{"id":6500,"date":"2022-08-18T12:00:01","date_gmt":"2022-08-18T18:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6500"},"modified":"2022-08-08T15:32:19","modified_gmt":"2022-08-08T21:32:19","slug":"lectio-vie-19-de-ago-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6500","title":{"rendered":"Lectio vie, 19 de ago, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo Ordinario<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>\u00a1Oh Dios!, que has preparado bienes inefables para los que te aman; infunde tu amor en nuestros corazones, para que, am\u00e1ndote en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 22,34-40<\/h2>\n<p>Habi\u00e9ndose enterado los fariseos de que Jes\u00fas hab\u00eda dejado callados a los saduceos, se acercaron a \u00e9l. Uno de ellos, que era doctor de la ley, le pregunt\u00f3 para ponerlo a prueba: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1l es el mandamiento m\u00e1s grande de la ley?\u00bb. <br \/>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00ab<em>Amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu mente. \u00c9ste es el m\u00e1s grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a \u00e9ste: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas<\/em>\u00ab.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>El texto se ilumina. Jes\u00fas se encuentra en Jerusal\u00e9n, precisamente en el Templo, donde se inicia un debate entre \u00e9l y sus adversarios, sumos sacerdotes y escribas (20,28; 21,15), entre los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo (21,23) y entre los sumos sacerdotes y los fariseos (21,45). El punto de controversia del debate es: la identidad de Jes\u00fas o del hijo de David, el origen de su identidad, y por tanto, la cuesti\u00f3n acerca del reino de El evangelista presenta esta trama de debates con una secuencia de controversias de ritmo creciente: el tributo a pagar al Cesar (22,15- 22), la resurrecci\u00f3n de los muertos (22,23-33), el mandamiento m\u00e1s grande (22,34-40), el mes\u00edas, hijo y Se\u00f1or de David (22,41-46). Los protagonistas de las tres primeras discusiones son exponentes del juda\u00edsmo oficial que intentan poner en dificultad a Jes\u00fas en cuestiones cruciales. Estas disputas son planteadas a Jes\u00fas en calidad de \u201cMaestro\u201d (rabb\u00ed), t\u00edtulo que manifiesta al lector la comprensi\u00f3n que los interlocutores tienen de Jes\u00fas. Pero Jes\u00fas aprovecha la ocasi\u00f3n para conducirlos a plantearse una cuesti\u00f3n a\u00fan m\u00e1s crucial: la toma de posici\u00f3n definitiva sobre su identidad (22,41-46).<\/p>\n<p>El mandamiento m\u00e1s grande. Siguiendo los pasos de los saduceos que les han precedido, los fariseos plantean de nuevo a Jes\u00fas una de las cuestiones m\u00e1s candentes: el mandamiento m\u00e1s grande. Puesto que los rabinos siempre evidenciaban la multiplicidad de las prescripciones (248 mandamientos), plantean a Jes\u00fas la cuesti\u00f3n de cu\u00e1l es el mandamiento fundamental, aunque los mismos rabinos hab\u00edan inventado una verdadera casu\u00edstica para reducirlos lo m\u00e1s posible: David cuenta once (Sal 15,2-5), Isa\u00edas 6 seis (Is 33,15), Miqueas tres (Mi 6,8), Am\u00f3s dos (Am 5,4) y Abacuc s\u00f3lo uno (Ab 2,4). Pero en la intenci\u00f3n de los fariseos, la cuesti\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de la pura casu\u00edstica, pues se trata de la misma existencia de las prescripciones. Jes\u00fas, al contestar, ata juntos el amor de Dios y el amor del pr\u00f3jimo, hasta fusionarlos en uno solo, pero sin renunciar a dar la prioridad al primero, al cual subordina estrechamente el segundo. Es m\u00e1s, todas las prescripciones de la ley, llegaban a 613, est\u00e1n en relaci\u00f3n con este \u00fanico mandamiento: toda la ley encuentra su significado y fundamento en el mandamiento del amor. Jes\u00fas lleva a cabo un proceso de simplificaci\u00f3n de todos los preceptos de la ley: el que pone en pr\u00e1ctica el \u00fanico mandamiento del amor no s\u00f3lo est\u00e1 en sinton\u00eda con la ley, sino tambi\u00e9n con los profetas (v.40). Sin embargo, la novedad de la respuesta no est\u00e1 tanto en el contenido material como en su realizaci\u00f3n: el amor a Dios y al pr\u00f3jimo hallan su propio contexto y solidez definitiva en Jes\u00fas. Hay que decir que el amor a Dios y al pr\u00f3jimo, mostrado y realizado de cualquier modo en su persona, pone al hombre en una situaci\u00f3n de amor ante Dios y ante los dem\u00e1s. El doble \u00fanico mandamiento, el amor a Dios y al pr\u00f3jimo, se convierte en columnas de soporte, no s\u00f3lo de las Escrituras, sino tambi\u00e9n de la vida del<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<ul>\n<li>El amor a Dios y al pr\u00f3jimo \u00bfes para ti s\u00f3lo un vago sentimiento, una emoci\u00f3n, un movimiento pasajero, o es una realidad que invade toda tu persona: coraz\u00f3n, voluntad, inteligencia y trato humano?<\/li>\n<li>T\u00fa has sido creado para amar. \u00bfEres consciente de que tu realizaci\u00f3n consiste en amar a Dios con todo el coraz\u00f3n, con toda el alma y con toda la mente? Este amor ha de verificarse en la caridad hacia los hermanos y en sus situaciones. \u00bfVives esto en la pr\u00e1ctica diaria?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>\u00a1Den gracias a Yahv\u00e9 por su amor,<br \/>por sus prodigios en favor de los hombres!<br \/>Pues calm\u00f3 la garganta sedienta,<br \/>y a los hambrientos colm\u00f3 de bienes. <br \/>(Sal 107,8-9)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh Dios!, que has preparado bienes inefables para los que te aman; infunde tu amor en nuestros corazones, para que, am\u00e1ndote en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6500\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1GQ","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6500"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6500"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6500\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6501,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6500\/revisions\/6501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}