Examinadlo todo y quedaos con lo bueno

Von Balthasar, H. U.,

Examinadlo todo y quedaos con lo bueno

Ediciones Encuentro, Madrid, 2007, 82 pp.

Angelo Scola, hoy Patriarca de Venecia, entrevistó en 1986 a Hans Urs Von Baltasar para la Revista italiana 30 Giorni. en 2007 lateran University Pres publica en italiano la entrevista reelaborada ampliamente por el propio entrevistado.

y en siete capítulos, Von Baltasar, una de las grandes figuras del pensamiento católico contemporáneo, con claridad, no exento de profundidad, pese a las estrecheces que impone el carácter de entrevista, nos brinda su pensamiento sobre los temas propuestos por el entrevistador. El solo enunciado de los títulos de los capítulos nos pone delante la actualidad de los mismos. Los temas son estos: iglesia en el mundo de hoy; ilustración, judaísmo, sobre la teología de la liberación; se puede hablar de cultura cristiana, el complejo antirromano, iglesia, carismas y movimientos, y, sobre sexualidad y esperanza,.

Temas amplios, interesantes y harto complejos. Sobre todos y cada uno de ellos Von Balthasar expone con profundidad y con sinceridad su pensamiento. Ni todos ni siempre estarán de acuerdo con sus juicios, pero estamos seguros que a todos ayudará a clarificar los temas, con la luz de su potente inteligencia y de su vasta cultura no solo teológica sino en otros campos del saber humano. Además su lectura resulta fácil. Cosa no siempre alcanzable en otros escritos de carácter más científico del mismo autor. Si personalmente quisiera resaltar alguno de sus temas, señalaría el dedicado a analizar el tema de iglesia, carismas y movimientos. Cerramos nuestro juicio con el emitido por el mismo Von Balthasar. «No obstante, tan variopinto mosaico dará como resultado, algo así como una imagen: una imagen, espero, no solo subjetiva del que habla, sino que a través de las opiniones por él expresadas aparecerá una imagen objetiva de la hora de la iglesia en la que nos encontramos» (p. 7).

El titulo del libro expresa la intención de Von Balthasar al responder a las preguntas de Angelo Scola. Por eso el autor nos dice: «Búsquese más bien en el montón desordenado la pepita de oro, si es que la hay» (p. 8).

– Segundo Fernández.

Acercar el cielo

Mas Arrondo, A.

,Acercar el cielo.
Itinerario espiritual con Teresa de Jesús

Sal Terrae, Santander, 2004, 277 pp.

Con retraso presentamos este libro de Antonio Mas Arrondo. El subtítulo nos manifiesta mejor que el título, el contenido central del libro, porque de lo que se trata en sus páginas es de exponer a los lectores la espiritualidad vivida y enseñada por Santa Terea, maestra y testigo de un camino de unión y de trasformación del hombre en Dios, que nos acerca al cielo, donde esa unión y trasformación serán plenas.

El Autor, buen conocedor de los libros teresianos, en especial del libro de Las Moradas, propone a La Santa como guía y acompañante de quienes quieran recorrer el camino de una vida cristiana seria, comprometida y en plenitud. y lo hace, a través de un acercamiento profundo al libro teresiano de Las Moradas.

El contenido se compone de una larga introducción. que titula sugerencias para comprender el itinerario. En ella analiza la situación en la que La Santa se encuentra cuando inicia su tarea de escritora y en la que nos encontramos nosotros en la actualidad; nos ofrece una presentación general del significado, y del contenido del libro, todo él centrado en el seguimiento de Cristo, y las relaciones de acercamiento y unión del alma con El. Esta tarea La Santa le encierra en siete momentos, que son las siete moradas de su Castillo interior; pasa después a exponer sucintamente la estructura de cada morada, subrayando los cinco apartados que están presentes en todas y cada una de las moradas teresianas y que son: Dios, Jesucristo, forma de oración, cambio personal y acción. Finalmente señala una serie de indicaciones para visitar las moradas: moverse en ellas con libertad y alegría tener en cuenta la situación personal en la que se encuentre para acudir con y desde ella a una o a otra hasta hacerlas suyas y vivirlas.

En los siguientes capítulos, cada capítulo responde a cada una de las moradas teresianas, analiza todos los elementos que contiene cada una, y los finaliza bajo el título de recuerde con una serie de valores que sobresalen y deben quedar grabados en la experiencia del alma que ha vivido en esa morada. La oración con la que cierra cada capítulo la forma un texto teresiano de la propia morada. Auxiliado por la teología y antropología contemporáneas, el autor nos propone un itinerario espiritual abierto a todos los hombres, porque «el itinerario del castillo da las pautas necesarias para que cualquier creyente, ayudado por el espíritu santo, viva en plenitud la gracia recibida en el bautismo» (p.20) y hacerlo lo más fiel al camino y al ideario de una mujer tan apasionada y apasionante como Teresa de Jesús. En este afán por proclamar la apertura del mensaje teresiano a todos, se encontrarán afirmaciones que chocan y que no todos estarán de acuerdo que reflejen el verdadero pensamiento teresiano enseñado en Moradas. Encuadradas en el pensamiento general teresiano expuesto por el autor, sobre todo a la luz de la afirmación que hemos recogido más arriba, quedarán un tanto relativizadas y clarificadas. Recogemos alguna de esas frases: las séptimas moradas «deben ser las moradas predilectas de los grandes pecadores…acudirán de inmediato a visitarlas los muertos vivientes, quienes buscaron paraísos artificiales en las drogas o hicieron grave daño al prójimo» (p. 247); «El habitante de las séptimas moradas no por ello ha llegado a la perfección moral» (p. 265) «el itinerario espiritual de santa Teresa está hecho para los pecadores, incluso para los muy pecadores» (p. 59).

La impresión muy cuidada con poquísimas y muy insignificantes erratas.

– Segundo Fernández.

Vida y escritos espirituales del Venerable Juan Sanz, carmelita

López Melús, R. Mª.,

Vida y escritos espirituales del Venerable Juan Sanz, carmelita

Amacar, Onda (Castellón), 2008, 197 pp.

Rafael María Melús, tiene la costumbre confesada por él, de aprovechar fechas centenarias de personas sobresalientes en la historia, especialmente de la Orden Carmelitana, para dar a conocer con un libro, el personaje o el acontecimiento que se celebra. y ahora, la Revista de Espiritualidad presenta una prueba de esto. Con ocasión de celebrarse el IV centenario de la muerte del Venerable Juan Sanz (1608-2008), Melús nos ofrece este libro, en el que da a conocer la figura y el talante de este Carmelita, que nace en Onteniente en 1557 y muere en Valencia en 1608. El libro tiene tres partes: a) Su vida, b) Sus virtudes y c) Sus escritos espirituales.

En la introducción, Melús hace hincapié en la primera vida sobre Juan Sanz escrita, cuatro años después de su muerte, por el P. Juan Pinto de Vitoria, que vivió algunos años con su biografiado, y que Melús de ella afirma que «todos los demás que escriban de él se limitarán, casi, a citar lo escrito por el padre Pinto» (p.15) y él no es una excepción. Por eso repite el mismo texto de esa vida. Lo confiesa en la presentación que hace de ella en p. 23. y lo que hace y con buen criterio es presentar por separado estos tres aspectos de la personalidad del Venerable Juan Sanz. Lo que el P. Pinto lo ofrece como un todo, Melús lo presenta en esos tres capítulos, de Vida, Virtudes y Escritos. Además la ha enriquecido con títulos que ayudan a su lectura y descubrir con facilidad la materia que subyace en esos títulos. La tercera parte, la dedicada a los escritos espirituales, la forman los famosos Abecedarios, así titulados por el autor, y una serie de cartas a distintas personas desde su función de director espiritual de las mismas.

El libro se cierra con un apéndice con un titulo un tanto ambicioso, «influjo del padre Juan Sanz» y se dedica a recordar autores que hablan elogiosamente del Venerable Carmelita.

La presentación está cuidada, aunque algunas repeticiones podrían haberse omitido. Creemos que el fin buscado por el autor al escribir este libro está suficientemente alcanzado.

– Segundo Fernández.

Cristianos en la sociedad laica

Gómez Molleda, M. D.,

Cristianos en la sociedad laica.
Una lectura de los escritos espirituales de Pedro Poveda
.

Narcea, Madrid, 2008. 256 pp.

San Pedro Poveda, que fue «san» en Madrid-2003, plaza de Colón para más detalles, escribió mucho o al menos bastante. Como para que se editen diez tomos de obras completas de este sacerdote linarense sesentón, la introducción de las cuales es el presente libro; o sea un extracto para el lector medio de unos tomos para especialistas.

El libro se divide en dos partes: por un lado, el pensamiento del protagonista y como se llevó a la práctica; y, por otro, el contexto de sus escritos. Ambas partes muy acertadas. Empezar entendiendo qué pensaba Poveda y cómo esos pensamientos se materializaron: cómo se pasó de la idea al hecho. y seguir contextualizando los escritos, para entender qué escribió en Covadonga y qué en Guadix (por poner dos lugares importantes en su vida) y qué circunstancias rodearon la creación de su magna obra: la Institución Teresiana, existente en la actualidad y que perpetúa calladamente la idea y la labor de su fundador, el clérigo giennense que supo sentir con su tiempo y ver más allá de él.

No hay que confundir la Compañía de Santa Teresa con la Institución Teresiana. Aquélla la fundó san Enrique de Ossó; ésta la fundó san Pedro Poveda. Aunque las mujeres de ambas sean llamadas «teresianas». Entendámonos: las teresianas de Poveda son laicas; las teresianas de Ossó son religiosas. Ésta es una gran diferencia. Pues Enrique de Ossó hablaba de compañía y Pedro Poveda de obra. De ahí, la importancia del título: cristianos en la sociedad laica. Era un modo, podemos decir, de adelantar la segunda sesión del Vaticano II, en que se trató sobre los seglares o laicos. Claro que el primero es plenamente decimonónico (murió en 1896) y el segundo le sobrevivió aún cuarenta años, estando a caballo entre el xix y el xx. Además fue hijo de su tiempo convulso y perseguidor de la virtud: lo mataron en el 36. Según me consta, sus hijas han intentado poner de relieve la parte más espiritual y la más social (que aquí van unidas), antes que cargar las tintas en lo martirial que, para él, si no una anécdota sí fue la culminación de una vida sostenida en el filo de lo imposible (cf. los capítulos quinto, «Días imposibles», p. 179-210; y séptimo y último, «1932-1936. Tiempo de lucha y prueba», p. 231-254). Alguien dijo que todos los santos fundadores son, en algún momento, apartados de su fundación o que se les hace de menos en algún momento, siendo como son los padres o madres de la criatura. Parece que es la lección de la humildad que han de pasar, quizá para que se pueda probar luego, ante el tribunal eclesiástico para las causas de los santos, que vivieron heroicamente esta virtud.

Se echan de menos una bibliografía final y un índice, al menos de nombres (aunque también sería interesante otro de lugares). Con todo, es una edición limpia y clara, lo que facilita mucho la lectura y la comprensión de las ideas expuestas y de los abundantes textos citados: sus obras y su gran epistolario. Obra de interés para los historiadores de la pedagogía, de la espiritualidad y del sacerdocio españoles.

– Ignacio Husillos Tamarit.