{"id":6482,"date":"2022-08-10T12:00:00","date_gmt":"2022-08-10T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6482"},"modified":"2022-08-08T14:57:47","modified_gmt":"2022-08-08T20:57:47","slug":"lectio-jue-11-de-ago-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6482","title":{"rendered":"Lectio jue, 11 de ago, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo ordinario<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre; aumenta en nuestros corazones el esp\u00edritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 18,21-19,1<\/h2>\n<p>Pedro se acerc\u00f3 a Jes\u00fas y le pregunt\u00f3: \u00abSi mi hermano me ofende, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonarlo? \u00bfHasta siete veces?\u00bb. Jes\u00fas le contest\u00f3: \u00abNo s\u00f3lo hasta siete, sino hasta setenta veces siete\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas les dijo: \u00abEl Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le deb\u00eda muchos millones. Como no ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, el se\u00f1or mand\u00f3 que lo vendieran a \u00e9l, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arroj\u00e1ndose a sus pies, le suplicaba, diciendo: &#8216;Ten paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9 todo&#8217;. El rey tuvo l\u00e1stima de aquel servidor, lo solt\u00f3 y hasta le perdon\u00f3 la deuda.<\/p>\n<p>Pero, apenas hab\u00eda salido aquel servidor, se encontr\u00f3 con uno de sus compa\u00f1eros, que le deb\u00eda poco dinero. Entonces lo agarr\u00f3 por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le dec\u00eda: &#8216;P\u00e1game lo que me debes&#8217;. El compa\u00f1ero se le arrodill\u00f3 y le rogaba: &#8216;Ten paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9 todo\u2019. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo meti\u00f3 en la c\u00e1rcel hasta que le pagara la deuda.<\/p>\n<p>Al ver lo ocurrido, sus compa\u00f1eros se llenaron de indignaci\u00f3n y fueron a contarle al rey lo sucedido. Entonces el se\u00f1or lo llam\u00f3 y le dijo: &#8216;Siervo malvado. Te perdon\u00e9 toda aquella deuda porque me lo suplicaste. \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n haber tenido compasi\u00f3n de tu compa\u00f1ero, como yo tuve compasi\u00f3n de ti?&#8217;. Y el se\u00f1or, encolerizado, lo entreg\u00f3 a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que deb\u00eda.<\/p>\n<p>Pues lo mismo har\u00e1 mi Padre celestial con ustedes si cada cual no perdona de coraz\u00f3n a su hermano\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 de hablar, sali\u00f3 de Galilea y fue a la regi\u00f3n de Judea que queda al otro lado del Jord\u00e1n.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>En el evangelio de ayer o\u00edmos las palabras de Jes\u00fas sobre la correcci\u00f3n fraterna (Mt 18,15-20). En el evangelio de hoy (Mt 18,21-39) el asunto central es el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mateo 18,21-22: \u00a1Perdonar setenta veces siete! Ante las palabras de Jes\u00fas sobre la correcci\u00f3n fraterna y la reconciliaci\u00f3n, Pedro pregunta: \u201c\u00bfCu\u00e1ntas veces tengo que perdonar? \u00bfSiete veces?\u201d Siete es un n\u00famero que indica una perfecci\u00f3n y, en el caso de la propuesta de Pedro, siete es sin\u00f3nimo de siempre. Pero Jes\u00fas va m\u00e1s lejos. Elimina todo y cualquier posible l\u00edmite para el perd\u00f3n: \u00ab\u00a1No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete!\u201d Es como si dijera: \u201c\u00a1Siempre, no! Pedro, sino setenta veces siempre!\u201d Pues no hay proporci\u00f3n entre el amor de Dios para con nosotros y nuestro amor para con el hermano. Aqu\u00ed se evoca el episodio de Lamec del \u201cDijo, pues, Lamec a sus mujeres Ada y Sel\u00eda: \u2018Esc\u00fachenme ustedes, mujeres de Lamec, pongan atenci\u00f3n a mis palabras: yo he muerto a un hombre por la herida que me hizo y a un muchacho por un morat\u00f3n que recib\u00ed. Si Ca\u00edn ha de ser vengado siete veces, Lamec ha de serlo setenta siete veces\u00bb (G\u00e9n 4,23-24). La tarea de las comunidades es la de invertir el proceso de la espiral de violencia. Para esclarecer su respuesta a Pedro, Jes\u00fas cuenta la par\u00e1bola del perd\u00f3n sin l\u00edmite.<\/p>\n<p>Mateo 18,23-27: La actitud del due\u00f1o. Esta par\u00e1bola es una alegor\u00eda, esto es, Jes\u00fas habla de un due\u00f1o, pero piensa en Esto explica los contrastes enormes de \u00e9sta par\u00e1bola. Como veremos, a pesar de que se trata de cosas normales y diarias, existe algo en esta historia que no acontece nunca en la vida cotidiana. En la historia que Jes\u00fas cuenta, el due\u00f1o sigue las normas del derecho de la \u00e9poca. Estaba en su derecho si tomaba a un empleado y a toda su familia y lo pon\u00eda en la c\u00e1rcel hasta que hubiera pagado su deuda por el trabajo como esclavo. Pero ante la petici\u00f3n del empleado endeudado, el due\u00f1o perdona la deuda: diez mil talentos. Un talento equivale a 35 kg. Seg\u00fan los c\u00e1lculos hechos, diez mil talentos equivalen a 350 toneladas de oro. Aunque el deudor junto con su mujer y sus hijos hubiesen trabajado la vida entera, no hubieran sido nunca capaces de reunir 350 toneladas de oro. El c\u00e1lculo extremo est\u00e1 hecho a prop\u00f3sito. Nuestra deuda ante Dios es incalculable e impagable.<\/p>\n<p>Mateo 18,28-31: La actitud el empleado. Al salir de all\u00ed, el empleado perdonado encuentra a uno de sus compa\u00f1eros que le deb\u00eda cien monedas de plata. Agarr\u00e1ndole, le dec\u00eda: \u2018Paga lo que debes&#8217;. La moneda de cien denarios es el salario de cien d\u00edas de trabajo. Algunos calculan que era de 30 gramos de oro. \u00a1No existe medio de comparaci\u00f3n entre los dos! Ni tampoco nos hace entender la actitud del empleado: Dios le perdona 350 toneladas de oro y \u00e9l no quiere perdonarle 30 gramos de En vez de perdonar, hace con el compa\u00f1ero lo que el due\u00f1o pod\u00eda haber hecho, pero no hizo. Mand\u00f3 a la c\u00e1rcel al compa\u00f1ero, seg\u00fan las normas de la ley, hasta que pagara toda la deuda. Actitud chocante para cualquier ser humano. Choca a los otros compa\u00f1eros. Al ver sus compa\u00f1eros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su se\u00f1or todo lo sucedido. Nosotros tambi\u00e9n hubi\u00e9ramos tenido la misma actitud de desaprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mateo 18,32-35: La actitud de Dios. \u201cSu se\u00f1or entonces le mand\u00f3 llamar y le dijo: `Siervo malvado, yo te perdon\u00e9 a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n compadecerte de tu compa\u00f1ero, del mismo modo que yo me compadec\u00ed de ti?&#8217; Y encolerizado su se\u00f1or, le entreg\u00f3 a los verdugos hasta que pagase todo lo que le deb\u00eda.\u201d Ante el amor de Dios que perdona gratuitamente nuestra deuda de 350 toneladas de oro, es nada m\u00e1s que justo que perdonemos al hermano una peque\u00f1a deuda de 30 gramos de oro. \u00a1El perd\u00f3n de Dios es sin l\u00edmites. El \u00fanico limite para la gratuidad de misericordia de Dios viene de nosotros mismos, de nuestra incapacidad de perdonar al hermano! (Mt 18,34). Es lo que decimos y pedimos en el Padre Nuestro: \u201cPerd\u00f3nanos nuestras ofensas, as\u00ed como nosotros personamos a los que nos ofenden\u201d (Mt 6,12-15).<\/p>\n<p>La comunidad como espacio alternativo de solidaridad y fraternidad. La sociedad del Imperio Romano era dura y sin coraz\u00f3n, sin espacio para los peque\u00f1os. Estos buscaban un amparo para el coraz\u00f3n y no lo encontraban. Las sinagogas eran exigentes y no ofrec\u00edan un lugar para ellos. En la comunidad cristianas, el rigor de algunos en la observancia de la Ley, llevaba a la convivencia los mismos criterios de la sociedad y de la sinagoga. As\u00ed, en la comunidad empezaban a haber divisiones que exist\u00edan en la sociedad y en la sinagoga entre rico y pobre, dominaci\u00f3n y sumisi\u00f3n, hombre y mujer, raza y religi\u00f3n. La comunidad, en vez de ser un espacio de acogida, se volv\u00eda un lugar de condena. Juntando las palabras de Jes\u00fas, Mateo quiere iluminar la caminada de los seguidores y de las seguidoras de Jes\u00fas, para que las comunidades sean un espacio alternativo de solidaridad y de fraternidad. Deben ser una Buena Noticia para los pobres.<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<ul>\n<li>Hay gente que dice: \u201c\u00a1Perdono, pero no olvido!\u201d \u00bfY yo? \u00bfSoy capaz de imitar a Dios?<\/li>\n<li>Jes\u00fas nos da el En la hora de su muerte pide perd\u00f3n pos sus asesinos (Lc 23,34). \u00bfSoy capaz de imitar a Jes\u00fas?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>\u00a1De la salida del sol hasta su ocaso,<br \/>sea alabado el nombre de Yahv\u00e9!<br \/>\u00a1Excelso sobre los pueblos Yahv\u00e9,<br \/>m\u00e1s alta que los cielos su gloria! (Sal 113,3-4)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo ordinario Oraci\u00f3n inicial Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre; aumenta en nuestros corazones el esp\u00edritu filial, para que merezcamos alcanzar la herencia prometida. Por nuestro Se\u00f1or. 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