{"id":9043,"date":"2023-08-05T12:00:00","date_gmt":"2023-08-05T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9043"},"modified":"2023-08-04T07:43:38","modified_gmt":"2023-08-04T13:43:38","slug":"lectio-dom-6-ago-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9043","title":{"rendered":"Lectio Dom, 6 ago, 2023"},"content":{"rendered":"<p><em>Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Ven, Se\u00f1or, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como gu\u00eda. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 17,1-9<\/h2>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas tom\u00f3 consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, el hermano de \u00e9ste, y los hizo subir a solas con \u00e9l a un monte elevado. Ah\u00ed se transfigur\u00f3 en su presencia: su rostro se puso resplandeciente como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la nieve. De pronto aparecieron ante ellos Mois\u00e9s y El\u00edas, conversando con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Entonces Pedro le dijo a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, \u00a1qu\u00e9 bueno ser\u00eda quedarnos aqu\u00ed! Si quieres, haremos aqu\u00ed tres chozas, una para ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando a\u00fan estaba hablando, una nube luminosa los cubri\u00f3 y de ella sali\u00f3 una voz que dec\u00eda: \u00ab\u00c9ste es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias; esc\u00fachenlo\u00bb. Al o\u00edr esto, los disc\u00edpulos cayeron rostro en tierra, llenos de un gran temor. Jes\u00fas se acerc\u00f3 a ellos, los toc\u00f3 y les dijo: \u00abLev\u00e1ntense y no teman\u00bb. Alzando entonces los ojos, ya no vieron a nadie m\u00e1s que a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Mientras bajaban del monte, Jes\u00fas les orden\u00f3: \u00abNo le cuenten a nadie lo que han visto, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos\u00bb.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>Hoy es la fiesta de la Transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas. La Transfiguraci\u00f3n acontece despu\u00e9s\u00a0 del primer anuncio de la muerte de Jes\u00fas (Mt 16,21). Este anuncio trastorna la cabeza de los disc\u00edpulos, sobre todo la de Pedro (Mt 16,22-23). Ellos ten\u00edan los pies en medio de los pobres, pero la cabeza estaba perdida en la ideolog\u00eda dominante de la \u00e9poca. Esperaban a un rey <em>glorioso<\/em>. La cruz era un impedimento para creer en Jes\u00fas. La Transfiguraci\u00f3n, donde Jes\u00fas aparece <em>glorioso <\/em>en lo alto de la monta\u00f1a, era una ayuda para que ellos pudiesen superar el trauma de la Cruz y descubrir en Jes\u00fas al verdadero Mes\u00edas. Pero a\u00fan as\u00ed, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando la Buena Nueva ya estaba difundida por Asia Menor y por Grecia, la Cruz segu\u00eda siendo un gran impedimento para que los jud\u00edos y para que los paganos aceptaran a Jes\u00fas como Mes\u00edas. \u201c\u2019La cruz es una locura y un esc\u00e1ndalo!\u201d, as\u00ed dec\u00edan (1Cor 1,23). Uno de los mayores esfuerzos de los primeros cristianos consisti\u00f3 en ayudar a las personas a que percibiesen que la cruz no era esc\u00e1ndalo ni locura, sino la expresi\u00f3n m\u00e1s preciosa del poder y de la sabidur\u00eda de Dios (1Cor 1,22-31). El evangelio de hoy contribuye en este esfuerzo. Muestra que Jes\u00fas vino a realizar las profec\u00edas y que la Cruz era el camino para la Gloria. No hay otro camino.<\/p>\n<p>Mateo 17,1-3: <em>Jes\u00fas cambia aspecto. <\/em>Jes\u00fas sube a una monta\u00f1a alta. Lucas a\u00f1ade que subi\u00f3 all\u00ed para rezar (Lc 9,28). All\u00ed encima, Jes\u00fas aparece en la <em>gloria <\/em>ante Pedro, Santiago y Juan. Junto con Jes\u00fas aparecen Mois\u00e9s y El\u00edas. La Monta\u00f1a alta evoca el Monte Sina\u00ed, donde, en el pasado, Dios hab\u00eda manifestado su voluntad al pueblo, entregando las tablas de la ley. Los vestidos blancos recuerdan a Mois\u00e9s que qued\u00f3 fulgurante cuando conversaba con Dios en la Monta\u00f1a y de \u00e9l recib\u00eda la ley (cf. Ex 34,29-35). El\u00edas y Mois\u00e9s, las dos mayores autoridades del Antiguo Testamento, conversaban con Jes\u00fas. Mois\u00e9s representa la Ley, El\u00edas, la profec\u00eda.<\/p>\n<p>Lucas informa que la conversaci\u00f3n fue sobre el \u201c\u00e9xodo\u201d (la muerte) de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n (Lc 9,31). As\u00ed queda claro que el Antiguo Testamento, tanto la Ley como los Profetas, ense\u00f1aban ya que para el Mes\u00edas, el camino de la gloria ten\u00eda que pasar por la cruz.<\/p>\n<p>Mateo 17,4: <em>A Pedro le gusta, pero no entiende. <\/em>A Pedro le gusta y quiere asegurarse ese momento agradable en la Monta\u00f1a. Se ofrece para construir tres tiendas. Marcos dice que Pedro ten\u00eda miedo, sin saber lo que estaba diciendo (Mc 9,6), y Lucas a\u00f1ade que los disc\u00edpulos ten\u00edan sue\u00f1o (Lc 9,32). Ellos son como nosotros: tienen dificultad en entender la Cruz.<\/p>\n<p>Mateo 17,5-8: <em>La voz del cielo aclar\u00f3 los hechos. <\/em>Cuando Jes\u00fas es envuelto en la gloria, una voz del cielo dice: <em>\u00abEste es mi Hijo amado en quien me complazco; escuchadle\u00bb. <\/em>La expresi\u00f3n <em>\u201cHijo amado\u201d <\/em>evoca la figura del Mes\u00edas <em>Siervo<\/em>, anunciado por el profeta Isa\u00edas (cf. Is 42,1). La expresi\u00f3n <em>\u201cEscuchadle\u201d <\/em>evoca la profec\u00eda que promet\u00eda la llegada de un nuevo Mois\u00e9s (cf. Dt 18,15). En Jes\u00fas, las profec\u00edas del AT se est\u00e1n realizando. Los disc\u00edpulos no pueden dudar.<\/p>\n<p>Jes\u00fas es realmente el Mes\u00edas <em>glorioso <\/em>y el camino para la gloria pasa por la cruz, seg\u00fan hab\u00eda sido anunciado en la profec\u00eda del Mes\u00edas Siervo (Is 53,3-9). La gloria de la Transfiguraci\u00f3n lo comprueba. Mois\u00e9s y El\u00edas lo confirman. El Padre lo garantiza. Jes\u00fas lo acepta. Ante todo lo que estaba aconteciendo, los disc\u00edpulos quedan con mucho miedo y caen rostro en tierra. Jes\u00fas se aproxima, los toca y dice: <em>\u00abLev\u00e1ntense y no tengan miedo.\u00bb <\/em>Los disc\u00edpulos levantan los ojos y ven s\u00f3lo a Jes\u00fas y a nadie m\u00e1s. De aqu\u00ed en adelante, Jes\u00fas es la \u00fanica revelaci\u00f3n de Dios para nosotros. Jes\u00fas, y solamente \u00e9l, es la clave para poder entender la Escritura y la Vida.<\/p>\n<p>Mateo 17,9: <em>Saber guardar el silencio<\/em>. Jes\u00fas pidi\u00f3 a los disc\u00edpulos que no dijeran nada a nadie hasta que \u00e9l hubiese resucitado de los muertos. Marcos dice que ellos no sab\u00edan lo que significaba resurrecci\u00f3n de los muertos (Mc 9,10). De hecho, no entiende el significado de la Cruz que no enlaza el sufrimiento con la resurrecci\u00f3n. La Cruz de Jes\u00fas es la prueba de que la vida es m\u00e1s fuerte que la muerte. La comprensi\u00f3n total del seguimiento de Jes\u00fas no se obtiene por medio de la instrucci\u00f3n te\u00f3rica, pero s\u00ed por el compromiso pr\u00e1ctico, <em>caminando <\/em>con \u00e9l por el camino del servicio, desde Galilea hasta Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<p>Tu fe en Jes\u00fas, \u00bfte ha proporcionado algunos momentos de transfiguraci\u00f3n y de intensa alegr\u00eda? Estos momentos \u00bfc\u00f3mo te han dado fuerza en la hora de las dificultades?<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo <em>transfigurar<\/em>, hoy, tanto la vida personal y familiar, como la vida comunitaria en nuestro barrio?<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Los montes se derriten como cera, ante el Due\u00f1o de toda la tierra; los cielos proclaman su justicia, los pueblos todos ven su gloria. (Sal 97,5-6)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or Oraci\u00f3n inicial Ven, Se\u00f1or, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9043\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-2lR","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9043"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9043"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9043\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9044,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9043\/revisions\/9044"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9043"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9043"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9043"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}