{"id":6513,"date":"2022-08-24T12:00:56","date_gmt":"2022-08-24T18:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6513"},"modified":"2022-08-18T09:11:00","modified_gmt":"2022-08-18T15:11:00","slug":"lectio-jue-25-de-ago-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6513","title":{"rendered":"Lectio jue, 25 de ago, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo Ordinario<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>\u00a1Oh Dios!, que unes los corazones de tus fieles en un mismo deseo; inspira a tu pueblo el amor a tus preceptos y la esperanza en tus promesas, para que, en medio de las vicisitudes del mundo, nuestros corazones est\u00e9n firmes en la verdadera alegr\u00eda. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 24,42-51<\/h2>\n<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abVelen y est\u00e9n preparados, porque no saben qu\u00e9 d\u00eda va a venir su Se\u00f1or. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qu\u00e9 hora va a venir el ladr\u00f3n, estar\u00eda vigilando y no dejar\u00eda que se le metiera por un boquete en su casa. Tambi\u00e9n ustedes est\u00e9n preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendr\u00e1 el Hijo del hombre.<\/p>\n<p>F\u00edjense en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombr\u00f3 encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que le encargar\u00e1 la administraci\u00f3n de todos sus bienes.<\/p>\n<p>Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardar\u00e1, se pone a golpear a sus compa\u00f1eros, a comer y emborracharse, vendr\u00e1 su amo el d\u00eda menos pensado, a una hora imprevista, lo castigar\u00e1 severamente y lo har\u00e1 correr la misma suerte de los hip\u00f3critas. Entonces todo ser\u00e1 llanto y desesperaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>El evangelio de hoy, fiesta de San Agust\u00edn, habla de la venida del Se\u00f1or al final de los tiempos y nos exhorta a la En la \u00e9poca de los primeros cristianos mucha gente pensaba que el final de este mundo estaba cerca y que Jes\u00fas volver\u00eda luego. Hoy mucha gente piensa que el fin del mundo est\u00e1 cerca. Por esto, es bueno reflexionar sobre el significado de vigilancia.<\/p>\n<ul>\n<li>Mateo 24,42: <em>Vigilancia <\/em>\u201c<em>Por tanto, Velad, pues, porque no sab\u00e9is qu\u00e9 d\u00eda vendr\u00e1 vuestro Se\u00f1or.\u201d <\/em>Respecto del d\u00eda y de la hora del fin del mundo, Jes\u00fas hab\u00eda dicho: <em>\u00ab<\/em>\u00a1Mas de aquel d\u00eda y hora, nadie sabe nada, ni los \u00e1ngeles en el cielo, ni el Hijo, sino s\u00f3lo el Padre.!\u00bb (Mc 13,32). Hoy, mucha gente vive preocupada con el fin del mundo. En las calles de las ciudades, muchas veces se ve escrito: \u00a1Jes\u00fas volver\u00e1! \u00b4 \u00bfY c\u00f3mo ser\u00e1 esa venida? Despu\u00e9s del a\u00f1o 1000, apoyados en el Apocalipsis de Juan (Apoc 20,7), comenzaron a decir: \u201cLos mil primeros a\u00f1os pasaron, \u00a1pero los 2000 a\u00f1os no pasar\u00e1n!\u201d Por esto, en la medida en que se acercaba el a\u00f1o 2000, muchos quedaban preocupados. Hasta hubo gente que, angustiada con la proximidad del fin del mundo, lleg\u00f3 a suicidarse. Otros, leyendo el Apocalipsis de Juan, llegaron a predecir la hora exacta del fin. Pero el a\u00f1o 2000 pas\u00f3 y no aconteci\u00f3 nada. \u00a1El fin no lleg\u00f3! Muchas veces, la afirmaci\u00f3n \u201cJes\u00fas volver\u00e1\u201d es usada para dar miedo a la gente y \u00a1obligarla a atender una determinada iglesia! Otros, de tanto esperar y especular en torno a la venida de Jes\u00fas, no perciben m\u00e1s su presencia en medio de ellos, en las cosas comunes de cada d\u00eda, en los hechos de d\u00eda a d\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>La misma problem\u00e1tica exist\u00eda en las comunidades cristianas de los primeros siglos. Mucha gente de las comunidades dec\u00eda que el fin de este mundo estaba cerca y que Jes\u00fas volver\u00eda luego. Algunos de la comunidad de Tesal\u00f3nica en Grecia, apoy\u00e1ndose en la predicaci\u00f3n de Pablo dec\u00edan: \u201c\u00a1Jes\u00fas volver\u00e1 luego!\u201d (1 Tes 4,13-18; 2 Tes 2,2). Por esto, hab\u00eda personas que no trabajaban, porque pensaban que la venida fuera cosa de pocos d\u00edas o \u201c\u00bfTrabajar, para qu\u00e9, si Jes\u00fas iba a volver?\u201d (cf 2Ts 3,11). Pablo responde que no era tan simple como se lo imaginaban. Y a los que no trabajaban dec\u00eda. \u201c\u00a1Qui\u00e9n no quiere trabajar, que no coma!\u201d Otros se quedaban mirando al cielo, aguardando el retorno de Jes\u00fas sobre las nubes (cf Hec 1,11). Otros se quejaban de que se demorara (2Pd 3,4-9). En general, los cristianos viv\u00edan en la expectativa de la venida inminente de Jes\u00fas. Jes\u00fas vendr\u00eda a realizar el Juicio Final para terminar con la historia injusta de este mundo ac\u00e1 e inaugurar la nueva fase de la historia, la fase definitiva del Nuevo Cielo y de la Nueva Tierra. Pensaban que esto acontecer\u00eda dentro de una o dos generaciones. Mucha gente vivir\u00eda a\u00fan cuando Jes\u00fas iba a aparecer glorioso en el cielo (1Ts 4,16-17; Mc 9,1). Otros, cansados de esperar, dec\u00edan: \u00a1No volver\u00e1 nunca! (2 Pd 3,4).<\/li>\n<li>Hasta hoy, la venida de Jes\u00fas \u00a1no ha acontecido! \u00bfC\u00f3mo entender esta demora? Es que no percibimos que Jes\u00fas ha vuelto ya, ya est\u00e1 en medio de nosotros: <em>\u201cYo estar\u00e9 en medio de vosotros todos los d\u00edas, hasta el fin del \u00bb <\/em>(Mt 28,20). El ya est\u00e1 al lado de nosotros, en la lucha por la justicia, por la paz y por la vida. La plenitud no ha llegado todav\u00eda, pero una muestra o garant\u00eda del Reino ya est\u00e1 en medio de nosotros. Por esto, aguardamos con firme esperanza la liberaci\u00f3n de la humanidad y de la naturaleza (Rom 8,22-25). Mientras esperamos y luchamos, decimos acertadamente: \u201c\u00a1\u00c9l ya est\u00e1 en medio de nosotros!\u201d (Mt 25,40).<\/li>\n<li>Mateo 24,43-51: <em>El ejemplo del due\u00f1o de la casa y de sus empleados. \u201cEntendedlo bien: si el due\u00f1o de casa supiese a qu\u00e9 hora de la noche iba a venir el ladr\u00f3n, estar\u00eda en vela y no permitir\u00eda que le horadasen su \u201d. <\/em>Jes\u00fas lo deja bien claro. Nadie sabe nada respecto de la hora: <em>\u00ab\u00a1Cuando a ese d\u00eda y a esa hora, nadie sabe nada, ni los \u00e1ngeles, ni el Hijo, sino solamente el Padre!\u00bb <\/em>Lo que importa no es saber la hora del fin de este mundo, sino tener una mirada capaz de percibir la venida de Jes\u00fas ya presente en medio de nosotros en la persona del pobre (cf Mt 25,40) y en tantos otros modos y acontecimientos de la vida de cada d\u00eda. Lo que importa es abrir los ojos y tener presente el ejemplo del buen empleado del que habla Jes\u00fas en la par\u00e1bola.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<ul>\n<li>\u00bfEn qu\u00e9 se\u00f1ales se apoya la gente para decir que el fin del mundo est\u00e1 cerca?\u00bfPiensas t\u00fa que el fin del mundo est\u00e1 cerca?<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>\u00bfQu\u00e9 responder a los que dicen que el fin del mundo est\u00e1 cerca? \u00bfCu\u00e1l es la fuerza que te anima a resistir y a tener esperanza?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Te ensalzar\u00e9, Dios m\u00edo, mi Rey, <br \/>bendecir\u00e9 tu nombre por siempre; <br \/>todos los d\u00edas te bendecir\u00e9,<br \/>alabar\u00e9 tu nombre por siempre. (Sal 145,1-2)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh Dios!, que unes los corazones de tus fieles en un mismo deseo; inspira a tu pueblo el amor a tus preceptos y la esperanza en tus promesas, para que, en medio de las vicisitudes del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6513\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1H3","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6513"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6513"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6513\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6514,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6513\/revisions\/6514"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}