{"id":6805,"date":"2023-01-03T12:00:53","date_gmt":"2023-01-03T18:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6805"},"modified":"2022-12-31T10:37:17","modified_gmt":"2022-12-31T16:37:17","slug":"lectio-mie-4-ene-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6805","title":{"rendered":"Lectio mi\u00e9, 4 ene, 2023"},"content":{"rendered":"\n<h2>Oraci\u00f3n<\/h2>\n<p>Oh Padre, T\u00fa que eres Dios omnipotente y misericordioso, acoge la oraci\u00f3n de nosotros tus hijos; el Salvador que t\u00fa has enviado, luz nueva al horizonte del mundo, surja y brille sobre toda nuestra vida. \u00c9l es Dios\u2026<\/p>\n<h2>Lectura del Evangelio seg\u00fan San Juan (1, 35-42)<\/h2>\n<p>Estaba Juan el Bautista con dos de sus disc\u00edpulos, y fijando los ojos en Jes\u00fas, que pasaba, dijo: \u201c\u00c9ste es el Cordero de Dios\u201d. Los dos disc\u00edpulos, al o\u00edr estas palabras, siguieron a Jes\u00fas. \u00c9l se volvi\u00f3 hacia ellos, y viendo que lo segu\u00edan, les pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 buscan?\u201d Ellos le contestaron: \u201c\u00bfD\u00f3nde vives, Rab\u00ed?\u201d (Rab\u00ed significa \u2018maestro\u2019). \u00c9l les dijo: \u201cVengan a ver\u201d.\u00a0Fueron, pues, vieron d\u00f3nde viv\u00eda y se quedaron con \u00e9l ese d\u00eda. Eran como las cuatro de la tarde. Andr\u00e9s, hermano de Sim\u00f3n Pedro, era uno de los dos que oyeron lo que Juan el Bautista dec\u00eda y siguieron a Jes\u00fas. El primero a quien encontr\u00f3 Andr\u00e9s, fue a su hermano Sim\u00f3n, y le dijo: \u201cHemos encontrado al Mes\u00edas\u201d (que quiere decir \u2018el Ungido\u2019). Lo llev\u00f3 a donde estaba Jes\u00fas y \u00e9ste, fijando en \u00e9l la mirada, le dijo: \u201cT\u00fa eres Sim\u00f3n, hijo de Juan. T\u00fa te llamar\u00e1s Kef\u00e1s\u201d (que significa Pedro, es decir, \u2018roca\u2019).<\/p>\n<h2>Meditaci\u00f3n<\/h2>\n<p>En el primer cap\u00edtulo de su Evangelio, Juan nos conduce a trav\u00e9s de una especie de viaje temporal, en una semana, con tres repeticiones de la expresi\u00f3n \u201cal d\u00eda siguiente\u201d (vv. 29, 35 y 43). Nuestro pasaje nos ubica en el segundo de estos momentos, el central, y por lo tanto el m\u00e1s importante, caracterizado por el itinerario f\u00edsico y espiritual que hacen los primeros disc\u00edpulos de Juan hacia Jes\u00fas. Es el \u201cd\u00eda siguiente\u201d del encuentro, de la elecci\u00f3n, del seguimiento.<\/p>\n<p>Nuestra escena est\u00e1 atravesada de manera muy viva por el intercambio intenso de miradas: de Juan hacia Jes\u00fas (v. 35); de Jes\u00fas a los dos disc\u00edpulos (v. 38); de los disc\u00edpulos a Jes\u00fas (vv. 38-39); y finalmente es Jes\u00fas el que dirige nuevamente su mirada a nosotros, en la persona de Pedro (v. 42).<\/p>\n<p>El evangelista utiliza verbos diferentes, pero todos cargados de distintos matices, de intensidad; no se trata de miradas superficiales, distra\u00eddas, fugaces, sino m\u00e1s bien de contactos profundos, intensos, que parten del coraz\u00f3n, del alma. Es as\u00ed que Jes\u00fas, el Se\u00f1or, mira a sus disc\u00edpulos y nos mira a nosotros; es as\u00ed tambi\u00e9n que nosotros deber\u00edamos aprender a mirarlo a \u00c9l. De manera especial es bello el verbo que abre y cierra el pasaje: \u201cfijar la mirada\u201d, que significa literalmente \u201cmirar dentro\u201d.<\/p>\n<p>Jes\u00fas est\u00e1 caminando por el mar, por las orillas de nuestra vida; es as\u00ed que Juan lo retrata, lo fija, usando el verbo en el participio para decirnos que, en el fondo, Jes\u00fas a\u00fan hoy est\u00e1 pasando a nuestro lado, como en aquel d\u00eda. Tambi\u00e9n \u00c9l puede visitar y atravesarse en nuestras vidas; nuestra tierra puede acoger las huellas de sus pasos.<\/p>\n<p>Tal vez el centro del pasaje se encuentra precisamente en el movimiento de Jes\u00fas; primero \u00c9l camina, luego se vuelve y se detiene, con la mirada, con el coraz\u00f3n, en la vida de los dos disc\u00edpulos. Jes\u00fas \u201cse vuelve\u201d, es decir, cambia, se adapta, deja su condici\u00f3n de antes y asume otra. Jes\u00fas aqu\u00ed se nos revela como Dios encarnado, Dios que ha descendido en medio de nosotros, hecho hombre. Se ha vuelto del seno del Padre y se ha dirigido a nosotros.<\/p>\n<p>Es bello ver c\u00f3mo el Se\u00f1or nos hace participar en sus movimientos, en su propia vida; \u00c9l, de hecho, invita a los dos disc\u00edpulos a \u201cvenir a ver\u201d. No se puede estar detenido cuando se ha encontrado al Se\u00f1or; su presencia nos pone en movimiento, nos hace levantar de nuestras viejas posiciones y nos hace correr. Tratemos de recoger todos los verbos que hacen referencia a los disc\u00edpulos en este pasaje: \u201csiguieron\u201d (v. 37); \u201cle segu\u00edan\u201d (v. 38); \u201cfueron\u2026 vieron\u2026 se quedaron con \u00c9l\u201d (v. 39).<\/p>\n<p>La primera parte del pasaje se cierra con la experiencia bell\u00edsima de los primeros dos disc\u00edpulos que se quedaron con Jes\u00fas; lo han seguido, han entrado en su casa y se han quedado all\u00ed con \u00c9l. Es el viaje de la salvaci\u00f3n, de la verdadera felicidad, que se ofrece tambi\u00e9n a nosotros. Basta solamente con aceptar quedarse, con ser firmes, decididos, estar enamorados, sin ir de ac\u00e1 para all\u00e1, hacia uno u otro maestro del momento, uno u otro nuevo amor de la vida. Porque cuando est\u00e1 Jes\u00fas, el Se\u00f1or, cuando hemos sido invitados por \u00c9l, realmente no hace falta nada.<\/p>\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n<p>El relato temporal de esta parte del Evangelio, con sus \u201cal d\u00eda siguiente\u201d nos hace entender que el Se\u00f1or no es una realidad abstracta y distante, sino que \u00c9l entra en nuestros d\u00edas, en nuestros a\u00f1os que pasan, en nuestra existencia concreta. \u00bfMe siento dispuesto a abrir a \u00c9l mi tiempo, a compartir con \u00e9l mi vida? \u00bfEstoy listo a entregar en sus manos mi presente, mi futuro, para que sea \u00c9l quien gu\u00ede cada \u201cd\u00eda siguiente\u201d de mi vida?<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos realizan un bell\u00edsimo camino espiritual, evidenciado por los verbos \u201coyeron, siguieron, vieron, se quedaron\u201d. \u00bfNo deseo, yo tambi\u00e9n, comenzar esta bella aventura con Jes\u00fas? \u00bfTengo los o\u00eddos abiertos para o\u00edr, para escuchar con profundidad y as\u00ed yo tambi\u00e9n poder dar la misma respuesta positiva al Amor del Padre que desea llegar a m\u00ed? \u00bfSiento nacer en m\u00ed el gozo de poder comenzar un camino nuevo, caminando detr\u00e1s de Jes\u00fas? \u00bfTengo los ojos del coraz\u00f3n totalmente abiertos como para comenzar a ver lo que realmente sucede dentro de m\u00ed y a mi alrededor, y para reconocer en cada acontecimiento la presencia del Se\u00f1or?<\/p>\n<p>Pedro recibe un nombre nuevo por parte de Jes\u00fas; su vida se ve completamente transformada. \u00bfMe atrevo, hoy, a entregar al Padre mi nombre, mi vida, mi persona toda, as\u00ed como es, para que \u00c9l pueda generarme de nuevo como hijo, como hija, llam\u00e1ndome con el nombre que \u00e9l, en su infinito Amor, ha pensado para m\u00ed?<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>El Se\u00f1or es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar, y me conduce hacia aguas frescas.<br \/>Conforta mi alma, me gu\u00eda por el camino justo por amor de su nombre. Aunque camine por valles oscuros, no temo ning\u00fan mal, porque T\u00fa est\u00e1s conmigo. (del Salmo 23)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oraci\u00f3n Oh Padre, T\u00fa que eres Dios omnipotente y misericordioso, acoge la oraci\u00f3n de nosotros tus hijos; el Salvador que t\u00fa has enviado, luz nueva al horizonte del mundo, surja y brille sobre toda nuestra vida. \u00c9l es Dios\u2026 Lectura &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6805\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1LL","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6805"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6805"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6805\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6806,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6805\/revisions\/6806"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}