{"id":6694,"date":"2022-11-13T12:01:59","date_gmt":"2022-11-13T18:01:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6694"},"modified":"2022-11-08T09:34:10","modified_gmt":"2022-11-08T15:34:10","slug":"lectio-lun-14-de-nov-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6694","title":{"rendered":"Lectio lun, 14 de nov, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p>Tiempo Ordinario<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Se\u00f1or, Dios nuestro, conc\u00e9denos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del evangelio de Lucas 18,35-43<\/h2>\n<p>En aquel tiempo, cuando Jes\u00fas se acercaba a Jeric\u00f3, un ciego estaba sentado a un lado del camino, pidiendo limosna. Al o\u00edr que pasaba gente, pregunt\u00f3 qu\u00e9 era aquello, y le explicaron que era Jes\u00fas el nazareno, que iba de camino. Entonces \u00e9l comenz\u00f3 a gritar: \u201c\u00a1Jes\u00fas, hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u201d Los que iban adelante lo rega\u00f1aban para que se callara, pero \u00e9l se puso a gritar m\u00e1s fuerte: \u201c\u00a1Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u201d<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas se detuvo y mand\u00f3 que se lo trajeran. Cuando estuvo cerca, le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 quieres que haga por ti?\u201d \u00c9l le contest\u00f3: \u201cSe\u00f1or, que vea\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cRecobra la vista; tu fe te ha curado\u201d.<\/p>\n<p>Enseguida el ciego recobr\u00f3 la vista y lo sigui\u00f3, bendiciendo a Dios. Y todo el pueblo, al ver esto, alababa a Dios.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>El evangelio de hoy describe la llegada de Jes\u00fas a Jeric\u00f3. Es la \u00faltima parada antes de la subida a Jerusal\u00e9n, donde se realiza el \u201c\u00e9xodo\u201d de Jes\u00fas seg\u00fan hab\u00eda anunciado en su Transfiguraci\u00f3n (Lc 9,31) y a lo largo de la caminada hasta Jerusal\u00e9n (Lc 9,44; 18,31-33).<\/p>\n<p>Lucas 18,35-37: El ciego sentado junto al camino. \u201cCuando se acercaba a Jeric\u00f3, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna; al o\u00edr que pasaba gente, pregunt\u00f3 qu\u00e9 era aquello. Le informaron que pasaba Jes\u00fas\u201d. En el evangelio de Marcos, el ciego se llama Bartimeo (Mc 10,46). Al ser ciego, no pod\u00eda participar en la procesi\u00f3n que acompa\u00f1aba a Jes\u00fas. En aquel tiempo, hab\u00eda muchos ciegos en Palestina, pues el sol fuerte golpeando contra la tierra pedregosa emblanquecida hac\u00eda mucho da\u00f1o a los ojos sin protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lucas 18,38-39: El grito del ciego y la reacci\u00f3n de la gente. \u201cEntonces el ciego grit\u00f3: \u00abJes\u00fas, hijo de David, \u00a1ten piedad de m\u00ed!\u00bb E invoca a Jes\u00fas usando el t\u00edtulo de \u201cHijo de David\u201d. El catecismo de aquella \u00e9poca ense\u00f1aba que el mes\u00edas ser\u00eda de la descendencia de David, \u201chijo de David\u201d, mes\u00edas glorioso. A Jes\u00fas no le gustaba este t\u00edtulo. Citando el salmo mesi\u00e1nico, \u00e9l lleg\u00f3 a preguntar: \u201c\u00bfC\u00f3mo es que el mes\u00edas puede ser hijo de David si hasta el mismo David le llama \u201cmi Se\u00f1or\u201d (Lc 20,41-44) ? El grito del ciego incomodaba a la gente que acompa\u00f1aba a Jes\u00fas. Por esto, \u201cLos que iban delante le increpaban para que se callara\u201d. Ellos trataban de acallar el grito, pero \u00e9l gritaba mucho m\u00e1s fuerte: \u201c\u00a1Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u201d Hoy tambi\u00e9n, el grito de los pobres incomoda la sociedad establecida: migrantes, enfermos de SIDA, mendigos, refugiados, \u00a1tantos!<\/p>\n<p>Lucas 18,40-41: La reacci\u00f3n de Jes\u00fas ante el grito del ciego. Y Jes\u00fas \u00bfqu\u00e9 hace? \u201cJes\u00fas se detuvo y mand\u00f3 que se lo trajeran\u201d. Los que quer\u00edan acallar el grito del pobre, ahora, a petici\u00f3n de Jes\u00fas, se ven obligados a ayudar al pobre a que llegue hasta Jes\u00fas. El evangelio de Marcos a\u00f1ade que el ciego dej\u00f3 todo y se fue hasta Jes\u00fas. No ten\u00eda mucho.<\/p>\n<p>Apenas un manto. Pero era lo que ten\u00eda para cubrir su cuerpo (cf. Es 22,25-26). Era su seguridad, \u00a1su tierra firme! Hoy tambi\u00e9n Jes\u00fas escucha el grito de los pobres que a veces nosotros no queremos escuchar. Cuando se acerc\u00f3, le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 quieres que te haga?\u201d No basta gritar. \u00a1Hay que saber por qu\u00e9 se grita! \u00c9l dijo: \u201c\u00a1Se\u00f1or, que vea!\u201d.<\/p>\n<p>Lucas 18,42-43: \u201cRecobra tu vista.\u201d Jes\u00fas dice: \u00abRecobra tu vista Tu fe te ha salvado.<\/p>\n<p>Y al instante recobr\u00f3 la vista y le segu\u00eda glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alab\u00f3 a Dios\u201d. El ciego hab\u00eda invocado a Jes\u00fas con ideas no totalmente correctas, pues el t\u00edtulo de \u201cHijo de David\u201d no era muy exacto. Pero \u00e9l tiene m\u00e1s fe en Jes\u00fas que en sus ideas sobre Jes\u00fas. Dio en el blanco. No expresa exigencias como Pedro (Mc 8,32-33).<\/p>\n<p>Sabe entregar su vida aceptando a Jes\u00fas sin imponer condiciones. La curaci\u00f3n es el fruto de su fe en Jes\u00fas. Curado, sigue a Jes\u00fas y sube con \u00e9l a Jerusal\u00e9n. De este modo, se vuelve disc\u00edpulo, modelo para todos nosotros que queremos \u201cseguir a Jes\u00fas por el camino\u201d hacia Jerusal\u00e9n: creer m\u00e1s en Jes\u00fas que en nuestras ideas sobre Jes\u00fas. En esta decisi\u00f3n de caminar con Jes\u00fas est\u00e1 la fuente de valor y la semilla de la victoria sobre la cruz. Pues la cruz no es una fatalidad, ni una exigencia de Dios. Es la consecuencia del compromiso de Jes\u00fas, en obediencia al Padre, de servir a los hermanos y no aceptar privilegios.<\/p>\n<p>La fe es una fuerza que transforma a las personas. La Buena Nueva del Reino estaba escondida entre la gente, escondida como el fuego bajo las cenizas de las observancias sin vida. Jes\u00fas sopla sobre las cenizas y el fuego se enciende, el Reino aparece y la gente se alegra. La condici\u00f3n es siempre la misma: creer en Jes\u00fas. La curaci\u00f3n del ciego aclara un aspecto muy importante de nuestra fe. A pesar de invocar a Jes\u00fas con ideas no del todo correctas, el ciego tuvo fe y fue curado. Se convirti\u00f3, lo dej\u00f3 todo y sigui\u00f3 a Jes\u00fas por el camino del Calvario. La comprensi\u00f3n total del seguimiento de Jes\u00fas no se obtiene por la instrucci\u00f3n te\u00f3rica, sino por el compromiso pr\u00e1ctico, caminando con \u00e9l por el camino del servicio, desde Galilea hasta Jerusal\u00e9n. Aquel que insiste en mantener la idea de Pedro, esto es, del Mes\u00edas glorioso sin la cruz, no va a entender nada de Jes\u00fas y no llegar\u00e1 nunca a tomar la actitud del verdadero disc\u00edpulo. Aquel que sabe creer en Jes\u00fas y se entrega (Lc 9,23- 24), que acepta ser el \u00faltimo (Lc 22,26), beber el c\u00e1liz y cargar con su cruz (Mt 20,22; Mc 10,38), \u00e9ste, al igual que el ciego, aun teniendo las ideas no enteramente justas, \u201cseguir\u00e1 a Jes\u00fas por el camino\u201d (Lc 18,43). En esta certeza de caminar con Jes\u00fas est\u00e1 la fuente de la audacia y la semilla de la victoria sobre la cruz.<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<p>\u00bfC\u00f3mo veo y siento el grito de los pobres: migrantes, negros, enfermos de SIDA, mendigos, refugiados, tantos?<br \/>\u00bfC\u00f3mo es mi fe: me fijo m\u00e1s en las ideas sobre Jes\u00fas o en Jes\u00fas?<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Feliz quien no sigue consejos de malvados ni anda mezclado con pecadores ni en grupos de necios toma asiento, sino que se recrea en la ley de Yahv\u00e9, susurrando su ley d\u00eda y noche. (Sal 1,1-2)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or, Dios nuestro, conc\u00e9denos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Se\u00f1or. 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