{"id":6553,"date":"2022-09-10T12:00:49","date_gmt":"2022-09-10T18:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6553"},"modified":"2022-09-09T07:49:51","modified_gmt":"2022-09-09T13:49:51","slug":"lectio-dom-11-de-sep-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6553","title":{"rendered":"Lectio Dom, 11 de sep, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Las par\u00e1bolas de las cosas perdidas Reencontrar a Dios en la vida Lucas 15,1-32<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. As\u00ed, la cruz, que parec\u00eda ser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para ellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos experimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y testimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda, que nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>Lectura<\/h2>\n<p>Clave de lectura:<\/p>\n<p>El evangelio de hoy nos presenta tres par\u00e1bolas para ayudarnos a profundizar en nosotros la imagen de Dios. La imagen que una persona tiene de Dios influye mucho en su modo de pensar y de obrar. Por ejemplo, la imagen de Dios, juez severo, da miedo y vuelve a la persona muy sumisa y pasiva o rebelde y revolucionaria. La imagen patriarcal de Dios, o sea, Dios patr\u00f3n, amo, fue y todav\u00eda es usada para legitimar las relaciones de poder y dominio, tanto en la sociedad como en la Iglesia, en la familia como en la comunidad. En tiempos de Jes\u00fas, la idea que la gente ten\u00eda de Dios era la de uno muy distante, severo, juez que amenazaba con el castigo. Jes\u00fas revela una nueva imagen de Dios: Dios Padre, lleno de ternura con todos y con cada uno en particular. Y esto es lo que las tres par\u00e1bolas de este domingo nos quieren comunicar.<\/p>\n<p>A lo largo de la lectura, trata de fijarte en cada detalle, m\u00e1s bien, deja que las par\u00e1bolas entren en ti y te provoquen. Intenta descubrir lo que tienen de com\u00fan y trata de confrontarlas con la idea de Dios que t\u00fa tienes. S\u00f3lo despu\u00e9s, intenta analizar los detalles de cada par\u00e1bola: conducta, gestos, palabras, lugar, ambiente, etc.<\/p>\n<p>Una divisi\u00f3n del texto para ayudar en la lectura<\/p>\n<p>Lucas 15,1-3: La clave que abre el significado de las tres par\u00e1bolas<br \/>Lucas 15,4-7: En la 1\u00aa par\u00e1bola, t\u00fa est\u00e1s invitado a buscar la oveja perdida <br \/>Lucas 15,8-10: En la 2\u00aa par\u00e1bola, la mujer intenta encontrar la moneda perdida <br \/>Lucas 15,11-32: En la 3\u00aa par\u00e1bola, el padre trata de encontrar a su hijo perdido <br \/>Lucas 15,11-13: La decisi\u00f3n del hijo menor<br \/>Lucas 15,14-19: La frustraci\u00f3n del hijo menor y el deseo de volver a la casa del Padre Lucas 15,20-24: La alegr\u00eda del Padre al encontrar al hijo menor<br \/>Lucas 15, 25-28b: La reacci\u00f3n del hijo mayor<br \/>Lucas 15, 28a-30: La conducta del Padre con el hijo mayor y la respuesta del hijo Lucas 15, 31-32: La respuesta final del Padre<\/p>\n<p>Texto:<\/p>\n<p>Se acercaban a Jes\u00fas los publicanos y los pecadores a escucharlo; por lo cual los fariseos y los escribas murmuraban entre s\u00ed: \u00ab\u00c9ste recibe a los pecadores y come con ellos\u00bb.<br \/><br \/>Jes\u00fas les dijo entonces esta par\u00e1bola: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdi\u00f3 hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegr\u00eda, y al llegar a su casa, re\u00fane a los amigos y vecinos y les dice: &#8216;Al\u00e9grense conmigo, porque ya encontr\u00e9 la oveja que se me hab\u00eda perdido&#8217;. Yo les aseguro que tambi\u00e9n en el cielo habr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentirse.<br \/><br \/>\u00bfY qu\u00e9 mujer hay, que si tiene diez monedas de plata y pierde una, no enciende luego una l\u00e1mpara y barre la casa y la busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, re\u00fane a sus amigas y vecinas y les dice: &#8216;Al\u00e9grense conmigo, porque ya encontr\u00e9 la moneda que se me hab\u00eda perdido&#8217;. Yo les aseguro que as\u00ed tambi\u00e9n se alegran los \u00e1ngeles de Dios por un solo pecador que se arrepiente\u00bb.<br \/><br \/>Tambi\u00e9n les dijo esta par\u00e1bola: \u00abUn hombre ten\u00eda dos hijos, y el menor de ellos le dijo a su padre: &#8216;Padre, dame la parte que me toca de la herencia&#8217;. Y \u00e9l les reparti\u00f3 los bienes.<br \/><br \/>No muchos d\u00edas despu\u00e9s, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se fue a un pa\u00eds lejano y all\u00e1 derroch\u00f3 su fortuna, viviendo de una manera disoluta. Despu\u00e9s de malgastarlo todo, sobrevino en aquella regi\u00f3n una gran hambre y \u00e9l empez\u00f3 a pasar necesidad. Entonces fue a pedirle trabajo a un habitante de aquel pa\u00eds, el cual lo mand\u00f3 a sus campos a cuidar cerdos. Ten\u00eda ganas de hartarse con las bellotas que com\u00edan los cerdos, pero no lo dejaban que se las comiera.<br \/><br \/>Se puso entonces a reflexionar y se dijo: &#8216;\u00a1Cu\u00e1ntos trabajadores en casa de mi padre tienen pan de sobra, y yo, aqu\u00ed, me estoy muriendo de hambre! Me levantar\u00e9, volver\u00e9 a mi padre y le dir\u00e9: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo. Rec\u00edbeme como a uno de tus trabajadores&#8217;.<br \/><br \/>Enseguida se puso en camino hacia la casa de su padre. Estaba todav\u00eda lejos, cuando su padre lo vio y se enterneci\u00f3 profundamente. Corri\u00f3 hacia \u00e9l, y ech\u00e1ndole los brazos al cuello, lo cubri\u00f3 de besos. El muchacho le dijo: &#8216;Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo&#8217;.<br \/><br \/>Pero el padre les dijo a sus criados: &#8216;\u00a1Pronto!, traigan la t\u00fanica m\u00e1s rica y v\u00edstansela; p\u00f3nganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies; traigan el becerro gordo y m\u00e1tenlo. Comamos y hagamos una fiesta, porque este hijo m\u00edo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado&#8217;. Y empez\u00f3 el banquete.<br \/><br \/>El hijo mayor estaba en el campo, y al volver, cuando se acerc\u00f3 a la casa, oy\u00f3 la m\u00fasica y los cantos. Entonces llam\u00f3 a uno de los criados y le pregunt\u00f3 qu\u00e9 pasaba. \u00c9ste le contest\u00f3: &#8216;Tu hermano ha regresado, y tu padre mand\u00f3 matar el becerro gordo, por haberlo recobrado sano y salvo&#8217;. El hermano mayor se enoj\u00f3 y no quer\u00eda entrar.<br \/><br \/>Sali\u00f3 entonces el padre y le rog\u00f3 que entrara; pero \u00e9l replic\u00f3: &#8216;\u00a1Hace tanto tiempo que te sirvo, sin desobedecer jam\u00e1s una orden tuya, y t\u00fa no me has dado nunca ni un cabrito para com\u00e9rmelo con mis amigos! Pero eso s\u00ed, viene ese hijo tuyo, que despilfarr\u00f3 tus bienes con malas mujeres, y t\u00fa mandas matar el becerro gordo&#8217;.<br \/><br \/>El padre repuso: &#8216;Hijo, t\u00fa siempre est\u00e1s conmigo y todo lo m\u00edo es tuyo. Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado'\u00bb<\/p>\n<h2>Un momento de silencio orante<\/h2>\n<p><em>para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.<\/em><\/p>\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n<p><em>para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfCu\u00e1l es el punto de las tres par\u00e1bolas que m\u00e1s te ha gustado o que ha llamado m\u00e1s tu atenci\u00f3n?<\/li>\n<li>\u00bfCu\u00e1l es el punto central de la par\u00e1bola de la oveja perdida?<\/li>\n<li>\u00bfCu\u00e1l es el punto central de par\u00e1bola de la moneda perdida?<\/li>\n<li>\u00bfCu\u00e1l es la conducta del hijo menor y cu\u00e1l es la idea que se forma del padre?<\/li>\n<li>\u00bfCu\u00e1l es la conducta del hijo mayor y cu\u00e1l es la idea que se forma del padre?<\/li>\n<li>\u00bfCu\u00e1l es la conducta del padre con cada uno de los hijos?<\/li>\n<li>\u00bfCon cu\u00e1l de los dos hijos me identifico: con el mayor o con el menor? \u00bfPor qu\u00e9?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan estas tres par\u00e1bolas?<\/li>\n<li>\u00bfRefleja nuestra comunidad algo de la ternura de Dios Padre?<\/li>\n<\/ol>\n<h2>Para aqu\u00e9llos que quisiesen profundizar a\u00fan m\u00e1s en el tema<\/h2>\n<p>Contexto de entonces y de ahora:<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo 15 del evangelio de Lucas ocupa un puesto central en el largo camino de Jes\u00fas hacia Jerusal\u00e9n. Este camino comienza en Lucas 19,20. El cap\u00edtulo 15 es como la cima de la colina desde la cual se contempla el camino recorrido y desde donde es posible observar lo que falta de camino. Es el cap\u00edtulo de la ternura y de la misericordia acogedora de Dios, temas que se encuentran en el centro de las preocupaciones de Lucas. Las comunidades deben ser una revelaci\u00f3n del rostro de este Dios para la humanidad.<\/p>\n<p>Se trata de tres par\u00e1bolas. Las par\u00e1bolas de Jes\u00fas tienen un objetivo bien preciso. Por medio de estas breves historias sacadas de la vida real intentan conducir a quien las escucha a reflexionar sobre la propia vida y a descubrir en ella un determinado aspecto de la presencia de Dios. En las par\u00e1bolas las historias de vida son de dos tipos. Algunas historias no son normales y no suelen suceder en la vida de cada d\u00eda. Por ejemplo, el comportamiento de bondad del Padre con el hijo menor no es normal. En general, los padres tienen conductas m\u00e1s severas con los hijos que obran como el hijo menor de la par\u00e1bola. Las otras historias son normales y suelen suceder en la vida cotidiana, como, por ejemplo, la conducta de la mujer que barre la casa para buscar la moneda perdida. Como veremos, se trata de diversos modos de obligar a las personas a reflexionar sobre la vida y sobre la presencia de Dios en la vida.<\/p>\n<p>Comentario del texto:<\/p>\n<p>Lucas 15,1-2: La clave que abre el sentido de las tres par\u00e1bolas<\/p>\n<p>Las tres par\u00e1bolas del cap\u00edtulo 15 est\u00e1n precedidas de esta informaci\u00f3n inicial: \u201cTodos los publicanos y pecadores se acercaron para escuchar a Jes\u00fas. Pero los fariseos y escribas murmuraban: \u201c\u00a1Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos!\u201d (Lc 15,1). Por un lado, est\u00e1n los pecadores y publicanos, por el otro fariseos y escribas, y en medio de los dos grupos Jes\u00fas. Era lo que estaba sucediendo tambi\u00e9n en los a\u00f1os 80, cuando Lucas escribe su evangelio. Los paganos se acercaban a las comunidades cristianas, queriendo entrar y participar. Muchos hermanos jud\u00edos murmuraban diciendo que acoger a un pagano era contra las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. Las tres par\u00e1bolas les ayudaban a discernir. En las tres se advierte la misma preocupaci\u00f3n: mostrar lo que se debe hacer para encontrar lo que se ha perdido: la oveja descarriada (Lc 15,4-7), la moneda perdida (Lc 15,8-10), los dos hijos perdidos (Lc 15,11-32).<\/p>\n<p>Lucas 15,3-7: En la 1\u00aa par\u00e1bola, la invitaci\u00f3n que se te hace es para encontrar la oveja perdida<\/p>\n<p>Jes\u00fas se dirige a los que lo escuchan: \u201cSi uno de vosotros tiene cien ovejas\u2026\u201d \u00c9l dice \u201cuno de vosotros\u201d. Lo cual significa que t\u00fa\/vosotros sois interpelados. \u00a1T\u00fa, \u00e9l, todos nosotros somos interpelados! Estamos invitados a confrontarnos con la extra\u00f1a y poco probable historia de la par\u00e1bola. Jes\u00fas pregunta: \u201c\u00bfQui\u00e9n de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras aquella perdida, hasta que la encuentra?\u201d Y t\u00fa, \u00bfqu\u00e9 responde a la pregunta de Jes\u00fas? Viendo como viene formulada la pregunta, se entiende que Jes\u00fas piensa que la respuesta debe ser positiva. \u00bfPero ser\u00e1 as\u00ed? \u00bfSer\u00e1 positiva? \u00bfT\u00fa correr\u00edas el riesgo de perder noventa y nueve ovejas por encontrar a la que se ha perdido? En mi coraz\u00f3n oigo otra respuesta: \u201cLo siento mucho, pero yo no puedo hacer esto. \u00a1Ser\u00eda una locura abandonar las noventa y nueve ovejas en el desierto por encontrar la oveja perdida! Pero el amor de Dios supera las normas de comportamiento normales. S\u00f3lo Dios puede realizar una semejante locura, tan extra\u00f1a, tan lejana de lo que normalmente hacen los seres humanos. El contraste de esta par\u00e1bola es la cr\u00edtica de los escribas y fariseos contra Jes\u00fas (Lc15,2). Ellos se consideraban perfectos y despreciaban a los otros, acus\u00e1ndoles de pecadores. Jes\u00fas dice: \u201cPero yo os digo: habr\u00e1 m\u00e1s fiesta en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por los noventa y nueve justos que no tienen necesidad de conversi\u00f3n\u201d. Y en otra ocasi\u00f3n dice: \u201c\u00a1Los pecadores y las prostitutas os preceder\u00e1n en el reino de los cielos!\u201d (Mt 21,31) Seg\u00fan Jes\u00fas, Dios est\u00e1 m\u00e1s satisfecho con la conversi\u00f3n de un publicano o de un pecador, que con noventa y nueve fariseos y escribas justos.<\/p>\n<p>Est\u00e1 m\u00e1s satisfecho con la conversi\u00f3n de un ateo que jam\u00e1s va a la iglesia, que con noventa y nueve cat\u00f3licos que se dicen practicantes y fieles y desprecian a ateos y prostitutas. \u00a1Es desconcertante esta imagen diversa de Dios que Jes\u00fas comunica a los doctores, a los fariseos y a todos nosotros!<\/p>\n<p>Lucas 15,8-10: En la 2\u00aa par\u00e1bola, la mujer intenta encontrar la moneda perdida Esta par\u00e1bola es diversa. La breve historia de la moneda perdida alude al comportamiento normal de las mujeres pobres, que no tienen mucho dinero. La mujer de la par\u00e1bola apenas tiene diez monedas de plata. En aquel tiempo una dracma val\u00eda un d\u00eda de trabajo. Para las mujeres que son pobres diez dracmas es mucho dinero. Por esto, cuando pierden una de estas monedas, tratan de encontrarla y barren toda la casa hasta que la encuentran. Y cuando la encuentran, la alegr\u00eda es inmensa. La mujer de la par\u00e1bola va a hablar con las vecinas: \u201c\u00a1He encontrado la moneda que hab\u00eda perdido!\u201d. Las personas pobres que escuchan la historia dir\u00e1n: \u201c\u00a1Muy bien. \u00a1As\u00ed hacemos en casa! \u00a1Cuando encontramos la moneda perdida la alegr\u00eda es enorme!\u201d Pues bien, por grande que sea la alegr\u00eda y muy comprensible de las mujeres pobres, cuando encuentran la moneda perdida, \u00a1Dios se alegra todav\u00eda m\u00e1s por un pecador que se convierte!<\/p>\n<p>Lucas 15,11-32: En la 3\u00aa par\u00e1bola, el padre trata de encontrarse de nuevo con los dos hijos perdidos<\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola es muy conocida y en ella encontramos cosas que por lo regular suceden en la vida y otras que no suceden. El t\u00edtulo tradicional es \u201cEl Hijo Pr\u00f3digo\u201d. En realidad, la historia de la par\u00e1bola no habla s\u00f3lo del hijo menor, sino m\u00e1s bien describe la conducta de los dos hijos, acentuando el esfuerzo del padre por reencontrar a los dos hijos. La localizaci\u00f3n de esta par\u00e1bola en el cap\u00edtulo central del evangelio de Lucas indica su importancia para la interpretaci\u00f3n de todo el mensaje contenido en el Evangelio de Lucas.<\/p>\n<p>Lucas 15,11-13: La decisi\u00f3n del hijo menor<\/p>\n<p>Un hombre ten\u00eda dos hijos. El menor pide la parte de la herencia que le toca. El padre divide todo entre ellos. Tanto el mayor como el menor reciben su parte. Recibir la herencia no es un m\u00e9rito. Es un don gratuito. La herencia de los dones de Dios est\u00e1 distribuida entre todos los seres humanos, tanto jud\u00edos como paganos, ya sean cristianos o no cristianos. Todos tienen algo de la herencia del Padre. Pero no todos la cuidan de la misma forma. As\u00ed, el hijo menor se va lejos, y disipa su heredad con una vida disoluta, olvidando al Padre. Todav\u00eda no se habla del hijo mayor que recibi\u00f3 tambi\u00e9n su parte de la herencia. M\u00e1s adelante sabremos que \u00e9l contin\u00faa en casa, llevando la vida de siempre, trabajando en el campo. En tiempos de Lucas, el mayor representar\u00eda la comunidad venida del juda\u00edsmo; el menor la comunidad venida del paganismo. Y hoy, \u00bfqui\u00e9n es el mayor y qui\u00e9n es el menor? \u00bfAcaso los dos existen en cada uno de nosotros?<\/p>\n<p>Lucas 15,14-19: La frustraci\u00f3n del hijo m\u00e1s joven y el deseo de volver a la casa del Padre<\/p>\n<p>La necesidad de tener que comer hace perder al hijo menor su libertad y se vuelve esclavo para ocuparse de cerdos. Recibe un trato peor que el dado a los puercos. Esta era la condici\u00f3n de millones de esclavos en el imperio romano en los tiempos de Lucas. Esta situaci\u00f3n hace que el hijo m\u00e1s joven empiece a acordarse de la casa del Padre: \u201c\u00a1Cu\u00e1ntos jornaleros en casa de mi padre tienen pan en abundancia y yo aqu\u00ed me muero de hambre!\u201d Examina su propia vida y decide volver a casa. Prepara hasta las palabras que dir\u00e1 a su Padre: \u201cMe levantar\u00e9 e ir\u00e9 a mi padre y le dir\u00e9: Padre he pecado contra el cielo y contra ti: no soy digno de ser llamado tu hijo. \u00a1Tr\u00e1tame como uno de tus criados!\u201d. El empleado sigue las \u00f3rdenes, cumple la ley de la servidumbre. El hijo menor quiere cumplir la ley, como quer\u00edan los fariseos y los escribas en tiempos de Jes\u00fas (Lc 15,1). Era lo que los misioneros de los fariseos impon\u00edan a los paganos que se convert\u00edan al Dios de Abrah\u00e1n (Mt 23,15). En tiempos de Lucas, los cristianos venidos del juda\u00edsmo quer\u00edan que los cristianos convertidos del paganismo se sometieran tambi\u00e9n ellos al yugo de la ley (Act 15,1ss).<\/p>\n<p>Lucas 15,20-24: La alegr\u00eda del Padre al encontrarse de nuevo con el hijo menor<\/p>\n<p>La par\u00e1bola dice que el hijo menor todav\u00eda estaba lejos de la casa, pero el Padre lo vio, corri\u00f3 al encuentro y lo cubri\u00f3 de besos. Jes\u00fas nos da la impresi\u00f3n de que el Padre esperaba todo el tiempo en la ventana, mirando en lontananza, para ver asomar al hijo por el camino. Seg\u00fan nuestro modo de sentir y de pensar, la alegr\u00eda del Padre nos parece un poco exagerada. \u00c9l no deja al hijo pronunciar las palabras que \u00e9ste hab\u00eda preparado. \u00a1No escucha! El Padre no quiere que su hijo sea su esclavo. Quiere que sea su hijo. Y esta es la gran Noticia que Jes\u00fas nos trae. \u00a1T\u00fanica nueva, sandalias nuevas, anillo al dedo, cordero, fiesta! En esta inmensa alegr\u00eda del encuentro, Jes\u00fas deja tambi\u00e9n entrever la gran tristeza del Padre por la p\u00e9rdida del hijo. Dios estaba muy triste y de esto se da cuenta ahora la gente, viendo la enorme alegr\u00eda del Padre que se encuentra de nuevo con el hijo. Es una alegr\u00eda compartida con todos en la fiesta que ordena preparar.<\/p>\n<p>Lucas 15, 25-28b: La reacci\u00f3n del hijo mayor<\/p>\n<p>El hijo mayor vuelve del trabajo y ve que hay fiesta en casa. No entra. Quiere saber qu\u00e9 sucede Cuando se ha puesto al corriente del motivo de la fiesta, siente mucha rabia dentro de s\u00ed y no quiere entrar. Encerrado en s\u00ed mismo piensa tener su derecho. No le gusta la fiesta y no entiende la alegr\u00eda del Padre. Se\u00f1al de que no ten\u00eda mucha intimidad con el Padre, aun viviendo en la misma casa. Y si hubiese tenido tal intimidad, hubiera notado la inmensa tristeza del Padre por la p\u00e9rdida del hijo menor y hubiera entendido su alegr\u00eda por el regreso. Quien se preocupa mucho de observar la ley de Dios, corre el riesgo de olvidar a Dios mismo. El hijo menor, que ha estado viviendo lejos de la casa, parece conocer al Padre mejor que el mayor, que vive en su misma casa. Y as\u00ed el m\u00e1s joven tiene el valor de volver a la casa del Padre, mientras el mayor no quiere entrar en la casa del Padre. Este no quiere ser hermano, no se da cuenta que el Padre, sin \u00e9l, perder\u00e1 la alegr\u00eda, porque tambi\u00e9n \u00e9l, el mayor, es hijo como el menor.<\/p>\n<p>Lucas 15. 28\u00aa-30: La conducta del Padre con el hijo mayor y la respuesta del hijo<\/p>\n<p>El Padre sale de la casa y ruega al hijo mayor que entre. Pero \u00e9ste contesta: \u201cHace tantos a\u00f1os que te sirvo, y jam\u00e1s he dejado de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para hacer fiesta con mis amigos. Y ahora que este tu hijo, que ha despilfarrado todos sus haberes con prostitutas regresa, para \u00e9l has matado el novillo cebado.\u201d El hijo mayor se glor\u00eda de la observancia cumplida: Jam\u00e1s he dejado de cumplir una orden tuya. Aunque quiere a su hermano como tal, no lo llama hermano, sino \u201ceste hijo tuyo\u201d, como si no fuese su hermano. Y es \u00e9l, el mayor, quien habla de prostitutas. Es su malicia la que interpreta as\u00ed la vida de su joven hermano. \u00a1Cu\u00e1ntas veces el hermano mayor interpreta mal la vida del hermano menor! \u00a1Cu\u00e1ntas veces nosotros los cat\u00f3licos interpretamos mal la vida de los otros! El comportamiento del Padre es distinto. \u00c9l sale de casa para los dos hijos. Acoge al hijo joven, pero no quiere perder al mayor. Los dos forman parte de la familia. \u00a1El uno no puede excluir al otro!<\/p>\n<p>Lucas 15,31-32: La respuesta final del Padre<\/p>\n<p>As\u00ed como el Padre no presta atenci\u00f3n a los argumentos del hijo menor, tampoco tiene en cuenta los argumentos del mayor y le dice: \u201c\u00a1Hijo, t\u00fa est\u00e1s siempre conmigo y todo lo que es m\u00edo es tuyo; pero era necesario hacer fiesta y alegrarse, porque este tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, \u00a1estaba perdido y ha sido encontrado!\u201d<\/p>\n<p>\u00bfEra consciente el mayor de estar siempre con el Padre y de encontrar en esta presencia la causa de su alegr\u00eda? La expresi\u00f3n del Padre: \u201c\u00a1Todo lo m\u00edo es tuyo!\u201d incluye tambi\u00e9n al hijo menor que ha vuelto. El mayor no tiene derecho a hacer distinciones. Si \u00e9l quiere ser hijo del Padre, deber\u00e1 aceptarlo como es, y no como le gustar\u00eda que el Padre fuese. Esto nos toca a nosotros. Pues todos somos hermanos mayores.<\/p>\n<p>Ampliando informaciones:<\/p>\n<p>Las dos econom\u00edas: la Casa del Padre, la Casa del Patr\u00f3n<\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola es conocida como la par\u00e1bola de \u201cEl hijo pr\u00f3digo\u201d, y esto deja insinuar el lado econ\u00f3mico. En definitiva, pr\u00f3digo significa aquel que gasta, a mano abierta, aunque esto es un detalle secundario en la par\u00e1bola. En verdad, el punto central del texto se encuentra en la elecci\u00f3n que el seguidor de Jes\u00fas debe hacer cada d\u00eda: elecci\u00f3n entre la Casa del Padre o el sistema de compartir y la casa del patr\u00f3n o el sistema de acumulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola comienza con un joven que pide al padre la parte de la herencia, porque se quiere ir de la casa (Lc 15,12). Salir de la casa del Padre exige que la persona tenga una \u00fanica cosa que el mundo acepta de buen grado: dinero. Sin dinero, el joven no conseguir\u00e1 a enfrentarse con el mundo. Pero el joven no ten\u00eda la madurez suficiente para administrar el dinero con una vida desenfrenada (Lc 15,13). Para colmo de males, despu\u00e9s de acab\u00e1rsele el dinero que ten\u00eda, pasa por dificultades econ\u00f3micas, que en la Biblia vienen siempre definidas con la palabra \u201chambre\u201d. En el mundo b\u00edblico existe la carest\u00eda, s\u00f3lo si la estructura econ\u00f3mica entra en colapso. As\u00ed pues, el joven empieza a encontrarse en la necesidad (Lc 15,14).<\/p>\n<p>Enfrentarse a las dificultades engendra madurez. El joven se da cuenta de que necesita dinero todav\u00eda para sobrevivir en este mundo. Y as\u00ed, por la primera vez en su vida, va en busca de un trabajo (Lc 15,15). Entra por tanto en la Casa del Patr\u00f3n, que lo manda a ocuparse de los cerdos. Pero el hambre es mucha, el salario no es suficiente y \u00e9l intenta saciar el hambre comiendo de lo que se le ha dado a los puercos (Lc 15,16). Mientras tanto, en la casa del patr\u00f3n las cosas no son tan f\u00e1ciles: la comida de los puercos es para los puercos. El jornalero debe comer del salario que gana sirviendo. Tanto como el hambre del jornalero, es la preocupaci\u00f3n del patr\u00f3n por engordar a los cerdos. El joven descubre que en la casa del patr\u00f3n se le niega la comida, no se comparte en la casa del patr\u00f3n, ni siquiera la comida de los cerdos.\u00a1Cada uno para s\u00ed!<\/p>\n<p>A partir de la experiencia vivida en la casa del patr\u00f3n, el joven comienza a comparar la situaci\u00f3n actual con la situaci\u00f3n que se vive en la casa de su padre. En la Casa del Padre los jornaleros no tienen hambre, porque el pan se comparte con todos los jornaleros.<\/p>\n<p>En la casa del Padre ninguno se queda sin comer, mucho menos los jornaleros. El joven decide entonces volver a la casa del Padre. Ahora, ya tiene la suficiente madurez para reconocer que no puede ser considerado como hijo y pide al padre un trabajo. En la casa del padre los trabajadores no tienen hambre, porque se comparte el pan.<\/p>\n<p>Algunos creen que el hijo vuelve porque tiene hambre. Su regreso ser\u00eda un oportunismo. No se trata de esto, sino m\u00e1s bien de una elecci\u00f3n por un determinado modelo de casa. En la casa del patr\u00f3n, nada se comparte, ni siquiera las algarrobas de los cerdos. En la casa del Padre, ninguno tiene hambre, porque la misi\u00f3n de la Casa del Padre es la de \u201csaciar de bienes a los hambrientos\u201d (Lc 1,53). El compartir es lo que impide que haya hambre en la casa del Padre. Pero el joven descubre esto, porque en la casa del patr\u00f3n tiene hambre. Comparando los dos modelos de casa el joven hace su elecci\u00f3n: prefiere ser un empleado en la casa de su padre, lugar del compartir, lugar en el que nadie tiene hambre, donde todos se sacian. As\u00ed regresa a casa del padre pidiendo un trabajo (Lc 15,17-20).<\/p>\n<p>Colocando esta reflexi\u00f3n en el coraz\u00f3n de su Evangelio, Lucas est\u00e1 dando un aviso a las comunidades cristianas que se est\u00e1n organizando en el sistema econ\u00f3mico del imperio romano, Este sistema est\u00e1 simbolizado en la par\u00e1bola por la casa del patr\u00f3n, donde los cerdos reciben m\u00e1s atenci\u00f3n que los trabajadores, o sea, lo invertido m\u00e1s que el trabajo. En la Casa del Padre, o sea, en la casa de los cristianos, no puede dominar este sistema. Los cristianos deben centralizar su vida en el compartir los bienes. Compartir los bienes quiere decir romper con el sistema imperial de la dominaci\u00f3n. Quiere decir romper con la casa del patr\u00f3n. En el libro de las Actas vemos que una de las caracter\u00edsticas de la comunidad cristiana estaba en el compartir los bienes (Act 2,44-45; 4,32-37).<\/p>\n<p>Lucas quiere recordarnos que la se\u00f1al mayor del Reino es la mesa com\u00fan en la Casa del Padre, quiere decir, compartir todo en la mesa com\u00fan de la comunidad. Ninguno puede ser excluido de esta mesa. Todos estamos llamados a compartir. Como recordamos continuamente en nuestras celebraciones: no hay ninguno tan pobre que no pueda compartir algo. Y no hay uno tan rico que no tenga nada que recibir. La mesa com\u00fan se construye con el compartir de todos. Y as\u00ed la fiesta en la Casa del Padre ser\u00e1 eterna.<\/p>\n<p>Las tres par\u00e1bolas tienen algo en com\u00fan: la alegr\u00eda y la fiesta. Quien experimenta la entrada gratuita y sorprendente del amor de Dios en la propia vida se alegra y quiere comunicar esta alegr\u00eda a todos. La obra de salvaci\u00f3n de Dios es fuente de alegr\u00eda y gozo: \u201c\u00a1Alegraos conmigo!\u201d (Lc 15,6-9) Y precisamente de esta experiencia de la gratuidad de Dios nace el estar alegres y festejar. (Lc 15,32). Al final de la par\u00e1bola, el Padre pide que haya alegr\u00eda y fiesta. La alegr\u00eda parec\u00eda que disminuyese por el hermano mayor que no quiere entrar. Piensa en una alegr\u00eda s\u00f3lo con sus amigos y no con todos los dem\u00e1s, de la misma familia humana. Representa a aquellos que se consideran justos y no tienen necesidad de conversi\u00f3n.<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n de un Salmo<\/h2>\n<p><em>Salmo 63(62): <br \/>Tu amor vale m\u00e1s que la vida <\/em>Dios, t\u00fa mi Dios, yo te busco, mi ser tiene sed de ti, por ti languidece mi cuerpo, como erial agotado, sin agua.<\/p>\n<p>As\u00ed como te ve\u00eda en el santuario, contemplando tu fuerza y tu gloria, -pues tu amor es mejor que la vida, por eso mis labios te alaban-, as\u00ed quiero bendecirte en mi vida, levantar mis manos en tu nombre; me saciar\u00e9 como de grasa y m\u00e9dula, mis labios te alabar\u00e1n jubilosos.<\/p>\n<p>Si acostado me vienes a la mente, quedo en vela meditando en ti, porque t\u00fa me sirves de auxilio y exulto a la sombra de tus alas; mi ser se aprieta contra ti, tu diestra me sostiene.<\/p>\n<p>Mas los que tratan de acabar conmigo, \u00a1Caigan en las honduras de la tierra!<\/p>\n<p>\u00a1Sean pasados a filo de espada, sirvan de presa a los chacales! Pero el rey en Dios se alegrar\u00e1, el que jura por \u00e9l se felicitar\u00e1, cuando cierren la boca a los mentirosos.<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y reinas con el Padre en la unidad del Esp\u00edritu Santo por todos los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las par\u00e1bolas de las cosas perdidas Reencontrar a Dios en la vida Lucas 15,1-32 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6553\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1HH","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6553"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6553"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6553\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6554,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6553\/revisions\/6554"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}