{"id":6505,"date":"2022-08-20T12:00:50","date_gmt":"2022-08-20T18:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6505"},"modified":"2022-08-20T11:30:23","modified_gmt":"2022-08-20T17:30:23","slug":"lectio-dom-21-de-ago-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6505","title":{"rendered":"Lectio Dom, 21 de ago, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La puerta estrecha y <\/em><em>el anuncio de la conversi\u00f3n de los paganos<br \/><\/em><em>Lucas 13,22-30<\/em><\/p>\n<p>LECTIO<\/p>\n<p>Oraci\u00f3n inicial:<\/p>\n<p>Estamos delante de ti, oh Padre, y no sabiendo como dialogar contigo nos ayudamos con las palabras que tu Hijo Jes\u00fas ha pronunciado por nosotros. Conc\u00e9denos escuchar la resonancia comprometedora de esta palabra: \u201cEsforzaos por entrar por la puerta estrecha, porque muchos, os digo, tratar\u00e1n de entrar y no lo conseguir\u00e1n\u201d. Es una palabra que dices T\u00fa a cada hombre y mujer que oyen el evangelio de tu Hijo.<\/p>\n<p>Conc\u00e9denos comprenderla. Para poder leer tu Escritura y gustarla, sentirla arder como un fuego dentro de mi, te suplicamos, oh Padre: danos tu Esp\u00edritu. Y T\u00fa, Mar\u00eda, Madre de la contemplaci\u00f3n, que has conservado por tanto tiempo en el coraz\u00f3n las palabras los acontecimientos y los gestos de Jes\u00fas, conc\u00e9denos contemplar la Palabra, escucharla, y dejarla penetrar en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Lectura del texto:<\/p>\n<p>Jes\u00fas iba ense\u00f1ando por ciudades y pueblos, mientras se encaminaba a Jerusal\u00e9n. Alguien le pregunt\u00f3: \u00abSe\u00f1or, \u00bfes verdad que son pocos los que se salvan?\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abEsfu\u00e9rcense en entrar por la puerta, que es angosta, pues yo les aseguro que muchos tratar\u00e1n de entrar y no podr\u00e1n. Cuando el due\u00f1o de la casa se levante de la mesa y cierre la puerta, ustedes se quedar\u00e1n afuera y se pondr\u00e1n a tocar la puerta, diciendo: &#8216;\u00a1Se\u00f1or, \u00e1brenos!&#8217;. Pero \u00e9l les responder\u00e1: &#8216;No s\u00e9 qui\u00e9nes son ustedes&#8217;. Entonces le dir\u00e1n con insistencia: &#8216;Hemos comido y bebido contigo y t\u00fa has ense\u00f1ado en nuestras plazas\u2019. Pero \u00e9l replicar\u00e1: &#8216;Yo les aseguro que no s\u00e9 qui\u00e9nes son ustedes. Ap\u00e1rtense de m\u00ed, todos ustedes los que hacen el mal&#8217;.<\/p>\n<p>Entonces llorar\u00e1n ustedes y se desesperar\u00e1n, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes se vean echados fuera.<\/p>\n<p>Vendr\u00e1n muchos del oriente y del poniente, del norte y del sur, y participar\u00e1n en el banquete del Reino de Dios. Pues los que ahora son los \u00faltimos, ser\u00e1n los primeros; y los que ahora son los primeros, ser\u00e1n los \u00faltimos\u00bb.<\/p>\n<p>Momentos de silencio orante:<\/p>\n<p>Para ponernos en \u201creligiosa escucha\u201d de la voz de Dios es necesario un clima de silencio, de calma interior. Es necesario crear en el propio coraz\u00f3n \u201c un rinc\u00f3n tranquilo en el que poder tener un contacto con Dios \u201c (E. Stein) es poder realizar una comunicaci\u00f3n profunda entre t\u00fa y la Palabra. Si no est\u00e1s en silencio delante de Dios, en silencio para interrogar su Rostro, abrir\u00e9is, s\u00ed, los labios, pero para decir nada.<\/p>\n<h2>MEDITATIO<\/h2>\n<p>Clave de lectura:<\/p>\n<p>El pasaje de la liturgia de este domingo est\u00e1 inserto en la segunda parte del evangelio de Lucas y donde la ciudad de Jerusal\u00e9n, meta del camino existencial y teol\u00f3gico de Jes\u00fas, se menciona varias veces, de las que tres forman parte del itinerario lit\u00fargico post-pascual: Lc 9,51 (13\u00ba domingo ordinario \u201cC\u201d), Lc 13,22-30 (21\u00ba domingo ordinario \u201cC\u201d), y Lc 17,11 (28\u00ba domingo ordinario \u201cC\u201d). La noticia del viaje, colocada al principio del texto evang\u00e9lico, ayuda al lector a pensar que est\u00e1 en camino con Jes\u00fas hacia Jerusal\u00e9n. El camino hacia la ciudad santa es el hilo rojo que atraviesa toda la segunda parte del evangelio (Lc 9,51-19,46) y la mayor parte de las narraciones comienzan con verbos de movimiento que presentan a Jes\u00fas y a sus disc\u00edpulos como peregrinos o itinerantes. El camino de Jes\u00fas hacia la ciudad santa no es en sentido estricto un itinerario geogr\u00e1fico, sino que corresponde a un viaje teol\u00f3gico, espiritual. Tal recorrido compromete tambi\u00e9n al disc\u00edpulo y al lector del evangelio: el \u201cestar\u201d en viaje con Jes\u00fas los configura como itinerantes en su mandato de anunciar el evangelio.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de este viaje se asoma la pol\u00e9mica con el mundo judaico que en Lc 13,10-30 se cuenta en tres episodios: 13,10-17 (la curaci\u00f3n de la mujer encorvada), 18-21 (las par\u00e1bolas del grano de mostaza y la levadura) y en 22-30 (el discurso de la puerta estrecha). Este \u00faltimo es el texto propuesto por la liturgia de la Palabra de este domingo y est\u00e1 as\u00ed articulado. Ante todo una noticia de viaje que crea el fondo al discurso de Jes\u00fas que viene presentado mientras \u201cpasaba por ciudades y aldeas, ense\u00f1ando\u201d (v.22). Es una caracter\u00edstica lucana contradistinguir el ministerio de Jes\u00fas como viaje.<\/p>\n<p>Ahora, en una etapa de este itinerario hacia Jerusal\u00e9n alguien interpela a Jes\u00fas con una pregunta: \u201c\u00bfCu\u00e1ntos son los que se salvan?\u201d. La respuesta de Jes\u00fas no declara ning\u00fan n\u00famero sobre los salvados, pero con una exhortaci\u00f3n &#8211; amonestaci\u00f3n, \u201cesforzaos\u201d, indica la conducta a seguir: \u201centrar por la puerta estrecha\u201d. La imagen reclama al disc\u00edpulo y a la comunidad de Lucas a dirigir la propia preocupaci\u00f3n sobre el deber exigente que el camino de la fe pide. Luego de esto, Jes\u00fas introduce una ense\u00f1anza verdadera y propia con una par\u00e1bola que asocia a la imagen de la puerta estrecha la del due\u00f1o de la casa que, cuando la cierra, nadie puede entrar (v.25). Esto \u00faltimo evoca el final de la par\u00e1bola de las diez v\u00edrgenes en Mt 25,10-12. Estos ejemplos est\u00e1n para indicar que hay un tiempo intermedio en el cual es necesario empe\u00f1arse por recibir la salvaci\u00f3n, antes que la puerta se cierre de modo definitivo e irreversible. Tambi\u00e9n la participaci\u00f3n en los momentos importantes de la vida de la comunidad, la cena del Se\u00f1or (\u201chemos comido y bebido con \u00c9l\u201d) y la proclamaci\u00f3n de la Palabra (\u201ct\u00fa has ense\u00f1ado en nuestras plazas\u201d), si no conllevan por cada uno un empe\u00f1o de vida, no pueden evitar el peligro de la condena. El evangelio de Lucas ama presentar a Jes\u00fas participando en la mesa de quien lo invita, pero no todos los que se sientan a la mesa con \u00c9l tienen autom\u00e1ticamente derecho a la salvaci\u00f3n definitiva que viene a anunciar con la imagen del banquete. As\u00ed, tambi\u00e9n, el haber escuchado su ense\u00f1anza no te asegura autom\u00e1ticamente que ser\u00e1s salvado. De hecho, en Lucas, la escucha de la palabra de Jes\u00fas es condici\u00f3n indispensable para ser disc\u00edpulo, pero no suficiente, se necesita la decisi\u00f3n de seguir al maestro, guardando sus ense\u00f1anzas y llevar fruto en la perseverancia. (Lc 8,15).<\/p>\n<p>Aquellos que no han conseguido entrar por la puerta estrecha antes de que se cerrase, se llaman \u201coperadores de iniquidad\u201d: son los que no se han empe\u00f1ado en realizar el plan de Dios. Su situaci\u00f3n futura viene presentada de modo figurativo con una expresi\u00f3n que habla de la irreversibilidad de no ser salvados: \u201cAll\u00ed ser\u00e1 el llanto y el crujir de dientes\u201d (v.28)<\/p>\n<p>Es interesante la referencia a los grandes patriarcas b\u00edblicos (Abrah\u00e1m, Isaac, Jacob) y a todos los profetas: ellos entrar\u00e1n a formar parte del reino de Dios. Si a los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas esta afirmaci\u00f3n pod\u00eda parecer que la salvaci\u00f3n era como un derecho de Israel, para los cristianos de la comunidad de Lucas constitu\u00eda un aviso a no considerar de modo autom\u00e1tico esta modalidad salv\u00edfica. El reino que Jes\u00fas anuncia se convierte en lugar donde se encuentran disc\u00edpulos que vienen de \u201coriente y occidente, de septentri\u00f3n y del sur\u201d (v.29). El discurso de Jes\u00fas inaugura un dinamismo de salvaci\u00f3n que envuelve a toda la humanidad y se dirige sobre todo a los pobres y enfermos (Lc 14, 15-24). Lucas, m\u00e1s que los otros evangelistas, es sensible al anuncio de una salvaci\u00f3n universal y presenta a Jes\u00fas que ofrece la promesa de la salvaci\u00f3n no s\u00f3lo para Israel, sino para todos los pueblos.<\/p>\n<p>Una se\u00f1al de este cambio de condici\u00f3n de salvaci\u00f3n es la afirmaci\u00f3n final: \u201clos \u00faltimos ser\u00e1n los primeros y los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos\u201d (v.30). Una afirmaci\u00f3n que indica c\u00f3mo Dios destroza y rompe los mecanismos de la l\u00f3gica humana: ninguno debe confiar en las posiciones que ha conseguido, sino que es invitado a estar siempre sintonizado con la onda del evangelio.<\/p>\n<p>Algunas preguntas:<\/p>\n<p>La puerta estrecha de la salvaci\u00f3n reclama la necesidad de parte del hombre de empe\u00f1arse en acceder a tal don. La imagen no dice que Dios quiere hacer dif\u00edcil la entrada a la salvaci\u00f3n, sino que subraya la corresponsabilidad del hombre, la concreteidad del trabajo y el empe\u00f1o de alcanzarla. El pasar por la puerta estrecha \u2013 seg\u00fan Cipriano \u2013 indica transformaci\u00f3n: \u201c\u00bfQui\u00e9n no desea ser transformado lo m\u00e1s pronto posible a imagen de Cristo?\u201d La imagen de la puerta estrecha es s\u00edmbolo de la obra de transformaci\u00f3n que empe\u00f1a al creyente en un lento y progresivo trabajo sobre s\u00ed mismo para delinearse como personalidad plasmada por el Precisamente el hombre que arriesga la perdici\u00f3n es aquel que no se propone ninguna meta y no se empe\u00f1a en ninguna relaci\u00f3n de reciprocidad con Dios, con los otros y con el mundo. Muchas veces la tentaci\u00f3n del hombre es proponerse otras puertas, aparentemente m\u00e1s f\u00e1ciles e utilizables, como la del repliegue ego\u00edsta, no importarle la amistad con Dios y las relaciones con los dem\u00e1s. \u00bfTe empe\u00f1as en construir relaciones libres y maduras o est\u00e1s replegado sobre ti mismo? \u00bfEst\u00e1s convencido de que la salvaci\u00f3n se te es dada mediante la dimensi\u00f3n relacional de comuni\u00f3n con Dios y con los otros?<\/p>\n<p>La salvaci\u00f3n es una realidad posible para todos. Todo hombre puede conseguirla, pero a tal oferta por parte de Jes\u00fas es necesario una efectiva y repuesta personal por parte del hombre. En la ense\u00f1anza de Jes\u00fas no hay ning\u00fan uso de la amenaza para concientizar al hombre sobre la salvaci\u00f3n, sino una invitaci\u00f3n a ser plenamente conscientes de la oportunidad extraordinaria e irreversible del don de la misericordia y de la vida en relaci\u00f3n y en el di\u00e1logo con \u00bfHacia d\u00f3nde y hacia qu\u00e9 cosa orientas tu vida? \u00bfQu\u00e9 uso haces de tu libertad? \u00bfSabes acoger la invitaci\u00f3n de Dios a ser corresponsable de tu salvaci\u00f3n o te abandonas a la dispersi\u00f3n-perdici\u00f3n?<\/p>\n<p>Ante la pregunta de aquel que pidi\u00f3 al Se\u00f1or: \u201cSe\u00f1or, \u00bfson pocos los que se salvan?\u201d Ninguno puede considerarse un privilegiado. La salvaci\u00f3n pertenece a todos y todos son La puerta para entrar puede permanecer cerrada para los que pretenden entrar con las maletas llenas de cosas personales inconsistentes. \u00bfSientes el deseo de pertenecer a aquella \u201cescuadra infinita que desde oriente a occidente se sentar\u00e1n a la mesa del reino de Dios\u201d? Y si te ves el \u00faltimo (peque\u00f1o, sencillo, pecador, encorvado por el sufrimiento&#8230;) no desesperes si vives de amor y esperanza. Jes\u00fas ha dicho que los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros.<\/p>\n<h2>ORATIO<\/h2>\n<p>Salmo 117, 1-2<br \/>\u00a1Alabad a Yahv\u00e9, todas las naciones,<br \/>ensalzadlo, pueblos todos!<br \/>Pues s\u00f3lido es su amor hacia nosotros, la lealtad de Yahv\u00e9 dura para siempre.<\/p>\n<p>Oraci\u00f3n final:<\/p>\n<p>Oh, Se\u00f1or, haz que sintamos la viveza de tu Palabra que hemos escuchado; corta, te rogamos, los nudos de nuestra incerteza, los lazos, de nuestros \u201cs\u00ed\u201d y \u201cpero\u201d que nos impiden entrar en la salvaci\u00f3n por la puerta estrecha. Conc\u00e9denos acoger sin miedo, sin muchas dudas, la palabra de Dios que nos invita al deber y al trabajo de la vida de fe: Oh Se\u00f1or, haz que tu Palabra escuchada en este domingo, d\u00eda del Se\u00f1or, nos libere de las falsas seguridades sobre la salvaci\u00f3n y nos d\u00e9 gozo, nos refuerce, nos purifique y nos salve. Y t\u00fa, Mar\u00eda, modelo de escucha y de silencio, ay\u00fadanos a vivir, aut\u00e9nticos, de entender que todo lo que es dif\u00edcil se convertir\u00e1 en f\u00e1cil, lo que es obscuro se har\u00e1 luminoso en la fuerza de la Palabra.<\/p>\n<h2>CONTEMPLATIO<\/h2>\n<p>La contemplaci\u00f3n es el momento culminante de la lectura b\u00edblica meditada y orada. Contemplar es entrar en una relaci\u00f3n de fe y de amor, mediante la escucha de la Palabra, con Dios que es vida y verdad y que en Cristo nos ha revelado su rostro. La Palabra de Dios te descubre aquel rostro escondido en cada p\u00e1gina de la Sagrada Escritura. Basta mirar con admiraci\u00f3n, abrirse a la luz, dejar que te penetre. Es el \u00e9xtasis que se experimenta delante de lo bello y de lo bueno. Prolonga en tu vida de cada d\u00eda el clima de esta gran comunicaci\u00f3n que has experimentado con Dios en la escucha de su Palabra y conserva el gusto de la belleza en el di\u00e1logo con los otros, en el trabajo que desarrolles.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La puerta estrecha y el anuncio de la conversi\u00f3n de los paganosLucas 13,22-30 LECTIO Oraci\u00f3n inicial: Estamos delante de ti, oh Padre, y no sabiendo como dialogar contigo nos ayudamos con las palabras que tu Hijo Jes\u00fas ha pronunciado por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6505\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1GV","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6505"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6505"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6505\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6506,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6505\/revisions\/6506"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}