{"id":8096,"date":"2023-04-01T12:00:00","date_gmt":"2023-04-01T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8096"},"modified":"2023-03-29T13:52:21","modified_gmt":"2023-03-29T19:52:21","slug":"lectio-dom-2-de-abr-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8096","title":{"rendered":"Lectio Dom, 2 de abr, 2023"},"content":{"rendered":"<p><em>Narraci\u00f3n de la Pasi\u00f3n y Muerte de Jes\u00fas Descubrir de nuevo el primer amor Mateo 26,14-27; 27,1-66<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. As\u00ed, la cruz, que parec\u00eda ser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para ellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas,<\/p>\n<p>podamos experimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y testimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda, que nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>Sugerencias para la Semana Santa<\/h2>\n<p>Domingo de Ramos, comienzo de la Semana Santa. Semana diferente de las otras.<\/p>\n<p>Estamos frente al misterio m\u00e1s profundo de nuestra fe, frente a la suprema revelaci\u00f3n del amor de Dios, que se ha manifestado en Jes\u00fas (Rom 8,38-39).<\/p>\n<p>En el Antiguo Testamento, en \u00e9poca de crisis, el pueblo volv\u00eda a meditar y a releer el \u00c9xodo. En el Nuevo Testamento volvemos al \u00e9xodo representado en la pasi\u00f3n, la muerte y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Para las Comunidades cristianas de todos los tiempos, la narraci\u00f3n de la pasi\u00f3n, de la muerte y de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es la fuente donde renovamos la fe la esperanza y el amor.<\/p>\n<p>Muchas veces, desde el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a (Mt 5-7), el Evangelio de Mateo afirmaba que el objetivo de la Nueva Ley es el amor y la misericordia (Mt 5,43-48;7,12; 9,13; 12,7; 22,34-40).<\/p>\n<p>Ahora en esta parte final de la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n, describe c\u00f3mo Jes\u00fas practic\u00f3 el amor, llevando a su cumplimiento la Ley (Mt 5,17).<\/p>\n<h2>Lectura de la Pasi\u00f3n y Muerte de Jes\u00fas<\/h2>\n<p>Una clave de lectura:<\/p>\n<p>En la Semana Santa, durante la lectura de la Pasi\u00f3n y Muerte de Jes\u00fas, no es conveniente una postura de an\u00e1lisis o de investigaci\u00f3n racional. Conviene estar en silencio. Leer diversas veces el texto, teniendo como gu\u00eda \u00fanica los breves t\u00edtulos, que tratan de ser una llave para ayudar a sentir el texto y a experimentar de nuevo el amor de Dios que se revela en los comportamientos de Jes\u00fas ante aqu\u00e9llos que lo prenden, lo insultan, lo torturan y le dan muerte. En el curso de la lectura, no pensemos s\u00f3lo en Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n en los millones y millones de seres humanos que hoy est\u00e1n en las c\u00e1rceles, torturados, insultados y asesinados.<\/p>\n<p><strong>Del santo evangelio seg\u00fan san Mateo<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mt 26, 14\u201327, 66<\/strong><\/p>\n<p>En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: \u201c\u00bfCu\u00e1nto me dan si les entrego a Jes\u00fas?\u201d Ellos quedaron en darle treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entreg\u00e1rselo.<\/p>\n<p>El primer d\u00eda de la fiesta de los panes \u00c1zimos, los disc\u00edpulos se acercaron a Jes\u00fas y le preguntaron: \u201c\u00bfD\u00f3nde quieres que te preparemos la cena de Pascua?\u201d \u00c9l respondi\u00f3: \u201cVayan a la ciudad, a casa de fulano y d\u00edganle: \u2018El Maestro dice: Mi hora est\u00e1 ya cerca. Voy a celebrar la Pascua con mis disc\u00edpulos en tu casa\u2019 \u201d. Ellos hicieron lo que Jes\u00fas les hab\u00eda ordenado y prepararon la cena de Pascua.<\/p>\n<p>Al atardecer, se sent\u00f3 a la mesa con los Doce, y mientras cenaban, les dijo: \u201cYo les aseguro que uno de ustedes va a entregarme\u201d. Ellos se pusieron muy tristes y comenzaron a preguntarle uno por uno: \u201c\u00bfAcaso soy yo, Se\u00f1or?\u201d \u00c9l respondi\u00f3: \u201cEl que moja su pan en el mismo plato que yo, \u00e9se va a entregarme. Porque el Hijo del hombre va a morir, como est\u00e1 escrito de \u00e9l; pero \u00a1ay de aquel por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! M\u00e1s le valiera a ese hombre no haber nacido\u201d. Entonces pregunt\u00f3 Judas, el que lo iba a entregar: \u201c\u00bfAcaso soy yo, Maestro?\u201d Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u201cT\u00fa lo has dicho\u201d.<\/p>\n<p>Durante la cena, Jes\u00fas tom\u00f3 un pan y, pronunciada la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3 y lo dio a sus disc\u00edpulos, diciendo: \u201cTomen y coman. \u00c9ste es mi Cuerpo\u201d. Luego tom\u00f3 en sus manos una copa de vino y, pronunciada la acci\u00f3n de gracias, la pas\u00f3 a sus disc\u00edpulos, diciendo: \u201cBeban todos de ella, porque \u00e9sta es mi Sangre, Sangre de la nueva alianza, que ser\u00e1 derramada por todos, para el perd\u00f3n de los pecados. Les digo que ya no beber\u00e9 m\u00e1s del fruto de la vid, hasta el d\u00eda en que beba con ustedes el vino nuevo en el Reino de mi Padre\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber cantado el himno, salieron hacia el monte de los Olivos. Entonces Jes\u00fas les dijo: \u201cTodos ustedes se van a escandalizar de m\u00ed esta noche, porque est\u00e1 escrito:\u00a0<em style=\"font-weight: inherit;\">Herir\u00e9 al pastor y se dispersar\u00e1n las ovejas del reba\u00f1o<\/em>. Pero despu\u00e9s de que yo resucite, ir\u00e9 delante de ustedes a Galilea\u201d. Entonces Pedro le replic\u00f3: \u201cAunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizar\u00e9\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cYo te aseguro que esta misma noche, antes de que el gallo cante, me habr\u00e1s negado tres veces\u201d. Pedro le replic\u00f3: \u201cAunque tenga que morir contigo, no te negar\u00e9\u201d. Y lo mismo dijeron todos los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas fue con ellos a un lugar llamado Getseman\u00ed y dijo a los disc\u00edpulos: \u201cQu\u00e9dense aqu\u00ed mientras yo voy a orar m\u00e1s all\u00e1\u201d. Se llev\u00f3 consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y comenz\u00f3 a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: \u201cMi alma est\u00e1 llena de una tristeza mortal. Qu\u00e9dense aqu\u00ed y velen conmigo\u201d. Avanz\u00f3 unos pasos m\u00e1s, se postr\u00f3 rostro en tierra y comenz\u00f3 a orar, diciendo: \u201cPadre m\u00edo, si es posible, que pase de m\u00ed este c\u00e1liz; pero que no se haga como yo quiero, sino como quieres t\u00fa\u201d.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 entonces a donde estaban los disc\u00edpulos y los encontr\u00f3 dormidos. Dijo a Pedro: \u201c\u00bfNo han podido velar conmigo ni una hora? Velen y oren, para no caer en la tentaci\u00f3n, porque el esp\u00edritu est\u00e1 pronto, pero la carne es d\u00e9bil\u201d. Y alej\u00e1ndose de nuevo, se puso a orar, diciendo: \u201cPadre m\u00edo, si este c\u00e1liz no puede pasar sin que yo lo beba, h\u00e1gase tu voluntad\u201d. Despu\u00e9s volvi\u00f3 y encontr\u00f3 a sus disc\u00edpulos otra vez dormidos, porque ten\u00edan los ojos cargados de sue\u00f1o. Los dej\u00f3 y se fue a orar de nuevo, por tercera vez, repitiendo las mismas palabras. Despu\u00e9s de esto, volvi\u00f3 a donde estaban los disc\u00edpulos y les dijo: \u201cDuerman ya y descansen. He aqu\u00ed que llega la hora y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. \u00a1Lev\u00e1ntense! \u00a1Vamos! Ya est\u00e1 aqu\u00ed el que me va a entregar\u201d.<\/p>\n<p>Todav\u00eda estaba hablando Jes\u00fas, cuando lleg\u00f3 Judas, uno de los Doce, seguido de una chusma numerosa con espadas y palos, enviada por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El que lo iba a entregar les hab\u00eda dado esta se\u00f1al: \u201cAquel a quien yo le d\u00e9 un beso, \u00e9se es. Apreh\u00e9ndanlo\u201d. Al instante se acerc\u00f3 a Jes\u00fas y le dijo: \u201c\u00a1Buenas noches, Maestro!\u201d Y lo bes\u00f3. Jes\u00fas le dijo: \u201cAmigo, \u00bfes esto a lo que has venido?\u201d Entonces se acercaron a Jes\u00fas, le echaron mano y lo apresaron.<\/p>\n<p>Uno de los que estaban con Jes\u00fas, sac\u00f3 la espada, hiri\u00f3 a un criado del sumo sacerdote y le cort\u00f3 una oreja. Le dijo entonces Jes\u00fas: \u201cVuelve la espada a su lugar, pues quien usa la espada, a espada morir\u00e1. \u00bfNo crees que si yo se lo pidiera a mi Padre, \u00e9l pondr\u00eda ahora mismo a mi disposici\u00f3n m\u00e1s de doce legiones de \u00e1ngeles? Pero, \u00bfc\u00f3mo se cumplir\u00edan entonces las Escrituras, que dicen que as\u00ed debe suceder?\u201d Enseguida dijo Jes\u00fas a aquella chusma: \u201c\u00bfHan salido ustedes a apresarme como a un bandido, con espadas y palos? Todos los d\u00edas yo ense\u00f1aba, sentado en el templo, y no me aprehendieron. Pero todo esto ha sucedido para que se cumplieran las predicciones de los profetas\u201d. Entonces todos los disc\u00edpulos lo abandonaron y huyeron.<\/p>\n<p>Los que aprehendieron a Jes\u00fas lo llevaron a la casa del sumo sacerdote Caif\u00e1s, donde los escribas y los ancianos estaban reunidos. Pedro los fue siguiendo de lejos hasta el palacio del sumo sacerdote. Entr\u00f3 y se sent\u00f3 con los criados para ver en qu\u00e9 paraba aquello.<\/p>\n<p>Los sumos sacerdotes y todo el sanedr\u00edn andaban buscando un falso testimonio contra Jes\u00fas, con \u00e1nimo de darle muerte; pero no lo encontraron, aunque se presentaron muchos testigos falsos. Al fin llegaron dos, que dijeron: \u201c\u00c9ste dijo: \u2018Puedo derribar el templo de Dios y reconstruirlo en tres d\u00edas\u2019 \u201d. Entonces el sumo sacerdote se levant\u00f3 y le dijo: \u201c\u00bfNo respondes nada a lo que \u00e9stos atestiguan en contra tuya?\u201d Como Jes\u00fas callaba, el sumo sacerdote le dijo: \u201cTe conjuro por el Dios vivo a que nos digas si t\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo de Dios\u201d. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u201cT\u00fa lo has dicho. Adem\u00e1s, yo les declaro que pronto ver\u00e1n al Hijo del hombre, sentado a la derecha de Dios, venir sobre las nubes del cielo\u201d.<\/p>\n<p>Entonces el sumo sacerdote rasg\u00f3 sus vestiduras y exclam\u00f3: \u201c\u00a1Ha blasfemado! \u00bfQu\u00e9 necesidad tenemos ya de testigos? Ustedes mismos han o\u00eddo la blasfemia. \u00bfQu\u00e9 les parece?\u201d Ellos respondieron: \u201cEs reo de muerte\u201d. Luego comenzaron a escupirle en la cara y a darle de bofetadas. Otros lo golpeaban, diciendo: \u201cAdivina qui\u00e9n es el que te ha pegado\u201d.<\/p>\n<p>Entretanto, Pedro estaba fuera, sentado en el patio. Una criada se le acerc\u00f3 y le dijo: \u201cT\u00fa tambi\u00e9n estabas con Jes\u00fas, el galileo\u201d. Pero \u00e9l lo neg\u00f3 ante todos, diciendo: \u201cNo s\u00e9 de qu\u00e9 me est\u00e1s hablando\u201d. Ya se iba hacia el zagu\u00e1n, cuando lo vio otra criada y dijo a los que estaban ah\u00ed: \u201cTambi\u00e9n \u00e9se andaba con Jes\u00fas, el nazareno\u201d. \u00c9l de nuevo lo neg\u00f3 con juramento: \u201cNo conozco a ese hombre\u201d. Poco despu\u00e9s se acercaron a Pedro los que estaban ah\u00ed y le dijeron: \u201cNo cabe duda de que t\u00fa tambi\u00e9n eres de ellos, pues hasta tu modo de hablar te delata\u201d. Entonces \u00e9l comenz\u00f3 a echar maldiciones y a jurar que no conoc\u00eda a aquel hombre. Y en aquel momento cant\u00f3 el gallo. Entonces se acord\u00f3 Pedro de que Jes\u00fas hab\u00eda dicho: \u2018Antes de que cante el gallo, me habr\u00e1s negado tres veces\u2019. Y saliendo de ah\u00ed se solt\u00f3 a llorar amargamente.<\/p>\n<p>Llegada la ma\u00f1ana, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo celebraron consejo contra Jes\u00fas para darle muerte. Despu\u00e9s de atarlo, lo llevaron ante el procurador, Poncio Pilato, y se lo entregaron.<\/p>\n<p>Entonces Judas, el que lo hab\u00eda entregado, viendo que Jes\u00fas hab\u00eda sido condenado a muerte, devolvi\u00f3 arrepentido las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, diciendo: \u201cPequ\u00e9, entregando la sangre de un inocente\u201d. Ellos dijeron: \u201c\u00bfY a nosotros qu\u00e9 nos importa? All\u00e1 t\u00fa\u201d. Entonces Judas arroj\u00f3 las monedas de plata en el templo, se fue y se ahorc\u00f3.<\/p>\n<p>Los sumos sacerdotes tomaron las monedas de plata y dijeron: \u201cNo es l\u00edcito juntarlas con el dinero de las limosnas, porque son precio de sangre\u201d. Despu\u00e9s de deliberar, compraron con ellas el Campo del alfarero, para sepultar ah\u00ed a los extranjeros. Por eso aquel campo se llama hasta el d\u00eda de hoy \u201cCampo de sangre\u201d. As\u00ed se cumpli\u00f3 lo que dijo el profeta Jerem\u00edas:\u00a0<em style=\"font-weight: inherit;\">Tomaron las treinta monedas de plata en que fue tasado aquel a quien pusieron precio algunos hijos de Israel, y las dieron por el Campo del alfarero, seg\u00fan lo que me orden\u00f3 el Se\u00f1or<\/em>.<\/p>\n<p>Jes\u00fas compareci\u00f3 ante el procurador, Poncio Pilato, quien le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfEres t\u00fa el rey de los jud\u00edos?\u201d Jes\u00fas respondi\u00f3: \u201cT\u00fa lo has dicho\u201d. Pero nada respondi\u00f3 a las acusaciones que le hac\u00edan los sumos sacerdotes y los ancianos. Entonces le dijo Pilato: \u201c\u00bfNo oyes todo lo que dicen contra ti?\u201d Pero \u00e9l nada respondi\u00f3, hasta el punto de que el procurador se qued\u00f3 muy extra\u00f1ado. Con ocasi\u00f3n de la fiesta de la Pascua, el procurador sol\u00eda conceder a la multitud la libertad del preso que quisieran. Ten\u00edan entonces un preso famoso, llamado Barrab\u00e1s. Dijo, pues, Pilato a los ah\u00ed reunidos: \u201c\u00bfA qui\u00e9n quieren que les deje en libertad: a Barrab\u00e1s o a Jes\u00fas, que se dice el Mes\u00edas?\u201d Pilato sab\u00eda que se lo hab\u00edan entregado por envidia.<\/p>\n<p>Estando \u00e9l sentado en el tribunal, su mujer mand\u00f3 decirle: \u201cNo te metas con ese hombre justo, porque hoy he sufrido mucho en sue\u00f1os por su causa\u201d.<\/p>\n<p>Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la muchedumbre de que pidieran la libertad de Barrab\u00e1s y la muerte de Jes\u00fas. As\u00ed, cuando el procurador les pregunt\u00f3: \u201c\u00bfA cu\u00e1l de los dos quieren que les suelte?\u201d Ellos respondieron: \u201cA Barrab\u00e1s\u201d. Pilato les dijo: \u201c\u00bfY qu\u00e9 voy a hacer con Jes\u00fas, que se dice el Mes\u00edas?\u201d Respondieron todos: \u201cCrucif\u00edcalo\u201d. Pilato pregunt\u00f3: \u201cPero, \u00bfqu\u00e9 mal ha hecho?\u201d Mas ellos segu\u00edan gritando cada vez con m\u00e1s fuerza: \u201c\u00a1Crucif\u00edcalo!\u201d Entonces Pilato, viendo que nada consegu\u00eda y que crec\u00eda el tumulto, pidi\u00f3 agua y se lav\u00f3 las manos ante el pueblo, diciendo: \u201cYo no me hago responsable de la muerte de este hombre justo. All\u00e1 ustedes\u201d. Todo el pueblo respondi\u00f3: \u201c\u00a1Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!\u201d Entonces Pilato puso en libertad a Barrab\u00e1s. En cambio a Jes\u00fas lo hizo azotar y lo entreg\u00f3 para que lo crucificaran.<\/p>\n<p>Los soldados del procurador llevaron a Jes\u00fas al pretorio y reunieron alrededor de \u00e9l a todo el batall\u00f3n. Lo desnudaron, le echaron encima un manto de p\u00farpura, trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza; le pusieron una ca\u00f1a en su mano derecha y, arrodill\u00e1ndose ante \u00e9l, se burlaban diciendo: \u201c\u00a1Viva el rey de los jud\u00edos!\u201d, y le escup\u00edan. Luego, quit\u00e1ndole la ca\u00f1a, lo golpeaban con ella en la cabeza. Despu\u00e9s de que se burlaron de \u00e9l, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y lo llevaron a crucificar.<\/p>\n<p>Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Sim\u00f3n, y lo obligaron a llevar la cruz. Al llegar a un lugar llamado G\u00f3lgota, es decir, \u201cLugar de la Calavera\u201d, le dieron a beber a Jes\u00fas vino mezclado con hiel; \u00e9l lo prob\u00f3, pero no lo quiso beber. Los que lo crucificaron se repartieron sus vestidos, echando suertes, y se quedaron sentados ah\u00ed para custodiarlo. Sobre su cabeza pusieron por escrito la causa de su condena: \u2018\u00c9ste es Jes\u00fas, el rey de los jud\u00edos\u2019. Juntamente con \u00e9l, crucificaron a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda.<\/p>\n<p>Los que pasaban por ah\u00ed lo insultaban moviendo la cabeza y grit\u00e1ndole: \u201cT\u00fa, que destruyes el templo y en tres d\u00edas lo reedificas, s\u00e1lvate a ti mismo; si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz\u201d. Tambi\u00e9n se burlaban de \u00e9l los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, diciendo: \u201cHa salvado a otros y no puede salvarse a s\u00ed mismo. Si es el rey de Israel, que baje de la cruz y creeremos en \u00e9l. Ha puesto su confianza en Dios, que Dios lo salve ahora, si es que de verdad lo ama, pues \u00e9l ha dicho: \u2018Soy el Hijo de Dios\u2019 \u201d. Hasta los ladrones que estaban crucificados a su lado lo injuriaban.<\/p>\n<p>Desde el mediod\u00eda hasta las tres de la tarde, se oscureci\u00f3 toda aquella tierra. Y alrededor de las tres, Jes\u00fas exclam\u00f3 con fuerte voz: \u201c<em style=\"font-weight: inherit;\">El\u00ed, El\u00ed, \u00bflem\u00e1 sabactan\u00ed<\/em>?\u201d, que quiere decir: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d Algunos de los presentes, al o\u00edrlo, dec\u00edan: \u201cEst\u00e1 llamando a El\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>Enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empap\u00f3 en vinagre y sujet\u00e1ndola a una ca\u00f1a, le ofreci\u00f3 de beber. Pero los otros le dijeron: \u201cD\u00e9jalo. Vamos a ver si viene El\u00edas a salvarlo\u201d. Entonces Jes\u00fas, dando de nuevo un fuerte grito, expir\u00f3.<\/p>\n<p><strong style=\"font-style: inherit;\">Aqu\u00ed todos se arrodillan y guardan silencio por unos instantes.<\/strong><\/p>\n<p>Entonces el velo del templo se rasg\u00f3 en dos partes, de arriba a abajo, la tierra tembl\u00f3 y las rocas se partieron. Se abrieron los sepulcros y resucitaron muchos justos que hab\u00edan muerto, y despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a mucha gente. Por su parte, el oficial y los que estaban con \u00e9l custodiando a Jes\u00fas, al ver el terremoto y las cosas que ocurr\u00edan, se llenaron de un gran temor y dijeron: \u201cVerdaderamente \u00e9ste era Hijo de Dios\u201d.<\/p>\n<p>Estaban tambi\u00e9n all\u00ed, mirando desde lejos, muchas de las mujeres que hab\u00edan seguido a Jes\u00fas desde Galilea para servirlo. Entre ellas estaban Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda, la madre de Santiago y de Jos\u00e9, y la madre de los hijos de Zebedeo.<\/p>\n<p>Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado Jos\u00e9, que se hab\u00eda hecho tambi\u00e9n disc\u00edpulo de Jes\u00fas. Se present\u00f3 a Pilato y le pidi\u00f3 el cuerpo de Jes\u00fas, y Pilato dio orden de que se lo entregaran. Jos\u00e9 tom\u00f3 el cuerpo, lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana limpia y lo deposit\u00f3 en un sepulcro nuevo, que hab\u00eda hecho excavar en la roca para s\u00ed mismo. Hizo rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro y se retir\u00f3. Estaban ah\u00ed Mar\u00eda Magdalena y la otra Mar\u00eda, sentadas frente al sepulcro.<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda, el siguiente de la preparaci\u00f3n de la Pascua, los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilato y le dijeron: \u201cSe\u00f1or, nos hemos acordado de que ese impostor, estando a\u00fan en vida, dijo: \u2018A los tres d\u00edas resucitar\u00e9\u2019. Manda, pues, asegurar el sepulcro hasta el tercer d\u00eda; no sea que vengan sus disc\u00edpulos, lo roben y digan luego al pueblo: \u2018Resucit\u00f3 de entre los muertos\u2019, porque esta \u00faltima impostura ser\u00eda peor que la primera\u201d. Pilato les dijo: \u201cTomen un pelot\u00f3n de soldados, vayan y aseguren el sepulcro como ustedes quieran\u201d. Ellos fueron y aseguraron el sepulcro, poniendo un sello sobre la puerta y dejaron ah\u00ed la guardia.<\/p>\n<h2>Algunos pensamientos<\/h2>\n<p><em>para ayudarnos a meditar y a orar.<\/em><\/p>\n<p>La Muerte de Jes\u00fas:<\/p>\n<p>Al mediod\u00eda, a eso de las tres de la tarde, se hace obscuridad total sobre la tierra. Hasta la naturaleza siente el efecto de la agon\u00eda y de la muerte de Jes\u00fas. Colgado de la cruz, privado de todo, sale de su boca un lamento: \u201c\u00a1Eli, Eli! \u00a1Lama Sabactani!\u201d Esto es: \u201c\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Dios m\u00edo! \u00bfPor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d Es la primera frase del salmo 22(21).<\/p>\n<p>Jes\u00fas entra en la muerte rezando, expresando el abandono que siente. Reza en hebreo. Los soldados que estaban cerca de \u00c9l, y que hac\u00edan la guardia, dicen: \u201c\u00a1Est\u00e1 llamando a El\u00edas!\u201d Los soldados eran extranjeros, mercenarios contratados por los romanos. No entend\u00edan la lengua de los jud\u00edos. Pensaban que Eli quer\u00eda decir El\u00edas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas colgado de la cruz se encuentra en un abandono total. Aunque hubiese querido hablar con alguien, no le hubiera sido posible. Permaneci\u00f3 completamente solo: Judas lo traicion\u00f3, Pedro lo neg\u00f3, los disc\u00edpulos huyeron, las amigas estaban seguramente\u00a0 muy alejadas (v.55), las autoridades le escarnec\u00edan, los que pasaban le insultaban, Dios mismo lo abandona y ninguna lengua sirve para comunicarse. Este ha sido el precio\u00a0\u00a0 que ha pagado por su fidelidad a su opci\u00f3n de seguir siempre el camino del amor el camino del servicio para redimir a sus hermanos. \u00c9l mismo dice: \u201cEl Hijo del hombre no ha venido para ser servido, sino para servir y para dar la vida en rescate de muchos\u201d (Mt 20,28). En medio del abandono y de la obscuridad, Jes\u00fas lanza un fuerte grito y muere. Muere lanzando el grito de los pobres, porque sabe que Dios escucha el clamor de los pobres (Ex 2,24; 3,7; 22,22.26 etc.). Con esta fe, Jes\u00fas entra en la muerte, seguro de ser escuchado. La Carta a los Hebreos comenta: \u201c\u00c9l ofreci\u00f3 plegarias y s\u00faplicas con fuertes gritos y l\u00e1grimas a aqu\u00e9l que pod\u00eda liberarlo de la muerte y fue escuchado por su\u00a0 piedad\u201d (Heb 5,7). Dios escuch\u00f3 el grito de Jes\u00fas y \u201clo exalt\u00f3\u201d (Fil 2,9). La resurrecci\u00f3n es la respuesta de Dios a la oraci\u00f3n y al ofrecimiento que Jes\u00fas hace de su vida. Con la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, el Padre anuncia al mundo entero esta Buena Noticia: \u201cQuien vive la vida como Jes\u00fas sirviendo a sus hermanos, es victorioso y vivir\u00e1 para siempre, aunque muera y \u00a1aunque lo maten!\u00a1 Es \u00e9sta la Buena Noticia del Reino que nace de la Cruz!<\/p>\n<p>El significado de la Muerte de Jes\u00fas:<\/p>\n<p>Sobre el Calvario estamos delante de un ser humano torturado y excluido de la sociedad, completamente solo, condenado como her\u00e9tico y subversivo por el tribunal civil, militar y religioso. A los pies de la cruz, las autoridades religiosas confirman por \u00faltima vez que se trata verdaderamente de un rebelde que ha fallado, y lo reniegan p\u00fablicamente (Mt 27,41-43). Y en esta hora de muerte renace un significado nuevo. La identidad de Jes\u00fas viene revelada por un pagano: \u201c\u00a1Verdaderamente \u00e9ste era Hijo de Dios!\u201d (Mt 27,54). Desde ahora en adelante, si t\u00fa quieres encontrar verdaderamente al Hijo de Dios no lo busques en lo alto, ni en el lejano cielo, ni en el Templo cuyo velo se rasg\u00f3, b\u00fascalo junto a ti, en el ser humano excluido, desfigurado, sin belleza. B\u00fascalo en aqu\u00e9llos que, como Jes\u00fas, dan la vida por sus hermanos. Es all\u00ed donde Dios se esconde y se revela, y es all\u00ed donde podemos encontrarlo. All\u00ed se encuentra la imagen desfigurada de Dios, del Hijo de Dios, de los hijos de Dios. \u201c\u00a1No hay prueba de amor m\u00e1s grande que dar la vida por los hermanos!\u201d<\/p>\n<h2>Plegaria de un Salmo<\/h2>\n<p>Los salmos que Jes\u00fas recita sobre la Cruz:<\/p>\n<p>Salmo 22 (21), 2: \u201c\u00a1Dios m\u00edo, Dios m\u00edo! \u00bfPor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d Salmo 31 (30), 6: \u201c\u00a1En tus manos abandono mi vida!\u201d<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y reinas con el Padre en la unidad del Esp\u00edritu Santo por todos los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Narraci\u00f3n de la Pasi\u00f3n y Muerte de Jes\u00fas Descubrir de nuevo el primer amor Mateo 26,14-27; 27,1-66 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8096\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-26A","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8096"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8096"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8096\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8097,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8096\/revisions\/8097"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}