{"id":6604,"date":"2022-10-03T12:00:48","date_gmt":"2022-10-03T18:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6604"},"modified":"2022-09-29T10:02:13","modified_gmt":"2022-09-29T16:02:13","slug":"lectio-mar-4-de-oct-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6604","title":{"rendered":"Lectio mar, 4 de oct, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p>Tiempo Ordinario<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso desbordas los m\u00e9ritos y deseos de los que te suplican; derrama sobre nosotros tu misericordia, para que libres nuestra conciencia de toda inquietud y nos concedas aun aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Lucas 10,38-42<\/h2>\n<p>Entr\u00f3 Jes\u00fas en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibi\u00f3 en su casa. Ella ten\u00eda una hermana, llamada Mar\u00eda, la cual se sent\u00f3 a los pies de Jes\u00fas y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acerc\u00e1ndose a Jes\u00fas, le dijo: \u201cSe\u00f1or, \u00bfno te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude\u201d.<br \/>El Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u201cMarta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo as\u00ed que una sola es necesaria. Mar\u00eda escogi\u00f3 la mejor parte y nadie se la quitar\u00e1\u201d.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>El contexto. El viaje de Jes\u00fas emprendido en 9,51, est\u00e1 sembrado de encuentros singulares, entre ellos el de un doctor de la ley (10,25-37), que precede al encuentro con Marta y Mar\u00eda (vv. 38-42). Ante todo, pues, el doctor de la Ley hace una pregunta a Jes\u00fas, lo cual propicia al lector ocasi\u00f3n para descubrir c\u00f3mo se consigue la vida eterna, que es la intimidad con el Padre. A ella se llega participando en la misi\u00f3n de Jes\u00fas, el primer enviado que nos muestra la misericordia de Dios en su plenitud (v.37). En Jes\u00fas, el Padre se ha acercado a los hombres mostrando de manera tangible su paternidad. La expresi\u00f3n que Jes\u00fas dirige al doctor de la Ley y al lector, al final del encuentro, es crucial: \u201cVete y haz t\u00fa lo mismo\u201d (v.37). Hacerse pr\u00f3ximo, acercarse a los otros como ha hecho Jes\u00fas, nos hace instrumentos para mostrar de manera viva el amor misericordioso del Padre. Esta es la llave secreta para entrar en la vida eterna.<\/p>\n<p>La escucha de la Palabra. Despu\u00e9s de este encuentro con un experto de la Ley mientras iba de camino, Jes\u00fas entra en un poblado y es acogido por sus viejos amigos Marta y Mar\u00eda. Jes\u00fas no es s\u00f3lo el primer enviado del Padre, sino tambi\u00e9n el que, por ser \u00c9l la Palabra \u00fanica del Padre, re\u00fane a los hombres, en nuestro caso los miembros de la familia de Betania. Si es verdad que hay muchos servicios que llevar a cabo, como la acogida y atenci\u00f3n a las necesidades de los dem\u00e1s, es a\u00fan m\u00e1s cierto que lo que es insustituible es la escucha de la Palabra. Aqu\u00ed, el relato de Lucas es al mismo tiempo un hecho real y algo ideal. Empieza con la acogida por parte de Marta (v.38), y despu\u00e9s presenta a Mar\u00eda en la actitud propia del disc\u00edpulo, sentada a los pies de Jes\u00fas y atenta a escuchar su Palabra. Esta actitud de Mar\u00eda resulta extraordinaria, porque en el juda\u00edsmo del tiempo de Jes\u00fas no estaba permitido a una mujer asistir a la escuela de un maestro. Hasta aqu\u00ed vemos un cuadro armonioso: la acogida de Marta y la escucha de Mar\u00eda. Pero la acogida de Marta se convertir\u00e1 en breve en un s\u00faper activismo: la mujer est\u00e1 \u201ctensa\u201d, dividida por las m\u00faltiples ocupaciones; est\u00e1 tan ocupada que no consigue abastecer las m\u00faltiples ocupaciones dom\u00e9sticas. La gran cantidad de actividades, comprensible por tratarse de un hu\u00e9sped singular, sin embargo resulta desproporcionada, hasta el punto de impedirle vivir lo esencial justo en el momento en que Jes\u00fas se presenta en su casa. Su preocupaci\u00f3n es leg\u00edtima, pero pronto se convierte en ansia, un estado de \u00e1nimo no conveniente para acoger a un amigo.<\/p>\n<p>Relacionar el servicio y la escucha. Su servicio de acogida es muy positivo, pero resulta perjudicado por el estado ansioso con que lo realiza. El evangelista deja ver al lector que no hay contradicci\u00f3n entre la diacon\u00eda de la mesa y la de la Palabra, pero pretende presentar el servicio en relaci\u00f3n con la escucha. Marta, al no haber relacionado la actitud espiritual del servicio con la de la escucha, se siente abandonada por su hermana y en vez de dialogar con Mar\u00eda se queja al Maestro. Atrapada en su soledad, se enfada con Jes\u00fas que parece permanecer indiferente ante su problema (\u201c\u00bfNo te importa\u2026?\u201d) y con la hermana (\u201cque me ha dejado sola en el trabajo\u201d). En su respuesta, Jes\u00fas no la reprocha ni la cr\u00edtica, pero busca ayudar a Marta a recuperar lo que es esencial en aquel momento: escuchar al maestro. La invita a escoger la parte \u00fanica y prioritaria que Mar\u00eda ha escogido espont\u00e1neamente. El episodio nos alerta sobre un peligro siempre frecuente en la vida del cristiano: los afanes, el ansia y el activismo pueden apartar de la comuni\u00f3n con Cristo y con la comunidad. El peligro aparece de manera muy sutil, porque con frecuencia las preocupaciones materiales que se realizan con ansia las consideramos una forma de servicio. Lo que preocupa a Lucas es que en nuestras comunidades no se descuide la prioridad que hay que dar a la Palabra de Dios y a su escucha. Es necesario que, antes de servir a los otros, los familiares y la comunidad eclesial sean servidos por Cristo con su Palabra de gracia. Cuando estamos inmersos en las tareas cotidianas, como Marta, olvidamos que el Se\u00f1or quiere cuidar de nosotros. Por el contrario, es necesario poner en manos de Jes\u00fas y de Dios todas nuestras preocupaciones.<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<p>\u00bfSabes relacionar el servicio con la escucha de la Palabra de Jes\u00fas? \u00bfTe dejas llevar m\u00e1s bien por la ansiedad ante tus m\u00faltiples ocupaciones?<br \/>\u00bfHas entendido que antes de servir debes aceptar ser servido por Cristo? \u00bfEres consciente de que tu servicio s\u00f3lo ser\u00e1 divino si antes acoges a Cristo y a su palabra?<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>T\u00fa me escrutas, Yahv\u00e9, y me conoces; sabes cu\u00e1ndo me siento y me levanto, mi pensamiento percibes desde lejos; de camino o acostado, t\u00fa lo adviertes, familiares te son todas mis sendas. (Sal 139,1-3)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso desbordas los m\u00e9ritos y deseos de los que te suplican; derrama sobre nosotros tu misericordia, para que libres nuestra conciencia de toda inquietud y nos concedas aun aquello &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6604\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1Iw","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6604"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6604"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6604\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6605,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6604\/revisions\/6605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}