{"id":7716,"date":"2023-03-20T12:00:00","date_gmt":"2023-03-20T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=7716"},"modified":"2023-03-16T10:33:45","modified_gmt":"2023-03-16T16:33:45","slug":"lectio-mar-21-de-marzo-de-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=7716","title":{"rendered":"Lectio mar, 21 de mar, 2023"},"content":{"rendered":"<p>Tiempo de Cuaresma<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Te pedimos, Se\u00f1or, que las pr\u00e1cticas santas de esta Cuaresma dispongan el coraz\u00f3n de tus fieles para celebrar dignamente el misterio pascual y anunciar a todos los hombres la grandeza de tu salvaci\u00f3n. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Juan 5,1-16<\/h2>\n<p>Era un d\u00eda de fiesta para los jud\u00edos, cuando Jes\u00fas subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n. Hay en Jerusal\u00e9n, junto a la puerta de las Ovejas, una piscina llamada Betesd\u00e1, en hebreo, con cinco p\u00f3rticos, bajo los cuales yac\u00eda una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paral\u00edticos. Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho a\u00f1os enfermo.<\/p>\n<p>Al verlo ah\u00ed tendido y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo en tal estado, Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00bfQuieres curarte?\u00bb Le respondi\u00f3 el enfermo: \u00abSe\u00f1or, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logro llegar, ya otro ha bajado antes que yo\u00bb. Jes\u00fas le dijo: \u00abLev\u00e1ntate, toma tu camilla y anda\u00bb. Al momento el hombre qued\u00f3 curado, tom\u00f3 su camilla y se puso a andar.<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda era s\u00e1bado. Por eso los jud\u00edos le dijeron al que hab\u00eda sido curado: \u00abNo te es l\u00edcito cargar tu camilla\u00bb. Pero \u00e9l contest\u00f3: \u00abEl que me cur\u00f3 me dijo: &#8216;Toma tu camilla y anda&#8217; \u00ab. Ellos le preguntaron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es el que te dijo: &#8216;Toma tu camilla y anda&#8217;?\u00bb Pero el que hab\u00eda sido curado no lo sab\u00eda, porque Jes\u00fas hab\u00eda desaparecido entre la muchedumbre. M\u00e1s tarde lo encontr\u00f3 Jes\u00fas en el templo y le dijo: \u00abMira, ya quedaste sano. No peques m\u00e1s, no sea que te vaya a suceder algo peor\u00bb. Aquel hombre fue y les cont\u00f3 a los jud\u00edos que el que lo hab\u00eda curado era Jes\u00fas. Por eso los jud\u00edos persegu\u00edan a Jes\u00fas, porque hac\u00eda estas cosas en s\u00e1bado.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>El Evangelio de hoy describe como Jes\u00fas cura a un paral\u00edtico que se qued\u00f3 esperando 38 a\u00f1os para que alguien le ayudara a llegar al agua de la piscina para curarse. \u00a1Treinta y ocho a\u00f1os! Ante esta ausencia total de solidaridad, Jes\u00fas, \u00bfqu\u00e9 hace? No respeta la ley del s\u00e1bado curando al paral\u00edtico. Hoy, al faltar gente que atiende a las personas enfermas en los pa\u00edses pobres, mucha gente experimenta esa misma falta de solidaridad. Viven en abandono total, sin ayuda, sin solidaridad de parte de nadie.<\/p>\n<p>Juan 5,1-2: Jes\u00fas va a Jerusal\u00e9n. En ocasi\u00f3n de una fiesta de los jud\u00edos, Jes\u00fas va a Jerusal\u00e9n. Hab\u00eda all\u00ed, cerca del Templo, una piscina con cinco p\u00f3rticos o pasillos. En aquel tiempo, el culto en el Templo exig\u00eda el uso de mucha agua para los numerosos animales que se sacrificaban, sobre todo en las grandes fiestas. Por esto, al lado del Templo, hab\u00eda diversas cisternas con m\u00e1s de un millar de litros de agua. Y all\u00ed cerca, gracias a la abundancia de agua, hab\u00eda un balneario p\u00fablico, donde los enfermos se aglomeraban a la espera de ayuda o de curaci\u00f3n. La arqueolog\u00eda informa que, en aquel mismo lugar del Templo, hab\u00eda otro donde los escribas ense\u00f1aban la ley a los estudiantes. Por un lado, la ense\u00f1anza de la Ley de Dios. Por otro, el abandono de los pobres. Y el agua purificaba el Templo, pero no purificaba a la gente.<\/p>\n<p>Juan 5,3-4: La situaci\u00f3n de los enfermos. Esos enfermos se sent\u00edan atra\u00eddos por las aguas del balneario. Dec\u00edan que un \u00e1ngel remov\u00eda las aguas y el primero que bajara despu\u00e9s del movimiento del \u00e1ngel quedar\u00eda curado. Dicho con otras palabras, los enfermos se sent\u00edan atra\u00eddos por falsas esperanzas. Pues la curaci\u00f3n era s\u00f3lo para una sola persona. \u00a1Como las loter\u00edas de hoy! \u00a1S\u00f3lo una persona gana un premio! La mayor\u00eda solamente paga y no gana nada. Y en esta situaci\u00f3n de total abandono, all\u00ed en el balneario popular, Jes\u00fas encuentra a los enfermos.<\/p>\n<p>Juan 5,5-9: Jes\u00fas cura en el d\u00eda de s\u00e1bado. Bien cerca del lugar donde se ense\u00f1aba la observancia de la Ley de Dios, un paral\u00edtico se qued\u00f3 por 38 a\u00f1os a la espera de alguien que le ayudara a bajar al agua para que se curara. Este hecho revela la absoluta falta de solidaridad y de acogida a los excluidos. El n\u00famero 38 indicaba la duraci\u00f3n de una generaci\u00f3n (Dt 2,14). Es toda una generaci\u00f3n que no llega a experimentar ni solidaridad, ni misericordia. La religi\u00f3n de la \u00e9poca no era capaz de revelar el rostro acogedor y misericordioso de Dios. Ante esta situaci\u00f3n dram\u00e1tica, Jes\u00fas no observa la ley del s\u00e1bado y se ocupa del paral\u00edtico diciendo: \u00ab\u00a1Toma tu camilla y anda!\u00bb El hombre agarra su camilla y se va, y Jes\u00fas desaparece en medio de la multitud.<\/p>\n<p>Juan 5,10-13: Discusi\u00f3n del hombre curado con los jud\u00edos. Llegan inmediatamente algunos jud\u00edos y critican al hombre por cargar con su camilla en el d\u00eda de s\u00e1bado. El hombre no sabe responder a la pregunta de qui\u00e9n le ha curado. No conoc\u00eda a Jes\u00fas. Esto significa que Jes\u00fas, al pasar por ese lugar de pobres y enfermos, vio a aquel hombre, percibi\u00f3 la situaci\u00f3n dram\u00e1tica en la que se encontraba y, sin m\u00e1s, lo cura. No lo cura para que el hombre se convierta, ni para que crea en Dios. Lo hace, para ayudarle. Quer\u00eda que el hombre pudiera experimentar un poco de amor y de solidaridad mediante su ayuda y su afecto.<\/p>\n<p>Juan 5,14-16: El reencuentro con Jes\u00fas. Al ir al Templo en medio de la multitud, Jes\u00fas encuentra a la misma persona y le dice: \u00ab\u00a1Mira, has recobrado la salud! \u00a1No peques m\u00e1s para que no te suceda algo peor!\u00bb En aquel tiempo, la gente dec\u00eda: \u00ab\u00a1La enfermedad es el castigo de Dios! Si tiene par\u00e1lisis, es se\u00f1al de que Dios no est\u00e1 a bien contigo.\u00bb Jes\u00fas no concordaba con este modo de pensar. Al curar al hombre, estaba diciendo lo contrario: \u201cTu enfermedad no es un castigo de Dios. Dios est\u00e1 contigo.\u00bb Una vez curado, el hombre debe tratar de no pecar m\u00e1s, para que no le suceda algo peor. Pero ingenuamente, el hombre va a decir a los jud\u00edos que Jes\u00fas era quien le hab\u00eda curado. Los jud\u00edos empiezan a perseguir a Jes\u00fas porque hace cosas en el d\u00eda de s\u00e1bado. En el Evangelio de ma\u00f1ana veremos c\u00f3mo sigue.<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<p>\u00bfHas tenido una experiencia semejante a la del paral\u00edtico, qued\u00e1ndote un tiempo sin ayuda? \u00bfC\u00f3mo es la situaci\u00f3n de asistencia a los enfermos en el lugar donde t\u00fa vives?<br \/>\n\u00bfHay se\u00f1ales de solidaridad?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1a esto a nosotros?<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, poderoso defensor en el peligro.<br \/>\nPor eso no tememos aunque tiemble la tierra, y los montes se desplomen en el mar. (Sal 45)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo de Cuaresma Oraci\u00f3n inicial Te pedimos, Se\u00f1or, que las pr\u00e1cticas santas de esta Cuaresma dispongan el coraz\u00f3n de tus fieles para celebrar dignamente el misterio pascual y anunciar a todos los hombres la grandeza de tu salvaci\u00f3n. Por nuestro &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=7716\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-20s","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7716"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7716"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7716\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7740,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7716\/revisions\/7740"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}