{"id":6703,"date":"2022-11-17T12:01:32","date_gmt":"2022-11-17T18:01:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6703"},"modified":"2022-11-08T09:34:58","modified_gmt":"2022-11-08T15:34:58","slug":"lectio-vie-18-de-noviembre-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6703","title":{"rendered":"Lectio vie, 18 de nov, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p>Tiempo Ordinario<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Se\u00f1or, Dios nuestro, conc\u00e9denos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Lucas 19,45-48<\/h2>\n<p>Aquel d\u00eda, Jes\u00fas entr\u00f3 en el templo y comenz\u00f3 a echar fuera a los que vend\u00edan y compraban all\u00ed, dici\u00e9ndoles: \u201cEst\u00e1 escrito: Mi casa es casa de oraci\u00f3n; pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones\u201d.<\/p>\n<p>Jes\u00fas ense\u00f1aba todos los d\u00edas en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los jefes del pueblo, intentaban matarlo, pero no encontraban c\u00f3mo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>El contexto. Tras describir la subida de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n (17,11-19,28), Lucas lo presenta ahora realizando su acci\u00f3n en el contexto del templo. Despu\u00e9s de la entrada del enviado del Se\u00f1or a Jerusal\u00e9n pasando por la puerta de oriente (19,45), el templo es el primer lugar en que Jes\u00fas lleva a cabo su acci\u00f3n: las controversias que se narran tienen lugar en este sitio y a \u00e9l hacen referencia. La subida de Jes\u00fas al templo no es s\u00f3lo una acci\u00f3n personal sino que afecta tambi\u00e9n a la \u201cmultitud de los disc\u00edpulos\u201d (v.37) en su relaci\u00f3n con Dios (vv.31-34). Lucas narra ante todo un primer episodio en el que presenta los preparativos de la entrada de Jes\u00fas en el templo (vv.29-36) y su realizaci\u00f3n (vv.37-40); sigue despu\u00e9s una escena en la que se presenta a Jes\u00fas llorando sobre la ciudad (vv.41-44), mientras que en la siguiente encontramos la narraci\u00f3n de nuestro pasaje de hoy: su presencia en el templo y la expulsi\u00f3n de los vendedores (vv.45-48).<\/p>\n<p>El gesto de Jes\u00fas. No tiene un valor pol\u00edtico, sino una significaci\u00f3n prof\u00e9tica. Parecer\u00e1 al lector que la meta del gran viaje de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n es su ingreso en el templo. Es evidente la referencia a la profec\u00eda de Malaqu\u00edas y su cumplimiento con la entrada de Jes\u00fas en el templo: \u201cY enseguida vendr\u00e1 a su Templo el Se\u00f1or a quien vosotros busc\u00e1is\u2026\u201d (3.1). Jes\u00fas une al gesto de expulsar del templo a los vendedores dos referencias a la Escritura: Ante todo Is 56, 7: \u201cMi casa ser\u00e1 casa de oraci\u00f3n\u201d. El templo es el lugar en el que Jes\u00fas se dirige al Padre. La actividad comercial y especulativa ha convertido el templo en una cueva de ladrones y lo ha desprovisto de su \u00fanica y exclusiva misi\u00f3n: el encuentro con la presencia de Dios. La segunda referencia a la Escritura est\u00e1 tomada de Jr 7,11: \u201c\u00bfEn cueva de bandoleros se ha convertido a vuestros ojos esta Casa que se llama por mi Nombre?\u201d. La imagen de cueva de ladrones le sirve a Jes\u00fas para condenar el tr\u00e1fico material en sentido amplio y no s\u00f3lo los tr\u00e1ficos deshonestos que de manera velada e ilegal se comet\u00edan en el templo. Jes\u00fas exige un cambio de rumbo: purificar el templo de todas aquellas\u00a0 negatividades humanas y conducirlo a su funci\u00f3n originaria: rendir\u00a0 verdadero servicio a Dios. Expulsando a estos impostores del comercio se cumple la profec\u00eda de Zacar\u00edas: \u201cY no habr\u00e1 m\u00e1s comerciante en la Casa de Yahv\u00e9 Sebaot aquel d\u00eda\u201d (14,21). Al pronunciarse as\u00ed Jes\u00fas sobre el templo, no se refiere a una restauraci\u00f3n de la pureza del culto, como era la intenci\u00f3n de los zelotas. La intenci\u00f3n de Jes\u00fas va m\u00e1s all\u00e1 de la pureza del culto, es m\u00e1s radical, es intransigente: el templo no es una obra realizada por el esfuerzo humano; la presencia de Dios no est\u00e1 ligada a su aspecto material; el aut\u00e9ntico servicio a Dios lo realiza Jes\u00fas en su ense\u00f1anza. Con motivo de esta predicaci\u00f3n \u201clos sumos sacerdotes, los escribas y los notables del pueblo buscaban matarlo\u201d (v.47). En los l\u00edmites temporales del espacio del templo, Jes\u00fas lleva a cabo una ense\u00f1anza altamente significativa, es m\u00e1s, es justamente en este lugar tan fundamental para los jud\u00edos donde su ense\u00f1anza alcanza el v\u00e9rtice, y ser\u00e1 desde aqu\u00ed desde donde partir\u00e1 la palabra de los ap\u00f3stoles (Hch 5,12.20.25.42). La difusi\u00f3n de la Palabra de gracia de la que Jes\u00fas es el \u00fanico portador se abre como un arco que tiene su inicio cuando con doce a\u00f1os discute entre los Doctores de la ley en el templo; contin\u00faa con su ense\u00f1anza mientras atraviesa Galilea y durante el camino hacia Jerusal\u00e9n; y se completa con la entrada en el templo donde toma posesi\u00f3n de la casa de Dios. En este lugar se echan los fundamentos para la futura misi\u00f3n de la Iglesia: la difusi\u00f3n de la palabra de Dios. Los principales del pueblo no pretenden suprimir a Jes\u00fas por haber destruido los negocios econ\u00f3micos del templo, sino que sus motivos alcanzan a toda su anterior actividad docente y se hacen patentes ante el discurso contra el templo. Jes\u00fas reivindica algo que desencadena la reacci\u00f3n de los sumos sacerdotes y de los escribas. En contraste con esta actitud hostil aparece la actitud del pueblo \u201cque le o\u00eda pendiente de sus labios\u201d. Jes\u00fas es visto como el mes\u00edas que, con su Palabra de gracia, re\u00fane en torno a \u00e9l al pueblo de Dios.<\/p>\n<h2>Para el examen personal<\/h2>\n<p>Tu oraci\u00f3n al Se\u00f1or \u00bfconsiste en una relaci\u00f3n sencilla de padre a hijo como fuerza para comunicarte con Dios, o m\u00e1s bien est\u00e1 recubierta de costumbres y pr\u00e1cticas con la pretensi\u00f3n de conseguir su benevolencia?<\/p>\n<p>Al escuchar la palabra de Jes\u00fas, \u00bfte sientes cogido por su ense\u00f1anza como la multitud que estaba pendiente de sus labios? Es decir, \u00bfprestas la debida atenci\u00f3n a la escucha del Evangelio para unirte a Cristo?<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Considero un bien la ley de tu boca, m\u00e1s que miles de monedas de oro y de plata. \u00a1Qu\u00e9 dulce me sabe tu promesa, m\u00e1s que la miel a mi boca! (Sal 119,72.103)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or, Dios nuestro, conc\u00e9denos vivir siempre alegres en tu servicio, porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Se\u00f1or. 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