{"id":7666,"date":"2023-03-18T12:00:00","date_gmt":"2023-03-18T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=7666"},"modified":"2023-03-10T10:46:09","modified_gmt":"2023-03-10T16:46:09","slug":"lectio-dom-19-de-mar-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=7666","title":{"rendered":"Lectio Dom, 19 de mar, 2023"},"content":{"rendered":"<p>Un ciego encuentra la luz<br \/>\nLos ojos se abren conviviendo con Jes\u00fas Juan 9,1-41<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. As\u00ed, la cruz, que parec\u00eda ser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para ellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n. Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos experimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y testimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda, que nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>Lectura<\/h2>\n<p>Clave de lectura:<\/p>\n<p>El texto del evangelio de este cuarto domingo de cuaresma nos invita a meditar la historia de la curaci\u00f3n de un ciego de nacimiento. Es un texto reducido, pero muy vivo. Tenemos aqu\u00ed un ejemplo concreto de c\u00f3mo el Cuarto Evangelio revela el sentido profundo escondido en los hechos de la vida de Jes\u00fas. La historia de la curaci\u00f3n del ciego nos ayuda a abrir los ojos sobre la imagen de Jes\u00fas que cada uno lleva consigo. Muchas veces, en nuestra cabeza, hay un Jes\u00fas que parece un rey glorioso, \u00a1distante de la vida del pueblo! En los Evangelios, Jes\u00fas aparece como un Siervo de los pobres, amigo de pecadores. La imagen del Mes\u00edas-Rey, que ten\u00edan en la mente los fariseos les imped\u00eda reconocer en Jes\u00fas el Mes\u00edas-Siervo. Durante la lectura, tratemos de prestar atenci\u00f3n a dos cosas: (i) el modo expedito y libre con el que el ciego reacciona ante las provocaciones de las autoridades, y (ii) el modo en el que el mismo, el ciego, abre los ojos con respecto a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Una divisi\u00f3n del texto para ayudarnos en la lectura:<\/p>\n<p>Juan 9,1-5: La ceguera ante el mal que existe en el mundo<br \/>\nJuan 9,6-7: El signo del \u201cEnviado de Dios\u201d que provocar\u00e1 diversas reacciones<br \/>\nJuan 9,8-13: La reacci\u00f3n de los vecinos<br \/>\nJuan 9,14-17: La reacci\u00f3n de los fariseos<br \/>\nJuan 9,18-23: La reacci\u00f3n de los padres<br \/>\nJuan 9,24-34: La sentencia final de los fariseos<br \/>\nJuan 9,35-38: La conducta final del ciego de nacimiento<br \/>\nJuan 9,39-41: Una reflexi\u00f3n conclusiva<\/p>\n<p>Texto:<\/p>\n<p>Jes\u00fas vio al pasar a un ciego de nacimiento, y sus disc\u00edpulos le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfqui\u00e9n pec\u00f3 para que \u00e9ste naciera ciego, \u00e9l o sus padres?\u00bb Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abNi \u00e9l pec\u00f3, ni tampoco sus padres. Naci\u00f3 as\u00ed para que en \u00e9l se manifestaran las obras de Dios. Es necesario que yo haga las obras del que me envi\u00f3, mientras es de d\u00eda, porque luego llega la noche y ya nadie puede trabajar. Mientras est\u00e9 en el mundo, yo soy la luz del mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Dicho esto, escupi\u00f3 en el suelo, hizo lodo con la saliva, se lo puso en los ojos al ciego y le dijo: \u00abVe a lavarte en la piscina de Silo\u00e9\u00bb (que significa &#8216;Enviado&#8217;). \u00c9l fue, se lav\u00f3 y volvi\u00f3 con vista.<\/p>\n<p>Entonces los vecinos y los que lo hab\u00edan visto antes pidiendo limosna, preguntaban: \u00ab\u00bfNo es \u00e9ste el que se sentaba a pedir limosna?\u00bb Unos dec\u00edan: \u00abEs el mismo\u00bb. Otros: \u00abNo es \u00e9l, sino que se le parece\u00bb. Pero \u00e9l dec\u00eda: \u00abYo soy\u00bb. Y le preguntaban: \u00abEntonces, \u00bfc\u00f3mo se te abrieron los ojos?\u00bb \u00c9l les respondi\u00f3: \u00abEl hombre que se llama Jes\u00fas hizo lodo, me lo puso en los ojos y me dijo: &#8216;Ve a Silo\u00e9 y l\u00e1vate&#8217;. Entonces fui, me lav\u00e9 y comenc\u00e9 a ver\u00bb. Le preguntaron: \u00ab\u00bfEn d\u00f3nde est\u00e1 \u00e9l?\u00bb Les contest\u00f3: \u00abNo lo s\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p>Llevaron entonces ante los fariseos al que hab\u00eda sido ciego. Era s\u00e1bado el d\u00eda en que Jes\u00fas hizo lodo y le abri\u00f3 los ojos. Tambi\u00e9n los fariseos le preguntaron c\u00f3mo hab\u00eda adquirido la vista. \u00c9l les contest\u00f3: \u00abMe puso lodo en los ojos, me lav\u00e9 y veo\u00bb. Algunos de los fariseos comentaban: \u00abEse hombre no viene de Dios, porque no guarda el s\u00e1bado\u00bb. Otros replicaban: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede un pecador hacer semejantes prodigios?\u00bb Y hab\u00eda divisi\u00f3n entre ellos. Entonces volvieron a preguntarle al ciego: \u00abY t\u00fa, \u00bfqu\u00e9 piensas del que te abri\u00f3 los ojos?\u00bb \u00c9l les contest\u00f3: \u00abQue es un profeta\u00bb.<\/p>\n<p>Pero los jud\u00edos no creyeron que aquel hombre, que hab\u00eda sido ciego, hubiera recobrado la vista. Llamaron, pues, a sus padres y les preguntaron: \u00ab\u00bfEs \u00e9ste su hijo, del que ustedes dicen que naci\u00f3 ciego? \u00bfC\u00f3mo es que ahora ve?\u00bb Sus padres contestaron: \u00abSabemos que \u00e9ste es nuestro hijo y que naci\u00f3 ciego. C\u00f3mo es que ahora ve o qui\u00e9n le haya dado la vista, no lo sabemos. Preg\u00fantenselo a \u00e9l; ya tiene edad suficiente y responder\u00e1 por s\u00ed mismo\u00bb. Los padres del que hab\u00eda sido ciego dijeron esto por miedo a los jud\u00edos, porque \u00e9stos ya hab\u00edan convenido en expulsar de la sinagoga a quien reconociera a Jes\u00fas como el Mes\u00edas. Por eso sus padres dijeron: &#8216;Ya tiene edad; preg\u00fantenle a \u00e9l&#8217;.<\/p>\n<p>Llamaron de nuevo al que hab\u00eda sido ciego y le dijeron: \u00abDa gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es pecador\u00bb. Contest\u00f3 \u00e9l: \u00abSi es pecador, yo no lo s\u00e9; s\u00f3lo s\u00e9 que yo era ciego y ahora veo\u00bb. Le preguntaron otra vez: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te hizo? \u00bfC\u00f3mo te abri\u00f3 los ojos?\u00bb Les contest\u00f3: \u00abYa se lo dije a ustedes y no me han dado cr\u00e9dito. \u00bfPara qu\u00e9 quieren o\u00edrlo otra vez? \u00bfAcaso tambi\u00e9n ustedes quieren hacerse disc\u00edpulos suyos?\u00bb Entonces ellos lo llenaron de insultos y le dijeron: \u00abDisc\u00edpulo de \u00e9se lo ser\u00e1s t\u00fa. Nosotros somos disc\u00edpulos de Mois\u00e9s. Nosotros sabemos que a Mois\u00e9s le habl\u00f3 Dios. Pero \u00e9se, no sabemos de d\u00f3nde viene\u00bb.<\/p>\n<p>Replic\u00f3 aquel hombre: \u00abEs curioso que ustedes no sepan de d\u00f3nde viene y, sin embargo, me ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero al que lo teme y hace su voluntad, a \u00e9se s\u00ed lo escucha. Jam\u00e1s se hab\u00eda o\u00eddo decir que alguien abriera los ojos a un ciego de nacimiento. Si \u00e9ste no viniera de Dios, no tendr\u00eda ning\u00fan poder\u00bb. Le replicaron: \u00abT\u00fa eres puro pecado desde que naciste, \u00bfc\u00f3mo pretendes darnos lecciones?\u00bb Y lo echaron fuera.<\/p>\n<p>Supo Jes\u00fas que lo hab\u00edan echado fuera, y cuando lo encontr\u00f3, le dijo: \u00ab\u00bfCrees t\u00fa en el Hijo del hombre?\u00bb \u00c9l contest\u00f3: \u00ab\u00bfY qui\u00e9n es, Se\u00f1or, para que yo crea en \u00e9l?\u00bb Jes\u00fas le dijo: \u00abYa lo has visto; el que est\u00e1 hablando contigo, \u00e9se es\u00bb. \u00c9l dijo: \u00abCreo, Se\u00f1or\u00bb. Y postr\u00e1ndose, lo ador\u00f3.<\/p>\n<p>Entonces le dijo Jes\u00fas: \u00abYo he venido a este mundo para que se definan los campos: para que los ciegos vean, y los que ven queden ciegos\u00bb. Al o\u00edr esto, algunos fariseos que estaban con \u00e9l le preguntaron: \u00ab\u00bfEntonces tambi\u00e9n nosotros estamos ciegos?\u00bb Jes\u00fas les contest\u00f3: \u00abSi estuvieran ciegos, no tendr\u00edan pecado; pero como dicen que ven, siguen en su pecado\u00bb.<\/p>\n<h2>Un momento de silencio orante<\/h2>\n<p>para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.<\/p>\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n<p>para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 parte del texto me ha llamado m\u00e1s la atenci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\nDice el refr\u00e1n popular: \u00a1No hay peor ciego que el que no quiere ver! \u00bfC\u00f3mo aparece esto en la conversaci\u00f3n entre el ciego y los fariseos?<br \/>\n\u00bfCu\u00e1les son los t\u00edtulos que Jes\u00fas recibe en el texto?\u00bfDe qui\u00e9n los recibe? \u00bfQu\u00e9 significan?<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es el t\u00edtulo que m\u00e1s me atrae? \u00bfPor qu\u00e9? O sea, \u00bfcu\u00e1l es la imagen de Jes\u00fas que yo tengo en la cabeza y que llevo en el coraz\u00f3n? \u00bfDe d\u00f3nde me viene esta imagen?<\/p>\n<h2>Para aqu\u00e9llos que desean profundizar m\u00e1s aun en el texto<\/h2>\n<p>Contexto en el que fue escrito el Evangelio de Juan:<\/p>\n<p>Meditando la historia de la curaci\u00f3n del ciego, es bueno recordar el contexto de las comunidades cristianas en Asia Menor hacia finales del siglo primero, para las cu\u00e1les fue escrito el Evangelio de Juan y que se identificaban con el ciego y con su curaci\u00f3n. Ellas mismas, a causa de una visi\u00f3n legalista de la ley de Dios, eran ciegas de nacimiento. Pero, como sucedi\u00f3 para el ciego, tambi\u00e9n ellas consiguieron ver la presencia de Dios en la persona de Jes\u00fas de Nazaret y se convirtieron. \u00a1Fue un proceso doloroso! En la descripci\u00f3n de las etapas y de los conflictos de la curaci\u00f3n del ciego, el autor del Cuarto Evangelio evoca el recorrido espiritual de las comunidades, desde la obscuridad hasta la plena luz de la fe iluminada por Cristo.<\/p>\n<p>Comentario del texto:<\/p>\n<p>Juan 9, 1-5: La ceguera ante el mal que exite en el mundo Viendo al ciego los disc\u00edpulos preguntan: \u201cRabb\u00ed \u00bfqui\u00e9n pec\u00f3, \u00e9l o sus padres, para que haya nacido ciego?\u201d En aquella \u00e9poca, un defecto f\u00edsico o una enfermedad era considerada un castigo de Dios. Asociar los defectos f\u00edsicos al pecado era un modo con el cual los sacerdotes de la Antigua Alianza manten\u00edan su poder sobre la conciencia del pueblo. Jes\u00fas ayuda a corregir sus ideas: \u201cNi \u00e9l pec\u00f3 ni sus padres, es para que se manifiesten en \u00e9l las obras de Dios\u201d. Obras de Dios o lo que es lo mismo Signos de Dios. Por tanto, lo que era en aquella \u00e9poca signo de ausencia de Dios, ser\u00e1 signo de su presencia luminosa en medio de nosotros. Jes\u00fas dice: \u201cTenemos que trabajar en las obras del que me ha enviado mientras es de d\u00eda; llega la noche, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo\u201d. El D\u00eda de los signos comienza a manifestarse cuando Jes\u00fas, \u201cel tercer d\u00eda\u201d (Jn 2,1), realiza \u201cel primer signo\u201d en Can\u00e1 (Jn 2,11). Pero el D\u00eda est\u00e1 por terminar. La noche est\u00e1 por llegar, porque estamos ya en el \u201cs\u00e9ptimo d\u00eda\u201d, el s\u00e1bado, y la curaci\u00f3n del ciego es el sexto signo (Jn 9,14). La Noche es la muerte de Jes\u00fas. El s\u00e9ptimo signo ser\u00e1 la victoria sobre la muerte en la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro (Jn 11). En el evangelio de Juan hay s\u00f3lo siete signos, milagros, que anuncian el gran signo que es la Muerte y la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Juan 9,6-7. El signo de \u201cEnviado de Jes\u00fas\u201d que produce diversas reacciones Jes\u00fas escupe en la tierra, hace fango con la saliva, unta el fango sobre los ojos del ciego y le pide que se lave en la piscina de Silo\u00e9. El hombre va y vuelve curado. \u00a1Este es el signo! Juan comenta diciendo que Silo\u00e9 significa enviado. Jes\u00fas es el Enviado del Padre que realiza las obras de Dios, los signos del Padre. El signo de este \u201cenv\u00edo\u201d es que el ciego comienza a ver.<\/p>\n<p>Juan 9,8-13: La primera reacci\u00f3n: la de los vecinos El ciego es muy conocido. Los vecinos quedan dudosos: \u201c\u00bfSer\u00e1 ciertamente \u00e9l? Y se preguntan: \u00bfC\u00f3mo, pues, se le han abierto los ojos? Aquel, que primero era ciego, atestigua: \u201cEse Hombre que se llama Jes\u00fas me ha abierto los ojos\u201d. El fundamento de la fe en Jes\u00fas es aceptar que \u00c9l es un ser humano como nosotros. Los vecinos se preguntan: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1?\u201d \u2013 \u201cNo lo s\u00e9\u201d. Ellos no quedan satisfechos con la respuesta del ciego, y para aclarar el asunto, llevan al hombre ante los fariseos, las autoridades religiosas.<\/p>\n<p>Juan 9, 14-17: La segunda reacci\u00f3n: la de los fariseos Aquel d\u00eda era un s\u00e1bado y el d\u00eda de s\u00e1bado estaba prohibido curar. Interrogado por los fariseos, el hombre vuelve de nuevo a contarlo todo. Algunos fariseos, ciegos en su observancia por la ley, comentan: \u201c\u00a1Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el s\u00e1bado!\u201d. Y no estaban dispuestos a admitir que Jes\u00fas pudiese ser un signo de Dios, porque curaba al ciego en s\u00e1bado.<\/p>\n<p>Pero otros fariseos, interpelados por el signo, responden: \u201c\u00bfC\u00f3mo puede un pecador realizar semejantes signos?\u201d \u00a1Y hab\u00eda disensi\u00f3n entre ellos! Y preguntaron al ciego: \u201c\u00bfY t\u00fa qu\u00e9 dices de \u00e9l, ya que te ha abierto los ojos?\u201d Y \u00e9l ofrece su testimonio: \u201c\u00a1Es un Profeta! \u201dJuan 9, 18-23: La tercera reacci\u00f3n: la de los padres Los fariseos, llamados ahora jud\u00edos, no cre\u00edan que hubiese sido ciego. Pensaban que se tratase de un enga\u00f1o. Por esto mandaron llamar a los padres y le preguntaron: \u201c\u00bfEs \u00e9ste vuestro hijo de quien vosotros dec\u00eds que naci\u00f3 ciego?\u00bfC\u00f3mo, pues, ve ahora?\u201d Con mucha cautela los padres respondieron: \u201cNosotros sabemos que \u00e9ste es nuestro hijo y que naci\u00f3 ciego; pero, c\u00f3mo ve ahora, no lo sabemos, ni quien le ha abierto los ojos, eso nosotros no lo sabemos. \u00a1Preguntadle; edad tiene; puede hablar de s\u00ed mismo!\u201d. La ceguera de los fariseos ante la evidencia de la curaci\u00f3n produce temor en la gente. Y aqu\u00e9l que confesaba tener fe en Cristo Mes\u00edas era expulsado de la sinagoga. La conversaci\u00f3n con los padres del ciego revela la verdad, pero las autoridades religiosas se niegan a aceptarla. Su ceguera es mayor que la evidencia de los hechos. Ellos, que tanto insist\u00edan en la observancia de la ley, ahora no quieren aceptar la ley que declara v\u00e1lido el testimonio de dos personas (Jn 8,17).<\/p>\n<p>Juan 9, 24-34: La sentencia final de los fariseos con respecto a Jes\u00fas Llaman de nuevo al ciego y le dicen: \u201cDa gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador\u201d. En este caso: \u201cdar gloria a Dios\u201d significaba: \u201c\u00a1Pide perd\u00f3n por la mentira que hace poco has dicho!\u201d. El ciego hab\u00eda dicho: \u201c\u00a1Es un Profeta!\u201d Seg\u00fan los fariseos debiera haber dicho: \u201c\u00a1Es un pecador!\u201d Pero el ciego es inteligente. Y responde: \u00abSi es un pecador no lo s\u00e9.<\/p>\n<p>S\u00f3lo s\u00e9 una cosa; que yo antes era ciego y ahora veo!\u00bb \u00a1Contra este hecho no hay argumentos!<\/p>\n<p>De nuevo los fariseos preguntan: \u201c\u00bfQu\u00e9 hizo contigo?\u00bfC\u00f3mo te abri\u00f3 los ojos?\u201d El ciego responde con iron\u00eda: \u201cOs lo he dicho ya. \u00bfEs que quer\u00e9is tambi\u00e9n vosotros haceros disc\u00edpulos suyos?\u201d Entonces le insultaron y le dijeron: \u201cT\u00fa eres disc\u00edpulo de ese hombre; nosotros somos disc\u00edpulos de Mois\u00e9s. Nosotros sabemos que a Mois\u00e9s le habl\u00f3 Dios; pero \u00e9se no sabemos de d\u00f3nde es\u201d. Con fina iron\u00eda, de nuevo el ciego responde: \u201cEso es lo extra\u00f1o: que vosotros no sep\u00e1is de d\u00f3nde es y que me haya abierto a m\u00ed los ojos\u201d. \u201cSi \u00e9se no fuese de Dios, no podr\u00eda hacer nada\u201d. Ante la ceguera de los fariseos, crece en el ciego la luz de la fe. \u00c9l no acepta el razonamiento de los fariseos y confiesa que Jes\u00fas viene del Padre. Esta profesi\u00f3n de fe le causa la expulsi\u00f3n de la sinagoga. Lo mismo suced\u00eda en las comunidades cristianas de finales del primer siglo. Aqu\u00e9l que profesaba la fe en Jes\u00fas deb\u00eda romper cualquier lazo de uni\u00f3n familiar y comunitario. As\u00ed sucede hoy tambi\u00e9n: aqu\u00e9l o aqu\u00e9lla que decide ser fiel a Cristo corre el peligro de ser excluido.<\/p>\n<p>Juan 9,35-38: La conducta de fe del ciego delante de Jes\u00fas Jes\u00fas no abandona a \u00e1quel que es perseguido por su causa. Cuando se entera de que lo han expulsado, se encuentra con el hombre, lo ayuda a dar otro paso, invit\u00e1ndolo a asumir su fe y le pregunta: \u201c\u00bfT\u00fa crees en el Hijo del Hombre?\u201d Y \u00e9l le responde: \u00bfY qui\u00e9n es, Se\u00f1or, para que yo crea en \u00e9l? Jes\u00fas le dice: \u201cT\u00fa lo has visto; el que est\u00e1 hablando contigo, \u00e9se es\u201d. El ciego exclama: \u201c\u00a1Creo, Se\u00f1or!\u201d Y se postr\u00f3 ante \u00e9l. La conducta de fe del ciego delante de Jes\u00fas es de absoluta confianza y total aceptaci\u00f3n. Acepta todo de parte de Jes\u00fas. Y es \u00e9sta la fe que sustentaba a las comunidades cristianas del Asia Menor hacia finales del siglo primero, y que nos sostiene hasta hoy.<\/p>\n<p>Juan 9,39-41: Una reflexi\u00f3n final El ciego que no ve\u00eda, acaba viendo mejor que los fariseos. Las comunidades del Asia Menor que antes eran ciegas descubren la luz. Los fariseos que pensaban ver correctamente son m\u00e1s ciegos que el ciego de nacimiento. Encerrados en la vieja observancia, mienten cuando dicen que ven. \u00a1No hay peor ciego que el que no quiere ver!<\/p>\n<p>Prolongando la visi\u00f3n:<\/p>\n<p>Los Nombres y T\u00edtulos que Jes\u00fas recibe<\/p>\n<p>A lo largo de la narraci\u00f3n de la curaci\u00f3n del ciego, el evangelista registra varios t\u00edtulos, adjetivos y nombres, que Jes\u00fas recibe de las m\u00e1s variadas personas: de los disc\u00edpulos, del mismo evangelista, del ciego, de los fariseos, de \u00c9l mismo. Este modo de describir los hechos de la vida de Jes\u00fas formaba parte de la catequesis de la \u00e9poca. Era una forma de ayudar a las personas a aclarar las propias ideas respecto a Jes\u00fas y a definirse ante \u00c9l. Veamos algunos de estos nombres, adjetivos y t\u00edtulos. La lista indica el crecimiento del ciego en la fe y c\u00f3mo se aclara su visi\u00f3n.<\/p>\n<p>Rabb\u00ed (maestro) (Jn 9,1): los disc\u00edpulos<br \/>\nLuz del mundo (Jn 9,5): Jes\u00fas<br \/>\nEnviado (Jn 9,7): el Evangelista<br \/>\nHombre (Jn 9,11): el ciego curado<br \/>\nJes\u00fas (Jn 9,11): el ciego curado<br \/>\nNo viene de Dios (Jn 9,16): algunos fariseos<br \/>\nProfeta (Jn 9,17): el ciego curado<br \/>\nCristo (Jn 9, 24): el pueblo<br \/>\nPecador (Jn 9,24): algunos fariseos<br \/>\nNo sabemos de d\u00f3nde es (Jn 9,31): el ciego curado<br \/>\nReligioso (Jn 9,31): el ciego curado<br \/>\nHace la voluntad de Dios (Jn 9,31): el ciego curado<br \/>\nHijo del Hombre (Jn 9,35): Jes\u00fas<br \/>\nSe\u00f1or (Jn 9,36): el ciego curado<br \/>\n\u00a1Creo, Se\u00f1or! (Jn 9,38): el ciego curado<\/p>\n<p>El Nombre: \u201cYO SOY\u201d<\/p>\n<p>Para revelar el significado profundo de la curaci\u00f3n del ciego, el Cuarto Evangelio recuerda la frase de Jes\u00fas: \u201cYo soy la luz del mundo\u201d (Jn 9,5). En otros diversos lugares, en respuesta a las preguntas que las personas hacen, incluso hoy, con respecto a Jes\u00fas: \u201c\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?\u201d (Jn 8,25) o \u201c\u00bfQui\u00e9n crees que eres?\u201d (Jn 8,53), el evangelio de Juan repite esta misma afirmaci\u00f3n: \u201cYO SOY\u201d:<\/p>\n<p>*Yo soy el pan de vida (Jn 6,34-48) * Yo soy el pan bajado del cielo (Jn 6,51) * Yo soy la luz del mundo (Jn 8,12; 9,5) * Yo soy la puerta (Jn 10, 7.9) * Yo soy el buen Pastor (Jn 10,11,25) * Yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida (Jn 11,25) * Yo soy el camino, la verdad y la vida (Jn 14,6) * Yo soy la vid (Jn 15,1) * Yo soy rey (Jn (18,37) Yo soy (Jn 8,24.27.58)<\/p>\n<p>Esta auto-revelaci\u00f3n de Jes\u00fas llega a su culmen en la conversaci\u00f3n con los jud\u00edos, en la que Jes\u00fas afirma: \u201cCuando levant\u00e9is en alto al Hijo del Hombre entonces conocer\u00e9is que YO SOY\u201d (Jn 8,27). El nombre Yo soy es lo mismo que Yahv\u00e9, nombre que Dios se da en el \u00c9xodo, expresi\u00f3n de su presencia liberadora entre Jes\u00fas y el Padre (Ex 3,15). La repetida afirmaci\u00f3n YO SOY revela la profunda identidad entre Jes\u00fas y el Padre. El rostro de Dios resplandece en Jes\u00fas de Nazaret: \u201c\u00a1Quien me ve, ve al Padre!\u201d (Jn 14,9)<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n: Salmo 117 (116)<\/h2>\n<p>Un resumen de la Biblia en una oraci\u00f3n<br \/>\n\u00a1Aleluya! \u00a1Alabad a Yahv\u00e9, todas las naciones, ensalzadlo, pueblos todos!<br \/>\nPues s\u00f3lido es su amor hacia nosotros, la lealtad de Yahv\u00e9 dura para siempre.<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y reinas con el Padre en la unidad del Esp\u00edritu Santo por todos los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un ciego encuentra la luz Los ojos se abren conviviendo con Jes\u00fas Juan 9,1-41 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=7666\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-1ZE","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7666"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7666"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7666\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7667,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7666\/revisions\/7667"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7666"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7666"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7666"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}