{"id":6491,"date":"2022-08-14T12:00:21","date_gmt":"2022-08-14T18:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6491"},"modified":"2022-08-08T15:16:48","modified_gmt":"2022-08-08T21:16:48","slug":"lectio-lun-15-de-ago-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6491","title":{"rendered":"Lectio lun, 15 de ago, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La visita de Mar\u00eda a Isabel<br \/><\/em><em>Luca 1,39-56<\/em><\/p>\n<h2>LECTIO<\/h2>\n<p>Oraci\u00f3n inicial:<\/p>\n<p>Esp\u00edritu Santo, Esp\u00edritu de sabidur\u00eda, de ciencia, del entendimiento, de consejo, ll\u00e9nanos, te rogamos, del conocimiento de la Palabra de Dios, ll\u00e9nanos de toda sabidur\u00eda e inteligencia espiritual para poderla comprender en profundidad. Haz que bajo tu gu\u00eda podamos comprender el evangelio de esta solemnidad mariana. Esp\u00edritu Santo, tenemos necesidad de ti, el \u00fanico que continuamente modela en nosotros la figura y la forma de Jes\u00fas. Y nos dirigimos a ti, Mar\u00eda, Madre de Jes\u00fas y de la Iglesia, que has vivido la presencia desbordante del Esp\u00edritu Santo, que has experimentado la potencia de su fuerza en ti, que las has visto obrar en tu Hijo Jes\u00fas desde el seno materno, abre nuestro coraz\u00f3n y nuestra mente para que seamos d\u00f3ciles a la escucha de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Lectura del evangelio<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas, Mar\u00eda se encamin\u00f3 presurosa a un pueblo de las monta\u00f1as de Judea, y entrando en la casa de Zacar\u00edas, salud\u00f3 a Isabel. En cuanto \u00e9sta oy\u00f3 el saludo de Mar\u00eda, la criatura salt\u00f3 en su seno.<\/p>\n<p>Entonces Isabel qued\u00f3 llena del Esp\u00edritu Santo, y levantando la voz, exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Bendita t\u00fa entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! \u00bfQui\u00e9n soy yo, para que la madre de mi Se\u00f1or venga a verme? Apenas lleg\u00f3 tu saludo a mis o\u00eddos, el ni\u00f1o salt\u00f3 de gozo en mi seno. Dichosa t\u00fa, que has cre\u00eddo, porque se cumplir\u00e1 cuanto te fue anunciado de parte del Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces dijo Mar\u00eda: \u00abMi alma glorifica al Se\u00f1or y mi esp\u00edritu se llena de j\u00fabilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.<\/p>\n<p>Desde ahora me llamar\u00e1n dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en m\u00ed grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre, y su misericordia llega de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a los que lo temen.<\/p>\n<p>\u00c9l hace sentir el poder de su brazo: dispersa a los de coraz\u00f3n altanero, destrona a los potentados y exalta a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide sin nada.<\/p>\n<p>Acord\u00e1ndose de su misericordia, viene en ayuda de Israel, su siervo, como lo hab\u00eda prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre\u00bb.<\/p>\n<p>Mar\u00eda permaneci\u00f3 con Isabel unos tres meses, y luego regres\u00f3 a su casa.<\/p>\n<p>Momento de silencio orante<\/p>\n<p>El silencio es una cualidad de quien sabe escuchar a Dios. Esfu\u00e9rzate por crear en ti una atm\u00f3sfera de paz y de silenciosa adoraci\u00f3n. Si eres capaz de estar en silencio delante de Dios podr\u00e1s escuchar su respiro que es Vida.<\/p>\n<h2>MEDITATIO<\/h2>\n<p>Clave de lectura:<\/p>\n<p>Bendita t\u00fa entre las mujeres<\/p>\n<p>En la primera parte del evangelio de hoy resuenan las palabras de Isabel, \u201cBendita t\u00fa entre las mujeres\u201d, precedidas por un movimiento espacial. Mar\u00eda deja Nazaret, situada al norte de la Palestina, para dirigirse al sur, a casi ciento cincuenta kil\u00f3metros, a una localidad que la tradici\u00f3n identifica con la actual Ain Karen, poco lejana de Jerusal\u00e9n. El moverse f\u00edsico muestra la sensibilidad interior de Mar\u00eda, que no est\u00e1 cerrada para contemplar de modo privado e intimista el misterio de la divina maternidad que se encierra en ella, sino que es lanzada sobre el sendero de la caridad. Ella se mueve para llevar ayuda a su anciana prima. El dirigirse de Mar\u00eda a Isabel es acentuado por el a\u00f1adido \u201cde prisa\u201d que San Ambrosio interpreta as\u00ed: Mar\u00eda se puso de prisa en camino hacia la monta\u00f1a, no porque fuese incr\u00e9dula a la profec\u00eda o incierta del anuncio o dudase de la prueba, sino porque estaba contenta de la promesa y deseosa de cumplir devotamente un servicio, con el \u00e1nimo que le ven\u00eda del \u00edntimo gozo\u2026La gracia del Esp\u00edritu Santo no comporta lentitud\u201d. El lector, sin embargo, sabe que el verdadero motivo del viaje no est\u00e1 indicado, pero se lo puede figurar a trav\u00e9s de las informaciones tomadas del contexto. El \u00e1ngel hab\u00eda comunicado a Mar\u00eda la pre\u00f1ez de Isabel, ya en el sexto mes (cfr. v.37). Adem\u00e1s, el hecho de que ella se quedase tres meses (cfr. v.56), justo el tiempo que faltaba para nacer el ni\u00f1o, permite creer que Mar\u00eda quer\u00eda llevar ayuda a su prima. Mar\u00eda corre y va a donde le llama la urgencia de una ayuda, de una necesidad, demostrando, as\u00ed, una fin\u00edsima sensibilidad y concreta disponibilidad. Junto con Mar\u00eda, llevado en su seno, Jes\u00fas se mueve con la Madre. De aqu\u00ed es f\u00e1cil deducir el valor cristol\u00f3gico del episodio de la visita de Mar\u00eda a la prima: la atenci\u00f3n cae sobre todo en Jes\u00fas. A primera vista parecer\u00eda una escena concentrada en las dos mujeres, en realidad, lo que importa para el evangelista es el prodigio presente en sus dos respectivas concepciones. La movilizaci\u00f3n de Mar\u00eda tiende, en el fondo, a que las dos mujeres se encuentren.<\/p>\n<p>Apenas Mar\u00eda entra en casa y saluda a Isabel, el peque\u00f1o Juan da un salto. Seg\u00fan algunos el salto no es comparable con el acomodarse del feto, experimentado por las mujeres que est\u00e1n encinta. Lucas usa un verbo griego particular que significa propiamente \u201csaltar\u201d. Queriendo interpretar el verbo, un poco m\u00e1s libremente, se le puede traducir por \u201cdanzar\u201d, excluyendo as\u00ed la acepci\u00f3n de un fen\u00f3meno s\u00f3lo f\u00edsico.<\/p>\n<p>Algunos piensan que esta \u201cdanza\u201d, se pudiera considerar como una especie de \u201chomenaje\u201d que Juan rinde a Jes\u00fas, inaugurando, aunque todav\u00eda no nacido, aquel comportamiento de respeto y de subordinaci\u00f3n que caracterizar\u00e1 toda su vida: \u201cDespu\u00e9s de m\u00ed viene uno que es m\u00e1s fuerte que yo y al cu\u00e1l no soy digno de desatar las correas de sus sandalias\u201d (Mc 1,7). Un d\u00eda el mismo Juan testimoniar\u00e1: \u201cQuien tiene a la esposa es el esposo; pero el amigo del esposo que est\u00e1 presente y lo escucha, salta de gozo a la voz del esposo, pues as\u00ed este mi gozo es cumplido. \u00c9l debe crecer y yo por el contrario disminuir\u201d (Jn 3,29-30). As\u00ed lo comenta san Ambrosio: \u201cIsabel oy\u00f3 antes la voz, pero Juan percibi\u00f3 antes la gracia\u201d. Una confirmaci\u00f3n de esta interpretaci\u00f3n la encontramos en las mismas palabras de Isabel que, tomando en el v. 44 el mismo verbo ya usado en el v. 41, precisa: \u201cHa saltado de gozo en mi seno\u201d. Lucas, con estos detalles particulares, ha querido evocar el prodigio verificado en la intimidad de Nazaret. S\u00f3lo ahora, gracias al di\u00e1logo con una interlocutora, el misterio de la divina maternidad deja su secreto y su dimensi\u00f3n individual, para llegar a convertirse en un hecho conocido, objeto de aprecio y de alabanza. Las palabras de Isabel \u201c\u00a1Bendita t\u00fa entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! \u00bfA qu\u00e9 debo que la madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed?\u201d (vv. 42-43). Con una expresi\u00f3n sem\u00edtica que equivale a un superlativo (\u201centre las mujeres\u201d), el evangelista quiere atraer la atenci\u00f3n del lector sobre la funci\u00f3n de Mar\u00eda: ser la \u201c;Madre del Se\u00f1or\u201d. Y por tanto a ella se le reserva una bendici\u00f3n (\u201cbendita t\u00fa\u201d) y dichosa beatitud. \u00bfEn qu\u00e9 consiste esta \u00faltima? Expresa la adhesi\u00f3n de Mar\u00eda a la voluntad divina. Mar\u00eda no es s\u00f3lo la destinataria de una dise\u00f1o arcano que la hace bendita, sino persona que sabe aceptar y adherirse a la voluntad de Dios. Mar\u00eda es una criatura que cree, porque se ha fiado de una palabra desnuda y que ella la ha revestido con un \u201cs\u00ed\u201d de amor. Ahora Isabel le reconoce este servicio de amor, identific\u00e1ndola \u201cbendita como madre y dichosa como creyente\u201d.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Juan percibe la presencia de su Se\u00f1or y salta, expresando con este movimiento interior el gozo que brota de aquel contacto salv\u00edfico. De tal suceso se har\u00e1 int\u00e9rprete Mar\u00eda en el canto del Magnificat.<\/p>\n<p>Un canto de amor:<\/p>\n<p>En este canto Mar\u00eda se considera parte de los anawim, de los \u201cpobres de Dios\u201d, de aqu\u00e9llos que \u201dtemen a Dios\u201d, poniendo en \u00c9l toda su confianza y esperanza y que en el plano humano no gozan de ning\u00fan derecho o prestigio. La espiritualidad de los anawinpuede ser sintetizada por las palabras del salmo 37,79: \u201cEst\u00e1 delante de Dios en silencio y espera en \u00c9l\u201d, porque \u201caqu\u00e9llos que esperan en el Se\u00f1or poseer\u00e1n la tierra\u201d.<\/p>\n<p>En el Salmo 86,6, el orante, dirigi\u00e9ndose a Dios, dice: \u201cDa a tu siervo tu fuerza\u201d: aqu\u00ed el t\u00e9rmino \u201csiervo\u201d expresa el estar sometido, como tambi\u00e9n el sentimiento de pertenencia a Dios, de sentirse seguro junto a \u00c9l.<\/p>\n<p>Los pobres, en el sentido estrictamente b\u00edblico, son aqu\u00e9llos que ponen en Dios una confianza incondicionada; por esto han de ser considerados como la parte mejor, cualitativa, del pueblo de Israel.<\/p>\n<p>Los orgullosos, por el contrario, son los que ponen toda su confianza en s\u00ed mismos. Ahora, seg\u00fan el Magnificat, los pobres tienen much\u00edsimos motivos para alegrarse, porque Dios glorifica a los anawim (Sal 149,4) y desprecia a los orgullosos. Una imagen del N. T. que traduce muy bien el comportamiento del pobre del A. T., es la del publicano que con humildad se golpea el pecho, mientras el fariseo complaci\u00e9ndose de sus m\u00e9ritos se consuma en el orgullo (Lc 18,9-14). En definitiva Mar\u00eda celebra todo lo que Dios ha obrado en ella y cuanto obra en el creyente. Gozo y gratitud caracterizan este himno de salvaci\u00f3n, que reconoce grande a Dios, pero que tambi\u00e9n hace grande a quien lo canta.<\/p>\n<p>Algunas preguntas para meditar:<\/p>\n<ul>\n<li>Mi oraci\u00f3n \u00bfes ante todo expresi\u00f3n de un sentimiento o celebraci\u00f3n y reconocimiento de la acci\u00f3n de Dios?<\/li>\n<li>Maria es presentada como la creyente en la Palabra del Se\u00f1or. \u00bfCu\u00e1nto tiempo dedico a escuchar la Palabra de Dios?<\/li>\n<li>\u00bfTu oraci\u00f3n se alimenta de la Biblia, como ha hecho Mar\u00eda? \u00bfO mejor me dedico al devocionismo que produce oraciones incoloras e ins\u00edpidas? \u00bfTe convences que volver a la plegaria b\u00edblica es seguridad de encontrar un alimento s\u00f3lido, escogido por Mar\u00eda misma?<\/li>\n<li>\u00bfEst\u00e1 en la l\u00f3gica del Magn\u00edficat que exalta el gozo del dar, del perder para encontrar, del acoger, la felicidad de la gratuidad, de la donaci\u00f3n?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>ORATIO<\/h2>\n<p>a) Salmo 44 (45), 10-11; 12; 15b-16<\/p>\n<p><em>El salmo, en esta segunda parte, glorifica a la reina. En la liturgia de hoy estos vers\u00edculos son aplicados a Mar\u00eda y celebran su belleza y grandeza.<\/em><\/p>\n<p>Entre tus predilectas hay hijas de reyes, <br \/>la reina a tu derecha, con oro de Ofir.<br \/>Escucha, hija, mira, presta o\u00eddo,<br \/>olvida tu pueblo y la casa paterna,<br \/>que prendado est\u00e1 el rey de tu belleza. <br \/>El es tu se\u00f1or, \u00a1p\u00f3strate ante \u00e9l!<br \/>La siguen las doncellas, sus amigas, <br \/>que avanzan entre risas y alborozo <br \/>al entrar en el palacio real.<\/p>\n<p>b) Oraci\u00f3n final:<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n que sigue es una breve meditaci\u00f3n sobre el papel materno de Mar\u00eda en la vida del creyente: \u201cMar\u00eda, mujer que sabe gozar, que sabe alegrarse, que se deja invadir por la plena consolaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, ens\u00e9\u00f1anos a orar para que podamos tambi\u00e9n nosotros descubrir la fuente del gozo. En la casa de Isabel, tu prima, sinti\u00e9ndote acogida y comprendida en tu \u00edntimo secreto, prorrumpiste en un himno de alabanza del coraz\u00f3n, hablando de Dios, de ti en relaci\u00f3n con \u00c9l y de la inaudita aventura ya comenzada de ser madre de Cristo y de todos nosotros, pueblo santo de Dios. Ens\u00e9\u00f1anos a dar un ritmo de esperanza y gritos de gozos a nuestras plegarias, a veces estropeada por amargos lloros y mezcladas de tristeza casi obligatoriamente. El Evangelio nos habla de ti, Mar\u00eda, y de Isabel; ambas custodiabais en el coraz\u00f3n algo, que no osabais o no quer\u00edais manifestar a nadie. Cada una de vosotras se sinti\u00f3 sin embargo comprendida por la otra en aquel d\u00eda de la visitaci\u00f3n y tuvisteis palabras y plegarias de fiesta. Vuestro encuentro se convirti\u00f3 en liturgia de acci\u00f3n de gracias y de alabanza al Dios inefable. T\u00fa, mujer del gozo profundo, cantaste el Magnificat, sobrecogida y asombrada por todo lo que el Se\u00f1or estaba obrando en la humilde sierva. Maginificat es el grito, la explosi\u00f3n de gozo, que resuena dentro de cada uno de nosotros, cuando se siente comprendido y acogido.\u201d<\/p>\n<h2>CONTEMPLATIO<\/h2>\n<p>La Virgen Mar\u00eda, templo del Esp\u00edritu Santo, ha acogido con fe la Palabra del Se\u00f1or y se ha entregado completamente al poder del Amor. Por este motivo se ha convertido en imagen de la interioridad, o sea toda recogida bajo la mirada de Dios y abandonada a la potencia del Alt\u00edsimo. Mar\u00eda no habla de s\u00ed, para que todo en ella pueda hablar de las maravillas del Se\u00f1or en su vida.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La visita de Mar\u00eda a IsabelLuca 1,39-56 LECTIO Oraci\u00f3n inicial: Esp\u00edritu Santo, Esp\u00edritu de sabidur\u00eda, de ciencia, del entendimiento, de consejo, ll\u00e9nanos, te rogamos, del conocimiento de la Palabra de Dios, ll\u00e9nanos de toda sabidur\u00eda e inteligencia espiritual para poderla &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6491\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1GH","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6491"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6491"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6491\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6492,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6491\/revisions\/6492"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}