{"id":8058,"date":"2020-03-01T19:15:00","date_gmt":"2020-03-02T01:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8058"},"modified":"2023-03-27T19:17:18","modified_gmt":"2023-03-28T01:17:18","slug":"dios-padre-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8058","title":{"rendered":"<strong>Dios Padre-Madre<\/strong>"},"content":{"rendered":"<p>Por: Camilo Maccise<\/p>\n<p>En una de las pocas audiencias p\u00fablicas de su breve pontificado de 33 d\u00edas, el Papa Juan Pablo I, se atrevi\u00f3 a afirmar que \u201cDios es Padre, pero sobre todo, es Madre\u201d. Esta frase caus\u00f3 un cierto desconcierto en la mayor\u00eda de los oyentes acostumbrados al uso del lenguaje masculino cuando se habla de Dios. Sin embargo, al profundizar en esas palabras desde el punto de vista antropol\u00f3gico y teol\u00f3gico se tuvo que aceptar la verdad que encerraban. En realidad, Dios no es masculino ni femenino. El sexo es una manera limitada de existir. Por eso, cuando el Hijo de Dios se encarn\u00f3 y entr\u00f3 en nuestra historia lo hizo en el sexo masculino, pero resucitado asumi\u00f3 lo masculino y lo femenino y, para los creyentes en \u00c9l \u201cya no hay jud\u00edo ni griego; ni esclavo ni libre ni hombre ni mujer, ya que todos son uno en Cristo Jes\u00fas\u201d (G\u00e1latas, 3,28).<\/p>\n<p>De Dios puede decirse que es \u00c9l y Ella, y tambi\u00e9n que no es ninguno de los dos. Estamos condicionados en nuestra sociedad por estereotipos masculinos y femeninos tradicionales y eso dificulta el cambio de mentalidad.<\/p>\n<p>Dios trasciende la masculinidad y la que le aplicamos son s\u00edmbolos para acercarnos a su misterio inefable.<\/p>\n<p>La Biblia, cuando habla de Dios no utiliza solamente el lenguaje masculino. Lo compara a una madre que sonsuela a sus hijos: \u201ccomo uno a quien su madre consuela, as\u00ed yo los consolare\u201d (Isa\u00edas 66,13). Al igual que una madre no puede olvidarse del hijo de sus entra\u00f1as, Dios no se olvida de nosotros: \u201c\u00bfAcaso olvida una mujer a su ni\u00f1o de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entra\u00f1as? Pues aunque \u00e9sas llegasen a olvidar, yo no te olvido\u201d (Isa\u00edas 49,15). El modo de actuar de Dios con su pueblo se describe tambi\u00e9n con rasgos maternales: Dios lo ense\u00f1a a caminar lo lleva en brazos, \u201cera para ellos como quien alza a un ni\u00f1o contara su mejilla, me inclinaba hacia \u00e9l para darle de comer\u201d (Oseas 11,4) \u201cen efecto, se han conmovido mis entra\u00f1as por \u00e9l su pueblo;<\/p>\n<p>Ternura hacia \u00e9l no ha de faltarme\u201d (Jerem\u00edas 31,20). En el evangelio, Jes\u00fas tambi\u00e9n se compara con una madre que protege a sus hijos: \u201ccu\u00e1ntas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo sus alas\u201d (Lucas 13,34).<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n del D\u00eda de las Madres es una ocasi\u00f3n para redescubrir este rostro paterno-materno de Dios, que es el que nos revel\u00f3 Jesucristo. Y, al dirigirnos, no podemos quedarnos con la idea parcial de un Dios masculino. El no hizo a su imagen y semejanza y cre\u00f3 al var\u00f3n y a la mujer. En ambos juntos, est\u00e1 la imagen de \u00c9l, Padre-Madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8030\">ir a: &#8230;palabras y voces<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Camilo Maccise En una de las pocas audiencias p\u00fablicas de su breve pontificado de 33 d\u00edas, el Papa Juan Pablo I, se atrevi\u00f3 a afirmar que \u201cDios es Padre, pero sobre todo, es Madre\u201d. Esta frase caus\u00f3 un cierto &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8058\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[13],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-25Y","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8058"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8058"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8058\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8060,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8058\/revisions\/8060"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}