Un camino de confianza y de amor

CLAPIER, J.,

Un camino de confianza y de amor.
El itinerario pascual de Teresa de Lisieux.

Editorial de Espiritualidad, Madrid, 2009, 183 pp.

La palabra «Confianza» encierra en sí todo un conjunto de sentimientos, ideas, modos de vivir y de afrontar la vida con entusiasmo o con desconfianza, temores, miedos, etc. Pero es también la «Confianza» la clave de la vida, con ella se pueden conseguir hasta los más altos propósitos que a vista simplemente humana pueden parecer casi imposibles de alcanzar. Pues gracias a esta firme confianza la pequeña y gran Doctora del caminito, Teresa de Lisieux, pudo alcanzar los más altos estados de la vida mística teniendo como faro en su caminar la firme confianza en Jesús. En el camino que nos ha trazado Teresa de Lisieux, la confianza exige de quien la reclama un tributo de oscuridad, un margen de lo desconocido, un halo de inseguridad. Pero el que entra plenamente en la confianza, nos enseña Teresita, es confiarse necesariamente a otro distinto, es abandonarse plenamente a la voluntad de Dios y confiar en que sus planes no son los nuestros. En definitiva, abandono en la confianza plena en Dios es, nos dice el autor de este libro en su introducción, un misterio de alianza y de amor.

El presente estudio sobre santa Teresa de Lisieux, es una síntesis ampliada de una tesis doctoral presentada en diciembre de 2001 en el Instituto Católico de Toulouse. Al autor se le pedía la divulgación parcial sobre su tesis y se decide a publicar esta obra. La publicación en su original francés data del 2005 y la presente traducción al castellano de la Editorial de Espiritualidad, del amigo, hermano y gran traductor P. Juan Montero OCD, es del año 2009.

Sería muy interesante ampliar el contenido de esta breve recensión exponiendo ampliamente los puntos que trata el autor en su libro, pero esta no será mi intención ya que creo más conveniente concluir mi recensión citando un párrafo del prefacio de esta obra en el que el P. Pierre Debergè, Rector del Instituto Católico de Toulouse, sintetiza muy bien el contenido y la finalidad de este libro con mucha claridad y sencillez, dice así: «Todo está dicho. Sólo nos queda dejarnos guiar por el hermano Jean Clapier a través de un texto que nos acerca asombrosamente a Teresa. No somos espectadores de su camino de fe, sino hermanos o hermanas de aquella de quien uno se puede acordar».

Celedonio Martínez Daimiel.

El don de los años

CHITTISTER, J.,

El don de los años.
Saber envejecer.

Sal Terrae, Santander, 2009, 222 pp.

“¡Qué bellas las hojas envejecidas”, escribe J. Burroughs. “¡Cuán llenos de luz y color están sus últimos días”. Dicen que la apreciación de la vida nos favorece, pero con frecuencia llega tarde. Es bueno descubrir que el cumplir años es un don, no una desgracia. “Esperamos llegar a viejos y, sin embargo, nos da miedo la vejez”, afirma J. Bruyère. “Estamos deseosos de vivir y tememos la muerte”. Nos da miedo envejecer y morir. A esto nos invita la autora de este libro a aceptar la vejez como una parte natural de la vida, como una etapa que es, a no tener miedo. La ancianidad nos confiere sabiduría, y nos ilumina para comprender todas las etapas anteriores.

En la contraportada se nos dice: “Tras examinar las múltiples dimensiones del envejecimiento, abordar la conciencia de rechazo que deriva de sentirse de algún modo al margen de la vida, reflexionar sobre la tentación de aislarse de los cambios que están aconteciendo y sobre la necesidad de permanecer involucrados, etc., describe lo que ocurre cuando las antiguas relaciones terminan y nuevas gentes y retos ocupan su lugar. Habla sobre el miedo al mañana y el misterio de la eternidad -y sobre cómo arreglárselas con todo ello-. El don de los años despliega, pues, un conjunto de temas esenciales que afloran con la edad para llevarnos a la plenitud de la vida, para renovarnos una vez más”.

En la introducción la autora afirma que los destinatarios de este libro son los que están al borde de la “tercera edad”, los que desean reflexionar sobre su envejecimiento y quienes se hallan preocupados por sus padres. Ella escribe de lo que ha visto en las personas mayores con las que ha convivido y lo hace sobre la vida más allá de su dimensión física, fijándose en la dimensión espiritual.

J. Chittister, benedictina, es una de las más célebres escritoras de espiritualidad católica y de las más leídas de nuestro tiempo, desarrolla, brevemente, -en esta obra cuarenta temas: miedo, alegría, adaptación, relaciones, éxito, religión, tiempo, tristeza, sueños, soledad, fe… Y termina con un epílogo donde cita a R. Browning: “¡Envejeced conmigo! Todavía nos espera lo mejor, lo último de la vida, meta de lo primero: nuestros días están en Sus manos…”.

Sólo se vive una vez y por eso “debemos estar dispuestos a desasirnos de la vida que hemos planeado, a fin de disfrutar de la vida que nos aguarda” (E. M. Forster). Sin embargo, Chittister ha llegado a la conclusión de que no es cierto de que sólo se viva una vez, pues cada vida es un mosaico compuesto de múltiples piezas y cada vida es una serie de vidas.

– Eusebio Gómez Navarro.

Cuando todo calla

BÁEZ, S. J.,

Cuando todo calla.
El silencio en la Biblia.

Editorial de Espiritualidad, Madrid, 2009, 203 pp.

En la Regla del Carmen se dedica todo un número al silencio. Sus consideraciones, tan válidas, hacen que su autor, carmelita, haya emprendido en el presente libro la tarea de enriquecer y valorar estas consideraciones de la Regla, y sin duda lo ha logrado con creces. Después de la lectura del presente libro uno puede muy bien entender que la fortaleza, el verdadero asidero de la vida esté en este silencio creador, que nos abre a Dios (cfr. Is 30,15). Una buena introducción la encontramos en el prefacio de Pietro Bovati, que nos lleva a leer con sumo interés el libro, que no defraudará al lector. No estamos ante una secuencia lógica sino ante una descripción fenomenológica de las distintas formas de aparecer el silencio en la Biblia, y de sus diversos sentidos. Hay pasajes del libro en que el análisis del texto es directo, otros en los que una manera de ver el silencio, un aspecto del mismo se avala con pasajes bíblicos. A partir del capítulo quinto, cada capítulo lleva su pequeña conclusión, en la que se recoge lo expuesto que se ha tratado de forma global, y con aplicaciones de sumo interés. El último de los capítulos nos lleva a descubrir el silencio en el que resuena la única Palabra, la que Dios habla al hombre en Jesús, muerto y resucitado. Esa Palabra es la que se proclama en la Iglesia y de la que hay que dar testimonio.

– Francisco Brändle.

El estilo desinteresado de Cristo

Nouwen, H. J. M.,

El estilo desinteresado de Cristo

Sal Terrae, Santander, 2007, 88 pp.

Henri Nouwen, fallecido en 1996, es uno de los escritores espirituales más conocidos y leídos, tanto en el ambiente español como en el americano. La forma de exponer es contagiosa. Si se empieza un libro de este autor no se para hasta terminar. Por otro lado el contenido suele partir del su experiencia en la comunidad de «El Arca» en la ciudad de Toronto.

Hay una expresión que es muy significativa, «movilidad descendente», es la clave para entender estas páginas: «La Palabra de Dios descendió a nosotros y vivió entre nosotros como un esclavo. El camino divino es, en verdad, el camino descendente» (p. 26).

Nuestra mentalidad es la competencia, el éxito y el poder. Las sendas del Evangelio son muy distintas. De hecho, Dios se reveló como un niño, como un predicador de Galilea, sus primeros discípulos fueron unos sencillos pescadores… Pasó haciendo el bien. El estilo de vida de Jesús es muy distinto al de la sociedad de todos los tiempos: «El que quiera llegar a ser grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro esclavo» (Mt 20,26-28).

El libro presenta tres capítulos. El primero es la movilidad descendente como vocación cristiana. El segundo es la tentación de ser competentes, espectaculares y poderosos. El tercero lleva el título de «un corazón despojado de sí», el camino cristiano necesita una disciplina.

Esta pequeña obra está ilustrada con dibujos de Vincent van Gogh que le dan cierta belleza. De fácil lectura, Nouwen nos introduce de una forma sencilla y evangélica en el camino del seguimiento de Cristo.

– Lucio del Burgo.