{"id":6885,"date":"2023-02-11T12:00:34","date_gmt":"2023-02-11T18:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6885"},"modified":"2023-02-03T10:44:49","modified_gmt":"2023-02-03T16:44:49","slug":"lectio-dom-12-feb-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=6885","title":{"rendered":"Lectio Dom, 12 feb, 2023"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La nueva \u201cjusticia\u201d<br \/><\/em><em>As\u00ed fue dicho a los antiguos; pero yo os digo\u2026<br \/><\/em><em>Mateo 5,17-37<\/em><\/p>\n<h2>Lectio<\/h2>\n<p>Oraci\u00f3n inicial<\/p>\n<p>\u201cHabla, Se\u00f1or, que tu siervo escucha.\u201d \u00a1H\u00e1blanos en este momento, Se\u00f1or! Queremos acoger tu Palabra, permitir que esta p\u00e1gina del evangelio entre en nuestra vida para que ilumine y fortalezca nuestro camino, anime y transforme nuestras actitudes. Todos deseamos madurar en el camino de la escucha de tu Palabra para que nuestro coraz\u00f3n sea transformado.<\/p>\n<p>En nosotros existe el deseo de leer y comprender esperando de tu bondad y generosidad ser guiados en la comprensi\u00f3n de tu Palabra. Que tu hablar a nuestro coraz\u00f3n no encuentre ning\u00fan obst\u00e1culo o resistencia. Que tu Palabra de vida no recorra en vano el desierto \u00e1rido de nuestra vida. Entra en el vac\u00edo de nuestro coraz\u00f3n con la fuerza de tu Palabra; ven a ocupar un lugar en nuestros pensamientos y sentimientos, ven a vivir en nosotros con la luz de tu Verdad.<\/p>\n<p><strong>Lectura del Evangelio: <em>Mateo 5,17-37<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abNo crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabar\u00e1n el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la m\u00e1s peque\u00f1a letra o coma de la ley. Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y ense\u00f1e eso a los hombres, ser\u00e1 el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los ense\u00f1e, ser\u00e1 grande en el Reino de los cielos. Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrar\u00e1n ustedes en el Reino de los cielos.<br \/><br \/>Han o\u00eddo que se dijo a los antiguos:<em>\u00a0No matar\u00e1s y el que mate ser\u00e1 llevado ante el tribunal.\u00a0<\/em>Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, ser\u00e1 llevado tambi\u00e9n ante el tribunal; el que insulte a su hermano, ser\u00e1 llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, ser\u00e1 llevado al fuego del lugar de castigo.<br \/><br \/>Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas all\u00ed mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arr\u00e9glate pronto con tu adversario, mientras vas con \u00e9l por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al polic\u00eda y te metan a la c\u00e1rcel. Te aseguro que no saldr\u00e1s de all\u00ed hasta que hayas pagado el \u00faltimo centavo.<br \/><br \/>Tambi\u00e9n han o\u00eddo que se dijo a los antiguos:\u00a0<em>No cometer\u00e1s adulterio.\u00a0<\/em>Pero yo les digo que quien mire con malos deseos a una mujer, ya cometi\u00f3 adulterio con ella en su coraz\u00f3n. Por eso, si tu ojo derecho es para ti ocasi\u00f3n de pecado, arr\u00e1ncatelo y t\u00edralo lejos, porque m\u00e1s te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo \u00e9l sea arrojado al lugar de castigo. Y si tu mano derecha es para ti ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtatela y arr\u00f3jala lejos de ti, porque m\u00e1s te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo \u00e9l sea arrojado al lugar de castigo.<br \/><br \/>Tambi\u00e9n se dijo antes:\u00a0<em>El que se divorcie, que le d\u00e9 a su mujer un certificado de divorcio<\/em>; pero yo les digo que el que se divorcia, salvo el caso de que vivan en uni\u00f3n ileg\u00edtima, expone a su mujer al adulterio, y el que se casa con una divorciada comete adulterio.<br \/><br \/>Han o\u00eddo que se dijo a los antiguos:\u00a0<em>No jurar\u00e1s en falso y le cumplir\u00e1s al Se\u00f1or lo que le hayas prometido con juramento.<\/em>\u00a0Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde \u00e9l pone los pies; ni por Jerusal\u00e9n, que es la ciudad del gran Rey.<br \/><br \/>Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos. Digan simplemente s\u00ed, cuando es s\u00ed; y no, cuando es no. Lo que se diga de m\u00e1s, viene del maligno\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Momento de silencio orante<\/strong><\/p>\n<p><em>El silencio crea una atm\u00f3sfera interior de intimidad y, al mismo tiempo, esponja nuestro esp\u00edritu para saborear la Palabra.<\/em><\/p>\n<h2>Meditatio<\/h2>\n<p>Clave de lectura<\/p>\n<p>Mt 5-7: El contexto del \u201cDiscurso de la monta\u00f1a.\u201d Jes\u00fas presenta a las muchedumbres que van a \u00e9l para escucharlo, un discurso que sorprende por la autoridad que lo envuelve: les comunica a ellas con energ\u00eda las exigencias de una vida centrada en la realidad de ser hijos de Dios y en la fraternidad con todos. Su intenci\u00f3n es dar pleno sentido al precepto de la ley hebraica.<\/p>\n<p>Al colocar este primer discurso de Jes\u00fas en la monta\u00f1a el evangelista ha querido llevar a la mente del lector la imagen de Mois\u00e9s que da la Ley en el monte Sina\u00ed (Ex 24,9). Esta ense\u00f1anza se lleva a cabo estando Jes\u00fas sentado, posici\u00f3n que recuerda la postura del rabino hebraico que interpreta la Escritura a sus disc\u00edpulos. Es dif\u00edcil captar la riqueza de los temas que recorren este largo discurso, tanto que algunos estudiosos prefieren llamarlo \u201c <em>las palabras evang\u00e9licas de Jes\u00fas.\u201d <\/em>Nuestro texto lit\u00fargico va precedido de un exordio en el que se presentan las bienaventuranzas como cumplimiento de la Ley ( Mt 5,3-16). El mensaje de Jes\u00fas en este principio se centra en la felicidad en sentido b\u00edblico, que pone al hombre en la justa relaci\u00f3n con Dios y, en consecuencia, con la totalidad de la vida: una felicidad en relaci\u00f3n con la misma realidad del reino de los cielos. En una segunda parte se desarrolla el tema de la \u201cjusticia\u201d del reino de los cielos (5,17-7,12). Al fondo de este \u00faltimo extenso contexto se encuentra la ense\u00f1anza de Jes\u00fas que escuchamos en la liturgia de la Palabra de este domingo ( 5,17-37).<\/p>\n<h3>Mt 5,17: Jes\u00fas cumplimiento de la Ley y de los Profetas<\/h3>\n<p>En estas primeras afirmaciones Jes\u00fas se presenta como aquel que \u201ccumple la Ley\u201d: \u00abNo pens\u00e9is que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento\u201d (v.17). Jes\u00fas declara que \u00e9l es el cumplimiento de la Ley. El lector comprende las consecuencias de estas palabras de este modo: s\u00f3lo a trav\u00e9s de \u00e9l se puede entrar en el reino de los cielos, incluso el m\u00e1s peque\u00f1o de los mandamientos adquiere sentido a trav\u00e9s de su persona.<\/p>\n<p>Es como decir que Jes\u00fas es la medida para entrar en el reino de los cielos: cualquiera, peque\u00f1o o grande, depende de la elecci\u00f3n de dejarse conducir por aquel que cumple la Ley y los Profetas.<\/p>\n<p>De ahora en adelante, la Ley, la ense\u00f1anza de los profetas, la justicia, adquieren su verdadera profundidad salv\u00edfica a partir del v\u00ednculo con su persona.<\/p>\n<p>El lector sabe que en el Antiguo Testamento estas realidades se ve\u00edan como separadas y diferentes entre s\u00ed: la Ley conten\u00eda la voluntad de Dios; la justicia expresaba el compromiso humano por observar los contenidos de la voluntad de Dios presentes en la Ley; los Profetas, ex\u00e9getas de la Ley, eran los testimonios del cumplimiento de la fidelidad de Dios en la historia.<\/p>\n<p>En la persona de Jes\u00fas estas tres realidades se unifican: encuentran en \u00e9l su sentido y valor.<\/p>\n<p>Jes\u00fas declara abiertamente que ha venido a cumplir la Ley y los Profetas. \u00bfQu\u00e9 quiere decir esta afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 quiere decir \u201cla Ley y los Profetas\u201d? No se puede pensar que Jes\u00fas cumpla las profec\u00edas (en el sentido literal) de la Ley y de los Profetas, sino, m\u00e1s bien, las ense\u00f1anzas de la Ley y de los Profetas. Pero, de modo particular, \u00bfqu\u00e9 significa \u201cabolir\u201d, \u201ccumplir\u201d las ense\u00f1anzas de la Ley y de los Profetas? La respuesta se presenta en dos niveles.<\/p>\n<p>El primero mira hacia la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, que no cambia los contenidos de la Ley y de los Profetas cuya funci\u00f3n era did\u00e1ctico-instructiva; en efecto, Mateo considera a los Profetas como los testimonios del mandamiento del amor ( Os 6,6\/\/ Mt 9,13; 12,7). El que Jes\u00fas lleve al cumplimiento de las ense\u00f1anzas de la Ley y de los Profetas puede significar que \u00e9l los \u201cmanifiesta en su significado\u201d, \u201clos lleva a su completa expresi\u00f3n\u201d (U. Luz); y excluye el significado de \u201cinvalidar\u201d, \u201cabolir\u201d, \u201cno observar\u201d, \u201cinfringir\u201d.<\/p>\n<p>El segundo nivel implica el actuar de Jes\u00fas: \u00bfcambia o no la misma ley? En este caso cumplir la Ley podr\u00eda significar que Jes\u00fas con su comportamiento a\u00f1ade algo que falta o bien lo lleva a cumplimiento, perfecciona las ense\u00f1anzas de la Ley. M\u00e1s concretamente: Jes\u00fas en su vida, con su obediencia al Padre, \u201ccumple\u201d las exigencias que nacen de la Ley y de los Profetas; en definitiva, observa completamente la Ley. M\u00e1s plenamente: por medio de su muerte y resurrecci\u00f3n Jes\u00fas ha cumplido la Ley.<\/p>\n<p>Pensamos que el \u00e9nfasis se pone en el comportamiento de Jes\u00fas: con la obediencia y la pr\u00e1ctica ha cumplido la Ley y los Profetas.<\/p>\n<h3>Mt 5,19: Jes\u00fas que ense\u00f1a la voluntad del Padre es el cumplimiento de la Ley.<\/h3>\n<p>No se le evita al lector el uso del verbo \u201cactuar y ense\u00f1ar\u201d: los preceptos de la Ley para \u201cquien los observe y ense\u00f1e.\u201d Tales aspectos recogen totalmente la imagen global de Jes\u00fas en el pensamiento de Mateo: Jes\u00fas que ense\u00f1a la voluntad de Dios y el cumplimiento de la Ley es el hijo obediente del Padre (3,13-4,11). Aqu\u00ed est\u00e1 el modelo de comportamiento que se pone ante nosotros en esta p\u00e1gina del evangelio. Ciertamente el \u00e9nfasis est\u00e1 en el cumplimiento de la Ley por medio de la obediencia, pero esto no excluye un cumplimiento mediante su ense\u00f1anza. No hemos de olvidar que a Mateo le es muy querida la unidad entre la pr\u00e1ctica y la ense\u00f1anza de Jes\u00fas; es maestro en la obediencia y en la pr\u00e1ctica. Sin embargo la prioridad la tiene la praxis como se deduce de la amonestaci\u00f3n de guardarse de los pseudoprofetas en 7,20: \u201cPor sus frutos los conocer\u00e9is.\u201d Es interesante notar que Mateo utiliza este verbo cumplir, llevar a plenitud, s\u00f3lo para Jes\u00fas: s\u00f3lo \u00e9l cumple la Ley, s\u00f3lo su persona presenta las caracter\u00edsticas de la plenitud. Aqu\u00ed radica su autorizada exhortaci\u00f3n, que para nosotros se convierte en un \u201cenv\u00edo\u201d, una tarea de cumplir en plenitud la Ley: \u201c<em>Yo os digo<\/em>\u2026\u201d (vv.18.20).<\/p>\n<p>Mt 5,20: <em>Jes\u00fas cumple la justicia.<\/em><\/p>\n<p>Este modo de cumplir Jes\u00fas la justicia se distingue de los modos como lo entienden y viven en el juda\u00edsmo; en Jes\u00fas se presenta un nuevo estilo de justicia: \u00abPorque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entrar\u00e9is en el Reino de los Cielos\u201d (v.20). Los escribas son los te\u00f3logos y los int\u00e9rpretes oficiales de la Escritura (5,21-48), los fariseos, en cambio, son los laicos comprometidos de aquel tiempo, atados excesivamente a las pr\u00e1cticas de piedad (6,1-18). La justicia practicada por estos dos grupos no es suficiente, no puede servir de modelo: esta impide entrar en el reino de los cielos. Los destinatarios de esta exhortaci\u00f3n son, en el fondo, los disc\u00edpulos; es una reflexi\u00f3n para nosotros. Ciertamente la voluntad de Dios est\u00e1 relacionada con la Ley, pero es Jes\u00fas quien encarna un nuevo modo de poner en pr\u00e1ctica la justicia. Jes\u00fas quiere una <em>\u201cjusticia m\u00e1s grande<\/em>\u201d, \u00bfqu\u00e9 quiere decir esto?<\/p>\n<p>La de los escribas y fariseos est\u00e1 en relaci\u00f3n con la justicia de los hombres; la justicia que Jes\u00fas predica, en cambio, exige una justicia m\u00e1s consistente, sensiblemente mayor a la practicada por el juda\u00edsmo. En qu\u00e9 consiste este \u201c<em>mayor\u201d <\/em>nuestro texto no lo esclarece de modo inmediato.<\/p>\n<p>Se hace necesario leer lo que sigue en la ense\u00f1anza de Jes\u00fas.<\/p>\n<h3>Mt 5,20: La radicalidad de la justicia predicada por Jes\u00fas.<\/h3>\n<p>No se trata de enfatizar de modo radical algunos mandamientos de la Ley; m\u00e1s bien es primordial que sea el mandamiento del amor el centro de estos mandamientos particulares. El <em>\u201cmayor\u201d <\/em>cuantitativo va encaminado a reforzar el aspecto cualitativo delante de Dios: el mandamiento del amor. La comunidad creyente es llamada a subordinar al mandamiento del amor, considerado como central, los numerosos mandamientos de la Ley. No hay tensi\u00f3n entre los preceptos particulares y el mandamiento del amor. Las instrucciones de Jes\u00fas se hacen vinculantes en la l\u00ednea con las ense\u00f1anzas legales veterotestamentarias. Para Jes\u00fas no hay ninguna oposici\u00f3n entre las prescripciones particulares de la Ley y el mandamiento del amor: se han de considerar en una relaci\u00f3n armoniosa porque en esta relaci\u00f3n conjunta nos viene ofrecida la voluntad de Dios ( U. Luz).<\/p>\n<p>Mt 5,23-25: <em>\u00bfC\u00f3mo ha de ser la relaci\u00f3n entre los hermanos?<\/em><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de las exigencias radicales que insisten en la invitaci\u00f3n a seguirlo, Jes\u00fas afronta el argumento de las relaciones fraternas. No basta circunscribir todo al compromiso del acto externo de no matar: <em>\u00abHab\u00e9is o\u00eddo que se dijo a los antepasados: No matar\u00e1s\u2026\u201d <\/em>(v.21). Es indispensable romper esta normativa tan limitada, aunque tambi\u00e9n radical: \u00a1no matar\u00e1s! El quinto mandamiento recomendaba el respeto a la vida (Ex 20,13; Dt 5,17). Ahora se propone una profundizaci\u00f3n o un horizonte completamente nuevo en el esp\u00edritu del dec\u00e1logo. Si no se permite matar f\u00edsicamente a una persona quiere decir que se permite hacerlo de otros modos: el odio, la ofensa, la maldad, el desprecio, la ira, la injuria. En la perspectiva, completamente nueva, del Discurso de la Monta\u00f1a cada falta de amor hacia el pr\u00f3jimo conlleva la misma culpabilidad del homicidio. De hecho, la c\u00f3lera, la ira, el desprecio del otro nacen de un coraz\u00f3n desprovisto de amor. Para Jes\u00fas no se infringe la Ley solamente matando, sino tambi\u00e9n con todas aquellas acciones que pretenden destruir o \u201cfrustrar\u201d al otro.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no trata la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n est\u00e1 equivocado o qui\u00e9n tiene raz\u00f3n sino que quien <em>\u201cofende al hermano o lo calumnia p\u00fablicamente no tiene ya ning\u00fan espacio delante de Dios porque es un homicida.\u201d <\/em>(Bonhoeffer, Sequela 120). De aqu\u00ed la severidad que niega el valor del \u00f3bolo, del culto, de la oraci\u00f3n y la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica. Quien se ha separado del hermano tambi\u00e9n se ha separado de la relaci\u00f3n con Dios. Necesita entonces una reconciliaci\u00f3n previa con el hermano que tiene algo contra \u00e9l: contra ti, no t\u00fa contra \u00e9l. Se da una novedad en esta palabra, aunque no f\u00e1cil de compartir. A un hermano m\u00edo que tiene \u201c<em>algo contra m\u00ed\u201d <\/em>le respondo yendo hacia \u00e9l: \u201cve primero a reconciliarte\u201d, sin aumentar la distancia. No es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de querer perdonar: es urgente reconstruir las relaciones fraternas porque el bien del hermano es el bien m\u00edo. Jes\u00fas dice: \u201c<em>Ve primero\u2026\u201d <\/em>En primer lugar, antes de rezar, antes de dar, antes que el otro de el primer paso, est\u00e1 el movimiento de mi coraz\u00f3n, de mi cuerpo hacia el otro.<\/p>\n<p>Este ir hacia el otro tiene la finalidad de recomponer el desgarro; un movimiento que tiende a la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Algunas preguntas<\/strong><\/p>\n<p><em>Para orientar la meditaci\u00f3n y la actualizaci\u00f3n<br \/><\/em>\u00bfEst\u00e1s siempre, en tu vida, abierto a la llamada de Jes\u00fas a una justicia m\u00e1s grande?<br \/>\u00bfEres consciente de no estar a\u00fan en la justicia plena?<br \/>\u00bfEn la pr\u00e1ctica de la justicia te confrontas con el actuar de Dios? \u00bfNo sabes que la justicia de vivir nuevas relaciones humanas nos es dada? Una confirmaci\u00f3n la encontramos en las palabras del ap\u00f3stol Pablo: \u201c<em>y ser hallado en \u00e9l, no con la justicia m\u00eda, la que viene de la Ley, sino la que viene por la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios, apoyada en la fe\u201d <\/em>(Fil 3,9).<br \/>\u00bfLa expresi\u00f3n de Jes\u00fas \u201c<em>pero yo os digo\u201d <\/em>es para nosotros un imperativo o un mandamiento te\u00f3rico? \u00bfSomos conscientes de que la justicia siempre m\u00e1s grande no es otra que la continua disponibilidad a confrontarse con la existencia de Cristo, el solo justo (Lc 23,47)?<br \/>\u00bfNuestra justicia se compromete a imitar algo de la justicia de Dios, de su gratuidad, de su creatividad? Dios nos hace justos, nos libera de la par\u00e1lisis del pecado; una vez hechos libres \u00bftransmitimos rec\u00edprocamente esta liberaci\u00f3n, practicando una justicia que no juzga sino que nos hace siempre abiertos a los otros, que, de hecho, crea para los otros espacios de un posible retorno a una vida aut\u00e9ntica?<\/p>\n<h2>Oratio<\/h2>\n<p>Salmo 119 (118), 1-2.4-5.17-18.33-34<\/p>\n<p>El Salmo nos invita a obedecer la ley del Se\u00f1or con todo el empe\u00f1o personal. Esta posibilidad no es s\u00f3lo una obligaci\u00f3n exterior sino un don concedido al hombre que pone su confianza en Dios. La pr\u00e1ctica de la justicia nueva para entrar en el reino de los cielos no puede nacer s\u00f3lo de un empe\u00f1o individualista sino de un di\u00e1logo familiar y constante con la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Dichoso el que, con vida intachable, Camina en la voluntad del Se\u00f1or. <br \/>Dichoso el que, guardando sus preceptos Lo busca con todo el coraz\u00f3n.<br \/>T\u00fa promulgas tus decretos<br \/>Para que se observen exactamente.<br \/>Ojal\u00e1 est\u00e9 firme mi camino, para cumplir tus consignas. <br \/>Haz bien a tu siervo: vivir\u00e9<br \/>Y cumplir\u00e9 tus palabras;<br \/>\u00c1breme los ojos, y contemplar\u00e9 las maravillas de tu voluntad. <br \/>Mu\u00e9strame, Se\u00f1or, el camino de tus leyes, y lo seguir\u00e9 puntualmente; <br \/>Ens\u00e9\u00f1ame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo coraz\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final<\/strong><\/p>\n<p>La Palabra que hemos escuchado y meditado se nos presenta fuerte, Se\u00f1or y ha puesto en crisis nuestra actitud: \u201cVe primero a reconciliarte\u201d. En primer lugar, antes de presentarnos ante el altar, antes de presentar nuestras cosas y entregarlas con amor, antes que sea el hermano quien tome la iniciativa, ayuda a nuestro coraz\u00f3n a realizar aquel movimiento que arregla el conflicto y de este modo, recomponer la armon\u00eda perdida.<\/p>\n<h2>Contemplatio<\/h2>\n<p>San Juan Cris\u00f3stomo nos invita con fuerza y firmeza: \u201c Cuando te resistes a perdonar a tu enemigo, te ocasionas una injuria a ti no a \u00e9l. Esto que est\u00e1s preparando es un castigo para ti en el d\u00eda del juicio.\u201d (Discurso 2,6). D\u00e9jate transformar por el amor de Dios, para cambiar la vida, para convertirte, para volver al camino de la vida.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La nueva \u201cjusticia\u201dAs\u00ed fue dicho a los antiguos; pero yo os digo\u2026Mateo 5,17-37 Lectio Oraci\u00f3n inicial \u201cHabla, Se\u00f1or, que tu siervo escucha.\u201d \u00a1H\u00e1blanos en este momento, Se\u00f1or! 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