{"id":6498,"date":"2022-08-17T12:00:35","date_gmt":"2022-08-17T18:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6498"},"modified":"2022-08-08T15:29:17","modified_gmt":"2022-08-08T21:29:17","slug":"lectio-jue-18-de-ago-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6498","title":{"rendered":"Lectio jue, 18 de ago, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo Ordinario<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>\u00a1Oh Dios!, que has preparado bienes inefables para los que te aman; infunde tu amor en nuestros corazones, para que, am\u00e1ndote en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 22,1-14<\/h2>\n<p>Volvi\u00f3 Jes\u00fas a hablar en par\u00e1bolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:<\/p>\n<p>\u00abEl Reino de los cielos es semejante a un rey que prepar\u00f3 un banquete de bodas para su hijo. Mand\u00f3 a sus criados que llamaran a los invitados, pero \u00e9stos no quisieron ir.<\/p>\n<p>Envi\u00f3 de nuevo a otros criados que les dijeran: &#8216;Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo est\u00e1 listo. Vengan a la boda&#8217;. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los dem\u00e1s se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.<\/p>\n<p>Entonces el rey se llen\u00f3 de c\u00f3lera y mand\u00f3 sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.<\/p>\n<p>Luego les dijo a sus criados: &#8216;La boda est\u00e1 preparada; pero los que hab\u00edan sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren&#8217;. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llen\u00f3 de convidados.<\/p>\n<p>Cuando el rey entr\u00f3 a saludar a los convidados, vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le pregunt\u00f3: &#8216;Amigo, \u00bfc\u00f3mo has entrado aqu\u00ed sin traje de fiesta?&#8217;. Aquel hombre se qued\u00f3 callado. Entonces el rey dijo a los criados: &#8216;\u00c1tenlo de pies y manos y arr\u00f3jenlo fuera, a las tinieblas. All\u00ed ser\u00e1 el llanto y la desesperaci\u00f3n&#8217;. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos\u00bb.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>El evangelio de hoy narra la par\u00e1bola del banquete que se encuentra en Mateo y en Lucas, pero con diferencias significativas, procedentes de la perspectiva de cada evangelista. El trasfondo, sin embargo, que llev\u00f3 a los dos evangelistas a conservar esta par\u00e1bola es el mismo. En las comunidades de los primeros cristianos, tanto de Mateo como de Lucas, segu\u00eda bien vivo el problema de la convivencia entre jud\u00edos convertidos y paganos convertidos. Los jud\u00edos ten\u00edan normas antiguas que les imped\u00edan comer con los paganos. Despu\u00e9s de haber entrado en la comunidad cristiana, muchos jud\u00edos mantuvieron la costumbre antigua de no sentarse en la mesa con un pagano. As\u00ed, Pedro tuvo conflictos en la comunidad de Jerusal\u00e9n, por haber entrado en casa de Cornelio, un pagano y haber comido con \u00e9l (Hec 11,3). Este mismo problema, sin embargo, era vivido de forma diferente en las comunidades de Lucas y en las de Mateo. En las comunidades de Lucas, a pesar de las diferencias de raza, clase y g\u00e9nero, ten\u00edan un gran ideal de compartir y de comuni\u00f3n (Hec 2,42; 4,32; 5,12). Por esto, en el evangelio de Lucas (Lc 14,15-24), la par\u00e1bola insiste en la invitaci\u00f3n dirigida a todos. El due\u00f1o de la fiesta, indignado con la desistencia de los primeros invitados, manda a llamar a los pobres, a los lisiados, a los ciegos, a los mancos para que participen en el Con todo, sobran sitios. Entonces, el due\u00f1o de la fiesta manda invitar a todo el mundo, hasta que se llene la casa. En el evangelio de Mateo, la primera parte de la par\u00e1bola (Mt 22,1-10) tiene el mismo objetivo de Lucas. Llega a decir que el due\u00f1o de la fiesta manda entrar a <em>\u201cbuenos y malos\u201d <\/em>(Mt 22,10). Pero al final a\u00f1ade otra par\u00e1bola (Mt 22,11-14) sobre el traje de la fiesta, que insiste en lo que es espec\u00edfico de los jud\u00edos, a saber, la necesidad de pureza para poder comparecer ante Dios.<\/p>\n<p>Mateo 22,1-2: <em>El banquete para <\/em>Algunos manuscritos dicen que la par\u00e1bola fue contada para los <em>jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo. <\/em>Esta afirmaci\u00f3n puede as\u00ed servir como llave de lectura, pues ayuda a comprender algunos puntos extra\u00f1os que aparecen en la historia que Jes\u00fas cuenta. La par\u00e1bola empieza as\u00ed: <em>\u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebr\u00f3 el banquete de bodas de su hijo. Envi\u00f3 sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir\u201d. <\/em>Esta afirmaci\u00f3n inicial evoca la esperanza m\u00e1s profunda: el deseo de la gente de estar con Dios para siempre. Varias veces en los evangelios se alude a esta esperanza, sugiriendo que Jes\u00fas, el hijo del Rey, es el novio que viene a preparar la boda (Mc 2,19; Apc 21,2; 19,9).<\/p>\n<p>Mateo 22,3-6: <em>Los invitados no quisieron venir<\/em>. El rey hizo unas invitaciones muy insistentes, pero los invitados no quisieron <em>\u201cSe fueron el uno a su campo, el otro a su negocio; y los dem\u00e1s agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron\u201d. En Lucas, son los cometidos de la vida cotidiana que impiden aceptar la invitaci\u00f3n. El primero le dijo: `He comprado un campo y tengo que ir a verlo; te ruego me dispenses.&#8217; Y otro dijo: `He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas; te ruego me dispenses.&#8217; Otro dijo: `Me acabo de casar, y por eso no puedo ir.\u201d <\/em>(cf. Lc 14,18-20). Dentro de las normas y las costumbres de la \u00e9poca, aquellas personas ten\u00edan el derecho, y hasta el deber, de no aceptar la invitaci\u00f3n que se les hac\u00eda (cf Dt 20,5-7).<\/p>\n<p>Mateo 22,7: <em>Una guerra incomprensible<\/em>. La reacci\u00f3n del rey ante el rechazo, sorprende. <em>\u201cSe enoj\u00f3 el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendi\u00f3 fuego a su ciudad\u201d<\/em>. \u00bfC\u00f3mo entender esta reacci\u00f3n tan violenta? La par\u00e1bola fue contada para los <em>jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo <\/em>(Mt 22,1), los responsables de la naci\u00f3n. Muchas veces, Jes\u00fas les hab\u00eda hablado sobre la necesidad de conversi\u00f3n. Lleg\u00f3 a llorar sobre la ciudad de Jerusal\u00e9n y a decir: <em>\u00ab<\/em>Al acercarse y ver la ciudad, llor\u00f3 por ella, diciendo: <em>\u201c\u00a1Si tambi\u00e9n t\u00fa conocieras en este d\u00eda el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus Porque vendr\u00e1n d\u00edas sobre ti en que tus enemigos te rodear\u00e1n de empalizadas, te cercar\u00e1n y te apretar\u00e1n por todas partes, te estrellar\u00e1n contra el suelo a ti y a tus hijos que est\u00e9n dentro de ti y no dejar\u00e1n en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita.\u00bb <\/em>(Lc 14,41-44). La reacci\u00f3n violenta del rey en la par\u00e1bola se refiere probablemente a lo que aconteci\u00f3 de hecho seg\u00fan la previsi\u00f3n de Jes\u00fas. Cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, fue destruida (Lc 19,41-44; 21,6;).<\/p>\n<p>Mateo 22,8-10: <em>La invitaci\u00f3n permanece en pie<\/em>. Por tercera vez, el rey invita a la Dice a los empleados: <em>\u201cLa boda est\u00e1 preparada, pero los invitados no eran dignos. Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontr\u00e9is, invitadlos a la boda.&#8217; Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llen\u00f3 de comensales.\u201c <\/em>Los malos que eran excluidos como impuros de la participaci\u00f3n en el culto de los jud\u00edos, ahora son invitados, espec\u00edficamente, por el rey para participar en la fiesta. En el contexto de la \u00e9poca, los malos eran los paganos. Ellos tambi\u00e9n son convidados para participar en la fiesta de la boda.<\/p>\n<p>Mateo 22,11-14: <em>El traje de fiesta<\/em>. Estos versos cuentan como el rey entr\u00f3 en la sala de fiesta y vio a alguien sin el traje de fiesta. El rey pregunt\u00f3: <em>&#8216;Amigo, come fue que <\/em>has entrado aqu\u00ed sin traje de boda?&#8217; \u00c9l se qued\u00f3 La historia cuenta que el hombre fue atado y echado a las tinieblas. Y concluye: <em>\u201cPorque muchos son llamados, mas pocos escogidos.\u201d <\/em>Algunos estudiosos piensan que aqu\u00ed se trata de una segunda par\u00e1bola que fue a\u00f1adida para ablandar la impresi\u00f3n que queda de la primera par\u00e1bola donde se dice que <em>\u201cmalos y buenos\u201d <\/em>entraron para la fiesta (Mt 22,10). Lo mismo, admitiendo que ya no es la observancia de la ley que nos trae la salvaci\u00f3n, sino la fe en el amor gratuito de Dios, esto en nada disminuye la necesidad de la pureza de coraz\u00f3n como condici\u00f3n para poder comparecer ante Dios.<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<ul>\n<li>\u00bfCu\u00e1les son las personas que normalmente son invitadas a nuestras fiestas? \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfCu\u00e1les son las personas que no son invitadas a nuestras fiestas? \u00bfPor qu\u00e9?<\/li>\n<li>\u00bfCu\u00e1les son los motivos que hoy limitan la participaci\u00f3n de muchas personas en la sociedad y en la iglesia? \u00bfCu\u00e1les son los motivos que ciertas personas alegan para excluirse del deber de participar en la comunidad? \u00bfSon motivos justos?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Crea en m\u00ed, oh Dios, un coraz\u00f3n puro, <br \/>renueva en mi interior un esp\u00edritu firme; <br \/>no me rechaces lejos de tu rostro, <br \/>no retires de m\u00ed tu santo esp\u00edritu. <br \/>(Sal 51,12-13)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh Dios!, que has preparado bienes inefables para los que te aman; infunde tu amor en nuestros corazones, para que, am\u00e1ndote en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6498\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1GO","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6498"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6498"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6498\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6499,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6498\/revisions\/6499"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}