{"id":8104,"date":"2023-04-05T12:00:00","date_gmt":"2023-04-05T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8104"},"modified":"2023-03-29T15:45:55","modified_gmt":"2023-03-29T21:45:55","slug":"lectio-jue-6-de-abr-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8104","title":{"rendered":"Lectio jue, 6 de abr, 2023"},"content":{"rendered":"<p><em>Jueves Santo en la Cena del Se\u00f1or Lavatorio de los pies<\/em><\/p>\n<p><em>Juan 13,1-15<\/em><\/p>\n<h2>Lectio<\/h2>\n<p>Oraci\u00f3n inicial:<\/p>\n<p>\u201cCuando t\u00fa hablas, Se\u00f1or, la nada palpita de vida: los huesos secos se convierten en personas vivientes, el desierto florece\u2026 Cuando me dispongo a hablarte, me siento \u00e1rido, no s\u00e9 qu\u00e9 decir. No estoy, evidentemente, sintonizado con tu voluntad, mis labios no est\u00e1n de acuerdo con mi coraz\u00f3n y mi coraz\u00f3n no hace un esfuerzo por entonarse con el tuyo. Renueva mi coraz\u00f3n, purifica mis labios, para que hable contigo como t\u00fa quieres, para que hable con los dem\u00e1s como t\u00fa quieres, para que hable conmigo mismo, con mi mundo interior, como t\u00fa quieres (L. Renna).<\/p>\n<p><strong>Lectura del evangelio:<\/strong><\/p>\n<p>Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jes\u00fas que hab\u00eda llegado la hora de pasar de este mundo al Padre y habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el extremo.<\/p>\n<p>En el transcurso de la cena, cuando ya el diablo hab\u00eda puesto en el coraz\u00f3n de Judas Iscariote, hijo de Sim\u00f3n, la idea de entregarlo, Jes\u00fas, consciente de que el Padre hab\u00eda puesto en sus manos todas las cosas y sabiendo que hab\u00eda salido de Dios y a Dios volv\u00eda, se levant\u00f3 de la mesa, se quit\u00f3 el manto y tomando una toalla, se la ci\u00f1\u00f3; luego ech\u00f3 agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los disc\u00edpulos y a sec\u00e1rselos con la toalla que se hab\u00eda ce\u00f1ido.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 a Sim\u00f3n Pedro, \u00e9ste le dijo: \u201cSe\u00f1or, \u00bfme vas a lavar t\u00fa a m\u00ed los pies?\u201d Jes\u00fas le replic\u00f3: \u201cLo que estoy haciendo t\u00fa no lo entiendes ahora, pero lo comprender\u00e1s m\u00e1s tarde\u201d. Pedro le dijo: \u201cT\u00fa no me lavar\u00e1s los pies jam\u00e1s\u201d. Jes\u00fas le contest\u00f3: \u201cSi no te lavo, no tendr\u00e1s parte conmigo\u201d. Entonces le dijo Sim\u00f3n Pedro: \u201cEn ese caso, Se\u00f1or, no s\u00f3lo los pies, sino tambi\u00e9n las manos y la cabeza\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cEl que se ha ba\u00f1ado no necesita lavarse m\u00e1s que los pies, porque todo \u00e9l est\u00e1 limpio. Y ustedes est\u00e1n limpios, aunque no todos\u201d. Como sab\u00eda qui\u00e9n lo iba a entregar, por eso dijo: \u2018No todos est\u00e1n limpios\u2019.<\/p>\n<p>Cuando acab\u00f3 de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, volvi\u00f3 a la mesa y les dijo: \u201c\u00bfComprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Se\u00f1or, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, que soy el Maestro y el Se\u00f1or, les he lavado los pies, tambi\u00e9n ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, tambi\u00e9n ustedes lo hagan\u201d.<\/p>\n<p>Momentos de silencio orante:<\/p>\n<p><em>En una escucha amorosa la palabra no es necesaria, porque tambi\u00e9n el silencio habla y comunica amor.<\/em><\/p>\n<h2>Meditatio<\/h2>\n<p>Pre\u00e1mbulo a la Pascua de Jes\u00fas:<\/p>\n<p>El pasaje del evangelio de este d\u00eda est\u00e1 inserto en un conjunto literario que comprende los cap\u00edtulos 13-17. El comienzo est\u00e1 constituido por la narraci\u00f3n de la \u00faltima cena que Jes\u00fas comparte con sus disc\u00edpulos, durante la cu\u00e1l realiza el gesto del lavatorio de los pies (13,1-10). Despu\u00e9s, Jes\u00fas pronuncia un largo discurso de despedida con sus disc\u00edpulos (13, 31-14,31), los cap\u00edtulos 15 -17 tienen la funci\u00f3n de profundizar algo m\u00e1s el precedente discurso del Maestro. Inmediatamente sigue, el hecho del prendimiento de Jes\u00fas (18, 1-11). De todos modos, los sucesos narrados en 13-17,26 est\u00e1n conectados desde el 13,1 con la Pascua de Jes\u00fas. Es interesante anotar este punto: desde el 12,1 la Pascua no se llama ya la pascua de los jud\u00edos, sino la Pascua de Jes\u00fas. Es \u00c9l, de ahora en adelante, el Cordero de Dios que librar\u00e1 al hombre de su pecado. La Pascua de Jes\u00fas es una Pascua que mira a la liberaci\u00f3n del hombre: un nuevo \u00e9xodo que permite pasar de las tinieblas a la luz (8,12) y que llevar\u00e1 vida y fiesta a la humanidad (7,37).<\/p>\n<p>Jes\u00fas es consciente de que est\u00e1 por terminarse su camino hacia el Padre, y por tanto dispuesto a llevar a t\u00e9rmino su \u00e9xodo personal y definitivo. Tal pasaje al Padre se realiza mediante la Cruz, momento nuclear en el que Jes\u00fas entregar\u00e1 su vida en provecho del hombre.<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n del lector el constatar c\u00f3mo el evangelista Juan sepa representar\u00a0\u00a0 muy bien la figura de Jes\u00fas siendo consciente de los \u00faltimos acontecimientos de su\u00a0\u00a0 vida y, por tanto, de su misi\u00f3n. Y a probar que Jes\u00fas no es arrastrado por los acontecimientos que amenazan su existencia, sino que est\u00e1 preparado para dar su\u00a0\u00a0 vida. Precedentemente el evangelista hab\u00eda anotado que todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora; pero ahora en la narraci\u00f3n del lavatorio de los pies dice, que Jes\u00fas es consciente de que se aproxima su hora. Tal conciencia est\u00e1 a la base de la expresi\u00f3n juanista: \u201cdespu\u00e9s de haber amado a los suyos que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el fin\u201d (v.1) El amor \u201cpor los suyos\u201d, aqu\u00e9llos que forman la nueva comunidad, ha sido evidente mientras ha estado con ellos, pero resplandecer\u00e1 de modo eminente en su muerte. Tal amor viene mostrado por Jes\u00fas en el gesto del lavatorio de pies que , en su valor simb\u00f3lico, muestra el amor continuo que se expresa en el servicio.<\/p>\n<p>Lavatorio de los pies:<\/p>\n<p>Jes\u00fas se encuentra en una cena ordinaria con los suyos. Tiene plena conciencia de la misi\u00f3n que el Padre le ha confiado: de \u00c9l depende la salvaci\u00f3n de la humanidad. Con tal conocimiento quiere mostrar a \u201clos suyos\u201d, mediante el lavatorio de los pies, c\u00f3mo se lleva a cumplimiento la obra salv\u00edfica del Padre e indicar con tal gesto la entrega de su vida para la salvaci\u00f3n del hombre. Es voluntad de Jes\u00fas que el hombre se salve y un consumidor deseo lo gu\u00eda a dar su vida y entregarse. Es consciente de que \u201cel Padre hab\u00eda puesto todo en sus manos\u201d (v. 3a); tal expresi\u00f3n deja entrever que el Padre deja a<\/p>\n<p>Jes\u00fas la completa libertad de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, adem\u00e1s, sabe que su origen y la meta de su itinerario es Dios; sabe que su muerte en la cruz, expresi\u00f3n m\u00e1xima de su amor, es el \u00faltimo momento de su camino salvador.<\/p>\n<p>Su muerte es un \u201c\u00e9xodo\u201d: el \u00e1pice de su victoria sobre la muerte; en el dar su vida, Jes\u00fas nos revela la presencia de Dios como vida plena y ausente de muerte.<\/p>\n<p>Con esta plena conciencia de su identidad y de su completa libertad Jes\u00fas se dispone a cumplir el grande y humilde gesto del lavatorio. Tal gesto de amor se describe con un c\u00famulo de verbos (ocho) que convierten la escena complicada y henchida de significado. El evangelista presentando la \u00faltima acci\u00f3n de Jes\u00fas sobre los suyos, usa esta figura ret\u00f3rica de acumulaci\u00f3n de verbos sin repetirse para que tal gesto permanezca impreso en el coraz\u00f3n y en la mente de sus disc\u00edpulos y de cualquier lector y para que se retenga un mandamiento que no debe olvidarse. El gesto cumplido por Jes\u00fas intenta mostrar que el verdadero amor se traduce en acci\u00f3n tangible de servicio. Jes\u00fas se despoja de sus vestidos se ci\u00f1e un delantal s\u00edmbolo de servicio. El despojarse de sus vestidos es una expresi\u00f3n que tiene la funci\u00f3n de expresar el significado del don de la vida. \u00bfQu\u00e9 ense\u00f1anza quiere Jes\u00fas transmitir a sus disc\u00edpulos con este gesto? Les muestra que el amor se expresa en el servicio, en dar la vida por los dem\u00e1s como \u00c9l lo ha hecho.<\/p>\n<p>En tiempos de Jes\u00fas el lavado de los pies era un gesto que expresaba hospitalidad y acogida con los hu\u00e9spedes. De ordinario era hecho por un esclavo con los hu\u00e9spedes o por una mujer o hijas a su padre. Adem\u00e1s era costumbre que el rito del lavado de pies fuese siempre antes de sentarse a la mesa y no durante la comida. Esta forma de obrar de Jes\u00fas intenta subrayar la singularidad de su gesto.<\/p>\n<p>Y as\u00ed Jes\u00fas se pone a lavar los pies a sus disc\u00edpulos. El reiterado uso del delantal con el que Jes\u00fas se ha ce\u00f1ido subraya que la actitud de servicio es un atributo permanente de la persona de Jes\u00fas. De hecho, cuando acaba el lavatorio, Jes\u00fas no se quita el pa\u00f1o que hace de delantal. Este particular intenta subrayar que el servicio-amor no termina con la muerte. La minuciosidad de tantos detalles muestra la intenci\u00f3n del evangelista de querer poner de relieve la importancia y singularidad del gesto de Jes\u00fas. Lavando los pies de sus disc\u00edpulos Jes\u00fas intenta mostrarles su amor, que es un todo con el del Padre (10,30.38). Es realmente impresionante esta imagen que Jes\u00fas nos revela de Dios: no es un soberano que reside s\u00f3lo en el cielo, sino que se presenta como siervo de la humanidad. De este servicio divino brota para la comunidad de los creyentes aquella libertad que nace del amor y que vuelve a todos sus miembros \u201cse\u00f1ores\u201d (libres) en tanto que servidores. Es como decir que s\u00f3lo la libertad crea el verdadero amor. De ahora en adelante el servicio que los creyentes dar\u00e1n al hombre tendr\u00e1 como finalidad el de instaurar relaciones entre los hombres en el que la igualdad y la libertad sean una consecuencia de la pr\u00e1ctica del servicio rec\u00edproco. Jes\u00fas con su gesto intenta demostrar que cualquier asomo de dominio o prepotencia sobre el hombre no est\u00e1 de acuerdo con el modo de obrar de Dios, quien, por el contrario, sirve al hombre para atraerlo hacia S\u00ed. Adem\u00e1s no tienen sentido las pretensiones de superioridad de un hombre sobre otro, porque la comunidad fundada por Jes\u00fas no tiene forma piramidal sino horizontal, en la que cada uno est\u00e1 al servicio del otro, siguiendo el ejemplo de Dios y de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el gesto que Jes\u00fas cumple expresa los siguientes valores: el amor hacia los hermanos exige un cambio en acogida fraterna, hospitalidad, o sea, servicio permanente.<\/p>\n<p>Resistencia de Pedro:<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n de Pedro al gesto de Jes\u00fas es de estupor y protesta. Tambi\u00e9n hay cambio en el modo de dirigirse a Jes\u00fas: Pedro lo llama \u201cSe\u00f1or\u201d (13,6). Tal t\u00edtulo reconoce en Jes\u00fas un nivel de superioridad que choca con el \u201clavar\u201d los pies, una acci\u00f3n que compete, en verdad, a un sujeto inferior. La protesta es en\u00e9rgicamente expresada por las palabras: \u201c\u00bfT\u00fa lavarme a m\u00ed los pies?\u201d A los ojos de Pedro este humillante gesto del lavatorio de los pies parece una inversi\u00f3n de valores que regulan las relaciones entre Jes\u00fas y los hombres: el primero es el Mes\u00edas, Pedro es un s\u00fabdito. Pedro no aprueba la igualdad que Jes\u00fas quiere establecer entre los hombres.<\/p>\n<p>A tal incomprensi\u00f3n Jes\u00fas responde a Pedro invit\u00e1ndolo a acoger el sentido de lavar los pies como un testimonio de su afecto hacia \u00e9l. M\u00e1s precisamente: le quiere ofrecer una prueba concreta de c\u00f3mo \u00c9l y el Padre lo aman.<\/p>\n<p>Pero la reacci\u00f3n de Pedro no cesa: rechaza categ\u00f3ricamente que Jes\u00fas se ponga a sus pies. Para Pedro cada uno debe cumplir su papel, no es posible una comunidad o una sociedad basada en la igualdad. No es aceptable que Jes\u00fas abandone su posici\u00f3n de superioridad para hacerse igual a sus disc\u00edpulos. Tal idea del Maestro desorienta a Pedro y lo lleva a protestar. No aceptando el servicio de amor de su Maestro, no acepta ni siquiera que muera en la cruz por \u00e9l (12,34;13,37). Es como decir, que Pedro est\u00e1 lejos de comprender qu\u00e9 cosa es el verdadero amor y tal obst\u00e1culo sirve de impedimento para que Jes\u00fas se lo muestre con la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras que Pedro no est\u00e9 dispuesto a compartir la din\u00e1mica del amor que se manifiesta en el servicio rec\u00edproco no puede compartir la amistad con Jes\u00fas, y se arriesga, realmente, a autoexcluirse.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n de la advertencia de Jes\u00fas: \u201cSi no te lavo, no tendr\u00e1s parte conmigo\u201d (v.8), Pedro consiente a las amenazantes palabras del Maestro, pero sin aceptar el sentido profundo de la acci\u00f3n de Jes\u00fas. Se muestra abierto, dispuesto a dejarse lavar, no s\u00f3lo los pies, sino tambi\u00e9n las manos y la cabeza. Parece que Pedro admite mejor el gesto de Jes\u00fas como una acci\u00f3n de purificaci\u00f3n o abluci\u00f3n, m\u00e1s que como servicio.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas responde que los disc\u00edpulos est\u00e1n purificados (\u201climpios\u201d) desde el momento en que han aceptado dejarse guiar por la Palabra del Maestro, rechazando la del mundo.<\/p>\n<p>Pedro y los disc\u00edpulos no tienen necesidad del rito judaico de la purificaci\u00f3n, sino de dejarse lavar los pies por Jes\u00fas; o mejor, de dejarse amar por \u00e9l , que les da dignidad y libertad.<\/p>\n<p>El memorial del amor:<\/p>\n<p>Al t\u00e9rmino del lavatorio de los pies, Jes\u00fas intenta dar a su acci\u00f3n una validez permanente para su comunidad y al mismo tiempo dejar en ella un memorial o mandamiento que deber\u00e1 regular para siempre las relaciones fraternas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas es el Se\u00f1or, no en la l\u00ednea de dominio, sino en cuanto comunica el amor del Padre (su Esp\u00edritu) que nos hace hijos de Dios y aptos para imitar a Jes\u00fas, que libremente da su amor a los suyos. Esta actitud interior de Jes\u00fas lo ha querido comunicar a los suyos, un amor que no excluye a ninguno, ni siquiera a Judas que lo va a traicionar. Por tanto si los disc\u00edpulos lo llaman Se\u00f1or, deben imitarlo; si lo consideran Maestro deben escucharlo.<\/p>\n<p>Algunas preguntas para meditar:<\/p>\n<p>se levant\u00f3 de la mesa: \u00bfc\u00f3mo vives la Eucarist\u00eda? \u00bfDe modo sedentario o te dejas llevar por la acci\u00f3n de fuego del amor que recibes? \u00bfCorres el peligro de que la Eucarist\u00eda de la que participas se pierda en el narcisismo contemplativo, sin llevarte al compromiso de solidaridad y deseos de compartir? Tu compromiso por la justicia, por los pobres, \u00bfviene de la costumbre de encontrarte con Jes\u00fas en la Eucarist\u00eda, de la familiaridad con \u00c9l?<\/p>\n<p>se quit\u00f3 los vestidos: Cuando de la Eucarist\u00eda pasas a la vida \u00bfsabes dejar los vestidos del contracambio, del inter\u00e9s personal, para dejarte guiar por un amor aut\u00e9ntico hacia los dem\u00e1s? \u00bfO despu\u00e9s de la Eucarist\u00eda no eres capaz de dejar los vestidos del dominio y de la arrogancia para vestir el de la sencillez, el de la pobreza?<\/p>\n<p>se puso un delantal: es la imagen de la \u201ciglesia del delantal\u201d. En la vida de tu familia, de tu comunidad eclesial \u00bfvas por la v\u00eda del servicio? \u00bfEst\u00e1s comprometido directamente con el servicio a los pobres y marginados? \u00bfSabes percibir el rostro de Cristo cuando pide ser servido, amado en los pobres?<\/p>\n<h2>Oratio<\/h2>\n<p>Salmo 116 (114-115), 12-13;15-16;17-18<\/p>\n<p><em>El salmista que se encuentra en el templo y en presencia de la asamblea lit\u00fargica escoge su sacrificio de acci\u00f3n de gracias. Voltaire, que nutr\u00eda una particular predilecci\u00f3n por el v.12, as\u00ed se expresaba: \u201c\u00bfQu\u00e9 cosa puedo ofrecer al Se\u00f1or por los dones que me ha dado?\u201d<\/em><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pagar a Yahv\u00e9 todo el bien que me ha hecho? Alzar\u00e9 la copa de salvaci\u00f3n e invocar\u00e9 el nombre de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Mucho le cuesta a Yahv\u00e9 la muerte de los que lo aman. \u00a1Ah, Yahv\u00e9, yo soy tu siervo, tu siervo, hijo de tu esclava, t\u00fa has soltado mis cadenas!<\/p>\n<p>Te ofrecer\u00e9 sacrificio de acci\u00f3n de gracias e invocar\u00e9 el nombre de Yahv\u00e9. Cumplir\u00e9 mis votos a Yahv\u00e9 en presencia de todo el pueblo,<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n final:<\/strong><\/p>\n<p><em>Fascinado por el modo con que Jes\u00fas expresa su amor a los suyos, Or\u00edgenes reza as\u00ed:<\/em><\/p>\n<p>Jes\u00fas, ven, tengo los pies sucios, Por m\u00ed te has hecho siervo, versa el agua en la jofaina; Ven, l\u00e1vame los pies..<br \/>\nLo s\u00e9, es temerario lo que te digo, pero temo la amenaza de tus palabras: \u201cSi no te lavo los pies, no tendr\u00e1s parte conmigo\u201d L\u00e1vame por tanto los pies, para que tenga parte contigo. (Homil\u00eda 5\u00aa sobre Isa\u00edas) <em>Y San Ambrosio, preso de un deseo ardiente de corresponder al amor de Jes\u00fas, as\u00ed se expresa: <\/em>\u00a1Oh, mi Se\u00f1or Jes\u00fas!<br \/>\nD\u00e9jame lavar tus sagrados pies; te los has ensuciado desde que caminas por mi alma\u2026<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jueves Santo en la Cena del Se\u00f1or Lavatorio de los pies Juan 13,1-15 Lectio Oraci\u00f3n inicial: \u201cCuando t\u00fa hablas, Se\u00f1or, la nada palpita de vida: los huesos secos se convierten en personas vivientes, el desierto florece\u2026 Cuando me dispongo a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8104\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-26I","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8104"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8104"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8104\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8105,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8104\/revisions\/8105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}