{"id":6731,"date":"2022-11-29T12:01:16","date_gmt":"2022-11-29T18:01:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6731"},"modified":"2022-11-08T09:36:11","modified_gmt":"2022-11-08T15:36:11","slug":"lectio-mie-30-de-nov-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6731","title":{"rendered":"Lectio mi\u00e9, 30 de nov, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p>El llamado de Andr\u00e9s y de su hermano; los primeros disc\u00edpulos pescadores de hombres. Mateo 4, 18-22<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n<\/h2>\n<p>Oh Padre, que has llamado a san Andr\u00e9s de las redes del mundo a la pesca maravillosa en el anuncio del Evangelio; has que tambi\u00e9n nosotros podamos gustar siempre m\u00e1s de la dulzura de tu paternidad, especialmente en el sentirnos amados como hijos tuyos; que seamos abiertos a Ti con una fe plena toda nuestra vida, para as\u00ed permitir ser alcanzados y ser transformados por la mirada y la palabra de tu Hijo amado, nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas; ya que juntos con \u00c9l, deseamos llevar la alegre noticia de tu amor misericordioso a tantos hermanos y hermanas, el cual hace, que nuestra vida sea m\u00e1s bella. Por Jesucristo, Nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo 4, 18- 22<\/h2>\n<p>Una vez que Jes\u00fas caminaba por la ribera del mar de Galilea, vio a dos hermanos, Sim\u00f3n, llamado despu\u00e9s Pedro, y Andr\u00e9s, los cuales estaban echando las redes al mar, porque eran pescadores. Jes\u00fas les dijo: \u201cS\u00edganme y los har\u00e9 pescadores de hombres\u201d. Ellos inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.<\/p>\n<p>Pasando m\u00e1s adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en la barca, remendando las redes, y los llam\u00f3 tambi\u00e9n. Ellos, dejando enseguida la barca y a su padre, lo siguieron.<\/p>\n<h2>Meditaci\u00f3n<\/h2>\n<p>\u201cCaminaba a orillas del mar de Galilea\u201d. Jes\u00fas ha salido apenas del desierto, despu\u00e9s de cuarenta d\u00edas de gran soledad y de lucha contra el diablo (cf. Mt 4, 1-11). \u00c9l ha salido victorioso; seguro del amor de su Padre y ha venido a Galilea; una tierra lejana y despreciada; una tierra fronteriza y de\u00a0 paganos;\u00a0 solo\u00a0 portando\u00a0 consigo\u00a0 mismo\u00a0 su\u00a0 gran luz y su salvaci\u00f3n (cf. Mt 4, 12-16). Y aqu\u00ed, \u00c9l ha iniciado a proclamar su mensaje de alegr\u00eda y de liberaci\u00f3n: \u201c\u00a1El Reino de los Cielos est\u00e1 ahora cerca! (cf. Mt 4, 17). No hay m\u00e1s soledad; ni desierto agobiante; no hay ausencia porque el Se\u00f1or Jesucristo ha descendido sobre nuestra tierra; la Galilea de los gentiles: en efecto, \u00c9l est\u00e1 cercano; \u00c9l es Dios-con-nosotros. \u00c9l no est\u00e1 lejano. No se ha quedado ah\u00ed parado y escondido, porque \u00c9l mismo \u201ccamina\u201d; pasea a orillas del mar; a lo largo de los costados de nuestras vidas pobres y de hecho a\u00fan m\u00e1s all\u00e1 de nuestros horizontes. La Galilea, que significa \u201canillo\u201d: y cuya interpretaci\u00f3n nos dice que \u00c9l, Jes\u00fas, el Amor, viene a desposarse; a unirse para siempre con \u00c9l. Ahora, solo nos resta acogerlo mientras camina sobre la orilla del mar. A\u00fan en la distancia, \u00c9l ya nos ve, y esto lo sabemos\u2026<\/p>\n<p>El verbo \u201cver\u201d, se repite dos veces, primeramente, al referirse a Andr\u00e9s y a su hermano, despu\u00e9s a Santiago y a Juan; este \u201cver\u201d porta consigo mismo toda la fuerza y la intensidad de una mirada proveniente del coraz\u00f3n, de lo m\u00e1s \u00edntimo. Y es en esta manera, como el Se\u00f1or nos ve: nos lee a profundidad; con una detenida atenci\u00f3n amorosa hojea paso a paso las p\u00e1ginas de nuestras vidas; conoce cada cosa de nosotros y todo lo ama.<\/p>\n<p>No es del nada raro que Mateo utilice muchas veces un vocabulario familiar para narrar este episodio acerca de la vocaci\u00f3n y del encuentro con el Se\u00f1or Jes\u00fas. Ya que tambi\u00e9n, encontramos cuatro veces la palabra \u201chermano\u201d, y dos veces la palabra \u201cpadre\u201d. Somos llevados a casa; a nuestro principio de vida; all\u00e1 donde de igual forma nos redescubrimos que somos hijos y hermanos. Jes\u00fas entra dentro de esta realidad nuestra y lo hace en una manera m\u00e1s humana; m\u00e1s nuestra; m\u00e1s cotidiana; entra en la carne; en el coraz\u00f3n; en toda la vida y viene a rescatarnos para hacernos nacer de nuevo.<\/p>\n<p>\u201cS\u00edgueme\u201d y \u201cven\u201d: son sus palabras sencillas y claras; \u00c9l nos pide situarnos en el camino; movernos de la misma forma que \u00c9l. \u00a1Es agradable sentirse despertar por esta voz suya! La cual es m\u00e1s fuerte y alcanzable; m\u00e1s dulce qu\u00e9 la voz de las aguas del mismo mar y del mundo, que a veces tienden a ser ruidosas y confusas. En cambio, cuando \u00c9l habla, lo hace al coraz\u00f3n, todo se convierte en una gran paz y todo vuelve a la calma. Y despu\u00e9s, nos muestra tambi\u00e9n la ruta, nos se\u00f1ala el camino por hacer y a seguir y no nos deja perdernos: \u201cDetr\u00e1s de m\u00ed\u201d, dice el Se\u00f1or. Solo basta recibir la invitaci\u00f3n; solo basta en aceptar que sea \u00c9l, para qu\u00e9 saber m\u00e1s; solo debemos seguirlo, pues \u00c9l nos mostrar\u00e1 el camino.<\/p>\n<p>\u201cDejaron las redes y lo siguieron\u201d. Los dos hermanos, los dos primeros llamados, el de Pedro y el de Andr\u00e9s, llegan a ser para nosotros un ejemplo clar\u00edsimo, valiente y convincente al inicio de este camino. Ellos nos ense\u00f1an las cosas que hay que hacer, los movimientos y la elecci\u00f3n. \u201cDejar\u201d y \u201cseguir\u201d llegan a ser los verbos claves y las palabras escritas en el coraz\u00f3n. Lo son porque quiz\u00e1s frecuentemente pueda que ocurra el tener que considerar dichas iniciativas en el interior de nuestras vidas; en lo secreto del alma; all\u00ed donde solo nosotros podemos ver. All\u00ed en donde solo el Se\u00f1or es testigo de que incluso para nosotros, se cumplen estas dos maravillosas palabras del Evangelio, que son tan vivas y fuertes, y que te cambian la vida.<\/p>\n<p>\u201cEn seguida\u201d. Por dos ocasiones, Mateo nos hace ver la prontitud de los disc\u00edpulos en la acogida de la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or, que pasa; al igual que en Su mirada y en su voz dirigida hacia ellos. Ellos no ponen obst\u00e1culos; no dudan; no tienen miedo; solo se f\u00edan ciegamente a \u00c9l; respondiendo en seguida y diciendo si, a aquel Amor. Adem\u00e1s, Mateo nos hace recorrer delante a nuestros ojos todos los elementos que vivifican aquella escena a la orilla del mar: como por ejemplo, las redes; la barca; el padre\u2026todo se escurre en el fondo; todo pasa a segundo plano y todo se deja a un lado. Solo permanece el Se\u00f1or, que va adelante y, detr\u00e1s de \u00c9l, aquellos cuatro hombres nuevos, que llevan nuestro nombre y la historia, que Dios ha escrito para nosotros.<\/p>\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n<p>El panorama de esta narraci\u00f3n del Evangelio y por tanto la perspectiva de la gracia del Se\u00f1or, que todav\u00eda hoy act\u00faa en nosotros; es como la del mar de Galilea; un mar textual que tiene un nombre y su geograf\u00eda y que me llevan a considerar preguntas como: \u00bfPuedo en este momento ante la Palabra de Dios, dar una cara precisa al horizonte de mi vida? \u00bfTengo la paz interior para dejar al descubierto ante los ojos de Cristo, mi vida tal como si fuese yo el mar, la Galilea? \u00bfTengo, quiz\u00e1s miedo de las aguas que portan mi coraz\u00f3n, como si mi mar fuese amenazador, oscuro o enemigo?<br \/>\u00bfPuedo dejar al Se\u00f1or caminar a lo largo de mi costado? \u00bfPuedo dejarme verme yo tambi\u00e9n como Andr\u00e9s, como Sim\u00f3n, Santiago o Juan en este relato?<br \/>\u00bfY si guardo silencio en este momento? \u00bfY si permito realmente, a que pase Jes\u00fas y se acerque a m\u00ed, hasta dejar su huella de amor y de amistad sobre mi pobre arena?<br \/>\u00bfTengo a\u00fan y despu\u00e9s el valor de dejarme alcanzar por su mirada llena de luz? \u00bfO continuo ha esconderme un poco m\u00e1s, a empa\u00f1ar y disfrazar cualquier parte de m\u00ed, que yo mismo no deseo ver o aceptar?<br \/>Y todav\u00eda: \u00bfdejo que \u00c9l me hable; que me diga, quiz\u00e1s por primera vez: \u201cs\u00edgueme\u201d?<br \/>\u00bfO prefiero continuar escuchando solo el rumor del mar y de sus olas invasoras y devastadoras?<\/p>\n<p>Este Evangelio me habla en una manera muy fuerte acerca de la compa\u00f1\u00eda de los hermanos; me habla de m\u00ed ser como hijo; pone al descubierto la parte m\u00e1s profunda del coraz\u00f3n y entra en lo m\u00e1s \u00edntimo de mi hogar. \u00bfTal vez, puede ser que este sea propiamente el lugar en donde hay m\u00e1s dolor para m\u00ed y en donde no me siento comprendido, escuchado y amado como yo quisiera? \u00bfPor qu\u00e9 el Se\u00f1or pone du dedo en mi herida? Hermanos, padre, madre, compa\u00f1eros\u2026Jes\u00fas es todo esto para m\u00ed y \u00c9l es a\u00fan m\u00e1s. \u00bfLo entiendo verdaderamente yo en esta manera? \u00bfHay un espacio para \u00c9l en mi hogar? \u00bfC\u00f3mo es mi relaci\u00f3n con \u00c9l? \u00bfMi relaci\u00f3n con \u00c9l es como de hermano, como de amigo o como de hijo? \u00bfO acaso lo conozco de una manera lejana, superficial o como un escape?<\/p>\n<p>Me parece muy claro en este pasaje, que el Se\u00f1or hace grandes cosas en la vida de los disc\u00edpulos: \u201cLos har\u00e9 pescadores de hombres\u201d, les dice a ellos. \u00bfC\u00f3mo reacciono ante a este descubrimiento? \u00bfDeseo tambi\u00e9n yo el dejarme ser tocado por \u00c9l en un modo verdadero, real? \u00bfDeseo permitirme cambiar mi estilo de vida? \u00bfDeseo ponerme en camino con \u00c9l hacia una nueva aventura; a buscar hermanos y hermanas que han tenido la necesidad de encontrarlo? \u00bfDeseo conocerlo? \u00bfDeseo sentirme amado o amada de su Amor infinito? \u00bfPuedo ser pescador de hombres como Andr\u00e9s y sus hermanos?<\/p>\n<p>Por ahora, solo falta una cosa: la decisi\u00f3n, la opci\u00f3n de seguir al Se\u00f1or, de caminar detr\u00e1s de \u00c9l. \u00bfTodav\u00eda, intento detenerme un momento m\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 cosa debo dejar hoy para dar este paso importante? \u00bfQu\u00e9 es lo que me frena, me esconde, que no me permite moverme? \u00bfQu\u00e9 pesar tengo en el coraz\u00f3n, en el alma? \u00bfQuiz\u00e1s hay en m\u00ed la necesidad de confesarme, de abrir el coraz\u00f3n? \u00bfPorto ahora dentro en forma escrita el mensaje de Su mirada que \u00c9l ha puesto en m\u00ed; Su palabra, qu\u00e9 es m\u00e1s fuerte que el rumor del mar? \u00a1No puedo fingir que nada ha pasado! \u00a1El Se\u00f1or ha pasado y ha dejado una se\u00f1al! Yo no soy m\u00e1s como aquel de primero\u2026quiero decir s\u00ed, como Andrea. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n Final<\/h2>\n<p>Tu palabra es una l\u00e1mpara para mis pasos, y una luz en mi camino.<\/p>\n<h2>Del Salmo 119<\/h2>\n<p>\u00bfC\u00f3mo un joven llevar\u00e1 una vida honesta? Cumpliendo tus palabras.<br \/>Yo te busco de todo coraz\u00f3n: No permitas que me aparte de tus mandamientos. Conservo tu palabra en mi coraz\u00f3n, para no pecar contra ti.<br \/>T\u00fa eres bendito, Se\u00f1or: Ens\u00e9\u00f1ame tus preceptos.<br \/>Yo proclamo con mis labios todos los juicios de tu boca.<br \/>Me alegro de cumplir tus prescripciones, m\u00e1s que de todas las riquezas. Meditar\u00e9 tus leyes y tendr\u00e9 en cuenta tus caminos.<br \/>Mi alegr\u00eda est\u00e1 en tus preceptos: no me olvidar\u00e9 de tu palabra.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El llamado de Andr\u00e9s y de su hermano; los primeros disc\u00edpulos pescadores de hombres. 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