{"id":6765,"date":"2022-12-15T12:00:32","date_gmt":"2022-12-15T18:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6765"},"modified":"2022-12-04T17:30:31","modified_gmt":"2022-12-04T23:30:31","slug":"lectio-vie-16-dic-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6765","title":{"rendered":"Lectio vie, 16 dic, 2022"},"content":{"rendered":"\n<p>Juan es la la\u0301mpara, Jes\u00fas la luz<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n<\/h2>\n<p>Padre, tu\u0301 enviaste a Juan para que anunciase la venida de tu Hijo Jes\u00fas, y e\u0301l dio testimonio de amor inmenso a su Amigo y Sen\u0303or. En la plenitud de los tiempos nos has enviado a tu Hijo como Salvador, que ha dado testimonio de tu amor hasta la muerte y nos ha ensen\u0303ado a vivir en i\u0301ntima familiaridad contigo. Haz que tambie\u0301n nosotros acojamos con gran alegri\u0301a la Presencia de Cristo para vivir en comunio\u0301n con E\u0301l y caminar hacia ti iluminados por la luz de su rostro. Que brille su luz sobre nosotros y que llegue a los hermanos y hermanas que tu\u0301 pones en nuestro camino. Por Jesucristo nuestro Sen\u0303or. Ame\u0301n.<\/p>\n<h2>Lectura del evangelio segu\u0301n san Juan (5, 33-36)<\/h2>\n<p>\u00abUstedes enviaron mensajeros a Juan el Bautista y \u00e9l dio testimonio de la verdad. No es que yo quiera apoyarme en el testimonio de un hombre. Si digo esto, es para que ustedes se salven. Juan era la l\u00e1mpara que ard\u00eda y brillaba, y ustedes quisieron alegrarse un instante con su luz.<br \/>Pero yo tengo un testimonio mejor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido realizar y que son las que yo hago, dan testimonio de m\u00ed y me acreditan como enviado del Padre\u00bb.<\/p>\n<h2>Meditacio\u0301n<\/h2>\n<p>\u201cVosotros mandasteis&#8230;el Padre me ha enviado\u201d. El verbo \u201cmandar\u201d, \u201cenviar\u201d, abre y cierra este breve pasaje que recoge y resume toda la luz y riqueza de la Palabra del Sen\u0303or quiere ofrecernos. Los judi\u0301os mandan sacerdotes y levitas desde Jerusale\u0301n para interrogar a Juan (Jn 1, 19); los envi\u0301an con el fin de sonsacar y hacerse con el testimonio de Juan para poder matarlo. El Padre envi\u0301a a su Hijo Jes\u00fas desde su seno (Jn 1,1-2) como Don de gracia y de salvacio\u0301n para todos los hombres.<\/p>\n<p>Enviar es la accio\u0301n propia del Padre; a los que son hijos, nosotros, les corresponde aceptar a aquel que es enviado. En esta acogida, vivida di\u0301a a di\u0301a, nace la experiencia de libertad y de crecimiento en el Espi\u0301ritu, gracias a la cual nosotros mismos podemos pasar a ser los enviados, los misioneros, los testimonios de Dios en el mundo. Este es el recorrido que se nos ofrece y que Jes\u00fas, con su Palabra, quiere que descubramos. E\u0301l esta\u0301 dispuesto a recorrerlo con nosotros como maestro, como hermano y amigo, como compan\u0303ero de viaje. \u201cdio testimonio\u201d. He aqui\u0301 otra palabra clave de nuestro pasaje, que se repite varias veces con expresiones diversas: dar testimonio; recibir testimonio; tengo un testimonio; dan testimonio de mi\u0301. Un testigo es aquel que ha visto y oi\u0301do y por eso mismo puede recordar y repetir, puede afirmar, puede declarar con seguridad, con claridad. La palabra bi\u0301blica, incluso en el Antiguo Testamento, es muy fuerte, ya que la rai\u0301z de la palabra testigo-testimonio expresa una accio\u0301n que se prolonga en el tiempo o una realidad que contiene en si\u0301 la fuerza de llegar \u201chasta\u201d, de ir \u201cma\u0301s alla\u0301\u201d, al otro lado, hasta la eternidad. Lo que Juan lleva a cabo, lo que vemos realizado en la vida de Jes\u00fas y posteriormente de sus disci\u0301pulos a lo largo de los siglos, es justamente este movimiento de salir de si\u0301, de darse incondicionalmente, con las palabras y con las obras, con la vida entera. Ellos han ido al otro lado, han pasado las fronteras, han dicho y repetido su si\u0301 a Dios. Nada ha sido capaz de frustrar su carrera hacia Dios y hacia los hermanos.<\/p>\n<p>\u201cE\u0301l era la la\u0301mpara\u201d. En el centro del pasaje resalta la imagen de la la\u0301mpara con palabras que evocan la luz: \u201carde\u201d, \u201calumbra\u201d, \u201cluz\u201d. De esta manera, Jes\u00fas nos indica la direccio\u0301n a mantener, el punto a do\u0301nde mirar. Tambie\u0301n hay una luz segura, un fuego encendido para nuestra noche (Sal 139, 12). La la\u0301mpara, que son los profetas (2P 1, 19) y los testigos de Cristo, la la\u0301mpara que de manera particular es Juan Bautista, principalmente en este tiempo de Adviento, tiene la misio\u0301n de conducirnos a la verdadera luz, la que ilumina a todo hombre (Jn 1, 9), la que no conoce ocaso (Lc 1, 78- 79), la que es la vida misma (Jn 8, 12; 9, 5): Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Aparece tambie\u0301n un signo caracteri\u0301stico, una prueba segura que el Sen\u0303or pone ante nosotros: la alegri\u0301a. Junto a esta luz que viene de lo alto, del Padre, nace la alegri\u0301a. So\u0301lo basta mirarse por dentro, ponerse con corazo\u0301n abierto y sincero ante E\u0301l y ante nosotros mismos, con nuestra vida, para tratar de descubrir los signos de esta alegri\u0301a.<\/p>\n<p>\u00bfSo\u0301lo para una hora? \u00bfTal vez para siempre? &#8230;<\/p>\n<h2>Algunos interrogantes<\/h2>\n<p>Los pasos del camino de fe que el Sen\u0303or nos presenta, especialmente en este tiempo de Adviento, son muy claros: de Juan a Cristo, del testimonio al Testigo fiel y verdadero, de la la\u0301mpara a la luz que no conoce ocaso, de Cristo al Padre&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfEstoy dispuesto a modificar mis pasos para no permanecer parado? \u00bfSiento dentro de mi\u0301 el deseo de encaminarme verdaderamente hacia Cristo y hacia el Padre juntamente con E\u0301l? \u00bfSigo prefiriendo olvidarme, esperar tiempos mejores y seguir, como los judi\u0301os, enviando a otros a hacer preguntas para hallar soluciones superficiales e inmediatas?<\/p>\n<p>\u00bfMantengo abiertos los ojos y el corazo\u0301n disponible para acoger el testimonio de Jes\u00fas, el de las obras que E\u0301l lleva a cabo, el del Padre que lo revela como Hijo, como Hermano? \u00bfMe muestro ma\u0301s bien ciego, incapaz de ver los signos de la gracia, de la misericordia, de la presencia de Dios?<\/p>\n<p>\u00bfTengo disposicio\u0301n interior para ser testimonio de Cristo, del Padre? \u00bfEstoy ma\u0301s bien espantado, sin ganas, sin disponibilidad, prefiriendo mantenerme cerrado en vez de abrirme?<\/p>\n<p>\u00bfHay alguna luz en mi vida, o me siento completamente a oscuras? \u00bfHay niebla a mi alrededor, en mi corazo\u0301n? La la\u0301mpara de la Palabra permanece encendida ya que el Padre ha enviado a su Hijo, Palabra viva y eterna, en la cual E\u0301l nos lo ha dicho todo.<\/p>\n<p>\u00bfDeseo yo escuchar, deseo recordar, deseo repetir todo lo que he oi\u0301do?<\/p>\n<p>Tambie\u0301n en estas pocas li\u0301neas emerge con fuerza y con claridad la relacio\u0301n de amor que mantiene Jes\u00fas con su Padre, la relacio\u0301n que los une y que hace de ellos una sola cosa. Yo se\u0301 que esta relacio\u0301n esta\u0301 abierta, porque el Padre tambie\u0301n me invita a mi\u0301, y a todo hombre que viene a este mundo, a entrar, a permanecer en ella, para que goce de la verdadera alegri\u0301a. \u00bfAcepto esta invitacio\u0301n, o estoy fuera y tal vez, como el joven rico, me voy con el corazo\u0301n triste?<\/p>\n<h2>Oracio\u0301n final<\/h2>\n<p>R\/ El Sen\u0303or me ha dicho: \u201cTu\u0301 eres mi hijo\u201d. \u00bfCo\u0301mo podra\u0301 un joven andar honestamente? Cumpliendo tus palabras.<br \/>Te busco de todo corazo\u0301n,<br \/>no consientas que me desvi\u0301e de tus mandamientos. En mi corazo\u0301n escondo tus consignas,<br \/>asi\u0301 no pecare\u0301 contra ti. Bendito eres, Sen\u0303or,<br \/>ense\u0301n\u0303ame tus leyes.<br \/>Mis labios van enumerando<br \/>los mandamientos de tu boca;<br \/>mi alegri\u0301a es el camino de tus preceptos, ma\u0301s que todas las riquezas. Medito tus decretos,<br \/>y me fijo en tus sendas; tu voluntad es mi delicia, no olvidare\u0301 tus palabras.<br \/>(del Salmo 119)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan es la la\u0301mpara, Jes\u00fas la luz Oraci\u00f3n Padre, tu\u0301 enviaste a Juan para que anunciase la venida de tu Hijo Jes\u00fas, y e\u0301l dio testimonio de amor inmenso a su Amigo y Sen\u0303or. 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