{"id":6742,"date":"2022-12-03T12:00:38","date_gmt":"2022-12-03T18:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6742"},"modified":"2022-11-30T16:58:50","modified_gmt":"2022-11-30T22:58:50","slug":"lectio-dom-4-dic-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6742","title":{"rendered":"Lectio Dom, 4 dic, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p>El anuncio de Juan Bautista en el desierto Mateo 3, 1-12<\/p>\n<h2>Oracio\u0301n inicial<\/h2>\n<p>Sen\u0303or Jesu\u0301s, envi\u0301a tu Espi\u0301ritu, para que yo sepa que soy pequen\u0303o como Zaqueo, pequen\u0303o de estatura moral, pero daame la fuerza de levantarme un poco de la tierra, empujado por el deseo de verte pasar en este peri\u0301odo de adviento, de conocerte y de saber que\u0301 eres tu\u0301 para mi\u0301. Sen\u0303or Jesu\u0301s, Maestro bueno, suscita en nuestro corazo\u0301n con la potencia de tu Espi\u0301ritu el deseo de comprender tu Palabra que nos revela el amor salvi\u0301fico del Padre.<\/p>\n<h2>Lee la palabra<\/h2>\n<p>En aquel tiempo, comenz\u00f3 Juan el Bautista a predicar en el desierto de Judea, diciendo: \u201cArrepi\u00e9ntanse, porque el Reino de los cielos est\u00e1 cerca\u201d. Juan es aquel de quien el profeta Isa\u00edas hablaba, cuando dijo:\u00a0<em>Una voz clama en el desierto: Preparen el camino del Se\u00f1or, enderecen sus senderos.<\/em><br \/><br \/>Juan usaba una t\u00fanica de pelo de camello, ce\u00f1ida con un cintur\u00f3n de cuero, y se alimentaba de saltamontes y de miel silvestre. Acud\u00edan a o\u00edrlo los habitantes de Jerusal\u00e9n, de toda Judea y de toda la regi\u00f3n cercana al Jord\u00e1n; confesaban sus pecados y \u00e9l los bautizaba en el r\u00edo.<br \/><br \/>Al ver que muchos fariseos y saduceos iban a que los bautizara, les dijo: \u201cRaza de v\u00edboras, \u00bfqui\u00e9n les ha dicho que podr\u00e1n escapar al castigo que les aguarda? Hagan ver con obras su conversi\u00f3n y no se hagan ilusiones pensando que tienen por padre a Abraham, porque yo les aseguro que hasta de estas piedras puede Dios sacar hijos de Abraham. Ya el hacha est\u00e1 puesta a la ra\u00edz de los \u00e1rboles, y todo \u00e1rbol que no d\u00e9 fruto, ser\u00e1 cortado y arrojado al fuego.<br \/><br \/>Yo los bautizo con agua, en se\u00f1al de que ustedes se han convertido; pero el que viene despu\u00e9s de m\u00ed, es m\u00e1s fuerte que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias. \u00c9l los bautizar\u00e1 en el Esp\u00edritu Santo y su fuego. \u00c9l tiene el bieldo en su mano para separar el trigo de la paja. Guardar\u00e1 el trigo en su granero y quemar\u00e1 la paja en un fuego que no se extingue\u201d.<\/p>\n<h2>Momento de silencio orante<\/h2>\n<p>Todo hombre tiene en su corazo\u0301n muchas preguntas que hacer a quienquiera que lo escuche, pero tiene ante todo necesidad de saber escuchar, acorda\u0301ndose que es Jesu\u0301s el que le esta\u0301 hablando. De\u0301jate guiar hacia la interioridad, alla\u0301 donde la Palabra resuena con todo su peso de verdad y de amor, con toda su fuerza terape\u0301utica y transformante. El silencio orante te pide pararte \u201cdentro\u201d, firme completamente a los pies del Sen\u0303or y recoger todas las propias energi\u0301as para escuchar so\u0301lo a E\u0301l. \u00a1Pa\u0301rrate y escucha!.<\/p>\n<h2>Para comprender la Palabra<\/h2>\n<h3>Co\u0301mo se articula la trama del pasaje:<\/h3>\n<p>En este domingo de adviento nos viene al encuentro la figura del Juan el Bautista, un personaje semejante a un roble, como dio a entender Jesu\u0301s un di\u0301a delineando su personalidad: \u201c\u00bfAcaso habe\u0301is ido a ver una can\u0303a batida por el viento?\u201d (Mt 11, 7). El perfil del Bautista que la liturgia nos propone viene presentado en dos grandes bloques:<\/p>\n<p>3,1-6, figura y actividad de Juan; 3,7-12, su predicacio\u0301n. Dentro de estas dos partes se pueden separar unidades ma\u0301s pequen\u0303as que determinan la articulacio\u0301n del texto. En 3,1- 2 Juan es presentado como aquel que predica la \u201c conversio\u0301n\u201d, porque \u201c el reino de los cielos se esta\u0301 acercando\u201d. Este llamamiento es como un hilo rojo que atraviesa toda la actividad de Juan: se vuelve a tomar en 3,8.12. El motivo de tal anuncio de conversio\u0301n se da por el inminente juicio de Dios, que es comparado a la tala de todo a\u0301rbol seco\u00a0 para tirarlo al fuego y ser quemado (3,10) y a aquella operacio\u0301n de aventar que los campesinos hacen en la era para separar el grano de la paja, que se ha de quemar tambie\u0301n en el fuego (3,12). La imagen del fuego que caracteriza la u\u0301ltima parte de nuestro pasaje litu\u0301rgico, muestra la urgencia de prepararse a este acontecimiento del juicio de Dios.<\/p>\n<p>El texto presenta la siguiente articulacio\u0301n:<\/p>\n<p>Mateo 3,1-3: En esta primera pequen\u0303a unidad \u201cla voz que grita en el desierto\u201d de Isai\u0301as 40,2 se identifica con la voz del Bautista que invita a la conversio\u0301n \u201cen el desierto de Judea\u201d;<\/p>\n<p>Mateo 3,4-6: sigue una breve unidad que de un modo pintoresco delinea la figura tradicional de Juan: es un profeta y un asceta; por su identidad profe\u0301tica viene unido a Eli\u0301as, de hecho viste como el profeta de Tesbis. Un detalle geogra\u0301fico y espacial describe el movimiento de mucha gente para recibir el bautismo de inmersio\u0301n en las aguas del Jorda\u0301n, en un clima penitencial. La influencia de su actividad profe\u0301tica no esta\u0301 circunscrita a un lugar restringido, sino que abarca toda la regio\u0301n de la Judea y que comprende a Jerusale\u0301n y el territorio a lo largo del Jorda\u0301n.<\/p>\n<p>Mateo 3,7-10: se presenta un grupo particular que se acerca a Juan a recibir el bautismo, son los \u201cfariseos y saduceos\u201d. A ellos se dirige Juan con un lenguaje muy duro, para que desistan de su falsa religiosidad y pongan la atencio\u0301n en el \u201cllevar fruto\u201d para huir del juicio de condenacio\u0301n<\/p>\n<p>Mateo 3,11-12: se puntualiza el significado del bautismo en relacio\u0301n con la conversio\u0301n y sobre todo la diferencia de los dos bautismos y de los respectivos protagonistas: el de Juan es con agua para la conversio\u0301n; el de Jesu\u0301s \u201cel ma\u0301s fuerte que viene despue\u0301s\u201d, es con Espi\u0301ritu santo y fuego.<\/p>\n<h3>El mensaje del texto:<\/h3>\n<p>Con un estilo ti\u0301picamente bi\u0301blico-narrativo Mateo presenta la figura y la actividad de Juan Bautista en el desierto de la Judea. Esta u\u0301ltima indicacio\u0301n geogra\u0301fica intenta situar la actividad de Juan en la regio\u0301n de la Judea, mientras Jesu\u0301s desarrollara\u0301 su misio\u0301n en Galilea. Para Mateo la actividad de Juan esta\u0301 completamente orientada y subordinada hacia \u201caquel que debe venir\u201d, la persona de Jesu\u0301s. Adema\u0301s, Juan es presentado como el grande y valeroso predicador que ha preanunciado el inminente juicio de Dios.<\/p>\n<p>El mensaje del Bautista consiste en un preciso imperativo, \u201cconverti\u0301os\u201d y en un motivo tambie\u0301n muy claro: \u201cporque el reino de los cielos esta\u0301 cerca\u201d. La conversio\u0301n adquiere un gran relieve en la predicacio\u0301n del Bautista, aunque al principio no aparece todavi\u0301a clara en su contenido. En 3,8, sin embargo, se indican los frutos de la conversio\u0301n para expresar una nueva orientacio\u0301n que dar a la propia existencia. Tal indicacio\u0301n, por un lado, se coloca en la li\u0301nea de los profetas que entendi\u0301an la hecho de la conversio\u0301n en el abandono radical de todo aquello que hasta ahora teni\u0301a un valor; por otro lado, va ma\u0301s alla\u0301 e intenta demostrar que la conversio\u0301n es un dirigirse hacia el \u201creino de los cielos\u201d, hacia una novedad que se presenta inminente con sus exigencias y prospectivas. Se trata de dar un cambio decisivo en la vida orienta\u0301ndola en una nueva direccio\u0301n: el \u201creino de los cielos\u201d da fundamento y define la conversio\u0301n , no una serie de esfuerzos humanos. La expresio\u0301n \u201creino de los cielos\u201d esta\u0301 para indicar que Dios se revelara\u0301 a todos los hombres y con gran potencia. Juan dice que tal revelacio\u0301n de Dios es inminente, no esta\u0301 lejana.<\/p>\n<p>La actividad profe\u0301tica de Juan tiene el deber de preparar a sus contempora\u0301neos a la venida de Dios en Jesu\u0301s, con los rasgos de la figura de Eli\u0301as. Interesante son los motivos, las ima\u0301genes con las que viene interpretada la figura del Bautista, entre ellas el cinturo\u0301n de cuero cen\u0303ido en los costados, un signo de reconocimiento de profeta Eli\u0301as (2 Re 1,8); el manto tejido de pelos de camello es un vestido ti\u0301pico del profeta, segu\u0301n Zacari\u0301as 13,4. Se trata de una identificacio\u0301n directa entre el profeta Eli\u0301as y Juan. Seguramente tal interpretacio\u0301n es la respuesta del evangelista a una objecio\u0301n judaica de aquel tiempo: \u00bf co\u0301mo puede ser Jesu\u0301s el Mesi\u0301as, si primero no viene Eli\u0301as?<\/p>\n<p>Con su actividad profe\u0301tica Juan consigue\u00a0 mover\u00a0 grandes\u00a0 muchedumbres,\u00a0 tambie\u0301n Eli\u0301as habi\u0301a reconducido al pueblo entero a volver a la fe en Dios (1 Re 18). El bautismo de Juan no es importante porque sean grandes muchedumbres las que lo reciben, sino que tiene valor porque va acompan\u0303ado de precisos compromisos de conversio\u0301n.<\/p>\n<p>Adema\u0301s no es un bautismo que tiene el poder de borrar los pecados, so\u0301lo la muerte de Jesu\u0301s tiene este poder, pero imprime sin embargo una nueva orientacio\u0301n que dar a la vida.<\/p>\n<p>Tambie\u0301n los \u201cfariseos y saduceos\u201d se acercan a recibirlo, pero se acercan con a\u0301nimo hipo\u0301crita, sin una verdadera decisio\u0301n de convertirse. Obrando asi\u0301, no podra\u0301n huir del juicio de Dios. La invectiva de Juan hacia este grupo lleno de falsa religiosidad, subraya que la funcio\u0301n de su bautismo, acogido con sincera decisio\u0301n de cambiar de vida, protege a quien lo recibe del inminente juicio de Dios.<\/p>\n<p>\u00bfDe que\u0301 modo se hara\u0301 visible una tal decisio\u0301n de convertirse?. Juan se abstiene de dar precisas indicaciones, se limita so\u0301lo a indicar el motivo: evitar el juicio punitivo de Dios. Se pudiera decir en un lenguaje propositivo que el fin de la conversio\u0301n es Dios, el radical reconocimiento de Dios, el orientar de un modo todo nuevo la propia vida hacia a Dios.<\/p>\n<p>En tanto \u201clos fariseos y saduceos\u201d no esta\u0301n disponibles a convertirse, en cuanto ponen su confianza y esperanza en la descendencia de Abraha\u0301n: en cuanto que pertenecen al pueblo elegido esta\u0301n seguros de que Dios, por me\u0301ritos de sus padres, les concedera\u0301 la salvacio\u0301n. Juan pone en duda esta falsa seguridad con dos ima\u0301genes: la del a\u0301rbol y la del fuego.<\/p>\n<p>Ante todo la imagen del a\u0301rbol que se tala, en el Antiguo Testamento recuerda al juicio de Dios. Un texto de Isai\u0301as asi\u0301 lo describe: \u201cHe ahi\u0301 el Sen\u0303or Dios de los eje\u0301rcitos, que rompe los a\u0301rboles con estruendo, las punta ma\u0301s altas son derribadas, las cimas son abatidas\u201d. Por su parte la imagen del fuego tiene la funio\u0301n de expresar la \u201cira inminente \u201d que se manifestara\u0301 con el juicio de Dios (3.7) En si\u0301ntesis, se muestra la apremiante inminencia de la venida de Dios: los que escuchan deben abrir los ojos sobre lo que les espera<\/p>\n<p>Finalmente la predicacio\u0301n de Juan hace un confrontamiento entre los dos bautismos, las dos personas, la de Juan y la del que debe venir. La diferencia substancial es que Jesu\u0301s bautiza con espi\u0301ritu y fuego, mientras Juan so\u0301lo con agua, un bautismo para la conversio\u0301n. Tal distincio\u0301n subraya que el bautismo de Juan esta\u0301 completamente subordinado al de Jesu\u0301s. Mateo anota que el bautismo con el espi\u0301ritu ya se ha realizado, precisamente en el bautismo cristiano, como afirma la escena del bautismo de Jesu\u0301s, mientras aquel del fuego debe todavi\u0301a llegar y sucedera\u0301 en el juicio que Jesu\u0301s dara\u0301.<\/p>\n<p>El final de la predicacio\u0301n de Juan presenta, pues, la descripcio\u0301n del juicio que cae sobre la comunidad con la imagen de la paja. La misma accio\u0301n que el campesino hace en la era cuando separa el grano de la paja, asi\u0301 sera\u0301 realizada por Dios en el juicio sobre la comunidad.<\/p>\n<h2>Para meditar<\/h2>\n<h3>Espera de Dios y conversio\u0301n:<\/h3>\n<p>La predicacio\u0301n de Juan, mientras nos recuerda que la venida de Dios en nuestra vida es siempre inminente, nos invita tambie\u0301n con energi\u0301a a la penitencia que purifica el corazo\u0301n lo vuelve capaz del encuentro con Jesu\u0301s que viene al mundo de los hombres y lo abre a la esperanza y al amor universal.<\/p>\n<p>Tiene una frase el cardenal Newmann que nos puede ayudar a comprender esta nueva orientacio\u0301n que la Palabra de Dios intenta sugerir como urgente: \u201cAqui\u0301 en la tierra vivir es cambiar y ser perfecto es haber cambiado muchas veces\u201d. Cambiar se ha de entender en la o\u0301ptica de la conversio\u0301n; un cambio i\u0301ntimo del corazo\u0301n del hombre. Vivir es cambiar. En el momento en que este deseo de cambiar desaparece, tu\u0301 ya no eres un vivo. Una confirmacio\u0301n se nos da en el Apocalipsis cuando el Sen\u0303or dice: \u201cParece que esta\u0301s vivo, pero esta\u0301s muerto\u201d (3,1) Adema\u0301s \u201cser perfecto es haber cambiado muchas veces\u201d. Parece que el cardenal Newmann quisiera decir: \u201c El sentido del tiempo es mi conversio\u0301n\u201d Tambie\u0301n este tiempo de adviento se mide en funcio\u0301n del proyecto que Dios tiene sobre mi\u0301. Debo continuamente abrirme a la novedad de Dios, estar disponible a dejarme renovar por E\u0301l.<\/p>\n<h3>Aceptar el Evangelio:<\/h3>\n<p>Es la condicio\u0301n para convertirse: El evangelio no es so\u0301lo un contenido de mensaje, sino que es una Persona que te pide venir a tu vida. Aceptar el Evangelio en este domingo\u00a0\u00a0 de Adviento significa abrir la puerta de la propia vida a aquel que Juan el Bautista ha definido como el ma\u0301s fuerte. Esta idea esta\u0301 expresada muy bien por Juan Pablo II:\u00a0 \u201cAbrid las puertas a Cristo&#8230;\u201d Aceptar Cristo que me viene al encuentro con su palabra definitiva de salvacio\u0301n. Nos vienen a la mente las palabras de San Agusti\u0301n que deci\u0301a: \u201cTemo al Sen\u0303or que pasa\u201d. Tal pasaje del Sen\u0303or podri\u0301a encontrarnos en un momento de nuestra vida distrai\u0301dos y superficiales.<\/p>\n<h3>El adviento: El tiempo de las almas interiores:<\/h3>\n<p>Una evocacio\u0301n mi\u0301stica sacada de los escritos de la Beata Isabel de la Trinidad nos ayuda a descubrir la conversio\u0301n como tiempo, ocasio\u0301n de sumergirse en Dios, de exponerse al fuego del amor que purifica y transforma nuestra vida: He aqui\u0301 el sagrado tiempo del adviento que, ma\u0301s que de otro, se puede llamar el tiempo de las almas interiores, de aquellas, que viven siempre y en cada cosa \u201cescondidas en Dios con Cristo\u201d, al centro de ellas mismas. En la espera del gran misterio [ de la Navidad]&#8230;pida\u0301mosle que nos haga verdaderos en nuestro amor, o sea que nos transforme&#8230;es bello pensar que la vida de un sacerdote, como la de la carmelita, es un \u00a1adviento que prepara la encarnacio\u0301n en las almas! David canta en un salmo que \u201cel fuego caminara\u0301 delante del Sen\u0303or\u201d \u00bfY no es el amor aquel fuego? \u00bfY no es tambie\u0301n nuestra misio\u0301n preparar los caminos del Sen\u0303or a trave\u0301s de nuestra unio\u0301n con aquel que el Apo\u0301stol llama un \u201cfuego devorador\u201d? A su contacto nuestra alma se convertira\u0301 en una llama de amor que se expande por todos los miembros del cuerpo de Cristo que es la Iglesia\u201d (Carta al Rev. Sacerdote Chevignard, en Escritos, 387-389).<\/p>\n<h2>6. Salmo 71 (72)<\/h2>\n<p>La Iglesia ora con este salmo en el tiempo de adviento para expresar la espera de su rey de paz, liberador de los pobres y de los oprimidos.<\/p>\n<h3>Reina con justicia a tu pueblo<\/h3>\n<p>Confi\u0301a, oh Dios, tu juicio al rey, al hijo de rey tu justicia:<\/p>\n<p>que gobierne rectamente a tu pueblo, a tus humildes con equidad. Florecera\u0301 en sus di\u0301as la justicia, prosperidad hasta que no haya luna; dominara\u0301 de mar a mar, desde el Ri\u0301o al confi\u0301n de la tierra.<br \/>Pues librara\u0301 al pobre suplicante, al desdichado y al que nadie ampara; se apiadara\u0301 del de\u0301bil y del pobre, salvara\u0301 la vida de los pobres.<br \/>\u00a1Que su fama sea perpetua, que dure tanto como el sol!<br \/>\u00a1Que sirva de bendicio\u0301n a las naciones, y todas lo proclamen dichoso!<\/p>\n<h2>7. Oracio\u0301n final<\/h2>\n<p>Sen\u0303or Jesu\u0301s, conducidos por la palabra fuerte y vigorosa de Juan el Bautista, tu precursor, deseamos recibir tu bautismo de Espi\u0301ritu y fuego. Tu\u0301 sabes cuantos miedos, perezas espirituales e hipocresi\u0301a albergan nuestros corazones. Estamos convencidos que en tu bieldo quedari\u0301a de nuestra vida poco grano y mucha paja, pronta para el fuego inextinguible. Te decimos desde lo ma\u0301s profundo del corazo\u0301n: Ven a nosotros en la humildad de tu encarnacio\u0301n, de tu humanidad cargada de nuestros li\u0301mites y pecado y danos el bautismo de la inmersio\u0301n en el abismo de tu humildad. Conce\u0301denos estar inmersos en aquellas aguas del Jorda\u0301n que fluyen de tu divino costado atravesado en la cruz y haz que te reconozcamos verdadero Hijo de Dios, verdadero Salvador nuestro. En este adviento lle\u0301vanos al desierto del expolio, de la conversio\u0301n, de la soledad, de la penitencia para experimentar el amor del tiempo primaveral. Que tu voz no quede en el desierto, sino que resuene en nuestro corazo\u0301n de modo que toda nuestra vida, inmersa \u2013 bautizada en tu Presencia pueda convertirse en novedad de amor. Ame\u0301n.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El anuncio de Juan Bautista en el desierto Mateo 3, 1-12 Oracio\u0301n inicial Sen\u0303or Jesu\u0301s, envi\u0301a tu Espi\u0301ritu, para que yo sepa que soy pequen\u0303o como Zaqueo, pequen\u0303o de estatura moral, pero daame la fuerza de levantarme un poco de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6742\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1KK","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6742"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6742"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6742\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6743,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6742\/revisions\/6743"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6742"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6742"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6742"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}