{"id":7327,"date":"2023-03-11T12:00:00","date_gmt":"2023-03-11T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=7327"},"modified":"2023-03-06T09:50:09","modified_gmt":"2023-03-06T15:50:09","slug":"lectio-dom-12-de-mar-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=7327","title":{"rendered":"Lectio Dom, 12 de mar, 2023"},"content":{"rendered":"<p>El encuentro de Jes\u00fas con la Samaritana Un di\u00e1logo que genera vida nueva<\/p>\n<p>Juan 4,5-42<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. As\u00ed, la cruz, que parec\u00eda ser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para ellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos experimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y testimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda, que nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>Lectura<\/h2>\n<p>Una clave de lectura:<\/p>\n<p>El texto describe el di\u00e1logo entre Jes\u00fas y la Samaritana. Di\u00e1logo muy humano, que demuestra c\u00f3mo Jes\u00fas se relacionaba con las personas y c\u00f3mo \u00c9l mismo aprend\u00eda y se enriquec\u00eda hablando con otros. Durante la lectura, intenta prestar atenci\u00f3n a lo que m\u00e1s te sorprende en la conducta tanto de Jes\u00fas como de la Samaritana.<\/p>\n<p>Una divisi\u00f3n del texto para ayudar a la lectura:<br \/>\nJn 4,5-6: Crea el escenario donde se entabla el di\u00e1logo<br \/>\nJn 4,7-26: Describe el di\u00e1logo entre Jes\u00fas y la Samaritana<br \/>\n7-15: Sobre el agua y la sed<br \/>\n16-18: Sobre el marido y la familia<br \/>\n19-25: Sobre la religi\u00f3n y el lugar de la adoraci\u00f3n<br \/>\nJn 4,27-30: Describe el resultado del di\u00e1logo en la persona de la Samaritana<br \/>\nJn 4,31-38: Describe el resultado del di\u00e1logo en la persona de Jes\u00fas<br \/>\nJn 4,39-42: Describe el resultado de la misi\u00f3n de Jes\u00fas en la Samar\u00eda<\/p>\n<p><strong>El texto:<\/strong><\/p>\n<p>En aquel tiempo, lleg\u00f3 Jes\u00fas a un pueblo de Samaria, llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo Jos\u00e9. Ah\u00ed estaba el pozo de Jacob. Jes\u00fas, que ven\u00eda cansado del camino, se sent\u00f3 sin m\u00e1s en el brocal del pozo. Era cerca del mediod\u00eda.<\/p>\n<p>Entonces lleg\u00f3 una mujer de Samaria a sacar agua y Jes\u00fas le dijo: \u201cDame de beber\u201d. (Sus disc\u00edpulos hab\u00edan ido al pueblo a comprar comida). La samaritana le contest\u00f3: \u201c\u00bfC\u00f3mo es que t\u00fa, siendo jud\u00edo, me pides de beber a m\u00ed, que soy samaritana?\u201d (Porque los jud\u00edos no tratan a los samaritanos). Jes\u00fas le dijo: \u201cSi conocieras el don de Dios y qui\u00e9n es el que te pide de beber, t\u00fa le pedir\u00edas a \u00e9l, y \u00e9l te dar\u00eda agua viva\u201d.<\/p>\n<p>La mujer le respondi\u00f3: \u201cSe\u00f1or, ni siquiera tienes con qu\u00e9 sacar agua y el pozo es profundo, \u00bfc\u00f3mo vas a darme agua viva? \u00bfAcaso eres t\u00fa m\u00e1s que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del que bebieron \u00e9l, sus hijos y sus ganados?\u201d Jes\u00fas le contest\u00f3: \u201cEl que bebe de esta agua vuelve a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le dar\u00e9, nunca m\u00e1s tendr\u00e1 sed; el agua que yo le dar\u00e9 se convertir\u00e1 dentro de \u00e9l en un manantial capaz de dar la vida eterna\u201d.<\/p>\n<p>La mujer le dijo: \u201cSe\u00f1or, dame de esa agua para que no vuelva a tener sed ni tenga que venir hasta aqu\u00ed a sacarla\u201d. \u00c9l le dijo: \u201cVe a llamar a tu marido y vuelve\u201d. La mujer le contest\u00f3: \u201cNo tengo marido\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cTienes raz\u00f3n en decir: \u2018No tengo marido\u2019. Has tenido cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad\u201d.<\/p>\n<p>La mujer le dijo: \u201cSe\u00f1or, ya veo que eres profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte y ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto est\u00e1 en Jerusal\u00e9n\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cCr\u00e9eme, mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusal\u00e9n adorar\u00e1n al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos. Porque la salvaci\u00f3n viene de los jud\u00edos. Pero se acerca la hora, y ya est\u00e1 aqu\u00ed, en que los que quieran dar culto verdadero adorar\u00e1n al Padre en esp\u00edritu y en verdad, porque as\u00ed es como el Padre quiere que se le d\u00e9 culto. Dios es esp\u00edritu, y los que lo adoran deben hacerlo en esp\u00edritu y en verdad\u201d.<\/p>\n<p>La mujer le dijo: \u201cYa s\u00e9 que va a venir el Mes\u00edas (es decir, Cristo). Cuando venga, \u00e9l nos dar\u00e1 raz\u00f3n de todo\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cSoy yo, el que habla contigo\u201d.<\/p>\n<p>En esto llegaron los disc\u00edpulos y se sorprendieron de que estuviera conversando con una mujer; sin embargo, ninguno le dijo: \u2018\u00bfQu\u00e9 le preguntas o de qu\u00e9 hablas con ella?\u2019 Entonces la mujer dej\u00f3 su c\u00e1ntaro, se fue al pueblo y comenz\u00f3 a decir a la gente: \u201cVengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. \u00bfNo ser\u00e1 \u00e9ste el Mes\u00edas?\u201d Salieron del pueblo y se pusieron en camino hacia donde \u00e9l estaba.<\/p>\n<p>Mientras tanto, sus disc\u00edpulos le insist\u00edan: \u201cMaestro, come\u201d. \u00c9l les dijo: \u201cYo tengo por comida un alimento que ustedes no conocen\u201d. Los disc\u00edpulos comentaban entre s\u00ed: \u201c\u00bfLe habr\u00e1 tra\u00eddo alguien de comer?\u201d Jes\u00fas les dijo: \u201cMi alimento es hacer la voluntad del que me envi\u00f3 y llevar a t\u00e9rmino su obra. \u00bfAcaso no dicen ustedes que todav\u00eda faltan cuatro meses para la siega? Pues bien, yo les digo: Levanten los ojos y contemplen los campos, que ya est\u00e1n dorados para la siega. Ya el segador recibe su jornal y almacena frutos para la vida eterna. De este modo se alegran por igual el sembrador y el segador. Aqu\u00ed se cumple el dicho: \u2018Uno es el que siembra y otro el que cosecha\u2019. Yo los envi\u00e9 a cosechar lo que no hab\u00edan trabajado. Otros trabajaron y ustedes recogieron su fruto\u201d.<\/p>\n<p>Muchos samaritanos de aquel poblado creyeron en Jes\u00fas por el testimonio de la mujer: \u2018Me dijo todo lo que he hecho\u2019. Cuando los samaritanos llegaron a donde \u00e9l estaba, le rogaban que se quedara con ellos, y se qued\u00f3 all\u00ed dos d\u00edas. Muchos m\u00e1s creyeron en \u00e9l al o\u00edr su palabra. Y dec\u00edan a la mujer: \u201cYa no creemos por lo que t\u00fa nos has contado, pues nosotros mismos lo hemos o\u00eddo y sabemos que \u00e9l es, de veras, el salvador del mundo\u201d.<\/p>\n<h2>Un momento de silencio orante<\/h2>\n<p>para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.<\/p>\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n<p>&#8230; para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos ha llamado m\u00e1s la atenci\u00f3n en la conducta tenida por Jes\u00fas durante el di\u00e1logo con la Samaritana? \u00bfQu\u00e9 pedagog\u00eda ha usado para ayudar a la Samaritana a percibir una dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda de la vida?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 nos llama m\u00e1s la atenci\u00f3n en la conducta de la Samaritana durante el di\u00e1logo con Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 influencia ha tenido ella en Jes\u00fas?<br \/>\nEn el Antiguo Testamento \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 asociada el agua al don de la vida y al don del Esp\u00edritu Santo?<br \/>\n\u00bfEn qu\u00e9 puntos la conducta de Jes\u00fas, me interroga, interpela, provoca o critica?<br \/>\nLa Samaritana ha llevado el tema de la conversaci\u00f3n hacia la religi\u00f3n. Si t\u00fa pudieras hablar con Jes\u00fas y hablar con \u00c9l, \u00bfqu\u00e9 temas quisieras tratar con \u00c9l? \u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n\u00bfSer\u00e1 verdad que adoro a Dios en esp\u00edritu y verdad o me apoyo y oriento m\u00e1s sobre ritos y prescripciones?<\/p>\n<h2>Una clave de lectura<\/h2>\n<p>para aquellos que quieran profundizar m\u00e1s en el tema.<\/p>\n<p>El simbolismo del agua:<\/p>\n<p>Jes\u00fas usa la palabra agua, en dos sentidos: en sentido material, normal del agua que quita la sed y en sentido simb\u00f3lico del agua como fuente de vida y don del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Verdaderamente Jes\u00fas usa un lenguaje que las personas entienden y que, al mismo tiempo, despierta en ellos la voluntad de profundizar y de descubrir un sentido m\u00e1s profundo de la vida.<\/p>\n<p>El uso simb\u00f3lico del agua tiene su ra\u00edz en la tradici\u00f3n del Antiguo Testamento, donde es frecuente la m\u00edstica del agua como s\u00edmbolo de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu de Dios en las personas. Jerem\u00edas, por ejemplo, opone el agua viva del manantial al agua de la cisterna (Jr 2,13). Cisterna cuanta m\u00e1s agua sacas, menos agua habr\u00e1s. Manantial, cuanta m\u00e1s agua sacas, m\u00e1s agua tendr\u00e1s. Otros textos del Antiguo Testamento: Is 12,3; 49,10; 55,1; Ez 47,1-3, etc. Jes\u00fas conoce las tradiciones de su pueblo y sobre ellas se apoya en la conversaci\u00f3n con la Samaritana. Sugiriendo el sentido simb\u00f3lico del agua, evoca en ella (y en los lectores) todo un conjunto de episodios y frases del Antiguo Testamento.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo entre Jes\u00fas y la Samaritana:<\/p>\n<p>Jes\u00fas encuentra a la Samaritana cerca del pozo, lugar tradicional para los encuentros y las conversaciones (G\u00e9n 24,10-27; 29,1-14). \u00c9l parte de la necesidad muy concreta de su propia sed y obra de modo que la mujer se sienta necesaria y servidora. Jes\u00fas se hace el necesitado de ella. Por la pregunta, hace de modo que la Samaritana pueda descubrir que \u00c9l depende de ella para resolver el problema de su sed. Jes\u00fas despierta en ella el gusto de ayudar y servir.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo de Jes\u00fas y la Samaritana tiene dos niveles.<\/p>\n<p>El nivel superficial, en el sentido material del agua que quita la sed a las personas y del sentido normal de marido como padre de familia. A este nivel, la conversaci\u00f3n es tensa y dif\u00edcil y no tiene continuidad. Quien tiene ventaja es la Samaritana. Al principio, Jes\u00fas ha intentado un encuentro con ella a trav\u00e9s de la puerta del trabajo cotidiano (sacar agua), pero no lo ha logrado. Despu\u00e9s, ha intentado la puerta de la familia (llamar al marido), y tampoco ha tenido resultado. Finalmente, la Samaritana ha tomado el tema de la religi\u00f3n (lugar de la adoraci\u00f3n). Jes\u00fas ha logrado entrar por la puerta que ella ha abierto.<\/p>\n<p>El nivel profundo, en el sentido simb\u00f3lico del agua como imagen de la vida nueva tra\u00edda por Jes\u00fas y del marido como s\u00edmbolo de la uni\u00f3n de Dios con su pueblo. A este nivel, la conversaci\u00f3n tiene una continuidad perfecta. Despu\u00e9s de haber revelado que \u00c9l mismo, Jes\u00fas, ofrece el agua de la nueva vida, dice: \u00abVe, llama a tu marido y luego regresa ac\u00e1\u00bb. En el pasado, los samaritanos tuvieron cinco maridos, \u00eddolos, ligados a cinco pueblos que fueron llevados a aquel lugar por el rey de Asiria (2Re 17,30-31). El sexto marido, el que ten\u00eda ahora, no era el verdadero: \u00ab\u00a1el que tienes ahora no es tu marido!\u00bb (Jn 4,18). No realizaba el deseo m\u00e1s profundo del pueblo: la uni\u00f3n con Dios, como marido que se une a su esposa (Is 62,5; 54,5). El verdadero marido, el s\u00e9ptimo, es Jes\u00fas, como fue prometido por Oseas: \u00abY te har\u00e9 mi esposa para siempre; y te desposar\u00e9 conmigo en justicia, en juicio, en piedad y misericordia. Y te har\u00e9 mi esposa fiel, y \u00a1reconocer\u00e1s que soy el Se\u00f1or!\u00bb (Os 2,21-22). Jes\u00fas es el esposo que llega (Mc 2,19) para llevar la vida nueva a la mujer que lo ha buscado toda la vida y, hasta ahora, no lo hab\u00eda encontrado. Si el pueblo acepta a Jes\u00fas como \u00abesposo\u00bb, tendr\u00e1 acceso a Dios en cualquier parte que est\u00e9, tanto en esp\u00edritu como en verdad (vv.23- 24).<\/p>\n<p>Jes\u00fas declar\u00f3 su sed a la Samaritana, pero no tom\u00f3 el agua. Se\u00f1al de que su sed era simb\u00f3lica y ten\u00eda relaci\u00f3n con su misi\u00f3n, la sed de realizar la voluntad del Padre (Jn 4,34). Esta sed est\u00e1 todav\u00eda presente en \u00c9l, y lo estar\u00e1 por toda la vida, hasta la muerte. Dice \u00c9l en la hora de la muerte: \u00abTengo sed\u00bb (Jn 19,28). Declara que tiene sed por \u00faltima vez y as\u00ed puede decir: \u00ab\u00a1Todo se ha cumplido!\u00bb Despu\u00e9s inclinando la cabeza entreg\u00f3 el esp\u00edritu (Jn 19,30). Realiz\u00f3 su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>El relieve de la mujer en el Evangelio de Juan:<\/p>\n<p>En el Evangelio de Juan, las mujeres se destacan en siete momentos, decisivos para la divulgaci\u00f3n del Evangelio. A ellas se le atribuyen funciones y misiones, algunas de las cu\u00e1les, en los otros evangelios, son atribuidas a los hombres.<\/p>\n<p>En las Bodas de Can\u00e1, la Madre de Jes\u00fas reconoce los l\u00edmites del Antiguo Testamento y reafirma la grande ley del Evangelio: \u00ab\u00a1Haced todo lo que \u00c9l os diga!\u00bb (Jn 2,1-11). La Samaritana es la primera persona que recibe de Jes\u00fas el m\u00e1s grande secreto, a saber, que \u00c9l es el Mes\u00edas: \u00abSoy yo, que hablo contigo!\u00bb (Jn 4,26). Y se convierte en la evangelizadora de la Samaria (Jn 4,28-30, 39-42). La mujer, llamada la ad\u00faltera, a la hora de ser perdonada por Jes\u00fas, se convierte en juez de la sociedad patriarcal (o del poder masculino) que la quer\u00eda condenar (Jn 8,1-11). En los otros evangelios es Pedro el que hace la profesi\u00f3n de fe en Jes\u00fas (Mt 16,16; Mc 8,29; Lc 9,20). En el evangelio de Juan, quien hace la profesi\u00f3n de fe es Marta, hermana de Mar\u00eda y L\u00e1zaro (Jn 11,27).<\/p>\n<p>Mar\u00eda, hermana de Marta, unge los pies de Jes\u00fas para el d\u00eda de su sepultura (Jn 12,7). En aquel tiempo, quien mor\u00eda en la cruz, no ten\u00eda sepultura, ni pod\u00eda ser embalsamado. Por esto, Mar\u00eda anticip\u00f3 la unci\u00f3n del cuerpo de Cristo. Esto significa que ella aceptaba a Jes\u00fas como el Mes\u00edas-Siervo que deber\u00eda morir en la cruz. Pedro no aceptaba a Jes\u00fas como Mes\u00edas-Siervo (Jn 13,8) y trat\u00f3 de disuadirlo (Mt 16,22). As\u00ed, Mar\u00eda se presenta como modelo para los otros disc\u00edpulos. A los pies de la Cruz: \u00ab\u00a1Mujer, he ah\u00ed a tu hijo!\u00bb. \u00ab\u00a1He ah\u00ed a tu Madre!\u00bb (Jn 19,25-27). Nace la Iglesia de los pies de la cruz. Mar\u00eda es el modelo de la comunidad cristiana. La Magdalena debe anunciar la Buena Nueva a los hermanos (Jn 20,11-18). Ella recibe una orden sin la cual todas las otras \u00f3rdenes dadas a los ap\u00f3stoles no hubieran tenido fuerza ni valor.<\/p>\n<p>La Madre de Jes\u00fas aparece dos veces en el evangelio de Juan: al principio, en las bodas de Can\u00e1 (Jn 2,1-5) y al final, a los pies de la Cruz (Jn 19, 25-27). En los dos casos ella representa al Antiguo Testamento que espera la llegada del Nuevo y, en los dos casos, contribuye a fin de que el Nuevo pueda llegar. Mar\u00eda es el anillo de uni\u00f3n entre lo que era antes y lo que deber\u00eda venir despu\u00e9s. En Can\u00e1, es ella, la Madre de Jes\u00fas, s\u00edmbolo del Antiguo Testamento, la que percibe los l\u00edmites del Antiguo y da los pasos para que el Nuevo pueda llegar. En la hora de la muerte es la Madre de Jes\u00fas, la que acoge al \u00abDisc\u00edpulo Amado\u00bb. Aqu\u00ed, el Disc\u00edpulo Amado es la nueva Comunidad que ha crecido en torno a Jes\u00fas. Es el hijo que ha nacido del Antiguo Testamento. A petici\u00f3n de Jes\u00fas, el hijo, el Nuevo Testamento, acoge la Madre, el Antiguo Testamento, en su casa. Los dos deben caminar juntos. Porque el Nuevo no se puede entender sin el Antiguo. Ser\u00eda un edificio sin fundamento. Y el Antiguo sin el Nuevo ser\u00eda incompleto. Ser\u00eda un \u00e1rbol sin frutos.<\/p>\n<h2>6. Salmo 19 (18)<\/h2>\n<p>Dios dialoga con nosotros por medio de la Naturaleza y de la Biblia<\/p>\n<p>Los cielos cuentan la gloria del Se\u00f1or,<br \/>\nproclama el firmamento la obra de sus manos.<br \/>\nUn d\u00eda al siguiente le pasa el mensaje y una noche a la otra se lo hace saber.<br \/>\nNo hay discursos ni palabras ni voces que se escuchen, mas por todo el orbe se capta su ritmo,<br \/>\ny el mensaje llega hasta el fin del mundo.<br \/>\nAl sol le fij\u00f3 una tienda en lontananza, de all\u00ed sale muy alegre,<br \/>\ncomo un esposo que deja su alcoba, como atleta, a correr su carrera.<br \/>\nSale de un extremo de los cielos y en su vuelta, que alcanza al otro extremo,<br \/>\nno hay nada que se escape a su calor. La ley del Se\u00f1or es perfecta,<br \/>\nes remedio para el alma,<br \/>\ntoda declaraci\u00f3n del Se\u00f1or es cierta y da al sencillo la sabidur\u00eda.<br \/>\nLas ordenanzas del Se\u00f1or son rectas y para el coraz\u00f3n son alegr\u00eda.<br \/>\nLos mandamientos del Se\u00f1or son claros y son luz para los ojos.<br \/>\nEl temor del Se\u00f1or es un diamante, que dura para siempre;<br \/>\nlos juicios del Se\u00f1or son verdad, y todos por igual se verifican.<br \/>\nSon m\u00e1s preciosos que el oro,<br \/>\nvalen m\u00e1s que montones de oro fino; m\u00e1s que la miel es su dulzura,<br \/>\nm\u00e1s que las gotas del panal. Tambi\u00e9n son luz para tu siervo, guardarlos es para m\u00ed una riqueza. Pero \u00bfqui\u00e9n repara en sus deslices? L\u00edmpiame de los que se me escapan.<br \/>\nGuarda a tu siervo tambi\u00e9n de la soberbia, que nunca me domine.<br \/>\nAs\u00ed ser\u00e9 perfecto y limpio de pecados graves.<br \/>\n\u00a1Ojal\u00e1 te gusten las palabras de mi boca, esta meditaci\u00f3n a solas ante ti,<br \/>\noh, Se\u00f1or, mi Roca y Redentor!<\/p>\n<h2>7. Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y reinas con el Padre en la unidad del Esp\u00edritu Santo por todos los siglos de los siglos. Am\u00e9n<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El encuentro de Jes\u00fas con la Samaritana Un di\u00e1logo que genera vida nueva Juan 4,5-42 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=7327\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1Ub","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7327"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7327"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7327\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7328,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7327\/revisions\/7328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}