{"id":6792,"date":"2022-12-28T12:00:09","date_gmt":"2022-12-28T18:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6792"},"modified":"2022-12-04T18:18:34","modified_gmt":"2022-12-05T00:18:34","slug":"lectio-jue-29-dic-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6792","title":{"rendered":"Lectio jue, 29 dic, 2022"},"content":{"rendered":"\n<h2>Oracio\u0301n inicial<\/h2>\n<p>Dios todopoderoso, a quien nadie ha visto nunca; tu\u0301 que has disipado las tinieblas del mundo con la venida de Cristo, la Luz verdadera, mi\u0301ranos complacido, para que podamos cantar dignamente la gloria del nacimiento de tu Hijo. Que vive y reina &#8230;..<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio segu\u0301n Lucas 2,22-35<\/h2>\n<p>Transcurrido el tiempo de la purificaci\u00f3n de Mar\u00eda, seg\u00fan la ley de Mois\u00e9s, ella y Jos\u00e9 llevaron al ni\u00f1o a Jerusal\u00e9n para presentarlo al Se\u00f1or, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primog\u00e9nito var\u00f3n ser\u00e1 consagrado al Se\u00f1or, y tambi\u00e9n para ofrecer, como dice la ley, un par de t\u00f3rtolas o dos pichones.<\/p>\n<p>Viv\u00eda en Jerusal\u00e9n un hombre llamado Sime\u00f3n, var\u00f3n justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en \u00e9l moraba el Esp\u00edritu Santo, el cual le hab\u00eda revelado que no morir\u00eda sin haber visto antes al Mes\u00edas del Se\u00f1or. Movido por el Esp\u00edritu, fue al templo, y cuando Jos\u00e9 y Mar\u00eda entraban con el ni\u00f1o Jes\u00fas para cumplir con lo prescrito por la ley, Sime\u00f3n lo tom\u00f3 en brazos y bendijo a Dios, diciendo:<\/p>\n<p>\u201cSe\u00f1or, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo,<br \/>seg\u00fan lo que me hab\u00edas prometido,<br \/>porque mis ojos han visto a tu Salvador,<br \/>al que has preparado para bien de todos los pueblos;<br \/>luz que alumbra a las naciones<br \/>y gloria de tu pueblo, Israel\u201d.<\/p>\n<p>El padre y la madre del ni\u00f1o estaban admirados de semejantes palabras. Sime\u00f3n los bendijo, y a Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas, le anunci\u00f3: \u201cEste ni\u00f1o ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocar\u00e1 contradicci\u00f3n, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesar\u00e1 el alma\u201d.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>Los primeros dos capi\u0301tulos del Evangelio de Lucas, escrito en la mitad de los an\u0303os 80, no son historia segu\u0301n el sentido en que hoy entendemos la historia. Funcionan mucho ma\u0301s como espejo, en el cual los cristianos convertidos del paganismo, descubrieron que Jes\u00fas hab\u00eda venido a realizar las profeci\u0301as del Antiguo Testamento y a atender las ma\u0301s profundas inspiraciones del corazo\u0301n humano. Son, asimismo, si\u0301mbolo y espejo de lo que estaba ocurriendo entre los cristianos del tiempo de Lucas. Las comunidades llegadas del paganismo hab\u00edan nacido de las comunidades de judi\u0301os convertidos, pero eran diferentes. El Nuevo no correspondi\u0301a a lo que el Antiguo imaginaba y esperaba. Era \u00absen\u0303al de contradiccio\u0301n\u00bb (Lc 2,34), causaba tensiones y era fuente de mucho dolor. En la actitud de Mari\u0301a, imagen del Pueblo de Dios, Lucas representa un modelo de co\u0301mo perseverar en el Nuevo, sin ser infiel al Antiguo.<\/p>\n<p>En estos dos primeros capi\u0301tulos del Evangelio de Lucas, todo gira entorno del nacimiento de dos nin\u0303os: Juan y Jes\u00fas. Los dos capi\u0301tulos nos hacen sentir el perfume del evangelio de Lucas. En ellos, el ambiente es de ternura y de alabanza. Desde el comienzo al fin, se alaba y se canta, pues, por fin, la misericordia de Dios se revelo\u0301 en Jes\u00fas; e\u0301l cumplio\u0301 las promesas hechas a los padres. Y Dios las cumplio\u0301 a favor de los pobres; de los anawim, como Isabel y Zacari\u0301as, Mari\u0301a y Jose\u0301, Ana y Simeo\u0301n, los pastores. Estos supieron esperar su venida.<\/p>\n<p>La insistencia de Lucas en decir que Mari\u0301a y Jose\u0301 cumplieron todo aquello que la Ley prescribe, evoca lo que Pablo escribio\u0301 en la carta a los Ga\u0301latas.: \u201cCuando llego\u0301 la plenitud de los tiempos, Dios envio\u0301 a su Hijo, nacido de una mujer, sometido a la Ley para rescatar a los que estaban sometidos a la Ley, para que fuesen adoptados como hijos\u201d (Gal 4,4-5).<\/p>\n<p>La historia del viejo Simeo\u0301n ensen\u0303a que la esperanza, aunque se demore, un di\u0301a se realiza. No se frustra, ni se deshace. Pero la forma de realizarse no siempre corresponde a la manera que nos imaginamos. Simeo\u0301n esperaba al Mesi\u0301as glorioso de Israel. Llegando al templo, en medio de tantas parejas que llevan a sus nin\u0303os, e\u0301l ve a una pareja pobre de Nazaret. Y en esta pareja pobre con su nin\u0303o ve la realizacio\u0301n de su esperanza y de la esperanza del pueblo: \u201cMis ojos han visto la salvacio\u0301n ante todos los pueblos para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel.\u00bb<\/p>\n<p>En el texto del evangelio de este di\u0301a, aparecen los temas preferidos por Lucas, a saber, una gran insistencia en la accio\u0301n del Espi\u0301ritu Santo, en la oracio\u0301n y en el ambiente orante, una atencio\u0301n continua a la accio\u0301n y participacio\u0301n de las mujeres, y una preocupacio\u0301n constante con los pobres y con el mensaje para los pobres.<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<p>\u00bfSeri\u0301as capaz de percibir en un nin\u0303o pobre la luz para iluminar a las naciones?<br \/>\u00bfSeri\u0301as capaz de aguantar una vida entera esperando la realizacio\u0301n de tu esperanza?<\/p>\n<h2>Oracio\u0301n final<\/h2>\n<p>\u00a1Cantad a Yahve\u0301 un nuevo canto, <br \/>canta a Yahve\u0301, tierra entera,<br \/>cantad a Yahve\u0301, bendecid su nombre! <br \/>Anunciad su salvacio\u0301n di\u0301a a di\u0301a. <br \/>(Sal 96,1-2)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oracio\u0301n inicial Dios todopoderoso, a quien nadie ha visto nunca; tu\u0301 que has disipado las tinieblas del mundo con la venida de Cristo, la Luz verdadera, mi\u0301ranos complacido, para que podamos cantar dignamente la gloria del nacimiento de tu Hijo. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6792\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1Ly","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6792"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6792"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6792\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6793,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6792\/revisions\/6793"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6792"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6792"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6792"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}