{"id":6496,"date":"2022-08-16T12:00:08","date_gmt":"2022-08-16T18:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6496"},"modified":"2022-08-08T15:25:46","modified_gmt":"2022-08-08T21:25:46","slug":"lectio-mie-17-de-ago-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6496","title":{"rendered":"Lectio mi\u00e9, 17 de ago, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo Ordinario<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>\u00a1Oh, Dios!, que has preparado bienes inefables para los que te aman; infunde tu amor en nuestros corazones, para que, am\u00e1ndote en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 20,1-16<\/h2>\n<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos esta par\u00e1bola: \u00abEl Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, sali\u00f3 a contratar trabajadores para su vi\u00f1a. Despu\u00e9s de quedar con ellos en pagarles un denario por d\u00eda, los mand\u00f3 a su vi\u00f1a. Sali\u00f3 otra vez a media ma\u00f1ana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: &#8216;Vayan tambi\u00e9n ustedes a mi vi\u00f1a y les pagar\u00e9 lo que sea justo&#8217;. Sali\u00f3 de nuevo a medio d\u00eda ya media tarde e hizo lo mismo.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, sali\u00f3 tambi\u00e9n al caer la tarde y encontr\u00f3 todav\u00eda a otros que estaban en la plaza y les dijo: &#8216;\u00bfPor qu\u00e9 han estado aqu\u00ed todo el d\u00eda sin trabajar?&#8217;. Ellos le respondieron: &#8216;Porque nadie nos ha contratado&#8217;. \u00c9l les dijo: &#8216;Vayan tambi\u00e9n ustedes a mi vi\u00f1a&#8217;.<\/p>\n<p>Al atardecer, el due\u00f1o de la vi\u00f1a le dijo a su administrador: &#8216;Llama a los trabajadores y p\u00e1gales su jornal, comenzando por los \u00faltimos hasta que llegues a los primeros&#8217;. Se acercaron, pues, los que hab\u00edan llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.<\/p>\n<p>Cuando les lleg\u00f3 su turno a los primeros, creyeron que recibir\u00edan m\u00e1s; pero tambi\u00e9n ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, dici\u00e9ndole: &#8216;Esos que llegaron al \u00faltimo s\u00f3lo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del d\u00eda y del calor\u2019.<\/p>\n<p>Pero \u00e9l respondi\u00f3 a uno de ellos: &#8216;Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. \u00bfAcaso no quedamos en que te pagar\u00eda un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que lleg\u00f3 al \u00faltimo lo mismo que a ti. \u00bfQu\u00e9 no puedo hacer con lo m\u00edo lo que yo quiero? \u00bfO vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?&#8217;.<\/p>\n<p>De igual manera, los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros, y los primeros, los \u00faltimos\u00bb.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>El evangelio de hoy trae una par\u00e1bola que encontramos s\u00f3lo en No la hay en los otros tres evangelios. Como en todas las par\u00e1bolas, Jes\u00fas cuenta una historia hecha de elementos de la vida diaria de la gente. Retrata la situaci\u00f3n social de su tiempo, en la que los oyentes se reconoc\u00edan. Pero al mismo tiempo, en la historia de la par\u00e1bola, acontecen cosas que nunca acontecen en la realidad de la vida de la gente. Al hablar del due\u00f1o, Jes\u00fas piensa en Dios, piensa en su Padre. Por esto, en la historia de la par\u00e1bola, el due\u00f1o hizo cosas sorprendentes que no acontecen en el d\u00eda a d\u00eda de la vida de los oyentes. En esta actitud extra\u00f1a del due\u00f1o hay que procurar encontrar la llave para comprender el mensaje de la par\u00e1bola.<\/p>\n<p>Mateo 20,1-7: Las cinco veces que el propietario sale en busca de \u00bb El Reino de los Cielos es semejante a un propietario que sali\u00f3 a primera hora de la ma\u00f1ana a contratar obreros para su vi\u00f1a. Habi\u00e9ndose ajustado con los obreros en un denario al d\u00eda, los envi\u00f3 a su vi\u00f1a.\u201d As\u00ed empieza la historia que habla por s\u00ed y no precisar\u00eda de ning\u00fan comentario. En lo que sigue, el propietario sale otras cuatro veces para llamar a obreros a que vayan a su vi\u00f1a. Jes\u00fas alude al terrible desempleo de aquella \u00e9poca. Algunos detalles de la historia: (a) el due\u00f1o sale personalmente cinco veces para contratar a los obreros. (b) En la hora de contratar a los obreros, solamente con el primer grupo decide el salario: un denario por d\u00eda. Con los de la hora nona dice: Os dar\u00e9 lo que es justo. Con los otros no concord\u00f3 nada, s\u00f3lo los contrat\u00f3 para que fueran a trabajar en la vi\u00f1a. (c) Al final del d\u00eda, a la hora de hacer las cuentas con los obreros, el propietario manda que el administrador cumpla con este servicio.<\/p>\n<p>Mateo 20,8-10: La extra\u00f1a manera de acertar las cuentas al final del d\u00eda. Al atardecer, dice el due\u00f1o de la vi\u00f1a a su administrador: `Llama a los obreros y p\u00e1gales el jornal, empezando por los \u00faltimos hasta los primeros.&#8217; Vinieron, pues, los de la hora und\u00e9cima y cobraron un denario cada uno. Empieza por los \u00faltimos y termina por los primeros\u2019. Aqu\u00ed, a la hora de hacer cuentas, acontece algo extra\u00f1o que no acontece en la vida com\u00fan. Parece que las cosas se han El pago empieza con los que fueron contratados por \u00faltimo y que trabajaron apenas una hora. El pago es el mismo para todos: un denario, como hab\u00eda sido combinado con los que fueron contratados al comienzo del d\u00eda. Al venir los primeros pensaron que cobrar\u00edan m\u00e1s, pero ellos tambi\u00e9n cobraron un denario cada uno. \u00bfPor qu\u00e9 el propietario hizo esto?<\/p>\n<p>\u00bfT\u00fa har\u00edas as\u00ed? La llave de la par\u00e1bola est\u00e1 escondida en este gesto sorprendente del propietario.<\/p>\n<p>Mateo 20,11-12: La reacci\u00f3n normal de los obreros ante la extra\u00f1a actitud del propietario. Los \u00faltimos en recibir el salario fueron los que hab\u00edan sido contratados los primeros. Estos, as\u00ed dice la historia, al recibir el mismo pago, empezaron a murmurar contra el propietario, diciendo: \u201cEstos \u00faltimos no han trabajado m\u00e1s que una hora, y les pagas como a nosotros, que hemos aguantado el peso del d\u00eda y el calor!\u201d Es la reacci\u00f3n normal de sentido com\u00fan. Creo que todos nosotros tendr\u00edamos la misma reacci\u00f3n y dir\u00edamos la misma cosa al due\u00f1o. \u00bfO no?<\/p>\n<p>Mateo 20,13-16: La explicaci\u00f3n sorprendente del propietario que proporciona la llave de la par\u00e1bola. La respuesta del propietario es \u00e9sta: \u201cAmigo, no te hago ninguna injusticia. \u00bfNo te ajustaste conmigo en un denario? Pues toma lo tuyo y Por mi parte, quiero dar a este \u00faltimo lo mismo que a ti.\u00bfEs que no puedo hacer con lo m\u00edo lo que quiero? \u00bfO va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?\u201d Estas palabras encierran la clave que explica la actitud del propietario y apunta hacia el mensaje que Jes\u00fas quiere comunicar: (a) El propietario no fue injusto, pues actu\u00f3 de acuerdo con los que hab\u00eda sido combinado con el primer grupo de obreros: un denario al d\u00eda.<\/p>\n<p>(b) Es decisi\u00f3n soberana del propietario dar a los \u00faltimos lo mismo que hab\u00eda sido combinado con los de la primera hora. Estos no tienen derecho a reclamar. (c) Actuando dentro de la justicia, el propietario tiene derecho a hacer el bien que quiere con las cosas que le pertenecen. El obrero, por su parte, tiene este mismo derecho.<\/p>\n<p>(d) La pregunta final toca el punto central: O \u00bfva a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?&#8217; Dios es diferente. Sus pensamientos no son nuestros pensamientos (Is 55,8- 9).<\/p>\n<p>El trasfondo de la par\u00e1bola es la coyuntura de aquella \u00e9poca, la de Jes\u00fas como la de Mateo. Los obreros de la primera hora son el pueblo jud\u00edo, llamado por Jes\u00fas a trabajar en su vi\u00f1a. Ellos sostuvieron el peso del d\u00eda, desde Abrah\u00e1n y Mois\u00e9s, m\u00e1s de mil a\u00f1os. Ahora, en la und\u00e9cima hora, Jes\u00fas llama a los paganos para que vayan a trabajar en su vi\u00f1a y ellos llegan a tener la preferencia en el coraz\u00f3n de Dios: \u201cAs\u00ed, los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros, y los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos\u201d.<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<ul>\n<li>Los de la und\u00e9cima hora llegan, se aventajan y reciben prioridad en la fila de entrada en el Reino de Cuando t\u00fa esperas dos horas en una fila y llega alguien que, sin m\u00e1s, se coloca delante de ti, \u00bflo aceptas? \u00bfEs posible comparar las dos situaciones?<\/li>\n<li>La acci\u00f3n de Dios supera nuestros c\u00e1lculos y nuestra manera humana de actuar. Sorprende y a veces \u00bfHa ocurrido a veces en tu vida? \u00bfQu\u00e9 lecci\u00f3n saca?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Bondad y amor me acompa\u00f1ar\u00e1n todos los d\u00edas de mi vida,<br \/>y habitar\u00e9 en la casa de Yahv\u00e9 un sinf\u00edn de d\u00edas.<br \/>(Sal 23,6)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh, Dios!, que has preparado bienes inefables para los que te aman; infunde tu amor en nuestros corazones, para que, am\u00e1ndote en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6496\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1GM","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6496"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6496"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6496\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6497,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6496\/revisions\/6497"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}