{"id":6809,"date":"2023-01-07T12:00:46","date_gmt":"2023-01-07T18:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6809"},"modified":"2023-01-02T12:11:02","modified_gmt":"2023-01-02T18:11:02","slug":"lectio-vie-8-ene-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6809","title":{"rendered":"Lectio Dom, 8 ene, 2023"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Visita de los Reyes de Oriente Mateo 2,1-12.<\/em><\/p>\n<h2>En silencio delante de Dios<\/h2>\n<p>La escucha orante de la Palabra exige atenci\u00f3n, exige que tu escuchar est\u00e9 orientado a Dios s\u00f3lo, con toda la disponibilidad de la que es capaz tu coraz\u00f3n. La calidad de la oraci\u00f3n depende mucho de la atenci\u00f3n que pongamos. Se ha dicho que la atenci\u00f3n es \u201cla esencia de la oraci\u00f3n\u201d. Si tu b\u00fasqueda de Dios es sincera, honesta, correcta, no podr\u00e1s menos que encontrar a Dios. Hoy, en este domingo en el que Dios se manifiesta como luz de los hombres, queremos pedir al Se\u00f1or \u201cla pasi\u00f3n de escucharlo\u201d con las palabras de la Beata Isabel de la Trinidad: \u201c\u00a1Oh Verbo eterno!, Palabra de mi Dios, quiero pasar mi vida escuch\u00e1ndote, quiero hacerme toda docilidad para aprender todo de Vos. Luego, a trav\u00e9s de todas las noches, todos los vac\u00edos, todas las impotencias, quiero estar siempre pendiente de Vos y permanecer bajo vuestra gran Luz\u201d <em>(Elevaci\u00f3n a la Sant\u00edsima Trinidad, 21 noviembre 1904)<\/em><\/p>\n<h2>La Palabra se ilumina<\/h2>\n<p>El contexto del pasaje:<\/p>\n<p>Si en el primer cap\u00edtulo del evangelio de Mateo el intento del evangelista es mostrar la identidad de Jes\u00fas (qui\u00e9n es Jes\u00fas), en el segundo, el misterio de la figura de Jes\u00fas viene engarzado con algunos lugares que se\u00f1alan el comienzo de su vida terrestre.<\/p>\n<p>El pasaje lit\u00fargico de este domingo contiene el principio del cap\u00edtulo 2 de Mateo (2,1-29) al que le siguen otros tres cuadros narrativos: la fuga a Egipto (2,13-15): la matanza de los inocentes (2,16-18) y el regreso a Egipto (2,1923).<\/p>\n<p>Para una mejor comprensi\u00f3n del mensaje en 2,1-13 resulta m\u00e1s provechoso subdividir el relato de los Magos en dos partes siguiendo el criterio de los cambios de lugar: Jerusal\u00e9n (2,1-6) y Bel\u00e9n (2, 7-12). Debemos aclarar que en el coraz\u00f3n de la historia de los Magos encontramos una cita b\u00edblica que focaliza la importancia de Bel\u00e9n en este per\u00edodo de la infancia de Jes\u00fas. \u201cY t\u00fa, Bel\u00e9n, tierra de Jud\u00e1, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Jud\u00e1: pues de ti, saldr\u00e1 un caudillo que apacentar\u00e1 a mi pueblo, Israel\u201d (Mt 2,6).<\/p>\n<p>Las dos ciudades constituyen el fondo de esta epopeya de los Magos y est\u00e1n unidas por dos hilos tem\u00e1ticos: la estrella (vv 2.7.9.10) y la adoraci\u00f3n del Ni\u00f1o (vv 2.11).<\/p>\n<p>El texto:<\/p>\n<p>Jes\u00fas naci\u00f3 en Bel\u00e9n de Jud\u00e1, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de oriente llegaron entonces a Jerusal\u00e9n y preguntaron: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el rey de los jud\u00edos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo\u201d.<br \/><br \/>Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresalt\u00f3 y toda Jerusal\u00e9n con \u00e9l. Convoc\u00f3 entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les pregunt\u00f3 d\u00f3nde ten\u00eda que nacer el Mes\u00edas. Ellos le contestaron: \u201cEn Bel\u00e9n de Jud\u00e1, porque as\u00ed lo ha escrito el profeta: <em>Y t\u00fa Bel\u00e9n, tierra de Jud\u00e1, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Jud\u00e1, pues de ti saldr\u00e1 un jefe, que ser\u00e1 el pastor de mi pueblo, Israel\u00bb<\/em><em><br \/><\/em><br \/>Entonces Herodes llam\u00f3 en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les hab\u00eda aparecido la estrella y los mand\u00f3 a Bel\u00e9n, dici\u00e9ndoles: \u201cVayan a averiguar cuidadosamente qu\u00e9 hay de ese ni\u00f1o y, cuando lo encuentren, av\u00edsenme para que yo tambi\u00e9n vaya a adorarlo\u201d.<br \/><br \/>Despu\u00e9s de o\u00edr al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que hab\u00edan visto surgir, comenz\u00f3 a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el ni\u00f1o. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegr\u00eda. Entraron en la casa y vieron al ni\u00f1o con Mar\u00eda, su madre, y postr\u00e1ndose, lo adoraron. Despu\u00e9s, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sue\u00f1o de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2>En silencio delante de Dios<\/h2>\n<p><em>Sit\u00faate con sencillez delante de Dios, inmerso en un profundo silencio interior; deja aparte toda otra consideraci\u00f3n curiosa de pensamiento o imaginaci\u00f3n; abre tu coraz\u00f3n a la fuerza de la Palabra de Dios.<\/em><\/p>\n<h2>Para una lectura atenta<\/h2>\n<p>El simbolismo de la estrella:<\/p>\n<p>Los Magos, astr\u00f3logos orientales, dedicados a la astrolog\u00eda y a la predicci\u00f3n del destino, a veces interrogaban a los astros. Ahora, llegados a Jerusal\u00e9n dicen que han \u201cvisto su estrella en su levantar\u201d. El t\u00e9rmino \u201clevantar\u201d, en griego <em>anatol\u00ea<\/em>, significa, sin art\u00edculo, el Oriente (el punto cardinal por donde se levanta el sol); pero en el texto griego est\u00e1 el art\u00edculo y esto significa el surgir de un verdadero y propio astro. La confirmaci\u00f3n de esto nos viene dada por un texto b\u00edblico: \u201csurgir\u00e1 un astro de Jacob y se levantar\u00e1 un hombre de Israel\u201d (Num 24,17). La estrella se convierte en figura del nuevo rey apenas nacido y les gu\u00eda al lugar donde ha nacido y se encuentra. Interesante es anotar que esta estrella, no es visible en Jerusal\u00e9n, sino que vuelve a aparecer a los Magos mientras ellos se alejan de la ciudad. La estrella es, verdaderamente el elemento m\u00e1s significativo del relato.<\/p>\n<p>Primero de todo, los Magos en su largo caminar no han seguido a la estrella, sino m\u00e1s bien la han visto levantarse y enseguida la han asociado con el nacimiento del Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s el viaje no era hacia lo desconocido, sino que ten\u00eda como meta a Jerusal\u00e9n, la ciudad a la cual acuden en peregrinaci\u00f3n todos los pueblos de la tierra seg\u00fan el profeta Isa\u00edas.<\/p>\n<p>La ciudad, a esta noticia de los Magos que vienen para adorar al Mes\u00edas, se conturba y se agita. Los habitantes de Jerusal\u00e9n no parecen muy entusiastas y no se preocupan lo m\u00e1s m\u00ednimo de rendir homenaje al \u201cnacido rey de los jud\u00edos\u201d. Sino que, para colmo, Herodes proyecta matarlo.<\/p>\n<p>Aunque en Is 1-6 la ciudad de Jerusal\u00e9n est\u00e1 llamada a \u201clevantarse y acoger la gloria del Se\u00f1or\u201d, ahora en Mateo se asiste a una reacci\u00f3n de rechazo por parte del rey y de Jerusal\u00e9n con relaci\u00f3n al Mes\u00edas nacido en Bel\u00e9n. Tal conducta prefigura el comienzo de las hostilidades que llevar\u00e1n a Jes\u00fas a ser condenado precisamente en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>No obstante tal reacci\u00f3n, que impide a los Magos acercarse a la salvaci\u00f3n precisamente en la ciudad elegida para ser instrumento de comuni\u00f3n de todos los pueblos de la tierra con Dios, los acontecimientos del nacimiento de Jes\u00fas se trasladan a Bel\u00e9n. Dios que gu\u00eda los sucesos de la historia hace que se vayan de Jerusal\u00e9n los Magos, que se pongan en camino y encuentren al Mes\u00edas, en la ciudad que fue patria de David, Bel\u00e9n. En esta ciudad David hab\u00eda recibido la investidura real con la unci\u00f3n dada por Samuel, ahora, por el contrario, el nuevo rey recibe una investidura divina: no con \u00f3leo, sino en el Esp\u00edritu Santo (1,18.20). A esta ciudad suben ahora los pueblos, representados por los magos, para contemplar el Emmanuel, el Dios con nosotros, y para hacer experiencia de paz y de fe&#8230;<\/p>\n<p>El simbolismo del camino de los magos:<\/p>\n<p>Un camino lleno de dificultades, pero al final termina con \u00e9xito<\/p>\n<p>El motor de su itinerario es el aparecer de una estrella, asociada enseguida al nacimiento de un nuevo rey: \u201c hemos visto su estrella en el Oriente\u201d . La estrella es aqu\u00ed s\u00f3lo una se\u00f1al, un indicio que comunica a los Magos la iniciativa de ponerse en camino.<\/p>\n<p>Al principio puede ser que est\u00e9n movidos por la curiosidad, pero enseguida esta curiosidad se transformar\u00e1 en deseo de b\u00fasqueda y descubrimiento. Se da el hecho que aquel indicio de la estrella ha conmovido a los personajes y los ha empujado a buscar para encontrar una respuesta: \u00bfquiz\u00e1s a un profundo deseo? \u00a1Qui\u00e9n lo sabe! El texto muestra que los Magos tienen en el coraz\u00f3n una pregunta y que no temen repetirla, haci\u00e9ndose inoportunos: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el rey de los Jud\u00edos?\u201d La pregunta se la hacen al rey Herodes e, indirectamente, a la ciudad de Jerusal\u00e9n. La respuesta viene dada por los expertos, sumos sacerdotes, escribas: es necesario buscar el nuevo rey en Bel\u00e9n de Jud\u00e1, porque as\u00ed lo ha profetizado Isa\u00edas<em>: \u201cY t\u00fa, Bel\u00e9n, tierra de Jud\u00e1, no eres, no , la menor entre los principales clanes de Jud\u00e1; porque de ti saldr\u00e1 un caudillo que apacentar\u00e1 a mi pueblo Israel\u201d <\/em>(Mt 2,6). El texto prof\u00e9tico sale al encuentro de las dificultades de los Magos: la Palabra de Dios se convierte en luz para su camino.<\/p>\n<p>En fuerza de aquella informaci\u00f3n, sacada de la profec\u00eda isaiana, y confortados por el reaparecer de la estrella los Magos emprenden de nuevo el camino teniendo como meta, Bel\u00e9n. La estrella que los gu\u00eda se para sobre la casa en la que se encuentra Jes\u00fas. Es extra\u00f1o que los que viven en Bel\u00e9n o en los alrededores de la casa en la que se encuentra Jes\u00fas no vean aquella se\u00f1al. Adem\u00e1s, aquellos que poseen la ciencia de las Escrituras conocen la noticia del nacimiento del nuevo rey de Israel, pero no se mueven para ir a buscarlo. Al contrario, la pregunta de los Magos hab\u00eda, m\u00e1s bien, provocado en sus corazones miedo y turbaci\u00f3n. En definitiva, aquellos que est\u00e1n cerca del acontecimiento del nacimiento de Jes\u00fas no se dan cuenta de los acaecido, mientras los lejanos, despu\u00e9s de haber recorrido un accidentado camino, al final encuentran lo que buscaban. Pero, en realidad, \u00bfqu\u00e9 es lo que ven los ojos de los Magos? Un ni\u00f1o con su madre, dentro de una pobre casa. El astro que los acompa\u00f1aba era aquel sencillo y pobre ni\u00f1o, en el cual reconocen al rey de los Jud\u00edos.Se postran delante de \u00c9l y le ofrecen dones simb\u00f3licos: oro ( porque se trata de un rey); el incienso ( porque detr\u00e1s de la humanidad del ni\u00f1o est\u00e1 presente la divinidad); mirra ( aquel astro es un hombre aut\u00e9ntico destinado a morir).<\/p>\n<p>El camino de los Magos: un camino de fe:<\/p>\n<p>No es errado pensar, que lo realizado por los Magos haya sido un aut\u00e9ntico camino de fe, mucho m\u00e1s, ha sido el itinerario de aqu\u00e9llos que, aunque no pertenecen al pueblo elegido, han encontrado a Cristo. Al comienzo de un camino hay siempre una se\u00f1al que pide ser vista all\u00ed donde todo hombre vive y trabaja. Los Magos han escrutado el cielo, para la Biblia sede de la divinidad, y de all\u00ed han tenido una se\u00f1al: una estrella. Pero para comenzar el recorrido de fe no basta escrutar los signos de la presencia de lo divino. Un signo tiene la funci\u00f3n de suscitar el deseo, que necesita para realizarse un arco de tiempo, un camino de b\u00fasqueda, una espera. Es significativa la expresi\u00f3n con la que Edith Stein describe su camino de fe: \u201cDios es la verdad. Quien busca la verdad, busca a Dios, conscientemente o no\u201d.<\/p>\n<p>Un verdadero deseo provoca preguntas. Los Magos, por su parte, encuentran a Jes\u00fas porque tienen en su coraz\u00f3n fuertes interrogantes. Tal experiencia del encuentro con Jes\u00fas es, verdaderamente, una provocaci\u00f3n para la pastoral: se impone la necesidad de no privilegiar una catequesis hecha de certezas o preocupada por ofrecer respuestas prefabricadas, cuanto de despertar en el hombre de hoy preguntas significativas sobre cuestiones cruciales de la humanidad. Es lo que sugiere un obispo del centro de Italia en una carta pastoral: \u201cPresentar a Cristo y al Evangelio en conexi\u00f3n con los problemas fundamentales de la existencia humana (vida-muerte, pecado\u2013mal; justicia-pobreza, esperanza-desilusi\u00f3n, amor\u2013odio, relaciones interpersonales familiares, sociales, internacionales&#8230;), donde se evita lo desfasado entre las preguntas de la humanidad y nuestras respuestas\u201d. (Mons. Lucio Mar\u00eda Renna, O.Carm.) La respuesta, como nos ense\u00f1a la experiencia de los Magos, se encuentra en la Biblia.<\/p>\n<p>Y no se trata s\u00f3lo de un conocimiento intelectual o de un saber acerca del contenido de las Escrituras, como en el caso de los escribas, sino en un acercarse a ella guiado por el deseo, por la pregunta. Para los Magos aquella indicaci\u00f3n contenida en las S. Escrituras fue iluminadora para cumplir la \u00faltima etapa de su camino: Bel\u00e9n. Adem\u00e1s la Palabra de Dios les permiti\u00f3 ver en los sencillos y humildes signos de una casa, del ni\u00f1o con Mar\u00eda, su madre, al rey de los jud\u00edos, el esperado de Israel.<\/p>\n<p>Los Magos adoran y descubren en Jes\u00fas a aquel que hab\u00edan con tanta ansia buscado. El lector, por un lado se sorprender\u00e1 por la desproporci\u00f3n existente entre los gestos y dones de los Magos y la humilde realidad que se presenta a sus ojos; pero, por otra parte, est\u00e1 seguro que aquel ni\u00f1o, que los Magos adoran es precisamente el Hijo de Dios, el esperado Salvador del mundo. Y as\u00ed el itinerario se convierte en itinerario de todo lector que lee esta significativa historia de los Magos: quien busca, aunque parezca que Dios est\u00e1 lejos, puede encontrarlo. Aqu\u00e9llos que, por el contrario, presumen de saber todo de Dios y creen tener asegurada la salvaci\u00f3n, corren nel riesgo de privarse del encuentro con \u00c9l. En una catequesis habida en Colonia con ocasi\u00f3n de la XX Jornada de la Juventud as\u00ed se expresaba el arzobispo Bruno Forte: \u201clos Magos representan a todos los buscadores de la verdad, listos a vivir la existencia como un \u00e9xodo, en camino hacia el encuentro con la luz que viene de lo alto\u201d Adem\u00e1s la experiencia de los Magos nos ense\u00f1a que en toda cultura, en todo hombre hay esperanzas profundas que necesitan ser saciadas. De aqu\u00ed la responsabilidad de leer los signos de Dios presentes en la historia de los hombres.<\/p>\n<h2>Para meditar<\/h2>\n<p>Despu\u00e9s de la lectura de este pasaje del evangelio \u00bfestoy disponible a revivir el camino de los Magos?<br \/>\u00bfQu\u00e9 dificultades encuentras en el profundo conocimiento de Jesucristo? \u00bfC\u00f3mo puedes superarlas?<br \/>En tu b\u00fasqueda de la verdad \u00bfsabes confiarte, ponerte en camino y a la escucha de Dios?<br \/>A la luz de la Palabra, \u00bfqu\u00e9 cosa puede cambiar en tu vida?<\/p>\n<h2>6. Salmo 72,1-11<\/h2>\n<p><em>Es un salmo real, compuesto para festejar al rey en el d\u00eda de su subida al trono. La primitiva comunidad cristiana no ha tenido ninguna clase de dudas en ver en estas im\u00e1genes el retrato del Mes\u00edas.<\/em><\/p>\n<p>Conf\u00eda, oh Dios, tu juicio al rey, al hijo de rey tu justicia: que gobierne rectamente a tu pueblo, a tus humildes con equidad.<br \/>Produzcan los montes abundancia, justicia para el pueblo los collados.<br \/>Defender\u00e1 a los humildes del pueblo, salvar\u00e1 a la gente pobre y aplastar\u00e1 al opresor.<br \/>Durar\u00e1 tanto como el sol, como la luna de edad en edad; caer\u00e1 como lluvia en los reto\u00f1os, como roc\u00edo que humedece la tierra.<br \/>Florecer\u00e1 en sus d\u00edas la justicia, prosperidad hasta que no haya luna; dominar\u00e1 de mar a mar, desde el R\u00edo al conf\u00edn de la tierra.<br \/>Ante \u00e9l se doblar\u00e1 la Bestia, sus enemigos morder\u00e1n el polvo; los reyes de Tarsis y las islas traer\u00e1n consigo tributo.<br \/>Los reyes de Sab\u00e1 y de Seba todos pagar\u00e1n impuestos; ante \u00e9l se postrar\u00e1n los reyes, le servir\u00e1n todas las naciones.<br \/><em>Doxolog\u00eda Tambi\u00e9n nosotros te damos gracias Padre Santo cuyo nombre es sublime; con el Hijo y el Esp\u00edritu Santo siempre gloria por los siglos eternos.<\/em><\/p>\n<h2>7. Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>S\u00ed, \u00a1Am\u00e9n!<br \/>Te lo decimos \u00a1oh, Padre! con todo el coraz\u00f3n sintonizados con el coraz\u00f3n de tu Hijo y de la Virgen Mar\u00eda.<br \/>Te lo decimos con toda la Iglesia y por todo el g\u00e9nero humano.<br \/>Haz que, reunidos en el amor, despu\u00e9s del \u201cs\u00ed\u201d en la hora de la cruz podamos con voz un\u00e1nime, en potente coro, en silencioso esplendor, cantarlo eternamente en el santuario del cielo. \u00a1Am\u00e9n! \u00a1Aleluya! (Ana Mar\u00eda Canopi)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Visita de los Reyes de Oriente Mateo 2,1-12. 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