{"id":6409,"date":"2022-07-31T00:01:10","date_gmt":"2022-07-31T06:01:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6409"},"modified":"2022-07-05T12:56:36","modified_gmt":"2022-07-05T18:56:36","slug":"lectio-dom-31-de-jul-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6409","title":{"rendered":"Lectio Dom, 31 de jul, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La preocupaci\u00f3n por las riquezas<br \/><\/em><em>alejan de Dios e impiden servir al pr\u00f3jimo Lucas 12. 13-21<\/em><\/p>\n<h2>Recoj\u00e1monos en oraci\u00f3n \u2013 Statio<\/h2>\n<p>Aqu\u00ed estamos delante de ti, \u00a1oh, Esp\u00edritu Santo! Sentimos el peso de nuestras debilidades, pero estamos todos reunidos en tu nombre; ven, as\u00edstenos, ven a nuestros corazones; ens\u00e9\u00f1anos t\u00fa lo que debemos hacer, mu\u00e9stranos t\u00fa el camino a seguir, realiza en nosotros todo cuanto te pedimos. T\u00fa seas s\u00f3lo el que nos sugiera y gu\u00ede en nuestras decisiones, porque t\u00fa s\u00f3lo con Dios Padre y con su Hijo, tienes un nombre santo y glorioso; no permitas que por nosotros sea da\u00f1ada la justicia, t\u00fa que amas el orden y la paz; no nos desv\u00ede la ignorancia; no nos vuelva parciales la humana simpat\u00eda, no seamos influenciados por cargos o personas; tennos sujetos a ti y nunca nos separaremos de la verdad; haz que reunidos en tu santo nombre, sepamos contemplar bondad y ternura juntos, de modo que hagamos todo en armon\u00eda contigo, en la esperanza de que por el fiel cumplimiento del deber se nos den los premios eternos . Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>Lectura orante de la Palabra \u2013 Lectio<\/h2>\n<p><em>Del evangelio como lo cuenta Lucas<\/em><\/p>\n<p>Hall\u00e1ndose Jes\u00fas en medio de una multitud, un hombre le dijo: \u00abMaestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia\u00bb. Pero Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00abAmigo, \u00bfqui\u00e9n me ha puesto como juez en la distribuci\u00f3n de herencias?\u00bb.<\/p>\n<p>Y dirigi\u00e9ndose a la multitud, dijo: \u00abEviten toda clase de avaricia, porque la vida del hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s les propuso esta par\u00e1bola: \u00abUn hombre rico obtuvo una gran cosecha y se puso a pensar: &#8216;\u00bfQu\u00e9 har\u00e9, porque no tengo ya en d\u00f3nde almacenar la cosecha? Ya s\u00e9 lo que voy a hacer: derribar\u00e9 mis graneros y construir\u00e9 otros m\u00e1s grandes para guardar ah\u00ed mi cosecha y todo lo que tengo. Entonces podr\u00e9 decirme: Ya tienes bienes acumulados para muchos a\u00f1os; descansa, come, bebe y date a la buena vida&#8217;. Pero Dios le dijo: &#8216;\u00a1Insensato! \u00c9sta misma noche vas a morir. \u00bfPara qui\u00e9n ser\u00e1n todos tus bienes?&#8217;. Lo mismo le pasa al que amontona riquezas para s\u00ed mismo y no se hace rico de lo que vale ante Dios\u00bb.<\/p>\n<h2>Rumiar la Palabra \u2013 Meditatio<\/h2>\n<p>Claves de lectura:<\/p>\n<p>El texto propuesto por la liturgia para este Domingo 18\u00ba del tiempo ordinario, forma parte de un discurso bastante largo de Jes\u00fas sobre la confianza en Dios que quita todo temor (Lc 12, 6-7) y sobre el abandono en la providencia de Dios (Lc 12, 22-32). El pasaje de hoy en efecto est\u00e1 precisamente en medio de estos dos textos. He aqu\u00ed algunas ense\u00f1anzas dadas por Jes\u00fas, antes de que fuese interrumpido por aquel \u201c uno de la gente\u201d (Lc 12, 13), sobre esta confianza y abandono:<\/p>\n<p>Lc 12, 4-7: \u00abOs digo a vosotros, amigos m\u00edos: No tem\u00e1is a los que matan el cuerpo, y despu\u00e9s de esto no pueden hacer m\u00e1s. Os\u00a0 mostrar\u00e9\u00a0 a\u00a0 qui\u00e9n\u00a0 deb\u00e9is\u00a0 temer:\u00a0 temed\u00a0 a Aquel que, despu\u00e9s de\u00a0 matar,\u00a0 tiene\u00a0 poder para arrojar a la gehenna;\u00a0 s\u00ed, os repito:\u00a0 temed\u00a0 a \u00e9se. \u00ab\u00bfNo se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos est\u00e1 olvidado ante Dios. Hasta los cabellos de vuestra cabeza est\u00e1n todos contados. No tem\u00e1is; val\u00e9is m\u00e1s que muchos pajarillos.<\/p>\n<p>Lc 12, 11-12: \u00abCuando os lleven a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocup\u00e9is de c\u00f3mo o con qu\u00e9 os defender\u00e9is, o qu\u00e9 dir\u00e9is, porque el Esp\u00edritu Santo os ense\u00f1ar\u00e1 en aquel mismo momento lo que conviene decir.\u00bb\u00a0 Es exactamente en\u00a0 este punto cuando el hombre interrumpe el discurso de Jes\u00fas, mostrando su preocupaci\u00f3n sobre cuestiones de herencia (Lc 12,13). Jes\u00fas predica que no hay \u201cque tener temor de los que matan el cuerpo y despu\u00e9s no pueden hacer nada\u00a0\u00a0\u00a0 m\u00e1s\u201d (Lc 12,4), y este hombre no percibe el significado de las palabras de Jes\u00fas dirigidas a aqu\u00e9llos que \u00c9l reconoce como \u201cmis amigos\u201d (Lc 12,4). Por el evangelio de Juan sabemos que, amigo de Jes\u00fas es aqu\u00e9l que conoce a Jes\u00fas. En otras palabras, conoce todo lo que \u00c9l ha o\u00eddo del Padre (Jn 15,15). El amigo de Jes\u00fas deber\u00eda saber que su Maestro est\u00e1 radicado en Dios (Jn 1,1), y que su \u00fanica preocupaci\u00f3n consiste s\u00f3lo en intentar\u00a0 hacer\u00a0 la\u00a0 voluntad de aqu\u00e9l que lo ha enviado (Jn 4, 34). La amonestaci\u00f3n y el ejemplo de Jes\u00fas a sus amigos es el de no afanarse por las cosas materiales, porque \u201c la vida vale m\u00e1s que el alimento y el cuerpo m\u00e1s que el vestido\u201d (Mt 6,25). En un contexto escatol\u00f3gico Jes\u00fas aconseja: \u201cMirad a vosotros mismos, para que vuestros corazones no se emboten con la cr\u00e1pula, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida\u201d (Lc 21.34).<\/p>\n<p>Por eso, la pregunta de aquel hombre que pide a Jes\u00fas que diga a su \u201chermano que divida la herencia\u201d (Lc 12,13) es superflua delante del Se\u00f1or. Jes\u00fas rechaza hacer de juez entre las partes (Lc 12, 14), como en el caso de la mujer ad\u00faltera (Jn 8, 2-11). Se nota que para Jes\u00fas no tiene importancia cu\u00e1l de los dos tiene raz\u00f3n. \u00c9l se mantiene neutral en la cuesti\u00f3n entre los dos hermanos, porque su reino no es de este mundo (Jn 18,36).<\/p>\n<p>Este comportamiento de Jes\u00fas refleja la imagen que nos da Lucas del Se\u00f1or manso y humilde. La acumulaci\u00f3n de los bienes materiales, la herencia, la fama, el poder, no entra en la escala de valores de Jes\u00fas. \u00c9l, en efecto, usa el problema de los dos hermanos para subrayar que la \u201cvida no depende de los bienes\u201d (Lc 12,15), aunque sean abundantes.<\/p>\n<p>Seg\u00fan su costumbre, tambi\u00e9n aqu\u00ed Jes\u00fas ense\u00f1a por medio de una par\u00e1bola, en la cu\u00e1l nos presenta \u201cun hombre rico\u201d (Lc 12,16), nosotros dir\u00edamos, un rico inconsciente que no sabe qu\u00e9 hacer de sus bienes tan abundantes (Lc 12,17). Nos recuerda este tal, al rico epul\u00f3n que todo encerrado en s\u00ed mismo no se acuerda de la miseria de L\u00e1zaro (Lc 16,1- 31). Ciertamente, que a este hombre rico no lo podemos definir como justo. Justo es aquel que, como Job, comparte con los pobres los bienes recibidos de la providencia de Dios: \u201cporque socorr\u00eda al pobre que ped\u00eda ayuda, al hu\u00e9rfano que no ten\u00eda a nadie. La bendici\u00f3n del que mor\u00eda descend\u00eda sobre m\u00ed y en el coraz\u00f3n de la viuda infund\u00eda el gozo\u201d (Job 29, 12-13). El rico de la par\u00e1bola es un hombre necio (Lc 12,20), que tiene el coraz\u00f3n lleno de los bienes recibidos, sin acordarse de Dios, sumo y \u00fanico bien. \u00c9l, \u201c acumula tesoros para s\u00ed, y no se enriquece ante Dios\u201d (Lc 12,21). En su necedad \u00e9l no cae en la cuenta de que todo le viene dado por la providencia de Dios, no s\u00f3lo los bienes, sino tambi\u00e9n la misma vida. Lo hace notar la terminolog\u00eda usada en la par\u00e1bola:<\/p>\n<p>La cosecha: \u201cLos campos [\u2026] dieron mucho fruto\u201d (Lc 12.16). La vida: \u201cesta noche te reclamar\u00e1n el alma\u201d (Lc 12,20).<\/p>\n<p>No es la riqueza en s\u00ed misma la que constituye la necedad de este hombre, sino su avaricia que revela su locura. Pues \u00e9l dice: \u201cAlma m\u00eda, tienes a disposici\u00f3n muchos bienes, por muchos a\u00f1os; descansa, come , bebe y date la buena vida\u201d (Lc 12,19).<\/p>\n<p>La conducta del sabio, por el contrario, es muy diferente. Lo vemos por ejemplo encarnado en la persona de Job, que exclama con serenidad: \u201c\u00a1Desnudo sal\u00ed del seno\u00a0 de mi madre, y desnudo regresar\u00e9. El Se\u00f1or lo ha dado , el Se\u00f1or lo ha quitado, bendito sea el nombre del Se\u00f1or!\u201d (Job 1,21). La tradici\u00f3n sapiencial nos trae muchas ense\u00f1anzas sobre la conducta del justo ante la riqueza: Prov 27,1; Ecle 11.19; Eclo 2,17-23; 5,17-6,2. Tambi\u00e9n el Nuevo Testamento nos amonesta sobre esto: Mt 6,19-34; 1Cor 15, 32; Sant 4; 13-15; Ap 3, 17-18.<\/p>\n<p>Preguntas para orientar la meditaci\u00f3n y actualizaci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfQu\u00e9 te ha llamado m\u00e1s la atenci\u00f3n en este pasaje y en la reflexi\u00f3n?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 te dice el hecho de que Jes\u00fas permanezca neutral ante la cuesti\u00f3n del hombre rico?<\/li>\n<li>\u00bfCrees que la avaricia tiene algo que ver con la condici\u00f3n social en la que uno se encuentra?<\/li>\n<li>\u00bfCrees en la providencia divina?<\/li>\n<li>\u00bfEres consciente de que lo que tienes viene de Dios, o te sientes due\u00f1o absoluto de tus bienes?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Oratio<\/h2>\n<p><em>1Cr\u00f3nicas 29: 10,19<\/em><\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Bendito t\u00fa, oh, Yahv\u00e9, Dios de nuestro padre Israel, desde siempre hasta siempre! Tuya, oh, Yahv\u00e9, es la grandeza, la fuerza, la magnificencia, el esplendor y la majestad; pues tuyo es cuanto hay en el cielo y en la tierra. Tuyo, oh, Yahv\u00e9, es el reino; t\u00fa te levantas por encima de todo. De ti proceden las riquezas y la gloria. T\u00fa lo gobiernas todo; en tu mano est\u00e1n el poder y la fortaleza, y es tu mano la que todo lo engrandece y a todo da consistencia. Pues bien, oh, Dios nuestro, te celebramos y alabamos tu Nombre magn\u00edfico. Pues, \u00bfqui\u00e9n soy yo y qui\u00e9n es mi pueblo para que podamos ofrecerte estos donativos? Porque todo viene de ti, y de tu mano te lo damos. Porque forasteros y hu\u00e9spedes somos delante de ti, como todos nuestros padres; como sombras son nuestros d\u00edas sobre la tierra y no hay esperanza. Yahv\u00e9, Dios nuestro, todo este grande acopio que hemos preparado para edificarte un templo para tu santo Nombre viene de tu mano y tuyo es todo. Bien s\u00e9, Dios m\u00edo, que t\u00fa pruebas los corazones y amas la rectitud; por eso te he ofrecido voluntariamente todo esto con rectitud de coraz\u00f3n, y ahora veo con regocijo que tu pueblo, que est\u00e1 aqu\u00ed, te ofrece espont\u00e1neamente sus dones. Oh, Yahv\u00e9, Dios de nuestros padres Abrah\u00e1n, Isaac e Israel, conserva esto perpetuamente para formar los pensamientos en el coraz\u00f3n de tu pueblo y dirige t\u00fa su coraz\u00f3n hacia ti. Da a mi hijo Salom\u00f3n un coraz\u00f3n perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus instrucciones y tus preceptos, para que todo lo ponga por obra y edifique el alc\u00e1zar que yo te he preparado.\u00bb<\/p>\n<h2>Contemplatio<\/h2>\n<p><em>Salmo 119:36-37<\/em><\/p>\n<p>Inclina mi coraz\u00f3n a tus dict\u00e1menes, y no a ganancias injustas.<br \/>Aparta mis ojos de la vanidad, hazme vivir por tu palabra.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La preocupaci\u00f3n por las riquezasalejan de Dios e impiden servir al pr\u00f3jimo Lucas 12. 13-21 Recoj\u00e1monos en oraci\u00f3n \u2013 Statio Aqu\u00ed estamos delante de ti, \u00a1oh, Esp\u00edritu Santo! 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