{"id":9417,"date":"2023-12-02T12:00:00","date_gmt":"2023-12-02T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9417"},"modified":"2023-12-01T10:52:42","modified_gmt":"2023-12-01T16:52:42","slug":"lectio-dom-3-dic-23","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9417","title":{"rendered":"Lectio Dom, 3 dic, 23"},"content":{"rendered":"<p>I Domingo de Adviento<br \/>\nSobre la vigilancia<\/p>\n<h2>Lectio<\/h2>\n<p>Oraci\u00f3n inicial<\/p>\n<p>\u00a1Oh Dios, nuestro Padre!, suscita en nosotros la voluntad de andar con las buenas obras al encuentro de Cristo que viene, para que \u00c9l nos llame junto a s\u00ed en la gloria a poseer el reino de los cielos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Lectura: Marcos 13, 33-37<\/strong><\/p>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cVelen y est\u00e9n preparados, porque no saben cu\u00e1ndo llegar\u00e1 el momento. As\u00ed como un hombre que se va de viaje, deja su casa y encomienda a cada quien lo que debe hacer y encarga al portero que est\u00e9 velando, as\u00ed tambi\u00e9n velen ustedes, pues no saben a qu\u00e9 hora va a regresar el due\u00f1o de la casa: si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la madrugada. No vaya a suceder que llegue de repente y los halle durmiendo. Lo que les digo a ustedes, lo digo para todos: permanezcan alerta\u201d.<\/p>\n<h1>Un momento de silencio:<\/h1>\n<p>para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.<\/p>\n<h2>Meditatio<\/h2>\n<p>Clave de lectura:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Vigilad!\u201d Esta es la palabra clave en el corto pasaje que la Iglesia reserva para la liturgia del primer domingo de Adviento. Vigilar, estar atentos, esperar al due\u00f1o de la casa que debe regresar, no adormilarse, es esto lo que Jes\u00fas pide a todo cristiano. Estos cuatro vers\u00edculos del evangelio de San Marcos forman parte del discurso escatol\u00f3gico del cap\u00edtulo trece. Este cap\u00edtulo nos habla de la ruina del Templo y de la ciudad de Jerusal\u00e9n. Jes\u00fas aprovecha la ocasi\u00f3n por una observaci\u00f3n que le hace un disc\u00edpulo: \u201c\u00a1Maestro, mira qu\u00e9 piedras y qu\u00e9 construcci\u00f3n! (Mc 13, 1). Jes\u00fas, por eso, aclara las ideas: \u201c\u00bfV\u00e9is estas grandes construcciones? No quedar\u00e1 piedra sobre piedra, que no sea demolida\u201d (Mc 13,2). El Templo, signo tangible de la presencia de Dios en medio de su pueblo elegido, Jerusal\u00e9n, la ciudad \u201cbien unida y compacta\u201d adonde \u201csuben junta las tribus del Se\u00f1or, para alabar el nombre del Se\u00f1or\u201d (Salmo 122,4), todo esto, signo seguro de la promesa hecha a David, signo de la alianza, todo esto ir\u00e1 a la ruina&#8230; es s\u00f3lo un signo de algo que suceder\u00e1 en el futuro. Los disc\u00edpulos llenos de curiosidad piden al Se\u00f1or sentado en el monte de los Olivos, de frente al Templo: \u201cDinos, \u00bfcu\u00e1ndo acaecer\u00e1 eso y cu\u00e1l ser\u00e1 el signo de que todas estas cosas est\u00e1n por cumplirse? (Mc 13,4). A esta pregunta, usando el estilo apocal\u00edptico judaico inspirado en el profeta Daniel, Jes\u00fas se limita s\u00f3lo a anunciar las se\u00f1ales premonitoras (falsos cristos y falsos profetas que con enga\u00f1o anunciar\u00e1n la venida inminente del tiempo, persecuciones, se\u00f1ales en las potencias del cielo. cf: Mc 13, 5-32), \u201cen cuanto al d\u00eda y a la hora, ninguno los conoce, ni siquiera los \u00e1ngeles del cielo, y ni siquiera el Hijo, sino s\u00f3lo el Padre\u201d (Mc 13,32).<\/p>\n<p>De aqu\u00ed se comprende la importancia de la espera vigilante y atenta a los signos de los tiempos que nos ayudan a acoger la venida del \u201cdue\u00f1o de la casa\u201d (Mc 13,35). Cuando venga \u00e9l, todo desaparecer\u00e1, \u201c el poder de los siervos\u201d (Mc 13,34), incluso los signos que nos ayudan a recordar su benevolencia (templo, Jerusal\u00e9n, casa). Los \u201csiervos\u201d y el \u201cportero\u201d (Mc 13,34) a la llegada del due\u00f1o no mirar\u00e1n ya a los signos, sino que se complacer\u00e1n en el mismo due\u00f1o: \u201cHe aqu\u00ed que llega el Esposo, salidle al encuentro\u201d (Mt 25,6; Mc 2,19-20).<\/p>\n<p>A menudo Jes\u00fas ped\u00eda a los suyos que vigilasen. En el huerto de los Olivos, en la tarde del jue, antes de la pasi\u00f3n, el Se\u00f1or dice a Pedro, Santiago y Juan: \u201c Quedaos aqu\u00ed y vigilad conmigo\u201d (Mc 14, 34; Mt 26,38). La vigilancia nos ayuda a no caer en la tentaci\u00f3n (Mt 26,41) y a permanecer despiertos. En el huerto de los Olivos los disc\u00edpulos duermen porque la carne es d\u00e9bil aunque el esp\u00edritu est\u00e1 pronto (Mc 14, 38). Quien se duerme va a la ruina, como Sans\u00f3n que se deja adormecer, perdiendo as\u00ed la fuerza, don del Se\u00f1or (Jue 16, 19). Se necesita estar siempre despiertos y no adormilarse, sino vigilar y orar para no ser enga\u00f1ados, acerc\u00e1ndose as\u00ed a la propia perdici\u00f3n (Mc 13,22; Jn 1,6). Por eso \u201cdespierta t\u00fa que duermes, lev\u00e1ntate de entre los muertos y Cristo te iluminar\u00e1\u201d (Ef 5,14).<\/p>\n<p><strong>Preguntas para orientar la meditaci\u00f3n y actualizaci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significado tiene para ti la vigilancia?<br \/>\nEl Se\u00f1or predice la ruina del templo y de la ciudad de Jerusal\u00e9n, orgullo del pueblo elegido, s\u00edmbolos de la presencia de Dios. \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas predice su ruina?<br \/>\nEl templo y la ciudad santa eran formas concretas de la alianza entre Dios y el Pueblo. Pero a ellos les ha llegado la ruina. \u00bfCu\u00e1les son nuestras formas concretas de alianza? \u00bfCrees que tendr\u00e1n el mismo fin?<br \/>\nJes\u00fas nos llama a sobrepasar las formas para acercarnos a \u00c9l. \u00bfQu\u00e9 cosas, formas, signos, crees que el Se\u00f1or te pide que trasciendas para acercarte a \u00c9l?<br \/>\n\u00bfEst\u00e1s adormecido? \u00bfEn qu\u00e9?<br \/>\n\u00bfVives siempre a la espera del Se\u00f1or que viene? \u00bfEs el Adviento una ocasi\u00f3n para ti, que te recuerda el elemento vigilancia en la vida cristiana?<\/p>\n<h2>Oratio<\/h2>\n<p>Salmo 96<\/p>\n<p>\u00a1Cantad a Yahv\u00e9 un nuevo canto, canta a Yahv\u00e9, tierra entera, cantad a Yahv\u00e9, bendecid su nombre! Anunciad su salvaci\u00f3n d\u00eda a d\u00eda, contad su gloria a las naciones, sus maravillas a todos los pueblos. Pues grande es Yahv\u00e9 y digno de alabanza, m\u00e1s temible que todos los dioses. Pues nada son los dioses paganos. Pero Yahv\u00e9 hizo los cielos; gloria y majestad est\u00e1n ante \u00e9l, poder y esplendor en su santuario.Tributad a Yahv\u00e9, familias de los pueblos, tributad a Yahv\u00e9 gloria y poder, tributad a Yahv\u00e9 la gloria de su nombre. Traed ofrendas, entrad en sus atrios, postraos ante Yahv\u00e9 en el atrio sagrado, \u00a1tiemble ante su rostro toda la tierra! Decid a los gentiles: \u00ab\u00a1Yahv\u00e9 es rey!\u00bb El orbe est\u00e1 seguro, no vacila; \u00e9l gobierna a los pueblos rectamente. \u00a1Al\u00e9grense los cielos, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto encierra; exulte el campo y cuanto hay en \u00e9l, griten de gozo los \u00e1rboles del bosque, delante de Yahv\u00e9, que ya viene, viene, s\u00ed, a juzgar la tierra! Juzgar\u00e1 al mundo con justicia, a los pueblos con su lealtad.<\/p>\n<p><strong>Momentos dedicados al silencio orante<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh Dios Padre!, te damos gracias, por tu Hijo Jesucristo que ha venido al mundo para levantarnos y colocarnos en el camino justo. Cuando despiertas en nuestros corazones la sed de orar y de amor, t\u00fa nos preparas a la aurora de aquel nuevo d\u00eda en el que nuestra gloria se manifestar\u00e1 junto a todos los santos en la presencia del Hijo del Hombre.<\/p>\n<h2>Contemplatio<\/h2>\n<p>La contemplaci\u00f3n es el saber adherirse con el coraz\u00f3n y la mente al Se\u00f1or que con su Palabra nos transforma en personas nuevas que cumplen siempre su querer. \u201cSabiendo estas cosas, ser\u00e9is dichosos si las pon\u00e9is en pr\u00e1ctica.\u201d (Jn 13,17)<\/p>\n<h1>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/h1>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I Domingo de Adviento Sobre la vigilancia Lectio Oraci\u00f3n inicial \u00a1Oh Dios, nuestro Padre!, suscita en nosotros la voluntad de andar con las buenas obras al encuentro de Cristo que viene, para que \u00c9l nos llame junto a s\u00ed en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9417\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-2rT","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9417"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9417"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9417\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9418,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9417\/revisions\/9418"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}