Una propuesta de antropología teológica en el Castillo Interior de Santa Teresa

Una propuesta de antropología teológica en el Castillo Interior de Santa Teresa,

SERRANO PÉREZ, A.,

Ávila, Institución Gran Duque de Alba, 2011

Esta publicación se articula en un corpus secuencial como estudio que pretende explicitar la antropología teológica latente en la obra Castillo Interior de Teresa de Ávila. La introducción se abre con una primera frase que pone en evidencia la complejidad de la empresa hermenéutica que se aborda: “La presente investigación se concibe como una búsqueda para desentrañar la sistematicidad de la antropología teológica de Santa Teresa en su obra de madurez Castillo Interior”. La ordenación en tres partes fragua y se valida en cuanto sistema a través de un minucioso procesamiento analítico –como bien señala su autora” desde el texto y más allá del texto. “Desde el texto” dado que el análisis de cuatro términos, a saber, “razón, amor, espanto y espíritu” son determinantes de la sistematicidad tripartita en que se articula el corpus. “Más allá del texto” dado que remite a la misma experiencia mística de Teresa. De este modo -como se señala más adelante en la misma introducción “el conocimiento de la autora desde el texto y más allá del texto va proporcionando elementos para sistematizar de alguna manera y no sin dificultades una antropología teológica… se puede decir que Teresa… trata de explicar el sentido profundo de Dios en su existencia”. Se trabaja por lo tanto no en referencia a una abstracta hipótesis en sentido estricto sino atendiendo a la concreta “experiencia de una progresiva interrelación entre el conocimiento y el amor”. La introducción se inicia con una escueta referencia a “la autora y su contexto” y una indicación más erudita sobre, “la obra Castillo Interior”. A continuación, se describe el complejo horizonte que comporta referirse a una “antropología de una teología mística” a la que hemos ya hecho alusión en el párrafo anterior. La introducción concluye con indicaciones sobre la “estructura, proceso y técnica” de la investigación que se emprende.

El problema hermenéutico que se enuncia en la introducción vuelve a retomarse en dos apostillas finales que se titulan como “Recapitulación” y “Conclusión”. Aunque habría sido más claro resumir en la misma introducción. Lo que se consigna en el capítulo final titulado “Conclusión”, representa una lograda síntesis del dinamismo conceptual que permite articular el corpus tripartito de la investigación llevada a cabo.

Este libro se perfila como un delicado y sobrio análisis bien estructurado y a la vez respetuoso del texto teresiano y logra el objetivo propuesto de configurar la sistematicidad de la propuesta antropológica de Teresa como la de una “antropología pneumatológica”.

– Juan Noemi

Procesos para la beatificación de la madre Teresa de Jesús

Procesos para la beatificación de la madre Teresa de Jesús, Edición crítica,

SOBRINO CHOMÓN, T. (Ed.)

Ávila, Institución Gran Duque de Alba, 2008, 2 vol.

No nos eran desconocidos estos procesos, cuyo original se conservan en el archivo diocesano abulense, puesto que ya los había editado en forma selecta el teresianista Silverio de Santa Teresa en la Biblioteca Mística Carmelitana, vol. 18-20 (1934-1935). Pero creemos que ha merecido la pena esta nueva edición, cotejada de nuevo debidamente y ofreciendo todo el material existente en los dos volúmenes de archivo. Ciertamente es una fuente importante para la vida de Ávila a finales del siglo XVI y comienzos del XVII, ya que por ellos desfilan toda clase de personas que se sometieron a los interrogatorios preparados. Dicho esto, sin excluir el valor primordial que tienen para la biografía de santa Teresa (basta pensar en tantos testigos que han conocido a la Santa), sobre todo para la etapa abulense. Desfilan por el tribunal toda clase de personas y tratan de demostrar con su testimonio la fama de santidad que ha tenido y tiene todavía esta figura local. Aunque esto sí que hay que decirlo, se siente mucho ya el influjo de la lectura de las primeras biografías teresianas (Ribera, Yepes…) de todos ellos bien conocidas y que en cierta manera marcan a menudo tanto las preguntas como las respuestas, dado que eran ya la primera presentación sistemática del personaje. Por otra parte, conviene también recordar que se atienen a un estereotipo de santidad muy marcada por la religiosidad del barroco donde, por ejemplo, los milagros tienen una parte muy importante, igual que ciertos corsés sociales, como es el caso de la nobleza de familia (¡que nadie pone en duda!). Hay declaraciones de mucho valor y hasta pormenorizadas en su contenido, como las Julián de Ávila, las monjas de la Encarnación y las monjas de San José de Ávila, entre las que destacamos las de Isabel de santo Domingo, María de San Jerónimo, Teresita de Jesús Cepeda, sobrina de santa Teresa, etc.

Lo novedoso de esta edición es la reproducción íntegra del texto que para la historia de Ávila tiene su importancia al aparecer infinidad de detalles (p.e. la familia y el origen de cada declarante) y que Silverio en su edición nos ahorró por razones de espacio y para atenerse al criterio único de la noticia útil referente a la Santa. Como también hay que destacar que son una fuente importante para el tema de la primera religiosidad en torno a esta mujer: reliquias, sepulcro, devociones, milagros, aspectos que hoy se estudian con interés y llaman la atención. Aquí tenemos muy bien representada las primeras muestras de una fenomenología religiosa de la devoción en torno a Santa Teresa.

Felicitamos, por tanto, al editor, como también a las instituciones que han patrocinado esta edición. Únicamente lamentamos, dada la cantidad de información que se nos ofrece, el no haber dotado al texto de un cuidado índice analítico (onomástico, geográfico y de materias) que hubiera facilitado mucho la consulta y aprovechamiento de este material.

– Manuel Diego Sánchez

Cuentos cristianos. Una fuente de espiritualidad

Cuentos cristianos.
Una fuente de espiritualidad

BENÍTEZ, L.,

Bilbao, Desclée De Brouwer, 2010, 219 pp.

“Dos famosos predicadores aparecieron el mismo día en un pueblo para pronunciar sus respectivos sermones, atrayendo cada uno de ellos una considerable audiencia.

Mientras que uno de ellos estaba tratando de serios asuntos de índole teológica, las enseñanzas del otro se componían principalmente de cuentos y parábolas. Así, no pasó mucho tiempo hasta que toda la gente que se había congregado para escuchar al más erudito se pasara con la multitud reunida para escuchar maravillosos cuentos del otro predicador…”. Así comienza L. Benítez la presentación de este libro.

“Érase una vez…”, “Había una vez…”. Pocos textos tienen tan elevado poder de atención e interés como los cuentos o parábolas. A todos nos gustan los cuentos. Un cuento no sólo fascina a los pequeños, sino que entusiasma a los mayores. Quien tiene la habilidad de sazonar el contenido más profundo con un cuento o historieta a su debido tiempo, no sólo se ganará al público, sino que logrará que su enseñanza llegue más clara y con más garra.

Jesús usaba muchas parábolas para enseñar, adaptándose a la capacidad de la gente (Mc 4,33-34). Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba; para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Abriré en parábolas mi boca; declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo (Mt. 13, 34-35).

El autor, nos dice en la contraportada que las tradiciones espirituales han usado siempre el cuento para transmitir sus enseñanzas, pues los relatos son capaces de explicar, en su aparente simplicidad, los misterios más insondables y las verdades más elevadas. Por eso todos muchos de los grandes maestros espirituales han hablado siempre en parábolas.

Hoy día está de actualidad la divulgación de cuentos con valores, pero llama la atención el hecho sorprendente de que los relatos cristianos son poco conocidos, llegando a pensar los mismos cristianos que son inexistentes, exceptuando el reducido mundo de las parábolas evangélicas. Junto a esto, existe una moda de divulgación de cuentos de las tradiciones orientales, destacando la tradición zen del budismo, la corriente hasídica del judaísmo, la tradición sufí del islamismo y los cuentos chinos taoístas.

Este libro consta de 9 capítulos titulados: Los pobres de espíritu, bienaventurados los misericordiosos, espejo de virtudes, el camino del medio, oraciones y milagros, la voluntad de Dios, bienaventurados los que sufren, los hacedores de bien y en el paraíso.

La intención fundamental de esta obra, afirma L. Benítez, es conservar y transmitir el rico patrimonio de espiritualidad atesorado en los cuentos cristianos, para sacar de la oscuridad y el olvido una de las mayores y menos conocidas riquezas de la tradición cristiana. El autor aconseja leer varias veces estos cuentos para captar nuevos matices y mensajes.

Laureano Benítez Grande-Caballero es licenciado en Filosofía y Letras. Ha publicado 16 obras, entre las que destacan: Orar con el Padre Pío, Orar con la vida de los santos, Orar con la palabra de los santos, El arca de la sabiduría, Luz en el santuario, El corazón dorado y El sufrimiento: un camino a la plenitud.-

Eusebio Gómez Navarro.

Por qué orar, cómo orar

Por qué orar, cómo orar
BIANCHI, E., 

Santander, Sal Terrae, 2009, 109 pp.

Enzo Bianchi, fundador de la comunidad monástica de Bose en el norte de Italia y destacado referente espiritual, examina en este libro el núcleo vertebrador de la existencia cristiana. El alimento que todos los seres humanos necesitamos para dar sentido a nuestras vidas: la oración. Pero ¿Qué es la oración? Este, y no otro, es el título que mejor expresa la esencia del libro. Después vendrán cómo orar y el por qué, examinados por este orden y no como figuran en su título, para completar así este breve tratado sobre la oración para los nuevos tiempos. Bianchi además de las citas bíblicas y de los grandes maestros de la espiritualidad, acompaña sus reflexiones con textos entre otros de Matta AlMiskin, Dietrich Bonhoeffer, Gabriel Bunge y André Louf.

Por qué orar, cómo orar también presenta un interesante análisis sobre las dificultades que encierra vivir la oración en un clima cultural tan adverso como en el que hoy vivimos. Bianchi hace una descripción fenomenológica del narcisismo, la individualización de la fe, el sincretismo, las “religiones de la madre”, las patologías religiosas y el controvertido desacuerdo entre la realidad eclesial y la vida espiritual.

La tesis central del libro es que la oración es fundamentalmente escucha. Vale la pena recordar la llamada del Shema Yisrael (Dt 6, 4-9) y la afirmación paulina de fides ex auditu (Rm 10, 17). El hombre se abre por medio de la escucha a la presencia de Dios, como dice Bianchi, “el orante se hace diorático, es decir, capaz de ver “más allá”, de ver en profundidad, ve que todo es gracia, todo es don de Dios y se hace entrañas de misericordia en las entrañas de misericordia de Dios, también frente al mal y al pecado que contradicen al agape”. Para Bianchi el ser humano que experimenta la comunión con el Señor es el contemplativo, es decir, el orante siempre abierto al encuentro y diálogo con Dios.

– Pedro José Grande Sánchez.

Orar con el año litúrgico

Orar con el año litúrgico.
Ciclo A

CASTELLANO CERVERA, J.,

Valencia, EDICEP, 2010, 224 pp., 14 x 21 cm.

Estamos ante el tercer y último tomo de los comentarios homilético-litúrgicos, obra del P. Jesús Castellano Cervera (1941-2006), carmelita descalzo valenciano, gran colaborador de nuestra Revista de Espiritualidad. Se publica en la misma editorial y en la misma colección (Pastoral, 82) en que se habían publicado los dos tomos anteriores (ciclos B y C). La edición ha corrido a cargo del también carmelita descalzo P. Dionisio Tomás Sanchis, editor de los otros dos volúmenes, que fue compañero de estudios, amigo íntimo, dirigido espiritual y últimamente biógrafo y bibliógrafo del P. Jesús (cf. el volumen a él dedicado por la revista Archivum Bibliographicum Carmeli Teresiani, de Roma, en 2007); la preparación de los textos la ha realizado José Enrique Navarro, sobrino del P. Dionisio y conocedor, también, del P. Jesús; y, por último, la foto de portada es el icono de la Virgen de la Contemplación o Virgen del Desierto de Las Palmas, icono que el P. Jesús supo conseguir, con el buen hacer que le caracterizaba, de la espléndida escuela iconográfica que tienen las carmelitas descalzas de Harissa, en el Líbano, y cuyo original está, precisamente, en el Museo Provincial del Convento de Carmelitas Descalzos del Desierto de Las Palmas (Benicasim, Castellón).

Este libro se abre con un prólogo de Rafael Álvarez Taberner, de la Radio Vaticana, lugar y ocasión de que el P. Jesús radiara sus comentarios a todo el Año Litúrgico, concretamente aquí, los del ciclo A. El contenido, pues, sigue el ritmo de la liturgia, desde el Adviento (pp. 1527), la Navidad (pp. 28-39), la Epifanía (pp. 40-42), el bautismo del Señor (pp. 43-45), la Cuaresma (pp. 46-63), la Semana Santa (pp. 64-70), la Pascua (pp. 71-88), la Ascensión (pp. 89-91), Pentecostés (pp. 92-94), la Trinidad y el Corpus (pp. 95-100) y el largo Tiempo Ordinario (pp. 101-198), a lo que se añaden las solemnidades de la Inmaculada Concepción (pp. 199-201), san José (pp. 202-203), el Sgdo. Corazón de Jesús (pp. 204-207), el nacimiento de san Juan Bautista (pp. 208-210), san Pedro y san Pablo (pp. 211-213), Santiago Apóstol como «Patrono de España» (pp. 214-215), la Asunción de la Virgen María que titula «Elevación litúrgica» (pp. 216-217) y la solemnidad de Todos los Santos: «La comunión de los santos y la vocación a la santidad» (pp. 218-221). El presente libro se acabó de imprimir, precisamente, en la solemnidad del Corpus Christi de 2010, aniversario de la muerte o dies natalis del autor (2006). Como se puede apreciar, todos los detalles han sido cuidados, siguiendo el mismo estilo del autor, que cuidaba exquisitamente los detalles en todo lo que hacía: desde sus clases de teología hasta las celebraciones litúrgicas que le tocó presidir u organizar (las pontificias) o los encuentros ecuménicos a lo largo y ancho de toda Europa. Un libro que viene a ser un homenaje más al llorado padre Jesús, cuya palabra y testimonio sigue resonando en nuestros corazones.

– Ignacio Husillos Tamarit.