{"id":6460,"date":"2022-07-31T12:00:02","date_gmt":"2022-07-31T18:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6460"},"modified":"2022-07-31T09:39:01","modified_gmt":"2022-07-31T15:39:01","slug":"lectio-lun-1-de-ago-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6460","title":{"rendered":"Lectio lun, 1 de ago, 2022"},"content":{"rendered":"\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Ven, Se\u00f1or, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como gu\u00eda. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 14,13-21<\/h2>\n<p>En aquel tiempo, al enterarse Jes\u00fas de la muerte de Juan el Bautista, subi\u00f3 a una barca y se dirigi\u00f3 a un lugar apartado y solitario. Al saberlo la gente, lo sigui\u00f3 por tierra desde los pueblos. Cuando Jes\u00fas desembarc\u00f3, vio aquella muchedumbre, se compadeci\u00f3 de ella y cur\u00f3 a los enfermos.<\/p>\n<p>Como ya se hac\u00eda tarde, se acercaron sus disc\u00edpulos a decirle: \u201cEstamos en despoblado y empieza a oscurecer. Despide a la gente para que vayan a los caser\u00edos y compren algo de comer\u201d. Pero Jes\u00fas les replic\u00f3: \u201cNo hace falta que vayan. Denles ustedes de comer\u201d. Ellos le contestaron: \u201cNo tenemos aqu\u00ed m\u00e1s que cinco panes y dos pescados\u201d. El les dijo: \u201cTr\u00e1iganmelos\u201d.<\/p>\n<p>Luego mand\u00f3 que la gente se sentara sobre el pasto. Tom\u00f3 los cinco panes y los dos pescados, y mirando al cielo, pronunci\u00f3 una bendici\u00f3n, parti\u00f3 los panes y se los dio a los disc\u00edpulos para que los distribuyeran a la gente. Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que hab\u00edan sobrado, se llenaron doce canastos. Los que comieron eran unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y a los ni\u00f1os.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<ul>\n<li>El 14 de Mateo, que incluye el relato de la multiplicaci\u00f3n de los panes, propone un itinerario que conduce al lector al descubrimiento progresivo de la fe en Jes\u00fas: va desde la falta de fe por parte de los paisanos de Jes\u00fas al reconocimiento del Hijo de Dios pasando por el don del pan. Los conciudadanos de Jes\u00fas est\u00e1n maravillados por su sabidur\u00eda, pero no comprenden que \u00e9sta act\u00faa a trav\u00e9s de sus obras. Teniendo incluso un conocimiento directo de la familia de Jes\u00fas, de su madre, hermanos y hermanas, no acaban de aceptar en Jes\u00fas sino su condici\u00f3n humana solamente: es el hijo del carpintero. Incomprendido en su patria, de ahora en adelante Jes\u00fas vivir\u00e1 en medio de su pueblo al que dedicar\u00e1 toda su atenci\u00f3n y solidaridad, curando y alimentando a las multitudes.<\/li>\n<li>Din\u00e1mica de la narraci\u00f3n. Mateo narra acuradamente el episodio de la multiplicaci\u00f3n del pan. El episodio est\u00e1 recluido entre dos expresiones de transici\u00f3n en las que se dice que Jes\u00fas se retira \u201caparte\u201d de las muchedumbres, de los disc\u00edpulos, de la barca (vv.13-14; 22-23). El v.13 no s\u00f3lo sirve como transici\u00f3n sino que ofrece el motivo por el que Jes\u00fas se halla en un lugar desierto. Esta estrategia sirve para concretar el ambiente en el que tiene lugar el milagro. El evangelista centra el relato en la muchedumbre y en la actitud de Jes\u00fas respecto a la misma.<\/li>\n<li>Jes\u00fas se conmueve en su En el momento en que llega, Jes\u00fas se encuentra con una muchedumbre que lo espera; al ver a las muchedumbres se conmueve y cura a sus enfermos. Es una muchedumbre \u201ccansaba y abatida como ovejas sin pastor\u201d (9,36; 20,34) El verbo que expresa la compasi\u00f3n de Jes\u00fas es verdaderamente expresivo: a Jes\u00fas \u201cse le hace pedazos el coraz\u00f3n\u201d; corresponde al verbo hebreo que expresa el amor visceral de la madre. Es el mismo sentimiento que tuvo Jes\u00fas ante la tumba de L\u00e1zaro (Jn 11,38). La compasi\u00f3n es el aspecto subjetivo de la experiencia de Jes\u00fas, que se hace efectiva con el don del pan.<\/li>\n<li>El don del El relato de la multiplicaci\u00f3n de los panes se abre con una expresi\u00f3n, \u201cal atardecer\u201d (v.15) que tambi\u00e9n introduce el relato de la \u00faltima cena (Mt 26,20) y el de la sepultura de Jes\u00fas (Mt 27,57). Por la tarde, pues, invita Jes\u00fas a los ap\u00f3stoles a dar de comer a la multitud. En medio del desierto lejano de las aldeas y de las ciudades. Jes\u00fas y los disc\u00edpulos se hallan ante un problema humano muy fuerte: dar de comer a la numerosa multitud que sigue a Jes\u00fas. Pero ellos no pueden abastecer las necesidades materiales de la muchedumbre sin el poder de Jes\u00fas. Su inmediata respuesta es mandarlos a casa. Ante los l\u00edmites humanos, Jes\u00fas interviene y realiza el milagro saciando a todos los que lo siguen. Dar de comer es aqu\u00ed la respuesta de Jes\u00fas, de su coraz\u00f3n que se hace pedazos ante una necesidad humana muy concreta. El don del pan no s\u00f3lo es suficiente para saciar a la multitud, sino que es tan abundante que hay que recoger las sobras. En el v.19b aparece que Mateo dio un significado eucar\u00edstico al episodio de la multiplicaci\u00f3n de los panes: \u201cy levantando los ojos al cielo, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n y, partiendo los panes, se los dio a los disc\u00edpulos\u201d; el papel de los disc\u00edpulos tambi\u00e9n queda muy evidente en la funci\u00f3n de mediaci\u00f3n entre Jes\u00fas y la multitud: \u201cy los disc\u00edpulos lo distribuyeron a la gente\u201d (v.19c). Los gestos que acompa\u00f1an al milagro son id\u00e9nticos a los que Jes\u00fas adoptar\u00e1 m\u00e1s tarde en la \u201cnoche en que fue entregado\u201d: levanta los ojos, bendice el pan, lo parte. De aqu\u00ed se deduce el valor simb\u00f3lico del milagro: puede considerarse una anticipaci\u00f3n de la eucarist\u00eda. Adem\u00e1s, dar de comer a la multitud por parte de Jes\u00fas es un \u201csigno\u201d de que \u00e9l es el mes\u00edas y de que prepara un banquete de fiesta para toda la humanidad. De Jes\u00fas, que distribuye los panes, aprenden los disc\u00edpulos el valor del compartir. Es un gesto simb\u00f3lico que contiene un hecho real que va m\u00e1s all\u00e1 del episodio mismo y se proyecta hacia el futuro: el don de nuestra eucarist\u00eda diaria, en la que revivimos aquel gesto del pan partido, es necesario que sea reiterado a lo largo de la jornada.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<ul>\n<li>\u00bfTe esfuerzas por realizar gestos de solidaridad hacia los que est\u00e1n cerca de t\u00ed compartiendo el camino de la vida? Ante los problemas concretos de tus amigos o parientes, \u00bfsabes ofrecer tu ayuda y tu disponibilidad a colaborar para encontrar v\u00edas de soluci\u00f3n?<\/li>\n<li>Jes\u00fas, antes de partir el pan, eleva los ojos al cielo: \u00bfsabes t\u00fa dar gracias al Se\u00f1or por el don diario del pan? \u00bfSabes compartir tus bienes con los dem\u00e1s, especialmente con los pobres?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Al\u00e9jame del camino de la mentira<br \/>y dame la gracia de tu ley.<br \/>No apartes de mi boca la palabra veraz,<br \/>pues tengo esperanza en tus mandamientos.<br \/>(Sal 119,29.43)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oraci\u00f3n inicial Ven, Se\u00f1or, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como gu\u00eda. Por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6460\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1Gc","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6460"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6460"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6460\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6461,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6460\/revisions\/6461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}