is la que la tuviere, y daros ha mucha consolaci\u00f3n saber qu\u00e9 es, y creo muchas veces hace Dios esta merced junto con estotra. Cuando es grande y por mucho tiempo esta quietud, par\u00e9ceme a m\u00ed que si la voluntad no estuviese asida a algo, que no podr\u00eda durar tanto en aquella paz; porque acaece andar un d\u00eda o dos que nos vemos con esta satisfacci\u00f3n y no nos entendemos -digo los que la tienen- y verdaderamente ven que no est\u00e1n enteros en lo que hacen, sino que les falta lo mejor, que es la voluntad, que, a mi parecer, est\u00e1 unida con su Dios y deja las otras potencias libres para que entiendan en cosas de su servicio. Y para esto tienen entonces mucha m\u00e1s habilidad; mas para tratar cosas del mundo est\u00e1n torpes y como embobados a veces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Es gran merced \u00e9sta a quien el Se\u00f1or la hace, porque vida activa y contemplativa es junta. De todo sirven entonces al Se\u00f1or juntamente; porque la voluntad est\u00e1se en su obra sin saber c\u00f3mo obra y en su contemplaci\u00f3n; las otras dos potencias sirven en lo que Marta; as\u00ed que ella y Mar\u00eda andan juntas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo s\u00e9 de una persona que la pon\u00eda el Se\u00f1or aqu\u00ed muchas veces, y no se sab\u00eda entender, y pregunt\u00f3lo a un gran contemplativo, y dijo que era muy posible, que a \u00e9l le acaec\u00eda. As\u00ed que pienso que, pues el alma est\u00e1 tan satisfecha en esta oraci\u00f3n de quietud, que lo m\u00e1s continuo debe estar unida la potencia de la voluntad con el que solo puede satisfacerla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Par\u00e9ceme ser\u00e1 bien dar aqu\u00ed algunos avisos para las que de vosotras, hermanas, el Se\u00f1or ha llegado aqu\u00ed por sola su bondad, que s\u00e9 que son algunas. El primero es, que como se ven en aquel contento y no saben c\u00f3mo les vino, al menos ven que no le pueden ellas por s\u00ed alcanzar, dales esta tentaci\u00f3n: que les parece podr\u00e1n detenerle, y aun resolgar no querr\u00edan. Y es bober\u00eda, que as\u00ed como no podemos hacer que amanezca, tampoco podemos que deje de anochecer. No es ya obra nuestra, que es sobrenatural y cosa muy sin poderla nosotros adquirir. Con lo que m\u00e1s detendremos esta merced, es con entender claro que no podemos quitar ni poner en ella, sino recibirla como indign\u00edsimos de merecerla, con hacimiento de gracias, y \u00e9stas no con muchas palabras, sino con un alzar los ojos con el publicano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Bien es procurar m\u00e1s soledad para dar lugar al Se\u00f1or y dejar a Su Majestad que obre como en cosa suya; y cuanto m\u00e1s, una palabra de rato en rato, suave, como quien da un soplo en la vela, cuando viere que se ha muerto, para tornarla a encender; mas si est\u00e1 ardiendo, no sirve de m\u00e1s de matarla, a mi parecer. Digo que sea suave el soplo, porque por concertar muchas palabras con el entendimiento no ocupe la voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Y notad mucho, amigas, este aviso que ahora quiero decir, porque os ver\u00e9is muchas veces que no os pod\u00e1is valer con esotras dos potencias: que acaece estar el alma con grand\u00edsima quietud, y andar el entendimiento tan remontado, que no parece es en su casa aquello que pasa; y as\u00ed lo parece entonces que no est\u00e1 sino como en casa ajena por hu\u00e9sped y buscando otras posadas adonde estar, que aqu\u00e9lla no le contenta, porque sabe poco estar en un ser. Por ventura es s\u00f3lo el m\u00edo, y no deben ser as\u00ed otros. Conmigo hablo, que algunas veces me deseo morir, de que no puedo remediar esta variedad del entendimiento. Otras parece hace asiento en su casa y acompa\u00f1a a la voluntad, que cuando todas tres potencias se conciertan, es una gloria. Como dos casados, que si se aman, que el uno quiere lo que el otro; mas si uno es malcasado, ya se ve el desasosiego que da a su mujer. As\u00ed que la voluntad, cuando se ve en esta quietud, no haga caso del entendimiento m\u00e1s que de un loco; porque si le quiere traer consigo, forzado se ha de ocupar e inquietar algo. Y en este punto de oraci\u00f3n todo ser\u00e1 trabajar y no ganar m\u00e1s, sino perder lo que le da el Se\u00f1or sin ning\u00fan trabajo suyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Y advertid mucho a esta comparaci\u00f3n, que me parece cuadra mucho: est\u00e1 el alma como un ni\u00f1o que a\u00fan mama cuando est\u00e1 a los pechos de su madre, y ella, sin que \u00e9l paladee, \u00e9chale la leche en la boca por regalarle. As\u00ed es ac\u00e1, que sin trabajo del entendimiento est\u00e1 amando la voluntad, y quiere el Se\u00f1or que, sin pensarlo, entienda que est\u00e1 con El y que s\u00f3lo trague la leche que Su Majestad le pone en la boca y goce de aquella suavidad; que conozca le est\u00e1 el Se\u00f1or haciendo aquella merced y se goce de gozarla; mas no que quiera entender c\u00f3mo la goza y qu\u00e9 es lo que goza, sino descu\u00eddese entonces de s\u00ed, que quien est\u00e1 cabe ella no se descuidar\u00e1 de ver lo que le conviene. Porque si va a pelear con el entendimiento para darle parte tray\u00e9ndole consigo, no puede a todo; forzado dejar\u00e1 caer la leche de la boca y pierde aquel mantenimiento divino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. En esto diferencia esta oraci\u00f3n de cuando est\u00e1 toda el alma unida con Dios: porque entonces aun s\u00f3lo este tragar el mantenimiento no hace; dentro de s\u00ed, sin entender c\u00f3mo, le pone el Se\u00f1or. Aqu\u00ed parece que quiere trabaje un poquito, aunque es con tanto descanso que casi no se siente. Quien la atormenta es el entendimiento; lo que no hace cuando es uni\u00f3n de todas tres potencias, porque las suspende el que las cri\u00f3; porque con el gozo que da, todas las ocupa sin saber ellas c\u00f3mo ni poderlo entender. As\u00ed que, como digo, en sintiendo en s\u00ed esta oraci\u00f3n, que es un contento quieto y grande de la voluntad, sin saberse determinar de qu\u00e9 es se\u00f1aladamente, aunque bien se determina que es diferent\u00edsimo de los contentos de ac\u00e1 y que no bastar\u00eda se\u00f1orear el mundo con todos los contentos de \u00e9l para sentir en s\u00ed el alma aquella satisfacci\u00f3n, que es en lo interior de la voluntad -que otros contentos de la vida par\u00e9ceme a m\u00ed que los goza lo exterior de la voluntad, como la corteza de ella, digamos- &#8230; Pues cuando se viere en este tan subido grado de oraci\u00f3n (que) es, como he dicho ya, muy conocidamente sobrenatural), si el entendimiento -o pensamiento, por m\u00e1s me declarar- a los mayores desatinos del mundo se fuere, r\u00edase de \u00e9l y d\u00e9jele para necio, y est\u00e9se en su quietud, que \u00e9l ir\u00e1 y vendr\u00e1; que aqu\u00ed es se\u00f1ora y poderosa la voluntad, ella se le traer\u00e1 sin que os ocup\u00e9is. Y si quiere a fuerza de brazos traerle, pierde la fortaleza que tiene para contra \u00e9l, que viene de comer y admitir aquel divino sustentamiento, y ni el uno ni el otro ganar\u00e1n nada, sino perder\u00e1n entrambos. Dicen que quien mucho quiere apretar junto, lo pierde todo; as\u00ed me parece ser\u00e1 aqu\u00ed. La experiencia dar\u00e1 esto a entender, que quien no la tuviere no me espanto le parezca muy oscuro esto y cosa no necesaria; mas ya he dicho, que con poca que haya, lo entender\u00e1 y se podr\u00e1 aprovechar de ello y alabar\u00e1 al Se\u00f1or, porque fue servido se acertase a decir aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Ahora, pues, concluyamos con que puesta el alma en esta oraci\u00f3n, ya parece le ha concedido el Padre Eterno su petici\u00f3n de darle ac\u00e1 su reino. \u00a1Oh dichosa demanda, que tanto bien en ella pedimos sin entenderlo! \u00a1Dichosa manera de pedir! Por eso quiero yo, hermanas, que miremos c\u00f3mo rezamos esta oraci\u00f3n del Patern\u00f3ster y todas las dem\u00e1s vocales. Porque hecha Dios esta merced, descuidarnos hemos de las cosas del mundo; porque llegando el Se\u00f1or de \u00e9l, todo lo echa fuera. No digo que todos los que la tuvieren, por fuerza est\u00e9n desasidos del todo del mundo; al menos querr\u00eda que entiendan lo que les falta y se humillen y procuren irse desasiendo del todo, porque si no, quedarse ha aqu\u00ed. Y alma a quien Dios le da tales prendas es se\u00f1al que la quiere para mucho: si no es por su culpa, ir\u00e1 muy adelante. Mas si ve que poni\u00e9ndola el reino del cielo en su casa se torna a la tierra, no s\u00f3lo no la mostrar\u00e1 los secretos que hay en su reino, mas ser\u00e1n pocas veces las que le haga este favor, y breve espacio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya puede ser yo me enga\u00f1e en esto, mas v\u00e9olo y s\u00e9 que pasa as\u00ed, y tengo para m\u00ed que por eso no hay muchos m\u00e1s espirituales; porque, como no responden en los servicios conforme a tan gran merced, con no tornar a aparejarse a recibirla, sino sacar al Se\u00f1or de las manos la voluntad que ya tiene por suya y ponerla en cosas bajas, vase a buscar adonde le quieran para dar m\u00e1s, aunque no del todo quita lo dado cuando se vive con limpia conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Mas hay personas, y yo he sido una de ellas, que est\u00e1 el Se\u00f1or enterneci\u00e9ndolas y d\u00e1ndolas inspiraciones santas y luz de lo que es todo, y, en fin, d\u00e1ndoles este reino y poni\u00e9ndolos en esta oraci\u00f3n de quietud, y ellos haci\u00e9ndose sordos. Porque son tan amigas de hablar y de decir muchas oraciones vocales muy apriesa, como quien quiere acabar su tarea, como tienen ya por s\u00ed de decirlas cada d\u00eda, que aunque, -como digo- les ponga el Se\u00f1or su reino en las manos, no lo admiten; sino que ellos con su rezar piensan que hacen mejor, y se divierten.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Esto no hag\u00e1is, hermanas, sino estad sobre aviso cuando el Se\u00f1or os hiciere esta merced. Mirad que perd\u00e9is un gran tesoro y que hac\u00e9is mucho m\u00e1s con una palabra de cuando en cuando del Patern\u00f3ster, que con decirle muchas veces aprisa. Est\u00e1 muy junto a quien ped\u00eds, no os dejar\u00e1 de o\u00edr. Y creed que aqu\u00ed es el verdadero alabar y santificar de su nombre, porque ya, como cosa de su casa, glorific\u00e1is al Se\u00f1or y alab\u00e1isle con m\u00e1s afecci\u00f3n y deseo, y parece no pod\u00e9is dejarle de servir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV32\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 32<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que trata de estas palabras del Patern\u00f3ster: \u00abFiat voluntas tua sicut in coelo et in terra\u00bb, y lo mucho que hace quien dice estas palabras con toda determinaci\u00f3n, y cu\u00e1n bien se lo paga el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Ahora que nuestro buen Maestro nos ha pedido y ense\u00f1ado a pedir cosa de tanto valor, que encierra en s\u00ed todas las cosas que ac\u00e1 podemos desear, y nos ha hecho tan gran merced como hacernos hermanos suyos, veamos qu\u00e9 quiere que demos a su Padre y qu\u00e9 le ofrece por nosotros y qu\u00e9 es lo que nos pide; que raz\u00f3n es le sirvamos con algo tan grandes mercedes. \u00a1Oh buen Jes\u00fas, que tampoco dais poco de nuestra parte como ped\u00eds para nosotros! Dejado que ello en s\u00ed es nonada para adonde tanto se debe y para tan gran Se\u00f1or, mas cierto, Se\u00f1or m\u00edo, que no nos dej\u00e1is con nada, y que damos todo lo que podemos; si lo damos como lo decimos, digo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. \u00abSea hecha tu voluntad; y como es hecha en el cielo, as\u00ed se haga en la tierra\u00bb. Bien hicisteis, nuestro buen Maestro, de pedir la petici\u00f3n pasada para que podamos cumplir lo que dais por nosotros; porque, cierto, Se\u00f1or, si as\u00ed no fuera, imposible me parece. Mas haciendo vuestro Padre lo que Vos le ped\u00eds de darnos ac\u00e1 su reino, yo s\u00e9 que os sacaremos verdadero en dar lo que dais por nosotros; porque hecha la tierra cielo, ser\u00e1 posible hacerse en m\u00ed vuestra voluntad. Mas sin esto, y en tierra tan ruin como la m\u00eda y tan sin fruto, yo no s\u00e9, Se\u00f1or, c\u00f3mo ser\u00eda posible. Es gran cosa lo que ofrec\u00e9is.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Cuando yo pienso esto, gusto de las personas que no osan pedir trabajos al Se\u00f1or, que piensan est\u00e1 en esto el d\u00e1rselos luego. No hablo en los que lo dejan por humildad, pareci\u00e9ndoles no ser\u00e1n para sufrirlos; aunque tengo para m\u00ed que quien les da amor para pedir este medio tan \u00e1spero para mostrarle, le dar\u00e1 para sufrirlos. Querr\u00eda preguntar a los que por temor no los piden de que luego se los han de dar, lo que dicen cuando suplican al Se\u00f1or cumpla su voluntad en ellos, o es que lo dicen por decir lo que todos, mas no para hacerlo. Esto, hermanas, no ser\u00eda bien. Mirad que parece aqu\u00ed el buen Jes\u00fas nuestro embajador y que ha querido intervenir entre nosotros y su Padre, y no a poca costa suya; y no ser\u00eda raz\u00f3n que lo que ofrece por nosotros dej\u00e1semos de hacerlo verdad, o no lo digamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Ahora qui\u00e9rolo llevar por otra v\u00eda. Mirad, hijas: ello se ha de cumplir, que queramos o no, y se ha de hacer su voluntad en el cielo y en la tierra; creedme, tomad mi parecer, y haced de la necesidad virtud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Oh Se\u00f1or m\u00edo, qu\u00e9 gran regalo es \u00e9ste para m\u00ed, que no dejaseis en querer tan ruin como el m\u00edo el cumplirse vuestra voluntad! Bendito se\u00e1is por siempre y alaben os todas las cosas. Sea glorificado vuestro nombre por siempre. \u00a1Buena estuviera yo, Se\u00f1or, si estuviera en mis manos el cumplirse vuestra voluntad o no! Ahora la m\u00eda os doy libremente, aunque a tiempo que no va libre de inter\u00e9s; porque ya tengo probado, y gran experiencia de ello, la ganancia que es dejar libremente mi voluntad en la vuestra. \u00a1Oh amigas, qu\u00e9 gran ganancia hay aqu\u00ed, o qu\u00e9 gran p\u00e9rdida de no cumplir lo que decimos al Se\u00f1or en el Patern\u00f3ster en esto que le ofrecemos!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Antes que os diga lo que se gana, os quiero declarar lo mucho que ofrec\u00e9is, no os llam\u00e9is despu\u00e9s a enga\u00f1o y dig\u00e1is que no lo entendisteis. No sea como algunas religiosas que no hacemos sino prometer, y como no lo cumplimos, hay este reparo de decir que no se entendi\u00f3 lo que se promet\u00eda. Y ya puede ser, porque decir que dejamos nuestra voluntad en otra parece muy f\u00e1cil, hasta que, prob\u00e1ndose, se entiende es la cosa m\u00e1s recia que se puede hacer, si se cumple como se ha de cumplir. Mas no todas veces nos llevan con rigor los prelados de que nos ven flacos; y a las veces flacos y fuertes llevan de una suerte. Ac\u00e1 no es as\u00ed, que sabe el Se\u00f1or lo que puede sufrir cada uno, y a quien ve con fuerza no se detiene en cumplir en \u00e9l su voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Pues qui\u00e9roos avisar y acordar qu\u00e9 es su voluntad. No hay\u00e1is miedo sea daros riquezas, ni deleites, ni honras, ni todas estas cosas de ac\u00e1; no os quiere tan poco, y tiene en mucho lo que le dais y qui\u00e9reoslo pagar bien, pues os da su reino a\u00fan viviendo. \u00bfQuer\u00e9is ver c\u00f3mo se ha con los que de veras le dicen esto? -Preguntadlo a su Hijo glorioso, que se lo dijo cuando la oraci\u00f3n del Huerto. Como fue dicho con determinaci\u00f3n y de toda voluntad, mirad si la cumpli\u00f3 bien en El en lo que le dio de trabajos y dolores e injurias y persecuciones; en fin, hasta que se le acab\u00f3 la vida con muerte de cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Pues veis aqu\u00ed, hijas, a quien m\u00e1s amaba lo que dio; por donde se entiende cu\u00e1l es su voluntad. As\u00ed que \u00e9stos son sus dones en este mundo. Da conforme al amor que nos tiene: a los que ama m\u00e1s, da de estos dones m\u00e1s; a los que menos, menos, y conforme al \u00e1nimo que ve en cada uno y el amor que tiene a Su Majestad. A quien le amare mucho, ver\u00e1 que puede padecer mucho por El; al que amare poco, poco. Tengo yo para m\u00ed que la medida del poder llevar gran cruz o peque\u00f1a es la del amor. As\u00ed que, hermanas, si le ten\u00e9is, procurad no sean palabras de cumplimiento las que dec\u00eds a tan gran Se\u00f1or, sino esforzaos a pasar lo que Su Majestad quisiere. Porque si de otra manera dais la voluntad, es mostrar la joya e irla a dar y rogar que la tomen, y cuando extienden la mano para tomarla, tornarla Vos a guardar muy bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. No son estas burlas para con quien le hicieron tantas por nosotros. Aunque no hubiera otra cosa, no es raz\u00f3n burlemos ya tantas veces, que no son pocas las que se lo decimos en el Patern\u00f3ster. D\u00e9mosle ya una vez la joya del todo, de cuantas acometemos a d\u00e1rsela; es verdad que no nos da primero, para que se la demos. Los del mundo harto har\u00e1n si tienen de verdad determinaci\u00f3n de cumplirlo. Vosotras, hijas, diciendo y haciendo, palabras y obras, como a la verdad parece hacemos los religiosos; sino que a las veces no s\u00f3lo acometemos a dar la joya, sino pon\u00e9mossela en la mano, y torn\u00e1mossela a tomar. Somos francos de presto, y despu\u00e9s tan escasos, que valdr\u00eda en parte m\u00e1s que nos hubi\u00e9ramos detenido en el dar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Porque todo lo que os he avisado en este libro va dirigido a este punto de darnos del todo al Criador y poner nuestra voluntad en la suya y desasirnos de las criaturas, y tendr\u00e9is ya entendido lo mucho que importa, no digo m\u00e1s en ello; sino dir\u00e9 para lo que pone aqu\u00ed nuestro buen Maestro estas palabras dichas, como quien sabe lo mucho que ganaremos de hacer este servicio a su Eterno Padre. Porque nos disponemos para que con mucha brevedad nos veamos acabado de andar el camino y bebiendo del agua viva de la fuente que queda dicha. Porque sin dar nuestra voluntad del todo al Se\u00f1or para que haga en todo lo que nos toca conforme a ella, nunca deja beber de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es contemplaci\u00f3n perfecta, lo que me dijisteis os escribiese.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Y en esto -como ya tengo escrito- ninguna cosa hacemos de nuestra parte, ni trabajamos, ni negociamos, ni es menester m\u00e1s, porque todo lo dem\u00e1s estorba e impide de decir \u00abfiat voluntas tua\u00bb: c\u00famplase, Se\u00f1or, en m\u00ed vuestra voluntad de todos los modos y maneras que Vos, Se\u00f1or m\u00edo, quisiereis. Si quer\u00e9is con trabajos, dadme esfuerzo y vengan; si con persecuciones y enfermedades y deshonras y necesidades, aqu\u00ed estoy, no volver\u00e9 el rostro, Padre m\u00edo, ni es raz\u00f3n vuelva las espaldas. Pues vuestro Hijo dio en nombre de todos esta mi voluntad, no es raz\u00f3n falte por mi parte; sino que me hag\u00e1is Vos merced de darme vuestro reino para que yo lo pueda hacer, pues \u00e9l me le pidi\u00f3, y disponed en m\u00ed como en cosa vuestra, conforme a vuestra voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. \u00a1Oh hermanas m\u00edas, qu\u00e9 fuerza tiene este don! No puede menos, si va con la determinaci\u00f3n que ha de ir, de traer al Todopoderoso a ser uno con nuestra bajeza y transformarnos en s\u00ed y hacer una uni\u00f3n del Criador con la criatura. Mirad si quedar\u00e9is bien pagadas y si ten\u00e9is buen Maestro, que, como sabe por d\u00f3nde ha de ganar la voluntad de su Padre, ens\u00e9\u00f1anos a c\u00f3mo y con qu\u00e9 le hemos de servir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Y mientras m\u00e1s se va entendiendo por las obras que no son palabras de cumplimiento, m\u00e1s m\u00e1s nos llega el Se\u00f1or a s\u00ed y la levanta de todas las cosas de ac\u00e1 y de s\u00ed misma para habilitarla a recibir grandes mercedes, que no acaba de pagar en esta vida este servicio. En tanto le tiene, que ya nosotros no sabemos qu\u00e9 nos pedir, y Su Majestad nunca se cansa de dar. Porque no contento con tener hecha esta alma una cosa consigo por haberla ya unido a s\u00ed mismo, comienza a regalarse con ella, a descubrirle secretos, a holgarse de que entienda lo que ha ganado y que conozca algo de lo que la tiene por dar. H\u00e1cela ir perdiendo estos sentidos exteriores, porque no se la ocupe nada. Esto es arrobamiento. Y comienza a tratar de tanta amistad, que no s\u00f3lo la torna a dejar su voluntad, mas dale la suya con ella; porque se huelga el Se\u00f1or, ya que trata de tanta amistad, que manden a veces -como dicen- y cumplir El lo que ella le pide, como ella hace lo que El la manda, y mucho mejor, porque es poderoso y puede cuanto quiere y no deja de querer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. La pobre alma, aunque quiera, no puede lo que querr\u00eda, ni puede nada sin que se lo den. Y \u00e9sta es su mayor riqueza: quedar mientras m\u00e1s sirve, m\u00e1s adeudada, y muchas veces fatigada de verse sujeta a tantos inconvenientes y embarazos y atadura como trae el estar en la c\u00e1rcel de este cuerpo, porque querr\u00eda pagar algo de lo que debe. Y es harto boba de fatigarse; porque, aunque haga lo que es en s\u00ed, \u00bfqu\u00e9 podemos pagar los que, como digo, no tenemos qu\u00e9 dar si no lo recibimos, sino conocernos, y esto que podemos, que es dar nuestra voluntad, hacerlo cumplidamente? Todo lo dem\u00e1s, para el alma que el Se\u00f1or ha llegado aqu\u00ed, le embaraza y hace da\u00f1o y no provecho, porque sola humildad es la que puede algo, y \u00e9sta no adquirida por el entendimiento, sino con una clara verdad que comprende en un momento lo que en mucho tiempo no pudiera alcanzar trabajando la imaginaci\u00f3n, de lo muy nonada que somos y lo muy mucho que es Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. D\u00f3os un aviso: que no pens\u00e9is por fuerza vuestra ni diligencia llegar aqu\u00ed, que es por dem\u00e1s; antes si ten\u00edais devoci\u00f3n, quedar\u00e9is fr\u00edas; sino con simplicidad y humildad, que es la que lo acaba todo, decir: \u00abfiat voluntas tua\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV33\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 33<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En que trata la gran necesidad que tenemos de que el Se\u00f1or nos d\u00e9 lo que pedimos en estas palabras del Patern\u00f3ster: \u00abPanem nostrum quotidianum da nobis hodie\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Pues entendiendo, como he dicho, el buen Jes\u00fas cu\u00e1n dificultosa cosa era \u00e9sta que ofrece por nosotros, conociendo nuestra flaqueza y que muchas veces hacemos entender que no entendemos cu\u00e1l es la voluntad del Se\u00f1or -como somos flacos y El tan piadoso-, y que era menester medio, porque dejar de dar lo dado vio que en ninguna manera nos conviene, porque est\u00e1 en ello toda nuestra ganancia; pues cumplirlo vio ser dificultoso, porque decir a un regalado y rico que es la voluntad de Dios que tenga cuenta con moderar su plato para que coman otros siquiera pan, que mueren de hambre, sacar\u00e1 mil razones para no entender esto, sino a su prop\u00f3sito; pues decir a un murmurador que es la voluntad de Dios querer tanto para su pr\u00f3jimo como para s\u00ed, no lo puede poner a paciencia ni basta raz\u00f3n para que lo entienda; pues decir a un religioso que est\u00e1 mostrado a libertad y a regalo, que ha de tener cuenta con que ha de dar ejemplo y que mire que ya no son solas palabras con las que ha de cumplir cuando dice esta palabra, sino que lo ha jurado y prometido, y que es voluntad de Dios que cumpla sus votos, y mire que si da esc\u00e1ndalo que va muy contra ellos, aunque no del todo los quebrante; que ha prometido pobreza, que la guarde sin rodeos, que esto es lo que el Se\u00f1or quiere; no hay remedio aun ahora de quererlo algunos, \u00bfqu\u00e9 hiciera si el Se\u00f1or no hiciera lo m\u00e1s con el remedio que puso? No hubiera sino muy poquitos que cumplieran esta palabra que por nosotros dijo al Padre, de \u00abfiat voluntas tua\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues visto el buen Jes\u00fas la necesidad, busc\u00f3 un medio admirable adonde nos mostr\u00f3 el extremo de amor que nos tiene, y en su nombre y en el de sus hermanos pidi\u00f3 esta petici\u00f3n: \u00abEl pan nuestro de cada d\u00eda, d\u00e1noslo hoy, Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Entendamos, hermanas, por amor de Dios, esto que pide nuestro buen Maestro, que nos va la vida en no pasar de corrida por ello, y tened en muy poco lo que hab\u00e9is dado pues tanto hab\u00e9is de recibir. Par\u00e9ceme ahora a m\u00ed -debajo de otro mejor parecer- que visto el buen Jes\u00fas lo que hab\u00eda dado por nosotros y c\u00f3mo nos importa tanto darlo y la gran dificultad que hab\u00eda -como est\u00e1 dicho- por ser nosotros tales y tan inclinados a cosas bajas y de tan poco amor y \u00e1nimo, que era menester ver el suyo para despertarnos, y no una vez, sino cada d\u00eda, que aqu\u00ed se deb\u00eda determinar de quedarse con nosotros. Y como era cosa tan grave y de tanta importancia, quiso que viniese de la mano del Eterno Padre. Porque, aunque son una misma cosa, y sab\u00eda que lo que El hiciese en la tierra lo har\u00eda Dios en el cielo y lo tendr\u00eda por bueno, pues su voluntad y la de su Padre era una, era tanta la humildad del buen Jes\u00fas que quiso como pedir licencia, porque ya sab\u00eda era amado del Padre y que se deleitaba en El. Bien entendi\u00f3 que ped\u00eda m\u00e1s en esto que ha pedido en lo dem\u00e1s, porque ya sab\u00eda la muerte que le hab\u00edan de dar, y las deshonras y afrentas que hab\u00eda de padecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Pues \u00bfqu\u00e9 padre hubiera, Se\u00f1or, que habi\u00e9ndonos dado a su hijo, y tal hijo, y par\u00e1ndole tal, quisiera consentir se quedara entre nosotros cada d\u00eda a padecer? -Por cierto, ninguno, Se\u00f1or, sino el vuestro. Bien sab\u00e9is a qui\u00e9n ped\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios, qu\u00e9 gran amor del Hijo, y qu\u00e9 gran amor del Padre! Aun no me espanto tanto del buen Jes\u00fas, porque como hab\u00eda ya dicho \u00abfiat voluntas tua\u00bb, hab\u00edalo de cumplir como quien es. \u00a1S\u00ed, que no es como nosotros! Pues como sabe la cumple con amarnos como a S\u00ed, as\u00ed andaba a buscar c\u00f3mo cumplir con mayor cumplimiento, aunque fuese a su costa, este mandamiento. Mas Vos, Padre Eterno, \u00bfc\u00f3mo lo consentisteis? \u00bfPor qu\u00e9 quer\u00e9is cada d\u00eda ver en tan ruines manos a vuestro Hijo? Ya que una vez quisisteis lo estuviese y lo consentisteis, ya veis c\u00f3mo le pararon. \u00bfC\u00f3mo puede vuestra piedad cada d\u00eda, cada d\u00eda, verle hacer injurias? \u00a1Y cu\u00e1ntas se deben hoy hacer a este Sant\u00edsimo Sacramento! \u00a1En qu\u00e9 de manos enemigas suyas le debe de ver el Padre! \u00a1Qu\u00e9 de desacatos de estos herejes!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. \u00a1Oh Se\u00f1or eterno! \u00bfC\u00f3mo acept\u00e1is tal petici\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo lo consent\u00eds? No mir\u00e9is su amor, que a trueco de hacer cumplidamente vuestra voluntad y de hacer por nosotros, se dejar\u00e1 cada d\u00eda hacer pedazos. Es vuestro de mirar, Se\u00f1or m\u00edo, ya que a vuestro Hijo no se le pone cosa delante, por qu\u00e9 ha de ser todo nuestro bien a su costa. \u00bfPorque calla a todo y no sabe hablar por s\u00ed sino por nosotros? Pues \u00bfno ha de haber quien hable por este amant\u00edsimo Cordero?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He mirado yo c\u00f3mo en esta petici\u00f3n sola duplica las palabras, porque dice primero y pide que le deis este pan cada d\u00eda, y torna a decir \u00abd\u00e1dnoslo hoy, Se\u00f1or\u00bb. Pone tambi\u00e9n delante a su Padre. Es como decirle que ya una vez nos le dio para que muriese por nosotros, que ya nuestro es, que no nos le torne a quitar hasta que se acabe el mundo; que le deje servir cada d\u00eda. Esto os enternezca el coraz\u00f3n, hijas m\u00edas, para amar a vuestro Esposo, que no hay esclavo que de buena gana diga que lo es, y que el buen Jes\u00fas parece se honra de ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. \u00a1Oh Padre Eterno! \u00a1Qu\u00e9 mucho merece esta humildad! \u00bfCon qu\u00e9 tesoro compramos a vuestro Hijo? Venderle, ya sabemos que por treinta dineros; mas para comprarle no hay precio que baste. Como se hace aqu\u00ed una cosa con nosotros por la parte que tiene de nuestra naturaleza y como se\u00f1or de su voluntad, lo acuerda a su Padre, que pues es suya, que nos la puede dar. Y as\u00ed dice: \u00abpan nuestro\u00bb. No hace diferencia de El a nosotros; mas hac\u00e9mosla nosotros de El, para no nos dar cada d\u00eda por Su Majestad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV34\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 34<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prosigue en la misma materia. -Es muy bueno para despu\u00e9s de haber recibido el Sant\u00edsimo Sacramento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Pues en esta petici\u00f3n, \u00abde cada d\u00eda\u00bb parece que es \u00abpara siempre\u00bb. Estando yo pensando por qu\u00e9 despu\u00e9s de haber dicho el Se\u00f1or \u00abcada d\u00eda\u00bb, torn\u00f3 a decir \u00abd\u00e1noslo hoy, Se\u00f1or\u00bb, ser nuestro cada d\u00eda, me parece a m\u00ed porque ac\u00e1 le poseemos en la tierra y le poseeremos tambi\u00e9n en el cielo, si nos aprovechamos bien de su compa\u00f1\u00eda, pues no se queda para otra cosa con nosotros sino para ayudarnos y animarnos y sustentarnos a hacer esta voluntad que hemos dicho se cumpla en nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. El decir \u00abhoy\u00bb, me parece es para un d\u00eda, que es mientras durare el mundo, no m\u00e1s. \u00a1Y bien un d\u00eda! Y para los desventurados que se condenan, que no le gozar\u00e1n en la otra, no es a su culpa si se dejan vencer, que El no los deja de animar hasta el fin de la batalla; no tendr\u00e1n con qu\u00e9 se disculpar ni quejarse del Padre porque se le tom\u00f3 al mejor tiempo. Y as\u00ed le dice su Hijo que, pues no es m\u00e1s de un d\u00eda, se le deje ya pasar en servidumbre; que pues Su Majestad ya nos le dio y envi\u00f3 al mundo por sola su voluntad, que El quiere ahora por la suya propia no desampararnos, sino estarse aqu\u00ed con nosotros para m\u00e1s gloria de sus amigos y pena de sus enemigos; que no pide m\u00e1s de \u00abhoy\u00bb, ahora nuevamente; que el habernos dado este pan sacrat\u00edsimo para siempre, cierto lo tenemos. Su Majestad nos le dio -como he dicho- este mantenimiento y man\u00e1 de la Humanidad, que le hallamos como queremos, y que si no es por nuestra culpa, no moriremos de hambre; que de todas cuantas maneras quisiere comer el alma hallar\u00e1 en el Sant\u00edsimo Sacramento sabor y consolaci\u00f3n. No hay necesidad ni trabajo ni persecuci\u00f3n que no sea f\u00e1cil de pasar, si comenzamos a gustar de los suyos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Pedid vosotras, hijas, con este Se\u00f1or al Padre que os deje \u00abhoy\u00bb a vuestro Esposo, que no os ve\u00e1is en este mundo sin El; que baste, para templar tan gran contento, que quede tan disfrazado en estos accidentes de pan y vino, que es harto tormento para quien no tiene otra cosa que amar ni otro consuelo; mas suplicadle que no os falte y que os d\u00e9 aparejo para recibirle dignamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. De otro pan no teng\u00e1is cuidado las que muy de veras os hab\u00e9is dejado en la voluntad de Dios; digo en estos tiempos de oraci\u00f3n, que trat\u00e1is cosas m\u00e1s importantes, que tiempos hay otros para que trabaj\u00e9is y gan\u00e9is de comer. Mas con el cuidado no cur\u00e9is gastar en eso el pensamiento en ning\u00fan tiempo; sino trabaje el cuerpo, que es bien procur\u00e9is sustentaros, y descanse el alma. Dejad ese cuidado -como largamente queda dicho- a vuestro Esposo, que El le tendr\u00e1 siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Es como si entra un criado a servir; tiene cuenta con contentar a su se\u00f1or en todo. Mas \u00e9l est\u00e1 obligado a dar de comer al siervo mientras est\u00e1 en su casa y le sirve, salvo si no es tan pobre que no tiene para s\u00ed ni para \u00e9l. Ac\u00e1 cesa esto; siempre es y ser\u00e1 rico y poderoso. Pues no ser\u00eda bien andar el criado pidiendo de comer, pues sabe tiene cuidado su amo de d\u00e1rselo y le ha de tener. Con raz\u00f3n le dir\u00e1 que se ocupe \u00e9l en servirle y en c\u00f3mo le contentar, que por andar ocupado el cuidado en lo que no le ha de tener no hace cosa a derechas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. As\u00ed que, hermanas, tenga quien quisiere cuidado de pedir ese pan; nosotras pidamos al Padre Eterno merezcamos recibir el nuestro pan celestial de manera que, ya que los ojos del cuerpo no se pueden deleitar en mirarle por estar tan encubierto, se descubra a los del alma y se le d\u00e9 a conocer, que es otro mantenimiento de contentos y regalos y que sustenta la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.\u00bfPens\u00e1is que no es mantenimiento aun para estos cuerpos este sant\u00edsimo manjar, y gran medicina aun para los males corporales? Yo s\u00e9 que lo es, y conozco una persona de grandes enfermedades que, estando muchas veces con graves dolores, como con la mano se le quitaban y quedaba buena del todo. Esto muy ordinario, y de males muy conocidos que no se pod\u00edan fingir, a mi parecer. Y porque de las maravillas que hace este sant\u00edsimo Pan en los que dignamente le reciben son muy notorias, no digo muchas que pudiera decir de esta persona que he dicho, que lo pod\u00eda yo saber y s\u00e9 que no es mentira. Mas \u00e9sta hab\u00edala el Se\u00f1or dado tan viva fe, que cuando o\u00eda a algunas personas decir que quisieran ser en el tiempo que andaba Cristo nuestro bien en el mundo, se re\u00eda entre s\u00ed, pareci\u00e9ndole que, teni\u00e9ndole tan verdaderamente en el Sant\u00edsimo Sacramento como entonces, que \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s se les daba?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Mas s\u00e9 de esta persona que muchos a\u00f1os, aunque no era muy perfecta, cuando comulgaba, ni m\u00e1s ni menos que si viera con los ojos corporales entrar en su posada el Se\u00f1or, procuraba esforzar la fe, para que, como cre\u00eda verdaderamente entraba este Se\u00f1or en su pobre posada, desocup\u00e1base de todas las cosas exteriores cuanto le era posible, y entr\u00e1base con El. Procuraba recoger los sentidos para que todos entendiesen tan gran bien, digo, no embarazasen al alma para conocerle. Consider\u00e1base a sus pies y lloraba con la Magdalena, ni m\u00e1s ni menos que si con los ojos corporales le viera en casa del fariseo. Y aunque no sintiese devoci\u00f3n, la fe la dec\u00eda que estaba bien all\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Porque, si no nos queremos hacer bobos y cegar el entendimiento, no hay que dudar; que esto no es representaci\u00f3n de la imaginaci\u00f3n, como cuando consideramos al Se\u00f1or en la cruz o en otros pasos de la Pasi\u00f3n, que le representamos en nosotros mismos como pas\u00f3. Esto pasa ahora y es entera verdad, y no hay para qu\u00e9 le ir a buscar en otra parte mas lejos; sino que, pues sabemos que mientras no consume el calor natural los accidentes del pan, que est\u00e1 con nosotros el buen Jes\u00fas, que nos lleguemos a El. Pues, si cuando andaba en el mundo, de s\u00f3lo tocar sus ropas sanaba los enfermos, \u00bfqu\u00e9 hay que dudar que har\u00e1 milagros estando tan dentro de m\u00ed, si tenemos fe, y nos dar\u00e1 lo que le pidi\u00e9remos, pues est\u00e1 en nuestra casa? Y no suele Su Majestad pagar mal la posada, si le hacen buen hospedaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Si os da pena no verle con los ojos corporales, mirad que no nos conviene, que es otra cosa verle glorificado, o cuando andaba por el mundo; no habr\u00eda sujeto que lo sufriese, de nuestro flaco natural, ni habr\u00eda mundo ni quien quisiese parar en \u00e9l; porque en ver esta verdad eterna, se ver\u00eda ser mentira y burla todas las cosas de que ac\u00e1 hacemos caso. Y viendo tan gran majestad, \u00bfc\u00f3mo osar\u00eda una pecadorcilla como yo, que tanto le ha ofendido, estar tan cerca de El? Debajo de aquel pan est\u00e1 tratable; porque si el rey se disfraza no parece se nos dar\u00eda nada de conversar sin tantos miramientos y respetos con El; parece est\u00e1 obligado a sufrirlo, pues se disfraz\u00f3. \u00a1Qui\u00e9n osara llegar con tanta tibieza, tan indignamente, con tantas imperfecciones!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11.\u00a1Oh, c\u00f3mo no sabemos lo que pedimos, y c\u00f3mo lo mir\u00f3 mejor su sabidur\u00eda! Porque a los que ve se han de aprovechar de su presencia, El se les descubre; que aunque no le vean con los ojos corporales, muchos modos tiene de mostrarse al alma por grandes sentimientos interiores y por diferentes v\u00edas. Estaos vos con El de buena gana. No perd\u00e1is tan buena saz\u00f3n de negociar como es la hora despu\u00e9s de haber comulgado. Si la obediencia os mandare, hermanas, otra cosa, procurad dejar el alma con el Se\u00f1or; que si luego llev\u00e1is el pensamiento a otra y no hac\u00e9is caso ni ten\u00e9is cuenta con que est\u00e1 dentro de vos, \u00bfc\u00f3mo se os ha de dar a conocer? Este, pues, es buen tiempo para que os ense\u00f1e nuestro Maestro, y que le oigamos y besemos los pies porque nos quiso ense\u00f1ar, y le supliqu\u00e9is no se vaya de con vos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Si esto hab\u00e9is de pedir mirando una imagen de Cristo que estamos mirando, bober\u00eda me parece dejar la misma persona por mirar el dibujo. \u00bfNo lo ser\u00eda, si tuvi\u00e9semos un retrato de una persona que quisi\u00e9semos mucho y la misma persona nos viniese a ver, dejar de hablar con ella y tener toda la conversaci\u00f3n con el retrato? \u00bfSab\u00e9is para cu\u00e1ndo es muy bueno y cosa en que yo me deleito mucho? Para cuando est\u00e1 ausente la misma persona, o quiere darnos a entender lo est\u00e1 con muchas sequedades, es gran regalo ver una imagen de quien con tanta raz\u00f3n amamos. A cada cabo que volvi\u00e9semos los ojos, la querr\u00eda ver. \u00bfEn qu\u00e9 mejor cosa ni m\u00e1s gustosa a la vista la podemos emplear, que en quien tanto nos ama y en quien tiene en s\u00ed todos los bienes? Desventurados estos herejes que han perdido por su culpa esta consolaci\u00f3n, con otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Mas acabando de recibir al Se\u00f1or, pues ten\u00e9is la misma persona delante, procurad cerrar los ojos del cuerpo y abrir los del alma y miraros al coraz\u00f3n; que yo os digo, y otra vez lo digo y muchas lo querr\u00eda decir, que si tom\u00e1is esta costumbre todas las veces que comulgareis, y procurad tener tal conciencia que os sea l\u00edcito gozar a menudo de este bien, que no viene tan disfrazado que, como he dicho, de muchas maneras no se d\u00e9 a conocer, conforme al deseo que tenemos de verle. Y tanto lo pod\u00e9is desear, que se os descubra del todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Mas si no hacemos caso de El, sino que en recibi\u00e9ndole nos vamos de con El a buscar otras cosas m\u00e1s bajas, \u00bfqu\u00e9 ha de hacer? \u00bfHanos de traer por fuerza a que le veamos que se nos quiere dar a conocer? No, que no le trataron tan bien cuando se dej\u00f3 ver a todos al descubierto y les dec\u00eda claro qui\u00e9n era, que muy pocos fueron los que le creyeron. Y as\u00ed harta misericordia nos hace a todos, que quiere Su Majestad entendamos que es \u00c9l el que est\u00e1 en el Sant\u00edsimo Sacramento. Mas que le vean descubiertamente y comunicar sus grandezas y dar de sus tesoros, no quiere sino a los que entiende que mucho le desean, porque \u00e9stos son sus verdaderos amigos. Que yo os digo que quien no le fuere y no llegare a recibirle como tal, habiendo hecho lo que es en s\u00ed, que nunca le importune porque se le d\u00e9 a conocer. No ve la hora de haber cumplido con lo que manda la Iglesia, cuando se va de su casa y procura echarle de s\u00ed. As\u00ed que este tal, con otros negocios y ocupaciones y embarazos del mundo, parece que lo m\u00e1s presto que puede, se da prisa a que no le ocupe la casa el Se\u00f1or de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV35\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 35<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acaba la materia comenzada con una exclamaci\u00f3n al Padre Eterno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Heme alargado tanto en esto, aunque hab\u00eda hablado en la oraci\u00f3n del recogimiento de lo mucho que importa este entrarnos a solas con Dios, por ser tan importante. Y cuando no comulgareis, hijas, y oyereis misa, pod\u00e9is comulgar espiritualmente, que es de grand\u00edsimo provecho, y hacer lo mismo de recogeros despu\u00e9s en vos, que es mucho lo que se imprime el amor as\u00ed de este Se\u00f1or. Porque aparej\u00e1ndonos a recibir, jam\u00e1s por muchas maneras deja de dar que no entendemos. Es llegarnos al fuego que, aunque le haya muy grande, si est\u00e1is desviadas y escond\u00e9is las manos, mal os pod\u00e9is calentar, aunque todav\u00eda da m\u00e1s calor que no estar adonde no haya fuego. Mas otra cosa es querernos llegar a El, que si el alma est\u00e1 dispuesta -digo que est\u00e9 con deseo de perder el fr\u00edo- y se est\u00e1 all\u00ed un rato, para muchas horas queda con calor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Pues mirad, hermanas, que si a los principios no os hallareis bien (que) podr\u00e1 ser, porque os pondr\u00e1 el demonio apretamiento de coraz\u00f3n y congoja, porque sabe el da\u00f1o grande que le viene de aqu\u00ed), haraos entender que hall\u00e1is m\u00e1s devoci\u00f3n en otras cosas y aqu\u00ed menos. No dej\u00e9is este modo; aqu\u00ed probar\u00e1 el Se\u00f1or lo que le quer\u00e9is. Acordaos que hay pocas almas que le acompa\u00f1en y le sigan en los trabajos; pasemos por El algo, que Su Majestad os lo pagar\u00e1. Y acordaos tambi\u00e9n qu\u00e9 de personas habr\u00e1 que no s\u00f3lo quieran no estar con El, sino que con descomedimiento le echen de s\u00ed. Pues algo hemos de pasar para que entienda le tenemos deseo de ver. Y pues todo lo sufre y sufrir\u00e1 por hallar sola un alma que le reciba y tenga en s\u00ed con amor, sea \u00e9sta la vuestra. Porque, a no haber ninguna, con raz\u00f3n no le consintiera quedar el Padre Eterno con nosotros; sino que es tan amigo de amigos y tan se\u00f1or de sus siervos, que, como ve la voluntad de su buen Hijo, no le quiere estorbar obra tan excelente y adonde tan cumplidamente muestra el amor que tiene a su Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Pues, Padre santo que est\u00e1s en los cielos, ya que lo quer\u00e9is y lo acept\u00e1is, y claro est\u00e1 no hab\u00edais de negar cosa que tan bien nos est\u00e1 a nosotros, alguien ha de haber -como dije al principio- que hable por vuestro Hijo, pues El nunca torn\u00f3 de S\u00ed. Seamos nosotras, hijas, aunque es atrevimiento siendo las que somos; mas confiadas en que nos manda el Se\u00f1or que pidamos, llegadas a esta obediencia, en nombre del buen Jes\u00fas supliquemos a Su Majestad que, pues no le ha quedado por hacer ninguna cosa haciendo a los pecadores tan gran beneficio como \u00e9ste, que quiera su piedad y se sirva de poner remedio para que no sea tan maltratado. Y que pues su santo Hijo puso tan buen medio para que en sacrificio le podamos ofrecer muchas veces, que valga tan precioso don para que no vaya adelante tan grand\u00edsimo mal y desacatos como se hacen en los lugares adonde estaba este Sant\u00edsimo Sacramento entre estos luteranos, deshechas las iglesias, perdidos tantos sacerdotes, quitados los sacramentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Pues \u00a1qu\u00e9 es esto mi Se\u00f1or y mi Dios! O dad fin al mundo, o poned remedio en tan grav\u00edsimos males; que no hay coraz\u00f3n que lo sufra, aun de los que somos ruines. Supl\u00edcoos, Padre Eterno, que no lo sufr\u00e1is ya Vos. Atajad este fuego, Se\u00f1or, que si quer\u00e9is pod\u00e9is. Mirad que a\u00fan est\u00e1 en el mundo vuestro Hijo; por su acatamiento cesen cosas tan feas y abominables y sucias; por su hermosura y limpieza, no merece estar en cosa adonde hay cosas semejantes. No lo hag\u00e1is por nosotros, Se\u00f1or, que no lo merecemos; hacedlo por vuestro Hijo. Pues suplicaros que no est\u00e9 con nosotros, no os lo osamos pedir: \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda de nosotros? Que si algo os aplaca, es tener ac\u00e1 tal prenda. Pues alg\u00fan medio ha de haber, Se\u00f1or m\u00edo, p\u00f3ngale Vuestra Majestad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. \u00a1Oh mi Dios! \u00a1qui\u00e9n pudiera importunaros mucho y haberos servido mucho para poderos pedir tan gran merced en pago de mis servicios, pues no dej\u00e1is ninguno sin paga! Mas no lo he hecho, Se\u00f1or; antes por ventura soy yo la que os he enojado de manera que por mis pecados vengan tantos males. Pues \u00bfqu\u00e9 he de hacer, Criador m\u00edo, sino presentaros este Pan sacrat\u00edsimo y, aunque nos le disteis, torn\u00e1rosle a dar y suplicaros, por los m\u00e9ritos de vuestro Hijo, me hag\u00e1is esta merced, pues por tantas partes lo tiene merecido? Ya, Se\u00f1or, ya \u00a1haced que se sosiegue este mar! No ande siempre en tanta tempestad esta nave de la Iglesia, y salvadnos, Se\u00f1or m\u00edo, que perecemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV36\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 36<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trata de estas palabras del patern\u00f3ster: \u00abDimitte nobis debita nostra\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Pues viendo nuestro buen Maestro que con este manjar celestial todo nos es f\u00e1cil, si no es por nuestra culpa, y que podemos cumplir muy bien lo que hemos dicho al Padre de que se cumpla en nosotros su voluntad, d\u00edcele ahora que nos perdone nuestras deudas, pues perdonamos nosotros. Y as\u00ed, prosiguiendo en la oraci\u00f3n que nos ense\u00f1a, dice estas palabras: \u00abY perd\u00f3nanos, Se\u00f1or, nuestras deudas, as\u00ed como nosotros las perdonamos a nuestros deudores\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Miremos, hermanas, que no dice \u00abcomo perdonaremos\u00bb, porque entendamos que quien pide un don tan grande como el pasado y quien ya ha puesto su voluntad en la de Dios, que ya esto ha de estar hecho, y as\u00ed dice: \u00abcomo nosotros las perdonamos\u00bb. As\u00ed que quien de veras hubiere dicho esta palabra al Se\u00f1or, \u00abfiat voluntas tua\u00bb, todo lo ha de tener hecho, con la determinaci\u00f3n al menos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veis aqu\u00ed c\u00f3mo los santos se holgaban con las injurias y persecuciones, porque ten\u00edan algo que presentar al Se\u00f1or cuando le ped\u00edan. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1 una tan pobre como yo, que tan poco ha tenido que perdonar y tanto hay que se me perdone? Cosa es \u00e9sta, hermanas, para que miremos mucho en ella: que una cosa tan grave y de tanta importancia como que nos perdone nuestro Se\u00f1or nuestras culpas, que merec\u00edan fuego eterno, se nos perdone con tan baja cosa como es que perdonemos. Y aun de esta bajeza tengo tan pocas que ofrecer, que de balde me hab\u00e9is, Se\u00f1or, de perdonar. Aqu\u00ed cabe bien vuestra misericordia. Bendito se\u00e1is Vos, que tan pobre me sufr\u00eds, que lo que vuestro Hijo dice en nombre de todos, por ser yo tal y tan sin caudal, me he de salir de la cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Mas, Se\u00f1or m\u00edo, \u00bfsi habr\u00e1 algunas personas que me tengan compa\u00f1\u00eda y no hayan entendido esto? Si las hay, en vuestro nombre les pido yo que se les acuerde de esto y no hagan caso de unas cositas que llaman agravios, que parece hacemos casas de pajitas, como los ni\u00f1os, con estos puntos de honra. \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios, hermanas, si entendi\u00e9semos qu\u00e9 cosa es honra y en qu\u00e9 est\u00e1 perder la honra! Ahora no hablo con nosotras, que harto mal ser\u00eda no tener ya entendido esto, sino conmigo el tiempo que me preci\u00e9 de honra sin entender qu\u00e9 cosa era; \u00edbame al hilo de la gente. \u00a1Oh, de qu\u00e9 cosas me agraviaba, que yo tengo verg\u00fcenza ahora! Y no era, pues, de las que mucho miraban en estos puntos; mas erraba en el punto principal, porque no miraba yo ni hac\u00eda caso de la honra que tiene alg\u00fan provecho, porque \u00e9sta es la que hace provecho al alma. Y qu\u00e9 bien dijo quien dijo, que honra y provecho no pod\u00edan estar juntas, aunque no s\u00e9 si lo dijo a este prop\u00f3sito. Y es al pie de la letra, porque provecho del alma y esto que llama el mundo honra nunca puede estar junto. Cosa espantosa es qu\u00e9 al rev\u00e9s anda el mundo. Bendito sea el Se\u00f1or que nos sac\u00f3 de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Mas mirad, hermanas, que no nos tiene olvidadas el demonio; tambi\u00e9n inventa sus honras en los monasterios y pone sus leyes, que suben y bajan en dignidades como los del mundo. Los letrados deben de ir por sus letras -que esto no lo s\u00e9-, que el que ha llegado a leer teolog\u00eda, no ha de bajar a leer filosof\u00eda, que es un punto de honra que est\u00e1 en que ha de subir y no bajar. Y aun si se lo mandase la obediencia, lo tendr\u00eda por agravio y habr\u00eda quien tornase de \u00e9l, que es afrenta. Y luego el demonio descubre razones que aun en ley de Dios parece lleva raz\u00f3n. Pues entre nosotras, la que ha sido priora ha de quedar inhabilitada para otro oficio m\u00e1s bajo; un mirar en la que es m\u00e1s antigua, que esto no se nos olvida, y aun a las veces parece merecemos en ello, porque lo manda la Orden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Cosa es para re\u00edr, o para llorar, que lleva m\u00e1s raz\u00f3n. S\u00ed, que no manda la Orden que no tengamos humildad. Manda que haya concierto. Mas yo no he de estar tan concertada en cosas de mi estima, que tenga tanto cuidado en este punto de orden como de otras cosas de ella, que por ventura guardaremos imperfectamente; no est\u00e9 toda nuestra perfecci\u00f3n de guardarla en esto; otras lo mirar\u00e1n por m\u00ed, si yo me descuido. Es el caso que como somos inclinadas a subir -aunque no subiremos por aqu\u00ed al cielo-, no ha de haber bajar. \u00a1Oh Se\u00f1or, Se\u00f1or! \u00bfSois Vos nuestro dechado y maestro? S\u00ed, por cierto. \u00bfPues en qu\u00e9 estuvo vuestra honra, honrador nuestro? \u00bfNo la perdisteis, por cierto, en ser humillado hasta la muerte? No, Se\u00f1or, sino que la ganasteis para todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. \u00a1Oh, por amor de Dios, hermanas!, que llevamos perdido el camino, porque va errado desde el principio, y plega a Dios que no se pierda alg\u00fan alma por guardar estos negros puntos de honra sin entender en qu\u00e9 est\u00e1 la honra. Y vendremos despu\u00e9s a pensar que hemos hecho mucho si perdonamos una cosita de \u00e9stas, que ni era agravio ni injuria ni nada; y muy como quien ha hecho algo, vendremos a que nos perdone el Se\u00f1or, pues hemos perdonado. Dadnos, mi Dios, a entender que no nos entendemos y que venimos vac\u00edas las manos, y perdonadnos Vos por vuestra misericordia. Que en verdad, Se\u00f1or, que no veo cosa (pues) todas las cosas se acaban y el castigo es sin fin) que merezca pon\u00e9rseos delante para que nos hag\u00e1is tan gran merced, si no es por quien os lo pide.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Mas \u00a1qu\u00e9 estimado debe ser este amarnos unos a otros del Se\u00f1or! Pues pudiera el buen Jes\u00fas ponerle delante otras, y decir: \u00abperdonadnos, Se\u00f1or, porque hacemos mucha penitencia, o porque rezamos mucho y ayunamos y lo hemos dejado todo por Vos y os amamos mucho\u00bb; y no dijo \u00abporque perder\u00edamos la vida por Vos\u00bb, y -como digo- otras cosas que pudiera decir, sino s\u00f3lo \u00abporque perdonamos\u00bb. Por ventura, como nos conoce por tan amigos de esta negra honra y como cosa m\u00e1s dificultosa de alcanzar de nosotros y m\u00e1s agradable a su Padre, la dijo y se la ofrece de nuestra parte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEfectos que deja el buen esp\u00edritu\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Pues tened mucha cuenta, hermanas, con que dice: \u00abcomo perdonamos\u00bb; ya como cosa hecha, como he dicho. Y advertid mucho en esto, que cuando de las cosas que Dios hace merced a un alma en la oraci\u00f3n que he dicho de contemplaci\u00f3n perfecta no sale muy determinada y, si se le ofrece, lo pone por obra de perdonar cualquier injuria por grave que sea, no estas nader\u00edas que llaman injurias, no f\u00ede mucho de su oraci\u00f3n; que al alma que Dios llega a S\u00ed en oraci\u00f3n tan subida no llegan ni se le da m\u00e1s ser estimada que no. No dije bien, que s\u00ed da, que mucha m\u00e1s pena le da la honra que la deshonra, y el mucho holgar con descanso que los trabajos. Porque cuando de veras le ha dado el Se\u00f1or aqu\u00ed su reino, ya no le quiere en este mundo; y para m\u00e1s subidamente reinar, entiende es \u00e9ste el verdadero camino, y ha ya visto por experiencia la gran ganancia que le viene y lo que se adelanta un alma en padecer por Dios. Porque por maravilla llega Su Majestad a hacer tan grandes regalos sino a personas que han pasado de buena gana muchos trabajos por El. Porque, como dije en otra parte de este libro, son grandes los trabajos de los contemplativos, y as\u00ed los busca el Se\u00f1or gente experimentada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Pues entended, hermanas, que como \u00e9stos tienen ya entendido lo que es todo, en cosa que pasa no se detienen mucho. Si de primer movimiento da pena una gran injuria y trabajo, a\u00fan no lo ha bien sentido cuando acude la raz\u00f3n por otra parte, que parece levanta la bandera por s\u00ed y deja casi aniquilada aquella pena con el gozo que le da ver que le ha puesto el Se\u00f1or en las manos cosa que en un d\u00eda podra ganar m\u00e1s delante de Su Majestad de mercedes y favores perpetuos, que pudiera ser ganar\u00e1 \u00e9l en diez a\u00f1os por trabajos que quisiera tomar por s\u00ed. Esto es muy ordinario, a lo que yo entiendo, que he tratado muchos contemplativos y s\u00e9 cierto que pasa as\u00ed; que como otros precian oro y joyas, precian ellos los trabajos y los desean, porque tienen entendido que \u00e9stos les han de hacer ricos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. De estas personas est\u00e1 muy lejos estima suya de nada. Gustan entiendan sus pecados y de decirlos cuando ven que tienen estima de ellos. As\u00ed les acaece de su linaje, que ya saben que en el reino que no se acaba no han de ganar por aqu\u00ed. Si gustasen ser de buena casta, es cuando para m\u00e1s servir a Dios fuera menester; cuando no, p\u00e9sales los tengan por m\u00e1s de lo que son, y sin ninguna pena desenga\u00f1an, sino con gusto. Es el caso que debe ser a quien Dios hace merced de tener esta humildad y amor grande a Dios, que en cosa que sea servirle m\u00e1s ya se tiene a s\u00ed tan olvidado, que aun no puede creer que otros sienten algunas cosas ni lo tienen por injuria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Estos efectos que he dicho a la postre son de personas ya m\u00e1s llegadas a perfecci\u00f3n, y a quien el Se\u00f1or muy ordinario hace mercedes de llegarle a S\u00ed por contemplaci\u00f3n perfecta. Mas lo primero, que es estar determinados a sufrir injurias, y sufrirlas aunque sea recibiendo pena, digo que muy en breve lo tiene quien tiene ya esta merced del Se\u00f1or de tener oraci\u00f3n hasta llegar a uni\u00f3n. Y que si no tiene estos efectos y sale muy fuerte en ellos de la oraci\u00f3n, crea que no era la merced de Dios, sino alguna ilusi\u00f3n y regalo del demonio, porque nos tengamos por m\u00e1s honrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Puede ser que al principio, cuando el Se\u00f1or hace estas mercedes, no luego el alma quede con esta fortaleza; mas digo que si las contin\u00faa a hacer, que en breve tiempo se hace con fortaleza, y ya que no la tenga en otras virtudes, en esto de perdonar s\u00ed. No puedo yo creer que alma que tan junto llega de la misma misericordia, adonde conoce la que es y lo mucho que le ha perdonado Dios, deje de perdonar luego con toda facilidad y quede allanada en quedar muy bien con quien la injuri\u00f3. Porque tiene presente el regalo y merced que le ha hecho, adonde vio se\u00f1ales de grande amor, y al\u00e9grase se le ofrezca en qu\u00e9 le mostrar alguno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Torno a decir que conozco muchas personas que las ha hecho el Se\u00f1or merced de levantarlas a cosas sobrenaturales, d\u00e1ndoles esta oraci\u00f3n o contemplaci\u00f3n que queda dicha, y aunque las veo con otras faltas e imperfecciones, con \u00e9sta no he visto ninguna ni creo la habr\u00e1, si las mercedes son de Dios, como he dicho. El que las recibiere mayores, mire en s\u00ed c\u00f3mo van creciendo estos efectos; y si no viere en s\u00ed ninguno, t\u00e9mase mucho y no crea que esos regalos son de Dios -como he dicho- que siempre enriquece el alma adonde llega. Esto es cierto, que aunque la merced y regalo pase presto, que se entiende despacio en las ganancias con que queda el alma. Y como el buen Jes\u00fas sabe bien esto, determinadamente dice a su Padre Santo que \u00abperdonamos nuestros deudores\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV37\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 37<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice la excelencia de esta oraci\u00f3n del Patern\u00f3ster, y c\u00f3mo hallaremos de muchas maneras consolaci\u00f3n en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Es cosa para alabar mucho al Se\u00f1or cu\u00e1n subida en perfecci\u00f3n es esta oraci\u00f3n evangelical, bien como ordenada de tan buen Maestro, y as\u00ed podemos, hijas, cada una tomarla a su prop\u00f3sito. Esp\u00e1ntame ver que en tan pocas palabras est\u00e1 toda la contemplaci\u00f3n y perfecci\u00f3n encerrada, que parece no hemos menester otro libro sino estudiar en \u00e9ste. Porque hasta aqu\u00ed nos ha ense\u00f1ado el Se\u00f1or todo el modo de oraci\u00f3n y de alta contemplaci\u00f3n, desde los principiantes a la oraci\u00f3n mental y de quietud y uni\u00f3n, que a ser yo para saberlo decir, se pod\u00eda hacer un gran libro de oraci\u00f3n sobre tan verdadero fundamento. Ahora ya comienza el Se\u00f1or a darnos a entender los efectos que deja cuando son mercedes suyas, como hab\u00e9is visto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Pensado he yo c\u00f3mo no se hab\u00eda Su Majestad declarado m\u00e1s en cosas tan subidas y oscuras para que todos lo entendi\u00e9semos. Hame parecido que, como hab\u00eda de ser general para todos esta oraci\u00f3n, que porque pudiese pedir cada uno a su prop\u00f3sito y se consolase, pareci\u00e9ndonos le damos buen entendimiento, lo dej\u00f3 as\u00ed en confuso, para que los contemplativos que ya no quieren cosas de la tierra, y personas ya muy dadas a Dios, pidan las mercedes del cielo que se pueden por la bondad de Dios dar en la tierra; y los que a\u00fan viven en ella y es bien que vivan conforme a sus estados, pidan tambi\u00e9n su pan, que se han de sustentar y sustentar sus casas, y es muy justo y santo, y as\u00ed las dem\u00e1s cosas, conforme a sus necesidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Mas miren que estas dos cosas, que es darle nuestra voluntad y perdonar, que es para todos. Verdad es que hay m\u00e1s y menos en ello, como queda dicho: los perfectos dar\u00e1n la voluntad como perfectos y perdonar\u00e1n con la perfecci\u00f3n que queda dicha; nosotras, hermanas, haremos lo que pudi\u00e9remos, que todo lo recibe el Se\u00f1or. Porque parece una manera de concierto que de nuestra parte hace con su Eterno Padre, como quien dice: \u00abhaced Vos esto, Se\u00f1or, y har\u00e1n mis hermanos estotro\u00bb. Pues a buen seguro que no falte por su parte. \u00a1Oh, oh, que es muy buen pagador y paga muy sin tasa!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. De tal manera podemos decir una vez esta oraci\u00f3n, que como entienda no nos queda doblez, sino que haremos lo que decimos, nos deje ricas. Es muy amigo tratemos verdad con El. Tratando con llaneza y claridad, que no digamos una cosa y nos quede otra, siempre da m\u00e1s de lo que le pedimos. Sabiendo esto nuestro buen Maestro, y que los que de veras llegasen a perfecci\u00f3n en el pedir hab\u00edan de quedar tan en alto grado con las mercedes que les hab\u00eda de hacer el Padre, entendiendo que los ya perfectos o que van camino de ello, -que no temen ni deben, como dicen-, tienen el mundo debajo de los pies, contento el Se\u00f1or de \u00e9l (como) por los efectos que hace en sus almas pueden tener grand\u00edsima esperanza que Su Majestad lo est\u00e1), embebidos en aquellos regalos, no querr\u00edan acordarse que hay otro mundo ni que tienen contrarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. \u00a1Oh Sabidur\u00eda eterna! \u00a1Oh buen Ense\u00f1ador! Y qu\u00e9 gran cosa es, hijas, un maestro sabio, temeroso, que previene a los peligros. Es todo el bien que un alma espiritual puede ac\u00e1 desear, porque es gran seguridad. No podr\u00eda encarecer con palabras lo que importa esto. As\u00ed que viendo el Se\u00f1or que era menester despertarlos y acordarlos que tienen enemigos, y cu\u00e1n m\u00e1s peligroso es en ellos ir descuidados, y que mucha m\u00e1s ayuda han menester del Padre Eterno, porque caer\u00e1n de m\u00e1s alto, y para no andar sin entenderse, enga\u00f1ados, pide estas peticiones tan necesarias a todos mientras vivimos en este destierro: \u00abY no nos traigas, Se\u00f1or, en tentaci\u00f3n; mas l\u00edbranos de mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV38\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 38<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que trata de la gran necesidad que tenemos de suplicar al Padre eterno nos conceda lo que pedimos en estas palabras: \u00abEt ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo\u00bb, y declara algunas tentaciones. -Es de notar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Grandes cosas tenemos aqu\u00ed, hermanas, que pensar y que entender, pues lo pedimos. Ahora mirad que tengo por muy cierto los que llegan a la perfecci\u00f3n que no piden al Se\u00f1or los libre de los trabajos ni de las tentaciones ni persecuciones y peleas. Que \u00e9ste es otro efecto muy cierto y grande de ser esp\u00edritu del Se\u00f1or, y no ilusi\u00f3n, la contemplaci\u00f3n y mercedes que Su Majestad les diere; porque, como poco ha dije, antes los desean y los piden y los aman. Son como los soldados, que est\u00e1n m\u00e1s contentos cuando hay m\u00e1s guerra, porque esperan salir con m\u00e1s ganancia. Si no la hay, sirven con su sueldo, mas ven que no pueden medrar mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Creed, hermanas, que los soldados de Cristo, que son los que tienen contemplaci\u00f3n y tratan de oraci\u00f3n, no ven la hora que pelear; nunca temen mucho enemigos p\u00fablicos; ya los conocen y saben que, con la fuerza que en ellos pone el Se\u00f1or, no tienen fuerza, y que siempre quedan vencedores y con gran ganancia; nunca los vuelven el rostro. Los que temen, y es raz\u00f3n teman y siempre pidan los libre el Se\u00f1or de ellos, son unos enemigos que hay traidores, unos demonios que se transfiguran en \u00e1ngel de luz; vienen disfrazados. Hasta que han hecho mucho da\u00f1o en el alma, no se dejan conocer, sino que nos andan bebiendo la sangre y acabando las virtudes, y andamos en la misma tentaci\u00f3n y no lo entendemos. De \u00e9stos pidamos, hijas, y supliquemos muchas veces en el Patern\u00f3ster que nos libre el Se\u00f1or y que no consienta andemos en tentaci\u00f3n; que no nos traigan enga\u00f1adas, que se descubra la ponzo\u00f1a, que no os escondan la luz y la verdad. \u00a1Oh, con cu\u00e1nta raz\u00f3n nos ense\u00f1a nuestro buen Maestro a pedir esto y lo pide por nosotros!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Mirad, hijas, que de muchas maneras da\u00f1an, no pens\u00e9is que es s\u00f3lo en hacernos entender que los gustos que pueden fingir en nosotros y regalos son de Dios, que \u00e9ste me parece el menos da\u00f1o, en parte, que ellos pueden hacer; antes podr\u00e1 ser que con esto hagan caminar m\u00e1s aprisa, porque, cebados de aquel gusto, est\u00e1n m\u00e1s horas en la oraci\u00f3n; y como ellos est\u00e1n ignorantes que es del demonio y como se ven indignos de aquellos regalos, no acabar\u00e1n de dar gracias a Dios, quedar\u00e1n m\u00e1s obligados a servirle, esforzarse han a disponerse para que les haga m\u00e1s mercedes el Se\u00f1or, pensando son de su mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Procurad, hermanas, siempre humildad y ver que no sois dignas de estas mercedes, y no las procur\u00e9is. Haciendo esto, tengo para m\u00ed que muchas almas pierde el demonio por aqu\u00ed, pensando hacer que se pierdan, y que saca el Se\u00f1or del mal que \u00e9l pretende hacer, nuestro bien. Porque mira Su Majestad nuestra intenci\u00f3n, que es contentarle y servirle est\u00e1ndonos con El en la oraci\u00f3n, y fiel es el Se\u00f1or. Bien es andar con aviso no haga quiebra en la humildad o engendrar alguna vanagloria. Suplicando al Se\u00f1or os libre en esto, no hay\u00e1is miedo, hijas, que os deje su Majestad regalar mucho de nadie, sino de S\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Adonde el demonio puede hacer gran da\u00f1o sin entenderle, es haci\u00e9ndonos creer que tenemos virtudes no las teniendo, que esto es pestilencia. Porque en los gustos y regalos parece s\u00f3lo que recibimos y que quedamos m\u00e1s obligados a servir; ac\u00e1 parece que damos y servimos y que est\u00e1 el Se\u00f1or obligado a pagar, y as\u00ed poco a poco hace mucho da\u00f1o. Que por una parte enflaquece la humildad, por otra descuid\u00e1monos de adquirir aquella virtud, que nos parece la tenemos ya ganada. Pues \u00bfqu\u00e9 remedio, hermanas? El que a m\u00ed me parece mejor es lo que nos ense\u00f1a nuestro Maestro: oraci\u00f3n y suplicar al Padre Eterno que no permita que andemos en tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Tambi\u00e9n os quiero decir otro alguno: que, si nos parece el Se\u00f1or ya nos la ha dado, entendamos que es bien recibido y que nos le puede tornar a quitar, como, a la verdad, acaece muchas veces y no sin gran providencia de Dios. \u00bfNunca lo hab\u00e9is visto por vosotras, hermanas? Pues yo s\u00ed: unas veces me parece que estoy muy desasida, y en hecho de verdad, venido a la prueba, lo estoy; otra vez me hallo tan asida y de cosas que por ventura el d\u00eda de antes burlara yo de ello, que casi no me conozco. Otras veces me parece tengo mucho \u00e1nimo y que a cosa que fuese servir a Dios no volver\u00eda el rostro; y probado, es as\u00ed que le tengo para algunas; otro d\u00eda viene que no me hallo con \u00e9l para matar una hormiga por Dios si en ello hallase contradicci\u00f3n. As\u00ed, unas veces me parece que de ninguna cosa que me murmurasen ni dijesen de m\u00ed no se me da nada; y probado, algunas veces es as\u00ed, que antes me da contento; vienen d\u00edas que sola una palabra me aflige y querr\u00eda irme del mundo, porque me parece me cansa en todo. Y en esto no soy sola yo, que lo he mirado en muchas personas mejores que yo y s\u00e9 que pasa as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Pues esto es, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 decir de s\u00ed que tiene virtud ni que est\u00e1 rica, pues al mejor tiempo que haya menester la virtud se halla de ella pobre? -Que no, hermanas, sino pensemos siempre lo estamos, y no nos adeudemos sin tener de qu\u00e9 pagar; porque de otra parte ha de venir el tesoro, y no sabemos cu\u00e1ndo nos querr\u00e1 dejar en la c\u00e1rcel de nuestra miseria sin darnos nada; y si teni\u00e9ndonos por buenas nos hacen merced y honra -que es el emprestar que digo-, quedar\u00e1nse burlados ellos y nosotras. Verdad es que, sirviendo con humildad, en fin nos socorre el Se\u00f1or en las necesidades; mas si no hay muy de veras esta virtud, a cada paso -como dicen- os dejar\u00e1 el Se\u00f1or. Y es grand\u00edsima merced suya, que es para que la teng\u00e1is y entend\u00e1is con verdad que no tenemos nada que no lo recibimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Ahora, pues, notad otro aviso: h\u00e1cenos entender el demonio que tenemos una virtud, digamos de paciencia, porque nos determinamos y hacemos muy continuos actos de pasar mucho por Dios; y par\u00e9cenos en hecho de verdad que lo sufrir\u00edamos, y as\u00ed estamos muy contentas, porque ayuda el demonio a que lo creamos. Yo os aviso no hag\u00e1is caso de estas virtudes, ni pensemos las conocemos sino de nombre, ni que nos las ha dado el Se\u00f1or, hasta que veamos la prueba; porque acaecer\u00e1 que a una palabra que os digan a vuestro disgusto, vaya la paciencia por el suelo. Cuando muchas veces sufriereis, alabad a Dios que os comienza a ense\u00f1ar esta virtud, y esforzaos a padecer, que es se\u00f1al que en eso quiere se la pagu\u00e9is, pues os la da, y no la teng\u00e1is sino como en dep\u00f3sito, como ya queda dicho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Trae otra tentaci\u00f3n, que nos parecemos muy pobres de esp\u00edritu, y traemos costumbre de decirlo, que ni queremos nada ni se nos da nada de nada. No se ha ofrecido la ocasi\u00f3n de darnos algo -aunque pase de lo necesario- cuando va toda perdida la pobreza de esp\u00edritu. Mucho ayuda el traer costumbre de decirlo, a parecer que se tiene.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Mucho hace al caso andar siempre sobre aviso para entender esta tentaci\u00f3n, as\u00ed en las cosas que he dicho, como en otras muchas; porque cuando de veras da el Se\u00f1or una s\u00f3lida virtud de \u00e9stas, todas parece las trae tras s\u00ed; es muy conocida cosa. Mas t\u00f3rnoos a avisar que, aunque os parezca la ten\u00e9is, tem\u00e1is que os enga\u00f1\u00e1is. Porque el verdadero humilde siempre anda dudoso en virtudes propias, y muy ordinariamente le parecen m\u00e1s ciertas y de m\u00e1s valor las que ve en sus pr\u00f3jimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV39\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 39<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prosigue la misma materia, y da avisos de tentaciones algunas de diferentes maneras, y pone los remedios para que se puedan librar de ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Pues guardaos tambi\u00e9n, hijas, de unas humildades que pone el demonio con gran inquietud de la gravedad de nuestros pecados, que suele apretar aqu\u00ed de muchas maneras, hasta apartarse de las comuniones y de tener oraci\u00f3n particular (por) no lo merecer, les pone el demonio); y cuando llegan al Sant\u00edsimo Sacramento, en si se aparejaron bien o no, se les va el tiempo que hab\u00edan de recibir mercedes. Llega la cosa a t\u00e9rmino de hacer parecer a un alma que, por ser tal, la tiene Dios tan dejada, que casi pone duda en su misericordia. Todo le parece peligro lo que trata, y sin fruto lo que sirve, por bueno que sea. Dale una desconfianza que, se le caen los brazos para hacer ning\u00fan bien, porque le parece que lo que lo es en los otros, en ella es mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Mirad mucho, hijas, en este punto que os dir\u00e9, porque algunas veces podr\u00e1 ser humildad y virtud teneros por tan ruin, y otras grand\u00edsima tentaci\u00f3n. Porque yo he pasado por ella, la conozco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. La humildad no inquieta ni desasosiega ni alborota el alma, por grande que sea; sino viene con paz y regalo y sosiego. Aunque uno, de verse ruin, entienda claramente merece estar en el infierno, y se aflige y le parece con justicia todos le hab\u00edan de aborrecer , y que no osa casi pedir misericordia, si es buena humildad, esta pena viene con una suavidad en s\u00ed y contento, que no querr\u00edamos vernos sin ella. No alborota ni aprieta el alma, antes la dilata y hace h\u00e1bil para servir m\u00e1s a Dios. Estotra pena todo lo turba, todo lo alborota, toda el alma revuelve, es muy penosa. Creo pretende el demonio que pensemos tenemos humildad, y si pudiese, a vueltas, que desconfi\u00e1semos de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Cuando as\u00ed os hallareis, atajad el pensamiento de vuestra miseria lo m\u00e1s que pudiereis, y ponedle en la misericordia de Dios y en lo que nos ama y padeci\u00f3 por nosotros. Y si es tentaci\u00f3n, aun esto no podr\u00e9is hacer, que no os dejar\u00e1 sosegar el pensamiento ni ponerle en cosa, sino para fatigaros m\u00e1s. Harto ser\u00e1 si conoc\u00e9is es tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. As\u00ed es en penitencias desconcertadas, para hacer entendernos que somos m\u00e1s penitentes que las otras y que hac\u00e9is algo. Si os and\u00e1is escondiendo del confesor o prelada, o si dici\u00e9ndoos que lo dej\u00e9is no lo hac\u00e9is, es clara tentaci\u00f3n. Procurad -aunque m\u00e1s pena os d\u00e9- obedecer, pues en esto est\u00e1 la mayor perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Pone otra bien peligrosa, que es una seguridad de parecernos que en ninguna manera tornar\u00edamos a las culpas pasadas y contentos del mundo; \u00abque ya le tengo entendido y s\u00e9 que se acaba todo y que m\u00e1s gusto me dan las cosas de Dios\u00bb. Esta, si es a los principios, es muy malo, porque con esta seguridad no se les da nada de tornarse a poner en las ocasiones, y h\u00e1cenos dar de ojos, y plega a Dios que no sea muy peor la reca\u00edda. Porque, como el demonio ve que es alma que le puede da\u00f1ar y aprovechar a otras, hace todo su poder para que no se levante. As\u00ed que, aunque m\u00e1s gustos y prendas de amor el Se\u00f1or os d\u00e9, nunca tanto and\u00e9is seguras que dej\u00e9is de temer pod\u00e9is tornar a caer, y guardaros de las ocasiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Procurad mucho tratar esas mercedes y regalos con quien os d\u00e9 luz, sin tener cosa secreta. Y tened este cuidado: que en principio y fin de la oraci\u00f3n, por subida contemplaci\u00f3n que sea, siempre acab\u00e9is en propio conocimiento. Y si es de Dios, aunque no quer\u00e1is ni teng\u00e1is este aviso, lo har\u00e9is aun m\u00e1s veces, porque trae consigo humildad y siempre deja con m\u00e1s luz para que entendamos lo poco que somos.No me quiero detener m\u00e1s, porque muchos libros hallar\u00e9is de estos avisos. Lo que he dicho es porque he pasado por ello y v\u00edstome en trabajo algunas veces. Todo cuanto se puede decir no puede dar entera seguridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Pues, Padre Eterno, \u00bfqu\u00e9 hemos de hacer sino acudir a Vos y suplicaros no nos traigan estos contrarios nuestros en tentaci\u00f3n? Cosas p\u00fablicas vengan, que con vuestro favor mejor nos libraremos. Mas esas traiciones \u00bfqui\u00e9n las entender\u00e1, Dios m\u00edo? Siempre hemos menester pediros remedio. Decidnos, Se\u00f1or, alguna cosa para que nos entendamos y aseguremos. Ya sab\u00e9is que por este camino no van los muchos, y si han de ir con tantos miedos, ir\u00e1n muy menos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Cosa extra\u00f1a es \u00e9sta, \u00a1como si para los que no van por camino de oraci\u00f3n no tentase el demonio!, y que se espanten m\u00e1s todos de uno que enga\u00f1a de los que van m\u00e1s llegados a perfecci\u00f3n, que de cien mil que ven en enga\u00f1os y pecados p\u00fablicos, que no hay que andar a mirar si es bueno o malo, porque de mil leguas se entiende es Satan\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la verdad, tienen raz\u00f3n, porque son tan poqu\u00edsimos a los que enga\u00f1a el demonio de los que rezaren el Patern\u00f3ster como queda dicho, que como cosa nueva y no usada da admiraci\u00f3n; que es cosa muy de los mortales pasar f\u00e1cilmente por lo continuo que ven, y espantarse mucho de lo que es muy pocas veces o casi ninguna. Y los mismos demonios los hacen espantar, porque les est\u00e1 a ellos bien, que pierden muchos por uno que se llega a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV40\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 40<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice c\u00f3mo procurando siempre andar en amor y temor de Dios, iremos seguras entre tantas tentaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Pues, buen Maestro nuestro, dadnos alg\u00fan remedio c\u00f3mo vivir sin mucho sobresalto en guerra tan peligrosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que podemos tener, hijas, y nos dio Su Majestad es \u00abamor y temor\u00bb; que el amor nos har\u00e1 apresurar los pasos; el temor nos har\u00e1 ir mirando ad\u00f3nde ponemos los pies para no caer por camino adonde hay tanto en que tropezar como caminamos todos los que vivimos. Y con esto a buen seguro que no seamos enga\u00f1adas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Dir\u00e9isme que en qu\u00e9 ver\u00e9is que ten\u00e9is estas dos virtudes tan grandes. Y ten\u00e9is raz\u00f3n, porque cosa muy cierta y determinada no la puede haber; porque si\u00e9ndolo de que tenemos amor, lo estaremos de que estamos en gracia. Mas mirad, hermanas: hay unas se\u00f1ales que parece los ciegos las ven; no est\u00e1n secretas; aunque no quer\u00e1is entenderlas, ellas dan voces que hacen mucho ruido, porque no son muchos los que con perfecci\u00f3n las tienen, y as\u00ed se se\u00f1alan m\u00e1s. \u00a1Como quien no dice nada: amor y temor de Dios! Son dos castillos fuertes, desde donde se da guerra al mundo y a los demonios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Quien de veras aman a Dios, todo lo bueno aman, todo lo bueno quieren, todo lo bueno favorecen, todo lo bueno loan, con los buenos se juntan siempre y los favorecen y defienden. No aman sino verdades y cosa que sea digna de amar. \u00bfPens\u00e1is que es posible quien muy de veras ama a Dios amar vanidades? Ni puede, ni riquezas, ni cosas del mundo, de deleites, ni honras; ni tiene contiendas ni envidias. Todo porque no pretende otra cosa sino contentar al Amado. Andan muriendo porque los ame, y as\u00ed ponen la vida en entender c\u00f3mo le agradar\u00e1n m\u00e1s. \u00bfEsconderse? -\u00a1Oh, que el amor de Dios, si de veras es amor, es imposible! Si no, mirad un San Pablo, una Magdalena: en tres d\u00edas el uno comenz\u00f3 a entenderse que estaba enfermo de amor; \u00e9ste fue San Pablo. La Magdalena desde el primer d\u00eda, \u00a1y cu\u00e1n bien entendido! Que esto tiene, que hay m\u00e1s o menos; y as\u00ed se da a entender como la fuerza que tiene el amor: si es poco, dase a entender poco; y si es mucho, mucho; mas poco o mucho, como haya amor de Dios, siempre se entiende.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Mas de lo que ahora tratamos m\u00e1s, que es de los enga\u00f1os e ilusiones que hace el demonio a los contemplativos, no hay poco; siempre es el amor mucho -o ellos no ser\u00e1n contemplativos-, y as\u00ed se da a entender mucho y de muchas maneras. Es fuego grande, no puede sino dar gran resplandor. Y si esto no hay, anden con gran recelo, crean que tienen bien que temer, procuren entender qu\u00e9 es, hagan oraciones, anden con humildad y supliquen al Se\u00f1or no los traiga en tentaci\u00f3n; que, cierto, a no haber esta se\u00f1al, yo temo que andamos en ella. Mas andando con humildad, procurando saber la verdad, sujetas al confesor y tratando con \u00e9l con verdad y llaneza, que, -como est\u00e1 dicho-, con lo que el demonio os pensare dar la muerte os da la vida, aunque m\u00e1s cocos e ilusiones os quiera hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Mas si sent\u00eds este amor de Dios que tengo dicho y el temor que ahora dir\u00e9, andad alegres y quietas, que por haceros turbar el alma para que no goce tan grandes bienes, os pondr\u00e1 el demonio mil temores falsos y har\u00e1 que otros os los pongan. Porque ya que no puede ganaros, al menos procura hacernos algo perder, y que pierdan los que pudieran ganar mucho creyendo son de Dios las mercedes que hace tan grandes a una criatura tan ruin, y que es posible hacerlas, que parece algunas veces tenemos olvidadas sus misericordias antiguas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. \u00bfPens\u00e1is que le importa poco al demonio poner estos temores? -No, sino mucho, porque hace dos da\u00f1os: el uno, que atemoriza a los que lo oyen de llegarse a la oraci\u00f3n, pensando han tambi\u00e9n de ser enga\u00f1ados. El otro, que se llegar\u00edan muchos m\u00e1s a Dios, viendo que es tan bueno -como he dicho-, que es posible comunicarse ahora tanto con los pecadores. P\u00f3neles codicia -y tienen raz\u00f3n- que yo conozco algunas personas que esto los anim\u00f3 y comenzaron oraci\u00f3n, y en poco tiempo salieron verdaderos, haci\u00e9ndolos el Se\u00f1or grandes mercedes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. As\u00ed que, hermanas, cuando entre vosotras viereis hay alguna que el Se\u00f1or las haga, alabad mucho al Se\u00f1or por ello, y no por eso pens\u00e9is est\u00e1 segura, antes la ayudad con m\u00e1s oraci\u00f3n; porque nadie lo puede estar mientras vive y anda engolfado en los peligros de este mar tempestuoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que no dejar\u00e9is de entender este amor adonde est\u00e1, ni s\u00e9 c\u00f3mo se pueda encubrir. Pues si amamos ac\u00e1 a las criaturas, dicen ser imposible y que mientras m\u00e1s hacen por encubrirlo, m\u00e1s se descubre, siendo cosa tan baja que no merece nombre de amor, porque se funda en nonada; \u00bfy hab\u00edase de poder encubrir un amor tan fuerte, tan justo, que siempre va creciendo, que no ve cosa para dejar de amar, fundado sobre tal cimiento como es ser pagado con otro amor, que ya no puede dudar de \u00e9l por estar mostrado tan al descubierto, con tan grandes dolores y trabajos y derramamiento de sangre, hasta perder la vida, porque no nos quedase ninguna duda de este amor? \u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios, qu\u00e9 cosa tan diferente debe ser el un amor del otro a quien lo ha probado!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Plega a Su Majestad nos le d\u00e9 antes que nos saque de esta vida, porque ser\u00e1 gran cosa a la hora de la muerte ver que vamos a ser juzgadas de quien habemos amado sobre todas las cosas. Seguras podremos ir con el pleito de nuestras deudas. No ser\u00e1 ir a tierra extra\u00f1a, sino propia, pues es a la de quien tanto amamos y nos ama. Acordaos, hijas m\u00edas, aqu\u00ed de la ganancia que trae este amor consigo y de la p\u00e9rdida no le tener, que nos pone en manos del tentador, en manos tan crueles, manos tan enemigas de todo bien y tan amigas de todo mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de la pobre alma que, acabada de salir de tales dolores y trabajos como son los de la muerte, cae luego en ellas? \u00a1Qu\u00e9 mal descanso le viene!; \u00a1qu\u00e9 despedazada ir\u00e1 al infierno!; \u00a1qu\u00e9 multitud de serpientes de diferentes maneras!; \u00a1qu\u00e9 temeroso lugar!; \u00a1qu\u00e9 desventurado hospedaje! Pues para una noche una mala posada se sufre mal, si es persona regalada (que) son los que m\u00e1s deben de ir all\u00e1), pues posada de para siempre, para sin fin, \u00bfqu\u00e9 pensais sentir\u00e1 aquella triste alma? Que no queramos regalos, hijas; bien estamos aqu\u00ed; todo es una noche la mala posada. Alabemos a Dios. Esforc\u00e9monos a hacer penitencia en esta vida. Mas \u00a1qu\u00e9 dulce ser\u00e1 la muerte de quien de todos sus pecados la tiene hecha y no ha de ir al purgatorio! \u00a1C\u00f3mo desde ac\u00e1 aun podr\u00e1 ser comience a gozar de la gloria! No ver\u00e1 en s\u00ed temor sino toda paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Ya que no lleguemos a esto, hermanas, supliquemos a Dios, si vamos a recibir luego penas, sea adonde con esperanza de salir de ellas las llevemos de buena gana, y adonde no perdamos su amistad y gracia, y que nos la d\u00e9 en esta vida para no andar en tentaci\u00f3n sin que lo entendamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV41\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 41<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que habla del temor de Dios, y c\u00f3mo nos hemos de guardar de pecados veniales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. \u00a1C\u00f3mo me he alargado! Pues no tanto como quisiera, porque es cosa sabrosa hablar en tal amor. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 tenerle? El Se\u00f1or me le d\u00e9, por quien Su Majestad es.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora vengamos al temor de Dios. Es cosa tambi\u00e9n muy conocida de quien le tiene y de los que le tratan. Aunque quiero entend\u00e1is que a los principios no est\u00e1 tan crecido, si no es algunas personas, a quien -como he dicho- el Se\u00f1or hace grandes mercedes, que en breve tiempo las hace ricas de virtudes. Y as\u00ed no se conoce en todos, a los principios, digo. Vase aumentando el valor creciendo m\u00e1s cada d\u00eda; aunque desde luego se entiende, porque luego se apartan de pecados y de las ocasiones y de malas compa\u00f1\u00edas y se ven otras se\u00f1ales. Mas cuando ya llega el alma a contemplaci\u00f3n -que es de lo que m\u00e1s ahora aqu\u00ed tratamos-, el temor de Dios tambi\u00e9n anda muy al descubierto, como el amor; no va disimulado, aun en lo exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque mucho con aviso se miren estas personas, no las ver\u00e1n andar descuidadas, que por grande que le tengamos a mirarlas, las tiene el Se\u00f1or de manera que, si gran inter\u00e9s se le ofreciese, no har\u00e1n de advertencia un pecado venial. Los mortales temen como al fuego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y \u00e9stas son las ilusiones que yo querr\u00eda, hermanas, temi\u00e9semos mucho, y supliquemos siempre a Dios no sea tan recia la tentaci\u00f3n, que le ofendamos, sino que nos la d\u00e9 conforme a la fortaleza que nos ha de dar para vencerla. Esto es lo que hace al caso; este temor es el que yo deseo nunca se quite de nosotras, que es lo que nos ha de valer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. \u00a1Oh, que es gran cosa no tener ofendido al Se\u00f1or, para que sus siervos y esclavos infernales est\u00e9n atados!; que, en fin, todos le han de servir, mal que les pese, sino que ellos es por fuerza y nosotros de toda voluntad. As\u00ed que, teni\u00e9ndole contento, ellos estar\u00e1n a raya, no har\u00e1n cosa con que nos puedan da\u00f1ar, aunque m\u00e1s nos traigan en tentaci\u00f3n y nos armen lazos secretos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Tened esta cuenta y aviso -que importa mucho- que no os descuid\u00e9is hasta que os ve\u00e1is con tan gran determinaci\u00f3n de no ofender al Se\u00f1or, que perder\u00edais mil vidas antes que hacer un pecado mortal, y de los veniales est\u00e9is con mucho cuidado de no hacerlos; esto de advertencia, que de otra suerte, \u00bfqui\u00e9n estar\u00e1 sin hacer muchos? Mas hay una advertencia muy pensada; otra tan de presto, que casi haci\u00e9ndose el pecado venial y advirtiendo, es todo uno, que no nos pudimos entender. Mas pecado muy de advertencia, por chico que sea, Dios nos libre de \u00e9l. \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s que no hay poco, siendo contra una tan gran Majestad y viendo que nos est\u00e1 mirando! Que esto me parece a m\u00ed es pecado sobrepensado, y como quien dice: \u00abSe\u00f1or, aunque os pese, har\u00e9 esto; ya veo que lo veis, y s\u00e9 que no lo quer\u00e9is y lo entiendo; mas quiero m\u00e1s seguir mi antojo y apetito que no vuestra voluntad\u00bb. Y que en cosa de esta suerte hay poco, a m\u00ed no me lo parece, por leve que sea la culpa, sino mucho y muy mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Mirad, por amor de Dios, hermanas, si quer\u00e9is ganar este temor de Dios, que va mucho entender cu\u00e1n grave cosa es ofensa de Dios y tratarlo en vuestros pensamientos muy ordinario, que nos va la vida y mucho m\u00e1s tener arraigada esta virtud en nuestras almas. Y hasta que entend\u00e1is muy de veras que le ten\u00e9is, es menester andar siempre con mucho mucho cuidado, y apartarnos de todas las ocasiones y compa\u00f1\u00edas que no nos ayuden a llegarnos m\u00e1s a Dios. Tener gran cuenta con todo lo que hacemos, para doblar en ello nuestra voluntad, y cuenta con que lo que hablare vaya con edificaci\u00f3n; huir de donde hubiere pl\u00e1ticas que no sean de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha menester mucho que en s\u00ed quede muy impreso este temor; aunque si de veras hay amor, presto se cobra. Mas en teniendo el alma visto con gran determinaci\u00f3n en s\u00ed, que -como he dicho- por cosa criada no har\u00e1 una ofensa de Dios, aunque despu\u00e9s se caiga alguna vez, porque somos flacos y no hay que fiar de nosotros; (cuando) m\u00e1s determinados, menos confiados de nuestra parte, que de donde ha de venir la confianza ha de ser de Dios); cuando esto que he dicho entendamos de nosotros, no es menester andar tan encogidos ni apretados, que el Se\u00f1or nos favorecer\u00e1, y ya la costumbre nos ser\u00e1 ayuda para no ofenderle; sino andar con una santa libertad, tratando con quien fuere justo y aunque sean distra\u00eddas. Porque las que antes que tuvieseis este verdadero temor de Dios os fueran t\u00f3xico y ayuda para matar el alma, muchas veces despu\u00e9s os la har\u00e1n para amar m\u00e1s a Dios y alabarle porque os libr\u00f3 de aquello que veis ser notorio peligro. Y si antes fuerais parte para ayudar a sus flaquezas, ahora lo ser\u00e9is para que se vayan a la mano en ellas por estar delante de vos, que sin quereros hacer honra acaece esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo alabo al Se\u00f1or muchas veces, y pensando de d\u00f3nde vendr\u00e1 por qu\u00e9, sin decir palabra, muchas veces un siervo de Dios ataja palabras que se dicen contra El, debe ser que as\u00ed como ac\u00e1, si tenemos un amigo, siempre se tiene respeto, -si es en su ausencia-, a no hacerle agravio delante del que saben que lo es, y como aqu\u00e9l est\u00e1 en gracia, la misma gracia debe hacer que, por bajo que \u00e9ste sea, se le tenga respeto y no le den pena en cosa que tanto entienden ha de sentir, como ofender a Dios. El caso es que yo no s\u00e9 la causa, mas s\u00e9 que es muy ordinario esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. As\u00ed que no os apret\u00e9is, porque si el alma se comienza a encoger, es muy mala cosa para todo lo bueno, y a las veces dan en ser escrupulosas, y veisla aqu\u00ed inhabilitada para s\u00ed y para los otros. Y ya que no d\u00e9 en esto, ser\u00e1 buena para s\u00ed, mas no llegar\u00e1 muchas almas a Dios, como ven tanto encogimiento y apretura. Es tal nuestro natural, que las atemoriza y ahoga y huyen de llevar el camino que vos llev\u00e1is, aunque conocen claro ser de m\u00e1s virtud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Y viene otro da\u00f1o de aqu\u00ed, que es juzgar a otros: como no van por vuestro camino, sino con m\u00e1s santidad por aprovechar el pr\u00f3jimo tratan con libertad y sin esos encogimientos, luego os parecer\u00e1n imperfectos. Si tienen alegr\u00eda santa, parecer\u00e1 disoluci\u00f3n, en especial en las que no tenemos letras ni sabemos en lo que se puede tratar sin pecado. Es muy peligrosa cosa y un andar en tentaci\u00f3n continuo y muy de mala digesti\u00f3n, porque es en perjuicio del pr\u00f3jimo. Y pensar que si no van todos por el modo que vos, encogidamente, no van tan bien, es mal\u00edsimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y hay otro da\u00f1o: que en algunas cosas que hab\u00e9is de hablar y es raz\u00f3n habl\u00e9is, por miedo de no exceder en algo no osar\u00e9is sino por ventura decir bien de lo que ser\u00eda muy bien abominaseis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. As\u00ed que, hermanas, todo lo que pudiereis sin ofensa de Dios procurad ser afables y entender de manera con todas las personas que os trataren, que amen vuestra conversaci\u00f3n y deseen vuestra manera de vivir y tratar y no se atemoricen y amedrenten de la virtud. A religiosas importa mucho esto: mientras m\u00e1s santas, m\u00e1s conversables con sus hermanas, y que aunque sint\u00e1is mucha pena si no van sus pl\u00e1ticas todas como vos las querr\u00edais hablar, nunca os extra\u00f1\u00e9is de ellas, si quer\u00e9is aprovechar y ser amada. Que es lo que mucho hemos de procurar: ser afables y agradar y contentar a las personas que tratamos, en especial a nuestras hermanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. As\u00ed que, hijas m\u00edas, procurad entender de Dios en verdad que no mira a tantas menudencias como vosotras pens\u00e1is, y no dej\u00e9is que se os encoja el \u00e1nima y el \u00e1nimo, que se podr\u00e1n perder muchos bienes. La intenci\u00f3n recta, la voluntad determinada, como tengo dicho, de no ofender a Dios. No dej\u00e9is arrinconar vuestra alma, que en lugar de procurar santidad sacar\u00e1 muchas imperfecciones que el demonio le pondr\u00e1 por otras v\u00edas y, como he dicho, no aprovechar\u00e1 a s\u00ed y a las otras tanto como pudiera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Veis aqu\u00ed c\u00f3mo con estas dos cosas -amor y temor de Dios- podemos ir por este camino sosegados y quietos, aunque, como el temor ha de ir siempre delante, no descuidados; que esta seguridad no la hemos de tener mientras vivimos, porque ser\u00eda gran peligro. Y as\u00ed lo entendi\u00f3 nuestro Ense\u00f1ador cuando en el fin de esta oraci\u00f3n dice a su Padre estas palabras, como quien entendi\u00f3 bien eran menester.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a id=\"stjCPV42\"><\/a><br \/>Cap\u00edtulo 42<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En que trata de estas postreras palabras del Patern\u00f3ster: \u00abSed libera nos a malo. Amen\u00bb. Mas l\u00edbranos del mal. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Par\u00e9ceme tiene raz\u00f3n el buen Jes\u00fas de pedir esto para S\u00ed, porque ya vemos cu\u00e1n cansado estaba de esta vida cuando dijo en la cena a sus Ap\u00f3stoles: \u00abCon deseo he deseado cenar con vosotros\u00bb, que era la postrera cena de su vida. Adonde se ve cu\u00e1n cansado deb\u00eda ya estar de vivir. Y ahora no se cansar\u00e1n los que han cien a\u00f1os, sino siempre con deseo de vivir m\u00e1s. A la verdad, no la pasamos tan mal ni con tantos trabajos como Su Majestad la pas\u00f3, ni tan pobremente. \u00bfQu\u00e9 fue toda su vida sino una continua muerte, siempre trayendo la que le hab\u00edan de dar tan cruel delante de los ojos? Y esto era lo menos; mas \u00a1tantas ofensas como se hac\u00edan a su Padre y tanta multitud de almas como se perd\u00edan! Pues si ac\u00e1 una que tenga caridad le es esto gran tormento, \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda en la caridad sin tasa ni medida de este Se\u00f1or? Y \u00a1qu\u00e9 gran raz\u00f3n ten\u00eda de suplicar al Padre que le librase ya de tantos males y trabajos y le pusiese en descanso para siempre en su reino, pues era verdadero heredero de \u00e9l!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. \u00abAm\u00e9n\u00bb. Que el am\u00e9n entiendo yo que pues con \u00e9l se acaban todas las cosas, que as\u00ed pide el Se\u00f1or seamos librados de todo mal para siempre. Y as\u00ed lo suplico yo al Se\u00f1or me libre de todo mal para siempre, pues no me desquito de lo que debo, sino que puede ser por ventura cada d\u00eda me adeudo m\u00e1s. Y lo que no se puede sufrir, Se\u00f1or, es no poder saber cierto que os amo, ni si son aceptos mis deseos delante de Vos. \u00a1Oh Se\u00f1or y Dios m\u00edo, libradme ya de todo mal, y sed servido de llevarme adonde est\u00e1n todos los bienes! \u00bfQu\u00e9 esperan ya aqu\u00ed a los que Vos hab\u00e9is dado alg\u00fan conocimiento de lo que es el mundo y los que tienen viva fe de lo que el Padre Eterno les tiene guardado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. El pedir esto con deseo grande y toda determinaci\u00f3n es un gran efecto para los contemplativos de que las mercedes que en la oraci\u00f3n reciben son de Dios. As\u00ed que los que lo fueren, t\u00e9nganlo en mucho. El pedirlo yo no es por esta v\u00eda; digo que no se tome por esta v\u00eda, sino que, como he tan mal vivido, temo ya de m\u00e1s vivir, y c\u00e1nsanme tantos trabajos. Los que participan de los regalos de Dios, no es mucho deseen estar adonde no los gocen a sorbos y que no quieran estar en vida que tantos embarazos hay para gozar de tanto bien y que deseen estar adonde no se les ponga el sol de justicia. Har\u00e1seles todo oscuro cuanto despu\u00e9s ac\u00e1 ven, y de c\u00f3mo viven me espanto. No debe ser con contento quien ha comenzado a gozar y le han dado ya ac\u00e1 su reino y no ha de vivir por su voluntad, sino por la del rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. \u00a1Oh, cu\u00e1n otra vida debe ser \u00e9sta para no desear la muerte! \u00a1Cu\u00e1n diferentemente se inclina nuestra voluntad a lo que es la voluntad de Dios! Ella quiere queramos la verdad, nosotros queremos la mentira; quiere que queramos lo eterno, ac\u00e1 nos inclinamos a lo que se acaba; quiere queramos cosas grandes y subidas, ac\u00e1 queremos bajas y de tierra; querr\u00eda quisi\u00e9semos s\u00f3lo lo seguro, ac\u00e1 amamos lo dudoso: que es burla, hijas m\u00edas, sino suplicar a Dios nos libre de estos peligros para siempre y nos saque ya de todo mal. Y aunque no sea nuestro deseo con perfecci\u00f3n, esforc\u00e9monos a pedir la petici\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 nos cuesta pedir mucho, pues pedimos a poderoso? Mas, por que m\u00e1s acertemos, dejemos a su voluntad el dar, pues ya le tenemos dada la nuestra. Y sea para siempre santificado su nombre en los cielos y en la tierra, y en m\u00ed sea siempre hecha su voluntad. Am\u00e9n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Ahora mirad, hermanas, c\u00f3mo el Se\u00f1or me ha quitado de trabajo ense\u00f1ando a vosotras y a m\u00ed el camino que comenc\u00e9 a deciros, d\u00e1ndome a entender lo mucho que pedimos cuando decimos esta oraci\u00f3n evangelical. Sea bendito por siempre, que es cierto que jam\u00e1s vino a mi pensamiento que hab\u00eda tan grandes secretos en ella, que ya hab\u00e9is visto encierra en s\u00ed todo el camino espiritual, desde el principio hasta engolfar Dios el alma y darla abundosamente a beber de la fuente de agua viva que dije estaba al fin del camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Parece nos ha querido el Se\u00f1or dar a entender, hermanas, la gran consolaci\u00f3n que est\u00e1 aqu\u00ed encerrada, y es gran provecho para las personas que no saben leer. Si lo entendiesen, por esta oraci\u00f3n pod\u00edan sacar mucha doctrina y consolarse en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues deprendamos, hermanas, de la humildad con que nos ense\u00f1a este nuestro buen Maestro, y suplicadle me perdone, que me he atrevido a hablar en cosas tan altas. Bien sabe Su Majestad que mi entendimiento no es capaz para ello, si El no me ense\u00f1ara lo que he dicho. Agradec\u00e9dselo vosotras, hermanas, que debe haberlo hecho por la humildad con que me lo pedisteis y quisisteis ser ense\u00f1adas de cosa tan miserable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Si el Padre Presentado Fray Domingo B\u00e1\u00f1ez, que es mi confesor, a quien le dar\u00e9 antes que le ve\u00e1is, viere es para vuestro aprovechamiento y os le diere, consolarme he que os consol\u00e9is. Si no estuviere para que nadie lo vea, tomar\u00e9is mi voluntad, que con la obra he obedecido a lo que me mandasteis; que yo me doy por bien pagada del trabajo que he tenido en escribir, que no por cierto en pensar lo que he dicho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bendito sea y alabado el Se\u00f1or, de donde nos viene todo el bien que hablamos y pensamos y hacemos. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Santa Teresa de Jes\u00fas, Camino de perfecci\u00f3n (V) Camino de perfecci\u00f3n &#8211; c\u00f3dice Valladolid &#8211;Pr\u00f3logoCap\u00edtulo 1: De la causa que me movi\u00f3 a hacer con tanta estrechura este monasterio.Cap\u00edtulo 2: Que trata c\u00f3mo se han de descuidar de las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6268\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[34],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1D6","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6268"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6268"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6268\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6269,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6268\/revisions\/6269"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}