{"id":6515,"date":"2022-08-25T12:00:46","date_gmt":"2022-08-25T18:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6515"},"modified":"2022-08-18T09:15:44","modified_gmt":"2022-08-18T15:15:44","slug":"lectio-vie-26-de-ago-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6515","title":{"rendered":"Lectio vie, 26 de ago, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tiempo Ordinario<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Ven, Se\u00f1or, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como gu\u00eda. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 25,1-13<\/h2>\n<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos esta par\u00e1bola: \u00abEl Reino de los cielos es semejante a aquellas diez j\u00f3venes, que tomando sus l\u00e1mparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco, previsoras. Las descuidadas llevaron sus l\u00e1mparas, pero no llevaron aceite para llenadas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su l\u00e1mpara. Como el esposo tardaba, les entr\u00f3 sue\u00f1o a todas y se durmieron.<\/p>\n<p>A medianoche se oy\u00f3 un grito: &#8216;\u00a1Ya viene el esposo! \u00a1Salgan a su encuentro!&#8217;. Se levantaron entonces todas aquellas j\u00f3venes y se pusieron a preparar sus l\u00e1mparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: &#8216;Dennos un poco de su aceite, porque nuestras l\u00e1mparas se est\u00e1n apagando&#8217;. Las previsoras les contestaron: &#8216;No, porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y c\u00f3mprenlo\u2019.<\/p>\n<p>Mientras aqu\u00e9llas iban a comprarlo, lleg\u00f3 el esposo, y las que estaban listas entraron con \u00e9l al banquete de bodas y se cerr\u00f3 la puerta. M\u00e1s tarde llegaron las otras j\u00f3venes y dijeron: &#8216;Se\u00f1or, se\u00f1or, \u00e1brenos\u2019. Pero \u00e9l les respondi\u00f3: &#8216; Yo les aseguro que no las conozco\u2019.<\/p>\n<p>Est\u00e9n, pues, preparados, porque no saben ni el d\u00eda ni la hora\u00bb.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<ul>\n<li>Mateo 25,1\u00aa: <em>El comienzo: \u201cEntonces\u201d. <\/em>La par\u00e1bola empieza con esta palabra: <em>\u201cEntonces\u201d<\/em>. Se trata de la venida del Hijo del Hombre (cf Mt 24,37). Nadie sabe cu\u00e1ndo va a venir ese d\u00eda, <em>\u201cni los \u00e1ngeles, ni el hijo mismo, sino que solamente el Padre\u201d <\/em>(Mt 24, 36). No importa que los adivinos quieran hacer c\u00e1lculos. El Hijo del Hombre vendr\u00e1 de sorpresa, cuando la gente menos lo espera (Mt 24,44). Puede ser hoy, puede ser ma\u00f1ana. Por esto, el recado final de la par\u00e1bola de las diez v\u00edrgenes es \u201c\u00a1Vigilad!\u2019 Las diez muchachas deben estar preparadas para cualquier Cuando la polic\u00eda nazista llam\u00f3 a la puerta del monasterio de las Carmelitas en Echt en la provincia de Limburgia en los Pa\u00edses Bajos, Edith Stein, la hermana Teresa Benedicta de la Cruz, estaba preparada. Asumi\u00f3 la Cruz y sigui\u00f3 para el martirio en el campo de exterminio por amor a Dios y a su gente. Era una de las v\u00edrgenes prudentes de la par\u00e1bola.<\/li>\n<li>Mateo 25,1b-4: <em>Las diez v\u00edrgenes preparadas para aguardar al <\/em>La par\u00e1bola empieza as\u00ed: <em>\u201cEl Reino del Cielo es como diez v\u00edrgenes que prepararon sus l\u00e1mparas <\/em><em>y salieron al encuentro del novio\u201d<\/em>. Se trata de muchachas que deb\u00edan acompa\u00f1ar al novio para la fiesta de la boda. Para esto, ellas deb\u00edan llevar consigo las l\u00e1mparas, sea para iluminar el camino, sea para iluminar la fiesta. Cinco de ellas eran prudentes y cinco eran sin fundamento. Esta diferencia aparece con claridad en la manera en que se preparan para la funci\u00f3n que recibir\u00e1n. Junto con las l\u00e1mparas encendidas, las previdentes llevaron consigo tambi\u00e9n una vasija de aceite de reserva. Se preparaban para cualquier eventualidad. Las v\u00edrgenes sin fundamento se llevaron s\u00f3lo las l\u00e1mparas, sin pensar en llevarse un poco de aceite de reserva.<\/li>\n<li>Mateo 25,5-7: <em>El retraso no previsto de la llegada del novio. <\/em>El novio se demora. No hab\u00eda una hora determinada para que llegara. En la espera, el sue\u00f1o se apodera de las muchachas, sin embargo, las l\u00e1mpara siguen gastando aceite e se van apagando poco a De repente, en medio de la noche, se oye un grito: <em>\u201c\u00a1Ya est\u00e1 aqu\u00ed el novio! <\/em><em>\u00a1Salid a su encuentro!\u201d. <\/em>Todas ellas despiertan y empiezan a preparar las l\u00e1mparas que ya estaban casi al final. Deb\u00edan de poner el aceite de reserva para evitar que las l\u00e1mparas se apagaran.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Mateo 25,8-9: <em>Las diversas reacciones ante la llegada atrasada del <\/em>Solamente ahora las necias se dan cuenta de que olvidaron llevar consigo el aceite de reserva. Fueron a pedir aceite a las prudentes: <em>\u201cDadnos de vuestro aceite, que nuestras l\u00e1mparas se apagan\u201d. <\/em>Las prudentes no pudieron atender este pedido, pues en aquel momento lo que importaba no era que las prudentes compartieran su aceite con las otras, sino que estuvieran listas para acompa\u00f1ar al novio hasta el lugar de la fiesta. Por esto aconsejan: \u2018<em>es mejor que vay\u00e1is donde los vendedores y os lo compr\u00e9is.&#8217;<\/em><\/li>\n<li>Mateo 25,10-12: <em>El destino de las v\u00edrgenes prudentes y de las <\/em>Las necias siguen el consejo de las prudentes y van a comprar aceite. Durante esta breve ausencia de la compra llega el novio y las prudentes pueden acompa\u00f1arlo a la fiesta de las bodas. Y la puerta se cierra detr\u00e1s de ellas. Cuando llegan las otras, llaman a la puerta y piden: <em>\u201c\u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or, \u00a1abre la puerta para nosotras!\u201d <\/em>Y reciben la respuesta: <em>\u201cEn verdad os digo que no os conozco\u201d.<\/em><\/li>\n<li>Mateo 25,13: <em>La recomendaci\u00f3n final de Jes\u00fas para todos <\/em>La historia de esta par\u00e1bola es muy sencilla y la lecci\u00f3n es evidente. <em>\u201cVelad, pues, porque no sab\u00e9is, ni el d\u00eda, ni la hora\u201d<\/em>. Moral de la historia: no seas superficial, mira m\u00e1s all\u00e1 del momento presente, trata de descubrir el llamado de Dios hasta en las m\u00ednimas cosas de la vida, hasta en el aceite que falta en la l\u00e1mpara.\u2019<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<ul>\n<li>\u00bfTe ocurri\u00f3 ya de pensar en el aceite de reserva de tu l\u00e1mpara?<\/li>\n<li>\u00bfConoces la vida de Santa Edith Stein, Teresa Benedicta de la Cruz?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Bendecir\u00e9 en todo tiempo a Yahv\u00e9, <br \/>sin cesar en mi boca su alabanza; en Yahv\u00e9 se glor\u00eda mi ser,<br \/>\u00a1que lo oigan los humildes y se alegren. (Sal 34,2-3)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Ven, Se\u00f1or, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6515\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1H5","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6515"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6515"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6515\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6516,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6515\/revisions\/6516"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}