{"id":6856,"date":"2023-01-28T12:00:20","date_gmt":"2023-01-28T18:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6856"},"modified":"2023-01-24T11:30:38","modified_gmt":"2023-01-24T17:30:38","slug":"lectio-dom-29-ene-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6856","title":{"rendered":"Lectio Dom, 29 ene, 2023"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Las Bienaventuranzas: Dios piensa de un modo diverso de nosotros Mateo 5,1-12<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. As\u00ed, la cruz, que parec\u00eda ser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para ellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos experimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y testimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda, que nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>Lectura<\/h2>\n<p>Clave de lectura para las ocho bienaventuranzas:<\/p>\n<p>En este domingo, la Iglesia nos invita a meditar las ocho Bienaventuranzas. Una vez, viendo la gran muchedumbre que lo segu\u00eda, Jes\u00fas subi\u00f3 a una monta\u00f1a cerca del lago de Galilea. Sentado en la cima, mirando a la gente, hizo esta solemne proclamaci\u00f3n: \u201c\u00a1Bienaventurados los pobres de esp\u00edritu, los afligidos, los humildes, los que tienen hambre y sed de justicia, los que luchan por la paz, los que se preocupan por los pobres, los puros de coraz\u00f3n, los perseguidos a causa de la justicia!\u201d. \u00a1 Palabras de fuego, que hasta hoy, resuenan en el mundo! A lo largo de dos milenios, ha golpeado a millones de personas. Y nos ha hecho pensar y preguntarnos: \u201c\u00bfQu\u00e9 cosa es la felicidad? \u00bfQui\u00e9n es verdaderamente feliz?Un consejo: Despu\u00e9s de la lectura de las ocho bienaventuranzas, es bueno no comenzar de pronto a <em>estudiar <\/em>y <em>analizar <\/em>las palabras de Jes\u00fas. En primer lugar, es mejor hacer silencio en el propio coraz\u00f3n por un momento y pensar que estamos en medio de la gente reunida en la ladera de la monta\u00f1a, cerca del lago, que mira a Jes\u00fas y escucha sus palabras.<\/p>\n<p>Una divisi\u00f3n del texto para ayudar en la lectura:<\/p>\n<p>Mt 5,1: El solemne anuncio de la Nueva Ley<br \/>Mt 5,2-10: Las ocho puertas que permiten entrar en el Reino de Dios <br \/>Mt 5,11-12: Jes\u00fas declara felices a los perseguidos<\/p>\n<p><strong>El texto:<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas vio a la muchedumbre, subi\u00f3 al monte y se sent\u00f3. Entonces se le acercaron sus disc\u00edpulos. Enseguida comenz\u00f3 a ense\u00f1arles, habl\u00e1ndoles as\u00ed:<br \/><br \/>\u00abDichosos los pobres de esp\u00edritu,<br \/>porque de ellos es el Reino de los cielos.<br \/>Dichosos los que lloran,<br \/>porque ser\u00e1n consolados.<br \/>Dichosos los sufridos,<br \/>porque heredar\u00e1n la tierra.<br \/>Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,<br \/>porque ser\u00e1n saciados.<br \/>Dichosos los misericordiosos,<br \/>porque obtendr\u00e1n misericordia.<br \/>Dichosos los limpios de coraz\u00f3n,<br \/>porque ver\u00e1n a Dios.<br \/>Dichosos los que trabajan por la paz,<br \/>porque se les llamar\u00e1 hijos de Dios.<br \/>Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,<br \/>porque de ellos es el Reino de los cielos.<br \/><br \/>Dichosos ser\u00e1n ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa m\u00eda. Al\u00e9grense y salten de contento, porque su premio ser\u00e1 grande en los cielos\u00bb.<\/p>\n<h2>Un momento de silencio orante<\/h2>\n<p><em>para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.<\/em><\/p>\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n<p><em>para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 parte del texto te ha llamado m\u00e1s la atenci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\u00bfD\u00f3nde, cu\u00e1ndo y por qu\u00e9 pronuncia Jes\u00fas este discurso?<br \/>\u00bfCu\u00e1les son los grupos de personas a los que Jes\u00fas declara felices? \u00bfCu\u00e1l es la promesa para cada grupo?<br \/>\u00bfExisten hoy estos grupos de los que habla Jes\u00fas?<br \/>\u00bfC\u00f3mo entender que una persona pueda ser <em>pobre <\/em>y <em>feliz <\/em>al mismo tiempo?<br \/>Trata de recordar dos momentos en los que te has sentido feliz en tu vida. Tu visi\u00f3n de la felicidad \u00bfes la misma que la de Jes\u00fas?<br \/>\u00bfQu\u00e9 clase de felicidad busca hoy la gente?<\/p>\n<h2>Una clave de lectura<\/h2>\n<p><em>para los que desean profundizar en el tema.<\/em><\/p>\n<p>Contexto del discurso de Jes\u00fas:<\/p>\n<p>En el Evangelio de Mateo, Jes\u00fas aparece como el nuevo legislador, el nuevo Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>Siendo Hijo, conoce al Padre. Sabe lo que el Padre ten\u00eda en su mente cuando, en el pasado, dio la ley al pueblo por medio de Mois\u00e9s. Es por esto por lo que Jes\u00fas puede ofrecer una nueva versi\u00f3n de la Ley de Dios. El solemne anuncio de esta Nueva Ley comienza aqu\u00ed, en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a. En el Antiguo Testamento la Ley de Mois\u00e9s est\u00e1 representada en cinco libros: G\u00e9nesis, \u00c9xodo, Lev\u00edtico, N\u00fameros y Deuteronomio. Imitando al viejo modelo, Mateo presenta la Nueva ley en cinco grandes Discursos repartidos en el evangelio: el Discurso de la Monta\u00f1a (Mt 5 a 7), el Discurso de la Misi\u00f3n (Mt 10), el Discurso del Misterio del Reino presente en la vida (Mt 13), el Discurso de la Comunidad (Mt 18) , el Discurso del futuro del Reino (Mt 24 y 25). Pero para Mateo, no basta s\u00f3lo el estudio de la Ley. Es necesario observar bien la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas, porque en ella obra el Esp\u00edritu de Dios, que anima desde dentro la letra de la Ley.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n de la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas ocupa las partes narrativas intercaladas entre los cinco Discursos y tiene la finalidad de mostrar c\u00f3mo Jes\u00fas observaba la ley y la encarnaba en su vida.<\/p>\n<p>Comentario del texto:<\/p>\n<p>Mateo 5,1: El solemne anuncio <em>de la Nueva Ley <\/em>En el Antiguo Testamento, Mois\u00e9s subi\u00f3 al Monte Sina\u00ed para recibir la Ley de Dios.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Jes\u00fas, nuevo Mois\u00e9s, sube a la monta\u00f1a y mirando a la gente que le segu\u00eda, proclama la Nueva Ley. Hasta este momento, s\u00f3lo eran cuatro los disc\u00edpulos de Jes\u00fas (Mt 4,18_22). Pero de hecho lo segu\u00eda un inmenso gent\u00edo. Rodeado de disc\u00edpulos, Jes\u00fas comienza a ense\u00f1arles, proclamando las bienaventuranzas.<\/p>\n<p>Mateo 5,3-10: <em>Las ocho puertas de entrada al Reino <\/em>Las bienaventuranzas constituyen la solemne apertura del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a. En ellas Jes\u00fas define qui\u00e9n puede entrar en el Reino. Son ocho categor\u00edas de personas.<\/p>\n<p>Ocho puertas de entrada. \u00a1No hay otra puerta para entrar en el Reino, en la Comunidad!.<\/p>\n<p>Los que desean formar parte del Reino deber\u00e1n identificarse con una de estas categor\u00edas o grupos.<\/p>\n<p>Bienaventurados los pobres de esp\u00edritu<\/p>\n<p>No es ni el rico, ni el pobre con mentalidad de rico. Sino el que, como Jes\u00fas, vive pobre (Mt 8,18), cree en el pobre (Mt 11,25-26) y ve en ellos a los primeros destinatarios de la Buena Noticia (Lc 4,18). Es el pobre que tiene el <em>Esp\u00edritu del Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p>Bienaventurados los pac\u00edficos<\/p>\n<p>No es la persona pasiva que pierde las ganas y no reacciona por nada. Sino que son aqu\u00e9llos que est\u00e1n \u201cpacificados\u201d y ahora, como Mar\u00eda, viven en la \u201chumillaci\u00f3n\u201d (Lc 1,48). Perdieron la tierra que pose\u00edan, pero la recobrar\u00e1n (Si 37,7.10.11.22.29.34).<\/p>\n<p>Como Jes\u00fas, intentan ser \u201c mansos y humildes de coraz\u00f3n\u201d (Mt 11,19).<\/p>\n<p>Bienaventurados los tristes<\/p>\n<p>No se trata de cualquier tristeza, sino de la tristeza ante las injusticias y las faltas de humanidad que suceden en el mundo (Tb 13,16; Sir 119,136; Ez 9,4; 2Pe 2,7). Est\u00e1n tristes porque no aceptan la situaci\u00f3n en la que se encuentra la humanidad.<\/p>\n<p>Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia<\/p>\n<p>No se trata s\u00f3lo de la justicia que se busca en los tribunales y que muchas veces es la legislaci\u00f3n de la injusticia. Sino sobre todo es la Justicia de Dios que se busca, haciendo de modo que las cosas y las personas puedan ocupar el lugar que deben ocupar en el plan del Creador.<\/p>\n<p>Bienaventurados los que son misericordiosos<\/p>\n<p>No es la filantrop\u00eda que distribuye limosnas, sino que se trata de imitar a Dios, la que tiene entra\u00f1as de misericordia por aqu\u00e9llos que sufren (Ex 34,6-7). Misericordia quiere decir tener el coraz\u00f3n en la miseria de los otros para disminuir su dolor. Quire decir obrar de modo que no nos sea ajeno el sufrimiento de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Bienaventurados los puros de coraz\u00f3n<\/p>\n<p>No se trata de la pureza legal que s\u00f3lo mira lo externo, sino que se trata de tener la mirada purificada para asimilar la Ley de Dios en el coraz\u00f3n, que se hace transparente, y permite a las personas reconocer la llamada de Dios en los hechos de la vida y de la naturaleza.<\/p>\n<p>Bienaventurados los constructores de paz<\/p>\n<p>No es s\u00f3lo la ausencia de guerra. La Paz que Dios quiere sobre la tierra es la reconstrucci\u00f3n total y radical de la vida, de la naturaleza, de la convivencia. Es el Shal\u00f4m, la Paz anunciada por los profetas y dejada por Jes\u00fas a sus ap\u00f3stoles (Jn 20,21).<\/p>\n<p>Bienaventurados los perseguidos a causa de la justicia<\/p>\n<p>En el mundo constru\u00eddo y organizado a partir del ego\u00edsmo de personas y grupos (como el sistema neoliberal que hoy domina al mundo), aqu\u00e9l que desea vivir el amor desinteresado, ser\u00e1 perseguido y morir\u00e1 en la cruz.<\/p>\n<p>La 1\u00aa y 8\u00aa categor\u00edas (los pobres y los perseguidos por la justicia) reciben la misma promesa del <em>Reino de Dios<\/em>. Y la reciben desde ahora, puesto que Jes\u00fas dice \u201c de ellos es el Reino de los Cielos\u201d Entre la 1\u00aa y la 8\u00aa categor\u00edas, hay otros que reciben una promesa que debe realizarse en el futuro. En estas seis promesas aparece un nuevo proyecto. Es el proyecto del Reino, que quiere reconstruir la vida en su totalidad: en relaci\u00f3n con los bienes materiales, con las personas y con Dios. La comunidad cristiana, pobre y perseguida, es ya una muestra del Reino. \u00a1Su simiente!<\/p>\n<p>La primera pareja Mansos y Afligidos, se dice en relaci\u00f3n con los bienes materiales.<\/p>\n<p>Para el futuro esperan una repartici\u00f3n m\u00e1s justa de los bienes de este mundo entre todos.<\/p>\n<p>La segunda pareja Hambre y sed de justicia y Misericordiosos, se dice con respecto a la relaci\u00f3n entre las personas y las comunidades. Para el futuro esperan la reconstrucci\u00f3n fraterna de la convivencia humana.<\/p>\n<p>Una tercera pareja, Corazones puros y Promotores de la Paz, se dice con respecto a la relaci\u00f3n con Dios: ver a Dios y ser hijos de Dios. Para el futuro esperan la reconstrucci\u00f3n de la relaci\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p>Las ocho Categor\u00edas<\/p>\n<p>Las ocho Promesas<\/p>\n<p>El Proyecto del Reino<br \/>Los pobres de esp\u00edritu De ellos es el Reino<br \/>La simiente del reino<br \/>Los mansos<br \/>Los tristes<br \/>Poseer\u00e1n la tierra Ser\u00e1n consolados<br \/>Justa repartici\u00f3n de bienes<br \/>Elimina la desigualdad<br \/>Hambre y sed de justicia<br \/>Los misericordiosos Ser\u00e1n saciados<br \/>Recibir\u00e1n misericordia Reconstruir la relaci\u00f3n fraterna y justa<br \/>Los puros de coraz\u00f3n<br \/>Los constructores de paz Ver\u00e1n a Dios<br \/>Ser\u00e1n hijos de Dios<br \/>Dios presente Presencia amiga y fiel<br \/>Perseguidos a causa de la justicia De ellos es el Reino<br \/>La semilla es crucificada<\/p>\n<p>Mateo 5, 11-12: Jes\u00fas declara felices a los perseguidos<\/p>\n<p>Comunica una palabra de consolaci\u00f3n a los perseguidos. En tiempos de Mateo, hacia los a\u00f1os ochenta despu\u00e9s de Cristo, este proyecto de reconstrucci\u00f3n de la vida y de la convivencia estaba para ser asumido por las comunidades cristianas, todas ellas pobres y sin mucha relevancia. Y por esto perseguidas. Esta palabra final de Jes\u00fas confirma a las comunidades en la resistencia por amor al evangelio.<\/p>\n<p>Ampliando la visi\u00f3n sobre las Bienaventuranzas:<\/p>\n<p>La comunidad que recibe las bienaventuranzas<\/p>\n<p>Mateo tiene ocho bienaventuranzas. Lucas tiene cuatro y cuatro maldiciones (Lc 6, 20-26). Las cuatro de Lucas son: \u201cvosotros los pobres, vosotros que ten\u00e9is hambre, vosotros que llor\u00e1is, vosotros que sois odiados y perseguidos\u201d (Lc 6,20-23). Lucas escribe para las comunidades de paganos convertidos. Viven en el contexto hostil del Imperio Romano.<\/p>\n<p>Mateo escribe para las comunidades de jud\u00edos convertidos, que viven en el contexto de rotura con la sinagoga. Antes de la rotura, gozaban de una cierta aceptaci\u00f3n social. Pero, ahora, despu\u00e9s de la rotura, la comunidad entr\u00f3 en crisis y en ella empezaron a aparecer diversas tendencias en lucha entre ellos. Algunos que pertenec\u00edan a la l\u00ednea farisaica quer\u00edan mantener el mismo rigor de la observancia de la Ley, a la que estaban acostumbrados antes de su conversi\u00f3n a Jes\u00fas. Pero al hacerlo, exclu\u00edan a los pobres y peque\u00f1os. La nueva ley introducida por Jes\u00fas pide que sean escuchados todos en la comunidad como hermanos y hermanas. Por esto, al solemne comienzo de la Nueva Ley presenta ocho bienaventuranzas que definen las categor\u00edas de personas que debe ser escuchadas en la comunidad: los pobres, los mansos, los afligidos, aqu\u00e9llos que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos, los puros de coraz\u00f3n, los promotores de paz, los perseguidos.<\/p>\n<p>\u00bfPobres de esp\u00edritu?<\/p>\n<p>Jes\u00fas reconoce la riqueza y el valor de los pobres (Mt 11,25-26). Su misi\u00f3n era \u201canunciar la Buena Noticia a los pobres\u201d (Lc 4,18). \u00c9l mismo vivi\u00f3 como pobre. No pose\u00eda nada propio, ni siquiera una piedra donde reclinar la cabeza (Mt 8,18). Y a los que quieren seguirlo Jes\u00fas pide que escojan entre Dios y el dinero (Mt 6,24). <em>Pobre en Esp\u00edritu <\/em>es la persona que tiene ante los pobres el mismo esp\u00edritu que Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Cada vez que en la historia del Pueblo de Dios se intenta renovar la Alianza, se comienza tambi\u00e9n a restablecer el derecho de los pobres y de los exclu\u00eddos. Sin esto, no es posible renovar la Alianza. As\u00ed hac\u00edan los profetas y as\u00ed hace Jes\u00fas. Denuncia el sistema que excluye a los pobres y persigue a los que luchan por la justicia. En nombre de Dios, Jes\u00fas anuncia un nuevo Proyecto que acoge a los exclu\u00eddos. La comunidad en torno a Jes\u00fas debe ser una muestra donde este futuro Reino comience a plasmarse. Debe caracterizarse con un nuevo tipo de relaci\u00f3n con los bienes materiales, con las personas y con Dios mismo. Debe ser semilla de una nueva naci\u00f3n. He ah\u00ed el deber m\u00e1s importante para nosotros los cristianos, sobre todo para los j\u00f3venes. Porque el \u00fanico modo de merecer credibilidad es presentar una muestra bien concreta del Reino, una alternativa de vida que sea verdaderamente una Buena Nueva de Dios para los pobres y excluidos.<\/p>\n<p>Ser felices hoy<\/p>\n<p>El evangelio dice exactamente lo contrario de lo que afirma la sociedad en la que vivimos. En la sociedad el pobre es considerado un infeliz, y es feliz quien posee dinero y puede gastar a su antojo. En nuestra sociedad es feliz quien tiene fama y poder. Los infelices son los pobres, aqu\u00e9llos que lloran. En televisi\u00f3n, las telenovelas divulgan el mito de las personas felices y realizadas. Y sin darse cuenta, las telenovelas se convierten en padrones de vida para muchos de nosotros. Estas palabras de Jes\u00fas todav\u00eda tienen sentido en nuestra sociedad: \u201c\u00a1Bienaventurados los pobres! \u00a1Bienaventurados los que lloran!\u201d. Y para m\u00ed, que soy cristiano o cristiana, \u00bfqui\u00e9n de hecho es feliz?<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n: Salmo 117<\/h2>\n<p><em>Dios merece alabanza<\/em><\/p>\n<p>\u00a1Aleluya!<br \/>\u00a1Alabad a Yahv\u00e9, todas las naciones, ensalzadlo, pueblos todos!<br \/>Pues s\u00f3lido es su amor hacia nosotros, la lealtad de Yahv\u00e9 dura para siempre.<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y reinas con el Padre en la unidad del Esp\u00edritu Santo por todos los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las Bienaventuranzas: Dios piensa de un modo diverso de nosotros Mateo 5,1-12 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6856\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1MA","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6856"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6856"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6856\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6857,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6856\/revisions\/6857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}