{"id":6412,"date":"2020-07-13T10:34:21","date_gmt":"2020-07-13T16:34:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6412"},"modified":"2022-07-13T11:12:49","modified_gmt":"2022-07-13T17:12:49","slug":"diario-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6412","title":{"rendered":"Diario"},"content":{"rendered":"\n<p>.<br \/><strong>\u00cdndice: Santa Teresa de Jes\u00fas de los Andes, Diario<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"#STADr1\">1 Resumen y divisi\u00f3n de mi vida<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr2\">2 Regalona de todos. Mi familia<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr3\">3 Deseos de comulgar. El colegio: 1906<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr4\">4 Muri\u00f3 mi abuelito: 1907<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr5\">5 Mi devoci\u00f3n a la Virgen. Preparaci\u00f3n para mi Primera Comuni\u00f3n<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr6\">6 Mi Primera Comuni\u00f3n: 11.9.1910<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr7\">7 El 8 de diciembre siempre enferma. La Virgen y Jes\u00fas me hablan<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr8\">8 Operaci\u00f3n de apendicitis: 30.12.1914<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr9\">9 Una rabieta que tuve: 1915<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr10\">10 Hoy cumplo 15 a\u00f1os<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr11\">11 En el internado. Mi vocaci\u00f3n: 1915-1918<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr12\">12 Dolor de muelas. Votos religiosos. Visitas: 1915<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr13\">13 Entrevista decisiva:12.9.1915<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr14\">14 Vacaciones de septiembre 1915<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr15\">15 Sufrir con alegr\u00eda Carta a la Virgen. Esposa de Jes\u00fas Mi \u00fanico amor<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr16\">16 Carta a mi hermana Rebeca<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr17\">17 Retiro de 1916<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr18\">18 La meditaci\u00f3n, espejo del alma<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr19\">19 Lourdes. Mar\u00eda, Madre llena de dulzura<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr20\">20 Resoluciones para 1917<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr21\">21 Ofrenda por los pecadores. Nuevo Director<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr22\">22 \u00bfBuena copia de Jes\u00fas? Hija de Mar\u00eda<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr23\">23 M\u00e1s unida a Jes\u00fas. Vencimientos costosos<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr24\">24 Ser humilde. No hablar de m\u00ed misma<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr25\">25 S\u00f3lo Dios no cambia. Incomprensi\u00f3n<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr26\">26 Es tan rico dar&#8230; Amor propio<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr27\">27 Soy muy orgullosa. Medio me enoj\u00e9<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr28\">28 En cama. Rendida a la voluntad de Dios. Leyendo a sor Isabel de la Trinidad<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr29\">29 \u00abVamos a la soledad\u00bb (Retiro de 1917)<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr30\">30 Ud. no ha cometido ning\u00fan pecado mortal. Quiero servir a los dem\u00e1s, ser santa<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr31\">31 Quiero ser pobre. Ma\u00f1ana ser\u00e9 m\u00e1s fiel. Me gustan las Carmelitas<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr32\">32 Agotada. Enferma. Las fatigas no me dejan. Cuando comulgo siento \u00e1nimo. Necesito de Jes\u00fas<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr33\">33 Mar\u00eda es mi Madre y mi todo. Vocaci\u00f3n para Carmelita. 2 cartas del Carmen<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr34\">34 Soy de Jes\u00fas Me abandono a lo que El quiera<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr35\">35 Rabias. Dudas. Jes\u00fas me hace falta. El fin de la carmelita. El oficio de Marta<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr36\">36 \u00a1Cu\u00e1ndo ser\u00e9 carmelita! Todo con Mar\u00eda<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr37\">37 Con Jes\u00fas a la conquista de las almas<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr38\">38 No tener voluntad propia. Disponibilidad<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr39\">39 Pena. Sequedad. Abandono. Tinieblas<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr40\">40 \u00bfC\u00f3mo no me vuelvo loca por Jes\u00fas?. Jes\u00fas el \u00fanico capaz de enamorarme<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr41\">41 Fiat. Sufrimientos sin l\u00e1grimas. Est\u00e1 resuelta mi salida del colegio<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr42\">42 \u00a1Hablad, Se\u00f1or! (Retiro de 1918)<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr43\">43 Me voy del Colegio. Resoluciones<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr44\">44 \u00abMi salida del Colegio\u00bb [12.8.1918]<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr45\">45 Una amiga que es un \u00e1ngel. Al teatro<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr46\">46 Consejos del P. Jos\u00e9. Penas del alma<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr47\">47 \u00bfReligiosa del Sdo. Coraz\u00f3n o Carmelita?<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr48\">48 La ida a Los Andes<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr49\">49 Oraci\u00f3n que he tenido<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr50\">50 Consejos del Padre Cea. Pacto con \u00e9l<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr51\">51 En comuni\u00f3n perpetua con Jes\u00fas<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr52\">52 Sin recogimiento ni fervor. Mi diario<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr53\">53 \u00bfDar\u00e1 su consentimiento mi pap\u00e1?<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr54\">54 Hace 8 d\u00edas que estoy en el Carmelo (desde 7.5.1919)<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr55\">55 Pena por la separaci\u00f3n. Ingratitud humana. Sumida en la agon\u00eda de N. Se\u00f1or<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr56\">56 \u00abRetiro del Esp\u00edritu Santo\u00bb<\/a><br \/><\/strong><strong><a href=\"#STADr57\">57 \u00abRetiro 1919 Septiembre\u00bb<\/a><br \/><\/strong><a href=\"#STADr58\"><strong>58 Vida de la Carmelita. Resoluciones<\/strong><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr1\"><\/a><br \/>1 Resumen y divisi\u00f3n de mi vida<\/strong><\/p>\n<p>A\u00f1os 1900 \u2011 1914<\/p>\n<p>Madre querida: Ud. cree que se va a encontrar con una historia interesante. No quiero que se enga\u00f1e. La historia que Ud. va a leer no es la historia de mi vida, sino la vida \u00edntima de una pobre alma que, sin m\u00e9rito alguno de parte de ella, Jesucristo la quiso especialmente y la colm\u00f3 de beneficios y de gracias.<\/p>\n<p>La historia de mi alma se resume en dos palabras: \u00abSufrir y amar\u00bb. Aqu\u00ed tiene mi vida entera desde que me di cuenta de todo, es decir, a los seis a\u00f1os o antes. Yo sufr\u00eda, pero el buen Jes\u00fas me ense\u00f1\u00f3 a sufrir en silencio y desahogar en El mi pobre corazoncito. Usted comprende, Madre que el camino que me mostr\u00f3 Jes\u00fas desde peque\u00f1a, fue el que recorri\u00f3 y el que am\u00f3; y como El me quer\u00eda, busc\u00f3 para alimentar mi pobre alma el sufrimiento.<\/p>\n<p>Mi vida se divide en dos per\u00edodos: m\u00e1s o menos desde la edad de la raz\u00f3n hasta mi Primera Comuni\u00f3n. Jes\u00fas me colm\u00f3 de favores tanto en el primer per\u00edodo como en el segundo: desde mi primera comuni\u00f3n hasta ahora. O m\u00e1s bien ser\u00e1 hasta la entrada de mi alma en el puerto del Carmelo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr2\"><\/a><br \/>2 Regalona de todos. Mi familia<\/strong><\/p>\n<p>Nac\u00ed en l900, el d\u00eda 13 de julio. Mi mam\u00e1 se llama Luc\u00eda Solar de Fern\u00e1ndez y mi pap\u00e1 Miguel Fern\u00e1ndez Jara.<\/p>\n<p>Viv\u00edamos con mi abuelito, anciano ya. Se llamaba Eulogio Solar. Se puede decir que era un santo, pues todo el d\u00eda se le ve\u00eda pasando las cuentas de su rosario.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no quiso que naciese como El, pobre. Y nac\u00ed en medio de las riquezas, regalona de todos.<\/p>\n<p>Yo era la cuarta. La primera se llamaba Luc\u00eda, que ten\u00eda siete a\u00f1os, Miguel el segundo, seis a\u00f1os y Lucho, el tercero, ten\u00eda tres a\u00f1os. En casa de mi abuelito viv\u00eda mi t\u00eda Juanita Solar con cuatro ni\u00f1os. Ya se hab\u00eda muerto mi t\u00edo Luis Alberto Dom\u00ednguez. El mayor de mis primos ten\u00eda trece a\u00f1os y el menor cinco. Viv\u00eda tambi\u00e9n mi t\u00eda Teresa Vicu\u00f1a, con dos ni\u00f1os. Uno se hab\u00eda muerto chico. El mayor se llamaba Tom\u00e1s Bernardo (el nombre de mi t\u00edo). La segunda Teresita, ten\u00eda ocho a\u00f1os. Tambi\u00e9n viv\u00eda mi t\u00edo Francisco, que era soltero. Ten\u00eda 23 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s naci\u00f3 la Rebeca; con a\u00f1o y ocho meses de diferencia conmigo. Era yo, aunque tan regalona, muy t\u00edmida. La Rebeca era lo contrario. Las dos \u00e9ramos muy regalonas. Hac\u00edamos con mi abuelito lo que quer\u00edamos y le enga\u00f1\u00e1bamos con besos y caricias.<\/p>\n<p>A m\u00ed, desde chica, me dec\u00edan que era la m\u00e1s bonita de mis hermanos y yo no me daba cuenta de ello. Pero esas mismas palabras me las repet\u00edan cuando m\u00e1s grande, a escondidas de mi mam\u00e1, que no le gustaba. S\u00f3lo Dios sabe lo que me cost\u00f3 desterrar este orgullo o vanidad que se apoder\u00f3 de mi coraz\u00f3n cuando estuve m\u00e1s grande. Mi car\u00e1cter era t\u00edmido, de un coraz\u00f3n muy sensible. Por todo lloraba, pero tenla un car\u00e1cter sumamente suave; yo jam\u00e1s rabiaba con nadie.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr3\"><\/a><br \/>3 Deseos de comulgar. El colegio: 1906<\/strong><\/p>\n<p>Cuando vino el terremoto de 1906, al poco tiempo fue cuando Jes\u00fas principi\u00f3 a tomar mi coraz\u00f3n para s\u00ed.<\/p>\n<p>Me acuerdo que mi mam\u00e1 con mi t\u00eda Juanita nos llevaban a misa y siempre nos explicaban todo; y yo, en la misa, cuando llegaba la Comuni\u00f3n, me encend\u00eda de deseos de recibir a Nuestro Se\u00f1or. Ped\u00eda a mi mam\u00e1 este favor, pero gracias a Dios que no me encontr\u00f3 preparada para este sublime acto. Me acuerdo que mam\u00e1 y mi t\u00eda Juanita me sentaban en la mesa y me preguntaban acerca de la Eucarist\u00eda. Yo contestaba a sus preguntas; pero, como me ve\u00edan muy chica, no me dejaban hacerla.<\/p>\n<p>A los siete a\u00f1os me confes\u00e9. Nos prepararon en las Monjas.<\/p>\n<p>Pero antes, quiero contarle mi entrada en el colegio. Mi abuelito no quer\u00eda ni por nada que entr\u00e1ramos, hasta que al fin, mi mam\u00e1 venci\u00f3 y me puso en las Teresianas. Iba despu\u00e9s de almuerzo y sal\u00eda a las cinco; pero no iba casi nunca. Y al mes me sacaron porque, habiendo notado yo que las maestras no vigilaban bastante en los recreos y que una chiquilla no era muy decente, cont\u00e9 a mi mam\u00e1 lo sucedido.<\/p>\n<p>Mi mam\u00e1 fue a reclamar. Por lo que, enojada la Madre Superiora, me separaron el d\u00eda de las notas, y me dieron mala nota, y despu\u00e9s me ret\u00f3 diciendo que esas cosas no se dec\u00edan. Yo me extra\u00f1\u00e9 porque siempre me hab\u00edan dicho que deb\u00eda contar todo a mi mam\u00e1. Me dejaron castigada. Llor\u00e9 much\u00edsimo y cuando llegu\u00e9 a la casa, mi mam\u00e1 le escribi\u00f3 una carta a la Superiora dici\u00e9ndole que no volver\u00eda. Yo me alegr\u00e9 porque las chiquillas eran muy peleadoras. Hab\u00eda una con la que sufr\u00eda porque siempre buscaba hacerme mal. Siempre cuando \u00edbamos a la capilla, me sacaba el velo. Yo chica, no sab\u00eda defenderme. Ten\u00eda una prima que le pegaban much\u00edsimo y yo la ten\u00eda que defender. A m\u00ed las otras me quer\u00edan. En fin, no guardo cari\u00f1o [por] ese colegio, aunque ah\u00ed aprend\u00ed a leer.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr4\"><\/a><br \/>4 Muri\u00f3 mi abuelito: 1907.<\/strong><\/p>\n<p>En 1907, muri\u00f3 mi abuelito como un santo. Me acuerdo perfectamente cuando nos fuimos al fundo -a Chacabuco- que estaba tan bien. Mi t\u00eda Teresa con los dos ni\u00f1os se fue con \u00e9l y con nosotros, de quien no se separaba.<\/p>\n<p>Todas las tardes nos hac\u00eda subir a caballo, sacando al cara o sello qui\u00e9n ser\u00eda la primera. Siempre sal\u00eda la Rebeca. Estaba bien, cuando una noche le vino el ataque de par\u00e1lisis. Inmediatamente se lo trajo mi t\u00eda por tierra a Santiago, donde luego le dijeron que estaba sin remedio. Lo hac\u00edan sufrir con los remedios m\u00e1s terribles Al fin mi pobre viejito no sab\u00eda c\u00f3mo estaba. El 13 de mayo, d\u00eda de su muerte, recibi\u00f3 los Sacramentos. Llam\u00f3 a sus hijos. Los aconsej\u00f3 Al lado de su pieza estaba el oratorio. Principi\u00f3 a decirse la misa cuando lo vieron que ten\u00eda una cara de espanto y dec\u00eda qu\u00edtenlo y se cubr\u00eda la cara con las manos. Eran las terribles tentaciones del demonio. Mi mam\u00e1 le ech\u00f3 agua bendita y se fue el diablo. Despu\u00e9s, lo tent\u00f3 otra vez, y se fue para que su muerte fuera como su vida: en paz. Al levantar en la Consagraci\u00f3n la Santa Hostia su alma se vol\u00f3 al cielo sin haberlo notado nadie. Parec\u00eda dormido. Su muerte fue la de un santo. Como lo fue su vida.<\/p>\n<p>Inmediatamente se nos avis\u00f3 a Chacabuco. Me acuerdo que estaba en cama durmiendo y nos fueron a avisar. Nosotras, chicas, no nos dimos mucha cuenta; pero no lloramos porque a Lucho, mi hermano sumamente enfermizo que hac\u00eda poco se hab\u00eda escapado de la muerte, no le quer\u00edan decir. As\u00ed es que nosotras, sin hacer mucho esfuerzo, nos quedamos bien calladas. Cuando hac\u00eda rato nos estaban vistiendo, Lucho principia a gritar y a llorar amargamente. Fueron a verlo y dec\u00eda: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me han enga\u00f1ado? \u00bfPor qu\u00e9 no me han avisado? Mi tata ha muerto\u00bb. Y lloraba a mares. No se supo c\u00f3mo lo hab\u00eda sabido, pues nadie se lo hab\u00eda dicho. Mi tata se lo avis\u00f3 mientras dorm\u00eda.<\/p>\n<p>A los pocos d\u00edas lleg\u00f3 mi t\u00edo Francisco llorando y diciendo las cosas m\u00e1s tristes, con lo que yo me puse a llorar, pero a mares, no pudi\u00e9ndome consolar. Nos trajeron a Santiago y al encontrar la pieza vac\u00eda, me hizo una impresi\u00f3n tan grande que me parec\u00eda que todo se hab\u00eda acabado. Y andaba tan triste como no es posible imaginarse.<\/p>\n<p>Al poco tiempo remataron la casa y el fundo, que lo dividieron en tres hijuelas. Con la hijuela del medio se qued\u00f3 don Salvador Huidobro; con la de la cuesta, mi t\u00edo Francisco, y [con] la de los Ba\u00f1os, mi mam\u00e1. Con la casa de Santiago se qued\u00f3 mi t\u00edo Eugenio.<\/p>\n<p>Nosotros nos cambiamos a la Calle Santo Domingo casa como la otra, llena para m\u00ed de recuerdos muy gratos. Me pas\u00f3 aqu\u00ed una cosa digna de contarse. En la noche cuando se nos apagaba la luz del cuarto pero todav\u00eda quedaba la luz del cuarto de mi mamita, yo ve\u00eda aparecer a mi tatacito a los pies de la cama de la Rebeca; pero lo ve\u00eda nada m\u00e1s que la mitad del cuerpo. Se me apareci\u00f3 ocho d\u00edas seguidos. Yo me mor\u00eda de susto y me pasaba a la cama de la Rebeca. Desde all\u00ed no lo ve\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr5\"><\/a><br \/>5 Mi devoci\u00f3n a la Virgen. Preparaci\u00f3n para mi Primera Comuni\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Cuando fuimos por \u00faltima vez a Chacabuco, mi t\u00eda Juanita me dio una Virgen de Lourdes de loza que hab\u00eda tenido siempre al lado de mi cama, con tal que tomara un remedio. Me la tom\u00e9 y me la dio. Esta es la Virgen que jam\u00e1s ha dejado de consolarme y de o\u00edrme.<\/p>\n<p>Por este tiempo empieza mi devoci\u00f3n a la Virgen. Mi hermano Lucho me dio esta devoci\u00f3n, con la que he estado y estar\u00e9, como lo espero hasta mi muerte. Todos los d\u00edas Lucho me convidaba a rezar el rosario, e hicimos juntos la promesa de rezarlo toda la vida; la que he cumplido hasta ahora. S\u00f3lo una vez, cuando estaba m\u00e1s chica, se me olvid\u00f3.<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or, desde aqu\u00ed, se puede decir, me tom\u00f3 de la mano con la Sant\u00edsima Virgen. Desde este per\u00edodo mi car\u00e1cter se puso iracundo, pues me daban unas rabietas feroces; pero eran muy de lejos. Despu\u00e9s nadie me sacaba de paciencia. Los ni\u00f1os, mis hermanos, lo hac\u00edan a prop\u00f3sito. Me dec\u00edan much\u00edsimas cosas para hacerme rabiar, pero yo segu\u00eda como [si] no los oyera. Por esto mi mam\u00e1 me hizo regalona; pero despu\u00e9s, cualquiera cosa que me contrariaban me pon\u00eda a llorar y me daban [llantos hist\u00e9ricos.<\/p>\n<p>Cuando nos fuimos a Chacabuco, fue con nosotros una prima de mi mam\u00e1 que no me pod\u00eda pasar, y la Rebeca era la regalona. Con esto sufr\u00eda como no es posible imaginar; pero yo con ella era terrible, no le soportaba nada.<\/p>\n<p>En 1907 entramos al colegio. Ud. puede saber, Madre, lo que la incomodamos con nuestro car\u00e1cter. Muy bien nos acordamos cuando mi mam\u00e1 le contaba las peleas que ten\u00edamos con mis hermanos y Ud. nos llamaba y nos hac\u00eda ponernos bien.<\/p>\n<p>Desde esta \u00e9poca es cuando Nuestro Se\u00f1or me mostr\u00f3 el sufrimiento Mi pap\u00e1 perdi\u00f3 una parte de la fortuna. As\u00ed es que tuvimos que vivir m\u00e1s modestamente.<\/p>\n<p>Yo cada d\u00eda ped\u00eda permiso a mi mam\u00e1 para hacer mi Primera Comuni\u00f3n. Hasta que accedi\u00f3 en 1910. Y empec\u00e9 mi preparaci\u00f3n. Me parec\u00eda, querida Madre, que ese d\u00eda no llegar\u00eda jam\u00e1s y lloraba de deseos de recibir a Nuestro Se\u00f1or. Un a\u00f1o me prepar\u00e9 para hacerlo Durante este tiempo la Virgen me ayud\u00f3 a limpiar mi coraz\u00f3n de toda imperfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el mes del Sagrado Coraz\u00f3n [\u00bf1908 o 1909?], yo modifiqu\u00e9 mi car\u00e1cter por completo. Tanto que mi mam\u00e1 estaba feliz de verme prepararme tan bien a mi Primera Comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Me costaba obedecer porque, sobre todo cuando me mandaban, por flojera, me demoraba en ir. Entonces me dije a mi misma que aunque no me mandaran, ir\u00eda corriendo primero que los otros. No peleaba con los ni\u00f1os. A veces me mord\u00eda los labios y me apresuraba para vestirme. Hac\u00eda actos, los que apuntaba en una libreta. Ten\u00eda llena la libreta de actos. Ay, qu\u00e9 diferencia entre entonces y ahora. \u00a1C\u00f3mo volver a esa \u00e9poca! Pero, \u00bfno he recibido m\u00e1s favores de Nuestro Se\u00f1or?.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr6\"><\/a><br \/>6 Mi Primera Comuni\u00f3n: 11.9.1910<\/strong><\/p>\n<p>El d\u00eda de mi Primera Comuni\u00f3n fue un d\u00eda sin nubes para mi.<\/p>\n<p>Mi confesi\u00f3n general. Me acuerdo: despu\u00e9s que sal\u00ed me pusieron un velo blanco. En la tarde ped\u00ed perd\u00f3n. \u00a1Ay! Me acuerdo de la impresi\u00f3n de mi papacito. Fui a pedirle perd\u00f3n y me bes\u00f3. Entonces yo despu\u00e9s me le hinqu\u00e9 y llorando, le dije que me perdonara todas las penas que le hubiera dado con mi conducta. Y [a] mi papacito se le cayeron las l\u00e1grimas y me levant\u00f3 y me besaba diciendo que no ten\u00eda por qu\u00e9 pedirle perd\u00f3n, porque nunca le hab\u00eda disgustado, y que estaba muy contento vi\u00e9ndome tan buena. \u00a1Ay!, s\u00ed, papacito, porque vos erais demasiado indulgente y bondadoso para conmigo. Le ped\u00ed perd\u00f3n a mi mam\u00e1, que lloraba. A todos mis hermanos y por \u00faltimo, a mi mamita y de m\u00e1s sirvientes. Todos me contestaban conmovidos. Yo, como estaba en retiro, estaba aparte, as\u00ed es que no com\u00eda en la mesa.<\/p>\n<p>El 11 de septiembre de 1910, a\u00f1o del centenario de mi Patria, a\u00f1o de felicidad y del recuerdo m\u00e1s puro que tendr\u00e9 en toda mi vida.<\/p>\n<p>Ese hermoso d\u00eda para m\u00ed, fue un d\u00eda hermoso para la naturaleza tambi\u00e9n. El sol desped\u00eda sus rayos que llenaban mi alma de felicidad y de acci\u00f3n de gracias al Creador.<\/p>\n<p>Despert\u00e9 temprano. Mi mam\u00e1 me visti\u00f3 y me puso el vestido. Me pein\u00f3. Todo me lo hizo ella, pero yo no pensaba en nada. Para todo estaba indiferente, menos mi alma para Dios. Cuando llegamos, nos llevamos repitiendo el rosario de Primera Comuni\u00f3n. En vez de Ave Mar\u00eda, se repet\u00eda: \u00abVenid, Jes\u00fas m\u00edo, venid. Oh mi Salvador, venid Vos mismo a preparar mi coraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 por fin el momento. Hicimos nuestra entrada en la capilla de dos en dos. Usted, Madre m\u00eda, iba a la cabeza y Monse\u00f1or Jara -quien nos dar\u00eda la Sagrada Comuni\u00f3n-, detr\u00e1s. Todas entramos con los ojos bajos, sin ver a nadie y nos hincamos en los reclinatorios cubiertos de gasa blanca, con una azucena y vela al lado. Monse\u00f1or Jara nos dijo palabras tan tiernas y hermosas que llor\u00e1bamos todas. Me acuerdo una cosa que nos dijo: \u00abPedid a Jesucristo que, si hab\u00e9is de cometer un pecado mortal, que os lleve hoy, que vuestras almas son puras cual la nieve de las monta\u00f1as. Pedidle por vuestros padres, los autores de vuestra existencia. Y las que los han perdido ahora es el momento de encontrarlos. S\u00ed, aqu\u00ed se acercan para ser testigos de la uni\u00f3n \u00edntima de vuestras almas con Jesucristo. Mirad los \u00e1ngeles del altar, ni\u00f1as queridas. Miradlos, os envidian. Todo el cielo est\u00e1 presente\u00bb . Yo lloraba. Por fin nos dijo que no quer\u00eda demorar m\u00e1s la uni\u00f3n de Jesucristo. Que ya estar\u00edamos sedientas de El y lo mismo Jesucristo.<\/p>\n<p>Nos acercamos al altar mientras cantaban ese hermoso canto: \u00abAlma feliz\u00bb, que jam\u00e1s se me olvidar\u00e1.<\/p>\n<p>No es para describir lo que pas\u00f3 por mi alma con Jes\u00fas. Le ped\u00ed mil veces que me llevara, y sent\u00eda su voz querida por primera vez. \u00a1Ah Jes\u00fas, yo te amo; yo te adoro! Le ped\u00eda por todos. Y [a] la Virgen la sent\u00eda cerca de m\u00ed. \u00a1Oh, cu\u00e1nto se dilata el coraz\u00f3n! Y por primera vez sent\u00ed una paz deliciosa. Despu\u00e9s que dimos acciones de gracias, fuimos al patio a repartir cosas a los pobres y a abrazar [cada una] a su familia. Mi papacito me besaba y me levantaba en sus brazos feliz.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda fueron much\u00edsimas chiquillas a la casa. Para qu\u00e9 decir nada de los regalos que ten\u00eda: la c\u00f3moda y mi cama estaban llenos.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 ese d\u00eda tan feliz, que ser\u00e1 el \u00fanico en mi vida.<\/p>\n<p>Nos cambiamos de casa al poco tiempo. Pero Jes\u00fas, desde este primer abrazo, no me solt\u00f3 y me tom\u00f3 para s\u00ed.<\/p>\n<p>Todos los d\u00edas comulgaba y hablaba con Jes\u00fas largo rato. Pero mi devoci\u00f3n especial era la Virgen. Le contaba todo. Desde ese d\u00eda la tierra para m\u00ed no ten\u00eda atractivo. Yo quer\u00eda morir y le ped\u00eda a Jes\u00fas que el ocho de diciembre me llevara.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr7\"><\/a><br \/>7 El 8 de diciembre siempre enferma. La Virgen y Jes\u00fas me hablan.<\/strong><\/p>\n<p>Todos los a\u00f1os [1911-1914], yo estaba enferma el ocho de diciembre tanto que cre\u00edan que me mor\u00eda. A los doce a\u00f1os, me dio membrana. El ocho de diciembre estuve a la muerte. Mi mam\u00e1 crey\u00f3 que me mor\u00eda, porque una t\u00eda m\u00eda muri\u00f3 de eso y yo la ten\u00eda peor que ella. Esta t\u00eda m\u00eda muri\u00f3 a los doce a\u00f1os. Era una santa desde chica. Para hacer penitencias se echaba piedras en los zapatos, se azotaba con ramas de espinas hasta que quedaba llena de sangre. En su \u00faltima enfermedad, cuando los doctores iban con pinzas a sacarle las telas de la garganta que se le formaban, ella tomaba las pinzas y las besaba diciendo: \u00abEstos son los instrumentos que me llevan al cielo\u00bb. Y despu\u00e9s tomaba su crucifijo y dec\u00eda: \u00abDoctores, ahora h\u00e1ganme lo que quieran\u00bb. Cuando lleg\u00f3 la hora de la muerte, pidi\u00f3 perd\u00f3n a mis abuelitos y despu\u00e9s a todos, y que la dispensaran por las incomodidades de la enfermedad. Luego qued\u00f3 en \u00e9xtasis V dijo: \u00a1Qu\u00e9 grande, qu\u00e9 inmenso es Dios!, y se qued\u00f3 muerta con la sonrisa en los labios. Pero yo no me parec\u00eda a ella. Todav\u00eda no merec\u00eda el cielo y Nuestro Se\u00f1or no me llev\u00f3.<\/p>\n<p>En 1913 tuve una fiebre espantosa. En este tiempo, Nuestro Se\u00f1or me llamaba para S\u00ed; pero yo no hac\u00eda caso de su voz. Y entonces, el a\u00f1o pasado me envi\u00f3 apendicitis, lo que me hizo o\u00edr su voz querida que me llamaba para hacerme esposa m\u00e1s tarde en el Carmelo.<\/p>\n<p>Mi devoci\u00f3n a la Virgen era muy grande. Un d\u00eda, yo -que ten\u00eda mucha pena por una cosa- le cont\u00e9 a la Virgen y le rogu\u00e9 por la conversi\u00f3n de un pecador. Entonces me contest\u00f3 Ella. Desde entonces, la Virgen cuando la llamo, me habla. Una vez le pregunt\u00e9 una duda que ten\u00eda. Entonces me contest\u00f3 una voz. Yo dije: esta no es la voz de mi madre, porque no me puede decir esto . La llam\u00e9 y me dijo que el demonio me hab\u00eda contestado. Yo tuve miedo. Entonces me dijo que le preguntara cuando sintiera la voz: \u00bfEres T\u00fa, Madre m\u00eda? Y as\u00ed lo hago siempre. Cada vez que quer\u00eda saber una cosa se lo preguntaba y siempre lo que me dec\u00eda sal\u00eda cierto. Mi ataque de apendicitis me hizo agravarme con lo que tuve que estar en cama y me sacaron del colegio, por lo que yo estuve muy contenta.<\/p>\n<p>Un d\u00eda estaba sola yo en mi cuarto. Con la enfermedad me hab\u00eda puesto tan regalona que no pod\u00eda estar sola. El d\u00eda a que me refiero, la Lucita estaba enferma y la Elisea -una sirviente que cuidaba a mi abuelito- fue a acompa\u00f1arla. Entonces me dio envidia y pena y me puse a llorar. Mis ojos llenos de l\u00e1grimas se fijaron en un cuadro del Sagrado Coraz\u00f3n y sent\u00ed una voz muy dulce que me dec\u00eda: \u00a1C\u00f3mo! Yo, Juanita, estoy solo en el altar por tu amor, \u00bfy t\u00fa no aguantas un momento? Desde entonces Jesusito me habla. Y yo pasaba horas enteras conversando con El. As\u00ed es que me gustaba estar sola. Me fue ense\u00f1ando c\u00f3mo deb\u00eda sufrir y no quejarme&#8230; [y] de la uni\u00f3n \u00edntima con El. Entonces me dijo que me quer\u00eda para El. Que quer\u00eda que fuese Carmelita. \u00a1Ay! Madre, no se puede imaginar lo que Jes\u00fas hac\u00eda de mi alma. Yo, en ese tiempo, no viv\u00eda en m\u00ed. Era Jes\u00fas el que viv\u00eda en m\u00ed. Me levantaba a las siete, cuando se levantaba Rebeca para el colegio. Ten\u00eda horario para todo el d\u00eda, pero todo lo hac\u00eda con Jes\u00fas y por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or me mostr\u00f3 como fin la santidad. Esta la alcanzar\u00eda haci\u00e9ndolo todo lo mejor posible. Al poco tiempo el Padre, mi confesor, me repiti\u00f3 las mismas palabras. Entonces yo le cont\u00e9.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr8\"><\/a><br \/>8 Operaci\u00f3n de apendicitis: 30.12.1914<\/strong><\/p>\n<p>Mis dolores y enfermedad iban cada d\u00eda siendo peor. El ocho de diciembre yo me sent\u00ed morir. Desde ese d\u00eda ca\u00ed en cama a firme para levantarme operada. Mi mam\u00e1 principi\u00f3 una novena a Teresita del Ni\u00f1o Jes\u00fas (carmelita), porque soy muy devota de ella. Estuve mejor, pero el veinticuatro a mi mam\u00e1 se le olvid\u00f3 rezar la novena en la noche y, he aqu\u00ed que al otro d\u00eda amanec\u00ed mucho peor. A las doce del d\u00eda me dio una fatiga que creyeron que iba a morirme; pero Nuestro Se\u00f1or quiso conservarme. \u00a1Oh, qu\u00e9 bueno es Dios conmigo!<\/p>\n<p>Se resolvi\u00f3 hacerme operaci\u00f3n. Me llevaron al Pensionado de San Vicente el lunes veintiocho. S\u00f3lo Dios sabe lo que sufr\u00ed. Tener que ir a morir fuera de la casa me daba pena. Por otra parte, sent\u00eda una repugnancia tan grande a dormir en camas donde otros enfermos hab\u00edan estado&#8230; As\u00ed es que se me hac\u00eda terrible irme.<\/p>\n<p>Ignacito entraba a mi pieza con los ojitos llenos de l\u00e1grimas pero apenas me ve\u00eda se secaba las l\u00e1grimas y se pon\u00eda a jugar. Pero no lo vi llorar ni un instante, cosa admirable en un ni\u00f1o que acababa de cumplir cuatro a\u00f1os. Me fui con mi mam\u00e1 y mi mamita el lunes en auto. Llegu\u00e9 al pensionado como muerta con las fatigas pero luego volv\u00ed.<\/p>\n<p>Comulgu\u00e9 a las cinco de la ma\u00f1ana \u00a1Qu\u00e9 Comuni\u00f3n! Cre\u00eda que era la \u00faltima. Le ped\u00ed a Nuestro Se\u00f1or con toda mi alma que me diera valor y serenidad. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda sido de m\u00ed sin el auxilio de Jes\u00fas? \u00a1Oh Jes\u00fas dulc\u00edsimo, yo te amo!<\/p>\n<p>Llegaron las ni\u00f1itas a verme. Jugu\u00e9 con tranquilidad al naipe con ellas. M\u00e1s tarde, lleg\u00f3 la enfermera a arreglarme. Despu\u00e9s, el doctor, etc.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de almuerzo ten\u00eda tantos nervios que no sab\u00eda lo que me pasaba y me puse a llorar y a re\u00edrme. Mi mam\u00e1 me dio un remedio y qued\u00e9 m\u00e1s tranquila. Llegaron las ni\u00f1itas a las dos [con] mi t\u00eda Juanita y yo le ped\u00ed que se quedara en la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Me prometi\u00f3 que s\u00ed. Despu\u00e9s lleg\u00f3 mi t\u00edo Eulogio hermano de mi mam\u00e1, y la Juanita Ossa de Vald\u00e9s, y me metieron una conversaci\u00f3n tan distinta de lo que yo pensaba. Era por entretenerme. Pero yo me preparaba a morir. En esto est\u00e1bamos cuando lleg\u00f3 la Madre a buscarme No puedo decir cu\u00e1n buenas eran las Madres conmigo. Me iba a acompa\u00f1ar siempre que pod\u00eda. Me pon\u00eda flores en el cuarto para que se viera alegre.<\/p>\n<p>Yo tom\u00e9 mi Virgen, me abrac\u00e9 de mi Crucifijo, los bes\u00e9 y les dije: \u00abLuego os contemplar\u00e9 cara a cara. Adi\u00f3s\u00bb. Me pusieron una cantidad de reliquias y me sub\u00ed a la camilla. Me fueron tirando mis t\u00edas, pero a mi lado iba mi mam\u00e1, Lucita y Rebeca. A cada Madre que ve\u00eda le dec\u00eda que rezara por m\u00ed y conversaba con todas. Anduve dos cuadras para llegar a la cl\u00ednica. Pas\u00e9 por el departamento de los hombres. Yo iba que ya no pod\u00eda m\u00e1s de ganas de llorar, cuando diviso a un sirviente muy antiguo que le hab\u00edan hecho operaciones. Me dio tanta pena de pensar que no lo ver\u00eda m\u00e1s y, adem\u00e1s, me parec\u00eda que me llevaban como un cordero al matadero para matarme y me puse a llorar. Di un grito. Se me escap\u00f3 un sollozo, pero [me] dije: \u00abNo tengo que llorar\u00bb, y me sequ\u00e9 las l\u00e1grimas y aparent\u00e9 tranquilidad para no dar pena a mi mam\u00e1. Despu\u00e9s ped\u00ed a Jes\u00fas que mi mam\u00e1 no se despidiera, y Jes\u00fas me lo concedi\u00f3. Y mi mam\u00e1 con mi t\u00edo Eulogio se quedaron atr\u00e1s, sin darme cuenta.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9 a la cl\u00ednica me subieron unos sirvientes las gradas. Entonces la Luc\u00eda y Rebeca me dicen: \u00abAdi\u00f3s\u00bb&#8230; Ese adi\u00f3s fue para m\u00ed como un dardo que despedaz\u00f3 mi coraz\u00f3n y ser; me cayeron las l\u00e1grimas. Pero, \u00bfacaso no hab\u00eda prometido a Jes\u00fas no llorar? Y haciendo un esfuerzo me sequ\u00e9 las l\u00e1grimas y les dije: \u00abAdi\u00f3s\u00bb.<\/p>\n<p>Salieron los doctores. Me puse a conversar tranquilamente, pero me parec\u00edan carniceros; mas Jes\u00fas venci\u00f3 por m\u00ed. Antes de ponerme el cloroformo bes\u00e9 mi medalla y me met\u00ed en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas diciendo adi\u00f3s, al mundo.<\/p>\n<p>Mi pap\u00e1 y mi t\u00eda Juanita deb\u00edan asistir; pero mi pap\u00e1 no tuvo valor. Cuando despert\u00e9 ten\u00eda la cabeza mala y no sab\u00eda d\u00f3nde estaba. Cre\u00eda que ven\u00eda del otro mundo, as\u00ed es que, a cada persona que ve\u00eda, me pon\u00eda a llorar. El dolor era terrible y el cloroformo me caus\u00f3 terribles efectos, pero as\u00ed me acordaba de ofrec\u00e9rselo a Nuestro Se\u00f1or, pues mi mam\u00e1 me lo recordaba. Un solo instante no m\u00e1s me desesper\u00e9; pero inmediatamente me arrepent\u00ed.<\/p>\n<p>El d\u00eda de A\u00f1o Nuevo [1915] me lleg\u00f3 una carta. La Madre que me cuidaba, que era tan buena, ese d\u00eda, despu\u00e9s que hube comulgado me dijo: \u00abHay una carta para Ud\u00bb. Yo estaba feliz y dec\u00eda que mis amigas me habr\u00edan escrito. Pero cu\u00e1l no ser\u00eda mi sorpresa cuando la abr\u00ed y era de Jes\u00fas, en franc\u00e9s. Era preciosa la cartita y me la mandaba la Madre, con otros santitos muy bonitos. Ten\u00eda mil delicadezas esta buena Madre. Todos los d\u00edas me pon\u00eda flores para que estuviera alegre la pieza. Un doctor, el del Pensionado, me mand\u00f3 orqu\u00eddeas, que es una flor sumamente cara. Era la primera [vez] que me mandaban flores y yo se las mand\u00e9 a Jes\u00fas. Me cost\u00f3 mucho este sacrificio, pero lo hice.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a id=\"STADr9\"><\/a><br \/><strong>A\u00f1os 1915 \u20111916<\/strong><\/p>\n<p><strong>9 Una rabieta que tuve: 1915.<\/strong><\/p>\n<p>Nos vinimos del Pensionado y al poco tiempo nos fuimos a Chacabuco, que mi pap\u00e1 hab\u00eda arrendado. Pero yo no pod\u00eda subir a caballo, lo que me causaba un sacrificio muy grande; pues no hay nada que me guste m\u00e1s que el caballo. Lo pasamos muy bien. Hubo misiones. Tuvimos misa seguido y me sent\u00eda muy feliz.<\/p>\n<p>Para mayor humillaci\u00f3n contar\u00e9 una rabieta que tuve, que fue tan grande que parec\u00eda que estaba loca. La causa de ella fue que mi hermana y mi prima que estaba con nosotros no se quisieron ba\u00f1ar juntas con nosotras, porque \u00e9ramos muy chicas. Me disgust\u00f3 que me dijeran chica y no quer\u00eda irme a ba\u00f1ar, pero me obligaron. Cuando ya nos est\u00e1bamos vistiendo, llegaron las chiquillas a apurarnos, pero les contest\u00e9 que no me vest\u00eda hasta que se fueran. Pero ellas no quisieron irse, y mi mam\u00e1 me dijo que me vistiera. Yo, taimada, no quise. Me peg\u00f3 mi mam\u00e1 y fue todo in\u00fatil. Yo lloraba y era tanta la rabia que ten\u00eda, que quer\u00eda tirarme al ba\u00f1o. Mi mamita me principi\u00f3 a vestir, pero yo segu\u00eda rabiando. Cuando estuve lista, me arrepent\u00ed de lo que hab\u00eda hecho y le fui a pedir perd\u00f3n a mi mam\u00e1, que ten\u00eda mucha pena [de] verme as\u00ed y dec\u00eda que se ven\u00eda a Santiago para no estar con una chiquilla tan rabiosa. Ella no me quiso perdonar; con lo que yo lloraba inconsolable. Me ech\u00f3 de su pieza y yo me fui a esconder para llorar libremente. Lleg\u00f3 la hora de tomar onces y no quer\u00eda ir hasta que me obligaron; pero yo estaba avergonzada y no quer\u00eda mirar a nadie, pues hab\u00eda dado muy mal ejemplo. No s\u00e9 cu\u00e1ntas veces ped\u00ed perd\u00f3n, hasta que en la noche, mi mam\u00e1 me dijo que ver\u00eda c\u00f3mo era mi conducta en adelante.<\/p>\n<p>Yo creo que de este pecado [rabieta] he tenido contrici\u00f3n perfecta, pues lo he llorado no s\u00e9 cu\u00e1ntas veces. Y cada vez que me acuerdo, me apeno de haber sido tan ingrata con Nuestro Se\u00f1or que me acababa de dar la vida.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr10\"><\/a><br \/>10 Hoy cumplo 15 a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>[Julio 13, 1915] Hoy cumplo quince a\u00f1os \u00a1Quince a\u00f1os! La edad en que todos quisieran estar: los ni\u00f1os por ser considerados como m\u00e1s grandes, y los ancianos y los que han pasado esta edad, que tienen veinticinco a\u00f1os, quisieran volver a esta edad por ser la m\u00e1s feliz.<\/p>\n<p>Pero yo pienso: quince a\u00f1os, quince a\u00f1os que Dios me ha conservado la vida. Me la dio en 1900. Me prefiri\u00f3 entre millares de seres para crearme a m\u00ed.<\/p>\n<p>En 1914, el a\u00f1o que pas\u00f3 estuve enferma a la muerte, y me dio la vida otra vez. \u00bfQu\u00e9 [he] hecho yo de mi parte, para este favor tan grande y para que Dios me haya dado la vida dos veces?.<\/p>\n<p>\u00a1Quince a\u00f1os! \u00bfEn qu\u00e9 me he ocupado en estos quince a\u00f1os? \u00bfQu\u00e9 he hecho yo para agradar a ese Rey omnipotente a ese Creador misericordioso que me cre\u00f3? \u00bfPor qu\u00e9 me prefiri\u00f3 entre tantas criaturas?<\/p>\n<p>El porvenir no se me ha revelado; pero Jes\u00fas me ha descorrido la cortina y he divisado las hermosas playas del Carmelo.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces no le he pedido a Dios que me lleve de este mundo, y El casi ha accedido a mis s\u00faplicas y me ha mandado enfermedades de las cuales cre\u00edan que no salvaba. Pero Jes\u00fas me ha ense\u00f1ado que no debo pedir esto y me ha puesto como t\u00e9rmino de mi viaje nueve a\u00f1os m\u00e1s en el bendito puerto del Carmelo.<\/p>\n<p>Estos quince a\u00f1os, que para una chiquilla es la edad m\u00e1s peligrosa, es la entrada en la mar tempestuosa del mundo. Pero yo que estoy en los quince a\u00f1os, Jes\u00fas ha tomado el mando de mi barquilla y la ha retirado del encuentro de las otras naves. Me ha mantenido solitaria con El. Por eso, mi coraz\u00f3n, conociendo a este Capit\u00e1n, ha ca\u00eddo en el anzuelo del amor, y aqu\u00ed me tiene cautiva en \u00e9l. \u00a1Oh! cu\u00e1nto amo esta prisi\u00f3n y a este Rey Poderoso que me tiene cautiva a este Capit\u00e1n que en medio de los oleajes del oc\u00e9ano, no ha permitido que naufrague.<\/p>\n<p>Jes\u00fas me alimenta cotidianamente con su Carne adorable y, junto con este manjar, escucho una voz dulce y suave como los ecos armoniosos de los \u00e1ngeles del cielo. Esta es la voz que me gu\u00eda, que suelta las velas del barco de mi alma para que no sucumba, y para que no se hunda. Siempre siento esa voz querida que es la de mi Amado, la voz de Jes\u00fas en el fondo del alma m\u00eda; y en mis penas, en mis tentaciones, El es mi Consolador, El es mi Capit\u00e1n.<\/p>\n<p>Cond\u00faceme siempre Jes\u00fas m\u00edo, por el camino de la Cruz. Y levantar\u00e1 el vuelo el alma m\u00eda, donde se encuentra el aire que vivifica y la quietud.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr11\"><\/a><br \/>11 En el internado. Mi vocaci\u00f3n: 1915-1918<\/strong><\/p>\n<p>En estas vacaciones fue cuando le escrib\u00ed a Ud., Madre, d\u00e1ndole a entender mi vocaci\u00f3n que Ud. adivin\u00f3.<\/p>\n<p>Nos vinimos en marzo y yo entr\u00e9 al colegio; pero Ud., Madre m\u00eda, ya estaba enferma. \u00a1Qu\u00e9 pena tuve y cu\u00e1nto rec\u00e9 por su mejor\u00eda! Pero el Se\u00f1or no quiso mejorarla y le hizo apurar el c\u00e1liz de amargura que hace tomar a los que El quiere. Se la llevaron a la Maestranza. \u00a1Qu\u00e9 dolor me caus\u00f3 esta separaci\u00f3n! Pero se la ofrec\u00ed junto con Ud. a Nuestro Se\u00f1or y, al verla tan valerosa, tan heroica, me llenaba de valor y me preguntaba: \u00bfAcaso no es Jes\u00fas su apoyo y no es El el que est\u00e1 para socorrerla?.<\/p>\n<p>Le escrib\u00ed una carta en que mostraba mi coraz\u00f3n, y a los pocos d\u00edas la fui a ver, sin figurarme que muy pronto yo estar\u00eda all\u00e1 tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>En el semestre, mi mam\u00e1 nos comunic\u00f3 que entrar\u00edamos internas. Y a pesar de mi pena, no pude menos de agradec\u00e9rselo a Nuestro Se\u00f1or, que me preparaba el camino para estar m\u00e1s apartada de las cosas del mundo y me llamaba a vivir junto a El para que estuviera m\u00e1s acostumbrada a vivir separada de mi familia antes de entrar en el Carmelo. Lo que sufr\u00ed se puede ver por las l\u00edneas que escrib\u00eda todos los d\u00edas al acostarme, que son una especie de diario.<\/p>\n<p>Jueves, 2 de septiembre 1915. Hoy hace un mes dos d\u00edas que nos dijeron que entrar\u00edamos de internas.<\/p>\n<p>Yo creo que jam\u00e1s me acostumbrar\u00e9 a vivir lejos de mi familia: mi padre, mi madre, esos seres que quiero tanto. \u00a1Ah, si supieran c\u00f3mo sufro, se compadecer\u00edan! Sin embargo, me debo consolar. \u00bfAcaso vivir\u00e9 toda la vida sin separarme de ellos? As\u00ed lo quisiera yo: pagarles con mis cuidados lo que ellos han hecho por m\u00ed. Pero la voz de Dios manda m\u00e1s y yo debo seguir a Jes\u00fas al fin del mundo, si El lo quiere. En El encuentro todo. El solo ocupa mi pensamiento Y todo lo dem\u00e1s, fuera de El, es sombra, aflicci\u00f3n, y vanidad Por El lo dejar\u00e9 todo para irme a ocultar tras las rejas del Carmen, si es Su Voluntad, y vivir s\u00f3lo para El. \u00a1Qu\u00e9 dicha, qu\u00e9 placer! Es el Cielo en la tierra.<\/p>\n<p>Pero entre tanto, qu\u00e9 siglos son los a\u00f1os que se esperan para darle el dulc\u00edsimo nombre de Esposo. Qu\u00e9 tristes los d\u00edas de destierro. Pero El est\u00e1 junto a m\u00ed y me dice muy seguido: \u00abAmiga muy querida\u00bb. Esto me infunde \u00e1nimo y sigo esforz\u00e1ndome para hacerme un poco menos indigna del t\u00edtulo que llevar\u00e9. \u00a1Ah!, \u00bfd\u00f3nde ser\u00e1 el lugar donde celebraremos nuestros desposorios y el lugar donde viviremos unidos? Me ha dicho el Carmen. Pero cada vez que quiero mirarlo m\u00e1s de cerca, parece que El lo cubre con un velo para que nada vea, y sin esperanza me retiro triste y desolada. Veo que mi cuerpo no resistir\u00e1, y todos los que est\u00e1n al cabo me repiten: \u00abEs muy austera esa Orden y t\u00fa eres muy delicada\u00bb. Pero T\u00fa, Jes\u00fas, eres mi Amigo y como tal me proporcionas consuelo. Cuando sal\u00ed a la casa por el d\u00eda, me encontr\u00e9 [con] que la Madre Superiora del Carmen, sin conocerme, me hab\u00eda enviado un retrato de Teresita del Ni\u00f1o Jes\u00fas, con mi mam\u00e1; lo que me ha proporcionado mucho gusto. Me encomendar\u00e9 a Teresita para que me sane y pueda ser Carmelita. Pero no quiero sino que se cumpla la voluntad de Dios. El sabe mejor lo que me conviene. \u00a1Oh Jes\u00fas, te amo; te adoro con toda mi alma!<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr12\"><\/a><br \/>12 Dolor de muelas. Votos religiosos. Visitas: 1915.<\/strong><\/p>\n<p>Viernes 1\u00b0[3.9.1915]. Anoche vino la Madre Izquierdo a verme en mi alcoba. Y, al decirle yo que ten\u00eda un dolor muy grande de muelas y que todo el d\u00eda hab\u00eda estado con dolor de cabeza, me dijo estas palabras que Jes\u00fas me hab\u00eda dicho en otras circunstancias penosas: \u00abHija m\u00eda, Jes\u00fas la quiere mucho, la rodea con su Cruz. Ofr\u00e9zcale este dolor como una flor para su Comuni\u00f3n de ma\u00f1ana\u00bb. Quiero mucho a esta Madre. Es una verdadera santa.<\/p>\n<p>Mi\u00e9rcoles 8 [9.1915]. Hoy pronunciaron los votos dos novicias; me ha hecho gran impresi\u00f3n. Se adelantaron y delante de la Santa Hostia le prometieron ser sus Esposas. \u00a1Oh, qu\u00e9 dignidad tan sublime! \u00a1Cu\u00e1ndo podr\u00e9 decirle yo al mundo mi \u00faltimo adi\u00f3s. Tambi\u00e9n una postulante recibi\u00f3 el h\u00e1bito. Se puede decir que es la novia de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s vinieron las ni\u00f1as del externado y se nos permiti\u00f3 estar con ellas hasta las once y media.<\/p>\n<p>Vi a unas cuantas Madres de all\u00e1, entre ellas a la Madre Popelaire, que fue mi maestra cuatro a\u00f1os. La quiero mucho y yo no s\u00e9 por qu\u00e9 ser\u00eda que tuve pena y me puse a llorar, con lo cual la Rebeca me imit\u00f3. Entonces vi que era preciso serenarse para consolarla, y as\u00ed fue en efecto.<\/p>\n<p>Estuvimos con la Madre R\u00edos \u00a1Qu\u00e9 gusto m\u00e1s grande. Y como yo hago lo posible por figurarme que estoy en el Carmen, me sent\u00e9 en el suelo, a los pies de la Madre, ejemplo que siguieron varias chiquillas.<\/p>\n<p>El domingo [12.9.1915] estar\u00e9 con la Madre R\u00edos sola. Esto me causa susto, pues pienso decirle todo el cambio que se ha operado en m\u00ed desde la operaci\u00f3n; mi vocaci\u00f3n para Carmelita, en fin todo. No s\u00e9 c\u00f3mo me arreglar\u00e9, pues me cuesta tanto expresar todo lo que me pasa.<\/p>\n<p>Estuve todo el d\u00eda muy feliz, pero como siempre Jes\u00fas lo hace, me envi\u00f3 un regalito: era una cruz, lo que me gust\u00f3 mucho.<\/p>\n<p>S\u00e1bado 11 [9.1915]. Aunque quiero escribir mi diario todos los d\u00edas, me es imposible. Hoy me confes\u00e9. \u00a1Qu\u00e9 alivio he tenido, pues ten\u00eda pecados que, aunque son involuntarios, no me gusta tenerlos, pues con ellos me aparto de Jes\u00fas y le doy pena. Y como lo amo, m\u00e1s bien preferir\u00eda morir antes de ofenderlo.<\/p>\n<p>Ayer y hoy no he comido caramelos, pues se los he ofrecido a Jes\u00fas, que le gustan m\u00e1s que a m\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr13\"><\/a><br \/>13 Entrevista decisiva:12.9.1915<\/strong><\/p>\n<p>Domingo 12 [9.1915]. Tengo mucho que contar, y sobre todo darle muchas gracias a Jes\u00fas porque me concedi\u00f3 ver a la M. R\u00edos y decirle casi todo. Hablamos mucho. Le dije que no me acostumbraba nada y me encontr\u00f3 raz\u00f3n por la edad en que hab\u00eda entrado. Pasamos r\u00e1pidamente sobre esto, pues ella quer\u00eda saber lo que yo le hab\u00eda dejado entrever en mi carta.<\/p>\n<p>Primero me principi\u00f3 a hablar sobre la operaci\u00f3n. Me hizo ver el fin grande a que me destinaba Dios al devolverme la vida y los numerosos favores que me hab\u00eda dispensado. Le cont\u00e9 mi resoluci\u00f3n y me dijo que ya la hab\u00eda adivinado, porque algo Dios se propon\u00eda al darme dos veces la vida.<\/p>\n<p>Le habl\u00e9 de mi pololeo, y me dijo que c\u00f3mo pod\u00eda haber pololeado despu\u00e9s de tantos llamados de Dios. Que, aunque no era pecado, que me fijara que quien me eleg\u00eda era el Rey de cielos y tierra. Que qui\u00e9n era yo para que as\u00ed jugara. \u00bfNo era acaso una vil y miserable criatura? Que por qu\u00e9 entregaba mi amor a un hombre, cuando Dios lo solicitaba. Que si un hombre me amara y yo le hiciera caso, no me atrever\u00eda a divertirme y que por qu\u00e9 lo hac\u00eda con Dios; que era una cosa muy grave, que era m\u00e1s que un matrimonio. Que me fijara que no era por un d\u00eda ni por toda la vida, sino por una eternidad. Que el amor humano se extingue, pero el divino abraza todo. Que me acordara que eran muchas las llamadas y pocas las escogidas. Que cada vez que comulgara deb\u00eda hablar con Jesusito sobre esto y procurar serle cada d\u00eda m\u00e1s bonita, teniendo m\u00e1s virtudes. Que debiera hacer mi oraci\u00f3n con el rostro en el suelo, pues era con el Todopoderoso con quien hablaba, Aquel que se hab\u00eda bajado a m\u00ed para elegirme como esposa.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le dije que yo deseaba entrar al Carmelo. Y ella me pregunt\u00f3: \u00bfY la salud? \u00bfPodr\u00e1 resistir? \u00a1Ay; no me acuerdo de este cuerpo miserable! Quisiera volar y \u00e9l no puede. \u00a1Cu\u00e1nto te aborrezco, vaso de corrupci\u00f3n que te opones a los deseos de mi alma! Eres delicado. Te hacen mal las austeridades, y necesitas que te regaloneen. Pero mi Jes\u00fas har\u00e1 lo que quiera. C\u00famplase en todo su santa voluntad. Esta cruel incertidumbre es una especie de agon\u00eda para mi alma. Mejor. Porque as\u00ed puedo unirme mejor a mi Jes\u00fas en el Huerto y consolarlo un poco. Es el c\u00e1liz que me acerca a los labios, pero que creo no me lo har\u00e1 apurar.<\/p>\n<p>La Madre R\u00edos me dijo que rezar\u00eda mucho por m\u00ed y mi salud y que s\u00f3lo pensara en que iba a ser esposa de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Me recomend\u00f3 para leer la vida de Santa Teresa y de Teresita del Ni\u00f1o Jes\u00fas. Yo le dije que la hab\u00eda le\u00eddo varias veces y saco tanto provecho; pues su alma tiene algunos puntos parecidos a la m\u00eda. Y tambi\u00e9n porque yo como ella, he recibido muchos beneficios de Nuestro Se\u00f1or, qu\u00e9 la hicieron que llegara muy luego a la perfecci\u00f3n; mientras que yo le pago tan mal a Jes\u00fas. Esto me enternece y le prometo ser mejor.<\/p>\n<p>La Rebeca lleg\u00f3 y tuve que retirarme con gran pena.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr14\"><\/a><br \/>14 Vacaciones de septiembre 1915<\/strong><\/p>\n<p>Martes 14 [9.1915]. Hoy es la fiesta de la Madre Izquierdo. Hemos tenido d\u00eda de recreo. Hemos pasado muy contentas. Jugamos a las escondidas y despu\u00e9s a las banderitas, y nosotras ganamos.<\/p>\n<p>Leyeron los concursos de ortograf\u00eda. Sal\u00ed primera. Cero falta, por casualidad. La Reverenda Madre nos dijo que nos adelant\u00e1ramos a recibir un santo, y cuando lo fui a recibir, la Madre R\u00edos se rio conmigo, lo que me agrad\u00f3 mucho.<\/p>\n<p>Salimos hoy. Estamos felices. Nos fuimos a confesar y despu\u00e9s a la Alameda. Pero me hallaba tan ajena a este paseo, pues pensaba que qui\u00e9n pensar\u00eda en El, y yo procuraba unirme lo m\u00e1s posible; as\u00ed gozaba.<\/p>\n<p>Vimos a Miguel que est\u00e1 haciendo la guardia, y hac\u00eda m\u00e1s de un mes que no lo ve\u00eda. Lo quiero tanto&#8230; Ha sido ascendido a cabo. Estoy muy contenta.<\/p>\n<p>Mi\u00e9rcoles [15.9.1915]. Hoy fui a misa. Despu\u00e9s, al centro con la Luc\u00eda. Y en la tarde fuimos a ver a la In\u00e9s y Mar\u00eda Salas. Despu\u00e9s vinieron las Zegers. M\u00e1s tarde fuimos a ver a las Salas Edwards, pues la Sylvia hab\u00eda sido operada de apendicitis. De ah\u00ed fui a ver a la Carmen de Castro, pero no la encontr\u00e9. S\u00f3lo, cuando nos ven\u00edamos, la vi un momento en la calle. Nos abrazamos. Est\u00e1bamos felices: tanto tiempo sin vernos&#8230; La quiero tanto. Es muy dije.<\/p>\n<p>Jueves 16 [9.1915]. Me encuentro en el campo. Llegamos a las cinco. Anduvimos por todas partes. \u00a1Qu\u00e9 felicidad!<\/p>\n<p>Viernes 17 [9.1915]. Salimos a caballo. Fuimos a ver a mi t\u00edo Francisco y a la Mar\u00eda C\u00e1ceres (sirviente muy antigua), y vimos tambi\u00e9n a Juan Luis Dom\u00ednguez, que es muy enfermo, pues le dan ataques. Pero aqu\u00ed, gracias a Dios, est\u00e1 mejor.<\/p>\n<p>S\u00e1bado 18 [9.1915]. Salimos temprano a caballo con mis primos. Nos divertimos mucho. Despu\u00e9s, a las 2, encumbramos volantines, juego que me gusta mucho.<\/p>\n<p>Domingo 19 [9.1915]. Tuvimos misa. Estuve muy distra\u00edda en ella, pues mis primos estaban en el presbiterio y nos miraban. Lo que me tentaba. Cantamos, pero no me envanec\u00ed por mi voz. Jes\u00fas me ayuda en esto a vencerme. Le doy gracias de todo coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Martes 21 [9.1915]. Hoy he tenido la dicha de comulgar. Me sent\u00eda tan unida a El, lo amaba tanto que me parec\u00eda estar en el cielo y he continuado en esta uni\u00f3n durante todo el d\u00eda. \u00a1Jes\u00fas m\u00edo, no te separes de m\u00ed!<\/p>\n<p>Viernes 24 [9.1915]. Hoy nos hemos venido al colegio. Siento desesperaci\u00f3n y unas ganas locas de llorar. A Ti, Jes\u00fas m\u00edo, te ofrezco esta pena; pues quiero sufrir para parecerme a Ti, Jes\u00fas, amor m\u00edo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr15\"><\/a><br \/>15 Sufrir con alegr\u00eda Carta a la Virgen. Esposa de Jes\u00fas Mi \u00fanico amor.<\/strong><\/p>\n<p>Hoy desde que me levant\u00e9 estoy muy triste. Parece que de repente se me parte el coraz\u00f3n. Jes\u00fas me dijo que quer\u00eda que sufriese con alegr\u00eda. Esto cuesta tanto, pero basta que El lo pida para que yo procure hacerlo. Me gusta el sufrimiento por dos razones: la primera, porque Jes\u00fas siempre prefiri\u00f3 el sufrimiento, desde su nacimiento hasta morir en la cruz. Luego ha de ser algo muy grande para que el Todopoderoso busque en todo el sufrimiento. Segundo: me gusta porque en el yunque del dolor se labran las almas. Y porque Jes\u00fas, a las almas que m\u00e1s quiere, env\u00eda este regalo que tanto le gust\u00f3 a El.<\/p>\n<p>Me dijo que El hab\u00eda subido al Calvario y se hab\u00eda acostado en la Cruz con alegr\u00eda por la salvaci\u00f3n de los hombres. \u00ab\u00bfAcaso no eres t\u00fa la que me buscas y la que quieres parecerte a M\u00ed? Luego ven conmigo y toma la Cruz con amor y alegr\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Encuentro tambi\u00e9n en un cuaderno una cosa escrita que se titulaba: \u00abMi Espejo\u00bb. \u00abMi espejo ha de ser Mar\u00eda. Puesto que soy su hija, debo parecerme a Ella y as\u00ed me parecer\u00e9 a Jes\u00fas\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abNo he de amar sino a Jes\u00fas. Luego mi coraz\u00f3n ha de tener el sello del amor de Dios. Mis ojos se deben fijar en Jes\u00fas crucificado. Mis o\u00eddos han de o\u00edr constantemente la voz del Divino Crucificado\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abMi lengua ha de expresarle mi amor. Mi pie ha de encaminarse al Calvario. Por eso ha de ser mi andar lento y recogido. Mis manos deben estrechar el Crucifijo, es decir, aquella imagen divina que ha de imprimirse en mi coraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n encuentro una carta que escrib\u00ed una noche en que ya no pod\u00eda sufrir m\u00e1s:<\/p>\n<p>\u00abMadre querida, Madre casi idolatrada: Te escribo para desahogar mi coraz\u00f3n despedazado por el dolor. No quiero que juntes sus pedazos, Madre de mi alma sino que mane, que destile un poco de sangre. Me ahoga el dolor, Madre m\u00eda. Sufro, pero estoy feliz sufriendo. He quitado la Cruz a mi Jes\u00fas. El descansa. \u00bfQu\u00e9 mayor felicidad para m\u00ed ?<\/p>\n<p>Estoy sola Madre m\u00eda. Mi mam\u00e1 se va hoy a Vi\u00f1a a ver [a] Ignacito y nosotras quedaremos aqu\u00ed. \u00bfHasta cu\u00e1ndo? No lo s\u00e9. Hasta que Jes\u00fas lo quiera \u00bfno te parece&#8230;? Sufro&#8230; y ya no puedo m\u00e1s. S\u00f3lo te pido que sanes a los enfermos. T\u00fa sabes qui\u00e9nes son. T\u00fa, Madre, si quieres puedes hacerlo. Madre m\u00eda, mu\u00e9strate que eres mi Madre Oye el grito de mi alma pecadora arrepentida, que sufre y apura el c\u00e1liz del dolor hasta las heces; pero no importa. Me da pena, pero s\u00f3lo quiero a Jes\u00fas. Quiero que El sea el due\u00f1o de mi coraz\u00f3n. Dile que le amo y que le adoro. Dile que quiero sufrir, que quiero morir de amor y sufrimiento. Que no me importa el mundo, sino solamente El. S\u00ed, Madre. Estoy sola. Me uno a tu soledad. Consu\u00e9lame, ali\u00e9ntame, acons\u00e9jame, acomp\u00e1\u00f1ame y bend\u00edceme.<\/p>\n<p>T\u00fa eres mi Madre y te digo que tengo pena. Antes ten\u00eda una tregua mi dolor un rayo de luz en mi oscuro coraz\u00f3n; pero ese rayo de luz ya no me alumbra ni sonr\u00ede. Esa sonrisa de mi madre me hac\u00eda vivir y era dos veces a la semana; pero ahora no la tendr\u00e9. Ma\u00f1ana ser\u00e1 mi\u00e9rcoles y nadie me llamar\u00e1 al sal\u00f3n. Ven T\u00fa con tu Hijo y mi felicidad ser\u00e1 completa.<\/p>\n<p>Haced que sepa mis lecciones, mis repasos, mis ex\u00e1menes. Que tenga premios para verte feliz a Ti, y a mi Jes\u00fas y a mis padres. Mar\u00eda, Madre m\u00eda, \u00f3yeme. Tu hija\u00bb. (D 15,11)<\/p>\n<p>El siete de diciembre [1915] escrib\u00ed: \u00abEs ma\u00f1ana el d\u00eda m\u00e1s grande de mi vida. Voy a ser esposa de Jes\u00fas. \u00bfQui\u00e9n soy yo y qui\u00e9n es El? [El] todopoderoso, inmenso, la Sabidur\u00eda, Bondad y Pureza misma se va a unir a una pobre pecadora. \u00a1Oh Jes\u00fas, mi amor, mi vida, mi consuelo y alegr\u00eda, mi todo! \u00a1Ma\u00f1ana ser\u00e9 tuya! \u00a1Oh, Jes\u00fas, amor m\u00edo!<\/p>\n<p>Madre m\u00eda, ma\u00f1ana [8.12.1915] ser\u00e9 doblemente tu Hija. Voy a ser Esposa de Jes\u00fas. El va a poner en mi dedo el anillo nupcial. Oh, soy feliz, pues puedo decir con verdad que el \u00fanico amor de mi coraz\u00f3n ha sido El.<\/p>\n<p>Mi confesor me dio permiso para hacer voto de castidad por nueve d\u00edas y despu\u00e9s me seguir\u00e1 indicando las fechas. Soy feliz. Tengo mi f\u00f3rmula escrita: \u00abHoy, ocho de diciembre de 1915, de edad de quince a\u00f1os, hago el voto delante de la Sma. Trinidad y en presencia de la Virgen Mar\u00eda y de todos los santos del Cielo de no admitir otro Esposo sino a mi Se\u00f1or Jesucristo, a quien am\u00f3 de todo coraz\u00f3n y a quien quiero servir hasta el \u00faltimo momento de mi vida. Hecho por la novena de la Inmaculada para ser renovado con el permiso de mi confesor\u00bb.<\/p>\n<p>Esto es lo \u00faltimo que tengo de este a\u00f1o. No he vuelto a escribir mi diario. Pero tengo mi retiro y una carta que le escrib\u00ed a mi hermana Rebeca para comunicarle mi vocaci\u00f3n de Carmelita y pedirle que me ayudara. Le escrib\u00ed el d\u00eda de su cumplea\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr16\"><\/a><br \/>16 Carta a mi hermana Rebeca<\/strong><\/p>\n<p>15 de abril de 1916.<\/p>\n<p>Querida Rebeca: aprovecho un instante del estudio para poderte dar mil felicidades en el d\u00eda de tu cumplea\u00f1os, pues un a\u00f1o m\u00e1s de vida ha de hacerte m\u00e1s seria y formal y tambi\u00e9n ha de ser motivo para reflexionar sobre la vocaci\u00f3n que Dios te ha confiado.<\/p>\n<p>Cr\u00e9eme, Rebeca, que a los catorce y quince a\u00f1os uno comprende su vocaci\u00f3n. Se siente una voz y una luz que le muestra la ruta de su vida.<\/p>\n<p>Ese faro alumbr\u00f3 para m\u00ed a los catorce a\u00f1os. Cambi\u00e9 de rumbo y me propuse el camino que deb\u00eda seguir y hoy vengo a hacerte confidencias de los proyectos ideales que me he forjado.<\/p>\n<p>Hasta hoy nos [ha] alumbrado la misma estrella. Pero ma\u00f1ana no estaremos quiz\u00e1s juntas bajo su sombra protectora. Esta estrella es el hogar, es la familia. Es preciso separarnos y nuestros corazones, que hab\u00edan formado uno s\u00f3lo, ma\u00f1ana quiz\u00e1s se separar\u00e1n. Ayer me parece que no entender\u00edas mi lenguaje; pero hoy tienes catorce a\u00f1os, edad [en] que puedes comprenderme. As\u00ed pues, creo que te inclinar\u00e1s hacia m\u00ed y me dar\u00e1s la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>En pocas palabras te confiar\u00e9 el secreto de mi vida. Muy luego nos separaremos y ese deseo que siempre abrigamos en nuestra ni\u00f1ez de vivir siempre unidas, va a ser muy luego fracasado por otro ideal m\u00e1s alto de nuestra juventud. Tenemos que seguir distintos caminos en la vida. A m\u00ed me ha tocado la mejor parte, lo mismo que a la Magdalena. El Divino Maestro se ha compadecido de mi. Acerc\u00e1ndose, me ha dicho muy por lo bajo: \u00abDeja a tu padre y madre y todo cuanto tienes y s\u00edgueme\u00bb. (D 16)<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 rehusar la mano del Todopoderoso que se abaja a la m\u00e1s indigna de sus criaturas? \u00a1Qu\u00e9 feliz soy, hermanita querida! He sido cautivada en las redes amorosas del Divino Pescador. Quisiera hacerte comprender esta felicidad. Yo puedo decir con certeza que soy su prometida y que muy luego celebraremos nuestros desposorios en el Carmen. Voy a ser Carmelita, \u00bfqu\u00e9 te parece? No quisiera tener en mi alma ning\u00fan pliegue escondido para ti. Pero t\u00fa sabes que no puedo decirte de palabra todo lo que siento y por eso he resuelto hacerlo por escrito.<\/p>\n<p>Me he entregado a El. El ocho de diciembre me compromet\u00ed. Todo lo que lo quiero me es imposible decirlo. Mi pensamiento no se ocupa sino en El. Es mi ideal. Es un ideal infinito. Suspiro por el d\u00eda de irme al Carmen para no ocuparme sino de El, para confundirme en El y para no vivir sino la vida de El: Amar y sufrir para salvar las almas. S\u00ed, sedienta estoy de ellas porque s\u00e9 que es lo que m\u00e1s quiere mi Jes\u00fas. \u00a1Oh, le amo tanto! (D 16)<\/p>\n<p>Quisiera inflamarte en ese amor. \u00a1Qu\u00e9 dicha la m\u00eda si pudiera darte a El! \u00a1Oh, nunca tengo necesidad de nada, porque en Jes\u00fas encuentro todo lo que busco! El jam\u00e1s me abandona. Jam\u00e1s disminuye su amor. Es tan puro. Es tan bello. Es la Bondad misma. P\u00eddele por m\u00ed, Rebequita. Necesito oraciones. Veo que mi vocaci\u00f3n es muy grande: salvar almas, dar obreros a la Vi\u00f1a de Cristo. Todos los sacrificios que hagamos es poco en comparaci\u00f3n del valor de un alma. Dios entreg\u00f3 su vida por ellas y nosotros cu\u00e1nto descuidamos su salvaci\u00f3n. Yo, como prometida, tengo que tener sed de almas, ofrecerle a mi Novio la sangre que por cada una de ellas ha derramado. \u00bfY cual es el medio de ganar almas? La oraci\u00f3n, la mortificaci\u00f3n y el sufrimiento.<\/p>\n<p>El viene con una Cruz, y sobre ella est\u00e1 escrita una sola palabra que conmueve mi coraz\u00f3n hasta sus m\u00e1s \u00edntimas fibras: \u00abAmor\u00bb \u00a1Oh, qu\u00e9 bello se ve con su t\u00fanica de sangre! Esa sangre vale para m\u00ed m\u00e1s que las joyas y los diamantes de toda la tierra.<\/p>\n<p>Los que se aman en la tierra, mi querida Rebeca, como t\u00fa lo ves en la Luc\u00eda y Chiro, no tratan sino de tener una sola alma y un solo ideal. Mas son vanos sus esfuerzos pues las criaturas son tan impotentes. Mas no pasa eso en nuestra uni\u00f3n. Jes\u00fas vive ya en mi coraz\u00f3n. Yo trato de unirme, asemejarme y confundirme en El. Yo soy la gota de agua que he de perderme en el Oc\u00e9ano Infinito. Mas hay un abismo que la gota no puede traspasar; mas el oc\u00e9ano se desborda con tal que la gota de agua permanezca en el m\u00e1s completo abandono de s\u00ed misma; que viva en un susurro continuo llamando al Oc\u00e9ano Divino.<\/p>\n<p>Mas yo no soy sino un pobre pajarito sin alas. \u00bfY qui\u00e9n me las dar\u00e1 para irme a anidar para siempre junto a El? El amor. Oh, s\u00ed, le amo y quisiera morir por El. Es tanto lo que lo quiero que quisiera ser martirizada para demostrarle que le amo.<\/p>\n<p>Sin duda que tu coraz\u00f3n de hermana se desgarra al o\u00edrme hablar de separaci\u00f3n, al o\u00edrme murmurar esa palabra: adi\u00f3s para siempre en la tierra para encerrarme en el Carmen. Mas no temas, hermanita querida. No existir\u00e1 jam\u00e1s separaci\u00f3n entre nuestras almas. Yo vivir\u00e9 en El. Busca a Jes\u00fas y con El me encontrar\u00e1s y all\u00ed los tres seguiremos los coloquios \u00edntimos que hemos de continuar all\u00e1 en la eternidad \u00a1Qu\u00e9 feliz soy! Te convido a pasar con Jes\u00fas en el fondo de tu alma. He le\u00eddo en la vida de Isabel de la Trinidad que esta santita le hab\u00eda dicho a N. Se\u00f1or hiciera de su alma su casita. Hagamos nosotros otro tanto. Vivamos con Jes\u00fas dentro de nosotras mismas, mi pichita querida. El nos dir\u00e1 cosas desconocidas. Es tan dulce su arrullo de amor. Y as\u00ed, como Isabel [de la Trinidad], encontraremos el Cielo en la tierra, porque Dios es el Cielo.<\/p>\n<p>Diremos a Jes\u00fas en la Comuni\u00f3n que edifique en nuestras almas una casita; que nosotras pondremos el material que ha de ser nuestros actos de vencimiento [y] el olvido de nosotras mismas, haciendo desaparecer el yo, que es el dios que adoramos interiormente. Esto cuesta y nos arrancar\u00e1 gritos de dolor. Pero Jes\u00fas pide ese trono y hay que d\u00e1rselo. La caridad ha de ser el arma para combatir a ese dios.<\/p>\n<p>Ocup\u00e9monos del pr\u00f3jimo, de servirle, aunque nos cause repugnancia hacerlo. De esta manera conseguiremos que el trono de nuestro coraz\u00f3n sea ocupado por su Due\u00f1o, por Dios nuestro Creador.<\/p>\n<p>Venz\u00e1monos. Obedezcamos en todo. Seamos humildes. \u00a1Somos tan miserables! Seamos pacientes y puras como los \u00e1ngeles y tendremos la felicidad de ver que Jes\u00fas, que es un buen arquitecto, edifique una segunda casa de Betania, donde t\u00fa te ocupar\u00e1s de servirlo en la persona de tus pr\u00f3jimos como lo hac\u00eda Marta, y yo como Magdalena permanecer\u00e9 contempl\u00e1ndolo y oyendo su palabra de vida. Es imposible que, mientras estemos en el colegio, El exija de nosotras esa total uni\u00f3n que no consiste sino en ocuparnos de El. Pero podemos cada hora ofrecerle un ramillete de amor.<\/p>\n<p>Amemos al divino Ni\u00f1o que sufre tanto sin encontrar consuelo en las criaturas. Que El encuentre en nuestras almas un refugio un asilo donde guarecerse en medio del odio de sus enemigos y un jard\u00edn de delicias que le haga olvidar el olvido de sus amigos.<\/p>\n<p>Termino. Adi\u00f3s. Cont\u00e9stame esta carta y gu\u00e1rdame el m\u00e1s completo secreto. Tu hermana que te quiere en Jes\u00fas<\/p>\n<p>Juana.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr17\"><\/a><br \/>17 Retiro de 1916<\/strong><\/p>\n<p>Para hacer bien los ejercicios son dos cosas necesarias: 1\u00b0 Tener \u00e1nimo y liberalidad; 2\u00ba Ponerse en manos de Dios.<\/p>\n<p>1a. Meditaci\u00f3n: Por Dios, de Dios y para Dios. Este es el fin de toda criatura. Fuimos creados por Dios. \u00a1Qu\u00e9 bondad la de Dios, pues nos tuvo en su mente una eternidad y despu\u00e9s nos sac\u00f3 de la nada! Soy un poco de barro, pero hay algo m\u00e1s grande en m\u00ed: mi alma, que Dios hizo a su imagen y semejanza. Luego lo \u00fanico que tengo yo de valer es mi alma, puesto que es inmortal. Luego es m\u00e1s grande que el mundo, ya que \u00e9ste tiene fin. Mi alma no es del mundo. De consiguiente, es de Dios, \u00fanico capaz de saciarla porque es infinito. Soy de Dios. El me cre\u00f3. Es mi principio y mi fin. Para ser enteramente de El debo cumplir perfectamente su divina voluntad. Si El es mi padre y conoce el presente, el pasado y el porvenir, \u00bfpor qu\u00e9 no abandonarme a El con entera confianza?<\/p>\n<p>Pl\u00e1tica.\u2011 Sobre el examen particular. Sobre un pecado o defecto capital o para alcanzar una virtud.<\/p>\n<p>2a. Meditaci\u00f3n: \u00bfPara qu\u00e9 fuimos creados? Para servir y amar a Dios sobre todas las cosas. Dios dot\u00f3 al hombre de raz\u00f3n para que comprendiera el beneficio de la creaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo debemos servir a Dios? Como sirve un criado a su amo, haciendo lo que a \u00e9ste le plazca. Dios me manifiesta su voluntad. Si yo la cumplo, lo glorifico, pero haciendo siempre lo m\u00e1s perfecto. Para servir a Dios debemos ser indiferentes para todo aquello que no le da gloria. Debemos tener a Dios por fin en nuestras obras, mirar el amor que nos tiene en cada uno de los acontecimientos que nos env\u00eda, y mirarlo todo como escalones que nos acercan a El. Nuestro coraz\u00f3n no debe apegarse a las cosas del mundo sino a Dios. Tenerlo puro de todo amor desordenado, ya que todo es perecedero, y amar aquello que nos lleva a Dios.<\/p>\n<p>3a. Meditaci\u00f3n: El pecado es un monstruo. Los dos primeros pecados. Luzbel en el cielo, por un solo pecado de pensamiento, es convertido en demonio. Y yo \u00bfcu\u00e1ntos pecados he cometido en mi vida? Y Dios no me ha castigado; antes por el contrario, me ha colmado de gracias. \u00a1Cu\u00e1ntas veces me ha perdonado! Y arroj\u00f3 por una sola desobediencia a nuestros primeros padres. \u00bfCon qu\u00e9 te pagar\u00e9, Dios m\u00edo? Ap\u00e1rtate, oh pecado, de m\u00ed. Te aborrezco con terrible odio. Quiero ser de Dios. Quiero morir antes que cometerte. Perd\u00f3n, Dios m\u00edo, perd\u00f3n, bondad y misericordia infinita. Antes prefiero morir que ofenderte, a\u00fan con la m\u00e1s ligera falta. Te amo y el pecado me aparta de Ti.<\/p>\n<p>Pl\u00e1tica: Sobre las vanidades de la vida. Del amor ordenado que hemos de tener a todas las cosas. Que nuestro coraz\u00f3n ha de ser de la Sma. Trinidad&#8230; Quiero vivir dentro de mi alma de manera que siempre contemple a Dios en ella.<\/p>\n<p>Hay tres clases de \u00e1nimo: 1\u00ba Cuando se est\u00e1 en pecado mortal, se es atra\u00edda por la sensualidad y se vive en ella. 2\u2011\u00b0 Cuando se est\u00e1 en gracia, se sienten paz, consolaciones interiores y deseos de ser buena. 3\u00b0 Cuando el alma no siente ninguna consolaci\u00f3n interior, pero siente los impulsos de la gracia y los sigue y resiste a la naturaleza. Es el estado mejor porque vivimos en la humildad.<\/p>\n<p>4a. Meditaci\u00f3n: La Magdalena arrepentida. \u00a1Ay, Se\u00f1or, qu\u00e9 grande eres en tu misericordia! Yo me postro a tus pies y los lavo con mi llanto. S\u00ed, Jes\u00fas adorado, yo pequ\u00e9; pero T\u00fa me has salvado. Vengo a humillarme delante de tu Ministro que te representa. S\u00cd, Jes\u00fas, T\u00fa que perdonaste a la Magdalena, perdona a una m\u00e1s pecadora que ella. Yo te he amado toda mi vida y espero amarte hasta el fin. Perd\u00f3name; Jes\u00fas, que no sab\u00eda lo que hac\u00eda al ofenderte. S\u00ed, Jes\u00fas; antes morir que ofenderte. Quiero, como Magdalena, retirarme a servirte para estar siempre junto a Ti. No quiero a nadie sino a Ti. Quiero unirme a Ti para siempre, porque la felicidad no consiste sino en amarte.<\/p>\n<p>5a. Meditaci\u00f3n: Par\u00e1bola de un rey que invita a sus s\u00fabditos a la conquista de una tierra infiel. Jes\u00fas nos invita a la conquista del reinado de su Sdo. Coraz\u00f3n. Para esto debemos:<\/p>\n<p>1\u00b0 Reformarnos a nosotros mismos. Estar dispuestos a todos los sufrimientos para gozar despu\u00e9s con El en el cielo. 2\u00b0 Estar dispuestas a seguir a Jes\u00fas donde El quiera. El elige la pobreza, las humillaciones, la Cruz y exige para m\u00ed todos estos dones. \u00bfNo se los recibir\u00e9 gustosa despu\u00e9s que El me cre\u00f3 prefiri\u00e9ndome a tantas almas, que me conserva la vida, que me ha librado del infierno, m\u00e1s a\u00fan, que ha sufrido durante treinta y tres a\u00f1os toda suerte de trabajos y muere por \u00faltimo en una cruz como el m\u00e1s infame de los hombres, entre dos ladrones, mirado como facineroso, hechicero, traidor, loco, blasfemo? \u00bfY yo no querr\u00e9 sufrir nada por su amor? Yo que soy una nada criminal, mientras que El sufre siendo un Dios que tiene derecho a ser adorado y servido por sus criaturas. Oh Jes\u00fas, aqu\u00ed me tienes postrada ante tu Divina Majestad, llena de verg\u00fcenza y confusi\u00f3n de ver mi peque\u00f1ez, mi miseria y mis muchos pecados. \u00bfHasta cu\u00e1ndo, Jes\u00fas m\u00edo, tendr\u00e1s piedad de esta pecadora? Desde ahora me pongo en tus divinas manos. Haced de m\u00ed lo que quer\u00e1is. S\u00ed, estoy dispuesta a ser humillada para castigar mi orgullo. Quiero, Esposo adorado, vivir escondida, desaparecer en Ti, no tener otra vida sino la tuya, no ocuparme sino de Ti. Ahora tambi\u00e9n que estoy purificada, quiero que la Sma. Trinidad venga a morar en mi alma para adorarla y vivir constantemente en su presencia. Por \u00faltimo te digo que hago voto en presencia de la Sma. Trinidad, de la Sma. Virgen, de San Jos\u00e9 y de los santos y \u00e1ngeles del Cielo, [de] no tener por Esposo sino a Jes\u00fas, \u00fanico amor de mi alma.<\/p>\n<p>J.M.J RESOLUCIONES <br \/>A.M.D.G.<\/p>\n<p>Mar\u00eda, Madre m\u00eda, bend\u00edceme.<\/p>\n<p>1\u00aa. Har\u00e9 examen particular.<\/p>\n<p>2\u00aa. Practicar\u00e9 el tercer grado de humildad, que consiste en buscar desprecios, deshonras, humillaciones con alegr\u00eda y por amor a Jesucristo, consider\u00e1ndome indigna de sufrir algo por El.<\/p>\n<p>3\u00aa. Me levantar\u00e9 y me impondr\u00e9 una mortificaci\u00f3n, si me lo permiten, cada vez que caiga.<\/p>\n<p>Jes\u00fas m\u00edo, ahora he visto que todo lo del mundo es vanidad. Que s\u00f3lo una cosa es necesaria: amarte y servirte con fidelidad, parecerme y asemejarme en todo a Ti. En eso consistir\u00e1 toda mi ambici\u00f3n. Quiero, pasar contigo por todas las afrentas con alegr\u00eda Y si por mi flaqueza caigo, Jes\u00fas querido, te mirar\u00e9 en tu subida al Calvario y ayudada por Ti me levantar\u00e9. No permitas que te ofenda ni a\u00fan levemente. Prefiero mil muertes antes que darte la m\u00e1s ligera pena.<\/p>\n<p>Madre m\u00eda, lirio entre espinas, ens\u00e9\u00f1ame el camino del Calvario. Gu\u00edame por esa senda de la mano. San Jos\u00e9, custodio de v\u00edrgenes, gu\u00e1rdame.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr18\"><\/a><br \/>A\u00f1o 1917<\/strong><\/p>\n<p><strong>18 La meditaci\u00f3n, espejo del alma<\/strong><\/p>\n<p>1\u00b0 de enero [1917]. Un a\u00f1o m\u00e1s hacia la patria. Cu\u00e1ntos beneficios recibidos y cu\u00e1ntas gracias desperdiciadas en este a\u00f1o que ha pasado (D 18). Y \u00e9ste que viene, en su misterioso manto, quiz\u00e1s tendr\u00e1 envueltas penas y felicidad de toda suerte. Apoy\u00e9monos en la Cruz. Ella es inmutable. Ni los siglos ni las tempestades la han quebrado. Spes \u00fanica.<\/p>\n<p>Enero 2 [1917]. Tengo pena. Me sangra el coraz\u00f3n. \u00a1Ah, mil vidas, si yo pudiera, ofrecer\u00eda por \u00e9l; todos los sufrimientos, Dios m\u00edo, enviadme y dadme gracia para soportarlos, con tal que \u00e9l se convirtiera!<\/p>\n<p>Jes\u00fas m\u00edo, quiero acompa\u00f1arte en el huerto en tu agon\u00eda. Quiero consolarte y decir contigo: \u00abSe\u00f1or, si es posible, que pase de mi este c\u00e1liz amargo, mas no se haga mi voluntad sino la tuya\u00bb.<\/p>\n<p>9 [1.1917]. Todos los d\u00edas hago mi meditaci\u00f3n y veo cu\u00e1n gran ayuda es para santificarse. Es el espejo del alma. Cu\u00e1nto se conoce en ella a s\u00ed misma. Jes\u00fas me ha dado a entender que para encontrar la perfecci\u00f3n es necesario: 1\u00ba el amor a la oraci\u00f3n; 2\u00b0 el desasimiento completo de s\u00ed misma, es decir, el olvido de s\u00ed misma, que se alcanza uni\u00e9ndose a Jes\u00fas tanto que no se llegue a formar con El sino una persona y atray\u00e9ndose siempre para s\u00ed lo que le gusta a Jes\u00fas: es decir, humillaciones, penas, etc., y tambi\u00e9n la caridad para con el pr\u00f3jimo. 3\u00b0, perfecta entrega de s\u00ed misma, es decir, la voluntad d\u00e1rsela a Dios.<\/p>\n<p>He le\u00eddo en la Vida de <u>Santa Teresa<\/u> que recomienda esta Santa para aquellos que principian a tener oraci\u00f3n, figurarse el alma como un huerto que est\u00e1 lleno de hierbas y \u00e1rboles da\u00f1inos y todo muy seco. Entonces que al principiar a tener oraci\u00f3n, el Se\u00f1or pone en \u00e9l plantas hermosas y que nosotras debemos cuidar de ellas para que no se sequen. Para esto, siempre los que principian tienen que sacar agua del pozo, que cuesta, pues son las dificultades con que cada uno tropieza al principiar la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para m\u00ed es el respeto humano: que me vean meditando y me digan beata. Tambi\u00e9n que a veces no puedo o\u00edr la voz del Se\u00f1or, y esto me hace apartarme. Pero ahora estoy resuelta, cueste lo que costare, a hacerla todos los d\u00edas. Voy a escribir las resoluciones que saco todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>Enero 24 [1917]. Obediencia perfecta. Obedecer teniendo en cuenta que es a Dios a quien someto mi voluntad Mi obediencia ha de ser espiritual.<\/p>\n<p>Enero 25 [1917]. Hoy he prometido a mi Jes\u00fas el cumplir su Divina Voluntad, aceptando con alegr\u00eda lo que El mande. La esposa ha de unir su voluntad a la del esposo y someterse a El. Con cuanta m\u00e1s raz\u00f3n yo, que soy su esclava y que por gran favor, me ha hecho hija, hermana y esposa. \u00a1Qu\u00e9 mala y qu\u00e9 pecadora me encuentro!<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr19\"><\/a><br \/>19 Lourdes. Mar\u00eda, Madre llena de dulzura<\/strong><\/p>\n<p>Febrero 12 [1917]. Anteayer y ayer fuimos a Lourdes. \u00a1Lourdes! Esta sola palabra hace vibrar las cuerdas m\u00e1s sensibles del cristiano, del cat\u00f3lico. \u00a1Lourdes! \u00a1Qui\u00e9n no se siente conmovido al pronunciarla! Significa un Cielo en el destierro. Lleva envuelto en su manto de misterio todo lo grande de lo que es capaz de sentir el coraz\u00f3n cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>Su nombre hace remover los recuerdos pasados y conmueve las sensaciones \u00edntimas de nuestra alma. Ella encierra alegr\u00eda, paz sobrehumana, donde el peregrino, fatigado del camino pesaroso de la vida, puede descansar; puede sin cuidado dejar su bagaje, que son las miserias humanas, [y] abrir su seno para recibir el agua del consuelo, del alivio. Es donde las l\u00e1grimas del pobre con el rico se confunden, donde s\u00f3lo encuentra una Madre que los mira y los sonr\u00ede. Y en esa mirada y sonrisa celestiales hacen brotar de ambos pechos sollozos que el coraz\u00f3n, de felicidad, no puede dejar de escapar y que lo hace esperar, amar lo imperecedero y lo divino.<\/p>\n<p>Si T\u00fa eres, Madre, la celestial Madonna que nos gu\u00edo. T\u00fa dejaste caer de entre tus manos maternales rayos de cielo. No cre\u00ed que existiera la felicidad en la tierra; pero ayer, mi coraz\u00f3n sediento de ella, la encontr\u00f3. Mi alma, extasiada a tus plantas virginales te escuchaba. Eras T\u00fa la que hablabas y tu lenguaje de Madre era tan tierno&#8230; Era de cielo, casi divino.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n no se anima, al verte tan pura, tan tierna, tan compasiva, a descubrir sus \u00edntimos tormentos? \u00bfQui\u00e9n no te pide que seas estrella en este borrascoso mar?\u00bfQui\u00e9n es el que no llora entre tus brazos sin que al punto reciba tus \u00f3sculos inmaculados de amor y de consuelo? Si es pecador, tus caricias lo enternecen. Si es tu fiel devoto, tu presencia solamente enciende la llama viva del amor divino. Si es pobre, T\u00fa con tu mano poderosa lo socorres y le muestras la patria verdadera. Si es rico, lo sostienes con tu aliento contra los escollos de su vida agitad\u00edsima. Si es afligido, T\u00fa, con tus miradas lagrimosas, le muestras la Cruz y en ella a tu divino Hijo. \u00bfY qui\u00e9n no encuentra el b\u00e1lsamo de sus penas al considerar los tormentos de Jes\u00fas y de Mar\u00eda? El enfermo, por fin, halla en su seno maternal el agua de salud que deja brotar con su sonrisa encantadora, que lo hace sonre\u00edr de amor y de felicidad. S\u00ed, Mar\u00eda, eres la Madre del universo entero. Tu coraz\u00f3n est\u00e1 lleno de dulzura. A tus pies se postran con la misma confianza el sacerdote como la virgen para hallar entre tus brazos al Amor de tus entra\u00f1as. El rico como el pobre, para encontrar en tu coraz\u00f3n su cielo. El afligido como el dichoso, para encontrar en tu boca la sonrisa celestial. El enfermo como el sano, para encontrar en tus manos dulces caricias. Y por fin, el pecador como yo encuentra en Ti la Madre protectora que bajo tus plantas inmaculadas tienes quebrantada la cabeza del drag\u00f3n; mientras que en tus ojos descubre la misericordia, el perd\u00f3n y faro luminoso para no caer en las cenagosas aguas del pecado.<\/p>\n<p>Madre m\u00eda, s\u00ed. En Lourdes se encontraba el cielo: estaba Dios en el altar rodeado de \u00e1ngeles, y T\u00fa, desde la concavidad de la roca, le presentabas los clamores de la multitud arrodillada ante el altar. Y le ped\u00edas que oyese las s\u00faplicas del pobre desterrado en este valle de l\u00e1grimas, mientras que, junto con los cantos, te ofrec\u00edan un coraz\u00f3n lleno de amor y gratitud.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr20\"><\/a><br \/>20 Resoluciones para 1917<\/strong><\/p>\n<p>1a. Aceptar los sacrificios sin murmurar interiormente ni abatirme.<\/p>\n<p>2a. He de eclipsarme.<\/p>\n<p>3a. Me esmerar\u00e9 en labrar la felicidad de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>4a. Procurar\u00e9 hacer amable la virtud a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>5a. He de olvidarme de m\u00ed misma: 1) uni\u00e9ndome a Jes\u00fas; 2) en ser caritativa con el pr\u00f3jimo; 3) no dar mi opini\u00f3n, si no me la piden; 4) sufrir con gozo las humillaciones, siendo amable con las personas que me las proporcionen; 5) viviendo con Jes\u00fas en el fondo de mi alma que ha de ser su casita, donde El pueda descansar. All\u00ed, le adorar\u00e9 y le ofrecer\u00e9 las mortificaciones, sufrimientos y humillaciones. \u00bfNo es el Cielo en la tierra vivir con Dios?<\/p>\n<p>Vivir en unidad de pensamientos, en unidad de sentimientos, de acciones, y as\u00ed, al mirarme el Padre, encontrar\u00e1 la imagen de su Hijo. Y el Esp\u00edritu Santo, al ver residir al Padre y al Hijo, me har\u00e1 su esposa y las Tres Personas vendr\u00e1n a morar en m\u00ed.<\/p>\n<p>Debo contemplar en mi alma a Jes\u00fas crucificado. Yo le imitar\u00e9 y recibir\u00e9 al pie de la Cruz la sangre de mi Jes\u00fas, que guardar\u00e9 en mi alma y que he de comunicar a las almas de mis pr\u00f3jimos para que, por medio de la sangre de Cristo, sean lavadas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr21\"><\/a><br \/>21 Ofrenda por los pecadores. Nuevo Director<\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas m\u00edo, T\u00fa conoces la ofrenda que te he hecho de m\u00ed misma por la conversi\u00f3n de las personas que te he nombrado. Desde hoy, no s\u00f3lo te ofrezco mi vida, sino tambi\u00e9n mi muerte como te pluguiere d\u00e1rmela. La recibir\u00e9 con gusto, ya sea en el abandono del Calvario, ya en el Para\u00edso de Nazaret.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, si quieres, dame sufrimientos, cruz humillaciones. Que sea pisoteada para castigar mi orgullo y el de ellos. Como T\u00fa quieras, Jes\u00fas m\u00edo.<\/p>\n<p>Soy tuya, haz de m\u00ed seg\u00fan tu santa voluntad.<\/p>\n<p>A ti, oh Mar\u00eda, que jam\u00e1s me has deso\u00eddo los ruegos que te he dirigido, como una hija le pide a su madre, tambi\u00e9n te pongo en tus manos maternales esas almas. \u00d3yeme. Toda mi vida no he dejado de pedirte, Madre m\u00eda. Esc\u00fachame, te lo ruego por Jes\u00fas y por tu Esposo San Jos\u00e9, a quien ruego interceda por esta pobre pecadora.<\/p>\n<p>Sufro. Esta palabra expresa todo para m\u00ed. \u00a1Felicidad! Cuando sufro estoy en la Cruz de mi Jes\u00fas. \u00a1Qu\u00e9 felicidad m\u00e1s grande es decirle: Jes\u00fas, Esposo m\u00edo, acu\u00e9rdate que soy tu esposa, dame tu cruz!<\/p>\n<p>Abril 1917. Gracias, Dios m\u00edo, porque me hab\u00e9is dado un director que dirija mi alma hacia Ti?<\/p>\n<p>Me pregunt\u00f3 c\u00f3mo era mi oraci\u00f3n, si est\u00e9ril o con devoci\u00f3n. Yo le dije que con devoci\u00f3n a veces; pero hab\u00eda per\u00edodos en que no pod\u00eda meditar y me quedaba tranquila con N. Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Pero me dijo que siempre deb\u00eda tratar de reflexionar y s\u00f3lo en ultimo t\u00e9rmino, hacer lo otro.<\/p>\n<p>Que viviera constantemente en la presencia de Dios Nuestro Se\u00f1or dentro de mi alma.<\/p>\n<p>Que lo hiciera lo m\u00e1s a menudo posible. Que hiciera el examen particular sobre eso.<\/p>\n<p>Que apuntara los pensamientos y afectos de la meditaci\u00f3n que m\u00e1s me movieran a devoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Me permiti\u00f3 que me mortificara, mortific\u00e1ndome en las comidas, sacrificando el gusto.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n que rezara un cuarto de hora en cruz o tres Padre Nuestros hincada sobre las manos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me va a dar permiso para ponerme cilicios.<\/p>\n<p>Que fuera muy reservada. Que no hablara de mi vocaci\u00f3n, sino con mi mam\u00e1 y con la M. Izquierdo; porque era como un perfume contenido en un frasco que, al destaparlo, se va todo.<\/p>\n<p>Que trajera a mis amigas al servicio de Dios.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s consuelo y alegr\u00eda me dio fue que me dijo que ten\u00eda vocaci\u00f3n para Carmelita.<\/p>\n<p>Me pregunt\u00f3 qu\u00e9 virtud prefer\u00eda. Le contest\u00e9: la humildad. Despu\u00e9s me dio permiso para renovar el voto de virginidad hasta la A[sunci\u00f3n] de la Virgen.<\/p>\n<p>Resoluci\u00f3n: un alma para salvarla; una muerte para temerla; una vida para santificarla.<\/p>\n<p>Silencio. Est\u00e1 el jubileo. Me siento llena de El. Le amo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr22\"><\/a><br \/>22 \u00bfBuena copia de Jes\u00fas? Hija de Mar\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or al cielo de mi alma. Har\u00e9 todas mis cosas en uni\u00f3n con El, por El y para El. Lo consolar\u00e9. Quiero ser crucificada. Y El me dej\u00f3 sus clavos.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s nos unimos al Creador, m\u00e1s nos aislamos de las criaturas. Jes\u00fas m\u00edo, Esposo de mi alma, te amo. Soy toda tuya. S\u00e9 T\u00fa todo m\u00edo.<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana es el d\u00eda de la Trinidad [1917]. \u00bfEncontrar\u00e1 el Padre la figura de Cristo en m\u00ed? \u00a1Oh, cu\u00e1nto me falta para parecerme a El! No tengo todav\u00eda bastante virtud. Me abato muy luego. Sin embargo, soy m\u00e1s humilde o me humillo m\u00e1s y tengo m\u00e1s fe. Sin embargo, el otro d\u00eda se portaron mal las chiquillas en la mesa y yo me impacient\u00e9; y despu\u00e9s me dijeron que no era firme, pues las dejaba conversar. Yo dije que no hac\u00edan caso. Tuve harta rabia, y al ver a las chiquillas les dije: \u00ab\u00a1Antip\u00e1ticas!\u00bb \u00bfHabr\u00eda obrado as\u00ed Jes\u00fas? Claro que no. Las habr\u00eda reprendido y no se habr\u00eda disculpado ni habr\u00eda insultado como yo lo hice. Es cierto que me venc\u00ed mucho; pero despu\u00e9s cont\u00e9 mi rabia y al otro d\u00eda les ped\u00ed perd\u00f3n a las chiquillas, para humillarme. Estas ca\u00eddas me sirven para reconocer que soy muy imperfecta todav\u00eda.<\/p>\n<p>15 de junio 1917. No s\u00f3lo soy Esposa de Jes\u00fas, sino que hoy me he unido m\u00e1s a El. Soy [su] hermana. Soy hija de Mar\u00eda. Desde hoy como las princesas que las llevan al palacio del prometido para ser formadas como \u00e9l, ahora tambi\u00e9n voy a entrar a mi alma, la casa de Dios. All\u00ed me espera mi Madre y mi Jes\u00fas. \u00a1Oh, cu\u00e1nto lo amo!<\/p>\n<p>Me fui a confesar ayer [14.6.1917]. Me dijo el Padre tres cosas necesarias para no impacientarme:<\/p>\n<p>1\u00b0 No manifestar la rabia exteriormente;<\/p>\n<p>2\u00b0 Ser amable con la persona que me la proporciona;<\/p>\n<p>3\u00b0 Acallar, abatir la c\u00f3lera en mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Tres partes esenciales de la meditaci\u00f3n: reflexi\u00f3n, coloquio, s\u00faplica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr23\"><\/a><br \/>23 M\u00e1s unida a Jes\u00fas. Vencimientos costosos<\/strong><\/p>\n<p>Junio 19 [1917]. Hoy me he unido a N. Se\u00f1or. Desde que tengo ese crucifijo, vivo m\u00e1s unida a El. \u00a1Oh, cu\u00e1nto le amo! Me he ofrecido a El por la conversi\u00f3n de esas personas. Cu\u00e1nto sufro al pensar que dentro de esas almas est\u00e1 el diablo y no Dios. Que Jes\u00fas los llama y que los espera en el Sagrario y ellos permanecen insensibles. \u00a1Oh Dios m\u00edo, cu\u00e1nto nos amas y qu\u00e9 ingratos somos! Jes\u00fas m\u00edo, Esposo de mi alma, me ofrezco a Ti. Haz de m\u00ed lo que quieras.<\/p>\n<p>Hoy me he vencido mucho para no rabiar. Dios m\u00edo, T\u00fa me has ayudado. Gracias te doy. En los arreglos y recreos he sido perfecta por ellos. Pero no tanto en las clases.<\/p>\n<ol>\n<li>Se\u00f1or me dijo que no aceptar\u00eda mi ofrenda; pero que me oir\u00eda y conceder\u00eda la conversi\u00f3n de esas almas, pero dentro de un tiempo m\u00e1s. Me dijo que me uniera a El crucificado; que me quer\u00eda ver crucificada. He sufrido tanto que esta ma\u00f1ana toda la Misa llor\u00e9. Pero ma\u00f1ana voy a ofrecer mis l\u00e1grimas por ellos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Ayer [18.6.1917] fue buena mi meditaci\u00f3n. Hice lo que el padre me indic\u00f3. Hice un acto bien grande. Estaba estudiando en el huerto y lleg\u00f3 la Rebeca a contarme un recado de la M. R\u00edos para ella y para m\u00ed. Yo, aunque ten\u00eda ganas, me venc\u00ed y le dije que no quer\u00eda o\u00edr nada, que se fuera. Todo el d\u00eda me pic\u00f3 la curiosidad hasta que en la cena nos cont\u00f3. Ofrec\u00ed este acto que me cost\u00f3 harto por ellos.<\/p>\n<p>Junio 20 [1917]. Mi resoluci\u00f3n la he cumplido: mortificarme lo m\u00e1s posible. No he negado ning\u00fan acto a N. Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana, d\u00eda de S. Luis Gonzaga, voy a hacer el voto de no cometer ning\u00fan pecado voluntario. Jes\u00fas m\u00edo, ay\u00fadame para cumplirlo.<\/p>\n<p>Mi meditaci\u00f3n ha sido buena. Hice lo que el Padre me recomend\u00f3. Mi Jes\u00fas me habl\u00f3 mucho esta ma\u00f1ana. Me apoy\u00f3 sobre su coraz\u00f3n y me dijo que me amaba. \u00a1Su voz era tan dulce! Lo amo tanto. Soy toda de El. Me dijo que apuntara los actos que hac\u00eda, pero se me olvid\u00f3. Tambi\u00e9n que [lo] imitara.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr24\"><\/a><br \/>24 Ser humilde. No hablar de m\u00ed misma<\/strong><\/p>\n<p>Junio 22 [1917]. Me voy a proponer no nombrar jam\u00e1s el Yo ni para bueno ni para malo. Quisiera llorar de reconocimiento porque ya se cumpli\u00f3 una intenci\u00f3n: ya cumpli\u00f3 con la iglesia ese se\u00f1or. \u00a1Ah, qu\u00e9 bueno eres, Jes\u00fas m\u00edo, cu\u00e1nto te amo! \u00a1Oh Virgen, Madre m\u00eda, me hab\u00e9is escuchado! Pero te pido m\u00e1s: la perseverancia y tambi\u00e9n la conversi\u00f3n del otro. Madre, te lo pido por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Hoy he hecho dos grandes actos de humildad. Cu\u00e1nto me han costado; pero la Virgen me ayud\u00f3. El otro d\u00eda en el recreo hac\u00edamos cuadros mudos. Entonces yo les dije que represent\u00e1ramos a la M. Asistente. Yo no me fij\u00e9 que era falta de caridad, pero una chiquilla me lo dio a entender. Entonces comprend\u00ed lo mala que soy En vez de dar buen ejemplo, incito a las otras a pecar. Soy indigna de llevar la medalla de hija de Mar\u00eda. Pero en fin, les ped\u00ed perd\u00f3n a las chiquillas por el mal ejemplo que les di. Voy a decirle a la M. Izquierdo para que me rete y me humille lo m\u00e1s posible en la Congregaci\u00f3n. Quiero ser humilde con Cristo crucificado.<\/p>\n<p>Gracias a Dios, he hecho lo que Jesusito me pidi\u00f3. Me he humillado por El. Aunque no se pueda decir que son humillaciones, pues soy una nada. A\u00fan m\u00e1s, soy nada criminal.<\/p>\n<p>Me he fijado en no nombrarme, en no hablar de m\u00ed. Cuesta bastante pero lo har\u00e9 por Jes\u00fas, para consolarle. Anoche me dijo que sufr\u00eda mucho. Se reclin\u00f3 sobre mi coraz\u00f3n y all\u00ed llor\u00f3 y yo con El. Me dijo que una nueva persecuci\u00f3n se iniciaba contra El, y que amaba tanto a los hombres que no pod\u00eda vivir sin ellos.<\/p>\n<p>Todas las noches le doy un beso en el que le env\u00edo mi ser. Estoy tan cerca de su altar&#8230; Una puerta nos separa. Entonces me lo figuro prisionero y que le voy a abrir su prisi\u00f3n y lo traigo a mi corazon.<\/p>\n<p>Hoy he procurado hacer todo el bien posible. Sin embargo no he sido bastante silenciosa; pues, aunque sea para dar consejos no debo hablar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr25\"><\/a><br \/>25 S\u00f3lo Dios no cambia. Incomprensi\u00f3n. la en Historia<\/strong><\/p>\n<p>Ma\u00f1ana es mi d\u00eda [24.6.1917]. Quiz\u00e1s sea el \u00faltimo que pase en el mundo. Ojal\u00e1 que sea as\u00ed. \u00a1Antes que deseaba con tanto ardor este d\u00eda! Hoy lo aborrezco.<\/p>\n<p>Junio 24 [1917]. Hoy he sufrido tanto porque mi mam\u00e1 no me dio el abrazo hasta la diez y media, despu\u00e9s de muchas. Sin embargo, tuve un gran gusto. Esta ma\u00f1ana, al despertar, la Virgen mi Madre, me felicit\u00f3. Fue la primera. Jes\u00fas me dijo que El no me felicitaba, porque entre esposos no se usa. S\u00f3lo present\u00f3 los regalos. \u00a1Tan ideal Jes\u00fas! Todo el d\u00eda he sufrido porque he deseado que me agasajaran m\u00e1s por ser mi d\u00eda. Los corazones de los hombres aman un d\u00eda y al otro son indiferentes. S\u00f3lo Dios no cambia.<\/p>\n<p>Junio 25 [1917]. He sabido una cosa y estoy que ya no puedo m\u00e1s de pena. Mejor hubiera sido que no supiera nada. Dios m\u00edo, te lo ofrezco a Ti. S\u00e9 T\u00fa mi amparo. Te pido por esa persona.<\/p>\n<p>Junio 26 [1917]. He tenido pena. No me atrevo a mirar casi a la M. Izquierdo, porque pienso que creer\u00e1 que soy una mentirosa. En fin \u00bfqu\u00e9 hacerle? Yo lo hice porque ten\u00eda fundamento. Yo hab\u00eda visto lo que afirm\u00e9. Que Dios la perdone a esa persona. He rezado por ella, para que no caiga m\u00e1s abajo. Ayer era tanta mi pena que me llegu\u00e9 a enfermar. En la noche casi agonizaba, pero Jes\u00fas y mi Madre me consolaban. Todo lo sufro por El. Pero fue tanta la impresi\u00f3n de ver faltar as\u00ed, que yo dud\u00e9 de mi vocaci\u00f3n. Porque pens\u00e9 que todo era hipocres\u00eda. Pero Jes\u00fas me dijo que no ten\u00eda que extra\u00f1arme, pues uno de sus Ap\u00f3stoles hab\u00eda ca\u00eddo y que rogara por ella.<\/p>\n<p>Me dijeron tantas cosas, que cre\u00ed que todo lo hab\u00eda perdido. A\u00fan me dijeron cosas que pensaba la M. Izquierdo de m\u00ed. Entonces tuve tanta pena, pues por evitar que una monja diera mal ejemplo, yo hab\u00eda dicho. En fin, que se haga la voluntad de Dios. Soy aquella que soy delante de Dios. \u00bfQu\u00e9 importan las criaturas?<\/p>\n<p>Junio 27 [1917]. Sal\u00ed primera en historia. Estoy feliz. Yo que jam\u00e1s ten\u00eda puestos, ahora la Virgen me los da. Se los pido por dar gusto a mi pap\u00e1 y mam\u00e1 y, sobre todo, porque va a ser \u00faltimo a\u00f1o y quiero dejar buen recuerdo y para que vean que, aunque pienso ser Carmelita, soy aplicada. Yo me encuentro que soy est\u00fapida y que, si tengo puestos, se los debo a Jes\u00fas y a mi Madre. La amo, \u00a1es tan buena!<\/p>\n<p>Junio 28 [1917]. Hoy, he sabido de la M. R\u00edos. Nos mand\u00f3 recado. Quiero tanto a esa Madre que me tengo que vencer para no quererla tanto y no escribirle. Si ella supiera los sacrificios que he tenido que hacer para no tomar tiempo en los estudios. Pero, en fin, Dios los sabe y se los he ofrecido por sus intenciones: para que se las concediera.<\/p>\n<p>Junio 29 [1917]. Hoy, a Dios gracias, aleluya, ha sido un d\u00eda perfecto para consolar a N. Se\u00f1or. No he hablado nada. Me he vencido bastante, sobre todo que estoy muy rara. Tengo ganas de llorar, rabiar, hablar, gritar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr26\"><\/a><br \/>26 Es tan rico dar&#8230; Amor propio<\/strong><\/p>\n<p>Junio 30 [1917]. Anoche, llor\u00e9 al verlo en esa Cruz, enclavado por mi amor. \u00a1Qu\u00e9 bueno es El y yo qu\u00e9 ingrata he sido! Ma\u00f1ana voy a ejercer mi apostolado. Ojal\u00e1 N. Se\u00f1or y mi Madre me concedan un feliz \u00e9xito.<\/p>\n<p>Junt\u00e9 treinta pesos para mi d\u00eda. Voy a comprarle zapatos a Juanito y lo dem\u00e1s le dir\u00e9 a mi mam\u00e1 que me lo tenga para d\u00e1rselo a los pobres. Es tan rico darles. Le di mis zapatos a la mamita de Juanito.<\/p>\n<p>Martes, 3 de julio [1917]. Salimos ayer. Lo pasamos con chiquillas. Nos divertimos harto, aunque yo ten\u00eda bastante pena, pues veo que a la Rebeca le hacen bromas, y la Luc\u00eda sale con ella, y conmigo nada. Me gusta que la celebren; en fin, pero me gustar\u00eda que a m\u00ed tambi\u00e9n. Si a m\u00ed me alaban, yo la alabo a ella tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la Luc\u00eda convid\u00f3 a las monjas a la Rebeca, y a m\u00ed, nada. Y yo ten\u00eda bastantes ganas, pero me sacrifiqu\u00e9; pues Jes\u00fas me lo hab\u00eda pedido. Toqu\u00e9 el piano porque me lo pidieron. Toda la pena fue motivada por el amor propio que tengo. Me propondr\u00e9 matarlo de ra\u00edz. Que Jes\u00fas y Mar\u00eda me ayuden.<\/p>\n<p>Habl\u00e9 con la Carmen. Me cont\u00f3 que hab\u00eda estado con la M. Superiora y que hab\u00eda hablado de vocaci\u00f3n. Pero ella teme y, aunque le gustar\u00eda ser monja porque las encuentra muy felices, le da susto. Habl\u00e9 con el Padre acerca de eso. Dijo que quiz\u00e1s era mejor que viviera como una religiosa en su casa. Le dir\u00e9 cuando la vea.<\/p>\n<p>Mi\u00e9rcoles 4 [7.1917]. Hoy he tenido un d\u00eda perfecto y voy a ofrecerlo por las intenciones de la M. R\u00edos. Sacrifiqu\u00e9 mi visita al Sant\u00edsimo por repartir los libros. Me cost\u00f3; pero Jes\u00fas sab\u00eda que era imposible y que yo [lo] deseaba.<\/p>\n<p>El padre me dijo que hiciera la meditaci\u00f3n por la ma\u00f1ana, pero la Virgen no me ha despertado. Ma\u00f1ana voy a probar por \u00faltima vez. Madre m\u00eda, \u00bfpor qu\u00e9 no me oyes?, \u00bfest\u00e1s enojada, acaso, conmigo? T\u00fa sabes que te amo siempre. \u00d3yeme y despi\u00e9rtame. Se me olvida la resoluci\u00f3n de la meditaci\u00f3n. Yo no s\u00e9 qu\u00e9 hacer.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr27\"><\/a><br \/>27 Soy muy orgullosa. Medio me enoj\u00e9<\/strong><\/p>\n<p>Jueves 5 de julio [1917]. Nada tengo que decir de hoy. No he sido perfecta. En la clase de franc\u00e9s habl\u00e9. Sin embargo, me venc\u00ed bastante. Ma\u00f1ana har\u00e9 un d\u00eda de retiro. Lo necesito tanto. Me uno a N. Se\u00f1or pero no lo imito. Todav\u00eda soy muy orgullosa. Me propondr\u00e9 abatir hasta los \u00faltimos g\u00e9rmenes del amor propio. No s\u00e9 sobre qu\u00e9 se puede basar, pues soy una nada criminal. Me gusta que me estimen las criaturas, pero \u00bfde qu\u00e9 me servir\u00e1, si Dios no me estima?<\/p>\n<p>Viernes primero [6.7.1917]. Hoy he tratado [de] hacer retiro, aunque no me resulta. Sin embargo, he sacado provecho de la meditaci\u00f3n, pues medit\u00e9 en Dios y, cuando pienso en El, quedo sumida en el amor. Veo su grandeza infinita y mi extremada miseria y veo lo que es el pecado y el gran amor de Dios. Adem\u00e1s, convers\u00e9 con Jes\u00fas y me dio a entender la nada de las apreciaciones humanas. Un d\u00eda la creen buena; ven ma\u00f1ana un defecto, inmediatamente la encuentran mala. Adem\u00e1s \u00bfde qu\u00e9 sirve que las criaturas la amen, la llenen de honores, si Dios, el Ser Infinito, la desprecia?<\/p>\n<p>Hoy [6.7.1917] hice el voto de no cometer pecado voluntario y gracias a Dios lo cumpl\u00ed. Predicaron tan bien&#8230; Parece que Jes\u00fas lo eligi\u00f3 para m\u00ed. Habl\u00f3 sobre la imitaci\u00f3n de Jes\u00fas: \u00abAprended de m\u00ed que soy manso y humilde de coraz\u00f3n y as\u00ed encontrar\u00e9is la paz\u00bb. Aunque se sufren persecuciones&#8230; etc., si imitamos a Cristo tendremos paz. Aunque las aves, como el c\u00f3ndor, tienen alas y plumas pesadas, se elevan a grandes alturas a pesar de que llueva, etc.; as\u00ed el alma extiende sus alas y se eleva. Y esas alas son el amor de Dios&#8230; (D 27).<\/p>\n<p>Hoy [6.7.1917] he ejercido mi apostolado. Di un buen consejo. Jes\u00fas me lo inspir\u00f3. Tambi\u00e9n hice tomar la sopa a tres chiquillas, haci\u00e9ndoles hacer un actito por Jesusito. Adem\u00e1s, fuimos a ver [a] una chiquilla enferma. As\u00ed es que tuvimos la ocasi\u00f3n de hacer un acto de caridad. Jes\u00fas querido, \u00bfcu\u00e1ndo estar\u00e9 a tu lado? \u00a1Te amo!, deseo unirme a Ti eternamente.<\/p>\n<p>S\u00e1bado 7 [7.1917]. Tengo pena. Ya no puedo m\u00e1s. Jes\u00fas m\u00edo, me uno a Ti. H\u00e1gase como lo quieres y no mi voluntad. Le ped\u00ed hoy a la Rebeca que pidiera perd\u00f3n, y todo fue in\u00fatil. Se lo ped\u00ed por la Virgen y no me oy\u00f3. Todo perdido. Despu\u00e9s me dijo que s\u00f3lo porque yo se lo hab\u00eda dicho no quer\u00eda; que a m\u00ed no me importaban sus cosas. Y sin embargo, yo ofrec\u00ed por su perd\u00f3n los bombones de toda la semana.<\/p>\n<p>Julio 9 [1917]. Me embromaron tanto las chiquillas en la clase, que ya lloraba. Adem\u00e1s, estaba con un dolor de cabeza y de espalda que no sab\u00eda lo que me pasaba. No les contest\u00e9 porque no quer\u00eda faltar al silencio. Se lo ofrec\u00ed a Jesusito. Pero despu\u00e9s, en el recreo, les dije que se pasaban al otro lado; que no me embromaran as\u00ed. Entonces, medio me enoj\u00e9; pero despu\u00e9s nos pusimos bien y en la tarde me mandaron un santo. Me cuesta seguir en extremo las bromas. Me dan rabia, y las chiquillas me dicen que tengo muy buen car\u00e1cter y que, porque no me enojo sino que sigo las bromas, ellas me las hacen. Siento que cada d\u00eda me quieren m\u00e1s y esto es porque les doy buen ejemplo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr28\"><\/a><br \/>28 En cama. Rendida a la voluntad de Dios. Leyendo a sor Isabel de la Trinidad<\/strong><\/p>\n<p>Julio. 10 [1917]. Estoy en cama constipada. No he hablado bastante con Jes\u00fas. Lo siento dentro de mi alma. Esta ma\u00f1ana ten\u00eda hambre de Jes\u00fas, pues no pude comulgar. Desde que me vine de Chacabuco, s\u00f3lo un d\u00eda he dejado de comulgar. Son ciento cuarenta y nueve comuniones.<\/p>\n<p>Julio 13 [1917]. Hoy cumpl\u00ed diecisiete a\u00f1os; un a\u00f1o menos de vida. Un a\u00f1o menos en distancia de la muerte, de la uni\u00f3n eterna con Dios. Un a\u00f1o s\u00f3lo para arribar al puerto del Carmelo. \u00a1Oh Carmen! \u00bfCu\u00e1ndo me abrir\u00e1s tus puertas sagradas? Cu\u00e1ntas gracias me ha concedido el Se\u00f1or y cu\u00e1n mal le pago. Mi Jes\u00fas, perd\u00f3name mis ingratitudes.<\/p>\n<p>Julio 15 [1917]. Sufr\u00ed bastante ayer. Me hicieron unos remedios que me dol\u00edan mucho; pero no me quej\u00e9. Estaba feliz porque sufr\u00eda; pues sent\u00eda que en las espaldas me enterraban alfileres, pero me acordaba de mi Jesusito cuando lo azotaban y estaba muy feliz sin manifestar mi dolor. Sin embargo, la \u00faltima vez, ni hablaba casi. Despu\u00e9s me acost\u00e9; por lo que me preguntaron si me dol\u00eda. Pero yo les dije que ten\u00eda sue\u00f1o. No ment\u00eda, pues era cierto.<\/p>\n<p>La Rebeca me dijo que iba a perder los puntos; que me iban a pasar y que me fuera. Al principio sent\u00ed pena. Pero despu\u00e9s pens\u00e9 que la Virgen me hab\u00eda concedido los puntos y puestos y que ahora era la voluntad de Dios que me enfermara. As\u00ed es que estar\u00eda m\u00e1s contenta mi Madre vi\u00e9ndome resignada. Me puse contenta y dije que esa era la voluntad de Dios. Sobre todo, que yo le he pedido a la Virgen el premio, y espero con certeza me lo dar\u00e1. Y si no, me dar\u00e1 el premio eterno, pues lo hago por cumplir con mi deber. Hoy me voy a mostrar alegre cuando me pongan los remedios. Por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Estoy leyendo <u>Isabel de la Sma. Trinidad<\/u>. Me encanta. Su alma es parecida a la m\u00eda. Aunque ella fue una santa, yo la imitar\u00e9 y ser\u00e9 santa. Quiero vivir con Jes\u00fas en lo \u00edntimo de mi alma. Quiero defenderlo de sus enemigos. Quiero vivir una vida de Cielo, as\u00ed como dice Isabel, siendo una alabanza de gloria: 1\u00b0 Viviendo una vida divina. Amando con un amor puro a Dios. Entreg\u00e1ndome a El sin reserva. Viviendo en una comuni\u00f3n \u00edntima con el Esposo de mi alma. 2\u00b0 Cumpliendo en todo la voluntad de Dios. \u00bfC\u00f3mo? Cumpliendo a cada instante, con alegr\u00eda, mi deber. Nada me debe conturbar. Todo debe ser paz, como es la que inunda a los \u00e1ngeles en el cielo. 3\u00b0 Viviendo en el silencio; porque as\u00ed el Esp\u00edritu Santo sacar\u00e1 sonidos armoniosos y el Padre, junto con el Esp\u00edritu, formar\u00e1 [en m\u00ed] la imagen del Verbo. 4\u2011\u00b0 Sufriendo, ya que Cristo sufri\u00f3 toda su vida y fue alabanza de gloria de su Padre. Sufrir\u00e9 con alegr\u00eda por mis pecados y por los pecadores. 5\u2011\u00b0 Viviendo una vida de fe. Mirando todo bajo el punto de vista sobrenatural. Reflejando a Cristo como en un cristal en nuestras acciones. 6\u2011\u00b0 Viviendo en un continuo hacimiento de gracias: que nuestros pensamientos, deseos y actos sean una acci\u00f3n perpetua de gracias. 7\u00b0 Viviendo en una continua adoraci\u00f3n, como los \u00e1ngeles; repitiendo: \u00abSanctus, sanctus\u00bb, etc. Y ya que no podemos constantemente estar en oraci\u00f3n, al menos antes de cada ejercicio renovar la intenci\u00f3n, y as\u00ed seremos una alabanza de gloria y viviremos una vida de Cielo. Es m\u00e1s, debemos inflamarnos m\u00e1s en el celo de la gloria divina.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr29\"><\/a><br \/>29 \u00abVamos a la soledad\u00bb (Retiro de 1917)<\/strong><\/p>\n<p>Agosto 8 [1917]. Hoy entro a retiro. Oigo la voz de mi Jes\u00fas que me dice \u00abvamos a la soledad\u00bb. \u00abLa llevar\u00e9 a la soledad y all\u00ed le hablar\u00e9 a su coraz\u00f3n\u00bb. Me retiro con El en lo \u00edntimo de mi alma y all\u00ed, como en otro Nazaret, vivir\u00e9 en su compa\u00f1\u00eda con mi Madre y San Jos\u00e9. Jes\u00fas me ha dicho que va a hacer un registro en su casita, para ver lo que le hace falta para purificarla.<\/p>\n<p>\u00a1Oh, cu\u00e1n grande me considero despu\u00e9s de haber visto mi origen -\u00a1todo un Dios!- y mi fin: \u00a1un Dios Infinito! Pero hay un punto entre el origen y el fin, y \u00e9ste es la vida. \u00bfQu\u00e9 he de hacer, pues, mientras viva? Servir, honrar, amar, glorificar a mi Creador. \u00bfY c\u00f3mo? Aqu\u00ed est\u00e1 mi voluntad. Si soy generosa, me dar\u00e9 toda a mi Jes\u00fas, que lo ha dado todo por m\u00ed. Las criaturas y todo cuanto poseo me lo ha dado Dios. Luego debo usar de ellas como que no me pertenecen. En todo, pues, debo cumplir la Voluntad de Dios, de mi Creador, de mi Salvador y de mi Todo. Le pertenezco.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 son todas las cosas sino vanidad? Todo pasa, todo se muere. Luego, \u00bfpara qu\u00e9 apegarme a cosas transitorias, que no me llevan a Dios que es mi fin? Oh, mi Dios, no s\u00e9 con qu\u00e9 pagarte tantos beneficios como me otorgas. Se\u00f1or, desde ahora quiero serte fiel. Ya que me he dado a Ti, me quiero dar completamente. Desde ahora comienzo a no mirar sino a Ti, pues eres T\u00fa el \u00fanico ser soberano. Quiero que todas mis acciones sean seg\u00fan tu voluntad. Ya no me importa la pobreza, los desprecios, pues esto me lleva a Ti. Quiero ser indiferente a todo, menos a Dios y mi alma.<\/p>\n<p>\u00a1Oh qu\u00e9 ingrata me veo para con mi Dios! Tengo confusi\u00f3n, verg\u00fcenza con tantos pecados como he cometido. Dios m\u00edo, perd\u00f3n. Cu\u00e1nto te he ofendido y qu\u00e9 bueno eres T\u00fa, que no me has condenado. Yo desde ahora odio el pecado pues \u00e9l me aparta de Ti. Me hace objeto de horror a tu vista. Se\u00f1or, perd\u00f3n. Ya desde ahora quiero ser santa. Y pensar que el germen de todos los pecados es la soberbia y esa es mi pasi\u00f3n dominante&#8230; \u00bfQu\u00e9 soy yo, Se\u00f1or sino miseria, nada criminal? \u00bfQu\u00e9 tengo yo, Se\u00f1or, que T\u00fa no me hayas dado? Se\u00f1or. quiero ser humillada, ser despreciada, aborrecida, para acercarme m\u00e1s a Ti; para no amar m\u00e1s que a Ti. Quiero sufrir para reparar mis pecados. \u00a1Perd\u00f3n, Se\u00f1or, ten piedad de mi!<\/p>\n<p>He comprendido que lo que m\u00e1s me aparta de Dios es mi orgullo. Desde hoy quiero y me propongo ser humilde. Sin la humildad las dem\u00e1s virtudes son hipocres\u00eda. Sin ella las gracias recibida de Dios son da\u00f1o y ruina. La humildad nos procura la semejanza de Cristo, la paz del alma, la santidad y la uni\u00f3n \u00edntima con Dios. Dos son los medios necesarios para alcanzarla:<\/p>\n<p>1\u00b0 La consideraci\u00f3n de los motivos que tenemos para humillar nos;<\/p>\n<p>2\u00b0 La pr\u00e1ctica frecuente de actos de humillaci\u00f3n. Los grados principales son estos:<\/p>\n<p>1\u00b0 Sentir bajamente de s\u00ed y tratar de sus cosas como se suele hacer con aquellos a quienes se desprecia.<\/p>\n<p>2\u00b0 El verdadero humilde no quiere ser estimado. Nada grande siente o habla de s\u00ed, antes bien, se reputa por el \u00faltimo de todos. Si otros lo trataren as\u00ed, sufrirlo en silencio.<\/p>\n<p>3\u00b0 Desear que lo hagan y buscar con cuidado estas ocasiones.<\/p>\n<p>4\u00b0 Si condenaran nuestro parecer o intenci\u00f3n, alegrarse, dar gracias a Dios por ello.<\/p>\n<p>Yo practico a veces los dos primeros. La humildad debe ser voluntaria, debe ser sincera, debe ser circunspecta, esto es, saber cu\u00e1ndo se debe ejercer. Jes\u00fas, manso y humilde de coraz\u00f3n, haced mi coraz\u00f3n semejante al vuestro.<\/p>\n<p>\u00a1Oh, Jes\u00fas, estoy confundida, aterrada! Quisiera anonadarme en vuestra presencia. Tantos pecados con que os he ofendido. Mi Dios, perd\u00f3name. Me veo como un abismo oscuro, del cual sale un hedor insoportable. S\u00ed, mi Jes\u00fas, \u00a1qu\u00e9 pena tengo de haberte ofendido, de haber afeado mi alma, de haber desfigurado tu divina imagen en ella! Quiz\u00e1s he sido, no una sino muchas veces, objeto de horror a vuestra vista Se\u00f1or, perd\u00f3n. Quisiera morir antes que haber pecado. Yo, una criatura que casi no se ve. Soy una nada, m\u00e1s a\u00fan, soy una nada criminal que me levant\u00e9 contra mi Creador, ese Ser que es la misma Sabidur\u00eda, el mismo Poder y que es la misma Bondad, que no ha hecho sino llenarme de beneficios y me conserva la vida. \u00a1Se\u00f1or, mi Padre, mi Esposo, perd\u00f3name mis maldades, mis ingratitudes! Se\u00f1or, desde ahora quiero ser santa.<\/p>\n<p>Cu\u00e1n diferentes son las cosas miradas bajo la luz de la muerte. Aparecen en toda su realidad y entonces el alma exclama: \u00abVanidad de vanidades y todo vanidad\u00bb. Todo es nada. Todo lo que el mundo estima no vale nada. Jesucristo lo desprecia. Ahora quiero ser pobre, pues las riquezas, la plata, los vestidos, las comodidades, las buenas comidas, \u00bfde qu\u00e9 me servir\u00e1n en mi lecho de muerte? De turbaci\u00f3n, nada m\u00e1s. \u00bfDe qu\u00e9 sirve un gran nombre, los aplausos, los honores, la adulaci\u00f3n y estima de las criaturas? A la hora de la muerte, todo desaparece con ese cuerpo que va a ser muy pronto vaso de podredumbre y corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>T\u00fa, Jes\u00fas la Sabidur\u00eda Infinita, despreciaste todo esto. Luego tu esposa ingrata quiere con tu ayuda despreciarlo. \u00a1Oh Mar\u00eda, Madre m\u00eda, dame humildad, dame la verdadera sabidur\u00eda! \u00a1No pasar\u00e9 ning\u00fan d\u00eda sin acordarme de la muerte y de la vanidad de las cosas humanas. Mi coraz\u00f3n, Jes\u00fas, no te ha de amar sino a Ti.<\/p>\n<p>Oh, qu\u00e9 espanto causar\u00e1 al alma cuando vea toda la enormidad de sus faltas vea a su vista toda su vida, ver que ha desfigurado la imagen de su Creador. \u00a1Qu\u00e9 confusi\u00f3n tendr\u00e1 cuando Jesucristo se le presente! \u00a1Qu\u00e9 horror! Jes\u00fas m\u00edo, ten piedad de mi. Acu\u00e9rdate, Jes\u00fas, que toda mi vida s\u00f3lo he deseado ser tuya. No s\u00e9 por qu\u00e9 no me causa tanto espanto el juicio, pues yo no creo que las almas que han tomado y elegido a Jes\u00fas por due\u00f1o de su coraz\u00f3n sean rechazadas. Un esposo tiene compasi\u00f3n de su esposa. \u00a1Madre m\u00eda, \u00abSpes \u00fanica\u00bb, cuando comparezca ante mi Juez, dile que soy tu hijita!<\/p>\n<p>El infierno me hiela. Pero s\u00f3lo una cosa me causa m\u00e1s horror que todo y es lo que dijo Santa Teresa: \u00ablos condenados no amar\u00e1n\u00bb. \u00a1Oh! El coraz\u00f3n humano c\u00f3mo sufrir\u00e1 entonces, pues Dios lo cre\u00f3 para El. Odiar a Dios es el mayor suplicio. Jes\u00fas querido, acabo de ver lo que es el infierno; lo terrible que es. Pero te digo que preferir\u00eda estar all\u00ed por una eternidad con tal que un alma, aunque fuera tan miserable como la m\u00eda, te amara. S\u00ed, Madre m\u00eda, rep\u00edteselo a Jes\u00fas a cada latido de mi coraz\u00f3n; aunque s\u00e9 que ya no ser\u00eda infierno sino cielo, pues el amor es cielo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas querido, he disipado los tesoros de gracias con que me has colmado. He sido ingrata. Te he abandonado. Pequ\u00e9, Padre m\u00edo, contra Ti. Perd\u00f3n, Jes\u00fas querido. Soy indigna de tus celestiales miradas. No quiero que me mires, pero dame s\u00f3lo un refugio en tu Divino Coraz\u00f3n. All\u00ed quiero vivir, purific\u00e1ndome con tu fuego abrasador.<\/p>\n<p>Oh Mar\u00eda, he despreciado a tu Hijo por darme gusto, por divertirme. Perd\u00f3n. Desde hoy quiero que mi inteligencia no conozca sino a El; que mi voluntad no se incline sino a El; que mi coraz\u00f3n y todo mi ser no pertenezca sino a El.<\/p>\n<p>Habl\u00f3 [el predicador] sobre tu imitaci\u00f3n. Jes\u00fas m\u00edo, T\u00fa crec\u00edas en gracia delante de Dios y de los hombres. Eras obediente trabajador. Madre m\u00eda, ens\u00e9\u00f1ame a imitar a mi Divino Esposo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr30\"><\/a><br \/>30 Ud. no ha cometido ning\u00fan pecado mortal. Quiero servir a los dem\u00e1s, ser santa<\/strong><\/p>\n<p>Me confes\u00e9 de los pecados de toda mi vida. Qu\u00e9 confusi\u00f3n de verme tan pecadora. Casi cre\u00ed que iba a morirme de dolor. Cuando me prepar\u00e9 no sab\u00eda lo que me pasaba: ve\u00eda en mi pobre alma pecados mortales tan grandes que me horrorizaba. Sin embargo yo todos los d\u00edas de mi vida rezaba a mi Madre tres Ave Mar\u00edas para que me librara de tal desgracia; que prefer\u00eda morir antes. Sin embargo, ofrec\u00ed el sacrificio de no preguntarle al Padre si hab\u00eda cometido pecados mortales y cu\u00e1l no ser\u00eda mi alegr\u00eda al o\u00edr que el Padre me dec\u00eda: \u00abUsted por la gracia de Dios no ha tenido la desgracia de cometer ning\u00fan pecado mortal. Usted se ha expuesto y Dios, con amor, la preserv\u00f3. Dele gracias de coraz\u00f3n. Y cuando no se ha perdido la inocencia bautismal, el voto de consagrarse a Dios no es ya de castidad, sino de virginidad. Ofr\u00e9zcale, pues, su virginidad\u00bb.<\/p>\n<p>Yo me qued\u00e9 muda [al o\u00edr que nunca pec\u00f3 gravemente]. \u00bfC\u00f3mo expresar lo que pas\u00f3 por mi alma? En aquel instante sent\u00eda amor, y ese amor era puro virginal. \u00a1Oh, qu\u00e9 grande es la misericordia de mi Jes\u00fas para esta su miserable esposa! \u00a1Cu\u00e1ntas gracias a mi Madre!<\/p>\n<p>Agosto 14 [1917]. Siento tristeza, abatimiento. Trato de reprimirla. Estoy contenta por otra parte, pues me dieron para cuidar un curso de recreo: el de las m\u00e1s peque\u00f1as. Estoy feliz, pues es una prueba de confianza de parte de la R. Madre.<\/p>\n<p>Sent\u00ed un poco de vanidad, pero la rechac\u00e9 y se lo dije a Jes\u00fas, pregunt\u00e1ndole qu\u00e9 deb\u00eda hacer para no sentirla. Entonces me dijo que El me daba su gracia para que fuera buena, y no apareciera mala como lo soy en realidad. He tenido hoy fervor y sobre todo mucho amor. Cuando me acerqu\u00e9 a comulgar, llegu\u00e9 a llorar. \u00a1Oh, qu\u00e9 bueno es mi Jes\u00fas! Le amo.<\/p>\n<p>Siento tan dif\u00edciles de cumplir mis prop\u00f3sitos, pero Jes\u00fas me ha animado poni\u00e9ndome ante mi vista su rostro despreciado, humillado. Le pido que me d\u00e9 fuerzas.<\/p>\n<p>Quiero desde hoy ser siempre la \u00faltima en todo, ocupar el \u00faltimo puesto, servir a los dem\u00e1s, sacrificarme siempre y en todo para unirme m\u00e1s a Aqu\u00e9l que se hizo siervo siendo Dios, porque nos amaba. No me disculpar\u00e9 jam\u00e1s, aunque sea injusto.<\/p>\n<p>Har\u00e9 todas las cosas lo mejor que pueda por agradar no a las criaturas sino a Dios. Amar\u00e9 las criaturas por Dios, en Dios y para Dios. Vivir\u00e9 constantemente en ese esp\u00edritu de fe. No despreciar\u00e9 ninguna ocasi\u00f3n para humillarme y para mortificarme. Cumplir\u00e9 a cada instante la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Creo que en el amor est\u00e1 la santidad. Quiero ser santa. Luego me entregar\u00e9 al amor, ya que \u00e9ste purifica, sirve para expiar. El que ama no tiene otra voluntad sino la del amado; luego yo quiero hacer la voluntad de Jes\u00fas. El que ama se sacrifica. Yo quiero sacrificarme en todo. No me quiero dar ning\u00fan gusto. Quiero inmolarme constantemente para parecerme a Aqu\u00e9l que sufre por mi y me ama. El amor obedece sin r\u00e9plica. El amor es fiel. El amor no vacila. El amor es el lazo de uni\u00f3n de dos almas. Por el amor me fundir\u00e9 en Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Nada he escrito sobre mis relaciones con el Carmen. La Chela Montes fue a Los Andes y mostr\u00f3 sus libretas donde yo le hab\u00eda escrito. Entonces le preguntaron mucho por m\u00ed. Y la Teresita, hermana de ella, le dijo que me hab\u00eda tenido en sus brazos cuando guagua. La M. Ang\u00e9lica me mand\u00f3 un detente y me mand\u00f3 decir que les escribiera. As\u00ed es que le voy a escribir.<\/p>\n<p>Agosto 15 [1917]. Hoy, d\u00eda de la Asunci\u00f3n, le he pedido a mi Madre me d\u00e9 su coraz\u00f3n. Con ese tesoro lo tendr\u00e9 todo, puesto que en \u00e9l est\u00e1 Jes\u00fas y todas las virtudes.<\/p>\n<p>He inventado otra manera de mortificarme antes de dormirme: poniendo los pies de punta, apoyando los dos sobre los dedos, me duele bastante; y no dejando escapar ning\u00fan actito por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr31\"><\/a><br \/>31 Quiero ser pobre. Ma\u00f1ana ser\u00e9 m\u00e1s fiel. Me gustan las Carmelitas<\/strong><\/p>\n<p>Jueves 16 [8.1917]. Jes\u00fas m\u00edo, perd\u00f3name. Soy tan orgullosa que no s\u00e9 aceptar con humildad la m\u00e1s ligera humillaci\u00f3n. Jes\u00fas querido, ens\u00e9\u00f1ame la humildad y env\u00edame humillaciones, aunque soy indigna de ellas. Jes\u00fas querido, quiero ser pobre, humilde, obediente, pura, como era mi Madre y como T\u00fa, Jes\u00fas. Haz de tu casita un palacio, un cielo. Anhelo vivir ador\u00e1ndote como las \u00e1ngeles, sentir mi nada en tu presencia. Soy tan imperfecta. Quiero ser pobre como T\u00fa y, ya que no puedo serlo, quiero no amar nada las riquezas, etc.<\/p>\n<p>Lunes 20 [8.1917]. \u00bfDios m\u00edo, por qu\u00e9 me hab\u00e9is abandonado? Jes\u00fas m\u00edo, quiz\u00e1s he sido ingrata para contigo. Me siento insensible, fr\u00eda como el m\u00e1rmol, sin poder ni meditar ni a\u00fan comulgar con devoci\u00f3n. Jes\u00fas m\u00edo, te lo ofrezco por mis pecados y por los pecadores y el Santo Padre y sacerdotes. Me uno a tu abandono en el Calvario.<\/p>\n<p>Martes 21 [8.1917]. Hoy he estado m\u00e1s unida a mi Jes\u00fas. Le amo. Esta ma\u00f1ana toc\u00f3 mi coraz\u00f3n y me resucit\u00f3 de mi letargo. \u00a1Oh, le amo! Me pidi\u00f3 tres cosas: 1\u00aa Que guardara el silencio; 2\u00aa Que viviera con esp\u00edritu de fe; 3\u00aa Que diera gracias por la comuni\u00f3n en la ma\u00f1ana, y en la tarde que me preparara para la otra. Lo primero, cumpl\u00ed. Perd\u00f3n Jes\u00fas, ma\u00f1ana ser\u00e9 m\u00e1s fiel.<\/p>\n<p>Mi\u00e9rcoles 22 [8.1917]. Si no me ayudara Jes\u00fas en mis resoluciones, las echar\u00eda todas en un abismo para no acordarme de ellas. Pero espero en Aquel que me conforta. A ver si ma\u00f1ana ser\u00e9 mejor que hoy, pues cuando salgo me distraigo m\u00e1s; no me recojo tanto.<\/p>\n<p>Recib\u00ed carta del Padre Colom. Me habla de la elecci\u00f3n del monasterio. \u00bfQu\u00e9 hacer? No s\u00e9 qu\u00e9 hacer, verdaderamente. Por otra parte me dicen que no piense, pues falta mucho. Pero s\u00f3lo falta un a\u00f1o, pues quiero entrar de religiosa a los 18 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Jueves 23 [8.1917]. Jes\u00fas me dijo que obedeciera a mi confesor. Que me pusiera en sus divinas manos; que no me inquietara en nada, pues ya El me dijo de d\u00f3nde ser\u00eda.<\/p>\n<p>Examin\u00e9 lo que me llevaba al Carmen y por lo principal es porque all\u00e1 vivir\u00e9 ya como en el Cielo, pues ya no me separar\u00e9 de Dios ni un instante. Le alabar\u00e9 y cantar\u00e9 sus misericordias constantemente, sin mezclarme para nada con el mundo. Por otra parte, los rigores de la penitencia me atraen, pues siento deseos de martirizar mi cuerpo, despedazarlo con los azotes, no d\u00e1ndole en nada gusto para reparar las veces que le di a \u00e9l gusto y se lo negu\u00e9 a mi alma. Me gustan las Carmelitas porque son tan sencillas, tan alegres, y Jes\u00fas debi\u00f3 ser as\u00ed. Pero vi tambi\u00e9n que la vida de la carmelita consiste en sufrir, en amar y rezar. Cuando los consuelos de la oraci\u00f3n me sean negados, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de m\u00ed? Tembl\u00e9. Mas Jes\u00fas me dijo: \u00ab\u00bfCrees que te abandonar\u00e9?\u00bb<\/p>\n<p>Viernes 24 [8.1917]. Quiero dejar escrito un acontecimiento que me sucedi\u00f3, que aunque peque\u00f1o, me sirvi\u00f3 para humillarme. Est\u00e1bamos en instrucci\u00f3n cuando una abeja u otro bicho m\u00e1s grande se acerc\u00f3 a mi. Sin saber c\u00f3mo di un salto y arranqu\u00e9 para afuera de la sala; pero despu\u00e9s me dio verg\u00fcenza de no haberme sabido vencer, pero en fin ofrec\u00ed la humillaci\u00f3n a Dios y entr\u00e9. Entonces la M. Izquierdo me mir\u00f3 tan fija y profundamente que hubiera querido que me tragara la tierra, como record\u00e1ndome mi poca vigilancia sobre mis inclinaciones. Oh, cu\u00e1n peque\u00f1a y miserable me vi. Estaba sola. Jes\u00fas me dej\u00f3 y yo, sin Jes\u00fas, \u00bfqu\u00e9 soy sino miseria? Despu\u00e9s le fui a pedir perd\u00f3n a la Madre. Confieso que me cost\u00f3; pero me dirig\u00ed a mi Madre, y Ella, como siempre, me ayud\u00f3. La M. Izquierdo me dijo \u00abbueno\u00bb inmediatamente. Creo que hubiera preferido que me hubiera reprendido. Entonces me acord\u00e9 de Jes\u00fas, de su misericordia cuando mir\u00f3 a Pedro y lo enterneci\u00f3 con su mirada. Doy gracias a Dios de este acontecimiento, pues no lo ofend\u00ed, mas sirvi\u00f3 para humillarme.<\/p>\n<p>Me fui a confesar el viernes [24.8.1917]. Me dijo el Padre que no me inquietara por las distracciones, pues me serv\u00edan para humillarme. Me dijo que cuando tuviera duda sobre una cosa, hiciera el t\u00e9rmino medio.<\/p>\n<p>S\u00e1bado 25 [8.1917]. \u00a1Cu\u00e1nto amo a mi Madre! \u00a1Cu\u00e1nto me ama Ella! Hoy es el d\u00eda de su Coraz\u00f3n Inmaculado. Qu\u00e9 tiernamente hablaron de Ella en el serm\u00f3n. Llegu\u00e9 a llorar despu\u00e9s. Tanto la amaba.<\/p>\n<p>Estoy triste. Yo no s\u00e9 lo que tengo. Cu\u00e1nto me cuesta acostumbrarme a ponerme la \u00faltima en todo. Jes\u00fas me dijo que El estaba siempre en el \u00faltimo lugar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr32\"><\/a><br \/>32 Agotada. Enferma. Las fatigas no me dejan. Cuando comulgo siento \u00e1nimo. Necesito de Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n<p>Lunes 27 [8.1917]. No s\u00e9 lo que tengo, pues siento a cada instante fatigas. Hoy varias veces he tenido que poner toda mi voluntad para no dejarme llevar de la tristeza. Y ayer saqu\u00e9 ese prop\u00f3sito en la meditaci\u00f3n: mostrarme alegre todo el d\u00eda. Y lo he cumplido. He pasado a veces de tal manera que casi no pod\u00eda menearme del agotamiento de \u00e1nimo en que estoy. Yo creo que es la debilidad en que estoy: un dolor de cabeza constante. A\u00f1\u00e1dase a esto el dolor de espalda. Ya no s\u00e9 c\u00f3mo estoy; pero estoy feliz, pues sufro y sufro con Jes\u00fas para consolarlo y para reparar mis pecados y los de los hombres. Y una tristeza moral; pero dir\u00e9 con el salmista: \u00abCercado estoy por mis enemigos, pero conf\u00edo en el Se\u00f1or que ha de confundirlos\u00bb.<\/p>\n<p>Agosto 28 [1917]. Me siento cada d\u00eda peor. No tengo \u00e1nimo para nada; pero en fin, es la voluntad de Dios. Que se haga como El quiera. Madre m\u00eda, todo lo he puesto en vuestras manos. \u00bfPor qu\u00e9 me hab\u00e9is abandonado? Haz que sepa muy bien mis lecciones y composiciones. Madre m\u00eda, que tenga \u00abmuy bien\u00bb en mis temas. Mu\u00e9strate que eres mi Madre y dame todo, pero humildad ante todo. Jes\u00fas querido, dame sufrimientos. No importa sufrir, porque as\u00ed me amas.<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana sin Comuni\u00f3n. La obediencia me lo impone. \u00bfQu\u00e9 hacer, Jes\u00fas m\u00edo, sin Ti? \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de esta miserable sin Jes\u00fas? Mas, por suerte, que lo tengo en mi alma. All\u00ed habita mi Jes\u00fas y no lo dejo salir.<\/p>\n<p>Hoy, 30 de agosto [1917], no he comulgado. Sin unirme con Dios. Y todo por este cuerpo de barro. \u00bfCu\u00e1ndo se acabar\u00e1 esta muerte para vivir en Dios? Jes\u00fas m\u00edo, T\u00fa eres mi Vida. Sin Ti me muero; sin Ti desfallezco.<\/p>\n<p>Hoy me he sentido mal. Las fatigas no me dejan. Qu\u00e9 hacer, si es la voluntad de Dios. Hoy sin Comuni\u00f3n he metido m\u00e1s aparato. Silencio, cuerpo, quiero que s\u00f3lo el alma hable con Dios para que t\u00fa calles a las criaturas.<\/p>\n<p>La mirada de mi crucifijo me sostiene. Veo todo oscuro. Mi oraci\u00f3n se acab\u00f3. Me han prohibido que la haga en la noche. La comuni\u00f3n me la han negado; pero venzo, porque Jes\u00fas lo es Todo y El est\u00e1 dentro de mi alma. \u00bfQu\u00e9 importa todo? No quiero mirar sino el presente, es decir, mirar a Jes\u00fas. El me alumbra. El porvenir se me presenta en medio de tinieblas.<\/p>\n<p>Cuando comulgo siento \u00e1nimo. Jes\u00fas me da vida, no s\u00f3lo la del alma sino la del cuerpo. Y me la quitan; me privan del Cielo. Jes\u00fas querido, que se haga tu voluntad y no la m\u00eda. Ma\u00f1ana comulgar\u00e9. Consegu\u00ed permiso. \u00a1Oh, qu\u00e9 felicidad: ma\u00f1ana tendr\u00e9 el Cielo en mi coraz\u00f3n! \u00a1Oh, te amo, Jes\u00fas, te adoro! Te agradezco a Ti y a mi Madre este favor. \u00a1Toda tuya&#8230; S\u00f3lo T\u00fa&#8230; ninguna criatura!<\/p>\n<p>Septiembre 1\u00b0 [1917]. Enferma siempre. Se me presenta tan triste el porvenir que no lo quiero mirar. Me dijeron hoy que me iban a sacar del colegio y que, como la H. V daba baile, me tendr\u00eda que estrenar en \u00e9se para este otro a\u00f1o. Me causa horror. Y ver por otro lado, que no podr\u00e9 ser carmelita por mi salud. Todo esto me hace exclamar \u00a1Jes\u00fas m\u00edo, si es posible, que pase de mi este c\u00e1liz; mas no se haga mi voluntad sino la tuya! Y ver que no puedo hacer oraci\u00f3n. Por otro lado, cuando estoy con Jes\u00fas me da no se qu\u00e9 hablarle de mis penas en vez de consolarlo, cu\u00e1ndo El sufre mucho m\u00e1s. Y me callo. Y mi pobre coraz\u00f3n sigue gimiendo, y Jes\u00fas me mira contento, me cuenta sus&#8230;<\/p>\n<p>Me muero, me siento morir. Jes\u00fas m\u00edo, me doy a Ti. Te ofrezco mi vida por mis pecados y por los pecadores. Madre m\u00eda, ofr\u00e9ceme como hostia. Verdaderamente, ayer ya no pod\u00eda m\u00e1s del dolor al pecho. Me estaba ahogando. No pod\u00eda respirar y del dolor me daban fatigas. Todo se lo ofrec\u00ed a Jes\u00fas por mis pecados y los de los pecadores.<\/p>\n<p>Estoy en mi casa. Me tuve que venir porque ya no pod\u00eda m\u00e1s. Qu\u00e9 pena tuve al despedirme de las chiquillas y de las monjas y de mis chicas. Las quiero tanto&#8230; pero que se haga la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>No he comulgado. Llegu\u00e9 a so\u00f1ar anoche que ten\u00eda hambre de Jes\u00fas; pero despu\u00e9s, todo el d\u00eda en un estado de tibieza, no hice oraci\u00f3n ni comulgu\u00e9 espiritualmente. Oh qu\u00e9 mala soy. Pero gracias a Dios hoy repar\u00e9 e hice una comuni\u00f3n espiritual. Iba a meditar, cuando me qued\u00e9 dormida, pero ahora voy a ver si puedo meditar. Ma\u00f1ana voy a comulgar. Cu\u00e1nto lo deseo, Jes\u00fas m\u00edo. Soy tan mala. Necesito de Ti para ser buena. Ven, amor. Ven pronto y te dar\u00e9 mi coraz\u00f3n, mi alma y todo lo que poseo. Madre m\u00eda, prepara mi coraz\u00f3n para recibir a mi Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr33\"><\/a><br \/>33 Mar\u00eda es mi Madre y mi todo. Vocaci\u00f3n para Carmelita. 2 cartas del Carmen<\/strong><\/p>\n<p>Septiembre 7 [1917]. Hoy, viernes 1\u00ba, no pude comulgar porque amaneci\u00f3 lloviendo y me dejaron en cama. Qu\u00e9 pena he tenido. Sin embargo, he hablado con mi Jes\u00fas. Ojal\u00e1 que ma\u00f1ana pueda comulgar, d\u00eda de la Natividad de mi Madre. Ya que no he podido ofrecerle muchos actos a mi Mari\u00edta, voy a principiar un novenario, pero no s\u00e9 c\u00f3mo hacerlo, pues, como estoy enferma, me doy gusto en la comida y en casi todo; pero desde ma\u00f1ana principiar\u00e9 a festejar a mi ni\u00f1ita Mar\u00eda, porque es mi Madre y mi todo, despu\u00e9s de Jes\u00fas. Adem\u00e1s, renovar\u00e9 el voto hasta el ocho de diciembre.<\/p>\n<p>Septiembre 11 [1917]. Como era el aniversario de mi Primera Comuni\u00f3n fui a comulgar. \u00a1Qu\u00e9 ideal! Hace siete a\u00f1os se uni\u00f3 mi alma con Jes\u00fas. \u00a1Qu\u00e9 efusi\u00f3n fue ese primer encuentro! Jes\u00fas por primera vez habl\u00f3 a mi alma. \u00a1Qu\u00e9 dulce era para mi aquella melod\u00eda que por primera vez o\u00ed!<\/p>\n<p>Hoy me fui a confesar. Habl\u00e9 largamente con el Padre acerca de mi vocaci\u00f3n. Me dijo que \u00e9l ve\u00eda que, por ahora, ten\u00eda verdadera vocaci\u00f3n para carmelita. Que Jes\u00fas me la pod\u00eda dar permanente, es decir, para siempre, y que pudiera entrar al Carmen; y pasajera o moment\u00e1nea, para librarme por ahora de todos los males de cuerpo y alma. Tambi\u00e9n, que pod\u00eda ser verdadera mi vocaci\u00f3n, que la pudiera seguir, si Dios me daba las cualidades necesarias. Y tambi\u00e9n pod\u00eda ser carmelita espiritualmente, es decir, que teniendo el esp\u00edritu carmelitano, pod\u00eda en mi casa seguir una regla de vida como las carmelitas, levant\u00e1ndome a tal hora, y teniendo una hora de meditaci\u00f3n y despu\u00e9s ir a misa, comulgar y venirme a mi casa y ponerme a trabajar, estando todo el d\u00eda en la presencia de Dios, y teniendo en la tarde otra hora de meditaci\u00f3n y acostarme a una hora fija y visitar lo menos posible. Que le contestara, me dijo, despu\u00e9s de reflexionar, si me gustaba esto.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me dijo que siempre me mirara en el espejo de mi alma; que, cuando no pudiera meditar, conjugara el verbo amar como se sigue:<\/p>\n<p>&#8211; Yo \u00bfamo a Dios o amo las vanidades?<\/p>\n<p>&#8211; T\u00fa, alma, \u00bfte amas desordenadamente a ti misma?<\/p>\n<p>&#8211; El (Jes\u00fas) me ama con amor eterno.<\/p>\n<p>&#8211; Nosotros nos amamos en Dios.<\/p>\n<p>&#8211; Vosotros os am\u00e1is desordenadamente<\/p>\n<p>&#8211; Ellos aman sus pasiones y no aman a Cristo crucificado.<\/p>\n<p>Yo am\u00e9 a Jes\u00fas desde chica, etc.;<\/p>\n<p>Yo amar\u00e9, con la misericordia de Dios, hasta la muerte a Jes\u00fas, y a ese Crucificado.<\/p>\n<p>Me dijo que, cuando estuviera muy desconsolada y me sintiera sin \u00e1nimo, primero buscara consuelo en Dios; y si El no me lo daba, lo buscara un poco en una persona digna de confianza que me llevara a Dios. Que viviera crucificada, pues Jes\u00fas quer\u00eda que fuera su Cireneo. Que El me daba una astillita de su cruz que la recibiera con gusto y que tratara de no abatirme. Que viviera m\u00e1s que nunca en la presencia de Dios. Que me uniera a El. Que hiciera una media hora de meditaci\u00f3n, y que, cuando estuviera con gente, tomara un libro y leyera y meditar\u00e1 al mismo tiempo. Que me cuidara mucho. Me prohibi\u00f3 toda mortificaci\u00f3n. Que, cuando me sintiera cansada, no hiciera mucho esfuerzo para meditar. Que me contentara con jaculatorias y actos de amor.<\/p>\n<p>13 [9.1917]. Ayer vine a ver a la Rebeca, y la Madre Izquierdo consigui\u00f3 que me dejaran. Yo estaba feliz, pues ten\u00eda ansias de venirme al colegio; as\u00ed es que fue muy divertido, pues me tuve que cambiar traje y de todo. Yo no s\u00e9 lo que me pasa. Es una tristeza interior tan grande que me siento como aislada de todo el mundo. Me aburre todo y me cansa todo. En fin, ayer [12.9.1817], gracias a Dios, pude meditar y sent\u00ed devoci\u00f3n y amor, lo que hace mucho tiempo [no] me daba el Se\u00f1or ni a\u00fan en la Comuni\u00f3n. En fin, estos dos meses de sufrimiento son dos meses de Cielo; pues, aunque no me he unido mucho a mi Jes\u00fas a causa de mi tibieza, sin embargo, todo se lo he ofrecido a El y le he pedido me diera su cruz.<\/p>\n<p>Me pidi\u00f3 mucho mi Jes\u00fas -lo mismo mi Madre- los imitara en el eclipsamiento de la persona, es decir, que viviera muy oculta, s\u00f3lo para El. Que no manifestara mis sentimientos a nadie sino a mi confesor. As\u00ed lo har\u00e9 con la ayuda de Dios. Saqu\u00e9 ayer como resoluci\u00f3n la de vivir hoy muy alegre exteriormente.<\/p>\n<p>14 [9.1917]. Cumpl\u00ed mi resoluci\u00f3n de ayer. Fui a donde la M. Izquierdo. Me recomend\u00f3 que hiciese todo por amor. Que buscase no los consuelos de Dios, sino al Dios de los consuelos, y que viviera al d\u00eda.<\/p>\n<p>Me contestaron las dos Madres carmelitas en unas cartas ideales. La de Los Andes me envi\u00f3 una fotograf\u00eda de la Virgen con oraci\u00f3n y una medallita del Carmen y del profeta El\u00edas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr34\"><\/a><br \/>34 Soy de Jes\u00fas Me abandono a lo que El quiera<\/strong><\/p>\n<p>2 de octubre [1917]. Hace mucho tiempo que no escribo. Pasaron las vacaciones del 18 y he vuelto al colegio. Qu\u00e9 feliz me encuentro de nuevo en el colegio, sin haber dado mi coraz\u00f3n a nadie. Todo de Jes\u00fas. Quiero que mis acciones, mis deseos, mis pensamientos, lleven este sello: \u00abSoy de Jes\u00fas\u00bb.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 placer siento al vivir otra vez en la casa de Jes\u00fas. Lo tengo tan cerquita. A cada instante vuela mi esp\u00edritu a los pies del tabern\u00e1culo. Sin embargo, hace mucho tiempo que no s\u00e9 lo que es fervor. Siento la voz de mi Jes\u00fas, pero no lo veo. No siento su amor. Estoy fr\u00eda, insensible; pero esto me sirve para ver mi nada, mi miseria. As\u00ed es que, cuando estoy con Jes\u00fas, no le hablo, porque mi imaginaci\u00f3n vuela a otras partes. Pero cuando vuelvo en m\u00ed, lloro de ver lo ingrata que soy con mi Jesusito; pues El viene a morar en mi alma tan llena de miseria y yo casi no hablo con El. En fin, me ofrezco enteramente a Jes\u00fas. Quiero abismar mi nada en su amor y poder infinitos.<\/p>\n<p>3 de octubre [1917]. Yo no s\u00e9 qu\u00e9 hacer respecto a las mortificaciones, pues el Padre me ha dicho que no haga ninguna, pero me da no s\u00e9 qu\u00e9 por vgr. comer caramelos. Hoy he tenido tanta hambre que com\u00ed todos los que pude y los que m\u00e1s me gustaban. Me da pena verme c\u00f3mo estoy. No s\u00e9 qu\u00e9 hacer verdaderamente. Se lo voy a consultar a la M. Izquierdo. Hoy he estado muy disipada. \u00bfQu\u00e9 hacer con tanta miseria? Jes\u00fas m\u00edo, Madre m\u00eda, compadeceos de m\u00ed. Libradme de la tibieza. Estoy enferma en el alma. No s\u00e9 lo que tengo.<\/p>\n<p>4 octubre [1917]. Ma\u00f1ana, viernes 1\u00b0. Voy a hacer, en cuanto sea posible, retiro. Y voy a indagar las causas de mi tibieza. Me confes\u00e9. Voy a ser mejor. Esta semana me mortificar\u00e9 m\u00e1s.<\/p>\n<p>5 de octubre [1917]. Hoy he tenido m\u00e1s fervor. Yo creo que mi poca devoci\u00f3n proviene de que estoy muy apegada a todo lo terreno, a las vanidades. Quiero renunciar a todo lo terreno. Quiero vivir en la cruz. All\u00ed hay abandono, soledad.<\/p>\n<p>7 de octubre [1917]. Jes\u00fas me pide que sea santa. Que haga con perfecci\u00f3n mi deber. Que el deber -me dijo- es la cruz. Y en la Cruz est\u00e1 Jes\u00fas. Quiero ser crucificada. Me dijo que le salvara las almas. Yo le promet\u00ed. Que tambi\u00e9n lo consolara; que sent\u00edase abandonado. Me acerc\u00f3 a su Coraz\u00f3n y me hizo sentir los&#8230; Lo siento que se apodera de mi ser. Lo amo.<\/p>\n<p>9 de octubre [1917]. He pasado muy unida a N. Se\u00f1or. Sin embargo, fervor no siento. He estado muy rara. He tenido ganas de portarme mal; de rabiar, en fin, hasta de llorar. Yo creo que todo proviene de c\u00f3mo me encuentro f\u00edsicamente. Esta ma\u00f1ana [9.10.17] casi no hice meditaci\u00f3n y la acci\u00f3n de gracias de la comuni\u00f3n fue muy poco fervorosa, porque pas\u00e9 con fatiga. Pero Jes\u00fas me dijo que no me preocupara, que de eso no tengo la culpa.<\/p>\n<p>Octubre 10 [1917]. Hoy he sido mala: fui presumida. Se\u00f1or, yo me postro a tus pies por el pensamiento de complacencia que tuve por mi rostro y he estado tambi\u00e9n disipada. Yo no s\u00e9 qu\u00e9 hacer con tanta miseria.<\/p>\n<p>Octubre 17 [1917]. Hoy he tenido devoci\u00f3n. Pude conversar con Jes\u00fas en la Comuni\u00f3n. Adem\u00e1s, hoy que sal\u00ed, he conservado la presencia de Dios once veces, cosa que nunca me pasa. Yo ya no prefiero sentir el fervor o no sentirlo. Me abandono a lo que Jes\u00fas quiera. Me he ofrecido a El como v\u00edctima. Quiero ser crucificada. Hoy me dijo Jes\u00fas que sufriera, que porque El me amaba me hac\u00eda sufrir. Que me olvidara de mi misma. Que cumpliera con mi deber. Gracias a esos consejos y a su gracia, he sido mejor. Jes\u00fas m\u00edo, te amo. Soy toda tuya. Me entrego por completo a tu divina voluntad. Jes\u00fas, dame la cruz, pero dame fortaleza para llevarla. No importa que me des el abandono del Calvario como el gozo de Nazaret. Quiero s\u00f3lo verte contento a Ti. Nada me importa no sentir, estar insensible como una piedra, porque s\u00e9, Jesusito m\u00edo, que T\u00fa sabes que yo te amo. Dame la Cruz. Quiero sufrir por Ti; pero ens\u00e9\u00f1ame a sufrir amando, con alegr\u00eda, con humildad.<\/p>\n<p>Se\u00f1or, si a Ti te place, que se tupan m\u00e1s las tinieblas de mi alma, que no te vean. No me importar\u00e1, porque quiero cumplir tu voluntad. Quiero pasar mi vida sufriendo para reparar mis pecados y los de los pecadores. Para que se santifiquen los sacerdotes. No quiero ser feliz yo, sino que T\u00fa seas feliz. Quiero ser soldado para que dispongas a cada instante de mi voluntad y gustos. Quiero ser animosa, fuerte, generosa en servirte, Se\u00f1or, Esposo de mi alma.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr35\"><\/a><br \/>35 Rabias. Dudas. Jes\u00fas me hace falta. El fin de la carmelita. El oficio de Marta<\/strong><\/p>\n<p>Jueves 18 de octubre [1917]. Hoy he tenido mucho que vencerme. He tenido rabia, pena de desobedecer y hacer mi voluntad. Me he aburrido y pensado que no ten\u00eda vocaci\u00f3n; que era una ilusi\u00f3n, una pura idea; que me desesperar\u00eda despu\u00e9s; en fin, tantas cosas. Pero le rec\u00e9 con devoci\u00f3n a la Sma. Virgen y o\u00ed en el fondo de mi coraz\u00f3n la voz de mi Jes\u00fas: \u00abAprended de M\u00ed que soy manso y humilde de Coraz\u00f3n\u00bb. Y as\u00ed se acab\u00f3 mi rabia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s hoy una Madre nos reparti\u00f3 dulces y, como me dio uno chico, me dio rabia y lo bot\u00e9 y despu\u00e9s no le admit\u00ed el otro que me dio. Jes\u00fas querido, \u00bfqu\u00e9 dices de este soldado tan cobarde, tan imperfecto? Perd\u00f3name. Otra vez ser\u00e9 mejor. Me arrojo en ese inmenso oc\u00e9ano de amor de tu Coraz\u00f3n, para perderme en El como la gota de agua en el oc\u00e9ano [y] abismar as\u00ed mi peque\u00f1ez en la grandeza de tu misericordia. Noto que estoy m\u00e1s orgullosa, pero, gracias [a Dios] que me ha iluminado con su gracia. Desde hoy quiero ser humilde; olvidarme de m\u00ed misma enteramente.<\/p>\n<p>Octubre 23 [1917]. Hoy no pude comulgar, porque estuve enferma esta ma\u00f1ana. \u00a1Oh, qu\u00e9 hambre tengo de Jes\u00fas! Le amo, pero no siento la dulzura de su amor. No le veo. No importa. Se lo ofrezco a Jes\u00fas por mis pecados, por los de los pecadores y por la santificaci\u00f3n de los sacerdotes. Estoy mucho m\u00e1s recogida. \u00a1Qu\u00e9 deseos tengo de andar enteramente recogida con los ojos bajos y dentro de mi alma con Jes\u00fas! Le amo. Sin El no vivo. Me muero.<\/p>\n<p>Octubre 24 [1917]. Le mostr\u00e9 a la M. Izquierdo mi libreta, y le llam\u00f3 la atenci\u00f3n el fin que ten\u00eda -por la santificaci\u00f3n de los sacerdotes-, en mis acciones; pues no sab\u00eda que el fin de la carmelita es rogar por los sacerdotes, ya que ella es tambi\u00e9n sacerdote. Siempre al pie del altar ha de recibir la sangre de Jes\u00fas y derramarla por sus oraciones a todo el mundo.<\/p>\n<p>Octubre 25 [1917]. No s\u00e9 qu\u00e9 hacer para conseguir que el Padre me deje mortificarme. Tengo tantos deseos de ayunar, de ponerme cilicios, pues veo la necesidad que tengo de mortificar no s\u00f3lo la voluntad sino tambi\u00e9n mi cuerpo. Jes\u00fas m\u00edo, dame permiso de hacer penitencia. Madre m\u00eda, insp\u00edrale al Padre el consentimiento. Ma\u00f1ana es viernes. Tengo que humillarme. Me voy a mortificar en guardar silencio y en mantenerme en una postura inc\u00f3moda. Hoy lo hice as\u00ed en la clase de franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Octubre 29 [1917]. Ma\u00f1ana es d\u00eda de recreo para las Hermanitas, as\u00ed es que las Hijas de Mar\u00eda las vamos a reemplazar, tomando el oficio de Marta. \u00a1Qu\u00e9 feliz es el alma que vive de la fe! Ma\u00f1ana voy a servir, a ser sirviente, sierva, que es lo que me corresponde. Pero en la persona del pr\u00f3jimo voy a servir a Dios, a mi Jes\u00fas. Hoy no comulgu\u00e9, porque ayer sal\u00ed por la procesi\u00f3n del Ni\u00f1o Jes\u00fas, por Ignacito. No le hizo el milagro, pero est\u00e1 mejor. Fue mi pap\u00e1, por lo que tuve mucho gusto. \u00a1Oh, qu\u00e9 me le ped\u00ed a mi Jes\u00fas que lo sanara! El est\u00e1 m\u00e1s enfermo que Ignacito. Ofrec\u00ed mi vida no s\u00e9 cuantas veces. Anoche me acost\u00e9 muy tarde y esta ma\u00f1ana despert\u00e9 a las siete, as\u00ed es que no pude ir. Sin embargo, quiz\u00e1s, si me hubiera apurado en levantarme, habr\u00eda podido alcanzar. \u00a1Qu\u00e9 pena tengo! Jes\u00fas me hace falta; mas hoy he pasado unida a El.<\/p>\n<p>Octubre 30 [1917]. He servido como Hermana todo el d\u00eda. He gozado, pues me figuraba servir a Jes\u00fas. Habl\u00e9 hoy bastante con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Me hizo ver la necesidad que tiene la carmelita de vivir siempre al pie de la Cruz, para aprender all\u00ed a amar y sufrir. Sufrir de tres maneras: [1\u00b0l La carmelita ha de mortificar su carne a ejemplo de Jes\u00fas agonizante. 2\u00b0 Mortificar su voluntad, neg\u00e1ndose todos los gustos y sometiendo su voluntad a Dios y al pr\u00f3jimo. 3\u00b0 El sufrimiento del esp\u00edritu, del abandono de nuestro Jes\u00fas en la oraci\u00f3n, en las luchas del alma, etc. Como Jes\u00fas que dijo en la cruz: \u00abDios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me hab\u00e9is abandonado?\u00bb. La vida de la carmelita no es otra cosa: amar, llegar a la uni\u00f3n m\u00e1s perfecta con Dios, e inmolarse y sacrificarse en todo, ya que el sacrificio es la oblaci\u00f3n del amor.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr36\"><\/a><br \/>36 \u00a1Cu\u00e1ndo ser\u00e9 carmelita! Todo con Mar\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Octubre 31 [1917]. Tengo pena, pues siempre que le pido plata a mi pap\u00e1, me dice que no tiene. \u00bfQu\u00e9 ir\u00e9 a hacer cuando me tenga que dar la dote para ser Carmelita? \u00a1Ah, Jes\u00fas querido! Yo creo que no va a querer dejarme ir. Veo tanto hostilidad contra ellas. Jes\u00fas m\u00edo, conf\u00edo en Ti. Eres Todopoderoso. Ven a robarme y que sea pronto, muy pronto y para siempre. Ma\u00f1ana est\u00e1 de fiesta el Cielo. Mi alma es un cielo, pues en ella est\u00e1 Jes\u00fas; luego ma\u00f1ana es mi fiesta. Voy a cantar todo el d\u00eda. Ser\u00e9 alabanza de gloria para mi Dios.<\/p>\n<p>Noviembre 1\u00ba [1917]. He pasado todo el d\u00eda con un dolor atroz al est\u00f3mago. En fin, que se haga la voluntad de Dios. La meditaci\u00f3n y la acci\u00f3n de gracias ni supe c\u00f3mo las hice, pues ya me ca\u00eda con las fatigas que ten\u00eda. Dios me dispensar\u00e1. Hoy rezamos el oficio de difuntos. Es tan lindo. Me encantaba lo que entend\u00eda. \u00a1Cu\u00e1ndo ser\u00e9 carmelita para cantar diariamente las alabanzas del Se\u00f1or!<\/p>\n<p>Noviembre 2 [1917]. Me fui a confesar. \u00a1C\u00f3mo me comunica paz Dios por este Sacramento! S\u00ed. Me siento [con] \u00e1nimo ahora para sufrir por mi Jes\u00fas. Le dije que si quer\u00eda que cambiase el examen particular. Me dijo que lo hiciera sobre la devoci\u00f3n a la Virgen. La primera semana, que meditara en la grandeza de Mar\u00eda. La segunda, en la bondad de su coraz\u00f3n. La tercera, en el amor maternal de su coraz\u00f3n. La cuarta, c\u00f3mo la debo honrar, amar y poner toda mi confianza en Ella. Me dijo que todo se lo diera a Mar\u00eda, para que ella se lo presentase a Jes\u00fas. Me dijo que deb\u00eda hacer lo posible para vivir sin el consuelo y los gustos en la oraci\u00f3n. Que todo lo deb\u00eda hacer lo mismo, aunque no encontrara gusto; que me resignara a vivir as\u00ed. Me dio permiso para ponerme un cordel con nudos.<\/p>\n<p>Estoy enferma. No puedo comer nada. Ayuno. Estoy feliz. Qu\u00e9 bueno es mi Jes\u00fas que me da su Cruz. Soy feliz. As\u00ed le demuestro mi amor. Adem\u00e1s, los zapatos me lastiman. No me quejar\u00e9 para ofrec\u00e9rselo a la Virgen. Estoy sola. No comulgo, pero estoy en la cruz y en ella est\u00e1 Jesusito. Vivo, pues, en permanente comuni\u00f3n. Jes\u00fas, te doy gracias por la cruz. C\u00e1rgala m\u00e1s, pero dame fuerza, amor. S\u00e9 que soy indigna de sufrir, Jes\u00fas, contigo. Perd\u00f3name mis ingratitudes. Api\u00e1date de los pecadores. Santifica a los sacerdotes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr37\"><\/a><br \/>37 Con Jes\u00fas a la conquista de las almas<\/strong><\/p>\n<p>Noviembre 16 [1917].<\/p>\n<p>Anoche, una hora con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Hablamos \u00edntimamente.<\/p>\n<p>Me reproch\u00f3 el que yo no acudiera como antes en mis dudas y penas a su Coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Que El me quer\u00eda virgen, sin que ninguna criatura me tocara, pues deb\u00eda ser toda para El. Me apoy\u00f3 sobre su Coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me habl\u00f3 de la pobreza. C\u00f3mo sal\u00ed de El sin nada. Que todo es de El. Que todo pasa, es vanidad.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me habl\u00f3 de la humildad de pensamiento, de acci\u00f3n, de la ciencia vana.<\/p>\n<p>En fin me abri\u00f3 su Coraz\u00f3n y me mostr\u00f3 que por mis oraciones ten\u00eda escrito el nombre de mi pap\u00e1.<\/p>\n<p>Me dijo me resignara a no ver el fruto de ellas; mas que lo alcanzar\u00eda todo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me revel\u00f3 su amor, pero de tal manera que llor\u00e9.<\/p>\n<p>Me mostr\u00f3 su grandeza y mi nada y me dijo que me hab\u00eda escogido para v\u00edctima.<\/p>\n<p>Que subiera con El al Calvario. Que emprender\u00edamos juntos la conquista de las almas: El, Capit\u00e1n y yo soldado. Nuestra arma, la Cruz. La divisa, el amor. Me dijo que sufriera con alegr\u00eda, con amor. Que todos los d\u00edas sacara una espina de su Coraz\u00f3n. Que le amara.<\/p>\n<p>Me dijo que ser\u00eda carmelita; que no desconfiara; que no lo dijera, pues tratar\u00edan de persuadirme que no.<\/p>\n<p>En fin, que no fuera sino de El: virgen, intacta, pura.<\/p>\n<p>Noviembre 21 [1917]. Tengo pena. Sal\u00ed. Me dieron la noticia que quiz\u00e1s no saldremos a veranear. Por otra parte, pido a la Virgen que mi pap\u00e1 se confiese, que vuelva la paz a la familia. Yo me siento cada d\u00eda m\u00e1s mal. A cada instante me dan fatigas. Me duele ahora la espalda, el pecho; pero en fin, que se haga la voluntad de Dios. Ignacito necesita tambi\u00e9n salir. Lucho est\u00e1 muy flaco. Mi Mamacita&#8230; \u00a1Oh qu\u00e9 dar\u00eda yo por trabajar y poder hacerlos salir! Madre m\u00eda, dile a Jes\u00fas lo que necesito y ru\u00e9gale mucho. Madre m\u00eda, a tu Coraz\u00f3n de Madre conf\u00edo todas mis penas.<\/p>\n<p>Ya no puedo m\u00e1s. Si Jes\u00fas no me sostuviera, no s\u00e9 qu\u00e9 har\u00eda, pues pasar\u00eda todo el d\u00eda sin hacer nada, tendida. Paso con fatigas. Un dolor de cabeza que veo todo de diversos colores. Dios m\u00edo, h\u00e1gase tu voluntad y no la m\u00eda. Te ofrezco mis sufrimientos por mis pecados, por los pecadores, por la santificaci\u00f3n de los sacerdotes.<\/p>\n<p>Morir, \u00bfqu\u00e9 cosa hay m\u00e1s ideal? Morir, vivir en Dios por una eternidad, gozar en Dios, \u00bfpuede haber felicidad m\u00e1s grande? Jes\u00fas querido, cada vez que me siento mal, siento nostalgia de Ti, de ese Cielo en donde no te ofender\u00e9 m\u00e1s, en donde me embriagar\u00e9 de tu amor, en donde, Jes\u00fas, ser\u00e9 una contigo, pues he de estar en Ti y moverme en Ti.<\/p>\n<p>Noviembre 23 [1917]. Hoy he ejercido mi apostolado. Una ni\u00f1ita que hab\u00edan retado mucho y que le sacaban en cuenta su banda, estaba tan desesperada que le iba a decir a la M. Izquierdo que le quitasen la banda. Yo rec\u00e9 a la Sma. Virgen un \u00abAcordaos\u00bb, y le dije todo lo que me inspir\u00f3 Ella para animarla y consolarla. Y le habl\u00e9 de la Virgen; que le contara sus penas; que le pidiera su protecci\u00f3n; que, si sufr\u00eda con paciencia, tendr\u00eda un gran premio en el cielo.<\/p>\n<p>Noviembre 25 [1917]. Hoy contempl\u00e9 a Mater Admir\u00e1bilis en el templo, en ese silencio majestuoso por el que se un\u00eda a Dios toda su esencia. As\u00ed permanec\u00eda ador\u00e1ndolo y reconociendo su nada delante de Dios. Trat\u00e9 de guardar ese recogimiento y pas\u00e9 cuanto pue con los ojos bajos y en presencia de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr38\"><\/a><br \/>38 No tener voluntad propia. Disponibilidad<\/strong><\/p>\n<p>Noviembre 26 [1917]. Me siento tan mal que cre\u00ed hoy que me iba a tener que echar a la cama, pues no me pod\u00eda tener en pie. Pero Jes\u00fas me sostuvo y s\u00f3lo ped\u00ed permiso para ir a tomar aire al huerto, y as\u00ed me mejor\u00e9 un poco, pues me dol\u00eda el pecho y no pod\u00eda respirar. Que se haga la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Noviembre 29 [1917]. La Madre du Bose me persigue a donde voy. Siento que me hierve la sangre de rabia, pero no miro a la criatura sino que Dios es el que le pone la idea de seguirme. H\u00e1gase la voluntad de Dios, y as\u00ed me apaciguo.<\/p>\n<p>Noviembre 30 [1917]. Fui a donde la Madre Izquierdo. Me habl\u00f3 sobre la vocaci\u00f3n y me volvi\u00f3 a repetir otra vez que ella no me encontraba vocaci\u00f3n ni salud para carmelita. En fin, hablamos mucho. Sal\u00ed con pena. Es la \u00fanica que no me encuentra vocaci\u00f3n para carmelita. En fin, todo lo entrego en manos de mi Jes\u00fas. Esto es tan f\u00e1cil: abandonarse a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Diciembre 3 [1917]. Ayer salimos por el d\u00eda. Veo el amor que tengo todav\u00eda a las vanidades: en arreglarme, en parecer bien; pero por suerte o por la gracia de Dios, no consent\u00ed, sino que rechac\u00e9 todo pensamiento. Sin embargo, la vista se me iba al espejo y me miraba.<\/p>\n<p>Diciembre [1917]. Me confes\u00e9. Me dio permiso para renovar el voto hasta la Pascua de Resurrecci\u00f3n. Le cont\u00e9 al Padre lo de la Madre Izquierdo. Que ella no cre\u00eda que yo tuviera vocaci\u00f3n para carmelita. Entonces, me dijo que Dios no eleg\u00eda a una religiosa para manifestar su voluntad; que al confesor le daba la luz; que no hiciera caso y que no tuviera confianza [con la M. Izquierdo].<\/p>\n<p>Me habl\u00f3 que lo que deb\u00eda tratar de hacer -puesto que Jes\u00fas quer\u00eda que fuese victima-, era hacer morir el yo. Para esto, no tener voluntad propia; no hablar de m\u00ed misma ni en pro ni en contra, como de un ser que no existiera, como una nada, ya que lo era y no s\u00f3lo nada sino criminal; que me anonadara delante de Dios; que reconociera su grandeza y al mismo tiempo mi nada, mi bajeza.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me pregunt\u00f3 si estaba dispuesta a sufrir en el Carmen desolaciones, dudas, sequedades, etc. Yo le contest\u00e9 que s\u00ed. A\u00fan ahora las pido a N. Se\u00f1or. Por fin, me pregunt\u00f3 si me gustar\u00eda tener una humillaci\u00f3n en los ex\u00e1menes y premios. Yo le contest\u00e9 que no. Pero me dijo que, si eso me serv\u00eda para mi alma, lo deb\u00eda desear. As\u00ed, pues, [lo] deseo, si ha de ser mejor.<\/p>\n<p>Diciembre 8 [1917]. Renov\u00e9 mi voto. Jes\u00fas me pidi\u00f3 una total uni\u00f3n con El, sin mezcla de criaturas ni nada de la tierra. Segu\u00ed la procesi\u00f3n, quisiera&#8230;<\/p>\n<p>Diciembre 10 [1917]. Hoy, gracias a Dios, no me disculp\u00e9 cuando me retaron. Jes\u00fas me ayud\u00f3. Me he sentido tan mal; me han dado muchas fatigas y me ha principiado un dolor de espalda de manera terrible. Me duele la espina dorsal y el cerebro. \u00a1Oh Jes\u00fas, cu\u00e1ndo me ser\u00e1 dado vivir en Ti! \u00a1Oh, c\u00famplase tu voluntad y no la m\u00eda!<\/p>\n<p>Diciembre 14 [1917]. Me salgo del colegio. Estoy con mucha pena y casi no puedo llorar. S\u00f3lo Jes\u00fas sabe lo que sufro; dejar para siempre este lugar donde he pasado horas tan felices, donde se vive en Nazareth, puesto que se vive con El, sin nada peligroso para nuestra inocencia, donde se nos ense\u00f1a la virtud. Todo lo voy a dejar para entrar en el mundo, lleno de redes. Tengo miedo que las vanidades me encadenen. Se\u00f1or, s\u00f3lo te pido que me des sufrimiento. El me lleva a Ti.<\/p>\n<p>Madre m\u00eda, s\u00e9 T\u00fa mi Madre. Acu\u00e9rdate que me he dado a Ti. Gu\u00e1rdame pura, virgen, en tu Coraz\u00f3n Inmaculado. Que \u00e9l sea mi refugio, mi esperanza, mi consuelo, mi soledad. Me pongo en tus brazos maternales, para que T\u00fa me coloques en los de Jes\u00fas. Me abandono a El. Que se haga su santa voluntad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr39\"><\/a><br \/>39 Pena. Sequedad. Abandono. Tinieblas<\/strong><\/p>\n<p>Marzo 12 [1918]. Gracias, Madre m\u00eda, por haberme librado de todos los peligros y de haberme hecho emplear bien las vacaciones. Gracias, Madre m\u00eda. Madre m\u00eda, yo quisiera decirte muchas cosas. Pero \u00a1ah!, es tan pobre mi lenguaje, que, tr\u00e9mula, s\u00f3lo te s\u00e9 decir que yo te amo. Madre m\u00eda, quisiera a tus plantas virginales cantar tus alabanzas, pero mi voz es tan d\u00e9bil que s\u00f3lo formulo una plegaria. Tengo pena, porque, a pesar de haber rogado y al mismo tiempo haberme mortificado, no he obtenido que mi pap\u00e1, Miguel y Lucho entraran a retiro. Pero que se haga la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Santo mi\u00e9rcoles [1918]. Abandono, sequedad, agon\u00eda&#8230; Estoy que ya no puedo m\u00e1s. Me duele mucho el pecho y la espalda. Veo todo tan triste, porque no podr\u00e9 ser carmelita, si soy delicada.<\/p>\n<p>Abril [1918]. Sufro, pero de una manera horrible, el abandono. Jes\u00fas me ha abandonado, porque soy infiel. Ya no oye mis oraciones y me deja sin su gracia para vencerme, de manera que estoy desesperada. Jes\u00fas m\u00edo, ten piedad de mi. T\u00fa sabes que te amo. Madre m\u00eda, soc\u00f3rreme en las tinieblas. Nada. Jes\u00fas no est\u00e1 en mi alma. La Virgen no me contesta. Jes\u00fas, ten piedad de tu esposa infiel. S\u00ed, Te amo. No me abandones. \u00a1Oh, gracias!. Con tu palabra, Jes\u00fas, disipas por completo la tempestad.<\/p>\n<p>Abril 10 [1918]. Estoy en un estado tan terrible&#8230; Rabiosa. Con deseos de portarme mal. Desesperada en las monjas. Sin gusto por la oraci\u00f3n, pues en ella encuentro sequedad. Siento desesperaci\u00f3n. Falto a cada instante a mi deber. Y Jes\u00fas me dijo hoy que era porque me apegaba a las criaturas. Quer\u00eda ser querida de ellas. Lloro porque yo no s\u00e9 lo que me pasa y no tengo quien me aconseje, quien me ayude. La M. Izquierdo est\u00e1 enojada y esto es un tormento.<\/p>\n<p>Abril 13 [1918]. La Madre R\u00edos est\u00e1 enferma. Que se haga la voluntad de Dios. Me voy a portar muy bien para que se mejore, si es la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Abril 16 [1918]. Jes\u00fas me dijo que cumpliera su voluntad siempre con alegr\u00eda, a pesar que sintiera abatimiento. Que no mirara el porvenir para mantenerme en paz. Quiero siempre tener ante m\u00ed esta m\u00e1xima. Hoy empiezo la obra de mi&#8230;<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr40\"><\/a><br \/>40 \u00bfC\u00f3mo no me vuelvo loca por Jes\u00fas?. Jes\u00fas el \u00fanico capaz de enamorarme<\/strong><\/p>\n<p>Mayo 25 [1918]. Me confes\u00e9 con el Padre L\u00f3pez. Gust\u00e9 de la paz que hac\u00eda tres meses no encontraba. Me dijo que suplicara a N. Se\u00f1or me diera la fuerza para ser buena; que El me la dar\u00eda. Que, si ahora estaba en este estado, era porque Jes\u00fas confiaba en que yo me inmolar\u00eda a\u00fan m\u00e1s. Que cada hora renovara mi prop\u00f3sito. Que me ofreciera enteramente a Dios, a su divina voluntad, sin determinar nada respecto a mi vocaci\u00f3n. Que viviera de esp\u00edritu de fe. Que repitiera a menudo la jaculatoria: \u00abJes\u00fas manso\u00bb, etc.<\/p>\n<p>D\u00eda de la Madre Barat. Le estoy muy agradecida, porque me a hecho un gran favor.<\/p>\n<p>Predicaron a la maravilla sobre la educaci\u00f3n, que consiste en posesionarse de las facultades por Dios. La prudencia es la ciencia de los santos, de los sabios. La prudencia y la modestia son el arco donde se colocan las dem\u00e1s virtudes. La educaci\u00f3n de la mujer es m\u00e1s importante que la del hombre, pues ella lo formar\u00e1.<\/p>\n<p>Mayo 28 [1918]. Tengo una devota. Tengo pena, pues me va a hacer perder todo lo que he ganado respecto a la humildad, pues me lleva contemplando. Dios m\u00edo, te pido que yo sea olvidada, despreciada. Jes\u00fas m\u00edo, yo no deseo el amor de las [criaturas].<\/p>\n<p>Junio 7 [1918]. D\u00eda del Sdo. Coraz\u00f3n. Hoy hace un a\u00f1o que recib\u00ed la medalla de Hija de Mar\u00eda. \u00a1Oh, qu\u00e9 gracias me ha concedido mi Madre! Le he prometido a N. Se\u00f1or la renuncia completa de mi voluntad: hacer aquello que no me gusta siempre. Pienso que c\u00f3mo no me vuelvo loca de amor por Jes\u00fas, siendo digno de toda mi veneraci\u00f3n, amor y desvelo. Cu\u00e1n poco lo amo en comparaci\u00f3n de lo que El me ama. \u00bfC\u00f3mo no me vuelvo loca por El?<\/p>\n<p>Junio 8 [1918]. Tengo una pena tan grande&#8230; La Madre Izquierdo est\u00e1 como enojada conmigo. Yo no s\u00e9 lo que he hecho. Ya no es la misma Madre de antes para conmigo. Yo a ella le guardo el mismo cari\u00f1o y confianza. Esto me llega al alma. \u00bfPor qu\u00e9, Jes\u00fas m\u00edo, pones este hielo alrededor de mi pobre coraz\u00f3n? \u00a1Ah!, es porque me amas. Me quieres cercar s\u00f3lo de tu amor para que no me apegue a ninguna criatura. Esto me sirve para ver que el amor en la tierra no existe, sino en Dios; pues, si las almas regaladas y escogidas, santas, olvidan y son indiferentes, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1n las otras personas? S\u00f3lo T\u00fa, Jes\u00fas, eres el \u00fanico capaz de enamorarme.<\/p>\n<p>Estoy contenta, feliz, y muy agradecida a N. Se\u00f1or y a la Virgen, porque todos han comulgado este a\u00f1o. Jes\u00fas m\u00edo, s\u00e9 el Jes\u00fas de Betania.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr41\"><\/a><br \/>41 Fiat. Sufrimientos sin l\u00e1grimas. Est\u00e1 resuelta mi salida del colegio<\/strong><\/p>\n<p>Julio 11 [1918]. \u00abFiat voluntas tua\u00bb, he aqu\u00ed mi oraci\u00f3n. No pido otra cosa. Esta ma\u00f1ana Jes\u00fas me ha pedido que no llore por mi salida del colegio, pues es esa su voluntad. Yo le dije que entonces las monjas me creer\u00edan era desagradecida; pero El me hizo ver cu\u00e1n apegada estaba a [lo que] las criaturas dec\u00edan. Que rezando por ellas ser\u00eda agradecida. Voy a ofrecer el sacrificio por mi pap\u00e1 y hermanos.<\/p>\n<p>Julio 15 [1918]. Madre m\u00eda, a tus pies postrada, te prometo cumplir el reglamento perfectamente porque \u00e9l se convierta. Madre m\u00eda, te ofrezco el sacrificio de salirme del colegio sin derramar una l\u00e1grima. T\u00fa sabes lo que lo quiero. Adem\u00e1s, la Rebeca&#8230; Madre m\u00eda, todo por \u00e9l. Tambi\u00e9n principio a no tomar dulces de ninguna especie hasta que me salga.<\/p>\n<p>Julio 17 [1918]. Ayer le dije a Jes\u00fas que, si era verdad que El me hablaba, hiciera que la Madre Izquierdo me hiciera esta pregunta: \u00ab\u00bfAma a N. Se\u00f1or?\u00bb. C\u00f3mo ser\u00eda hoy mi turbaci\u00f3n, cuando oigo a la Madre que me dice: \u00ab\u00bfAma a Cristo?\u00bb. Yo me puse granate de emoci\u00f3n y me call\u00e9 y ella me dijo: \u00ab\u00bfY no me contesta con toda su alma?\u00bb. Yo le dije: \u00abSer\u00eda un monstruo, si no le amara\u00bb. \u00a1Oh, qu\u00e9 bueno es Jes\u00fas para con esta vil esclava! \u00a1Oh, Jes\u00fas, me anonada y me confunde tu amor!<\/p>\n<p>Julio 19 [1918]. N. Se\u00f1or me pide me mortifique en todo. No s\u00f3lo en no darme gusto, sino que tambi\u00e9n en las comidas; que coma de todo un poco. Y siento debilidad en el d\u00eda, pero se lo ofrezco a Jes\u00fas. Pero el Padre me ha dicho que no me prive de la comida; y otro Padre me dio permiso para ayunar una vez a la semana, y no s\u00e9 qu\u00e9 hacer. Creo que lo mejor es consultarlo con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Julio 20 [1918+. He sufrido como nunca en mi vida. Estoy feliz. Ha sido un cielo para m\u00ed. Me iban a sacar una muela, pero se parti\u00f3 y no me la pudieron sacar. Hubo un momento que perd\u00ed la cabeza del dolor. Me da no s\u00e9 qu\u00e9 haber llorado, pero no pude m\u00e1s. Todo se lo he ofrecido a N. Se\u00f1or por ellos. He sufrido todo el d\u00eda y he aparentado como que no me dol\u00eda. \u00a1Oh Jes\u00fas, quiero sufrirlo todo por mis pecados y por ellos!<\/p>\n<p>Julio 21 [1918]. Me duele mucho la muela, pero no digo nada. Quiero sufrir en silencio por ellos.<\/p>\n<p>Reverenda Madre: Me faltan s\u00f3lo quince d\u00edas para salirme del colegio y aunque tengo pena, quiero cumplir la voluntad de Dios con alegr\u00eda. Rece mucho por m\u00ed; voy a principiar a luchar con el mundo y pienso que en las vacaciones pedir\u00e9 el permiso para irme a las carmelitas. Veo que es esa la voluntad de Dios; pues se han allanado muchas dificultades que antes me parec\u00edan insuperables. Pienso, en mi casa, llevar una vida de oraci\u00f3n: levantarme a las cinco y media y hacer, desde las seis a las siete, meditaci\u00f3n. A las once y media, examen. En la mitad del d\u00eda, lectura espiritual y, en la tarde, una hora de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Julio 28 [1918]. Tengo mucha pena, porque s\u00f3lo me falta una semana para salirme, pero quiero hacer el sacrificio heroicamente sin derramar l\u00e1grimas. Lo que aumenta mi pena es la indiferencia de la M. Izquierdo para Conmigo. Despu\u00e9s de haberla querido como la he querido, de haberle dejado leer en mi alma, he aqu\u00ed lo que obtengo. Esto me ense\u00f1a que ni las criaturas m\u00e1s santas saben amar. Adi\u00f3s a todo cari\u00f1o humano. S\u00f3lo en Jes\u00fas encuentro ese amor constante, amor sin l\u00edmite, amor infinito.<\/p>\n<p>Julio 29 [1918]. Est\u00e1 resuelta mi salida del colegio. Tengo pena porque voy a dejar este colegio donde vivo con N. Se\u00f1or, aislada de todos los peligros del mundo.<\/p>\n<p>Julio 30 [1918]. Fui a donde la M. Vicaria.<\/p>\n<p>Me dio consejos muy bonitos y sabios.<\/p>\n<p>Me dijo que me resignara a salirme, pues esa era la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Que fuera el \u00e1ngel tutelar de la familia.<\/p>\n<p>Que me levantara a misa e hiciera todos los d\u00edas meditaci\u00f3n. Que me acordara era Hija de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Que la imitara.<\/p>\n<p>Que fuera humilde.<\/p>\n<p>Que soportara las humillaciones.<\/p>\n<p>Que no me dejara llevar por las impresiones.<\/p>\n<p>Que conservara la serenidad en el rostro a pesar de las contrariedades y penas.<\/p>\n<p>Que fuera muy cari\u00f1osa con mi mam\u00e1, que ahora llegaba el tiempo de agradecerle no s\u00f3lo de palabras sino de obras todo cuanto ha hecho por m\u00ed.<\/p>\n<p>Que le ahorrara las penas, la consolara, la ayudara en todo. Que fuera muy cari\u00f1osa con mi pap\u00e1.<\/p>\n<p>Con mis hermanos; que fuera un \u00e1ngel, los aconsejara.<\/p>\n<p>Que fuera tan virtuosa y abnegada que hiciera a todos simp\u00e1tica la virtud.<\/p>\n<p>Que estudiara, porque hoy m\u00e1s que nunca la mujer debe ser instruida.<\/p>\n<p>Por fin, me dijo que siempre quedaba en el coraz\u00f3n de las Madres, que contara con sus oraciones y sacrificios.<\/p>\n<p>Que el Sdo. Coraz\u00f3n lo mirara como mi propia casa.<\/p>\n<p>Que cuando quisiera consejos, los fuera a buscar all\u00e1.<\/p>\n<p>Julio 31 [1918]. Me sacaron la muela, gracias a Dios, pero cloroformada. He sufrido con la muela como ya no es posible decir. Pas\u00e9 dos noches sin dormir y ayer gritaba del dolor; pero en la noche me propuse no llorar para ofrec\u00e9rselo a Dios y aguant\u00e9 el dolor toda la noche sin quejarme. Quiero a la muela porque me ha hecho sufrir.<\/p>\n<p>Agosto 2 [1918]. Hoy, viernes primero, sin comulgar porque no me pude levantar. Tengo mucha pena, pero en fin, lo tengo en mi coraz\u00f3n y estoy con El. Habl\u00e9 ayer mucho con la Herminita, pidi\u00e9ndole que fuera m\u00e1s piadosa. Me voy a proponer cambiarla enteramente. Que Jes\u00fas sea nuestra uni\u00f3n. Y nuestra amistad sea un continuo acto de alabanza de gloria.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr42\"><\/a><br \/>42 \u00a1Hablad, Se\u00f1or! (Retiro de 1918)<\/strong><\/p>\n<p>Agosto 7 [1918]. Entro al retiro: \u00abHablad, Se\u00f1or, que vuestra sierva escucha\u00bb. Quiero decir con la Sma. Virgen: \u00abFiat mihi secundum Verbum tuum\u00bb. Mi casita estar\u00e1 cerrada para todo lo del mundo y abierta s\u00f3lo para el cielo. Como Magdalena, me pongo a o\u00edr de N. Se\u00f1or \u00abla \u00fanica cosa necesaria\u00bb. Quiero guardar el silencio y mortificar la vista.<\/p>\n<p>FIN DEL HOMBRE.\u2011 Amar y servir a Dios, y as\u00ed, alcanzar el Cielo. Qu\u00e9 fin m\u00e1s grande: conocer a Dios, ese Dios infinito en perfecciones, ese Dios eterno, inmutable, todopoderoso, misericordioso y bueno. Ese Dios es mi fin. \u00a1Qui\u00e9n eres T\u00fa, Dios m\u00edo y qui\u00e9n soy yo? Yo criatura formada por tus manos, criatura sacada de la nada, formada de barro, pero con un alma a semejanza de Dios, inteligente y libre, destinada a darte la gloria del mundo visible. Dios m\u00edo, somos tan miserables que nos rebelamos contra Ti, Nuestro Creador. \u00a1Perd\u00f3n! y en vez de amarte, te ofendemos. Un solo mandamiento nos hab\u00e9is impuesto y ese no lo cumplimos. \u00bfDe qu\u00e9 te sirve ganar el mundo entero, si pierdes el alma? \u00bfQu\u00e9 importan las riquezas, los honores, las glorias, los cari\u00f1os humanos, que pasan y concluyen, en comparaci\u00f3n de mi alma, que es inmortal y que vale la sangre de Jesucristo, de mi Dios? Cu\u00e1nto valdr\u00e1 que el demonio la acecha para perderla. Ahora o salvo mi alma, o la condeno para siempre. De aqu\u00ed que quiera salvarla.<\/p>\n<p>PROP\u00d3SITOS.\u2011 Mi fin es amar y servir a Dios. Luego, si amo a Dios, cumplo su divina voluntad. \u00bfCu\u00e1l es su voluntad? Que le siga y que sea perfecta. \u00bfC\u00f3mo alcanzar\u00e9 m\u00e1s f\u00e1cilmente la perfecci\u00f3n? Por medio de los consejos evang\u00e9licos: obediencia, castidad, pobreza. Debo seguir a Jesucristo donde me llame, pues en ello va mi salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>EL PECADO.\u2011 S\u00f3lo su nombre me estremece. Es rebeli\u00f3n contra ese Dios tan santo. Un pecado bast\u00f3 para que los \u00e1ngeles cayeran en un momento al infierno. El pecado original fue el que trajo la muerte al mundo y por fin, el que crucific\u00f3 a N. Se\u00f1or en el Calvario. \u00a1Oh, qu\u00e9 horror, Dios m\u00edo! Mil veces morir [antes] que ofenderte ni a\u00fan levemente, pues eres mi Padre, mi Amigo mi Esposo adorado. Has castigado tantas veces un pecado venial a Sara, a Mois\u00e9s, David, etc., y no me castigas a m\u00ed que te he ofendido miles de veces. \u00a1Perd\u00f3n!<\/p>\n<p>LA MUERTE.\u2011 Todos tenemos que morir. Todo pasa y nosotros tambi\u00e9n. Cada d\u00eda nos acercamos a esa eternidad. \u00bfPara qu\u00e9 apegarnos a la cosas que mueren? Los honores no son nunca semejantes a la virtud y son criaturas miserables las que los tributan. Las riquezas se pierden en s\u00ed. No valen nada y no dan la dicha.<\/p>\n<p>Los aplausos, el cari\u00f1o se apagan y se extinguen a cualquier desenga\u00f1o. S\u00f3lo Dios nos puede llenar. El es la verdad y el bien inmutable. El es el amor eterno. \u00a1Oh, Jes\u00fas m\u00edo y Madre m\u00eda, que pertenezca a El para siempre! Que nada me llame la atenci\u00f3n en la tierra, si no es el Sagrario. Cons\u00e9rvame pura para Ti. Que cuando muera pueda decir: qu\u00e9 felicidad que al fin me perder\u00e9 en el Oc\u00e9ano infinito del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, mi Esposo adorado.<\/p>\n<p>EL JUICIO.\u2011 De tres cosas daremos cuenta: de los beneficios, y de nuestros pecados y de nuestras obras, seg\u00fan sea la intenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a1Oh Dios m\u00edo, no soy una santa a pesar de llenarme de beneficios! Perd\u00f3name, que lo ser\u00e9 de ahora en adelante. \u00a1Madre m\u00eda, haced que sea santa!<\/p>\n<p>Me fui a confesar. Estoy muy consolada. Le dije todo al Padre. Me satisfizo por completo. Quiere que duerma siete horas. Me dio permiso para ponerme cilicios tres veces a la semana, una hora. Me dijo que hiciera tres cuartos [de hora] de oraci\u00f3n por la ma\u00f1ana y un cuarto por la tarde. Que renovara el voto hasta el ocho de septiembre.<\/p>\n<p>EL INFIERNO.\u2011 No me conmueve tanto. El pensamiento de Santa Teresa, s\u00ed: \u00abLos condenados no podr\u00e1n amar a Dios\u00bb.<\/p>\n<p>EL HIJO PRODIGO.\u2011 Jes\u00fas m\u00edo, he aqu\u00ed lo que m\u00e1s me ha conmovido: tu amor, Jes\u00fas, para con una criatura tan ingrata. Yo me postro a tus pies y all\u00e1, confundida, te pido perd\u00f3n. S\u00ed, Jes\u00fas m\u00edo. Desde ahora quiero vivir siempre a tu lado. \u00a1Oh amor, consume a esta criatura miserable!<\/p>\n<p>\u00a1LA CENA.\u2011 Me pasa que cuando hablan de la Eucarist\u00eda siento algo tan extra\u00f1o en m\u00ed, que no puedo pensar ni hacer nada. Como que me paralizo y creo que, si en ese instante me vinieran \u00edmpetus de amor, no los podr\u00eda resistir. \u00a1Jes\u00fas m\u00edo, me anonado ante tu amor! \u00a1T\u00fa, Dios del cielo, de la tierra, de los mares, de los montes, del firmamento tachonado de estrellas; T\u00fa, Se\u00f1or, que eres adorado por los \u00e1ngeles en \u00e9xtasis de amor; T\u00fa, Jes\u00fas-Hombre; T\u00fa, Pan! \u00a1Ah, anonadarse, todo es poco! Si nos hubieras dejado una reliquia tuya, ser\u00eda una muestra de amor digna de nuestra veneraci\u00f3n; pero quedarte T\u00fa mismo sabiendo que ser\u00edas objeto de profanaciones, sacrilegios, ingratitudes, abandonos, \u00bfEst\u00e1s loco, Se\u00f1or, de amor? No en un punto de la tierra sino en todos los Tabern\u00e1culos de la tierra. \u00a1Oh Se\u00f1or, qu\u00e9 bueno eres, qu\u00e9 amor tan grande que llegas hasta parecer nada! M\u00e1s a\u00fan, T\u00fa desapareces para dejar ver una criatura, una nada criminal.<\/p>\n<p>LA PASION.\u2011 Padece desde que nace, porque El ve lo que va a sufrir. Ans\u00eda padecer y aparta a San Pedro escandalizado, cuando \u00e9ste le dice que no muera. Padece porque quiere y es un Dios infinito que padece por los pecados de una criatura suya vil y miserable. Padece injurias, padece en el esp\u00edritu, padece en el cuerpo.<\/p>\n<p>LA OBEDIENCIA.\u2011 1\u00b0, obedecer con esp\u00edritu de fe, viendo en los superiores a Dios; <em>2\u00ba, <\/em>obedecer como obedec\u00eda Nuestro Se\u00f1or en Nazaret.<\/p>\n<p>EL CIELO.\u2011 Poseer a Dios, verle cara a cara, amarle por una eternidad. Comprender todos los misterios, conocerle a El. \u00a1Qu\u00e9 felicidad!<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr43\"><\/a><br \/>43 Me voy del Colegio. Resoluciones<\/strong><\/p>\n<p>He pasado d\u00edas de cielo. A cada paseo me iba a estar con El en la capillita, junto a El. Hemos hablado tanto&#8230; Sent\u00eda muchas dudas acerca de mi vocaci\u00f3n. Dudaba si ser carmelita, pero Jes\u00fas me dec\u00eda que esa era su voluntad.<\/p>\n<p>Me voy del colegio [12.8.1918]. Todo lo que sufro no es posible describirlo. \u00a1Oh Dios m\u00edo, c\u00f3mo todo pasa y concluye! Cu\u00e1nto nos apegamos a lo transitorio. No he llorado, pero el coraz\u00f3n lo tengo hecho jirones. He asistido a la apertura del semestre y al ver que ya no tendr\u00eda ning\u00fan cargo, sent\u00eda que se me destrozaba el coraz\u00f3n. Adi\u00f3s, Madres que me hab\u00e9is ense\u00f1ado el camino de la virtud, que me hab\u00e9is mostrado el camino de la dicha m\u00e1s cumplida aqu\u00ed en la tierra y el camino del Cielo. Adi\u00f3s, morada del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, donde tres a\u00f1os he vivido contigo. Adi\u00f3s, compa\u00f1eras tan queridas, adi\u00f3s. Vuestro cari\u00f1o quedar\u00e1 para siempre en ni memoria. Adi\u00f3s, adi\u00f3s [a] todo. Me voy con El. Lo sigo y soy feliz. No llorar\u00e9. Quiero ofrecer con generosidad el sacrificio a Dios. Todo por Ti, Jes\u00fas, hasta la muerte.<\/p>\n<p>Resoluciones para mi vida entera:<\/p>\n<p>1\u00aa No dejar\u00e9 jam\u00e1s mi meditaci\u00f3n, mi Comuni\u00f3n y misa.<\/p>\n<p>2\u00aa Har\u00e9 examen particular y rezar\u00e9 mis oraciones de la ma\u00f1ana y de la noche de rodillas.<\/p>\n<p>3\u00aa Har\u00e9 lectura espiritual y conservar\u00e9 en mi alma un recogimiento que me mantenga unida con Jes\u00fas y separada por completo del mundo.<\/p>\n<p>4\u00aa Tendr\u00e9 car\u00e1cter. Jam\u00e1s me dejar\u00e9 llevar por el sentimiento por el coraz\u00f3n, sino por la raz\u00f3n y mi conciencia.<\/p>\n<p>5\u00aa Cumplir\u00e9 la voluntad de Dios con alegr\u00eda, tanto en las penas como en las alegr\u00edas, sin demostrar jam\u00e1s en mi cara lo que pasa en el coraz\u00f3n. No llorar jam\u00e1s, teniendo presente lo de Santa Teresa: Es preciso tener coraz\u00f3n de hombre y no de mujer.<\/p>\n<p>6\u00aa No me dejar\u00e9 llevar jam\u00e1s del respeto humano, tanto en mi manera de conducirme como en mis palabras.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr44\"><\/a><br \/>44 \u00abMi salida del Colegio\u00bb [12.8.1918]<\/strong><\/p>\n<p>Gloria a solo Dios.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 impresi\u00f3n tan diversas he sentido! De pesar, por dejar mi querido colegio, mis Madres y compa\u00f1eras, a quienes estoy tan reconocida. \u00a1Qu\u00e9 buenas son para m\u00ed, qu\u00e9 cari\u00f1o me demuestran siendo yo tan indigna de ello! Cumpl\u00ed mi sacrificio sin llorar. Verdaderamente sent\u00eda en m\u00ed una fuerza superior a las m\u00edas: era Jes\u00fas quien me hac\u00eda tener valor en ese instante. Sent\u00eda que mi coraz\u00f3n se hac\u00eda trizas al decir el adi\u00f3s a mi vida de colegiala, y, sin embargo, no llor\u00e9 pues as\u00ed lo hab\u00eda prometido a N. Se\u00f1or para prepararme al gran sacrificio que debo realizar dentro de meses.<\/p>\n<p>Por otro lado, sent\u00eda el atractivo del hogar, de la vida de familia que abandon\u00e9 cuando era tan ni\u00f1a; de volver al seno de los m\u00edos para hacer el bien, para sacrificarme por cada uno de ellos a cada Instante. Mas tambi\u00e9n dejaba a la Rebeca. Era la primera vez que nos \u00edbamos a separar. Era el preludio de nuestra separaci\u00f3n aqu\u00ed en la tierra; mas en ello veo la mano cari\u00f1osa de mi buen Jes\u00fas, que as\u00ed prepara nuestros corazones para hacer el sacrificio.<\/p>\n<p>Mi coraz\u00f3n estaba tambi\u00e9n preso del temor. Se abr\u00eda ante mis ojos una senda desconocida, y siempre lo desconocido produce desconfianza. Adem\u00e1s, iba a entrar al mundo; ese mundo tan perverso. Me iba a sumergir en la atm\u00f3sfera fr\u00eda, glacial de la indiferencia social. \u00bfSucumbir\u00eda en ella? \u00a1Oh, s\u00f3lo Dios sabe lo que sufr\u00ed!<\/p>\n<p>A\u00f1\u00e1dase a esto que las Madres cre\u00edan que yo me sal\u00eda porque quer\u00eda. Cu\u00e1n distante estaba yo de hacer mi voluntad. Eran las circunstancias las que me obligaban a dejar mi querido colegito, asilo de paz, de inocencia y alegr\u00eda. Era, ante todo, la voluntad de Dios que me llamaba con premura. Hoy que ya me encuentro en el mundo y veo cu\u00e1l es mi vida, encuentro que la vida en Dios puede continuarse m\u00e1s a\u00fan que en el colegio. \u00a1Cu\u00e1ntos sacrificios que son desconocidos para todos! Adem\u00e1s mi vida es de m\u00e1s oraci\u00f3n. Paso muchas veces sola en mi pieza con s\u00f3lo Dios. El estudio me ocupaba m\u00e1s el pensamiento. Ahora s\u00f3lo debo pensar en El.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr45\"><\/a><br \/>45 Una amiga que es un \u00e1ngel. Al teatro<\/strong><\/p>\n<p>Agosto 25 [1918]. Me sal\u00ed del colegio hace ya catorce d\u00edas y la vida que en el colegio me parec\u00eda un misterio, se desliza, gracias a Dios, tranquilamente. Todos los d\u00edas voy a comulgar y hago mi oraci\u00f3n de tres cuartos de hora. Trato de vivir continuamente en la presencia de Dios.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 bueno es N. Se\u00f1or! \u00bfC\u00f3mo no amarlo? El mismo d\u00eda que sal\u00ed al mundo me dio una amiga que es un \u00e1ngel. Pensamos en todo igual y tenemos nuestras almas tan parecidas, aunque ella es una santita y yo una miserable. Pasamos por las mismas circunstancias y tenemos que disimularlas muy bien. Tanto que aparentamos que no somos amigas, pero salimos juntas y entonces aprovechamos para conversar.<\/p>\n<p>Hoy, N. Se\u00f1or, en la meditaci\u00f3n, me hizo ver su gran amor: c\u00f3mo se humill\u00f3 y rebaj\u00f3 hasta parecer loco, pecador, blasfemo, impuro, ladr\u00f3n. Me dijo que, para llegar a unirme a El enteramente, era preciso morir a m\u00ed misma, amarlo a El m\u00e1s que a m\u00ed misma. Me ense\u00f1\u00f3 c\u00f3mo deb\u00eda morir: 1\u00b0 Buscando las humillaciones y no buscando los honores, las honras, etc.; 2\u00b0 Cuando me vengan pensamientos de orgullo, humillarme delante de N. Se\u00f1or, comparando su inteligencia infinita con la m\u00eda peque\u00f1\u00edsima, y decir disparates para ser humillada como Cristo que pas\u00f3 por un loco; 3\u00b0 Mortificar la voluntad, no d\u00e1ndome gusto en nada y amando las humillaciones, 4\u00ba Viviendo unida a El en mi alma y all\u00e1 amarle. \u00a1Oh, le amo! \u00a1Nadie es como El! Es eterno y las criaturas mueren. Es inmutable y las criaturas cambian. Es todopoderoso y las criaturas, impotentes. Es sabio. Conoce el pasado, el presente, y el porvenir, y las criaturas apenas saben ciertas ciencias.<\/p>\n<p>N. Se\u00f1or me libra de todos los paseos; el \u00fanico a que he asistido ha sido al teatro. Qu\u00e9 impresi\u00f3n me produjo la primera vez. \u00a1Qu\u00e9 indecencia tan grande! Qu\u00e9 pena sent\u00eda al ver que esas mujeres son tan sin pudor. C\u00f3mo se ofende a Dios all\u00ed. Mi alma permaneci\u00f3 unida a El. La Virgen me protegi\u00f3 extraordinariamente. No me acord\u00e9 de llevar un rosarito para rezarlo y lamentaba esto; cuando salgo a pasearme en el f\u00f3yer, Lucho me dice que se ha encontrado un rosarito. Me lo muestra y yo, desentendidamente, me qued\u00e9 con \u00e9l y despu\u00e9s lo pude rezar. \u00a1Cu\u00e1ntas gracias elev\u00f3 mi alma hacia esa Madre celosa de la pureza que le he encomendado. Las otras veces me tocaron piezas buenas. No sab\u00eda c\u00f3mo darle gracias a mi Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntas tentaciones he tenido que vencer para no pololear. No puedo negarlo. Me encanta pololear por diversi\u00f3n. Sin embargo, veo que no lo puedo hacer, pues ser\u00eda una ingratitud para con mi Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr46\"><\/a><br \/>46 Consejos del P. Jos\u00e9. Penas del alma<\/strong><\/p>\n<p>Septiembre [1918]. Vino el Padre Jos\u00e9 [Blanch, cmf]. Me confes\u00e9 con \u00e9l. Me dijo \u00e9l cre\u00eda me deb\u00eda ir para el otro a\u00f1o al Carmen. Que cuando fuera carmelita -me aconsej\u00f3- no hiciera penitencias extraordinarias fuera de la regla, y que fuera muy prudente. Aunque me dijeran las novicias pidiera permiso para mortificarme m\u00e1s, no pidiera; pues val\u00eda m\u00e1s cumplir perfectamente la regla que mortificarme m\u00e1s de lo debido y enfermarme, teniendo que pedir dispensa. Y cuando \u00e9stas por necesidad me fueran permitidas, siempre protestara a la superiora que quer\u00eda seguir la regla. Tambi\u00e9n me dijo que jam\u00e1s diera cuenta a la maestra de novicias y superiora del estado de mi alma, como tampoco de las inspiraciones especiales de N. Se\u00f1or, pues despu\u00e9s me quedar\u00eda intranquila.<\/p>\n<p>Para pedir el permiso, me dijo que, si mi pap\u00e1 no me [lo] daba, le dijera que me pod\u00eda Dios arrebatar para siempre, mand\u00e1ndome una enfermedad y la muerte. Que tuviera todo hablado con el Monasterio para que, una vez dado el permiso, no tuviera que esperar. Que cuando tuviera tentaciones y escr\u00fapulos los manifestara siempre o al confesor o a cualquier Padre, porqu\u00e9 Dios les daba la luz, y no a una persona seglar. Que fuera muy fiel a N. Se\u00f1or, rechazando todo pensamiento que no fuera de amor a N. Se\u00f1or, ni tampoco pololeara ni lo deseara, porque estas son tentaciones contra la virginidad. Que no elevara jam\u00e1s la vista a un joven y, si ten\u00eda que conversar, le mirara, s\u00ed, pero con indiferencia y modestia. Que hiciera el examen particular a medio d\u00eda y en la noche.<\/p>\n<p>14 de octubre [1918]. \u00a1Sufrir! Esta palabra es el grito de mi coraz\u00f3n. Pero ahora sufro como nunca. Son penas del alma. Es preciso morir a s\u00ed misma para vivir escondida en Cristo. No tengo gusto ni por la oraci\u00f3n ni por la comuni\u00f3n y, sin embargo, son unos deseos [locos] los que siento en mi alma de unirme a El. No oigo su voz. Nada. Tinieblas. No puedo meditar ni puedo hacer nada. N. Se\u00f1or me pidi\u00f3 me ofreciera como v\u00edctima para expiar los abandonos e ingratitudes que sufre en el sagrario. Me dijo que me har\u00eda sufrir desprecios, ingratitudes, humillaciones, sequedades; en fin, quer\u00eda que sufriera. Ese es s\u00f3lo mi deseo: quiero sufrir, y aun cuando sufro, tengo ansias de sufrir m\u00e1s para unirme a N. Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Octubre 15 [1918]. Fiesta de mi Santa Madre. Escrib\u00ed al Carmen. Cu\u00e1nto he pedido a Santa Teresa me haga celebrar su fiesta para el otro a\u00f1o en el Carmen. Habl\u00e9 ayer con El y me dijo que para llegar a la uni\u00f3n completa eran necesarias tres cosas:<\/p>\n<p>Conmigo misma:<\/p>\n<p>1\u00b0 Que no hablara jam\u00e1s de m\u00ed misma, ni diera mi opini\u00f3n, si no me la ped\u00edan;<\/p>\n<p>2\u00b0 Que prefiriera a todos a m\u00ed, yo la \u00faltima, la sirvienta de todas;<\/p>\n<p>3\u00b0 Que considerara lo poco que val\u00eda y me humillara interiormente viendo lo miserable que era;<\/p>\n<p>4\u00b0 Que no me diera jam\u00e1s gusto en nada y que diera gracias a El cuando se me ped\u00eda alg\u00fan sacrificio.<\/p>\n<p>Con el pr\u00f3jimo:<\/p>\n<p>1\u00b0 Que tuviera siempre en mi trato el esp\u00edritu de fe, viendo en el pr\u00f3jimo a Dios;<\/p>\n<p>2\u00b0 Que cuando conversara con alg\u00fan joven lo tuviera a El presente y viera su hermosura.<\/p>\n<p>Con Dios:<\/p>\n<p>1\u00b0 Humilde, anodada delante de El.<\/p>\n<p>2\u00b0 Amando y pidiendo caridad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr47\"><\/a><br \/>A\u00f1os 1919<\/strong><\/p>\n<p><strong>47 \u00bfReligiosa del Sdo. Coraz\u00f3n o Carmelita;<\/strong><\/p>\n<p>1\u00b0 de enero de 1919. He tenido mucha pena al ver el olvido en que viven los hombres para con Dios. Viven en desenfrenada alegr\u00eda, ofendi\u00e9ndolo, sin pensar que cada a\u00f1o se acercan m\u00e1s a la muerte .<\/p>\n<p>Tengo muchas dudas respecto a mi vocaci\u00f3n. Dudo si ser del Sdo. Coraz\u00f3n o Carmelita. Habl\u00e9 con la M. Vicaria.<\/p>\n<p>Me dio a conocer \u00edntimamente la vida del Sagrado Coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Se resume en esto: es una vida mixta de oraci\u00f3n y acci\u00f3n; mucha vida interior, pues tienen que tener a Dios en s\u00ed mismas, darlo a las almas, pero quedarse siempre con El.<\/p>\n<p>Ten\u00edan cinco horas de oraci\u00f3n, contando los ex\u00e1menes y el oficio. Su vida es una plegaria continua. Pues para que d\u00e9 fruto su obra en las almas, deben recurrir a Dios y esto a cada instante.<\/p>\n<p>Su fin principal es glorificar al Sdo. Coraz\u00f3n, y para conseguir esto, salvar muchas almas. Las salvan por la continua abnegaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se sacrifican por ellas desde la ma\u00f1ana a la noche. Se dedican a educar ni\u00f1as ricas y pobres. Tambi\u00e9n tienen la congregaci\u00f3n de las Hijas de Mar\u00eda y las normalistas. Tienen que tratar con el mundo pero mostrarse ante El como religiosas, como unas crucificadas para El. Viven viendo las comodidades sin poseerlas. No tienen convento propio. Su patria es todo el mundo. Las pueden mandar a otros pa\u00edses sin saber la lengua ni conocer a nadie.<\/p>\n<p>Me atrae mucho esta vida de inmolaci\u00f3n; pero el Carmen se me presenta con todos los atractivos para llenar mi alma.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, N. Se\u00f1or me ha manifestado tantas veces que sea carmelita. Y cuando estoy en la oraci\u00f3n N. Se\u00f1or me dice me ha escogido a esa vida tan perfecta y tan de uni\u00f3n con El, porque me ama mucho entre las escogidas de su Divino Coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>A Magdalena le dijo \u00abhab\u00eda escogido la mejor parte\u00bb, aunque Marta le serv\u00eda con amor.<\/p>\n<p>La Sant\u00edsima Virgen, mi Madre, fue una perfecta carmelita. Vivi\u00f3 siempre contemplando a su Jes\u00fas, sufriendo y am\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>N. Se\u00f1or vivi\u00f3 30 a\u00f1os de su vida en el silencio y en la oraci\u00f3n y s\u00f3lo los tres \u00faltimos los dedic\u00f3 a evangelizar. La vida de la carmelita consiste en amar, contemplar y sufrir. Vive sola con su Dios.<\/p>\n<p>Entre ella y El no hay criaturas, no hay mundo, no hay nada pues su alma alcanza la plenitud del amor, se funde en la Divinidad, alcanza la perfecci\u00f3n por la contemplaci\u00f3n y el sufrimiento.<\/p>\n<p>Contempla s\u00f3lo a Dios y, como los \u00e1ngeles en el Cielo, entona las alabanzas del Ser por excelencia. La soledad, el aislamiento de todo lo de la tierra, la pobreza en que vive, son poderosos elementos que favorecen la contemplaci\u00f3n del Dios Amor.<\/p>\n<p>Por fin, el sufrimiento la purifica intensamente. La carmelita sufre en silencio angustias del esp\u00edritu, que quiz\u00e1s sean m\u00e1s horribles que las del cuerpo.<\/p>\n<p>Jesucristo en su pasi\u00f3n no se quej\u00f3 ni una sola vez; pero cuando su alma sufri\u00f3 el peso de la pasi\u00f3n, no pudo menos de decir: \u00abTriste est\u00e1 mi alma hasta la muerte. Padre m\u00edo, si es posible, pase de m\u00ed este c\u00e1liz; mas no se haga mi voluntad, sino la tuya\u00bb [Mt 26,38-39]. \u00a1Cu\u00e1l ser\u00e1 el dolor que se experimenta cuando el esp\u00edritu tiene su sufrimiento que el Var\u00f3n de dolores dijo que eso s\u00f3lo bastaba para hacerlo morir!<\/p>\n<p>Otra vez, Jes\u00fas desde la Cruz exclam\u00f3: \u00ab\u00bfPadre m\u00edo, por qu\u00e9 me hab\u00e9is desamparado?\u00bb.[Mt 27,46]. La carmelita muchas veces se ve rodeada de tinieblas que le ocultan a su Amado. Se ve desechada y desamparada. \u00bfHay acaso mayor sufrimiento para un alma que todo lo ha abandonado por seguir al Dios que ama [que] verse sola sin El? La carmelita no tiene distracciones qu\u00e9 pueden sacarla de su dolor. Vive para El y nadie puede hacerle olvidar por un instante su pena. Est\u00e1 en la soledad.<\/p>\n<p>Sufre en la voluntad: trata de despojarse de s\u00ed misma para divinizarse. No tiene que querer porque nunca m\u00e1s har\u00e1 lo que le gusta. Ha dejado por Dios los seres que m\u00e1s am\u00f3 en la vida. Ya nunca los podr\u00e1 acariciar porque las rejas la mantienen separada. Sufre en el cuerpo por las austeridades a que se somete. Sufre el hambre y el fr\u00edo. Y muchas veces se ofrece a Dios como victima por las almas, y Dios la acepta haci\u00e9ndola sufrir enfermedades horribles que nadie puede remediar. Mas, \u00a1qu\u00e9 alegr\u00eda expresa en su semblante, qu\u00e9 paz se trasluce en sus actos! Es que est\u00e1 sumergida en atm\u00f3sfera divina. A\u00fan cuando se sienta d\u00e9bil para las penitencias cuando se encuentra desalentada de esa vida tan llena de sacrificios V de soledad, sigue su Regla con gozo. Ella lo supo antes de ingresar al claustro y prefiri\u00f3, sin embargo, la cruz.<\/p>\n<p>La carmelita es pobre. No posee nada. Tiene que trabajar para vivir. Su lecho es un jerg\u00f3n. Su t\u00fanica es \u00e1spera. No tiene ni una silla donde sentarse. Su alimento es grosero y escaso. Mas ama, y el amor la enriquece, le da a su Dios. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 ese atractivo por sufrir me nace desde el fondo de mi alma? Es porque amo. Mi alma desea la Cruz porque en ella est\u00e1 Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr48\"><\/a><br \/>48 La ida a Los Andes<\/strong><\/p>\n<p>11 de enero de 1919. No tengo palabras para expresar el agradecimiento a mi Jes\u00fas. Es demasiado bueno. Yo me anonado ante sus favores. Me abandono en sus brazos. Me dejo guiar porque soy ciega y El es mi Luz. Soy soldado que sigo a mi Capit\u00e1n. Donde quiera que El est\u00e9, est\u00e1 su soldado. No soy nada. El es todo. Oh, c\u00f3mo el alma que tiene su esperanza puesta en El no tiene que temer, porque todos los obst\u00e1culos, las dificultades, El las vence!<\/p>\n<p>La ida a Los Andes, que me parec\u00eda imposible, se la hab\u00eda confiado a N. Se\u00f1or. Si El quer\u00eda, bueno; y si no, tambi\u00e9n bueno. Cada d\u00eda crec\u00edan m\u00e1s mis dudas. Estaba en una turbaci\u00f3n tan grande que ya no sab\u00eda lo que me pasaba, cuando he aqu\u00ed que todos los chiquillos se fueron al campo con mi pap\u00e1, arregl\u00e1ndose todo para podernos ir con mi mam\u00e1, que tuvo la bondad de llevarme.<\/p>\n<p>Nos fuimos en el expreso de la ma\u00f1ana para tomar la combinaci\u00f3n; pero result\u00f3 que \u00e9sta se atras\u00f3 y tuvimos que esperar una hora y no nos pudimos volver en el tren de la tarde, sino en el de la noche. Dios lo permiti\u00f3 para que pasara m\u00e1s tiempo en mi conventito. Cuando llegamos all\u00e1 me encontr\u00e9 con una casa pobre y vieja. Ese iba a ser mi convento. Su pobreza me habl\u00f3 al coraz\u00f3n. Me sent\u00ed atra\u00edda hacia \u00e9l. Despu\u00e9s sali\u00f3 a abrir una ni\u00f1a que nos dijo que M. Ang\u00e9lica nos esperaba despu\u00e9s de almorzar. A las once y media volvimos. Entr\u00e9 al locutorio y sali\u00f3 la Teresita Montes al torno. Hablamos con ella. Yo no sab\u00eda lo que me pasaba. Fue a llamar a Madre Ang\u00e9lica. O\u00ed por vez primera su voz. Me sent\u00eda feliz. Me qued\u00e9 sola con ella. Nos pusimos a hablar de la vida de la carmelita. Me la explic\u00f3 entera. Me habl\u00f3 del oficio divino: c\u00f3mo la religiosa reemplaza a los \u00e1ngeles cantando las alabanzas de Dios. Despu\u00e9s tocaron a v\u00edsperas y me dijo que pod\u00edamos ir a la iglesia. Esta era oscura. En el fondo estaba la reja y se o\u00eda rezar el oficio con una devoci\u00f3n tan grande que verdaderamente cre\u00eda estar en los cielos. Yo no rezaba. Estaba anonadada delante de mi Dios. Mi alma lloraba de agradecimiento. Me sent\u00eda feliz, satisfecha. Ve\u00eda a N. Se\u00f1or con el rostro sonriente y parece que me dec\u00eda que estaba feliz all\u00ed, oyendo las alabanzas de sus esposas. Yo pensaba que tambi\u00e9n me uniera alg\u00fan d\u00eda a ese coro; yo, tan pecadora, tan miserable, unirme a esos \u00e1ngeles. Lloraba porque no sab\u00eda lo que me pasaba. Despu\u00e9s rezaron las letan\u00edas y tuve la felicidad entonces de unirme a ellas. Fue mi primera oraci\u00f3n unida a ellas para mi Madre Sant\u00edsima.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s fui al locutorio. Me sent\u00eda en una paz y felicidad tan grande como me es imposible explicar. Ve\u00eda claramente que Dios me quer\u00eda all\u00ed y me sent\u00eda con fuerza para vencer todos los obst\u00e1culos para poder ser carmelita y encerrarme all\u00ed para siempre. Hablamos del amor de Dios. M. Ang\u00e9lica lo hac\u00eda con una elocuencia que parec\u00eda le sal\u00eda de lo \u00edntimo del alma. Me hizo ver la gran bondad de Dios al llamarme y c\u00f3mo todo lo que ten\u00eda era de Dios, Despu\u00e9s me habl\u00f3 de la humildad: c\u00f3mo era tan necesaria esta virtud; que siempre me considerara la \u00faltima; que me humillara lo m\u00e1s posible; que cuando me reprendieran dijera interiormente: \u00abEsto y mucho m\u00e1s merezco\u00bb. Me habl\u00f3 de mis hermanitas de lo buenas que eran. Habl\u00e9 con ella hasta las cuatro y media sola. Entonces mand\u00f3 a mi mam\u00e1 a tomar onces. Vino la Teresita Montes a preguntar si quer\u00eda hacer la \u00abvisita de vistas\u00bb.<\/p>\n<p>Entre tanto sac\u00f3 la cortina de las rejas y principiaron todas a entrar y a acercarse a la reja. Yo estaba hincada. Me consideraba indigna de estar de pie delante de tantas santas. Todas con el velo subido me fueron a saludar con tanto cari\u00f1o que me confund\u00eda. Al principio era tanta mi emoci\u00f3n que apenas pod\u00eda hablar, pero ya despu\u00e9s hablamos con una confianza suma.<\/p>\n<p>Ellas demostraban una alegr\u00eda y al mismo tiempo una familiaridad entre ellas que me encant\u00f3. Me preguntaron cu\u00e1ndo me iba. Yo les dije hasta mayo. Entonces una fue a ver que si era San Jos\u00e9 o el Esp\u00edritu Santo el primero que tocaba. Entonces result\u00f3 el siete el d\u00eda de San Jos\u00e9, y a \u00e9l me encomendaron. Despu\u00e9s de un buen rato todas se fueron despidiendo y me qued\u00e9 con M. Ang\u00e9lica, qui\u00e9n me mand\u00f3 a tomar onces. Obedec\u00ed aunque no ten\u00eda ganas, pues me sent\u00eda llena. Al cabo de media hora volv\u00ed; pero entonces habl\u00f3 mi mam\u00e1 con ella y yo me puse en oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me llam\u00f3 para darme unos libros y otras cosas que le ped\u00ed. Me desped\u00ed con pena, al mismo tiempo que llevaba mi alma henchida de felicidad. \u00a1C\u00f3mo Dios hab\u00eda trocado la tempestad en bonanza; la turbaci\u00f3n, en una santa paz!<\/p>\n<p>Volvimos y pedimos a Dios no encontrar a nadie conocido y as\u00ed fue. \u00a1Bendito y alabado sea mi Dios! Llegamos a las once y media. S\u00f3lo la Rebeca nos esperaba. Nadie hab\u00eda sospechado. \u00a1C\u00f3mo Dios en su bondad me arregla todo sin hacer yo nada!.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr49\"><\/a><br \/>49 Oraci\u00f3n que he tenido<\/strong><\/p>\n<p>15 de enero 1919. Estoy en el campo. Qu\u00e9 pena tengo, pues no puedo ni hacer oraci\u00f3n, pues ni aun puedo estar sola. Mas estar\u00e9 unida a mi Jes\u00fas. Todo se lo ofrezco a El, pues es \u00e9sta su voluntad<\/p>\n<p>Oraci\u00f3n que [he] tenido. En las noches he tenido mucho fervor y N. Se\u00f1or me dio a entender su grandeza y al propio tiempo mi nada. Desde entonces siento ganas de morir, de ser reducida a la nada para no ofender a N. Se\u00f1or, para no seguir si\u00e9ndole infiel. A veces deseo sufrir las penas del infierno con tal de amarlo y pagarle sus gracias en alguna manera.<\/p>\n<p>27 de enero [1919]. Le\u00ed en la ma\u00f1ana la \u00abSuma Espiritual\u00bb de San Juan de la Cruz y tengo tanto amor, que Dios no se aparta de mi pensamiento y es tal la intensidad de amor que experimento, que me siento sin fuerzas, desfallecida y algo como si estuviera en otra parte, no en m\u00ed misma.<\/p>\n<p>Sent\u00ed un gran impulso por ir a la oraci\u00f3n. Principi\u00e9 por mi comuni\u00f3n espiritual, pero al dar la acci\u00f3n de gracias, mi alma estaba dominada por el amor. Las perfecciones de Dios se me presentaron una a una: la Bondad, la Sabidur\u00eda, la Inmensidad, la Misericordia, la Santidad, la Justicia. Hubo un instante que no supe nada. Me sent\u00eda en Dios. Cuando contempl\u00e9 la justicia de Dios, me estremec\u00ed. Hubiera querido huir o entregarme a su justicia. Vi el infierno, cuyo fuego lo enciende la c\u00f3lera de Dios, y anonad\u00e1ndome ped\u00ed misericordia y me sent\u00ed llena de ella. Vi lo horrible que es el pecado. Quiero morir antes que cometerlo. Le promet\u00ed ver a Dios en sus criaturas y vivir muy recogida. Me dijo tratara de ser muy perfecta y cada perfecci\u00f3n suya me la explic\u00f3 pr\u00e1cticamente. Que todas mis acciones las hiciera con perfecci\u00f3n para que entre El y yo hubiera unidad, pues no sab\u00eda si yo hac\u00eda algo imperfecto. Despu\u00e9s, qued\u00e9 que no sab\u00eda c\u00f3mo ten\u00eda la cabeza, y tem\u00eda presentarme ante los dem\u00e1s, porque cre\u00eda tener algo todav\u00eda que se me notara. Creo haber pasado m\u00e1s de una hora. En la tarde no tuve mucho fervor, pero s\u00ed he pasado recogida.<\/p>\n<p>28 de enero [1919]. Hice mi oraci\u00f3n. Sent\u00eda amor y uni\u00f3n con Dios. Sin embargo, tuve muy poco recogimiento. Me manten\u00eda a ratos sin pensar en nada. Me qued\u00e9 recibiendo pasivamente los rayos del Sol divino. N. Se\u00f1or me pidi\u00f3 obedeciera por fe. Me dijo que quer\u00eda de m\u00ed la pureza m\u00e1s grande. Que viviera sin preocuparme de las cosas del cuerpo tal como si \u00e9ste no existiera. Que no me diera ninguna comodidad. Que viviera s\u00f3lo viendo a Dios y a mi alma en todo. No tocara, si no era por necesidad, ni a mi propia madre. Despu\u00e9s sent\u00ed el dolor de la separaci\u00f3n y tambi\u00e9n miedo de la vida tan austera que llevar\u00e9. Pero luego me tranquilic\u00e9 poniendo en Dios mi confianza.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr50\"><\/a><br \/>50 Consejos del Padre Cea. Pacto con \u00e9l<\/strong><\/p>\n<p>Febrero 10 [1919]. \u00a1Qu\u00e9 bueno es mi Dios! Estamos en misiones con el Sant\u00edsimo y con comuni\u00f3n y dos misas diarias. Me paso a sus pies. Me siento muchas veces desfallecida de amor. Me anonado en su presencia al verme tan miserable a pesar que me llena de favores. Todo lo que hago es por su amor. Vivo en una continua presencia de Dios. Los Padres que han venido son muy santos. Uno, el Padre Cea,l parece penetrar las almas. Me confes\u00e9 y le dije que deseaba ser carmelita. Dio gracias a Dios por ello pues las considera unas santas. Le consult\u00e9 acerca de mi oraci\u00f3n y me dice que no haga ning\u00fan caso de las locuciones interiores sino de los efectos que hac\u00edan \u00e9stas en mi alma. Que dijera todo al confesor lo que N. Se\u00f1or me dec\u00eda.<\/p>\n<p>Me dijo que para llegar a unirse con Dios lo<\/p>\n<p>1\u00ba primero era despojarse de las criaturas;<\/p>\n<p>2\u00ba Despreciarse a s\u00ed misma;<\/p>\n<p>3\u00b0 La presencia continua de Dios.<\/p>\n<p>&#8211; Me dijo que hiciera todo por Dios, por su amor, no teniendo sino este fin.<\/p>\n<p>&#8211; Me dijo pensara a menudo en la bondad de Dios, en su grandeza y en mi nada; en el n\u00famero de almas que se pierden, perdi\u00e9ndose as\u00ed la sangre de N. Se\u00f1or.<\/p>\n<p>&#8211; Que consolara y reparara tantos pecados.<\/p>\n<p>&#8211; Que los s\u00e1bados pensara en las virtudes de la Virgen y que cada d\u00eda buscara algo nuevo para que as\u00ed no me cansara: los viernes, de la Pasi\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>&#8211; Que la humildad la adquiriera humill\u00e1ndome, consider\u00e1ndome pecadora y la \u00faltima de todos.<\/p>\n<p>&#8211; Que cuando viera un defecto en las personas, pensara en sus cualidades y que esos defectos pod\u00edan ser permitidos por Dios para humillar a la persona que los ten\u00eda, y en cambio ser interiormente muy agradable a Dios, mientras yo ten\u00eda peores y m\u00e1s defectos que ella.<\/p>\n<p>&#8211; Que viera lo poco que val\u00eda ante Dios y que sirviera a todos como si fuera una esclava, pues lo era por el pecado.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s hice confesi\u00f3n general para humillarme y me conociera lo mala que soy y los favores que Dios hab\u00eda obrado en m\u00ed. Me dijo que hici\u00e9ramos un pacto: que \u00e9l rezar\u00eda mucho por m\u00ed y yo lo hiciera por \u00e9l. Me dio una Santa Teresa con un verso y otro santo con el ideal de la carmelita y una oraci\u00f3n del Padre Claret a la Virgen y me dej\u00f3 un \u00abTratado de la perfecci\u00f3n religiosa\u00bb por Nieremberg. Qu\u00e9 bueno eres, Se\u00f1or, con esta nada criminal. C\u00f3mo eres T\u00fa el que pones inter\u00e9s en m\u00ed para que me lleven a Ti. No s\u00e9 c\u00f3mo pag\u00e1rtelo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr51\"><\/a><br \/>51 En comuni\u00f3n perpetua con Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n<p>21 de febrero [1919]. Por fin me puse al corriente en mi diario.<\/p>\n<p>Vengo saliendo de mi meditaci\u00f3n. Le\u00ed primero en el libro que dio el Padre las excelencias de la vocaci\u00f3n. Antes, comulgu\u00e9 espiritualmente y N. Se\u00f1or me dijo quer\u00eda que viviera con El en una comuni\u00f3n perpetua, porque me amaba mucho. Yo le dije que si El quer\u00eda, lo podr\u00eda pues era todopoderoso.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me dijo que la Sma. Trinidad estaba en mi alma; que la adorara. Inmediatamente qued\u00e9 muy recogida, la contemplaba y me parec\u00eda estaba llena de luz. Mi alma estaba anonadada. Ve\u00eda su Grandeza infinita y c\u00f3mo bajaba para unirse a m\u00ed, nada miserable, El, la Inmensidad, con la peque\u00f1ez; la Sabidur\u00eda, con la ignorancia; el Eterno, con la criatura limitada; pero, sobre todo, la Belleza, con la fealdad; la Santidad, con el pecado. Entonces, en lo \u00edntimo de mi alma, de una manera r\u00e1pida, me hizo comprender el amor que lo hac\u00eda salir de S\u00ed mismo para buscarme; pero, esto fue sin palabras y me encendi\u00f3 en el amor de Dios.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s medit\u00e9 c\u00f3mo Dios me llam\u00f3 prefiri\u00e9ndome a tantos seres que nunca le habr\u00edan ofendido y habr\u00edan correspondido a su amor siendo santos, mientras yo no correspondo a sus favores. Entonces le pregunt\u00e9 que por qu\u00e9 me llamaba. Entonces me dijo que El hab\u00eda hecho mi alma y todo lo que ella deb\u00eda hacer y c\u00f3mo lo deb\u00eda hacer; que vio c\u00f3mo lo corresponder\u00eda ingratamente y, a pesar de esto, El me am\u00f3 y se quiere unir a m\u00ed. Vi que ni a\u00fan con los \u00e1ngeles se une y sin embargo, con una criatura tan miserable se quiere unir; quiere identificarla con su propio ser, sac\u00e1ndola de sus miserias para divinizarla, de tal manera que llegue a poseer sus perfecciones infinitas.<\/p>\n<p>Todo esto me hace como salir de m\u00ed y cuando abro los ojos me parece que vuelvo de otra parte. Le pregunt\u00e9 qu\u00e9 quer\u00eda de m\u00ed; c\u00f3mo le corresponder\u00eda a su amor. Me dijo que evitando todo pecado y obedeciendo a sus inspiraciones. Me ofrec\u00ed para consolarlo. Me dije \u00bfde qu\u00e9 consuelo puedo servir a Dios yo que soy nada? Pero El me dijo que El me amaba; que se preocupaba de m\u00ed, que ese deseo le agradaba. Entonces un\u00ed mis deseos de reparaci\u00f3n a los deseos de N. Se\u00f1or, a los de la Virgen y a los \u00e1ngeles y santos.<\/p>\n<p>En la tarde. Medit\u00e9 en la Oraci\u00f3n del Huerto. N. Se\u00f1or me acerc\u00f3 a El. Vi su rostro moribundo. Lo sent\u00ed helado. El rog\u00f3 por m\u00ed a su Padre para que al menos yo no le abandonara y le fuera fiel. Sent\u00ed fervor y dolor de ofenderlo.<\/p>\n<p>22 de febrero [1919]. Estoy en la meditaci\u00f3n. N. Se\u00f1or me dijo meditara sobre la pureza de la Virgen. Ella, sin decirme nada, me principi\u00f3 a hablar. Yo desconoc\u00ed su voz y pregunt\u00e9 si era Jes\u00fas. Ella me contest\u00f3 que estaba dentro de mi alma N. Se\u00f1or; pero que Ella me hablaba. Me dijo apuntara lo que me dec\u00eda acerca de la pureza.<\/p>\n<p>1\u00ba Ser pura en el pensamiento: es decir, que rechazara todo pensamiento que no fuera de Dios para que as\u00ed viviera constantemente en su presencia. Para esto deb\u00eda procurar no tener afecto a ninguna criatura.<\/p>\n<p>2\u00ba Ser pura en mis deseos, de tal modo que s\u00f3lo deseara ser cada d\u00eda m\u00e1s de Dios; deseara su gloria, ser santa y obrar en mis obras con perfecci\u00f3n. Para esto, no desear ni honra ni alabanzas, sino desprecio, humillaci\u00f3n, pues as\u00ed agradaba a Dios. No desear ni comodidades ni ninguna cosa que halague mis sentidos. No desear ni comer ni dormir sino para servir mejor a Dios.<\/p>\n<p>3\u00b0 Ser pura en mis obras.<\/p>\n<p>&#8211; Abstenerme de todo aquello que pueda mancharme, de aquello que no sea admitido por el Dios que quiere mi santificaci\u00f3n; hacerlas por Dios lo mejor que pueda, no porque me vean las criaturas.<\/p>\n<p>&#8211; Evitar toda palabra que no sea dicha por Dios, por su gloria. Que en mis conversaciones siempre metiera a Dios.<\/p>\n<p>&#8211; Que no mirara nada sin necesidad, sino para contemplar a Dios en sus obras. Que me figurara que Dios me miraba siempre.<\/p>\n<p>&#8211; Que en el gusto me abstuviera de aquello que me agradaba. Si ten\u00eda que comerlo, no me complaciera en \u00e9l, y se lo ofreciera a Dios, porque me era necesario para servirle mejor.<\/p>\n<p>&#8211; Que el tacto lo mortificara no toc\u00e1ndome sin necesidad yo misma, ni a ninguna persona.<\/p>\n<p>+ En una palabra, que todo mi esp\u00edritu estuviera sumergido en Dios de tal manera que me olvidara enteramente de mi cuerpo. Ella hab\u00eda vivido as\u00ed desde que naci\u00f3; pero le hab\u00eda sido m\u00e1s f\u00e1cil, pues siempre estuvo llena de gracia.<\/p>\n<p>Que hiciera todo lo que fuera de mi parte para imitarla; pues as\u00ed Dios se unir\u00eda \u00edntimamente a mi.<\/p>\n<p>Que rezara para conseguirlo. As\u00ed reflejar\u00eda a Dios en mi alma.<\/p>\n<p>Noche del mismo d\u00eda. He pensado continuamente en Dios \u00a1Gracias a Dios!<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr52\"><\/a><br \/>52 Sin recogimiento ni fervor. Mi diario<\/strong><\/p>\n<p>24 [2.1919]. No pod\u00eda recogerme, pero N. Se\u00f1or, desde lo \u00edntimo, me dijo que lo adorara y me qued\u00e9 muy recogida. En la tarde salgo a consagrar las casas al Sdo. Coraz\u00f3n. Con qu\u00e9 amor y gusto lo hago. Pero qu\u00e9 pena me da que mi Jes\u00fas no pueda alojarse en todas.<\/p>\n<p>25 [2.1919]. Estaba haciendo mi oraci\u00f3n y me la interrumpieron. Pero N. Se\u00f1or permiti\u00f3 que quedara muy unida a El.<\/p>\n<p>26 de febrero [1919]. Hice mi oraci\u00f3n. No tuve ni recogimiento, es decir, interno, ni fervor. Tampoco sent\u00eda amor, ni o\u00ed la voz de N. Se\u00f1or. Sin embargo, sent\u00eda consuelo de estar con Dios. Al fin de la oraci\u00f3n, dese\u00e9 morir para no seguir ofendiendo a Dios y sent\u00eda muchas ganas de derramar mi sangre al ver la ingratitud de mi parte y la bondad y misericordia de Dios. Al fin, Dios me dio a entender su amor infinito.<\/p>\n<p>En la tarde estaba muy recogida, ador\u00e1ndolo con mucho amor y sent\u00eda no poder estar en el Carmen para vivir siempre ador\u00e1ndole. Mi meditaci\u00f3n fue -porque N. Se\u00f1or me lo dijo\u2011 sobre las Tres Divinas Personas: c\u00f3mo el Padre, conoci\u00e9ndose, engendra al Verbo y, am\u00e1ndose, al Esp\u00edritu Santo, y las operaciones que ejerce en las almas cada Persona. Pero no estuve todo el tiempo en esta oraci\u00f3n pues despu\u00e9s medit\u00e9 en las palabras del Se\u00f1or: \u00abVelad y orad para que no caig\u00e1is en tentaciones\u00bb, etc. Tom\u00e9 el prop\u00f3sito de ser muy recogida.<\/p>\n<p>27 de febrero [1919]. No tuve fervor en la oraci\u00f3n. Gran sequedad; pero Dios se me manifest\u00f3, sin hablarme. muy interiormente. Medit\u00e9 sobre el voto de pobreza, que consiste en no poseer nada, ni aun nuestra voluntad ni juicio. En no desear nada. Ninguna comodidad. Rechazar todo pensamiento de ambici\u00f3n. Desear ser tratada como pobre esclava. Ser pobre de manera que aparezcamos as\u00ed ante todos. No quejarnos nada. Dar gracias a Dios cuando nos falta algo. Dios me dio a entender que yo estaba apegada a los consuelos y gustos sensibles de la uni\u00f3n divina. Sufro al ver que N. Se\u00f1or, para atraerme, me da consuelo. \u00a1Cu\u00e1n miserable me ha de encontrar! Y sufro tambi\u00e9n de ver que no hago nada por Dios. Quisiera martirizar mi carne para demostrar mi amor a Dios. Tambi\u00e9n me dio a entender que no en ese recogimiento sensible estaba la uni\u00f3n divina, sino en la perfecci\u00f3n de mi alma; en imitarlo y en sufrir con El. No en las locuciones, pues de \u00e9stas no deb\u00eda hacer caso, sino en ser verdaderamente santa, teniendo sus perfecciones.<\/p>\n<p>He vivido recogida. Mi resoluci\u00f3n fue renunciar a toda comodidad, a mis gustos y a mi propia voluntad, teniendo en cuenta que soy una pobre esclava que nada posee, sino que Dios me lo da todo. Lo cumpl\u00ed.<\/p>\n<p>3 de abril [1919]. Hace tiempo que no escrib\u00eda mi diario, cuyas hojas muy pronto voy a entregar al fuego. Es preciso que, cuando me encierre en el Carmelo, mueran todos estos recuerdos del destierro, para no vivir sino la vida escondida en Cristo. Mi mam\u00e1 y la Rebeca me lo han pedido, pero son cosas tan \u00edntimas del alma que a nadie, a ninguna criatura, le es permitido penetrar. S\u00f3lo Jes\u00fas lo puede leer. Su mano divina tiene la delicadeza suficiente para tocarme y no herirme. Adem\u00e1s, encierran estas p\u00e1ginas tantas miserias, tantas infidelidades y todo el amor de ese divino Coraz\u00f3n para con esta alma tan infiel, que s\u00f3lo por ese motivo me gustar\u00eda lo leyesen. Mas, hay favores que Dios hace a las almas escogidas que no se deben saber y que s\u00f3lo el alma debe recordar.<\/p>\n<p>Hoy ha nacido una sobrina. La he esperado con una angustia y un temor indescriptibles. \u00a1Qu\u00e9 grande es el poder que manifiesta Dios en la obra de la generaci\u00f3n humana! \u00a1Qu\u00e9 sabidur\u00eda que pasma al coraz\u00f3n y al entendimiento que lo contempla!<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr53\"><\/a><br \/>53 \u00bfDar\u00e1 su consentimiento mi pap\u00e1?<\/strong><\/p>\n<p>[Abril 3.1919]. Le escrib\u00ed a mi pap\u00e1 solicitando su permiso y no he obtenido respuesta alguna. Mi alma sufre lo indecible. Va a llegar y tendr\u00e9 que salirlo a recibir, sin saber qu\u00e9 acogida me dispensar\u00e1. Tendr\u00e9 que sostener esa mirada que me dirigir\u00e1 llena de tristeza y amarga reconvenci\u00f3n. O quiz\u00e1s tomar\u00e1 una actitud indiferente. \u00a1Oh, Jes\u00fas m\u00edo, qu\u00e9 cruel martirio! Mas todo es por tu amor. Si por Ti no fuera, jam\u00e1s habr\u00eda tenido el suficiente valor para darle esta pena. Mas siendo T\u00fa, todo desaparece.<\/p>\n<p>Mis hermanos est\u00e1n preocupados porque no me gusta salir y quieren que salga, y me reconvienen por no hacerlo. El mismo d\u00eda que mand\u00e9 la carta todos se fueron contra m\u00ed; mas, aunque esto sufra y mucho m\u00e1s, \u00bfse puede comparar con el gran bien que disfrutar\u00e9? Jes\u00fas, estoy feliz porque sufro. Deseo sufrir m\u00e1s: pero no te pido otra cosa sino que se cumpla en mi tu divina voluntad.<\/p>\n<p>Hoy me sent\u00eda aniquilada; pero estrech\u00e9 mi crucifijo y le dije tan solo: \u00abTe amo\u00bb. Esto basta para reanimarme.<\/p>\n<p>N. Se\u00f1or es demasiado bueno. Mi pap\u00e1, en la tarde, escribi\u00f3 a mi mam\u00e1 y est\u00e1 lleno de ternura para m\u00ed y dice que cree est\u00e1 obligado a darme su consentimiento; pero que lo pensar\u00e1. \u00bfPodr\u00e9 tener palabras para mi Jes\u00fas? No. El lee lo que mi alma experimenta ante las finezas de su amor. Me pongo indiferente a su divina voluntad. Para m\u00ed es lo mismo me d\u00e9 el permiso para irme en mayo o que no lo consienta; lo mismo que me deje ser carmelita como no serlo. Es verdad, sufrir\u00e9. Pero como s\u00f3lo busco a El, teni\u00e9ndolo contento, \u00bfqu\u00e9 me puede importar lo dem\u00e1s? Si El lo permite, yo me someto a su querer, ya que he hecho lo que El me ha ordenado.<\/p>\n<p>4 de abril [1919]. Mi pap\u00e1 a\u00fan no llega. Hoy llega en la noche. Creo que la Sma. Virgen querr\u00e1 ser la portadora de la voluntad de Dios ma\u00f1ana s\u00e1bado. Noto que mi alma est\u00e1 como adormecida. A veces siento fervor en la oraci\u00f3n, otras veces no; y, sin embargo, tengo ansias de tener oraci\u00f3n; pues todos estos d\u00edas no he tenido; mas cuando quiero meditar no puedo discurrir. Parece que una nube espesa me oculta al Amado de mi coraz\u00f3n y mi alma quisiera sumirse en la contemplaci\u00f3n de las perfecciones de ese adorable Ser y no puede. Sufro mucho. Lo amo. Siento ese amor, pero no encuentro consuelo alguno. Parece que mi alma anhela suspenderse sobre lo de la tierra, y como que se siente atra\u00edda por Dios, y no puede elevarse; no puede contemplarlo.<\/p>\n<p>Asist\u00ed a la Hora santa. Habl\u00f3 el P. Falgueras de los medios para unirse con Dios. Conformar el pensamiento humano con el divino, Apreciar lo que Dios aprecia. Despreciar lo que Cristo despreci\u00f3. Los sufrimientos, humillaciones, desearlos. En cambio, los honores, riquezas y vanidades, despreciarlas. \u00bfLas desprecio yo como es debido? No. Me gusta m\u00e1s ser alabada que despreciada. Y tampoco me gusta aparecer pobre. Sin embargo, le pido no se preocupe mi mam\u00e1 de arreglarme, y as\u00ed El me ha o\u00eddo, porque no me han comprado vestidos, pues no vale la pena, si me voy. Tambi\u00e9n le pido humillaciones: todas las que quiera enviarme su divina voluntad.<\/p>\n<p>Habl\u00f3 tambi\u00e9n c\u00f3mo era necesario unir nuestra voluntad a la de Dios, siendo fiel a sus inspiraciones, no neg\u00e1ndole nada. Es cierto que a veces no respondo a su llamado; pero casi siempre s\u00ed. Le ped\u00ed perd\u00f3n por mis pecados. Me sent\u00ed tan pecadora que me ech\u00e9 a sus pies y le ped\u00ed curara mis llagas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n habl\u00f3 cu\u00e1n necesario era vivir constantemente contemplando a Dios, sobre todo a Jesucristo, pues la Humanidad es la puerta que hay que franquear para entrar en la Divinidad. Que en la oraci\u00f3n penetrar\u00edamos en los sentimientos y afectos de ese Coraz\u00f3n divino para imitarlo y compenetrarnos de ellos. Le promet\u00ed vivir s\u00f3lo para El, no dejar mi oraci\u00f3n sin un gran motivo o impedimento, y vivir seg\u00fan el reglamento, pues encuentro que pierdo el tiempo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr54\"><\/a><br \/>54 Hace 8 d\u00edas que estoy en el Carmelo (desde 7.5.1919)<\/strong><\/p>\n<p>14 de mayo de 1919. Hace ocho d\u00edas que estoy en el Carmelo. Ocho d\u00edas de cielo. Siento de tal manera el amor divino, que hay momentos creo no voy a resistir. Quiero ser hostia pura, sacrificarme en todo continuamente por los sacerdotes y pecadores. Hice mi sacrificio sin l\u00e1grimas. Qu\u00e9 fortaleza me dio Dios en esos momentos. C\u00f3mo sent\u00eda despedazarse mi coraz\u00f3n al sentir los sollozos de mi madre y hermanos. Pero ten\u00eda a Dios y El s\u00f3lo me bastaba.<\/p>\n<p>N. Se\u00f1or me reprocha las menores imperfecciones y me pide los sacrificios m\u00e1s peque\u00f1os; pero me cuestan tanto que es inconcebible. Me pidi\u00f3 que viviera en un recogimiento continuo. Que no mirara a nadie. Que todo lo hiciera por amor. Que obedeciera a la menor indicaci\u00f3n. Que tuviera mucho esp\u00edritu de fe.<\/p>\n<p>17 de Mayo 1919. He sentido mucho amor divino. En la oraci\u00f3n sent\u00ed que el Sdo. Coraz\u00f3n se un\u00eda a mi. Y su amor era tanto que sent\u00eda todo mi cuerpo abrasado en ese amor y estaba sin sentir mi cuerpo. Me tocaron para que me sentara, y me produjo una sensaci\u00f3n tan desagradable que me puse a tiritar. El amor de Dios se me manifest\u00f3 de tal manera que no sab\u00eda lo que me pasaba. Pas\u00e9 as\u00ed cerca de una hora tres cuartos. N. Se\u00f1or me dijo me abandonara a El totalmente y que atrajera muchas almas al abandono total de s\u00ed mismas. Me ofrec\u00ed como v\u00edctima para que manifestara a las almas su infinito amor. Me dijo que todo lo hiciera uni\u00e9ndome a El.<\/p>\n<p>20 de mayo [1919]. Me confes\u00e9 con el Padre Avertano. He dado gracias a Dios por haberme dado un director tan docto y santo. Me dijo que en las hablas que sintiera interiormente tuviera prudencia. Que nunca le preguntara nada a N. Se\u00f1or, ni tampoco le pidiera cruz, porque tendr\u00eda sufrimientos que se igualar\u00edan a las penas de un condenado. Me siento feliz de poder sufrir algo por Dios. Que no hiciera caso a la voz que sintiera interiormente, si me mandaba algo extraordinario, hasta la cuarta vez y, entonces, consultarlo.<\/p>\n<p>Que cuando sintiera turbaci\u00f3n o que me mandara algo fuera de lo concerniente a mi estado, no hiciera caso. Que s\u00f3lo en aquello que N. Se\u00f1or me ense\u00f1ara a practicar virtudes o corregir defectos, s\u00f3lo en eso lo escuchara y atendiera. Que mi intenci\u00f3n fuera s\u00f3lo agradar a Dios. Que sobre este punto hiciera mi examen particular. [Que] de tal manera obrara independiente de las criaturas, que me creyera sola en el convento. Que no quisiera atraerme las simpat\u00edas y el cari\u00f1o de las criaturas; antes al contrario, no buscara sino el desprecio, pero que no me singularizara en nada exteriormente. Cuando rectificara mi intenci\u00f3n corriera la cuenta de la conciencia y, cuando buscara agradar a las criaturas, corriera la cuenta de los defectos.<\/p>\n<p>Que con todas mis hermanas fuera igualmente amable. Y no ser m\u00e1s atenta con aquella que me mire m\u00e1s [o] me dirija m\u00e1s la palabra. No buscar ser despreciada, sino siempre mantenerme indiferente. Lo mismo respecto a la cruz. En cuanto a la obediencia, no me obliga en aquello que perjudique mi salud. Respecto a las mortificaciones, no tratar de matar el cuerpo, sino incomodarlo. Que en la oraci\u00f3n no buscara la imagen, sino el concepto puro de Dios; porque si lo imaginaba, lo empeque\u00f1ecer\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr55\"><\/a><br \/>55 Pena por la separaci\u00f3n. Ingratitud humana. Sumida en la agon\u00eda de N. Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p>[Mayo 20.1919]. En la noche sent\u00ed una pena inmensa por la separaci\u00f3n. Se me representaba la Rebeca sola en nuestro cuarto llorando. Deseaba ardientemente abrazar y estrechar a cada uno de los que abandon\u00e9 por Jes\u00fas. No sab\u00eda ya la pena que sent\u00eda y si declar\u00e1rsela a nuestra Madrecita, pues me parec\u00eda que era buscar consuelos en las criaturas. Pero le dije a N. Se\u00f1or que, si ella venial a dejarnos [al noviciado], le dir\u00eda; si no, me callar\u00eda. Pero N. Se\u00f1or, como siempre me regalonea, permiti\u00f3, contra la costumbre, que viniera. Le dije mi pena y ella me llev\u00f3 al coro donde me llegaba a estremecer de la violencia del dolor. Gracias a las oraciones de nuestra Madrecita qued\u00e9 m\u00e1s en paz y pude dormir despu\u00e9s.<\/p>\n<p>22 de mayo [1919]. N. Se\u00f1or en la oraci\u00f3n me manifest\u00f3 c\u00f3mo El hab\u00eda sido triturado por nosotros y convertido en hostia. Me dijo que para ser hostia era necesario morir a s\u00ed misma. Una hostia -una carmelita- debe crucificar su pensamiento, rechazando todo aquello que no sea de Dios. Siempre tener el pensamiento enclavado en El. Los deseos, dirigidos a la gloria de Dios, a la santificaci\u00f3n del alma. Una hostia no tiene voluntad propia, donde quiera la transportan. Una hostia no ve, no oye, no se comunica exteriormente sino en el interior.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me mostr\u00f3 c\u00f3mo, a pesar de su agon\u00eda en el altar, las criaturas no lo amaban, no reparaban en El. Esto me ha tenido muy apenada todo el d\u00eda. Es una especie de martirio, pues me siento sin fuerzas para amarle como debiera; muy miserable, e incapaz de ofrecerle ning\u00fan consuelo. Adem\u00e1s veo la ingratitud de los hombres. Esto me produce una amargura indecible. Para mayor tormento, me lleg\u00f3 carta de mi mamacita en que me dice ruegue para que N. Se\u00f1or se lleve a Miguel, porque est\u00e1 muy malo. Esto me tiene fuera de mi misma, porque es mi propia sangre la que ofende a Dios. Estoy incapaz de nada. Tanto es el amor que experimento y la amargura por los pecados. N. Se\u00f1or me dijo en la comuni\u00f3n lo consolara. Se me presenta a cada instante como agonizante. \u00a1Es horrible&#8230;! Me dijo lo acariciara, lo besara, porque esto le serv\u00eda de consuelo.<\/p>\n<p>26 de mayo 1919. Hace tres d\u00edas que estoy sumida en la agon\u00eda de N. Se\u00f1or. Se me representa a cada instante moribundo. Con el rostro en el suelo. Con los cabellos rojos de sangre. Con los ojos amoratados. Sin facciones. P\u00e1lido. Demacrado. Tiene la t\u00fanica hasta la mitad del cuerpo. Las espaldas est\u00e1n cubiertas de una multitud de lancetas, que entiendo son los pecados. En las paletas, tiene dos llagas que permiten verle los huesos blancos, y enclavados en los huecos de estas heridas, lancetas que llegan hasta penetrar en los huesos. En la espina dorsal tiene lancetas que le duelen horriblemente. Por ambos lados corre la sangre a torrentes e inunda todo el suelo. La Sma. Virgen est\u00e1 a su lado de pie, llorando y pidiendo al Padre misericordia. Esta imagen la veo con una viveza tal que me produce una especie de agon\u00eda. No puedo llorar, pero me cubro entera de transpiraci\u00f3n y las manos se me hielan y el coraz\u00f3n me duele y se me corta la respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con esta visi\u00f3n, todo se me hace amargo y no encuentro gusto nada m\u00e1s que en estar acompa\u00f1ando a N. Se\u00f1or. Pero encuentro m\u00e1s perfecto hacerlo todo sin demostrar exteriormente ninguna pena. Con mi Madrecita he conversado, pues sent\u00eda necesidad de que lo consolasen almas que no fueran tan miserables como la m\u00eda. N. Se\u00f1or me dijo que tanto nuestra Madrecita y Hermanitas como yo lo hab\u00edamos consolado. No s\u00e9 c\u00f3mo agradecerle a N. Se\u00f1or me haga participante de sus sufrimientos y que encuentre consuelo en m\u00ed, pecadora miserable. Lo \u00fanico que me pide es que no hable de m\u00ed misma, viva s\u00f3lo para Dios y para consolarlo. Que sufra en silencio. Pero como a veces ya no puedo m\u00e1s, me desahogo con mi Madrecita. \u00bfHasta cu\u00e1ndo buscar\u00e9 las criaturas? Deseo no morirme sino hasta el fin del mundo para vivir siempre al pie del sagrario, confortando al Se\u00f1or en su agon\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr56\"><\/a><br \/>56 \u00abRetiro del Esp\u00edritu Santo\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Entr\u00e9 ayer a retiro. N, Se\u00f1or me dijo que fuera por El a su Padre. Que lo \u00fanico que quer\u00eda en este retiro era que me escondiera y sumergiera en la Divinidad para conocer m\u00e1s a Dios y amarlo, y conocerme m\u00e1s a m\u00ed y aborrecerme. Que quer\u00eda que me dejase guiar por el Esp\u00edritu Santo enteramente. Que mi vida debe ser una alabanza continua de amor. Perderme en Dios. Contemplarle siempre sin perderle de vista jam\u00e1s. Para esto, vivir en un silencio y olvido de todo lo creado, pues Dios, por su naturaleza, siempre vive solo. Todo es silencio, armon\u00eda, unidad en El. Y para vivir en El, es necesario simplificarse, no tener sino un solo pensamiento y actividad: alabar.<\/p>\n<p>Dios se comunica a mi alma de una manera inefable en estos d\u00edas que estoy en el Cen\u00e1culo. Ya no es sensible el amor que siento es mucho m\u00e1s interior. En la oraci\u00f3n me sucede como nunca me hab\u00eda pasado: me quedo completamente penetrada de Dios. No puedo reflexionar sino como que me duermo en Dios. As\u00ed siento su grandeza y es tal el gozo que siento en el alma, como que es de Dios. Me parece que me encuentro penetrada toda de la divinidad.<\/p>\n<p>Hace tres o cuatro d\u00edas que, estando en oraci\u00f3n, he sentido como que Dios bajaba a m\u00ed, pero con un \u00edmpetu de amor tan grande, que creo que poco m\u00e1s no podr\u00eda resistir, pues en ese instante mi alma tiende a salir del cuerpo. Mi coraz\u00f3n late con tanta violencia que es horrible y siento que todo mi ser est\u00e1 como suspendido y que est\u00e1 unido a Dios. Una vez tocaron la hora y no la sent\u00eda. Vi que mis hermanitas novicias sal\u00edan e intent\u00e9 seguirlas; pero no me pude mover. Estaba como clavada en el suelo. Hasta que casi llorando le ped\u00ed a N. Se\u00f1or pudiera salirme, pues todas lo iban a notar. Entonces pude; pero mi alma estaba como en otra parte.<\/p>\n<p>Pero no todo ha sido goce. La cruz ha sido bien pesada.<\/p>\n<p>Primero tuve que acompa\u00f1ar a N. Se\u00f1or en la agon\u00edas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me vinieron unas dudas tan horribles contra la fe que tuve la tentaci\u00f3n de no comulgar y despu\u00e9s, cuando ten\u00eda en mi lengua la Sagrada Forma, la quer\u00eda arrojar, porque cre\u00eda no estaba ni exist\u00eda all\u00ed N. Se\u00f1or. Ya no sab\u00eda lo que me pasaba y le cont\u00e9 a nuestra Madre, quien me asegur\u00f3 no hab\u00eda consentido. Con lo que qued\u00e9 m\u00e1s tranquila y me dijo que despreciara el pensamiento y as\u00ed desapareci\u00f3 la tentaci\u00f3n. Pero N. Madre me dijo que no me abatiera tanto; que fuera m\u00e1s mujer. Y N. Se\u00f1or me reproch\u00f3 que descargara mi cruz sobre nuestra Madre, y me pidi\u00f3 sufriera sin decir nada.<\/p>\n<p>La tercera prueba fue la m\u00e1s horrible. Sent\u00ed todo el peso de mis pecados y los numerosos favores y el amor de Dios. Ya no sab\u00eda lo que me pasaba de ver que no correspond\u00eda a N. Se\u00f1or. Mi pena aument\u00f3 m\u00e1s en el refectorio al escuchar lo que hac\u00edan las monjas primitivas. Me vine a llorar a mi celda, postrada, con la cabeza en el suelo. En esto estaba, cuando llega N. Madre a buscarme para ir al huerto y me tuvo todo el recreo conversando. Y yo ya no pod\u00eda m\u00e1s; pero no le dije, ni se lo di a entender. Todo lo contrario. En la noche me pregunt\u00f3 si estaba tranquila y le dije que s\u00ed; pues lo estaba con la voluntad de Dios, y que estaba agobiada con las gracias de Dios. Me mand\u00f3 acostarme, lo que fue para peor, pues vi que N. Se\u00f1or no quer\u00eda que ni aun lo alabara.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me qued\u00e9 con tanta pena que fue horrible. Al d\u00eda siguiente, se me present\u00f3 N. Se\u00f1or no ya en agon\u00eda, sino con el rostro muy triste. Le pregunt\u00e9 qu\u00e9 ten\u00eda, pero no me contest\u00f3, d\u00e1ndome a entender que estaba enojado conmigo. Pero despu\u00e9s, como yo insistiera en preguntarle, me dijo que no quer\u00eda hablar conmigo, y que era una pecadora, y me dijo en un momento to dos los pecados de mi vida y sigui\u00f3 muy triste. Qued\u00e9 con una pena negra y confusa con mis pecados. Pero no pod\u00eda creer que estuviera tan enojado, pues El me ha dicho que me ha perdona do. Y adem\u00e1s, El es todo Bondad y Misericordia.<\/p>\n<p>La cuarta prueba fue espantosa y tuvo lugar despu\u00e9s de la oraci\u00f3n, en que me vi inflamada y transportada en Dios sin poderme mover. Se me vino el pensamiento que todo esto eran enga\u00f1os del demonio y la prueba estaba en que no hab\u00eda obedecido a la campana. Fueron las tinieblas m\u00e1s horribles, pues me cre\u00ed desamparada de Dios. Adem\u00e1s, sent\u00eda la pena m\u00e1s grande al ver que todas iban a notar algo extra\u00f1o en m\u00ed. Esto me llenaba de amargura, pues quiero pasar desapercibida.<\/p>\n<p>Hoy, v\u00edspera de Pentecost\u00e9s [1919], he sentido ese arrebato de todo mi ser en Dios, con mucha violencia, sin poderlo disimular. Y tres veces he vuelto y despu\u00e9s he sido de nuevo transportada. Sufro mucho, pues no s\u00e9 si son ilusiones, y no tengo con quien consultarlo. En fin, me abandono a la voluntad de Dios. El es mi Padre, mi Esposo, mi Santificador. El me ama y quiere mi bien.<\/p>\n<p>Para llegar a vivir en Dios, con Dios y para Dios que es el ideal de una carmelita y de una Teresa de Jes\u00fas y de una hostia entiendo son necesarias cuatro cosas:<\/p>\n<p>1\u00aa Silencio, tanto interior; como exterior. Silencio en todo mi ser. Evitar toda palabra in\u00fatil.<\/p>\n<p>2\u00aa No hablar de m\u00ed misma. Y, si es necesario hacerlo para divertir a las dem\u00e1s, ponerlo en tercera persona. Jam\u00e1s hablar de la familia.<\/p>\n<p>3\u00aa Negaci\u00f3n absoluta de la carne. No buscar para nada el gusto e inclinaci\u00f3n, para tener m\u00e1s f\u00e1cil trato con Dios.<\/p>\n<p>4\u00aa Ver en todas las criaturas a Dios, ya que todo se encuentra en su inmensidad. Leer\u00e9 todos los d\u00edas y me examinar\u00e9 en estos puntos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr57\"><\/a><br \/>57 \u00abRetiro 1919 Septiembre\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Soy de Dios ya que El me cre\u00f3. Debo vivir s\u00f3lo para Dios y en Dios. Al traerme Dios al claustro me atrajo a esta vida en El, ya que el claustro es antesala del cielo, y en \u00e9ste s\u00f3lo Dios existe para el alma. Un alma que no vive en Dios en el claustro lo profana. El claustro est\u00e1 todo penetrado de Dios. Es la morada de El. Las almas religiosas son los \u00e1ngeles que constantemente lo adoran.<\/p>\n<p>Una religiosa debe observar sus votos, puesto que en ellos est\u00e1 su santidad. El voto de obediencia encierra los otros dos y es el que constituye a la religiosa. Es la ofrenda m\u00e1s grande que se puede hacer a Dios, pues por \u00e9l renunciamos a nuestro querer, y para cumplirlo con perfecci\u00f3n tenemos que atender a los m\u00e1s m\u00ednimos detalles de las constituciones y ceremonial. Al obedecer debemos s\u00f3lo ver la autoridad de Dios y prescindir de la criatura. Aunque esta se deje dominar por la pasi\u00f3n y ordene cosas al parecer injustas, debemos obedecer, no viendo en ello sino la voluntad de Dios que quiere perfeccionarnos y acercarnos m\u00e1s a El.<\/p>\n<p>Una carmelita debe vivir siempre en Dios por la fe, esperanza y caridad. La vida de fe no consiste sino en apreciar y juzgar de las cosas y criaturas seg\u00fan el juicio que de ellas tiene Dios. V. gr., una humillaci\u00f3n con esp\u00edritu de fe es recibida con alegr\u00eda, pues por ella se asemeja el alma m\u00e1s a Jes\u00fas humillado.<\/p>\n<p>La esperanza consiste en una plena desconfianza de nosotros mismos, confiando en la gracia de Jes\u00fas. Olvidar nuestros pecados cuando el enemigo se sirve de ellos para hacernos desconfiar de la misericordia de Dios\u2011Amor.<\/p>\n<p>La caridad consiste en apreciar a Dios y preferirlo a todas las cosas y criaturas.<\/p>\n<p>Del esp\u00edritu de fe y caridad se desprende el esp\u00edritu de sacrificio que consiste en el continuo renunciamiento de las criaturas, de las cosas y de nuestra propia concupiscencia. Un alma que es sacrificada desde la ma\u00f1ana a la noche, se vencer\u00e1 y luchar\u00e1 contra sus pasiones.<\/p>\n<p>La uni\u00f3n con Dios o la santidad est\u00e1 en vivir en esp\u00edritu de fe y de caridad. La fe debe ser mi gu\u00eda para ir a Dios. Debo desasirme de todos los consuelos y gozos que encuentro en la oraci\u00f3n. Debo tratar de olvidar los favores que Dios me hace, fijando mi atenci\u00f3n en el amor que me demuestra en [la] Cruz y en el Sagrario.<\/p>\n<p>[Oraci\u00f3n]. T\u00fa que me creaste, s\u00e1lvame. Ya que indigna soy de pronunciar tu dulc\u00edsimo nombre, pues ello me servir\u00eda de consuelo, me atrevo, anonadada, a implorar tu infinita misericordia. S\u00ed, soy ingrata. Lo reconozco. Soy polvo sublevado. Soy nada criminal. Pero, \u00bfacaso no eres T\u00fa el Buen Pastor? \u00bfNo eres T\u00fa el que saliste en busca de la samaritana para darle la vida eterna? \u00bfNo eres T\u00fa el que defendiste a la mujer ad\u00faltera y el que enjugaste las l\u00e1grimas de Mar\u00eda la pecadora? Es verdad que ellas supieron corresponder a tus miradas de ternura. Ellas recogieron tus palabras de vida. Y yo \u00a1cu\u00e1ntas veces no he sido traspasada por tu amor, cu\u00e1ntas veces no he sentido palpitar tu Coraz\u00f3n dentro del m\u00edo, escuchando tu melodioso acento!, y sin embargo, a\u00fan no te amo. Pero perd\u00f3name. Acu\u00e9rdate que soy nada criminal; que s\u00f3lo puedo obrar el pecado. Oh mi adorado Jes\u00fas, por tu Coraz\u00f3n divino, olvida mis ingratitudes y t\u00f3mame por entero. A\u00edslame de todo lo que pase en torno m\u00edo. Que viva yo contempl\u00e1ndote siempre. Que viva sumergida en tu amor, para que \u00e9l consuma mi miserable ser y me convierta en Ti.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><a id=\"STADr58\"><\/a><br \/>58 Vida de la Carmelita. Resoluciones<\/strong><\/p>\n<p>La perfecci\u00f3n de la vida est\u00e1 en el acercamiento a Dios. El cielo es la posesi\u00f3n de Dios. En el cielo a Dios se le contempla, se le adora, se le ama. Mas, para llegar al cielo es preciso desprenderse de la tierra. Y la vida de la carmelita, \u00bfqu\u00e9 es sino contemplar, adorar y amar a Dios incesantemente? Y ella, ansiosa de ese cielo, se aleja del mundo y trata de desprenderse, en lo posible, de todo lo terreno.<\/p>\n<p>La delicia de Jes\u00fas cuando estuvo en la tierra era la casa de Betania, su morada predilecta. All\u00ed era \u00edntimamente conocido de L\u00e1zaro, servido por Marta y amado locamente por Mar\u00eda. La carmelita reemplaza ahora cerca de Jes\u00fas esa vida \u00edntima. Ella la estudia para amarlo y servirlo seg\u00fan su voluntad. Es su refugio en medio del mundo, es su morada predilecta con sus escogidas.<\/p>\n<p>La carmelita sube al Tabor del Carmelo y se reviste de las vestiduras de la penitencia que la asemejan m\u00e1s a Jes\u00fas. Y, como El, ella quiere transformarse, transfigurarse para ser convertida en Dios.<\/p>\n<p>La carmelita sube al Calvario, all\u00ed se inmola por las almas. El amor la crucifica, muere para s\u00ed misma y para el mundo. Se sepulta, y su sepulcro es el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas; y de all\u00ed resucita, renace a nueva vida y vive espiritualmente unida al mundo entero. XI\u20111919.<\/p>\n<p>D\u00eda de la Presentaci\u00f3n de la Sma. Virgen [21.11.1919].<\/p>\n<p>1\u00ba. Vivir s\u00f3lo para Dios, es decir, con el pensamiento fijo en El, rechazando todo lo in\u00fatil. Vivir completamente eclipsada para las criaturas, no hablando nada de m\u00ed misma, no dando mi opini\u00f3n en nada si no me la preguntan; no llamando la atenci\u00f3n por nada, ni en el modo de hablar ni de re\u00edr, ni en las expresiones, ni aun hablar de m\u00ed misma para humillarme, en una palabra, que la nada criminal desaparezca.<\/p>\n<p>2\u00b0. Ser fiel en todo lo que me pide Jes\u00fas. Ser fiel en los detalles. Ser fiel para practicar lo que me adviertan y en hacer las cosas con perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>3\u00b0. Entre d\u00eda, guardar silencio riguroso y no hablar ni aun con N. Madre, si ella primero no me habla.<\/p>\n<p>4\u00ba. Vivir el momento presente con fe.<\/p>\n<p>5\u00b0. No re\u00edrme, ni hacer se\u00f1as a mis hermanitas entre d\u00eda.<\/p>\n<p>6\u00ba. En los recreos tener mucho dominio de m\u00ed misma para estar siempre alegre, pero sin pasarme los limites de la modestia religiosa.<\/p>\n<p>7\u00b0. Considerar que nuestra Madre es como una custodia, donde est\u00e1 Jes\u00fas expuesto y mis hermanitas son hostias donde Jes\u00fas mora escondido. A nuestra Madre la amar\u00e9, porque \u00e9lla me representa la autoridad de Dios y su divina voluntad. Amar\u00e9 a mis hermanitas, porque son ellas im\u00e1genes de Dios y porque Jes\u00fas me dio un precepto.<\/p>\n<p>8\u00b0. No hablar de cosas espirituales y hacer como que nada s\u00e9 ni entiendo.<\/p>\n<p>9\u00b0. Jam\u00e1s manifestar que sufro, a no ser que nuestra Madre me lo pregunte.<\/p>\n<p>10\u00ba. No buscar consuelo en nadie, ni aun en Jes\u00fas, sino que pedirle me d\u00e9 fuerza para sufrir m\u00e1s.<\/p>\n<p>11\u00b0. Considerarme siempre como un ser despreciable, tanto a las criaturas como a Dios, y aceptar alegre las humillaciones, los olvidos de las criaturas y de Jes\u00fas sin abatirme.<\/p>\n<p>En fin, siempre procurar\u00e9 obrar lo que crea m\u00e1s perfecto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Santa Teresa de Jes\u00fas de los Andes, Diario 1 Resumen y divisi\u00f3n de mi vida2 Regalona de todos. Mi familia3 Deseos de comulgar. El colegio: 19064 Muri\u00f3 mi abuelito: 19075 Mi devoci\u00f3n a la Virgen. Preparaci\u00f3n para mi Primera &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6412\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[38],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1Fq","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6412"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6412"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6412\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6413,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6412\/revisions\/6413"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}