{"id":9053,"date":"2023-08-11T12:00:00","date_gmt":"2023-08-11T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9053"},"modified":"2023-08-07T06:54:37","modified_gmt":"2023-08-07T12:54:37","slug":"lectio-sab-12-ago-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9053","title":{"rendered":"Lectio s\u00e1b, 12 ago, 2023"},"content":{"rendered":"<p><em>Tiempo Ordinario<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Ven, Se\u00f1or, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como gu\u00eda. Por nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<h2>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan Mateo 17,14-20<\/h2>\n<p>En aquel tiempo, al llegar Jes\u00fas a donde estaba la multitud, se le acerc\u00f3 un hombre, que se puso de rodillas y le dijo: \u00abSe\u00f1or, ten compasi\u00f3n de mi hijo. Le dan ataques terribles. Unas veces se cae en la lumbre y otras muchas, en el agua. Se lo traje a tus disc\u00edpulos, pero no han podido curarlo\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas exclam\u00f3: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e9 con esta gente incr\u00e9dula y perversa? \u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que aguantarla? Tr\u00e1iganme aqu\u00ed al muchacho\u00bb. Jes\u00fas orden\u00f3 al demonio que saliera del muchacho, y desde ese momento \u00e9ste qued\u00f3 sano.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, al quedarse solos con Jes\u00fas, los disc\u00edpulos le preguntaron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 nosotros no pudimos echar fuera a ese demonio?\u00bb Les respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u00abPorque les falta fe. Pues yo les aseguro que si ustedes tuvieran fe al menos del tama\u00f1o de una semilla de mostaza, podr\u00edan decirle a ese monte: &#8216;Trasl\u00e1date de aqu\u00ed para all\u00e1&#8217;, y el monte se trasladar\u00eda. Entonces nada ser\u00eda imposible para ustedes\u00bb.<\/p>\n<h2>Reflexi\u00f3n<\/h2>\n<p>Contexto. Nuestro pasaje presenta a Jes\u00fas en su actividad de curar. Despu\u00e9s de su permanencia con los disc\u00edpulos en la regi\u00f3n de Cesar\u00e9a de Felipe (16,13-28), Jes\u00fas sube a una monta\u00f1a alta y se transfigura ante tres de sus disc\u00edpulos (17,1-10); despu\u00e9s alcanza a la gente (17,14.21) y de nuevo se acerca a Galilea para recuperarla (17,22)<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pensar de estos desplazamientos geogr\u00e1ficos de Jes\u00fas? No se puede excluir que hayan sido de contenido geogr\u00e1fico, pero Mateo quiere expresar su funci\u00f3n en un itinerario espiritual. En su camino de fe, la comunidad est\u00e1 siempre llamada a recorrer el itinerario espiritual que ha trazado la vida de Jes\u00fas: partiendo de la Galilea de su actividad p\u00fablica y desde \u00e9sta hasta su resurrecci\u00f3n, atravesando el camino de la cruz. Un itinerario espiritual en el que la fuerza de la fe juega un papel esencial.<\/p>\n<p>La fuerza de la fe. Despu\u00e9s de su transfiguraci\u00f3n, Jes\u00fas y la peque\u00f1a comunidad de sus disc\u00edpulos vuelven con la gente antes de regresar a Galilea (v.22) y alcanzan Cafarna\u00fam (v.24). Mientras Jes\u00fas se encuentra entre la gente, se acerca a \u00e9l un hombre y le ruega con insistencia que intervenga ante el mal que tiene aprisionado a su hijo. La descripci\u00f3n que precede a la intervenci\u00f3n de Jes\u00fas es verdaderamente precisa: se trata de un caso de epilepsia con todas sus consecuencias patol\u00f3gicas a nivel ps\u00edquico. En tiempo de Jes\u00fas, este tipo de enfermedad se atribu\u00eda a fuerzas malignas, y precisamente a la acci\u00f3n de Satan\u00e1s, enemigo de Dios y del hombre y, por tanto, origen del mal y de todos los males. Ante este caso en el que emergen persistentemente las fuerzas malignas superiores a la capacidad humana, los disc\u00edpulos se sienten impotentes para curar al joven (vv.16-19) por raz\u00f3n de su poca fe (v.20). Para el evangelista, este joven epil\u00e9ptico es s\u00edmbolo de los que desprecian el poder de la fe (v.20), los que no est\u00e1n atentos a la presencia de Dios en medio de ellos (v.17). La presencia de Dios en Jes\u00fas, que es el Emmanuel, no es reconocida; es m\u00e1s, no basta entender alguna cosa sobre Jes\u00fas, es necesaria la verdadera fe. Jes\u00fas, despu\u00e9s de haber reprender a la gente, manda traer al joven: \u201cTra\u00e9dmelo ac\u00e1\u201d (v.17); lo cura y lo libera en el momento en el que el demonio grita.<\/p>\n<p>No basta el milagro de la curaci\u00f3n de una sola persona, es tambi\u00e9n necesario curar la fe incierta y d\u00e9bil de los disc\u00edpulos. Jes\u00fas se acerca a ellos que est\u00e1n confundidos a aturdidos por su impotencia: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 nosotros no pudimos expulsarle?\u201d (v.20). La respuesta de Jes\u00fas es clara: \u201cPor vuestra poca fe\u201d. Jes\u00fas pide una fe capaz de trasladar las monta\u00f1as del propio coraz\u00f3n para poder identificarse con su persona, con su misi\u00f3n, con su fuerza divina. Es verdad que los disc\u00edpulos lo han abandonado todo para seguir a Jes\u00fas, pero no han podido curar al joven epil\u00e9ptico debido a su \u201cpoca fe\u201d. No se trata de falta de fe, sino de fe d\u00e9bil, vacilante a causa de las dudas, del predominio de la desconfianza y de la duda. Es una fe que no arraiga totalmente en la relaci\u00f3n con Cristo. Jes\u00fas se excede en el lenguaje cuando dice: \u201csi ten\u00e9is fe como un grano de mostaza\u201d podr\u00e9is trasladar las monta\u00f1as; es una exhortaci\u00f3n a dejase conducir, en el obrar, por la fuerza de la fe que se hace fuerte sobre todo en los momentos de prueba y de sufrimiento y que alcanza la madurez cuando no se escandaliza ante el esc\u00e1ndalo de la cruz. La fe lo puede todo y, con tal que se renuncie a fiarse de las propias capacidades humanas, puede trasladar las monta\u00f1as. Los disc\u00edpulos y la primitiva comunidad han experimentado que la incredulidad no se vence s\u00f3lo con la oraci\u00f3n y el ayuno, sino que es necesario unirse a la muerte y a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<h2>Para la reflexi\u00f3n personal<\/h2>\n<p>En la meditaci\u00f3n de este pasaje hemos observado c\u00f3mo se sit\u00faan los disc\u00edpulos ante el epil\u00e9ptico y ante Jes\u00fas mismo. \u00bfDescubres tu camino de relaci\u00f3n con Jes\u00fas y con los dem\u00e1s recurriendo a la fuerza de la fe?<\/p>\n<p>Jes\u00fas, desde la cruz, da testimonio del Padre y lo revela totalmente. La palabra de Jes\u00fas que has meditado te pide una adhesi\u00f3n total: \u00bfTe sientes comprometido cada d\u00eda en trasladar las monta\u00f1as de tu coraz\u00f3n que se interponen entre tu ego\u00edsmo y la voluntad de Dios?<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>\u00a1Sea Yahv\u00e9 baluarte del oprimido, baluarte en tiempos de angustia!<br \/>\nConf\u00eden en ti los que conocen tu nombre, pues no abandonas a los que te buscan, Yahv\u00e9. (Sal 9,10-11)<\/p>\n<p>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario Oraci\u00f3n inicial Ven, Se\u00f1or, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9053\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-2m1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9053"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9053"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9053\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9054,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9053\/revisions\/9054"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9053"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9053"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9053"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}