{"id":6349,"date":"2022-07-05T00:09:49","date_gmt":"2022-07-05T06:09:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6349"},"modified":"2022-07-01T15:11:40","modified_gmt":"2022-07-01T21:11:40","slug":"lectio-mar-5-de-jul-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6349","title":{"rendered":"Lectio mar, 5 de jul, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo ordinario<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>\u00a1Oh, Dios!, que por medio de la humillaci\u00f3n de tu Hijo levantaste a la humanidad ca\u00edda; concede a tus fieles la verdadera alegr\u00eda, para que, quienes han sido librados de la esclavitud del pecado, alcancen tambi\u00e9n la felicidad eterna. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 9,32-38<\/h2>\n<p>Llevaron ante Jes\u00fas a un hombre mudo, que estaba pose\u00eddo por el demonio. Jes\u00fas expuls\u00f3 al demonio y el mudo habl\u00f3. La multitud, maravillada, dec\u00eda: \u00abNunca se hab\u00eda visto nada semejante en Israel\u00bb. Pero los fariseos dec\u00edan: \u00abExpulsa a los demonios por autoridad del pr\u00edncipe de los demonios\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y los pueblos, ense\u00f1ando en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y dolencia. Al ver a las multitudes, se compadec\u00eda de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abLa cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por lo tanto, al due\u00f1o de la mies que env\u00ede trabajadores a sus campos\u00bb.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<ul>\n<li>El evangelio de hoy presenta tres hechos: (a) la curaci\u00f3n de un endemoniado mudo (Mt 9,32-34) y (b) un resumen de las actividades de Jes\u00fas (Mt 9,35-38). Estos dos episodios enmarcan la parte narrativa de los cap\u00edtulos 8 y 9 del evangelio de Mateo, en la que el evangelista trata de mostrar c\u00f3mo Jes\u00fas practicaba las ense\u00f1anzas dadas en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a (Mt 5 a 7). En el cap\u00edtulo 10, cuya meditaci\u00f3n empieza en el evangelio de ma\u00f1ana, veremos el segundo gran discurso de Jes\u00fas: el Serm\u00f3n de la Misi\u00f3n (Mt 10,1-42).<\/li>\n<li>Mateo 9,32-33a: La curaci\u00f3n de un mudo. En un \u00fanico vers\u00edculo, Mateo nos dice que un endemoniado mudo fue presentado ante Jes\u00fas, y que Jes\u00fas expulsa el demonio y el mudo empieza de nuevo a hablar. Lo que impresiona en la actitud de Jes\u00fas, aqu\u00ed y en todos los cuatro evangelios, es el cuidado y el cari\u00f1o con las personas enfermas. Las enfermedades eran muchas, y no exist\u00eda la seguridad social. Las enfermedades no eran s\u00f3lo corporales: mudez, par\u00e1lisis, lepra, ceguera y muchos otros males. En el fondo, estos males eran apenas una manifestaci\u00f3n de un mal mucho m\u00e1s amplio y profundo que arruinaba la salud de la gente, a saber, el abandono total y el estado deprimente y no humano en que se ve\u00eda obligada a vivir. Las actividades y las curaciones de Jes\u00fas se dirig\u00edan no s\u00f3lo contra las deficiencias corporales, sino tambi\u00e9n y sobre todo contra ese mal mayor del abandono material y espiritual en que la gente se ve\u00eda obligada a pasar los pocos a\u00f1os de su vida. Pues, adem\u00e1s de la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica que robaba la mitad de los ingresos familiares, la religi\u00f3n oficial de la \u00e9poca, en vez de ayudar a la gente a encontrar en Dios la fuerza y a tener esperanza, ense\u00f1aba que las enfermedades eran un castigo de Dios por el pecado. Aumentaba en la gente el sentimiento de exclusi\u00f3n y de condena. Jes\u00fas hac\u00eda lo contrario. La acogida llena de ternura y la curaci\u00f3n de los enfermos formaban parte del esfuerzo m\u00e1s amplio para rehacer la relaci\u00f3n humana entre las personas y reestablecer la convivencia comunitaria en los poblados y en las aldeas de su tierra, Galilea.<\/li>\n<li>Mateo 9,33b-34: La doble interpretaci\u00f3n de la curaci\u00f3n del mudo. Ante la curaci\u00f3n del endemoniado mudo, la reacci\u00f3n de la gente es de admiraci\u00f3n y de gratitud: \u201c\u00a1Nunca se vio cosa semejante en Israel!\u201d La reacci\u00f3n de los fariseos es de desconfianza y de malicia: \u201cPor el pr\u00edncipe de los demonios expulsa a los demonios\u201d No pudiendo negar los hechos que producen la admiraci\u00f3n de la gente, la \u00fanica manera que los fariseos tienen para neutralizar la influencia de Jes\u00fas ante la gente es atribuir la expulsi\u00f3n al poder del maligno. Marcos trae una larga argumentaci\u00f3n de Jes\u00fas para poner de manifiesto la malicia y la falta de coherencia de la interpretaci\u00f3n de los fariseos (Mc 3,22-27). Mateo no trae ninguna respuesta de Jes\u00fas a la interpretaci\u00f3n de los fariseos, pues cuando la malicia es evidente, la verdad brilla por s\u00ed misma.<\/li>\n<li>Mateo 9,35: Incansable, Jes\u00fas recurre los poblados. Es bonita la descripci\u00f3n de la actividad incansable de Jes\u00fas, en la que se manifiesta la doble preocupaci\u00f3n a la que aludimos: la acogida llena de ternura y la curaci\u00f3n de los enfermos: \u201cJes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y poblados ense\u00f1ando en las sinagogas, propagando la Buena Nueva del Reino, y curando todo tipo de dolencia y enfermedad\u201d. En los cap\u00edtulos anteriores, Mateo hab\u00eda aludido ya a esta actividad ambulante de Jes\u00fas por los poblados de Galilea (Mt 4,23-24; 8,16).<\/li>\n<li>Mateo 9,36: La compasi\u00f3n de Jes\u00fas. \u201cY al ver la muchedumbre, sinti\u00f3 compasi\u00f3n por ella porque estaban vejados y abatidos, como ovejas sin pastor\u201d. Los que deb\u00edan ser los pastores no eran pastores, no cuidaban del reba\u00f1o. Jes\u00fas trata de ser el pastor (Jn 10,11-14). Mateo ve aqu\u00ed la realizaci\u00f3n de la profec\u00eda del Siervo de Yahv\u00e9 \u201cPero \u00e9l soportaba nuestros sufrimientos y cargaba con nuestras dolencias\u201d (Mt 8,17 e Is 53,4). Al igual que Jes\u00fas, la gran preocupaci\u00f3n del Siervo era \u201cencontrar una palabra de consuelo para quien estaba desanimado\u201d (Is 50,4). La misma compasi\u00f3n para con el pueblo abandonado, Jes\u00fas la mostr\u00f3 en ocasi\u00f3n de la multiplicaci\u00f3n de los panes: son como ovejas sin pastor (Mt 15,32). El evangelio de Mateo tiene una preocupaci\u00f3n constante en revelar a los jud\u00edos convertidos de las comunidades de Galilea y de Siria que Jes\u00fas es el Mes\u00edas anunciado por los profetas. Por esto, frecuentemente, muestra c\u00f3mo en las actividades de Jes\u00fas se realizan las profec\u00edas (cf. Mt 1,23; 2,5.15.17.23; 3,3; 4,14-16; etc.).<\/li>\n<li>Mateo 9,37-38: La mies es mucha y los obreros son pocos. Jes\u00fas transmite a los disc\u00edpulos la preocupaci\u00f3n y la compasi\u00f3n que lo animan por dentro: \u00abLa mies es mucha y los obreros son pocos. Rogad, pues, al due\u00f1o de la mies que env\u00ede obreros a su mies.\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<ul>\n<li>Compasi\u00f3n ante la multitud cansada y hambrienta. En la historia de la humanidad, nunca hubo tanta gente cansada y hambrienta como ahora. La TV divulga los hechos, pero no ofrece respuesta. Los cristianos \u00bftenemos esa misma compasi\u00f3n de Jes\u00fas y sabemos irradiarlas a los dem\u00e1s?<\/li>\n<li>La bondad de Jes\u00fas para con los pobres molestaba a los fariseos. Ellos recurren a la malicia para deshacer y neutralizar el malestar causado por Jes\u00fas. \u00bfHay muchas actitudes buenas en las personas que me incomodan? \u00bfC\u00f3mo las interpreto: con admiraci\u00f3n agradecida como la gente o con malicia como los fariseos?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>\u00a1Cantadle, ta\u00f1ed para \u00e9l, recitad todas sus maravillas; gloriaos en su santo nombre, se alegren los que buscan a Yahv\u00e9! (Sal 105,2-3)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo ordinario Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh, Dios!, que por medio de la humillaci\u00f3n de tu Hijo levantaste a la humanidad ca\u00edda; concede a tus fieles la verdadera alegr\u00eda, para que, quienes han sido librados de la esclavitud del pecado, alcancen tambi\u00e9n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6349\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1Ep","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6349"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6349"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6350,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6349\/revisions\/6350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}