{"id":8890,"date":"2023-06-24T12:00:00","date_gmt":"2023-06-24T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8890"},"modified":"2023-06-18T17:17:01","modified_gmt":"2023-06-18T23:17:01","slug":"lectio-dom-25-de-jun-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8890","title":{"rendered":"Lectio, Dom, 25 de jun, 2023"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>Dar testimonio del Evangelio sin miedo Mateo 10,26-33<\/em><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la oscuridad de una noche sin estrellas, la noche vac\u00eda de sentido t\u00fa, Verbo de la Vida, como rel\u00e1mpago en la tempestad del olvido, has entrado en el l\u00edmite de la duda, al abrigo de los confines de la precariedad, para esconder la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palabras hechas de silencio y de cotidianidad tus palabras humanas, precursoras de los secretos del Alt\u00edsimo: como anzuelos lanzados en las aguas de la muerte para encontrar al hombre, sumergido en su ansiosa locura, y retenerlo preso, por el atrayente resplandor del perd\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Ti, Oc\u00e9ano de Paz y sombra de la eterna Gloria, te doy gracias: Mar en calma para mi orilla que espera la ola, \u00a1que yo te busque!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la amistad de los hermanos me proteja cuando la tarde descienda sobre mi deseo de ti. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Lectura<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus ap\u00f3stoles: \u00abNo teman a los hombres. No hay nada oculto que no llegue a descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche, rep\u00edtanlo en pleno d\u00eda, y lo que les digo al o\u00eddo, preg\u00f3nenlo desde las azoteas.<\/p>\n<p>No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman, m\u00e1s bien, a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo.<\/p>\n<p>\u00bfNo es verdad que se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza est\u00e1n contados. Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho m\u00e1s que todos los p\u00e1jaros del mundo.<\/p>\n<p>A quien me reconozca delante de los hombres, yo tambi\u00e9n lo reconocer\u00e9 ante mi Padre, que est\u00e1 en los cielos; pero al que me niegue delante de los hombres, yo tambi\u00e9n lo negar\u00e9 ante mi Padre, que est\u00e1 en los cielos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Momento de silencio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Dejamos que la voz del Verbo resuene en nosotros.<\/em><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Meditaci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preguntas para la reflexi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay nada encubierto que no deba ser descubierto: La verdad bajo los velos del silencio se extiende m\u00e1s que si se expone en las \u00e1vidas manos de los hombres sordos al soplo del Esp\u00edritu. La palabra de Dios que escuchas \u00bfd\u00f3nde la colocas? \u00bfA merced de tus pensamientos aventureros o en el sagrario de tu acogida profunda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que os digo en la oscuridad decidlo a la luz: Cristo habla en las tinieblas, en el secreto del coraz\u00f3n. Para ofrecer sus palabras a la luz \u00e9stas deben pasar por tu pensamiento, dentro de tu sentir, en las entra\u00f1as antes de subir a los labios. Las palabras que habitualmente diriges a los otros \u00bfson palabras dichas en el secreto por \u00c9l o silabas de pensamientos que vienen al acaso?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no tened miedo de los que matan el cuerpo: Ninguno, ni nadie podr\u00e1 hacerte mal, si Dios est\u00e1 contigo. Podr\u00e1n hacerte prisionero, pero no podr\u00e1n quitarte la libertad y la dignidad. Miedos, temores, sospechas, ansias&#8230; pueden llegar a ser un recuerdo lejano. \u00bfCu\u00e1ndo lo dejar\u00e1s en la confianza que Dios no te abandona nunca y tiene cuidado de ti?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos p\u00e1jaros \u00bfno se venden quiz\u00e1s por un as? Y sin embargo ninguno de ellos caer\u00e1 a tierra sin que lo quiera mi Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La providencia de Dios puede asemejarse al destino, pero es otra cosa totalmente distinta. Los p\u00e1jaros caen a tierra No es Dios quien los arroja a tierra, sino que cuando caen el Padre est\u00e1 all\u00ed. No es Dios quien manda la enfermedad, pero cuando el hombre se enferma, El Padre est\u00e1 all\u00ed con \u00c9l. Nuestras cosas le pertenecen. La soledad que a veces nos aprisiona no es abandono. \u00bfVolveremos alrededor la mirada para encontrar los ojos de Cristo que vive con nosotros aquel momento de desolaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quien me reconoce delante de los hombres, tambi\u00e9n yo lo reconocer\u00e9 delante de mi Padre: Dar a Cristo el coraje de nuestra fe en \u00c9l&#8230; esta exigencia de vida en la que Dios no es un accesorio, sino el pan cotidiano y la carta identificadora, \u00bfpor s\u00ed te interpela o todav\u00eda queda alg\u00fan deseo oculto? Tambi\u00e9n entre los jefes, dice Juan, muchos creyeron en \u00c9l, pero no lo reconoc\u00edan abiertamente a causa de los fariseos, para no ser expulsados de la sinagoga. \u00bfArriesgas tu nombre por \u00c9l?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clave de lectura:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1<em>No temed! <\/em>Es la palabra clave, que repetida tres veces, confiere unidad al pasaje. Probablemente es una unidad literaria que recoge cuatro dichos aislados. La fe exige como disposici\u00f3n de fondo el no temer. Los argumentos que surgen: proclamaci\u00f3n p\u00fablica del evangelio (vv. 26-27), la disponibilidad para afrontar el martirio sacrificando la vida f\u00edsica para llegar a la vida eterna (v. 28), im\u00e1genes de confianza en la providencia (vv. 29-31), la profesi\u00f3n valerosa de la fe en Cristo (vv. 32-33 Es de eficacia notable las contradicciones: velado \/ desvelado, escondido \/ conocido, tinieblas \/ luz, cuerpo \/ alma, reconocer \/ renegar&#8230;que evidencian las orillas de la vida evang\u00e9licamente vivida. Los velos del conocimiento se abren a la luz y sobre los techos del universo la palabra escuchada en el secreto corre. Todo el hombre est\u00e1 presente al coraz\u00f3n de Dios, y si las criaturas de la tierra destilan ternura, cuanto m\u00e1s la vida de una criatura\u2013hijo.<\/p>\n<p>26. No les teng\u00e1is miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse. Lo que est\u00e1 escondido, no est\u00e1 reservado a unos pocos, sino simplemente guardado en espera de ser manifestado. Hay un tiempo para tener escondido y hay un tiempo para manifestar, dir\u00eda el Qoelet&#8230; saber guardar la verdad en el secreto de los d\u00edas que pasan: esto es lo que forja la credibilidad de la manifestaci\u00f3n. No se puede arrojar una semilla al aire, se guarda en el surco del coraz\u00f3n, se deja a s\u00ed misma mientras se transforma muriendo, se le sigue atentamente en su germinar a la luz, hasta que la espiga no est\u00e9 madura y lista para la siega. Cada palabra de Dios pide pasar a trav\u00e9s del surco de la propia historia para llevar a su tiempo fruto abundante.<\/p>\n<p>27. Lo que Yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz y lo que o\u00eds al o\u00eddo proclamadlo desde los terrados. Jes\u00fas habla en el secreto, nosotros hablamos en la luz. Dios habla, nosotros escuchamos y nos convertimos en su boca para otros. Las tinieblas de la escucha, del poner dentro, de asimilar preceden a la aurora de todo anuncio. Y cuando desde los terrados se oiga la buena noticia los hombres se ver\u00e1n obligados a mirar a lo alto. Un tesoro de gloria contiene cada momento de escucha, es un momento de espera que prepara al nacimiento de la luz.<\/p>\n<p>28. Y no tem\u00e1is a los que matan el cuerpo y no pueden matar el alma; temed m\u00e1s bien al que puede llevar a la perdici\u00f3n alma y cuerpo en la Gehenna. Se puede tener miedo de aqu\u00e9llos que pueden golpear lo que no es el hombre en su plenitud: quitar la vida terrena no equivale a morir. El \u00fanico verdaderamente temible es Dios. Pero Dios tambi\u00e9n despu\u00e9s de la muerte conserva la vida del hombre, por esto no hay que temer. Suceda lo que suceda Dios est\u00e1 con el hombre Y esta es una certeza que permite navegar entre las borrascas m\u00e1s devastadoras porque los tesoros del hombre est\u00e1n guardados por Dios, y de la mano de Dios ninguno puede quitar a los elegidos.<\/p>\n<p>29. \u00bfNo se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ninguno de ellos caer\u00e1 en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. Dos pajarillos, un as. Un m\u00ednimo valor que sin embargo est\u00e1 en el pensamiento del Padre. Donde la vida palpita, all\u00ed est\u00e1 Dios, completamente. Este cuidado profundo encanta y consuela&#8230;e invita a poner o\u00eddo a todo lo que vibra y lleva la imagen santa del Eterno esplendor. Dos pajarillos: dos peque\u00f1\u00edsimas criaturas, de vida breve. El valor de las cosas no se viene por su grandeza o potencia, sino por aquello que anima a lo que es \u201ccuerpo\u201d. Por tanto, todo espacio habitado que acoge la impronta del Creador es lugar de encuentro con \u00c9l, testimonio de su atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>30. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza est\u00e1n todos contados. La preocupaci\u00f3n de Dios por sus criaturas llega hasta contar los cabellos de nuestra cabeza \u00a1Es absurdo el Se\u00f1or en su manera de amar! Cuando la desolaci\u00f3n y el abandono se convierten en las palabras de hoy d\u00eda, bastar\u00e1 contar cualquier cabello de nuestra cabeza recordar la presencia de Dios en nosotros. La protecci\u00f3n del Padre celestial no faltar\u00e1 nunca a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. El Misterio que todo lo abraza no puede desaparecer en aqu\u00e9llos que han elegido el seguir a su Hijo, dejando la tierra de sus seguridades humanas.<\/p>\n<p>31. No tem\u00e1is pues; vosotros val\u00e9is m\u00e1s que muchos pajarillos. Si Dios derrocha sus preocupaciones por dos pajarillos, cuanto m\u00e1s las tendr\u00e1 por nosotros. De frente a esta imagen viva de la sensibilidad humana y religiosa de Cristo, desaparece el temor. Dios est\u00e1 a favor del hombre, no contra \u00e9l. Y si calla, no es porque no se preocupe de nosotros, sino porque sus pensamientos sobre nosotros tienen prospectivas m\u00e1s grandes que traspasan los horizontes de la temporalidad terrena.<\/p>\n<p>32. Todo aqu\u00e9l que se declare por m\u00ed ante los hombres, yo tambi\u00e9n me declarar\u00e9 por \u00e9l ante mi Padre que est\u00e1 en los cielos. Reconocerse. Cuando en una plaza llena, te encuentras entre rostros desconocidos, experimenta la sensaci\u00f3n de extranjero. Pero apenas vislumbra un rostro familiar se te agranda el coraz\u00f3n y te abres camino hasta llegar a \u00e9l. Este reconocerse permite manifestarte delante de los otros y de exponerte. Cristo entre la gente es el rostro familiar que debe ser reconocido como Maestro y Se\u00f1or de nuestra vida. \u00bfY qu\u00e9 temor se puede tener pensando que \u00c9l nos reconocer\u00e1 delante del Padre en los cielos?<\/p>\n<p>33. Pero a quien me niegue delante de los hombres, le negar\u00e9 yo tambi\u00e9n ante mi Padre que est\u00e1 en el cielo. \u00bfPodemos pensar en un Jes\u00fas vengativo? No es un discurso de poca monta, sino un discurso que nace de un encuentro existencial. El que Cristo no podr\u00e1 reconocer como algo propio a quien haya escogido todo menos a \u00c9l, es un discurso de fidelidad y de respeto a la libertad humana. Dios respeta la criatura al punto tal de no interferir ni en el espacio de su errar. El evangelio exige pertenencia, no palabras o hechos. \u00a1El coraz\u00f3n habita en el cielo, cuando Cristo es su aliento de vida.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oraci\u00f3n (salmo 22,23-32)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contar\u00e9 tu fama a mis hermanos, reunido en asamblea te alabar\u00e9: \u00abLos que est\u00e1is por Yahv\u00e9, alabadlo, estirpe de Jacob, respetadlo, temedlo, estirpe de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que no desprecia ni le da asco la desgracia del desgraciado; no le oculta su rostro, le escucha cuando lo invoca\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T\u00fa inspiras mi alabanza en plena asamblea, cumplir\u00e9 mis votos ante sus fieles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pobres comer\u00e1n, hartos quedar\u00e1n, los que buscan a Yahv\u00e9 lo alabar\u00e1n: \u00ab\u00a1Viva por siempre vuestro coraz\u00f3n!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se acordar\u00e1n, volver\u00e1n a Yahv\u00e9 todos los confines de la tierra; se postrar\u00e1n en su presencia todas las familias de los pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque de Yahv\u00e9 es el reino, es quien gobierna a los pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante \u00e9l se postrar\u00e1n los que duermen en la tierra, ante \u00e9l se humillar\u00e1n los que bajan al polvo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para aquel que ya no viva su descendencia le servir\u00e1: hablar\u00e1 del Se\u00f1or a la edad venidera, contar\u00e1 su justicia al pueblo por nacer: \u00abAs\u00ed actu\u00f3 el Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Contemplaci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1or, entre los velos de lo recibido y no dado que yo pueda meditar y acoger todo de ti. No sea mi anunciarte un repetidor inconsciente, sino una palabra pose\u00edda en cuanto que vivida y largamente rumiada. Se desvele a mis sentidos la belleza de tu presencia, y en el misterio de tu donarte incesante descienda el velo del encuentro cerca de ti. El tesoro escondido por los siglos es ahora conocido y de las tinieblas se ha levantado una luz por los siglos. La aurora de un d\u00eda sin ocaso, reluciendo sobre aquello que el amor ha creado y el pecado ha roto, haga de nuevo todas las cosas. Te reconocer\u00e9 Dios m\u00edo delante de mis hermanos. porque ser\u00e1 imposible para m\u00ed tener escondida la l\u00e1mpara que t\u00fa has encendido en mi vida. \u00bfQui\u00e9n me dar\u00e1 palabras que me creen y hagan de mi limite una definici\u00f3n maravillosa de lo que soy, yo, en particular, como ning\u00fan otro? Solo t\u00fa, Se\u00f1or, tienes palabras de vida eterna. Y yo las comer\u00e9 y ofrecer\u00e9 a costa de ser devoradas con ellas. Me bastar\u00e1 sentirme un pajarillo para encontrar la esperanza cuando la tormenta me ba\u00f1e, porque los ases que tu das por los pajarillos no se cuentan en tu alforja. Amen.<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dar testimonio del Evangelio sin miedo Mateo 10,26-33 Oraci\u00f3n inicial En la oscuridad de una noche sin estrellas, la noche vac\u00eda de sentido t\u00fa, Verbo de la Vida, como rel\u00e1mpago en la tempestad del olvido, has entrado en el l\u00edmite &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8890\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-2jo","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8890"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8890"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8890\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8891,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8890\/revisions\/8891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8890"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8890"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8890"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}