{"id":6667,"date":"2022-11-02T12:00:20","date_gmt":"2022-11-02T18:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6667"},"modified":"2022-10-28T12:39:03","modified_gmt":"2022-10-28T18:39:03","slug":"lectio-jue-3-de-nov-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6667","title":{"rendered":"Lectio jue, 3 de nov, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p>Tiempo Ordinario<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Se\u00f1or de poder y de misericordia, que has querido hacer digno y agradable por favor tuyo el servicio de tus fieles; conc\u00e9denos caminar sin tropiezos hacia los bienes que pos prometes. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del Evangelio seg\u00fan Lucas 15,1-10<\/h2>\n<p>En aquel tiempo, se acercaban a Jes\u00fas los publicanos y los pecadores a escucharlo; por lo cual los fariseos y los escribas murmuraban entre s\u00ed: \u201cEste recibe a los pecadores y come con ellos\u201d.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les dijo entonces esta par\u00e1bola: \u201c\u00bfQui\u00e9n de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdi\u00f3 hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegr\u00eda y al llegar a su casa, re\u00fane a los amigos y vecinos y les dice: \u2018Al\u00e9grense conmigo, porque ya encontr\u00e9 la oveja que se me hab\u00eda perdido\u2019. Yo les aseguro que tambi\u00e9n en el cielo habr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentirse.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 mujer hay, que si tiene diez monedas de plata y pierde una, no enciende luego una l\u00e1mpara y barre la casa y la busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, re\u00fane a sus amigas y vecinas y les dice: \u2018Al\u00e9grense conmigo, porque ya encontr\u00e9 la moneda que se me hab\u00eda perdido\u2019. Yo les aseguro que as\u00ed tambi\u00e9n se alegran los \u00e1ngeles de Dios por un solo pecador que se arrepiente\u201d.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>El evangelio de hoy nos trae las primeras tres par\u00e1bolas enlazadas entre s\u00ed por la misma palabra. Se trata de tres cosas perdidas: la oveja perdida (Lc 15,3-7), la moneda perdida (Lc 15,8-10), el hijo perdido (Lc 15.11-32). Las tres par\u00e1bolas son dirigidas a los fariseos y a los doctores de la ley que criticaban a Jes\u00fas (Lc 15,1-3). Es decir que son dirigidas al fariseo o al doctor de la ley que existe en cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>Lucas 15,1-3: Los destinatarios de las par\u00e1bolas. Estos tres primeros versos describen el contexto en el que fueron pronunciadas las tres par\u00e1bolas: \u201cTodos los publicanos y los pecadores se acercaban a \u00e9l para o\u00edrle. Los fariseos y los escribas murmuraban\u201d. De un lado, se encontraban los cobradores de impuestos y los pecadores, del otro los fariseos y los doctores de la ley. Lucas dice con un poco de exageraci\u00f3n: \u201cTodos los publicanos y los pecadores se acercaban a \u00e9l para o\u00edrle\u201d. Algo en Jes\u00fas atra\u00eda. Es la palabra de Jes\u00fas la que los atrae (Cf. Is 50,4). Ellos quieren o\u00edrlo. Se\u00f1al de que no se sienten condenados, sino acogidos por \u00e9l. La cr\u00edtica de los fariseos y de los escribas era \u00e9sta: \u00ab\u00a1Este hombre acoge a los pecadores y come con \u00e9l!\u00bb. En el env\u00edo de los setenta y dos disc\u00edpulos (Lc 10,1-9), Jes\u00fas hab\u00eda mandado acoger a los excluidos, a los enfermos y a los pose\u00eddos (Mt 10,8; Lc 10,9) y a practicar la comuni\u00f3n alrededor de la mesa (Lc 10,8).<\/p>\n<p>Lucas 15,4: Par\u00e1bola de la oveja perdida. La par\u00e1bola de la oveja perdida empieza con una pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va a buscar la que se perdi\u00f3, hasta que la encuentra?\u201d Antes de que \u00e9l mismo diera una respuesta, Jes\u00fas tiene que haber mirado a los oyentes para ver c\u00f3mo respond\u00edan. La pregunta es formulada de tal manera que la respuesta no puede que ser positiva: \u201cS\u00ed, \u00a1\u00e9l va en b\u00fasqueda de la oveja perdida!\u201d Y t\u00fa \u00bfc\u00f3mo responder\u00edas? \u00bfDejar\u00edas las 99 ovejas en el campo para ir detr\u00e1s de la \u00fanica oveja que se perdi\u00f3? \u00bfQui\u00e9n har\u00eda esto? Probablemente la mayor\u00eda habr\u00e1 respondido: \u201cJes\u00fas, entre nosotros, ninguno har\u00eda una cosa tan absurda. Dice el proverbio: \u201c\u00a1Mejor un p\u00e1jaro en mano, que ciento volando!\u201d<\/p>\n<p>Lucas 15,5-7: Jes\u00fas interpreta la par\u00e1bola de la oveja perdida. Ahora en la par\u00e1bola el due\u00f1o de las ovejas hace lo que nadie har\u00eda: deja todo y va detr\u00e1s de la oveja perdida. S\u00f3lo Dios mismo puede tener esta actitud. Jes\u00fas quiere que el fariseo y el escriba que existe en nosotros, en m\u00ed, tome conciencia. Los fariseos y los escribas abandonaban a los pecadores y los exclu\u00edan. Nunca ir\u00edan tras la oveja perdida. Dejar\u00edan que se perdiera en el desierto. Prefieren a las 99 que no se perdieron. Pero Jes\u00fas se pone en lugar de la oveja que se perdi\u00f3, y que en aquel contexto de la religi\u00f3n oficial caer\u00eda en la desesperaci\u00f3n, sin esperanza de ser acogida. Jes\u00fas hace saber a ellos y a nosotros: \u201cSi por casualidad te sientes perdido, pecador, recuerda que, para Dios, t\u00fa vales m\u00e1s que las 99 otras ovejas. Dios te sigue. Y en caso de que t\u00fa te conviertes, tiene que saber que \u201chabr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversi\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>Lucas 15,8-10: Par\u00e1bola de la moneda perdida. La segunda par\u00e1bola: \u00abO, \u00bfqu\u00e9 mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una l\u00e1mpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas y les dice: `Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que hab\u00eda perdido.&#8217; Pues os digo que, del mismo modo, hay alegr\u00eda entre los \u00e1ngeles de Dios por un solo pecador que se convierta.\u00bb Dios se alegra con nosotros. Los \u00e1ngeles tambi\u00e9n se alegran con nosotros. La par\u00e1bola era para comunicar la esperanza a quien estaba amenazado de desesperaci\u00f3n por la religi\u00f3n oficial. Este mensaje evoca lo que Dios nos dice en el libro del profeta Isa\u00edas: \u201cTe tengo grabado en la palma de mi mano\u201d (Is 49,16). \u201cT\u00fa eres precioso a mis ojos, yo te amo\u201d (Is 43,4)<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<p>\u00bfT\u00fa ir\u00edas detr\u00e1s de la oveja perdida? \u00bfPiensas que la Iglesia de hoy es fiel a esta par\u00e1bola de Jes\u00fas?<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>\u00a1Buscad a Yahv\u00e9 y su poder, id tras su rostro sin tregua, recordad todas sus maravillas, sus prodigios y los juicios de su boca! (Sal 105,4-5)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or de poder y de misericordia, que has querido hacer digno y agradable por favor tuyo el servicio de tus fieles; conc\u00e9denos caminar sin tropiezos hacia los bienes que pos prometes. Por nuestro Se\u00f1or. 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