La amistad de Dios. Santo Tomás de Villanueva.

La amistad de Dios.
Santo Tomás de Villanueva: maestro de espiritualidad agustiniana
GARCÍA ÁLVAREZ, J.,

Guadarrama (Madrid), Edit. Agustiniana, 2010. 160 pp.

«Tomás de Villanueva [1486-1555] es uno de los grandes maestros espirituales del siglo XVI. Su doctrina es la misma de San Agustín adaptada a las circunstancias y a los problemas de su época. Es el fundador de la Escuela Moderna de Espiritualidad Agustiniana. Su influencia tanto pastoral como espiritual ha sido sumamente profunda, y no solamente en su época, sino igualmente en los siglos posteriores. Incluso llega hasta nuestros días» (p. 7). Un ejemplo de ello es esta misma obra, del agustino Jaime García Álvarez, estudioso agustiniano, profesor en diversas facultades teológicas, director de la edición española del Diccionario de San Agustín (Monte Carmelo, 2001) y un sinfín de cargos y entradas bibliográficas más. Estamos en buenas manos al leer este libro, porque el autor, conocedor de la temática y sabedor del estilo que ha de emplear al dirigirse al lector, ha hecho una obra muy clara, sencilla y a la vez profunda, dividida en quince capítulos con títulos muy expresivos, que atraen la atención nada más leerlos: 1. Prepárate para acoger al Señor; 2. Llevas impresa en ti mismo la imagen de Dios; 3. ¡Retorna a tu corazón! En él habita Dios; 4. El portal de Belén: cátedra de la Sabiduría de Dios; 5. Mediante su nacimiento Jesús nos enseña a nacer en el corazón de los otros; 6. En nuestro corazón hay una escala para subir hasta Dios; 7. Asciende en tu corazón para encontrar a Dios; 8. María, madre y modelo de nuestra vida; 9. El Espíritu Santo es el alma de nuestra alma; 10. ¡Grande es el misterio de nuestra fe!; 11. Lo que hemos visto, lo que hemos oído, eso es lo que os anunciamos; 12. Testigos de la misericordia de Dios; 13. Dios continúa naciendo en el hueco de la pobreza; 14. Lo que no compartimos se pudre en nuestro corazón; 15. Dichosos los que trabajan por la paz. En estos quince capítulos y a partir de los textos de este maestro, el autor recorre el itinerario de su teología espiritual.

La clave de interpretación de toda la obra está en el título principal: la amistad de Dios. Desde ahí, surge una corriente atractiva y atrayente que recorre tanto el Evangelio como las homilías del santo obispo, con citas muy generosas por lo general, pues el objetivo es que el Santo hable directamente al lector y, por medio de él, llegue la voz de Dios al corazón del que tenga este libro en sus manos. Porque, no lo olvidemos, es un libro de la colección «Espiritualidad Agustiniana» (nº 3) y llega después de dos tomos sobre la regla de san Agustín y sobre la vida monástica del mismo obispo de Hipona; de ahí, se salta al siglo XVI en el tercer tomo, con este otro obispo, español y proverbial en su trato amistoso con todas las gentes y, en especial, con los pobres. Ése es el espíritu que recorre todo el libro: con notas brevísimas y directas (en p. 10 nota 1 dice el autor de dónde saca las citas: de las obras completas editadas en Filipinas, Manila 188197, 6 vols., y, en menor medida, de las obras completas en francés, París 1866-68, 5 vols., y de los sermones de la Virgen, BAC, Madrid 1952), con una bibliografía final de apenas dos páginas (p. 153-4) que orientan al lector curioso (en esta obra no se necesita más), y con una edición más que manejable, limpia y atractiva. Características necesarias para introducir al lector en los textos y en la espiritualidad de santo Tomás de Villanueva, especialmente a los que la desconocen y también a los que, conociéndola, desean profundizar en ella y seguirse alimentando del testimonio y de la palabra sabia del santo obispo manchego.

– Ignacio Husillos Tamarit.

Una vida sobria, honrada y religiosa

Una vida sobria, honrada y religiosa.
Propuesta para vivir en comunidad
,

EIZAGUIRRE, J.,

Madrid, Narcea, 2010, 162 pp.

He leído varias veces estas páginas que voy a presentar. El tema de este libro ha suscitado en mí un interés especial. Hoy que buscamos nuevos horizontes merece la pena escuchar y pensar las distintas propuestas que se ofrecen.

El autor quiere poner de manifiesto un sueño que lleva acariciando durante muchos años. Estas son sus palabras: “Se trata de una “propuesta de vida” que he querido resumir con estas tres palabras de san Pablo: “sobria, honrada y religiosa”. Tal vez algo de esto encuentre eco en alguno de estos fueguitos que hay repartidos por el mundo” (p. 10).

Un punto de partida que me parece fundamental y que puede ser un buen comienzo de este nuevo estilo de vida es la búsqueda de Dios. En este sentido cita unas palabras de Pedro Arrupe, ex General de los jesuitas y un hombre profético, que me han llamado la atención. “Nada puede importar más que encontrar a Dios. Es decir, enamorarse de una manera definitiva y absoluta. Aquello de lo que te has enamorado atrapa tu imaginación y acaba por dejar su huella en todo. Será lo que decida qué es lo que te saca de la cama por la mañana, qué haces con tus atardeceres, en qué empleas tus fines de semana, lo que lees, lo que conoces, lo que rompe tu corazón y lo que te sobrecoge de alegría y gratitud.

¡Enamórate! ¡Permanece enamorado! Todo será de otra manera” (p. 11).

Este nuevo estilo de vida está caracterizado por una búsqueda apasionada de Dios por medio de la oración en común y otras formas. Me ha llamado la atención lo que dice sobre una vida alternativa y especialmente cuando desciende al silencio, al ayuno y la austeridad. Propone lo siguiente: “un día a la semana para hacer silencio, ayuno y oración. Seguramente nuestras actividades y responsabilidades no nos dejarán estar todo el día en silencio, pero hay otras cosas que sí podríamos hacer en nuestro ámbito personal (no laboral): un día a la semana sin música ni radio, sin televisión, sin Internet, evitando hacer llamadas de teléfono” (p. 38).

Hay otros aspectos interesantes para una vida comunitaria que no podemos comentar. El autor, José Eizaguirre es un religioso marianista, autor de diversos artículos relacionados con la ecología, el consumo y la vida consagrada. Gracias por la experiencia que nos ofrece en el momento actual que se están buscando nuevos horizontes.

– Lucio del Burgo.