{"id":6438,"date":"2020-08-09T16:28:14","date_gmt":"2020-08-09T22:28:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6438"},"modified":"2022-07-16T16:33:17","modified_gmt":"2022-07-16T22:33:17","slug":"amor-por-la-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6438","title":{"rendered":"Amor por la Cruz"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\">.<br \/><strong>\u00cdndice: Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), <em>Amor por la Cruz<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Amor por la Cruz<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre se nos ha presentado a San Juan de la Cruz como aquel que no deseaba para s\u00ed m\u00e1s que el sufrimiento y el desprecio. Nosotros nos preguntamos por el motivo de este amor por el sufrimiento. \u00bfSe trata solamente del recuerdo amoroso de la v\u00eda dolorosa de nuestro Se\u00f1or en la tierra, del \u00edmpetu de un afectuoso coraz\u00f3n para estar humanamente m\u00e1s cercano a \u00e9l a trav\u00e9s de una vida que se asemeja a la suya? No parece que esto concuerde con la alta y austera espiritualidad del Doctor m\u00edstico. Adem\u00e1s ser\u00eda como olvidar, en virtud del hombre de dolores, al Rey triunfante, al divino Vencedor del pecado, de la muerte y del infierno. \u00bfAcaso no nos ha liberado Cristo de la esclavitud? \u00bfNo nos ha conducido y llamado a un Reino para que seamos hijos dichosos del Padre celestial?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La visi\u00f3n del mundo en que vivimos, la necesidad, la miseria y el abismo de la maldad humana sirven para atenuar siempre de nuevo el gozo de la victoria de la luz. La humanidad lucha todav\u00eda en la oleada de cieno y a\u00fan es peque\u00f1o el reba\u00f1o que ha logrado ponerse a salvo en las m\u00e1s altas cimas de los montes. La lucha entre Cristo y el Anticristo todav\u00eda no se ha dirimido. En esta batalla los seguidores de Cristo tienen su puesto. Y su arma principal es la cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo se puede comprender esto? El peso de la cruz, que Cristo ha cargado, es la corrupci\u00f3n de la naturaleza humana con todas sus consecuencias de pecado y sufrimiento, con las cuales la castigada humanidad est\u00e1 abatida. Sustraer del mundo esa carga, \u00e9se es el sentido del v\u00eda crucis. El regreso de la humanidad liberada al coraz\u00f3n del Padre celestial y la adopci\u00f3n como hijos adoptivos es un don gratuito de la gracia, del amor omnimisericordioso. Pero ello no puede suceder a costa de la santidad y justicia divinas. La totalidad de las culpas humanas, desde la primera ca\u00edda hasta el d\u00eda del juicio, tiene que ser borrada por una expiaci\u00f3n equivalente. La v\u00eda crucis es esta reparaci\u00f3n. Las tres ca\u00eddas de Cristo bajo el peso de la cruz corresponden a la triple ca\u00edda de la humanidad: el pecado original, el rechazo del Redentor por su pueblo elegido, la apostas\u00eda de aquellos que llevan el nombre de cristianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Salvador no est\u00e1 solo en el camino de la cruz y no son s\u00f3lo enemigos los que le acosan, sino tambi\u00e9n hombres que le apoyan: como modelo de los seguidores de la cruz de todos los tiempos tenemos a la Madre de Dios; como tipo de aquellos que asumen el peso del sufrimiento impuesto y soport\u00e1ndolo reciben su bendici\u00f3n, tenemos a Sim\u00f3n de Cirene; como representante de aquellos que aman y se sienten impulsados a servir al Se\u00f1or est\u00e1 Ver\u00f3nica. Cualquiera que a lo largo del tiempo haya aceptado un duro destino en memoria del Salvador sufriente, o haya asumido libremente sobre s\u00ed la expiaci\u00f3n del pecado, ha expiado algo del inmenso peso de la culpa de la humanidad y ha ayudado con ello al Se\u00f1or a llevar esta carga; o mejor dicho, es Cristo-Cabeza quien exp\u00eda el pecado en estos miembros de su cuerpo m\u00edstico que se ponen a disposici\u00f3n de su obra de redenci\u00f3n en cuerpo y alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos suponer que viendo a estos fieles que le habr\u00edan seguido en el camino del dolor, fortaleci\u00f3 al Salvador en la noche del monte de los olivos. Y la fuerza de estos portadores de la cruz viene en su ayuda despu\u00e9s de cada ca\u00edda. Los justos de la Antigua Alianza le acompa\u00f1an en el camino entre la primera y la segunda ca\u00edda. Los disc\u00edpulos y disc\u00edpulas, que se reunieron en torno a El durante su vida terrena, son los que le ayudan en el segundo tramo. Los amantes de la cruz, que El suscit\u00f3 y que nuevamente y siempre suscita en la historia cambiante de la Iglesia militante, son sus aliados en el \u00faltimo tramo. A ello hemos sido llamados tambi\u00e9n nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata, pues, de un recuerdo simplemente piadoso de los sufrimientos del Se\u00f1or cuando alguien desea el sufrimiento. La expiaci\u00f3n voluntaria es lo que nos une m\u00e1s profundamente y de un modo real y aut\u00e9ntico con el Se\u00f1or. Y \u00e9sa nace de una uni\u00f3n ya existente con Cristo. Pues, la naturaleza humana huye del sufrimiento. Y la b\u00fasqueda del sufrimiento como satisfacci\u00f3n perversa por el dolor es algo muy distinto de la voluntad de sufrir por expiaci\u00f3n. No se trata de una aspiraci\u00f3n espiritual, sino de un deseo sensible y no mejor que las otras pasiones, sino mucho peor por ir contra natura. S\u00f3lo puede aspirar a la expiaci\u00f3n quien tiene abiertos los ojos del esp\u00edritu al sentido sobrenatural de los acontecimientos del mundo; esto resulta posible s\u00f3lo en los hombres en los que habita el Esp\u00edritu de Cristo, que como miembros de la Cabeza encuentran en El la vida, la fuerza, el sentido y la direcci\u00f3n. Por otro lado la expiaci\u00f3n une m\u00e1s \u00edntimamente con Cristo, al igual que una comunidad se siente m\u00e1s \u00edntimamente unida cuando realizan juntos un trabajo, o al igual que los miembros de un cuerpo se unifican cada vez m\u00e1s en el juego org\u00e1nico de sus funciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como el ser-uno con Cristo es nuestra beatitud y el progresivo hacerse-uno con El es nuestra felicidad en la tierra, entonces el amor por la cruz y la gozosa filiaci\u00f3n divina no son contradictorias. Ayudar a Cristo a llevar la cruz proporciona una alegr\u00eda fuerte y pura, y aquellos que puedan y deban, los constructores del Reino de Dios, son los aut\u00e9nticos hijos de Dios. De ah\u00ed que la preferencia por el camino de la cruz no signifique ninguna repugnancia ante el hecho de que el Viernes Santo ya haya pasado y la obra de redenci\u00f3n haya sido consumada. Solamente los redimidos, los hijos de la gracia pueden ser portadores de la cruz de Cristo. El sufrimiento humano recibe fuerza expiatoria s\u00f3lo si est\u00e1 unido al sufrimiento de la cabeza divina. Sufrir y ser felices en el sufrimiento, estar en la tierra, recorrer los sucios y \u00e1speros caminos de esta tierra y con todo reinar con Cristo a la derecha del Padre; con los hijos de este mundo re\u00edr y llorar, y con los coros de los \u00e1ngeles cantar ininterrumpidamente alabanzas a Dios: esta es la vida del cristiano hasta el d\u00eda en que rompa el alba de la eternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hna. Teresia Benedicta a Cruce, O.C.D.<br \/>Dra. Edith Stein<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>.\u00cdndice: Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), Amor por la Cruz \u00a0 Amor por la Cruz Siempre se nos ha presentado a San Juan de la Cruz como aquel que no deseaba para s\u00ed m\u00e1s que el sufrimiento &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6438\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[36],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1FQ","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6438"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6438"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6438\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6439,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6438\/revisions\/6439"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}