{"id":8900,"date":"2023-06-29T12:00:00","date_gmt":"2023-06-29T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8900"},"modified":"2023-06-18T17:36:12","modified_gmt":"2023-06-18T23:36:12","slug":"lectio-vie-30-de-jun-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=8900","title":{"rendered":"Lectio, vie, 30 de jun, 2023"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>Tiempo Ordinario<\/em><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conc\u00e9denos vivir siempre, Se\u00f1or, en el amor y respeto a tu santo nombre, porque jam\u00e1s dejas de dirigir a quienes estableces en el s\u00f3lido fundamento de tu amor. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 8,1-4<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel tiempo, cuando Jes\u00fas baj\u00f3 de la monta\u00f1a, lo iba siguiendo una gran multitud. De pronto se le acerc\u00f3 un leproso, se postr\u00f3 ante \u00e9l y le dijo: \u201cSe\u00f1or, si quieres, puedes curarme\u201d. Jes\u00fas extendi\u00f3 la mano y lo toc\u00f3, dici\u00e9ndole: \u201cS\u00ed quiero, queda curado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inmediatamente qued\u00f3 limpio de la lepra. Jes\u00fas le dijo: \u201cNo le vayas a contar esto a nadie. Pero ve ahora a presentarte al sacerdote y lleva la ofrenda prescrita por Mois\u00e9s para probar tu curaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los cap\u00edtulos de 5 a 7 o\u00edmos las palabras de la nueva Ley proclamada por Jes\u00fas en lo alto de la Monta\u00f1a. Ahora en los cap\u00edtulos 8 y 9, Mateo muestra como Jes\u00fas practicaba aquello que acababa de ense\u00f1ar. En los evangelios de hoy (Mt 8,1-4) y de ma\u00f1ana (Mt 8,5-17), vamos a ver de cerca los siguientes episodios que revelan como Jes\u00fas sanaba: la curaci\u00f3n de un leproso (Mt 8,1-4), la curaci\u00f3n del siervo del centuri\u00f3n romano (Mt 8,5-13), la curaci\u00f3n de la suegra de Pedro (Mt 8,14-15) y la curaci\u00f3n de numerosos enfermos (Mt 8,14-17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mateo 8,1-2: El leproso pide: \u201c\u00a1Se\u00f1or, si quieres puedes limpiarme!\u201d Un leproso llega cerca de Jes\u00fas. Era un excluido. Quien le tocaba quedaba impuro. Por esto,\u00a0 los\u00a0 leprosos deb\u00edan ser alejados (Lv 13,45-46). Pero aquel leproso tiene mucho valor. Transgredi\u00f3 las normas de la religi\u00f3n para poder entrar\u00a0 en\u00a0 contacto\u00a0 con\u00a0 Jes\u00fas.\u00a0 al llegar cerca, dice: \u00a1Si quieres, puedes limpiarme! O sea: no precisas tocarme. Basta\u00a0\u00a0\u00a0 con que el Se\u00f1or lo quiera, para que yo quede limpio.\u201d Esta frase revela dos enfermedades: 1) la enfermedad de la\u00a0 lepra que\u00a0 lo\u00a0 volv\u00eda\u00a0 impuro;\u00a0 2) la\u00a0 enfermedad\u00a0 de la soledad a la que era condenado por la sociedad y por\u00a0 la\u00a0 religi\u00f3n.\u00a0 Revela\u00a0 asimismo la gran fe de ese hombre en el poder de Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mateo 8,3: Jes\u00fas lo toca y dice: \u00a1Quiero! S\u00e9 purificado. Profundamente compadecido, Jes\u00fas cura las dos enfermedades. Primero para curar la soledad, antes de decir cualquier palabra, toca al leproso. Es como si dijera: \u201cPara m\u00ed, t\u00fa no eres un excluido. No tengo miedo en quedarme impuro si te toco. \u00a1Te acojo como hermano!\u201d Luego cura la lepra diciendo: \u00a1Quiero! \u00a1Queda limpio! El leproso, para poder entrar en contacto con Jes\u00fas, hab\u00eda transgredido las normas de la ley. Asimismo, Jes\u00fas para poder ayudar a aquel excluido y, as\u00ed, revelar un nuevo rostro de Dios, transgrede las normas de su religi\u00f3n y toca al leproso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mateo 8,4: Jes\u00fas ordena al hombre que vaya a conversar con los sacerdotes. En aquel tiempo, para que un leproso fuera admitido en la comunidad, necesitaba tener un certificado de curaci\u00f3n confirmado por un sacerdote. Es como hoy. El enfermo sale del hospital solamente si tiene un certificado de alta firmado por el m\u00e9dico. Jes\u00fas obliga al fulano a que busque el documento, para poder convivir con normalidad. Oblig\u00f3 a las autoridades a que reconocieran que el hombre hab\u00eda sido curado. Jes\u00fas no solamente cura, sino que quiere que la persona curada pueda convivir. Reintegra a la persona en la convivencia fraterna. El evangelio de Marcos a\u00f1ade que el hombre no se present\u00f3 a los sacerdotes. Por el contrario \u201cel hombre en cuanto sali\u00f3, empez\u00f3 a hablar y a contar detalladamente todo el asunto. Result\u00f3 que Jes\u00fas ya no pod\u00eda entrar p\u00fablicamente en el pueblo; ten\u00eda que andar por las afuera, en lugares apartados (Mc 1,45). \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas no pod\u00eda entrar ya p\u00fablicamente en una ciudad? Hab\u00eda tocado al leproso y ante las autoridades religiosas y ante la ley de la \u00e9poca se hab\u00eda vuelto impuro. Por eso, ahora, Jes\u00fas mismo era un impuro y ten\u00eda que ser alejado de todos. No pod\u00eda entrar en las ciudades. Pero Marcos muestra que a la gente poco le importaban estas normas oficiales, pues \u00a1de todas partes\u00a0 ven\u00edan donde Jes\u00fas! \u00a1Subversi\u00f3n total! El recado que Marcos nos da es \u00e9ste: para anunciar la Buena Nueva de Dios a la gente, no hay que tener miedo a transgredir las normas religiosas que son contrarias al proyecto de Dios y que impiden la fraternidad y la vivencia del amor. Aunque esto traiga dificultades para la gente, como le ocurri\u00f3 a Jes\u00fas. En Jes\u00fas, todo es revelaci\u00f3n de aquello que \u00a1lo anima por dentro! El no s\u00f3lo anuncia la Buena Nueva del Reino. El mismo es una muestra, un testimonio vivo del Reino, una revelaci\u00f3n de Dios. En el aparece aquello que acontece cuando un ser humano deja reinar a Dios, le deja ser el centro de su vida.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nombre de la Ley de Dios, los leprosos eran excluidos, no pod\u00edan convivir. En nuestra Iglesia existen costumbres y normas no escritas que, hasta hoy, marginan a las personas y las excluyen de la convivencia y de la comuni\u00f3n. \u00bfConoces a personas as\u00ed? \u00b4\u00bfQu\u00e9 opinas con relaci\u00f3n a esto?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas tuvo el valor de tocar al leproso. \u00bfT\u00fa tendr\u00edas ese valor?<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bendecir\u00e9 en todo tiempo a Yahv\u00e9, sin cesar en mi boca su alabanza; en Yahv\u00e9 se glor\u00eda mi ser, \u00a1que lo oigan los humildes y se alegren! (Sal 34,2-3)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Conc\u00e9denos vivir siempre, Se\u00f1or, en el amor y respeto a tu santo nombre, porque jam\u00e1s dejas de dirigir a quienes estableces en el s\u00f3lido fundamento de tu amor. Por nuestro Se\u00f1or. 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