{"id":9525,"date":"2024-01-06T12:00:00","date_gmt":"2024-01-06T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9525"},"modified":"2023-12-31T04:57:33","modified_gmt":"2023-12-31T10:57:33","slug":"lectio-dom-7-ene-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9525","title":{"rendered":"Lectio Dom, 7 ene, 2024"},"content":{"rendered":"<h1>Bautismo del Se\u00f1or, fiesta<\/h1>\n<p>Inmersos en Cristo, conscientes del don recibido, enviados en el mundo<br \/>\nMarcos 1, 7-11<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n inicial<\/h2>\n<p>Esp\u00edritu Santo que aleteabas en las aguas de la creaci\u00f3n y has guiado los pasos de Mois\u00e9s en el desierto, ven hoy sobre nosotros y sum\u00e9rgenos en ti, para que nuestros pasos y sentimientos sean orientados hacia Cristo, en la escucha de su Palabra. Mora en nosotros, Esp\u00edritu del Padre, y gu\u00edanos a la verdad de nosotros mismos y al conocimiento del Hijo de Dios que nos redime y y nos hace ser una sola cosa con \u00e9l, para que en nosotros pueda tambi\u00e9n el Padre complacerse.<\/p>\n<h2>El Evangelio<\/h2>\n<p>Una clave de lectura:<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Cristo, en su humano caminar, ha debido tomar gradualmente conciencia de su propia identidad y del papel confiado por el Padre dentro de la historia humana. El acontecimiento del bautismo en el Jord\u00e1n indica esta toma de conciencia y proyecta a Jes\u00fas m\u00e1s all\u00e1 de los confines de la propia tierra, la Galilea, a una misi\u00f3n de confines universales y en una dimensi\u00f3n de compartir la condici\u00f3n humana hasta lo inimaginable para \u00e9l y sus profetas: es Dios mismo el que \u00abdesciende\u00bb junto al hombre, a\u00fan conociendo sus debilidades, para hacerlo \u00absubir\u00bb hacia el Padre y darle acceso a la comuni\u00f3n con El. La \u00abcomplacencia\u00bb del Padre que Jes\u00fas recibe en el Esp\u00edritu Santo lo acompa\u00f1ar\u00e1 siempre en el caminar terreno, haci\u00e9ndolo constantemente consciente del amor gozoso de \u00c1quel que lo ha enviado al mundo.<\/p>\n<p><strong>El texto:<\/strong><\/p>\n<p>En aquel tiempo, Juan predicaba diciendo: \u201cYa viene detr\u00e1s de m\u00ed uno que es m\u00e1s poderoso que yo, uno ante quien no merezco ni siquiera inclinarme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero \u00e9l los bautizar\u00e1 con el Esp\u00edritu Santo\u201d.<br \/>\nPor esos d\u00edas, vino Jes\u00fas desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jord\u00e1n. Al salir Jes\u00fas del agua, vio que los cielos se rasgaban y que el Esp\u00edritu, en figura de paloma, descend\u00eda sobre \u00e9l. Se oy\u00f3 entonces una voz del cielo que dec\u00eda: \u201cT\u00fa eres mi Hijo amado; yo tengo en ti mis complacencias\u201d.<\/p>\n<h2>Un espacio de silencio<\/h2>\n<p>Interno y externo, para abrir el coraz\u00f3n y dar espacio para que la Palabra de Dios venga a nosotros.<\/p>\n<h2>La Palabra que se nos ha dado<\/h2>\n<p>El bautismo: los ritos de purificaci\u00f3n mediante ba\u00f1os o abluciones eran frecuentemente usados en el hebra\u00edsmo de la \u00e9poca de Jes\u00fas (cfr Mc 7, 1-4), tambi\u00e9n entre los esenios del Qumran, como pr\u00e1ctica cotidiana. La palabra bautismo indica un ba\u00f1o, una inmersi\u00f3n completa en el agua, y deriva del verbo baptizare, poco usado en el Antiguo Testamento griego a causa de la forma negativa de su significado: sumergir, hundir, aniquilar (anegando o hundiendo en el agua). Esta acepci\u00f3n negativa solo falta en 2Re 5, 14: la curaci\u00f3n de Naam\u00e1n, obtenida por una serie de ba\u00f1os en el Jord\u00e1n practicados por orden de Eliseo. De aqu\u00ed deriva el uso positivo en las \u00e9pocas siguientes.<\/p>\n<p>El bautismo de Juan: caracteriza toda su actividad ( de modo que llega a ser su nombre: cfr Mc 1,4) y vuelve a tomar las pr\u00e1cticas existentes, introduciendo algunas novedades. Juan hace su trabajo en un lugar impreciso a lo largo del Jord\u00e1n y confiere el bautismo en el agua corriente del r\u00edo, no en locales a prop\u00f3sito y en aguas preparadas para el rito. La conversi\u00f3n y la penitencia pedidas por \u00e9l (Mc 1,4) miran m\u00e1s al plano moral que al ritual (cfr Lc 3,8) y el rito indicado de tal cambio existencial (ba\u00f1o y confesi\u00f3n de los pecados) suced\u00eda una sola vez en la vida. Adem\u00e1s, Juan dice claramente que su bautismo es s\u00f3lo preparaci\u00f3n de un suceso purificatorio m\u00e1s radical y directamente conectado al juicio final de Dios: el \u00abbautismo en el esp\u00edritu\u00bb y en \u00abel fuego\u00bb (cfr Mc 1, 7-8; Mt 11-12). El pueblo de la Judea y de Jerusal\u00e9n acoge ampliamente la predicaci\u00f3n de Juan, en tal forma que fueron gran n\u00famero los que se acercaban a \u00e9l para obtener el bautismo (Mc 1, 5) como incluso narra Flavio Josefo: es la realizaci\u00f3n evidente de la palabra prof\u00e9tica citada por Mc 1, 2<\/p>\n<p>Jes\u00fas y Juan en el Jord\u00e1n: Juan sabe muy bien que no es el Mes\u00edas y de que es muy inferior a \u00e9l en dignidad, aun siendo llamado a prepararle la venida, ya inminente (Mc 1,7-8). Todos los evangelios refieren este conocimiento, subrayada aqu\u00ed por el uso del verbo en pret\u00e9rito para el proprio bautismo y en futuro para el bautismo del Mes\u00edas. Esto refleja la preocupaci\u00f3n (t\u00edpica de las primeras comunidades cristianas) de mostrar la superioridad del bautismo cristiano al bautismo de Juan, al mismo tiempo que la preeminencia de Jes\u00fas el Cristo sobre Juan el Bautista (cfr Mt 3, 14; Jn 1,26,34). Marcos sintetiza al m\u00e1ximo la predicaci\u00f3n de Juan; en particular, omite lo que se refiere al divino juicio final (cfr Mc 1, 7; Mt 3, 10-12), con el fin de poner en mayor relieve la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El bautismo en el Esp\u00edritu: es el bautismo escatol\u00f3gico ya prometido por los profetas (cfr Jn 3, 1-5), ligado al fuego del juicio y tambi\u00e9n bajo forma de aspersi\u00f3n (cfr Ez 36. 25). Jes\u00fas lo recibe inmediatamente despu\u00e9s y su bautismo ser\u00e1 origen y modelo del bautismo de los cristianos. Por tanto, la comunidad cristiana se funda sobre el don del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas viene de Nazaret: Jes\u00fas sobresale en medio de la gran muchedumbre de penitentes jud\u00edos ( cfr Mc 1,5), porque proviene de una zona a la cual no hab\u00eda llegado nada m\u00e1s que los ecos de la predicaci\u00f3n penitencial del Bautista, la Galilea (Mc 1,9). Este es un lugar importante para Marcos: Jes\u00fas inicia all\u00ed su actividad y all\u00ed es bien acogido; despu\u00e9s de la Pascua, es all\u00ed donde los disc\u00edpulos se reunir\u00e1n (16,7) y lo entender\u00e1n plenamente y es desde all\u00ed de donde saldr\u00e1n para la misi\u00f3n (16,20). A la luz de lo que dir\u00e1 despu\u00e9s la voz celestial, Jes\u00fas no es s\u00f3lo \u00abm\u00e1s fuerte\u00bb que Juan, sino que tiene una naturaleza muy superior a \u00e9l. Y sin embargo \u00e9l ha descendido entre aqu\u00e9llos que se reconocen pecadores, sin tener ninguna disminuci\u00f3n de la propia dignidad (cfr Fil 2, 6-7): es \u00abla luz que brilla en las tinieblas\u00bb (cfr. Jn 1,5). El segundo evangelio no trae los motivos por los cuales Jes\u00fas va a recibir el bautismo de penitencia, aunque el acontecimiento es uno de los m\u00e1s esperados hist\u00f3ricamente entre los narrados en los evangelios: al evangelista le interesa primariamente la revelaci\u00f3n divina que sigue al bautismo de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Vio que los cielos se rasgaban: no es una especie de revelaci\u00f3n reservada a Jes\u00fas. Los cielos, literalmente, \u00abse rasgan\u00bb oyendo la invocaci\u00f3n de Isa\u00edas: \u00abSi t\u00fa rasgaras los cielos y descendieras\u00bb (Is 63, 19b). Se abre as\u00ed una fase del todo nueva en la comunicaci\u00f3n entre Dios y los hombres, despu\u00e9s de un tiempo de separaci\u00f3n: esta nueva relaci\u00f3n se confirma y llega a ser definitiva con la muerte redentora de Cristo, en cuyo momento \u00abse rasg\u00f3\u00bb el velo del Templo (cfr. Mc 15,38) como si una mano del cielo la hubiese golpeado. Por lo dem\u00e1s, la Pascua de muerte y resurrecci\u00f3n es el \u00abbautismo deseado\u00bb de Jes\u00fas.(cfr. Lc 12,50).<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu descendi\u00f3 sobre \u00e9l: Jes\u00fas sale del agua del r\u00edo e inmediatamente despu\u00e9s, abiertos los cielos, \u00abdesciende\u00bb el Esp\u00edritu y se posa sobre \u00e9l. Entre tanto se ha acabado ya el tiempo de la espera del Esp\u00edritu y se reabre el camino directo que une a Dios con los hombres. Marco muestra pl\u00e1sticamente que es Jes\u00fas el \u00fanico poseedor del Esp\u00edritu que lo consagra Mes\u00edas, lo vuelve plenamente consciente de ser el Dios-Hijo, lo habilita y sostiene en la misi\u00f3n querida por el Padre. El Esp\u00edritu, seg\u00fan Marcos, aparece sobre Jes\u00fas en figura de una paloma. Esta, ya en la narraci\u00f3n referente a No\u00e9, est\u00e1 puesta en relaci\u00f3n a las aguas y a la obra de Dios en el mundo (cfr. Gn 8,8-12). En otro lugar, la paloma se utiliza como reclamo a la fidelidad y por tanto a la estabilidad del don, por su constancia en retornar al lugar del que sale (cfr. Ct 2,14; Jn 1, 33-34); el Esp\u00edritu se posa establemente sobre Jes\u00fas y se posesiona de \u00e9l.<\/p>\n<p>En esta frase de Marcos podemos tambi\u00e9n leer de rebote el \u00abaletear del esp\u00edritu de Dios sobre las aguas\u00bb de la creaci\u00f3n (Gn 1,2); con Jes\u00fas comienza verdaderamente una \u00abnueva creaci\u00f3n\u00bb (cfr. Mt 19,38; 2Cr 5,17; Gal 6,15).<\/p>\n<p>Una voz que ven\u00eda de los cielos: con la llegada de Jes\u00fas se ha restablecido la comunicaci\u00f3n entre Dios y el hombre. Aqu\u00ed no se trata de la que los rabinos llamaban \u00abhija de la voz\u00bb, substituci\u00f3n incompleta de la palabra prof\u00e9tica, sino de una comunicaci\u00f3n directa entre el Padre y el Hijo.<\/p>\n<p>Vino \u2026se vio descender\u2026se oy\u00f3: admiramos la condescendencia de la Trinidad que \u00abse abaja\u00bb hacia los hombres: desciende al Jord\u00e1n en Jes\u00fas para recibir el bautismo como tantos pecadores, desciende sobre Jes\u00fas en el Esp\u00edritu por la autoconciencia y la misi\u00f3n y desciende en la voz del Padre para confirmar la filiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abT\u00fa eres mi Hijo amado, en ti me complazco\u00bb: varios pasajes del Antiguo Testamento pueden ser evocados por Marcos, para subrayar al menos con la alusi\u00f3n la importancia y los diversos valores de las palabras celestes. Ante todo, se evoca a Isa\u00edas 42, 1: \u00abHe aqu\u00ed mi siervo, a quien sostengo yo; mi elegido, en quien me complazco. He puesto mi esp\u00edritu sobre \u00e9l; el dar\u00e1 el derecho a las naciones\u00bb; es Jhwh que presenta a su fiel siervo. Aqu\u00ed, sin embargo, no se usa el t\u00edtulo de \u00absiervo\u00bb, aunque s\u00ed el de \u00abhijo\u00bb entrelazando el texto prof\u00e9tico con un salmo de investidura real y mesi\u00e1nica: \u00abEl me ha dicho: T\u00fa eres mi Hijo, hoy yo te he engendrado\u00bb (Sal 2, 7). El evangelista ( a la par de los otros sin\u00f3pticos) deja asomar as\u00ed cual sea su identidad humana-divina y la misi\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00abMi Hijo el predilecto\u00bb: A la luz de la fe pascual, Marcos no pod\u00eda ciertamente entender esta revelaci\u00f3n como la adopci\u00f3n del hombre Jes\u00fas por parte de Dios. La voz del cielo es una confirmaci\u00f3n de una especial relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y el Padre. El t\u00edtulo de Hijo de Dios es atribuido a Jes\u00fas ya en el primer vers\u00edculo de Marcos y despu\u00e9s al t\u00e9rmino de la pasi\u00f3n, en la declaraci\u00f3n del centuri\u00f3n: \u00abVerdaderamente este hombre era el Hijo de Dios\u00bb (Mc 1, 1; 15,39), pero aparece frecuentemente en varias formas (cfr. 3,11; 5,7; 9,7; 14,61). Para Marcos, el t\u00edtulo de \u00abHijo de Dios\u00bb es particularmente relevante para la comprensi\u00f3n de la persona de Jes\u00fas y para la plena profesi\u00f3n de la fe, y de tal manera importante, que se convierte despu\u00e9s en un nombre atribuido a Jes\u00fas por los Cristianos, con el cual ellos tratan de proclamar los elementos esenciales de la propia fe en El. (cfr Rm 1,4); el mes\u00edas rey, el salvador escatol\u00f3gico, el hombre con una especial relaci\u00f3n con la esfera divina, el resucitado de entre los muertos, la segunda persona de la Trinidad. El hecho de que la voz del cielo lo proclame \u00abel predilecto\u00bb, \u00abamad\u00edsimo\u00bb (como se repetir\u00e1 en la Transfiguraci\u00f3n: 9,7; cfr tambi\u00e9n 12,6) pone de relieve la relaci\u00f3n del todo singular del Padre con Jes\u00fas, tan especial, que oscurece todas las dem\u00e1s relaciones de los hombres con Dios, por m\u00e1s privilegiadas que sean. Tambi\u00e9n Isaac, como Jes\u00fas es el hijo \u00ab\u00fanico y predilecto\u00bb (cfr Gn 22,2) y a quien no se le ahorra la angustia de la muerte violenta (cfr Heb 5,7).<\/p>\n<p>\u00abEn ti me complazco\u00bb: estas palabras subrayan la elecci\u00f3n mesi\u00e1nica de Jes\u00fas, fruto de una benevolencia del Padre que muestra as\u00ed su absoluta preferencia hacia el Hijo en el que halla gozo y satisfacci\u00f3n (cfr Is 42,1) mientras, obediente, comienza su misi\u00f3n para llevar los hombres al Padre (cfr. Mc 1,38).<\/p>\n<h2>Algunas preguntas<\/h2>\n<p>para orientar la reflexi\u00f3n y la actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Jes\u00fas como nosotros, est\u00e1 viviendo una fase de paso: el paso de la \u00abvida escondida\u00bb a la \u00abp\u00fablica\u00bb, nosotros estamos pasando de las fiestas natalicias al trabajo \u00abordinario\u00bb. \u00c9ste es el tiempo en el que explicar nuestra misi\u00f3n, que consiste en el quehacer cotidiano (a veces arduo y siempre \u00e1rido) de expresar en la vida la conciencia de que Dios Hijo est\u00e1 con nosotros como hermano y salvador, repartiendo los dones recibidos en el Bautismo. \u00bfSoy consciente de la misi\u00f3n que me ha confiado el Padre?\u00bfConsigo expresarla en la vida normal o me limito a esperar las grandes ocasiones?<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu revela definitivamente a Jes\u00fas su identidad. \u00bfHe tratado de mirarme a m\u00ed mismo (identidad, talentos, virtudes, defectos, condici\u00f3n social, etc) a la luz del Esp\u00edritu de Aquel que me ha creado? \u00bfConsigo mirarme dentro en la verdad y sin temor de mis \u00abpuntos de sombra\u00bb?<\/p>\n<p>El Bautismo nos ha hecho \u00abhijos de Dios en el Hijo\u00bb: la complacencia del Padre est\u00e1 tambi\u00e9n sobre nosotros y tambi\u00e9n nosotros somos ya sus \u00abpredilectos\u00bb (cfr Jn 2,7; 3,2.21; etc.). \u00bfSoy consciente del amor con el que el Padre me mira y se relaciona conmigo?\u00bfS\u00e9 responder a ello con la simplicidad y la docilidad de Jes\u00fas?<\/p>\n<p>En nuestra lectura se encuentra una manifestaci\u00f3n de la Trinidad en acci\u00f3n: el Esp\u00edritu desciende sobre Jes\u00fas, el Padre habla al Hijo, abriendo una nueva comunicaci\u00f3n con los hombres. \u00bfC\u00f3mo es mi oraci\u00f3n? \u00bfA quien la dirijo normalmente?\u00bfMe acuerdo que tambi\u00e9n yo vivo \u00abinmerso\u00bb en la Trinidad y que tambi\u00e9n para m\u00ed se han \u00abrasgado\u00bb los cielos?<\/p>\n<h2>Salmo 20<\/h2>\n<p>Rezamos el Salmo con la conciencia de ser predilectos de Dios y acompa\u00f1ados por \u00c9l siempre con gran ternura<\/p>\n<p>\u00a1Yahv\u00e9 te responda el d\u00eda de la angustia, prot\u00e9jate el nombre del Dios de Jacob! Te env\u00ede socorro desde su santuario, sea tu apoyo desde Si\u00f3n. Tenga en cuenta todas tus ofrendas, encuentre sabroso tu holocausto; colme todos tus deseos, cumpla todos tus proyectos. \u00a1Nosotros aclamaremos tu victoria, celebraremos alegres el nombre de nuestro Dios! \u00a1Yahv\u00e9 responder\u00e1 a todas tus s\u00faplicas! Reconozco ahora que Yahv\u00e9 dar\u00e1 la salvaci\u00f3n a su ungido; le responder\u00e1 desde su santo cielo con proezas victoriosas de su diestra. Unos con los carros, otros con los caballos, pero nosotros invocamos a Yahv\u00e9, nuestro Dios; ellos se doblegan y caen, nosotros seguimos en pie. \u00a1Oh Yahv\u00e9, salva al rey, resp\u00f3ndenos cuando te llamemos!<\/p>\n<h2>Oraci\u00f3n final<\/h2>\n<p>El contexto lit\u00fargico no es indiferente para comprender este Evangelio. Tomemos el prefacio para elevar nuestra oraci\u00f3n a Dios:<\/p>\n<p>En el Bautismo de Cristo en el Jord\u00e1n, oh Padre, t\u00fa has obrado signos prodigiosos para manifestar el misterio del nuevo lavado (nuestro bautismo); del cielo has hecho oir tu voz, para que el mundo creyese que tu Verbo estaba en medio de nosotros; con el Esp\u00edritu que se posaba sobre \u00c9l como paloma, has consagrado a tu Siervo con unci\u00f3n sacerdotal, prof\u00e9tica y real, para que los hombres reconociesen en \u00c9l al Mes\u00edas, enviado a traer a los pobres la alegre noticia\u00bb. Conc\u00e9denos darte gracias y glorificarte por este don sin medida, por haber enviado a tu Hijo, nuestro hermano y maestro. Haz reposar sobre nosotros tu ben\u00e9vola mirada conc\u00e9denos darte gloria en nuestra acci\u00f3n, por todos los siglos.<\/p>\n<h1>Todos los derechos: www.ocarm.org<\/h1>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bautismo del Se\u00f1or, fiesta Inmersos en Cristo, conscientes del don recibido, enviados en el mundo Marcos 1, 7-11 Oraci\u00f3n inicial Esp\u00edritu Santo que aleteabas en las aguas de la creaci\u00f3n y has guiado los pasos de Mois\u00e9s en el desierto, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.ocdmx.org\/?p=9525\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2dsrC-2tD","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9525"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9525"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9525\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9526,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9525\/revisions\/9526"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ocdmx.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}