{"id":9010,"date":"2023-07-27T12:00:00","date_gmt":"2023-07-27T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9010"},"modified":"2023-07-13T11:30:43","modified_gmt":"2023-07-13T17:30:43","slug":"lectio-vie-28-jul-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9010","title":{"rendered":"Lectio vie, 28, jul, 2023"},"content":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario<\/p>\n<p>1) Oraci\u00f3n inicial<\/p>\n<p>Mu\u00e9strate propicio con tus hijos, Se\u00f1or, y multiplica sobre ellos dones de tu gracia, para que, encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren fielmente en el cumplimiento de tu ley. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>2) Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 13,18-23<\/p>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cEscuchen ustedes lo que significa la par\u00e1bola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su coraz\u00f3n. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.<br \/>\nLo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegr\u00eda; pero, como es inconstante, no la deja echar ra\u00edces, y apenas le viene una tribulaci\u00f3n o una persecuci\u00f3n por causa de la palabra, sucumbe.<br \/>\nLo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducci\u00f3n de las riquezas, la sofocan y queda sin fruto.<br \/>\nEn cambio, lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto; unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta\u2019\u2019.<\/p>\n<p>3) Reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Contexto. A partir del cap.12, aparece una oposici\u00f3n entre los cabecillas religiosos de Israel, los escribas y fariseos, por una parte, mientras por otra, entre las multitudes que escuchan a Jes\u00fas maravilladas por sus acciones prodigiosas, se va formando poco a poco un grupo de disc\u00edpulos de caracter\u00edsticas a\u00fan no definidas pero que sigue a Jes\u00fas con perseverancia. A doce de estos disc\u00edpulos les entrega Jes\u00fas el don de su autoridad y de sus poderes; los env\u00eda como mensajeros del reino y les da instrucciones exigentes y radicales (10,5-39). En el momento en que se desenlaza la controversia con sus opositores, Jes\u00fas reconoce su verdadera parentela no en la l\u00ednea de la carne (madre, hermanos), sino en los que lo siguen, lo escuchan y cumplen la voluntad del Padre (12,46-50). Este \u00faltimo relato nos permite imaginar que el auditorio al que Jes\u00fas dirige la palabra es doble: por un lado los disc\u00edpulos a los que se les concede conocer los misterios del reino (13,11) y que est\u00e1n en condiciones de entenderlos (13,50), y por otro lado la muchedumbre que parece estar privada de esta comprensi\u00f3n profunda (13,11.34-36).<\/p>\n<p>A las grandes multitudes que se re\u00fanen para escuchar a Jes\u00fas les es presentada en primer lugar la par\u00e1bola del sembrador. Jes\u00fas habla de una semilla que cae o no en la tierra. Su crecimiento depende del lugar en que cae; es posible que sea impedida hasta el punto de no dar fruto, como acontece en las tres primeras categor\u00edas de terreno: \u201cel camino\u201d (lugar duro por el paso de los hombres y de los animales), \u201cel terreno pedregoso\u201d (formado por rocas), \u201clos abrojos\u201d (terreno cubierto de espinas). Sin embargo, la que cae sobre \u201ctierra buena\u201d da un fruto excelente aunque en cuant\u00eda diversa. Se orienta al lector a prestar m\u00e1s atenci\u00f3n al fruto del grano que a la acci\u00f3n del sembrador. Adem\u00e1s, Mateo focaliza la atenci\u00f3n del auditorio sobre la tierra buena y sobre el fruto que \u00e9sta es capaz de producir de forma excepcional.<\/p>\n<p>La primera Parte de la par\u00e1bola acaba con una advertencia: \u201cEl que tenga o\u00eddos, que oiga\u201d (v.9); es una llamada a la libertad de escuchar. La palabra de Jes\u00fas puede quedarse en simple \u201cpar\u00e1bola\u201d para una multitud incapaz de comprender, pero para el que se deja llevar por su fuerza puede revelar \u201clos misterios del reino de los cielos\u201d. El acoger la palabra de Jes\u00fas es lo que distingue a los disc\u00edpulos y a la muchedumbre an\u00f3nima; la fe de los primeros revela la ceguera de los segundos y los empuja a buscar m\u00e1s all\u00e1 de la par\u00e1bola.<\/p>\n<p>Escuchar y comprender. Siempre es Jes\u00fas el que conduce a los disc\u00edpulos a la pista correcta para la comprensi\u00f3n de la par\u00e1bola. En el futuro ser\u00e1 la Iglesia la que ser\u00e1 guiada por medio de los disc\u00edpulos a la comprensi\u00f3n de la Palabra de Jes\u00fas. En la explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola, los dos verbos \u201cescuchar\u201d y \u201ccomprender\u201d aparecen en 13,23: \u201cLo sembrado en tierra buena es el que escucha la Palabra y la comprende\u201d. Es en la comprensi\u00f3n donde el disc\u00edpulo que escucha cada d\u00eda la Palabra de Jes\u00fas se distingue de las multitudes que s\u00f3lo la escuchan ocasionalmente.<\/p>\n<p>Impedimentos para la comprensi\u00f3n. Jes\u00fas se refiere principalmente a la respuesta negativa que sus contempor\u00e1neos dan a su predicaci\u00f3n del reino de los cielos. Esta respuesta negativa va ligada a impedimentos de \u00edndole diversa.<\/p>\n<p>El terreno del camino es el que los viandantes han convertido en sendero endurecido y aparece del todo negativo: \u201cTodos saben que no sirve para nada echar la semilla en el camino: no se dan las condiciones necesarias para el crecimiento. Despu\u00e9s la gente pasa, pisotea y destruye la semilla. La semilla no se echa en cualquier parte (Carlos Mesters). Ante todo est\u00e1 la responsabilidad personal del individuo: acoger la Palabra de Dios en el propio coraz\u00f3n; si por el contrario cae en un coraz\u00f3n \u201cendurecido\u201d, obstinado en las propias convicciones y en la indiferencia, se ofrece campo al maligno que acaba por completar esta actitud persistente de cerraz\u00f3n a la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>El terreno pedregoso. Si el primer impedimento es un coraz\u00f3n insensible e indiferente, la imagen de la semilla que cae sobre piedras, sobre rocas y entre espinos, indica el coraz\u00f3n inmerso en una vida superficial y mundana. Estos estilos de vida son energ\u00edas que impiden que la Palabra d\u00e9 fruto. Se da un atisbo de escucha, pero pronto queda bloqueado, no s\u00f3lo por las tribulaciones y las pruebas inevitables, sino tambi\u00e9n por la implicaci\u00f3n del coraz\u00f3n en las preocupaciones y en las riquezas. Una vida no profunda y superficial se aviene con la inestabilidad.<\/p>\n<p>La tierra buena: es el coraz\u00f3n que escucha y comprende la palabra; esta da fruto. Este rendimiento es obra de la Palabra en un coraz\u00f3n acogedor. Se trata de una comprensi\u00f3n din\u00e1mica, que se deja envolver por la acci\u00f3n de Dios presente en la Palabra de Jes\u00fas. La comprensi\u00f3n de su Palabra permanecer\u00e1 inaccesible si descuidamos el encuentro con \u00e9l y no le dejamos que dialogue con nosotros.<\/p>\n<p>4) Para la reflexi\u00f3n personal<\/p>\n<p>La escucha de la Palabra de Dios, \u00bfte lleva a la comprensi\u00f3n profunda o permanece s\u00f3lo como un ejercicio intelectual?<br \/>\n\u00bfEres coraz\u00f3n acogedor y disponible, d\u00f3cil para llegar a una comprensi\u00f3n plena de la Palabra?<\/p>\n<p>5) Oraci\u00f3n final<\/p>\n<p>Los preceptos de Yahv\u00e9 son rectos, alegr\u00eda interior;<br \/>\nel mandato de Yahv\u00e9 es l\u00edmpido, ilumina los ojos. (Sal 19,9)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario 1) Oraci\u00f3n inicial Mu\u00e9strate propicio con tus hijos, Se\u00f1or, y multiplica sobre ellos dones de tu gracia, para que, encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren fielmente en el cumplimiento de tu ley. 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