{"id":6317,"date":"2020-01-01T16:34:40","date_gmt":"2020-01-01T22:34:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6317"},"modified":"2022-06-25T17:09:16","modified_gmt":"2022-06-25T23:09:16","slug":"oracion-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6317","title":{"rendered":"Oraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Oraci\u00f3n: todos los derechos, <em>Nuevo diccionario de espiritualidad<\/em>. Ed. Paulinas. 1015-1024<\/p>\n<p><strong>ORACI\u00d3N <\/strong><\/p>\n<p><strong>Sumario:<br \/><\/strong><strong><a href=\"#NdEOr1\">I Definici\u00f3n de la oraci\u00f3n<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr2\">II El car\u00e1cter espec\u00edficamente cristiano de la oraci\u00f3n<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr3\">\u00a0 \u00a01 Abba Padre<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr4\">\u00a0 \u00a02 Oraci\u00f3n en Cristo y a Cristo<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr5\">\u00a0 \u00a03 Creo en el Esp\u00edritu Santo.<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr6\">III Oraci\u00f3n presencia y escucha de Dios<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr7\">\u00a0 \u00a01 La iniciativa divina<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr8\">\u00a0 \u00a02 El papel de la Sagrada Escritura<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr9\">\u00a0 \u00a03 El papel de la comunidad de fe<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr10\">\u00a0 \u00a04 El papel del pobre<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr11\">IV La centralidad de la Eucarist\u00eda<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr12\">\u00a0 \u00a01 Dar gracias siempre y en todo lugar<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr13\">\u00a0 \u00a02 Oraci\u00f3n y sacrificio de s\u00ed mismo.<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr14\">\u00a0 \u00a03 La eucarist\u00eda Oraci\u00f3n y evangelizaci\u00f3n<\/a> <\/strong><br \/>\u00a0 \u00a0 <strong><a href=\"#NdEOr15\">4 El papel de los dem\u00e1s sacramentos<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr16\">V Tradici\u00f3n sacerdotal y tradici\u00f3n prof\u00e9tica<\/a> <\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr17\">\u00a0 \u00a01 El papel del sacerdote<\/a> <\/strong><br \/>\u00a0 \u00a0<strong><a href=\"#NdEOr18\">2 Las desviaciones del sacerdotalismo<\/a> <\/strong><br \/><strong> <a href=\"#NdEOr19\">\u00a0 \u00a03 La tradici\u00f3n prof\u00e9tica<\/a><\/strong><br \/><strong><a href=\"#NdEOr20\">VI Las devociones.<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a id=\"NdEOr1\"><\/a><br \/>La historia de la salvaci\u00f3n comienza en el momento en que el hombre se hace capaz de recibir la revelaci\u00f3n en la respuesta y en la oraci\u00f3n. Para nosotros el hombre no se define a partir del uso de ciertos instrumentos o desde la posibilidad de cambiar el ambiente en que vive. Ni siquiera es suficiente la definici\u00f3n de homo sapiens. Se define como homo orans en cuanto que adora escucha y responde a Dios confiriendo verdad a su propia existencia.<\/p>\n<p>Sin oraci\u00f3n el hombre no llega a la verdad ni descubre su nombre. Nuestra existencia es un don. Somos llamados por la palabra creadora de Dios y esta palabra es una invitaci\u00f3n a vivir conscientemente en su presencia. Viviendo a trav\u00e9s de la llamada que nos da la vida, podemos encontrarnos en la escucha y en la respuesta a quien nos da un nombre \u00fanico y todo lo que somos. No podemos encontrar nuestra identidad mas que volvi\u00e9ndonos a Dios, que es origen y fin de nuestra vida.<\/p>\n<p><strong>I Definici\u00f3n de la oraci\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p>No nos es posible definir al hombre sin recurrir al entendimiento de la oraci\u00f3n. Y, del mismo modo, no podemos comprender la verdadera naturaleza y la meta de la oraci\u00f3n sin comprender la vocaci\u00f3n total del hombre. \u00bfQui\u00e9n es el hombre que reza? \u00bfEs oraci\u00f3n el reflexionar sobre el misterio del propio ser? \u00bfEs oraci\u00f3n el acto de quien admira la grandeza del universo o intenta comprender el significado de su propia existencia?. Ciertamente estos actos son fundamentales en el hombre, pues en ellos expresa su dignidad y su din\u00e1mica hacia lo verdadero y lo bueno, pero no se puede definir todo eso como oraci\u00f3n. Las tres notas indispensables con que se caracteriza la estructura interna de quien experimenta la realidad de la oraci\u00f3n son. \u00abLa fe en un Dios personal, vivo. La fe en su presencia real un dram\u00e1tico di\u00e1logo entre el hombre y Dios, al que se sabe presente\u00bb. Ser\u00e1 \u00fatil que reflexionemos sobre cada uno de estos tres elementos.<\/p>\n<p><strong>a) Fe en un Dios personal, vivo. <\/strong><\/p>\n<p>No se habla a una idea, a una cosa o a una fuerza impersonal. Quien hace oraci\u00f3n sabe que se encuentra frente a la sabidur\u00eda suprema, que lo conoce. No basta una fe en el significado de la vida o en una persona humana, sino que es necesaria la fe en Dios, en el Amor.<\/p>\n<p><strong>b) Fe en la presencia real de Dios. <\/strong><\/p>\n<p>El que hace oraci\u00f3n tiene fe en la presencia real y activa de Dios, que se revela y nos invita de esta forma a que le respondamos. \u00abUna presencia verdadera es posible tan s\u00f3lo como respuesta a la revelaci\u00f3n real de Dios. La fe vive de la oraci\u00f3n. Realmente la fe viva en su esencia no es otra cosa que oraci\u00f3n En el momento en que creemos de veras, nos expresamos con la oraci\u00f3n, y all\u00ed donde cesa la oraci\u00f3n cesa tambi\u00e9n la fe viva\u00bb.<\/p>\n<p><strong>c) Confianza en que el Dios que nos ha hablado y sigue revel\u00e1ndose escuchara nuestra oraci\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p>La oraci\u00f3n supone, por lo tanto, una relaci\u00f3n tu-yo y yo tu. La fe que da fuerza a la oraci\u00f3n se puede condensar de la siguiente forma. \u00abTu eres y yo soy gracias a ti y tu me invitas a vivir contigo\u00bb. El creyente que piensa que no debe despertar a Dios se expresa dr\u00e1sticamente en el profeta El\u00edas. \u00abEl\u00edas comenz\u00f3 a burlarse de ellos, d\u00e1ndoles este consejo \u2018Gritad m\u00e1s fuerte, pues es Dios\u2019. Pero esta cavilando, o retirado, o se encontrara de viaje, tal vez est\u00e9 durmiendo, y tenga que despertarse\u00bb (1Re 18,27).<\/p>\n<p>Estas tres condiciones constitutivas de la oraci\u00f3n se dan all\u00ed donde existe religi\u00f3n aut\u00e9ntica. Pero esto no excluye el que la conceptualizaci\u00f3n pueda no ser as\u00ed de clara. Puede suceder que una persona determinada se declare pante\u00edsta, mientras que en realidad hace oraci\u00f3n y considera a Dios como un \u00abtu\u00bb. All\u00ed donde se hace oraci\u00f3n con confianza y con fe viva, all\u00ed esta la presencia del Esp\u00edritu de Dios. Y la gracia de Cristo no esta ausente, aunque quien hace oraci\u00f3n no conozca ni a Jes\u00fas ni el misterio de la Trinidad.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr2\"><\/a><br \/>II El car\u00e1cter espec\u00edficamente cristiano de la oraci\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p>\u00abAnte Dios no hay acepci\u00f3n de personas\u00bb (Rom 2,11.) Al hablar, por lo tanto, del car\u00e1cter espec\u00edfico de la oraci\u00f3n cristiana no debemos vanagloriarnos frente a los que no son cristianos. Se impone, sin embargo, la meditaci\u00f3n sobre los muchos motivos de reconocimiento por la vocaci\u00f3n que se nos ha reservado, y la consecuencia de dar testimonio atractivo y convincente de nuestra oraci\u00f3n. El cristiano que reza sabe qu\u00e9 es la vida eterna conocer a Dios como padre del Se\u00f1or Jes\u00fas, conocer a Cristo como verdadero Dios y verdadero hombre, mediador entre nosotros y el Padre, y creer en el Esp\u00edritu Santo, que ora en nosotros.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr3\"><\/a><br \/>1 Abba \u00a1Padre\u00a1. <\/strong><\/p>\n<p>Todas las oraciones de todos los tiempos alcanzan su culminaci\u00f3n en Cristo, el cual llama a Dios omnipotente \u00abPadre\u00bb de forma \u00fanica su \u00abAbba, \u00a1Padre!\u00bb resuena en los corazones de los ap\u00f3stoles, y con este nombre Jes\u00fas nos invita y nos ense\u00f1a a dirigirnos a Dios. El Resucitado dice a Mar\u00eda Magdalena \u00abSubo al Padre m\u00edo y Padre vuestro, Dios m\u00edo y Dios vuestro\u00bb (Jn 20,17). No creemos solamente en un Dios personal, creador, omnipotente, sino que lo adoramos y lo amamos como Padre, nuestro y del Se\u00f1or Jes\u00fas. Esto nos da una confianza \u00fanica, pero no olvidemos que \u00e9l esta \u00aben los cielos\u00bb, es decir, que se trata del Dios santo, mientras que nosotros somos las criaturas, no pocas veces, lamentablemente, pecadoras. Cuanto mas conscientes seamos del pecado, tanto mayores ser\u00e1n no solo nuestro temor, sino tambi\u00e9n la gratitud, la alegr\u00eda y la felicidad en la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cristo ha hecho visible al Padre. Pero nuestra oraci\u00f3n no podr\u00e1 unirse a la suya cuando invoca al Padre, si no nos unimos tambi\u00e9n al amor que ha manifestado a todos los hombres<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros esta delante de Dios con un nombre irrepetible, mas para encontrar ese nombre debemos vivir la solidaridad de la salvaci\u00f3n, que expresa nuestra fe en nuestro Padre y en Cristo, solidaridad de salvaci\u00f3n encarnada.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr4\"><\/a><br \/>2 Oraci\u00f3n en Cristo y a Cristo. <\/strong><\/p>\n<p>En Cristo se nos hace mas cercano el Padre y se manifiesta como \u00abDios con nos otros\u00bb S\u00f3lo en Cristo podemos atrever nos a decir \u00abPadre nuestro\u00bb. Es Cristo quien nos da el valor de orar con confianza, de \u00e9l aprendemos a adorar a Dios en esp\u00edritu y verdad, y esta adoraci\u00f3n tiene valor en tanto en cuanto se une a la suya y se ofrece en su nombre. La oraci\u00f3n cristiana tiene como base no s\u00f3lo la fe en Cristo, sino tambi\u00e9n su conocimiento.<\/p>\n<p>En la liturgia nuestra oraci\u00f3n suele dirigirse al Padre por medio de Cristo nuestro Se\u00f1or. El, verdadero hombre asume nuestras oraciones y les da el valor de la suya. Pero Jes\u00fas es tambi\u00e9n verdadero Dios, por eso nuestra oraci\u00f3n lit\u00fargica comunitaria, y con mayor raz\u00f3n nuestra oraci\u00f3n personal, puede dirigirse directamente a \u00e9l. No se piense que de esta forma se deja relegado al Padre, antes bien, en Cristo se fortifica la uni\u00f3n con Dios en el Esp\u00edritu Santo. A Cristo puede ofrecerse un culto latr\u00e9utico.<\/p>\n<p>En la invocaci\u00f3n de la Virgen, de los santos y de los \u00e1ngeles, la cuesti\u00f3n es distinta. No se trata ya de culto o de adoraci\u00f3n, sino de la comunicaci\u00f3n que manifiesta nuestra fe en la comuni\u00f3n de los santos. La invocaci\u00f3n de los santos vivifica tambi\u00e9n nuestra uni\u00f3n con Cristo, record\u00e1ndonos que en \u00e9l somos una sola familia.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr5\"><\/a><br \/>3 Creo en el Esp\u00edritu Santo.<\/strong><\/p>\n<p>La oraci\u00f3n espec\u00edficamente cristiana expresa una fe viva en la Trinidad. Creemos en el Esp\u00edritu Santo, dador de vida y que es adorado juntamente con el Padre y con el Hijo. Podemos adorar a Dios en esp\u00edritu y en verdad precisamente porque somos hijos de Dios guiados por el Esp\u00edritu. \u00abPorque no recibisteis el esp\u00edritu de esclavitud para recaer de nuevo en el temor, sino que recibisteis el esp\u00edritu de hijos adoptivos, que nos hace exclamar Abba, \u00a1Padre\u00a1. El mismo Esp\u00edritu da testimonio juntamente con nuestro esp\u00edritu de que somos hijos de Dios\u00bb (Rom 8,15-16).<\/p>\n<p>Es el Esp\u00edritu Santo quien nos da la sabidur\u00eda y el gusto de una oraci\u00f3n correcta. Nos hace vigilantes en la espera del Se\u00f1or y atentos a los signos de los tiempos que son los signos de la presencia de Dios. Y as\u00ed se hace posible gracias al Esp\u00edritu la oraci\u00f3n, que es integraci\u00f3n entre fe y vida.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr6\"><\/a><br \/>III Oraci\u00f3n: presencia y escucha de Dios. <\/strong><\/p>\n<p>Dios esta siempre presente, pero esta presencia suya es recibida y transforma nuestra vida solo si oramos. Por medio de la oraci\u00f3n se cumple la reciprocidad de las conciencias y la presencia rec\u00edproca. La presencia divina es fuente de vida y de luz. En la oraci\u00f3n tomamos conciencia de ella y nos abrimos a la vida y a la luz. En ella vivimos con intensidad el momento presente, porque encontramos al Se\u00f1or de la historia en el reconocimiento y en el agradecimiento por cuanto nos ha dado en el pasado y en la espera de la transfiguraci\u00f3n final.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr7\"><\/a><br \/>1 La iniciativa divina.<\/strong><\/p>\n<p>En la oraci\u00f3n espec\u00edficamente cristiana se manifiesta una gran conciencia de la iniciativa divina Dios nos ha amado antes de que nosotros existi\u00e9ramos y nos llama antes de que hayamos dado el mas m\u00ednima paso hacia \u00e9l. Esta iniciativa del Se\u00f1or la subraya toda nuestra fe. La justificaci\u00f3n, es decir, la justicia que nos salva, la paz mesi\u00e1nica, la reconciliaci\u00f3n, todo se concibe como don gratuito e iniciativa de Dios. \u00abTodo viene de Dios, que nos reconcilia con \u00e9l por medio de Cristo\u00bb (2 Cor 5,18). La experiencia m\u00edstica de los santos se caracteriza por la conciencia de esta iniciativa, y tanto mayor ser\u00e1 el progreso de la vida espiritual del hombre cuanto m\u00e1s atento y agradecido est\u00e9 al don que se le hace.<\/p>\n<p>Ser\u00eda un error atribuir la iniciativa y el car\u00e1cter gratuito solamente a los fen\u00f3menos sobrenaturales. Para el hombre de oraci\u00f3n todas las cosas llevan la marca de la iniciativa divina e invitan a la alabanza, a la gratitud y a la adoraci\u00f3n. Dios habla mediante las realidades creadas. Todo ha sido creado en el Verbo todas las obras de Dios son palabras, mensajes, dones e invitaciones para darte gracias y alegrarnos. Sabemos que el acto de admiraci\u00f3n ante la belleza de lo creado no puede llamarse oraci\u00f3n, no obstante, es indispensable para su desarrollo. De hecho, cuanto mas progresa una persona en la oraci\u00f3n, tanto mayor es su admiraci\u00f3n por lo creado, porque todo le habla de la grandeza, de la majestad, de la sabidur\u00eda y de la bondad de Dios. Todas las cosas son palabras de un Padre que con sus dones nos llama a la solidaridad, a la justicia y a la caridad fraterna. Por ello el cristiano disfruta al contemplar la evoluci\u00f3n del mundo, pues todo aparece y se convierte en mensaje mediante el Verbo eterno y con vistas a la encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abLos cielos narran la gloria de Dios y la obra de sus manos pregona el firmamento\u00bb (Sal 19,2). Especialmente la presencia de Dios se manifiesta en el hombre creado a su imagen Dios esta presente en nosotros mismos y en el pr\u00f3jimo como creador, redentor y art\u00edfice que lleva adelante, para acabarla, la obra que tan maravillosamente ha comenzado. Esta obra maestra es una invitaci\u00f3n a colaborar con \u00e9l, debemos ser coartifices y correveladores de su amor. Todo hombre esta llamado a convertirse en signo visible, en sacramento de la presencia de Dios, para recordar su activ\u00edsima presencia e invitar a la alabanza, a la acci\u00f3n de gracias y a la intercesi\u00f3n. La escucha de la palabra de Dios, presente en lo creado y sobre todo en el hombre, se convierte en oraci\u00f3n si adoramos y alabamos a Dios, al tiempo que demostramos, frente a toda realidad que nos circunda, la responsabilidad, que constituye una aut\u00e9ntica respuesta al Creador.<\/p>\n<p>La iniciativa mas inaudita del Padre es la encarnaci\u00f3n del Verbo eterno en Cristo Jes\u00fas. Este Verbo resuena en toda obra creada, en todos los acontecimientos de bondad, de justicia, de belleza y de aut\u00e9ntica alegr\u00eda. \u00abEl Verbo se hizo carne y habit\u00f3 con nosotros y nosotros vimos su gloria, gloria cual de unig\u00e9nito del Padre, lleno de gracia y de verdad\u00bb (Jn 1 14). Esta iniciativa del Padre exige tanto m\u00e1s nuestra gratitud y nuestra adoraci\u00f3n cuanto m\u00e1s conscientes somos de nuestra dignidad Dios nos ha amado el primero cuando \u00e9ramos pecadores, su iniciativa inmerecida imprime un tono preciso a la oraci\u00f3n de los fieles, \u00e9sta es amor agradecido, amor que debe ser digno de aquel con que Dios nos ha precedido en la encarnaci\u00f3n, en la muerte y en la resurrecci\u00f3n de Cristo. La presencia del Verbo eterno hecho carne es una gracia y una llamada a imbuir toda idea y toda acci\u00f3n de un amor capaz de corresponder de alguna forma al amor de Dios. Todas las palabras y obras de Dios adquieren esplendor y fuerza atractiva si se consideran con vistas al Verbo encarnado. \u00abPorque por \u00e9l mismo fueron creadas todas las cosas, las de los cielos y las de la tierra, lo invisible y lo visible, todo fue creado por \u00e9l y para \u00e9l; y el mismo existe antes que todas las cosas y todas en \u00e9l subsisten\u00bb (Col 1,16-17).<\/p>\n<p>Cristo no es solamente la palabra definitiva y completa del Padre \u2014palabra en la que se nos da el significado de toda obra\u2014, sino que tambi\u00e9n es la respuesta perfecta. En su humanidad, unida al Verbo eterno, Cristo responde en nombre de toda la creaci\u00f3n y tambi\u00e9n en nuestro nombre. Y as\u00ed se convierte \u00e9l en gracia para nosotros y en obligaci\u00f3n de unirnos a \u00e9l y de transformar nuestra vida para darle una respuesta aut\u00e9ntica y total, reconocida y solidaria en la salvaci\u00f3n, a la medida de su respuesta, que, en la sangre, fue la expresi\u00f3n suprema de la solidaridad.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n espec\u00edficamente cristiana esta marcada por el hecho de que Dios no se expresa nunca con palabras vac\u00edas, sino que su palabra es eficaz, es acontecimiento y es obra visible. As\u00ed pues, la oraci\u00f3n del cristiano jam\u00e1s puede disociarse de la historia de la salvaci\u00f3n y de los acontecimientos sino que debe integrarse como palabra que lleva frutos de caridad, de justicia, de creatividad y de fidelidad.<\/p>\n<p>Una forma de presencia activa de Dios la constituyen los signos de los tiempos (cf. especialmente SC 43, GS 4, UR 4). Para quien no cree y se niega a prestar su propio coraz\u00f3n a la escucha de la palabra, el libro de la historia es un libro sellado y carente de sentido. Mas para el cristiano que conoce a Cristo y reconoce en \u00e9l al se\u00f1or de la historia, los acontecimientos hist\u00f3ricos se convierten en una palabra poderosa que requiere una respuesta solidaria. Esta dimensi\u00f3n de la vida cristiana queda delineada en el Apocalipsis. \u00abVi en la mano derecha del que est\u00e1 sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Vi un \u00e1ngel poderoso, que exclamaba con fuerte voz. \u00bfQui\u00e9n es digno de abrir el libro y de romper los sellos?\u00bb (5,1 2). Y la apertura de los sellos se describe a continuaci\u00f3n en t\u00e9rminos dram\u00e1ticos y solemnes \u00abUn cordero en pie, como degollado, ten\u00eda siete cuernos y siete ojos (\u00e9stos son los Siete Esp\u00edritus de Dios, enviados por todo el mundo). Se acerco y tomo el libro de la derecha del que es taba sentado en el trono. Cuando hubo tomado el libro, los cuatro animales y los veinticuatro ancianos se prosternaron delante del cordero, teniendo cada uno en la mano un arpa y copas de oro llenas de perfumes (las oraciones de los santos). Ellos cantaban un c\u00e1ntico nuevo. Tu eres digno de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque has sido degollado y has rescatado para Dios con tu sangre a los hombres de toda tribu, lengua y pueblo y naci\u00f3n. Tu has hecho para nuestro Dios un Reino de Sacerdotes reinando sobre la tierra\u00bb (5,6-10). As\u00ed pues, cuando el cordero abre los sellos no aparecen cartas escritas, sino acontecimientos de la historia, que manifiestan un significado profundo y ofrecen \u00ablas oraciones de los santos\u00bb.<\/p>\n<p>En la sensibilidad a los signos de los tiempos y en la vida solidaria y responsable radica el car\u00e1cter propio de los cristianos, reino de sacerdotes. Esta dimensi\u00f3n hace evidente la imposibilidad de que la oraci\u00f3n cristiana se reduzca a una simple recitaci\u00f3n de formulas. Ante el creyente se abre siempre la perspectiva y el programa del \u00abPadrenuestro\u00bb. El es vida integraci\u00f3n entre fe y vida por la vigilancia frente a los signos de los tiempos y por la prontitud de una respuesta personal y solidaria.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr8\"><\/a><br \/>2 El papel de la Sagrada Escritura.<\/strong><\/p>\n<p>La Sagrada Escritura es palabra de Dios de forma privilegiada. Sin una actitud de disponibilidad a la respuesta, no se la puede meditar ni resulta provechosa. No olvidemos que la Escritura narra la historia de las relaciones de Dios con el g\u00e9nero humano y de este g\u00e9nero humano \u2014formado de santos, profetas y- pecadores\u2014 con Dios. Por eso habla a cuantos permanecen integrados voluntariamente en esta historia y est\u00e1n dispuestos a ser coagentes de la misma junto con Cristo y con los santos<\/p>\n<p>El estudio cient\u00edfico de la Escritura presta un servicio precioso a la misma oraci\u00f3n y a una vida inspirada en ella, porque ayuda a comprender la din\u00e1mica de la historia de la salvaci\u00f3n y las circunstancias concretas en las que Dios habla y solicita una respuesta existencial y orante. Quien lee la Biblia esperando \u00fanicamente recibir consuelo de ella sin estar dispuesto a corresponderle como coautor de la historia salv\u00edfica, quebranta la din\u00e1mica de la palabra divina y ve esfumarse su propia meta. Pero tampoco el que estudia el texto sagrado con actitud cr\u00edtica sin esp\u00edritu de oraci\u00f3n se encuentra en la longitud de onda que permite captar su aut\u00e9ntico significado.<\/p>\n<p>Todos, al menos una vez en nuestra vida deber\u00edamos sentir la exigencia de leer la Biblia entera con especial atenci\u00f3n, porque ella nos ense\u00f1a a escuchar y a responder con toda nuestra vida Entonces ser\u00eda para nosotros lo que debe ser una escuela de oraci\u00f3n. No todas las oraciones del Antiguo Testamento representan para el cristiano una respuesta adecuada a Dios. La situaci\u00f3n del Antiguo Testamento es distinta de la nuestra. Algunas de aquellas oraciones muestran todav\u00eda la penumbra de la \u00e9poca de la espera. Pero la imperfecci\u00f3n misma de aquellos sentimientos debe transformarse en motivo de gratitud por el don de la luz que hemos recibido en Cristo. Y no se olvide que aquella imperfecci\u00f3n refleja la lenta trayectoria de la conversi\u00f3n de cada hombre, incluso del hombre de hoy. El hecho de que nuestra imperfecci\u00f3n pueda compararse de alguna forma con la de los santos del Antiguo Testamento, debe ser motivo de confusi\u00f3n y de humilde prop\u00f3sito ante la gracia superabundante de Cristo, debemos aprender a orar como Cristo nos ha ense\u00f1ado y como los grandes santos de la nueva alianza lo han experimentado. Antes de leer la Escritura pong\u00e1monos en presencia de Dios con plena conciencia y recordemos que por medio de ella quiere el Se\u00f1or hablarnos e invitarnos a dar una respuesta en todas las circunstancias en que se encuentre nuestra vida. Si no reflexionamos sobre el significado de la palabra que nos es dirigida y sobre las exigencias que implica para nuestra vida no es una lectura y es cucha aut\u00e9nticas.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr9\"><\/a><br \/>3 El papel de la comunidad de fe. <\/strong><\/p>\n<p>El creyente no parte de cero en su oraci\u00f3n Es siempre un ser que ha renacido en la comunidad de fe, de esperanza, de amor y de alabanza de Dios. Tambi\u00e9n \u00e9sta es una iniciativa gratuita de Dios, una invitaci\u00f3n al reconocimiento y a la docilidad. A la comunidad nos unimos en la escucha de la palabra de Dios en la b\u00fasqueda de los signos de los tiempos, en la respuesta cultual y existencial. Tanto mas eficaz ser\u00e1 para nosotros el apoyo de la comunidad cuanto m\u00e1s dispuestos estemos a dar nuestra aportaci\u00f3n a su vida de fe y de compromiso total y a su culto, recordando que en la comunidad se manifiesta para nosotros la plena comuni\u00f3n de los santos. Esta comuni\u00f3n no se olvida precisamente en la eventualidad de que la comunidad visible se manifieste como comunidad d\u00e9bil y pecadora.<\/p>\n<p>La conciencia de la uni\u00f3n con todos los santos aumenta nuestra confianza en la oraci\u00f3n y al mismo tiempo nos impele a la solidaridad tanto en la oraci\u00f3n como en la vida. La gratitud por la intercesi\u00f3n de los santos ser\u00e1 una raz\u00f3n para interceder por todos los hombres.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr10\"><\/a><br \/>4 El papel del pobre.<\/strong><\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n prof\u00e9tica la oraci\u00f3n es un descubrimiento de la palabra que Dios dirige mediante el pobre. La acogida humilde agradecida y generosa del pobre es un progreso en el conocimiento de Dios y en la verdadera oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El hombre imagen de Dios, nos rev\u00e9 la el rostro divino si nos acercamos al pr\u00f3jimo con un amor generoso y desinteresado. Si aceptamos al otro esperando de el una posible recompensa, no se dar\u00e1 verdadera trascendencia del yo hacia el otro. En cambio, si servimos humildemente al pobre reconociendo su derecho a nuestra solidaridad en su dignidad y en su miseria, entonces escuchamos verdaderamente la voz de Dios, la cual procede tanto de lo alto como de lo bajo. Este es uno de los pensamientos centrales de la filosof\u00eda y de la teolog\u00eda de Manuel Levinas \u00abEl otro que en tanto otro se sit\u00faa en una dimensi\u00f3n de altura y de abatimiento \u2014glorioso abatimiento\u2014, tiene la cara del pobre, del extranjero, de la viuda y del hu\u00e9rfano y, a la vez, del Se\u00f1or llamado a investir y a justificar mi libertad\u00bb.<\/p>\n<p>Quien reconoce en el pobre la dignidad y el derecho de ser amado y ayudado supera el propio yo y se hace persona en di\u00e1logo, mientras el otro se formula la invitaci\u00f3n mas gloriosa y urgente a responder. Respondiendo de esta forma al pobre se responde a Dios y se llega a un conocimiento mas profundo de la trascendencia divina, condici\u00f3n necesaria para una oraci\u00f3n especificamente cristiana. Y es sumamente conveniente que recordemos siempre que esta oraci\u00f3n es posible a todo hombre de buena voluntad<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr11\"><\/a><br \/>IV La centralidad de la Eucarist\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>Lo que hemos dicho hasta aqu\u00ed sobre la oraci\u00f3n espec\u00edficamente cristiana, encuentra su punto central en la eucarist\u00eda. En ella adoramos al Padre en Cristo con Cristo y por Cristo en ella recibimos el don del Esp\u00edritu que al mismo tiempo nos hace capaces de acoger tal don supremo y de transformar nos nosotros mismos en don. La eucarist\u00eda es el centro del culto de la Iglesia, ella crea siempre de nuevo la comuni\u00f3n de fe, de esperanza, de caridad y de adoraci\u00f3n en esp\u00edritu y verdad.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr12\"><\/a><br \/>1 Dar gracias siempre y en todo lugar.<\/strong><\/p>\n<p>Eucarist\u00eda significa acci\u00f3n de gracias Jes\u00fas tomando el c\u00e1liz de la salvaci\u00f3n aceptando su suprema vocaci\u00f3n de Sumo Sacerdote y de v\u00edctima, \u00abdio gracias\u00bb. Al celebrar la eucarist\u00eda entramos en la misma dimensi\u00f3n. Toda perversi\u00f3n y alienaci\u00f3n entr\u00f3 en el mundo porque el g\u00e9nero humano no quiso dar gracias y se neg\u00f3 a honrar a Dios como Dios. \u00abEllos son inexcusables, porque habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, se oscureci\u00f3 su insensato coraz\u00f3n\u00bb (Rom 1 21). En la acci\u00f3n de gracias y en la adoraci\u00f3n en esp\u00edritu y verdad ofrecida por Jesucristo al Padre se cumple nuestra redenci\u00f3n. Entrando en esta dimensi\u00f3n de gratitud, el hombre se hace participe de la redenci\u00f3n y coart\u00edfice con Cristo.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil advertir la dimensi\u00f3n eucar\u00edstica en todas las partes de la misa y su manifestaci\u00f3n en todos los momentos de la vida y de la oraci\u00f3n de los fieles.<\/p>\n<p>El rito penitencial del comienzo y sus evocaciones durante la misa son una confesi\u00f3n de alabanza, un alabar al Se\u00f1or porque es bueno. Podemos recordar nuestros pecados sin desesperaci\u00f3n ni frustraci\u00f3n, porque conocemos al Redentor y reconciliador, porque sabemos que estamos redimidos y reconociendo esta redenci\u00f3n obtendremos la liberaci\u00f3n del ego\u00edsmo.<\/p>\n<p>Durante la misa ofrecemos oraciones, suplicas e intercesiones en esp\u00edritu de gratitud (cf. Flp 4,6), conscientes de que van unidas a las de Cristo y de los santos.<\/p>\n<p>Al escuchar la palabra de Dios, respondemos \u00abDamos gracias a Dios\u00bb, o bien \u00abGloria a ti Se\u00f1or\u00bb. No es posible recibir la bendici\u00f3n de la palabra de Dios sin escucharla y acogerla con esp\u00edritu de gratitud.<\/p>\n<p>La profesi\u00f3n de fe en la recepci\u00f3n gozosa y grata de la buena nueva transforma la vida en una fe agradecida que da fruto en la caridad y la justicia.<\/p>\n<p>En el ofertorio afirmamos que todo lo que somos y lo que poseemos es don de Dios. Este don tiene una dimensi\u00f3n social, y a \u00e9l debe asociarse el hombre en el servicio del reino de Dios y del pr\u00f3jimo, y solamente entreg\u00e1ndose en respuesta a Dios puede gozar de su presencia.<\/p>\n<p>Con estas disposiciones podemos entrar en la gran oraci\u00f3n eucar\u00edstica que nos muestra como v\u00eda de salvaci\u00f3n el dar gracias siempre y en todo lugar. En la proclamaci\u00f3n de la muerte y de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or se profundiza la fe en la redenci\u00f3n del sufrimiento y de la muerte. La acci\u00f3n de gracias debe estar, por tanto presente en el momento del sufrimiento y de la muerte unidos al sufrimiento y la muerte de Cristo para alabanza del Padre.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr13\"><\/a><br \/>2 Oraci\u00f3n y sacrificio de s\u00ed mismo.<\/strong><\/p>\n<p>Cristo se hace presente y se entrega en la eucarist\u00eda. Ungido por el Esp\u00edritu Santo, se entrego para gloria del Padre y por la salvaci\u00f3n de los hombres en toda su vida, y de forma particular en el momento de la muerte Cristo resucitado esta presente en el poder del Esp\u00edritu Santo y continua d\u00e1ndose y enviando este mismo Esp\u00edritu a los hombres para que sepan entregarse a la gloria de Dios Padre en el servicio del pr\u00f3jimo. Tan s\u00f3lo de esta forma el hombre participa verdaderamente en el sacrificio eucar\u00edstico y recibe la comuni\u00f3n que permite a Cristo continuar su obra salv\u00edfica en \u00e9l y por su medio. Tambi\u00e9n as\u00ed aceptamos nosotros nuestra misi\u00f3n maravillosa ser mensajeros de paz y de reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr14\"><\/a><br \/>3 La Eucarist\u00eda oraci\u00f3n y evangelizaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>La eucarist\u00eda es acci\u00f3n de gracias que responde a la proclamaci\u00f3n solemne y central del mensaje evang\u00e9lico. Si los fieles y los sacerdotes supieran celebrar y vivir el memorial de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, su vida se transformar\u00eda bajo todos los aspectos en testimonio gozoso y agradecido de la salvaci\u00f3n. Ser\u00e1, por tanto, la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica lo que decida el porvenir de la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A la Iglesia se le ha prometido, precisamente con vistas a la evangelizaci\u00f3n, la presencia particular y la asistencia del Se\u00f1or. Esta presencia tiene su punto culminante en la eucarist\u00eda, en una comunidad que da gracias por el Evangelio y que vive en \u00e9l hasta el punto de hacer de sus miembros un evangelio viviente. No habr\u00e1 nunca una crisis peligrosa para las vocaciones sacerdotales y religiosas cuando se sepa celebrar la eucarist\u00eda, proclamar el Evangelio y responder con gratitud, quien vive de esta forma sabe que la consagraci\u00f3n al servicio de la buena nueva es uno de los dones m\u00e1s grandes de Dios.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr15\"><\/a><br \/>4 El papel de los dem\u00e1s sacramentos. <\/strong><\/p>\n<p>Referidos a la eucarist\u00eda, tambi\u00e9n los dem\u00e1s sacramentos son esenciales para la oraci\u00f3n espec\u00edficamente cristiana. Los sacramentos son proclamaci\u00f3n de la buena nueva en una forma muy concreta y en un ambiente cultual. Son una intercesi\u00f3n en la comuni\u00f3n de los santos. Son oraci\u00f3n de suplica expresa da ante los signos de la promesa. Son puntos de encuentro entre la palabra de Dios que toca y transforma al hombre y su respuesta con Cristo en la comunidad de fe.<\/p>\n<p>En el bautismo el Padre, que proclam\u00f3 hijo suyo a Cristo en el bautismo del Jord\u00e1n, nos llama solemnemente para ser hijos suyos en Cristo. Confirmados por la palabra sacramental podemos atrevernos a llamar con la misma confianza \u00abPadre nuestro\u00bb al Dios omnipotente. La inserci\u00f3n en el cuerpo m\u00edstico de Cristo no nos permite olvidar la solidaridad que caracteriza a nuestra vida, por ello siempre debemos decir expl\u00edcita o impl\u00edcitamente \u00abPadre nuestro\u00bb. En el bautismo celebramos precisamente aquello que Cristo recib\u00eda en la sangre de la alianza nueva y eterna. De esta forma la oraci\u00f3n, que se apoya en \u00e9l, nos dirige constantemente hacia la eucarist\u00eda celebraci\u00f3n central y culminante de la nueva y eterna alianza que une entre si a todos los bautizados.<\/p>\n<p>En el santo crisma recibimos el sello del Esp\u00edritu Santo. La oraci\u00f3n espec\u00edficamente cristiana se expresa en el credo. \u00abCreemos en el Esp\u00edritu Santo\u00bb. La tercera persona de la Trinidad es un don personal. La oraci\u00f3n que corresponde a este don superabundante es sobre todo la oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias y de alabanza. Esta espiritualidad encuentra su traducci\u00f3n concreta en el descubrimiento del bien en nosotros y en los dem\u00e1s en el reciproco reconocimiento que nutre a la oraci\u00f3n de alabanza y de acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n del sacramento de la reconciliaci\u00f3n nos prepara a gozar de la comuni\u00f3n. Quien ha cometido un pecado mortal no puede ser digno de celebrar la eucarist\u00eda sin haber gozado antes del perd\u00f3n y de la reconciliaci\u00f3n de Dios. Pero aun en el caso de que un cristiano no cometa normalmente pecados que provoquen la muerte no por esto debe olvidarse del sacramento de la reconciliaci\u00f3n, ha de celebrarlo como confesi\u00f3n de alabanza y de acci\u00f3n de gracias. Celebrar este sacramento \u2014y as\u00ed lo subraya el nuevo rito\u2014 significa orar tanto por parte del sacerdote como por parte del penitente en un dialogo que nos abre a nuevas dimensiones personales y sociales. El sacerdote alaba y adora la misericordia divina mientras proclama en la absoluci\u00f3n y en el dialogo de fe el don de la paz. La recepci\u00f3n de este don por parte del pecador no puede dejar de expresarse en alabanza y acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n<p>La ordenaci\u00f3n sacerdotal es especialmente una efusi\u00f3n del Esp\u00edritu para que el ordenado tenga un recuerdo reconocido y pueda celebrar y vivir cada vez mas dignamente la eucarist\u00eda, con una vida que la refleja de continuo. La vocaci\u00f3n sacerdotal es en primer lugar una vocaci\u00f3n a ser hombre y maestro de oraci\u00f3n para que todo el pueblo sacerdotal de Dios pueda llegar a la adoraci\u00f3n en esp\u00edritu y verdad.<\/p>\n<p>El matrimonio entre cristianos es sacramento de forma distinta, porque los esposos reciben la certeza de la presencia de Cristo siempre que est\u00e1n unidos en su nombre. \u00abPorque as\u00ed como Dios antiguamente se adelant\u00f3 a unirse a su pueblo por una alianza de amor y de fidelidad as\u00ed ahora el Salvador de los hombres y Esposo de la Iglesia sale al encuentro de los esposos cristianos por medio del sacramento del matrimonio. Adem\u00e1s permanece con ellos para que los esposos con su mutua entrega se amen con perpetua fidelidad, como \u00e9l mismo am\u00f3 a la Iglesia y se entrego por ella\u00bb (GS 48). El recuerdo agradecido que honra la presencia eficaz de Cristo une a los esposos, a los padres y a los hijos de tal forma que cada vez los hace mas conscientes de Dios y mas abiertos entre si. Es, por lo tanto, fundamental la oraci\u00f3n de la familia. Compete a los padres iniciar a los hijos en la oraci\u00f3n que es integraci\u00f3n entre la fe y la vida.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr16\"><\/a><br \/>V Tradici\u00f3n sacerdotal y tradici\u00f3n prof\u00e9tica. <\/strong><\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr17\"><\/a><br \/>1 El papel del sacerdote. <\/strong><\/p>\n<p>El sacerdote participa de la misi\u00f3n prof\u00e9tica de Cristo sumo sacerdote. Se define como hombre de oraci\u00f3n adorador de Dios en esp\u00edritu y verdad, hombre espiritual que puede proclamar el misterio de la salvaci\u00f3n en el culto y en la vida, maestro de oraci\u00f3n espec\u00edficamente cristiana.<\/p>\n<p>Quien haya penetrado en el sentido de la precedente reflexi\u00f3n sobre el car\u00e1cter central de la eucarist\u00eda y de los sacramentos, podr\u00e1 comprender f\u00e1cilmente el car\u00e1cter central del papel sacerdotal para que todos los creyentes sepan vivir una oraci\u00f3n aut\u00e9ntica y sepan qu\u00e9 es una oraci\u00f3n autentica. Por ello creo que los seminarios deber\u00edan tener como misi\u00f3n primordial la de ser una escuela de oraci\u00f3n, de forma que los sacerdotes puedan siempre vivir en ella como hermanos y testigos visibles de su misi\u00f3n solidaria de promover el esp\u00edritu y la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr18\"><\/a><br \/>2 Las desviaciones del sacerdotalismo. <\/strong><\/p>\n<p>Ya en el Antiguo Testamento y en la misma historia de la Iglesia, se puede ver con frecuencia una t\u00edpica desviaci\u00f3n, el sacerdotalismo. No se trata, evidentemente, aqu\u00ed de lo que es nota caracter\u00edstica en el sacerdote que participa del sacerdocio prof\u00e9tico de Cristo. Se trata, por el contrario de aquellos que no son hombres plena mente espirituales o que, reunidos en grupo, se consideran como clase privilegiada y tienden a mantener a los laicos en una posici\u00f3n subordinada como seres inmaduros, provocando as\u00ed una grave desviaci\u00f3n de la oraci\u00f3n. En estas situaciones es f\u00e1cil encontrar sacerdotes muy escrupulosos en la observancia de las r\u00fabricas m\u00e1s minuciosas (que en el pasado se hab\u00edan multiplicado de forma impresionante y estaban respaldadas por penas exageradas) o en la pronunciaci\u00f3n de ciertas palabras, mientras que se olvidan de la misi\u00f3n principal la adoraci\u00f3n de Dios en esp\u00edritu y verdad. Esta desviaci\u00f3n tiene como consecuencia el reducir la oraci\u00f3n a una recitaci\u00f3n sin contacto con las alegr\u00edas, las esperanzas, las angustias y los sufrimientos de los seres humanos De esta forma viene a faltar una de las notas esenciales, cual es la integraci\u00f3n entre fe y vida.<\/p>\n<p>Precisamente en esta decadencia verdadera desintegraci\u00f3n\u2014 se manifiesta la fuerza del pecado original, es decir, de la sarx (como llamaba Pablo al ego\u00edsmo encarnado y a la tendencia decadente del hombre). All\u00ed donde falta la espontaneidad y la creatividad en la oraci\u00f3n, la \u00abcarne\u00bb toma la delantera. Este sacerdotalismo tendencia de la clase sacerdotal demasiado preocupada por su propia superioridad, comprueba la verdad de las afirmaciones de Pablo. \u201cNo es que seamos capaces por nosotros mismos de pensar algo como proveniente de nosotros, pues nuestra capacidad viene de Dios, que nos ha capacitado para ser ministros de la Nueva Alianza, no de la letra, sino del Esp\u00edritu, pues la letra mata, pero el Esp\u00edritu da vida\u00bb (2 Cor 3,5 6)<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr19\"><\/a><br \/>3 La tradici\u00f3n prof\u00e9tica.<\/strong><\/p>\n<p>Contra la degeneraci\u00f3n sacerdotalista, Dios en su misericordia envi\u00f3 a los profetas. Tambi\u00e9n hab\u00eda entre ellos sacerdotes, pero no eran mayor\u00eda. Cristo es el profeta. Y no pertenece a la clase sacerdotal. La oraci\u00f3n prof\u00e9tica brilla por la integraci\u00f3n de la fe en la vida. Todo su ser se expresa ante Dios en la aceptaci\u00f3n. \u00abAqu\u00ed estoy, Se\u00f1or ll\u00e1mame, aqu\u00ed estoy, env\u00edame\u00bb.<\/p>\n<p>Modelo de sacerdote y de todos los miembros del pueblo sacerdotal de Dios lo es siempre Cristo, profeta, el adorador del Padre en esp\u00edritu y verdad. Jes\u00fas nos ense\u00f1a la s\u00edntesis entre oraci\u00f3n y vigilancia entre amor de Dios y del pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Debemos estar reconocidos y agradecidos por la bondad de Dios, que contin\u00faa mandando profetas, hombres y mujeres que se distinguen por su espontaneidad y por la creatividad de su oraci\u00f3n, por el sentido del presente, por la meditaci\u00f3n orante. All\u00ed donde se vive la tradici\u00f3n prof\u00e9tica no existe el penoso complejo de inseguridad. La oraci\u00f3n prof\u00e9tica es el distintivo del pueblo de Dios peregrinante, que camina tras el Se\u00f1or de la historia. Sobre todo en tiempo de profundas transformaciones culturales y sociales, debemos recurrir a Cristo como profeta y comprobar nuestra continuidad con la historia prof\u00e9tica de la Iglesia.<\/p>\n<p><strong><a id=\"NdEOr20\"><\/a><br \/>VI Las devociones.<\/strong><\/p>\n<p>Ser\u00eda una p\u00e9rdida el olvidarnos de las devociones que la piedad popular ha hecho tradicionales. En ellas, si se celebran con esp\u00edritu adecuado, se encuentra la riqueza de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para un cat\u00f3lico contar\u00e1 siempre con su estima la visita al Sant\u00edsimo Sacramento. La renovaci\u00f3n lit\u00fargica nos ha hecho mas conscientes del car\u00e1cter central de la misma celebraci\u00f3n eucar\u00edstica, en la que no deber\u00e1 faltar la comuni\u00f3n. Pero esto no ha de ser motivo para que olvidemos la visita al Sant\u00edsimo Sacramento. La presencia humilde y continua de Cristo en el tabern\u00e1culo, siempre dispuesto a recibir y visitar a los enfermos, podr\u00e1 refrescar nuestra memoria agradecida. La mera presencia ante aquel que se queda con nosotros puede traernos paz, alegr\u00eda y muchas veces un gran entusiasmo, que se expresa en la oraci\u00f3n afectiva. La visita al Sant\u00edsimo Sacramento es una continuaci\u00f3n contemplativa de la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica y nos prepara a la siguiente. Del mismo modo debe estimarse la bendici\u00f3n eucar\u00edstica, en ella alabamos la encarnaci\u00f3n, la muerte y la resurrecci\u00f3n de Cristo en espera de su venida fuente de toda bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde los tiempos de san Francisco, el v\u00eda crucis ha dado frutos abundantes en la vida de muchos cristianos. Es una devoci\u00f3n f\u00e1cil y atractiva, que radica tambi\u00e9n de forma contemplativa en la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica.<\/p>\n<p>Entre las devociones m\u00e1s agradables de los cristianos \u2014especialmente de los cat\u00f3licos y de los ortodoxos\u2014 se cuenta la veneraci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda mediante la meditaci\u00f3n o el canto del Magn\u00edficat, oraci\u00f3n magistral de Mar\u00eda, reina de los profetas. Tambi\u00e9n el rosario, si se lo recita meditando verdaderamente los misterios principales de nuestra salvaci\u00f3n patentiza su relaci\u00f3n con la eucarist\u00eda. Pero es importante que no sea una recitaci\u00f3n mec\u00e1nica de padrenuestros y avemar\u00edas. Debe haber tiempo suficiente para leer el relato evang\u00e9lico del misterio y tiempo suficiente para la meditaci\u00f3n y la oraci\u00f3n espont\u00e1nea, que nos lleven a la recitaci\u00f3n recogida de las f\u00f3rmulas tradicionales de oraci\u00f3n. El Vat. II afirma: \u00abLa participaci\u00f3n en la sagrada liturgia no abarca toda la vida espiritual. En efecto, el cristiano, llamado a orar en com\u00fan, debe, no obstante, entrar tambi\u00e9n en su cuarto para orar al Padre en secreto; m\u00e1s a\u00fan, debe orar sin tregua, seg\u00fan ense\u00f1a el Ap\u00f3stol\u00bb (SC 12). Adem\u00e1s, el concilio a\u00f1ade normas directivas para la profundizaci\u00f3n y la renovaci\u00f3n de todas las devociones y de los ejercicios piadosos: \u00abSe recomiendan encarecidamente los ejercicios piadosos del pueblo cristiano, con tal que sean conformes a las leyes y a las normas de la Iglesia&#8230; Ahora bien, es preciso que estos mismos ejercicios se organicen teniendo en cuenta los tiempos lit\u00fargicos, de modo que vayan de acuerdo con la sagrada liturgia, en cierto modo deriven de ella y a ella conduzcan al pueblo, ya que la liturgia por su naturaleza est\u00e1 muy por encima de ellos\u00bb (SC 13).<\/p>\n<p>B. H\u00e4ring<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oraci\u00f3n: todos los derechos, Nuevo diccionario de espiritualidad. Ed. Paulinas. 1015-1024 ORACI\u00d3N Sumario:I Definici\u00f3n de la oraci\u00f3nII El car\u00e1cter espec\u00edficamente cristiano de la oraci\u00f3n \u00a0 \u00a01 Abba Padre\u00a0 \u00a02 Oraci\u00f3n en Cristo y a Cristo \u00a0 \u00a03 Creo en el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6317\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[22],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1DT","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6317"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6317"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6317\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6323,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6317\/revisions\/6323"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}