{"id":6717,"date":"2022-11-22T12:13:30","date_gmt":"2022-11-22T18:13:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6717"},"modified":"2022-11-08T09:35:36","modified_gmt":"2022-11-08T15:35:36","slug":"lectio-mie-23-de-nov-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6717","title":{"rendered":"Lectio mi\u00e9, 23 de nov, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p>Tiempo Ordinario<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Mueve, Se\u00f1or, los corazones de tus hijos, para que, correspondiendo generosamente a tu gracia, reciban con mayor abundancia la ayuda de tu bondad. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del Evangelio seg\u00fan Lucas 21,12-19<\/h2>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cLos perseguir\u00e1n y los apresar\u00e1n, los llevar\u00e1n a los tribunales y a la c\u00e1rcel, y los har\u00e1n comparecer ante reyes y gobernantes por causa m\u00eda. Con esto ustedes dar\u00e1n testimonio de m\u00ed.<\/p>\n<p>Gr\u00e1bense bien que no tienen que preparar de antemano su defensa, porque yo les dar\u00e9 palabras sabias, a las que no podr\u00e1 resistir ni contradecir ning\u00fan adversario de ustedes.<\/p>\n<p>Los traicionar\u00e1n hasta sus padres y hermanos, sus parientes y amigos. Matar\u00e1n a algunos de ustedes, y todos los odiar\u00e1n por causa m\u00eda. Sin embargo, ni un cabello de su cabeza perecer\u00e1. Si se mantienen firmes, conseguir\u00e1n la vida\u2019\u2019.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>En el evangelio de hoy, que es la continuaci\u00f3n del discurso iniciado ayer, Jes\u00fas enumera una se\u00f1al m\u00e1s para ayudar las comunidades a situarse en los hechos y a no perder la fe en Dios, ni el valor para resistir contra los embates del imperio romano.<\/p>\n<p>Repetimos las cinco primeras se\u00f1ales del evangelio de ayer:<br \/>1a se\u00f1al: los falsos mes\u00edas (Lc 21,8);<br \/>2a se\u00f1al: guerras y revoluciones (Lc 21,9);<br \/>3a se\u00f1al: naci\u00f3n contra otra naci\u00f3n, un reino contra otro reino, (Lc 21,10); <br \/>4a se\u00f1al: terremotos en varios lugares (Lc 21,11);<br \/>5a se\u00f1al: hambre, peste y se\u00f1ales en el cielo (Lc 21,11);<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed el evangelio de ayer. Ahora, en el evangelio de hoy, hay una se\u00f1al m\u00e1s: 6a se\u00f1al: la persecuci\u00f3n de los cristianos (Lc 21,12-19)<\/p>\n<p>Lucas 21,12. La sexta se\u00f1al: la persecuci\u00f3n Varias veces, en los pocos a\u00f1os que Jes\u00fas pas\u00f3 entre nosotros, avis\u00f3 a los disc\u00edpulos de que iban a ser perseguidos. Aqu\u00ed, en el \u00faltimo discurso, repite lo mismo y hace saber que hay que tener en cuenta la persecuci\u00f3n a la hora de discernir los signos de los tiempos: \u00abPero, antes de todo esto, os echar\u00e1n mano y os perseguir\u00e1n, os entregar\u00e1n a las sinagogas y c\u00e1rceles y os llevar\u00e1n ante reyes y gobernadores por mi nombre; esto os suceder\u00e1 para que deis testimonio\u201d. Y de estos acontecimientos, aparentemente tan negativos, Jes\u00fas hab\u00eda dicho: \u201cNo os aterr\u00e9is; porque es necesario que sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato. \u00bb (Lc 21,9). Y el evangelio de Marcos a\u00f1ade que todas estas se\u00f1ales son \u00ab\u00a1apenas el comienzo de los dolores de parto!\u00bb (Mc 13,8) Ahora bien, los dolores de parto, aun siendo muy dolorosos para la madre, no son se\u00f1al de muerte, sino de vida. \u00a1No son motivos de temor, sino de esperanza! Esta manera de leer los hechos daba mucha tranquilidad a las comunidades perseguidas. As\u00ed, leyendo u oyendo estas se\u00f1ales, profetizadas por Jes\u00fas en el a\u00f1o 33, los lectores de Lucas de los a\u00f1os ochenta pod\u00edan concluir: \u00abTodas estas cosas est\u00e1n aconteciendo seg\u00fan el plan previsto y anunciado por Jes\u00fas. por tanto, la historia no se escap\u00f3 de las manos de Dios. \u00a1Dios est\u00e1 con nosotros!<\/p>\n<p>Lucas 21,13-15: La misi\u00f3n de los cristianos en la \u00e9poca de la persecuci\u00f3n. La persecuci\u00f3n no es una fatalidad, ni puede ser motivo de\u00a0 desaliento\u00a0 o\u00a0 de\u00a0 desesperaci\u00f3n, sino que hay que considerarla como una\u00a0 oportunidad,\u00a0 ofrecida\u00a0 por\u00a0 Dios, para que las comunidades lleven a cabo la misi\u00f3n de testimoniar con valor la\u00a0 Buena Noticia de Dios.<\/p>\n<p>Jes\u00fas dice: \u201cesto os suceder\u00e1 para que deis testimonio. Proponed, pues, en vuestro coraz\u00f3n no preparar la defensa, porque yo os dar\u00e9 una elocuencia y una sabidur\u00eda a la que no podr\u00e1n resistir ni contradecir todos vuestros adversarios.\u201d. Por medio de esta afirmaci\u00f3n, Jes\u00fas anima a los cristianos perseguidos que viv\u00edan angustiados. Hace saber que, aunque perseguidos, ellos ten\u00edan que cumplir una misi\u00f3n, a saber: dar testimonio de la Buena Noticia de Dios y as\u00ed, ser una se\u00f1al del Reino (Hechos 1,8). El testimonio valiente llevar\u00eda a la gente a repetir lo que dijeron los magos de Egipto ante las se\u00f1ales y el valor de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n: \u201c\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 la mano de Dios!\u201d (Ex 8,15). Conclusi\u00f3n: si las comunidades no deben preocuparse, si todo est\u00e1 en las manos de Dios, si todo estaba ya previsto por Dios, si todo no es que dolor de parto, entonces no hay motivo para quedarse preocupados.<\/p>\n<p>Lucas 21,16-17: Persecuci\u00f3n dentro de la familia. \u201cSer\u00e9is entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matar\u00e1n a algunos de vosotros.\u201d. La persecuci\u00f3n no viene de fuera, de parte del imperio, sino que viene de dentro, de la familia misma. En una misma familia, unos aceptaban la Buena Noticia, otros no. El anuncio de la Buena Noticia produc\u00eda divisiones en la misma familia. Hab\u00eda personas que, bas\u00e1ndose en la Ley de Dios, llegaban a denunciar y a matar a sus propios familiares que se declaraban seguidores de Jes\u00fas (Dt 13,7-12).<\/p>\n<p>Lucas 21,18-19: La fuente de esperanza y de resistencia. \u201cPero no perecer\u00e1 ni un cabello de vuestra cabeza. Con vuestra perseverancia salvar\u00e9is vuestras almas\u201d. Esta observaci\u00f3n final de Jes\u00fas recuerda la otra palabra que Jes\u00fas hab\u00eda dicho: \u201c\u00a1ni un cabello de vuestra cabeza caer\u00e1!\u201d (Lc 21,18). Esta comparaci\u00f3n era una llamada fuerte a no perder la fe y a seguir firme en la comunidad. Confirma lo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho en otras ocasiones: \u201cQuien quiere salvar su vida, la pierde, pero aquel que pierde su vida por causa m\u00eda, la salvar\u00e1\u201d (Lc 9,24).<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<p>\u00bfC\u00f3mo sueles leer las etapas de la historia en tu vida y en la vida de tu pa\u00eds?<br \/>Mirando la historia de la humanidad de los \u00faltimos 50 a\u00f1os, la esperanza \u00bfaument\u00f3 o disminuy\u00f3 en ti?<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Yahv\u00e9 ha dado a conocer su salvaci\u00f3n, ha revelado su justicia a las naciones; se ha acordado de su amor y su lealtad para con la casa de Israel. (Sal 98,2-3)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Mueve, Se\u00f1or, los corazones de tus hijos, para que, correspondiendo generosamente a tu gracia, reciban con mayor abundancia la ayuda de tu bondad. Por nuestro Se\u00f1or. 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