{"id":9125,"date":"2023-09-09T12:00:00","date_gmt":"2023-09-09T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9125"},"modified":"2023-09-05T14:43:03","modified_gmt":"2023-09-05T20:43:03","slug":"lectio-dom-10-sep-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9125","title":{"rendered":"Lectio, Dom, 10 sep, 2023"},"content":{"rendered":"<p><em>La correcci\u00f3n fraterna en comunidad<br \/>\nPreocuparse por los hermanos que se alejan de la comunidad Mateo 18,15-20<\/em><\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual T\u00fa la has le\u00eddo a los disc\u00edpulos en el camino de Ema\u00fas. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, T\u00fa les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. As\u00ed, la cruz, que parec\u00eda ser el final de toda esperanza, apareci\u00f3 para ellos como fuente de vida y resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creaci\u00f3n y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que tambi\u00e9n nosotros, como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, podamos experimentar la fuerza de tu resurrecci\u00f3n y testimoniar a los otros que T\u00fa est\u00e1s vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda, que nos has revelado al Padre y enviado tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2>Lectura<\/h2>\n<p>Una divisi\u00f3n del texto para ayudar a la lectura:<\/p>\n<p>Mateo 18;15-16: Corregir al hermano y restablecer la unidad<br \/>\nMateo 18,17: Quien no escucha a la comunidad se autoexcluye<br \/>\nMateo 18,18: La decisi\u00f3n tomada en la tierra es aceptada en el cielo<br \/>\nMateo 18,19: La oraci\u00f3n en com\u00fan por el hermano que sale de la comunidad<br \/>\nMateo 18,20: La presencia de Jes\u00fas en la comunidad<\/p>\n<p>Clave de lectura<\/p>\n<p>El Evangelio de Mateo organiza las palabras de Jes\u00fas en cinco grandes Sermones o Discursos. Esto indica que hacia el final del primer siglo, \u00e9poca en la que se procedi\u00f3 a la redacci\u00f3n final del Evangelio de Mateo, las comunidades cristianas ten\u00edan ya unas formas concretas de catequesis. Los cinco Discursos eran como cinco grandes flechas que indicaban la ruta del camino. Ofrec\u00edan criterios para instruir a las personas y ayudarles a resolver los problemas. El Serm\u00f3n de la Comunidad (Mt 18,1- 35), por ejemplo, presenta instrucciones sobre c\u00f3mo debe ser la convivencia entre los miembros de la comunidad, de modo que \u00e9sta pueda ser una revelaci\u00f3n del Reino de Dios.<\/p>\n<p>En este 23\u00ba Domingo del Tiempo Ordinario leeremos y meditaremos la segunda parte del Serm\u00f3n de la Comunidad y veremos de cerca dos aspectos: la correcci\u00f3n fraterna (18,15-18) y la oraci\u00f3n en com\u00fan: c\u00f3mo preocuparse por aqu\u00e9llos que han abandonado la comunidad (18,19-20)<\/p>\n<p>El texto<\/p>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abSi tu hermano comete un pecado, ve y amon\u00e9stalo a solas. Si te escucha, habr\u00e1s salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompa\u00f1ar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni as\u00ed te hace caso, d\u00edselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, ap\u00e1rtate de \u00e9l como de un pagano o de un publicano.<\/p>\n<p>Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedar\u00e1 atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedar\u00e1 desatado en el cielo.<\/p>\n<p>Yo les aseguro tambi\u00e9n, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo conceder\u00e1; pues donde dos o tres se re\u00fanen en mi nombre, ah\u00ed estoy yo en medio de ellos\u00bb.<\/p>\n<h2>Un momento de silencio orante<\/h2>\n<p>para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.<\/p>\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n<p><em>para ayudarnos en la meditaci\u00f3n y en la oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 parte del texto te ha llamado m\u00e1s la atenci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n\u00bfCu\u00e1les son los consejos que Jes\u00fas nos da para ayudar a las personas a resolver los problemas de la comunidad y reconciliarse entre ellos?<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es la exigencia fundamental que surge de estos consejos de Jes\u00fas?<br \/>\nEn Mateo 16,19, el poder de perdonar viene dado a Pedro; en Jn 20,23 este mismo poder se le da a los Ap\u00f3stoles. Aqu\u00ed, el poder de perdonar se confiere a la Comunidad. Nuestra comunidad, \u00bfc\u00f3mo usa este poder de perdonar que Jes\u00fas le confiere?<br \/>\nJes\u00fas ha dicho: \u201cDonde dos o tres est\u00e1 reunidos en mi nombre, estoy yo en medio de ellos\u201d. \u00bfQu\u00e9 significa esto para nosotros hoy?<\/p>\n<h2>Para aqu\u00e9llos que desean profundizar a\u00fan m\u00e1s en el texto<\/h2>\n<p>Contexto en el que nuestro texto viene inserto en el Evangelio de Mateo:<\/p>\n<p>Organizando las palabras de Jes\u00fas en cinco grandes sermones o discursos, el Evangelio de Mateo imita los cinco libros del Pentateuco y presenta la Buena Nueva del Reino como una Nueva Ley. La liturgia de este domingo nos enfrenta con la Nueva Ley que instruye sobre la correcci\u00f3n fraterna dentro de la comunidad y el tratamiento que hay que dar a aqu\u00e9llos que se excluyen de la vida comunitaria.<\/p>\n<p>Comentario del texto:<\/p>\n<p>Mateo 18,15-16: Corregir al hermano y reconstruir la unidad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas traza normas sencillas y concretas para indicar c\u00f3mo proceder en caso de conflicto en la comunidad. Si un hermano o hermana pecan, o sea, si tienen un comportamiento en desacuerdo con la vida de la comunidad, t\u00fa no debes denunciarlo p\u00fablicamente delante de la comunidad.<\/p>\n<p>Antes debes hablar a solas con \u00e9l. Trata de saber los motivos de obrar del otro. Si no obtienes ning\u00fan resultado, convoca a dos o tres de la comunidad para ver si se obtiene alg\u00fan resultado.<\/p>\n<p>Mateo escribe su evangelio alrededor de los a\u00f1os 80 \u00f3 90, casi a finales del primer siglo, para las comunidades de jud\u00edos convertidos, provenientes de Galilea y de Siria. Si recuerda con tanta insistencia estas frases de Jes\u00fas, es porque de hecho, en aquellas comunidades hab\u00eda una gran divisi\u00f3n en torno a la aceptaci\u00f3n de Jes\u00fas Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Muchas familias estaban divididas y eran perseguidas por sus mismos parientes que no aceptaban a Jes\u00fas, como Mes\u00edas (Mt 10,21.35-36.<\/p>\n<p>Mateo 18,17: Quien no escucha a la comunidad se autoexcluye<\/p>\n<p>En \u00faltimo caso, agotadas todas las posibilidades, el hecho del hermano reticente se necesita exponerlo a la comunidad. Y si la persona no quisiese escuchar el consejo de la comunidad, entonces que sea por ti considerado \u201ccomo un publicano o un pagano\u201d, o sea, como una persona que no pertenece a la comunidad y mucho menos que quiera formar parte de ella. Por tanto, no eres t\u00fa el que lo est\u00e1s excluyendo, sino que es ella misma la que se excluye de la convivencia comunitaria.<\/p>\n<p>Mateo 18,18: La decisi\u00f3n tomada en la tierra es aceptada en el cielo<\/p>\n<p>En Mateo 16,19, el poder de perdonar se le da a Pedro; en Jn 20,23, este mismo poder se le da a los Ap\u00f3stoles. Ahora, en este texto, el poder de perdonar se le da a la comunidad: \u201ctodo lo que at\u00e9is sobre la tierra ser\u00e1 atado en el cielo y todo lo que desat\u00e9is en la tierra ser\u00e1 desatado tambi\u00e9n en el cielo\u201d. Aqu\u00ed aparece la importancia de la reconciliaci\u00f3n y la enorme responsabilidad de la comunidad en su modo de tratar a sus miembros. No excomulga a la persona, sino sencillamente ratifica la exclusi\u00f3n que la persona misma hab\u00eda tomado p\u00fablicamente saliendo de la comunidad.<\/p>\n<p>Mateo 18,19: La oraci\u00f3n en com\u00fan por el hermano que sale de la comunidad<\/p>\n<p>Esta exclusi\u00f3n no significa que la persona sea abandonada a su propia suerte. \u00a1Al contrario! Puede estar separada de la comunidad, pero no estar\u00e1 separada de Dios. Por esto, si la conversaci\u00f3n en la comunidad no da ning\u00fan resultado y si la persona no quiere ya integrarse en la vida de la comunidad, continuamos teniendo la obligaci\u00f3n de rogar juntos al Padre para obtener la reconciliaci\u00f3n. Jes\u00fas garantiza que el Padre escuchar\u00e1.<\/p>\n<p>Mateo 18,20: La presencia de Jes\u00fas en la comunidad<\/p>\n<p>El motivo de la certeza de ser escuchado es la promesa de Jes\u00fas: \u201cAll\u00ed donde dos o tres est\u00e1n reunidos en mi nombre, estoy yo en medio de ellos\u201d. Jes\u00fas dice que \u00c9l es el centro, el eje de la comunidad, y como tal, junto a la comunidad ora al Padre, para que conceda el don del retorno al hermano que se ha excluido.<\/p>\n<p>Profundizando:<\/p>\n<p>La comunidad como espacio alternativo de solidaridad y de fraternidad:<\/p>\n<p>Hoy, la sociedad neo-liberal, marcada por el consumismo, es dura y sin coraz\u00f3n. No es en ella fuerte la acogida de los pobres, de los extranjeros, de los pr\u00f3fugos. El dinero no acompa\u00f1a a la misericordia. Tambi\u00e9n la sociedad del Imperio Romano era dura y sin coraz\u00f3n, sin espacio para los peque\u00f1os. Ellos buscaban un refugio para su coraz\u00f3n, sin encontrarlo. Incluso las sinagogas eran exigentes y no ofrec\u00edan para ellos un lugar de reposo. En las comunidades cristianas, hab\u00eda personas que quer\u00edan introducir el rigor de los fariseos en la observancia de la ley. Llevaban al centro de la convivencia fraterna los mismos criterios injustos de la sociedad y de la sinagoga.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, empiezan a surgir las mismas divisiones de la sociedad y de la sinagoga entre jud\u00edos y no jud\u00edos, ricos y pobres, dominantes y sometidos, palabra y silencio, hombre y mujer, raza y religi\u00f3n. Y en lugar de hacer de la comunidad un espacio de acogida, \u00e9sta se convert\u00eda en lugar de condenaci\u00f3n. Recordando las palabras de Jes\u00fas en el Discurso de la Comunidad, Mateo quiere iluminar el camino de los cristianos, de modo que la comunidad se convierta en un espacio alternativo de solidaridad y de fraternidad. Debe ser una Buena Noticia para los pobres.<\/p>\n<p>La excomuni\u00f3n y la exclusi\u00f3n de la convivencia fraterna:<\/p>\n<p>Jes\u00fas no quiere aumentar la exclusi\u00f3n. Sino que quiere favorecer la inclusi\u00f3n. Ha hecho esto toda su vida: acoger y reintegrar a las personas que, en nombre de un falso concepto de Dios, se hab\u00edan excluido de la comunidad. Ciertamente \u00e9l no puede impedir que una persona, en desacuerdo con la Buena Noticia del Reino, se obstine en no pertenecer a la comunidad y se excluya de ella. Esto es lo que hicieron algunos fariseos y doctores de la ley. Pero a\u00fan as\u00ed, la comunidad debe comportarse como el Padre de la par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo. Debe seguir teniendo en el coraz\u00f3n al hermano y rogar por \u00e9l, de modo que cambie de idea y vuelva a la comunidad.<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n: Salmo 32<\/h2>\n<p>La confesi\u00f3n libera del pecado<br \/>\n\u00a1Dichoso al que perdonan su culpa y queda cubierto su pecado!<br \/>\nDichoso el hombre a quien Yahv\u00e9<br \/>\nno le imputa delito, y no hay fraude en su interior.<br \/>\nGuardaba silencio y se consum\u00eda mi cuerpo, cansado de gemir todo el d\u00eda, pues descargabas d\u00eda y noche tu mano sobre m\u00ed; mi coraz\u00f3n cambiaba como un campo que sufre los ardores del est\u00edo.<br \/>\nReconoc\u00ed mi pecado y no te ocult\u00e9 mi culpa; me dije: \u00abConfesar\u00e9 a Yahv\u00e9 mis rebeld\u00edas\u00bb.<br \/>\nY t\u00fa absolviste mi culpa, perdonaste mi pecado.<br \/>\nPor eso, quien te ama te suplica llegada la hora de la angustia. Y aunque aguas caudalosas se desborden jam\u00e1s le alcanzar\u00e1n.<br \/>\nT\u00fa eres mi cobijo, me guardas de la angustia, me rodeas para salvarme. \u00abVoy a instruirte, a mostrarte el camino a seguir; sin quitarte los ojos de encima, ser\u00e9 tu consejero\u00bb.<br \/>\nNo seas lo mismo que caballo o mulo sin sentido, rienda y freno hacen falta para domar su br\u00edo.<br \/>\nCopiosas son las penas del malvado, mas a quien conf\u00eda en Yahv\u00e9 lo protege su amor.<br \/>\n\u00a1Alegraos en Yahv\u00e9, justos, exultad, gritad de gozo los de recto coraz\u00f3n!<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre.<br \/>\nHaz que tu Esp\u00edritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como Mar\u00eda, tu Madre, podamos no s\u00f3lo escuchar, sino tambi\u00e9n poner en pr\u00e1ctica la Palabra. T\u00fa que vives y reinas con el Padre en la unidad del Esp\u00edritu Santo por todos los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<h1>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/h1>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La correcci\u00f3n fraterna en comunidad Preocuparse por los hermanos que se alejan de la comunidad Mateo 18,15-20 Oraci\u00f3n inicial Se\u00f1or Jes\u00fas, env\u00eda tu Esp\u00edritu, para que \u00c9l nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9125\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-2nb","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9125"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9125"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9125\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9126,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9125\/revisions\/9126"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}