Vive agradeciendo. Ahondar en la gratitud

Vive agradeciendo. Ahondar en la gratitud

CHITTISTER, J. WILLIAMS, R.,

Sal Terrae, Santander, 2011, 190 pp.

El presente libro trata de presentar el pensamiento de Chittister y Williams sobre el agradecimiento. Y el título es sugerente, es un mandato: “vive agradeciendo”. Los autores invitan a agradecer al Dios de la vida, no a quejarse. Hay muchos motivos para ello, aunque aparentemente los haya también para quejarse.

Los textos están divididos en tres partes: Descubrir lo que somos, llegar a ser quienes somos y adentrarse en lo desconocido.

Chittister y Williams muestran cómo es posible, con absoluto realismo, asombrarse y prorrumpir en alabanzas ante cuanto ocurre en la vida diaria, a menudo incierta o desalentadora. Sus reflexiones tienen su origen en el convencimiento de que Dios es bueno, y que todo en la vida –incluyendo la duda, la muerte, el conflicto, la riqueza, la pobreza, las divisiones…– contribuye a su manera a dar vida. “La oscuridad revela que no todo crecimiento tiene lugar a plena luz, y que Dios se sirve incluso de nuestra vulnerabilidad y falta de control”.

“¡Alabado sea Alá!”, oyeron los investigadores gritar a los terroristas. Este fue el último sonido que se registró en la cabina del piloto, y era jubiloso y extático. ¿“Alabado sea Ala”?, se preguntó atónita la gente.

¿Qué clase de religión era aquella que consideraba la injustificable destrucción del inocente un acto de alabanza religiosa?

En el último tema sobre Dios, el libro trae la oración de un niño: “Y querido Dios -finalizó el niño su letanía de peticiones nocturnas-, por favor, cuida de ti mismo, porque, si algo te sucediera, estaríamos todos perdidos”.

Dios es bueno y está presente en nuestra vida, pero ¿cómo puede permitir tanto sufrimiento y no hacer nada para impedirlo? ¿Dónde estaba Dios cuando ocurrieron los terremotos, tsunamis, ciclones…? ¿Por qué alabar a un Dios así? Y, después de reflexionar el autor termina con estas palabras: “Aleluya al Dios que exige de nosotros que de nuestro barro hagamos mármol, a fin de sacar todo cuanto podemos ser del aliento de la Nada”. Todo en la vida es don, y al mismo tiempo, desafío y responsabilidad. El agradecimiento surge de una vida de fe y “la fe es un largo aleluya cantado en una noche oscura, cuyo único fin es otra desafiante aurora más”.

Los autores de este libro son: Joan Chittister, OSB., es una religiosa benedictina conocida en todo el mundo por sus escritos sobre espiritualidad durante más de treinta años. Rowan Williams, Arzobispo de Canterbury, ha formado parte de numerosas comisiones teológicas, ecuménicas y educativas y ha escrito abundantemente sobre temas de filosofía, teología, espiritualidad y estética religiosa. Desde su nombramiento como arzobispo se ha centrado principalmente en temas culturales y de diálogo interreligioso.

 – Eusebio Gómez Navarro

Ventanas que dan a Dios. Experiencia humana y ejercicio espiritual

Ventanas que dan a Dios. Experiencia humana y ejercicio espiritual

GARCÍA, J. A.,

Sal Terrae, Santander, 2011, 269 pp.

Dios está vivo, él camina entre nosotros, y en él “nos movemos y existimos”. Así es, porque creemos en un Dios que es «Padre de todo, lo trasciende todo, lo penetra todo y lo invade todo». De esta premisa de fe, tan presente en la espiritualidad ignaciana, parte José A. García para descubrir en las experiencias humanas que conforman la realidad, las ventanas abiertas hacia el descubrimiento y saboreo del amor de Dios Padre a través de personas, acontecimientos y cosas, repensando el misterio desde dentro de la cultura actual, porque todo, fuera y dentro de nosotros, puede convertirse en lugar de encuentro con Dios.

“Este libro hunde sus raíces en la espiritualidad ignaciana”. Como el mundo procede de Dios, Ignacio no querrá ya amar y servir a Dios, sino en la creación. Todo será para él lugar de encuentro con Dios. Él trata de “buscar y hallar a Dios en todas las cosas”. Precisamente, “el hilo conductor que recorre este libro desde su comienzo hasta el final es que Dios es una Presencia real, y que las experiencias humanas, todas ellas, están llamadas a ser ventanas que dan a Él”. Así nos lo indica José A. El mismo afirma que la realidad no es atea y que tampoco lo son nuestras experiencias dentro de ella. Más bien constituyen el umbral de la presencia misteriosa de Dios, siendo su sacramento y las compara con «ventanas abiertas» hacia su contemplación, aunque no podemos olvidar que la realidad también puede esconderlo y ocultarlo. Pero ahí es justamente de donde arranca el proceso espiritual que, perforando la libertad hacia dentro y hacia fuera, puede hacernos transparentes las huellas de Dios.

El autor recoge algunas experiencias humanas básicas para mostrar en ellas el carácter de «medio divino» que esconden, redescubriéndolas como lugar de encuentro y adoración de Dios, de llamada y también de envío.

Al final del libro, en el epílogo, se ofrece como en un espejo, la síntesis de la vida espiritual, a través de Teilhar, Rahner y von Balthasar, una elección que el autor confiesa como «muy personal». Tres grandes figuras que provienen de la espiritualidad ignaciana y a las que les une una pasión ardorosa por buscar y hallar a Dios en todas las cosas. Una búsqueda que José A. García convierte en el objetivo de su libro.

José A. García es jesuita y director de la revista Manresa. Ha publicado varios libros. Creo que en este libro ha cumplido ampliamente uno de sus objetivos que se propone, en cuanto a la lectura se refiere, que “resulte agradable y fecunda”, que ilumine, inspire y provoque para vivir más radicado en Dios.

– Eusebio Gómez Navarro

Escucha su latido. Encuentro con Cristo

Escucha su latido. Encuentro con Cristo

GÓMEZ NAVARRO, E.

Desclée De Brouwer, 2012, 211 pp.

Tal como ocurre en nuestra sociedad con los sondeos de opinión, también Jesús en su día preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» (Mt 16,13); pero a Jesús no le interesaba medir el nivel de su popularidad, sino ver lo que pensaban sus discípulos y, por eso, les lanzó la misma pregunta a ellos.

Jesús nos sigue pidiendo nuestro parecer. Las respuestas varían según las personas, pues cada uno tiene su propia visión de Cristo y ésta, a veces, es un tanto sesgada. Es cierto que cada época y cada persona presenta a Jesús desde su vida y desde

su historia, y a la hora de hablar de Jesús se destacan ciertos aspectos, dependiendo desde dónde se habla: Europa, África, América, Asia. Aunque todos los cristianos creen en Jesús, existe un gran abanico en las cristologías actuales.

El título de este libro es Escucha su latido. Jesús era todo amor, todo bondad, todo corazón y san Juan tuvo la gran suerte de escuchar su latido. Muchos se acercan fríamente a los evangelios desde la mente, sin emoción y, por lo tanto, no perciben ese palpitar amoroso que resuena en el mensaje escrito, en el rostro de un niño, en el del necesitado, en el Universo.

El subtítulo es Encuentro con Jesús. Esta es la pretensión de Eusebio: acercar al lector a Jesucristo, a su vida y a su mensaje, para que descubra a Jesús como el Dios hecho hombre por amor. Quien se encuentra con él, quien opta por él, entra en un nuevo estilo de vida y acepta los valores y los criterios del reino y se convierte en un soñador.

El libro está dividido en seis pequeños capítulos, precedidos por una introducción. Los temas tratados versan sobre Jesucristo, su persona, su rostro, sus sentimientos, sus entrañas de misericordia hacia los pecadores y más necesitados. Él era el buen pastor, la verdad, la vida; el hombre bueno, el amigo de todos, el liberador, el salvador, el que curaba con sus manos, con su mirada, con su presencia. Con su mensaje y su vida nos habló del corazón del Padre, de su amor, de su cercanía a todos, de su reino, de su unión con él. Jesús era el Hijo del Amor. Él invitó a un puñado de gente sencilla a seguirle, a vivir con él, a dar la vida por los demás.

Creo que la temática del presente estudio es de interés para muchas personas, ya que está dirigida al gran público, al hombre sencillo que, a pesar de todos los pesares, sigue buscando un sentido a su vida y quiere caminar tras las huellas del Maestro. «Yo», decía Lamennais, «escribo libros sencillos para gente sencilla». Éste ha sido también el propósito del autor. – Eusebio, carmelita descalzo, tiene publicados en esta misma editorial otros dos libros: Si perdonas, vivirás y ¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora? ¿Por qué no? Sentido del sufrimiento.

– Ezequiel García Rojo

Una mujer en camino

Una mujer en camino,

GÓMEZ NAVARRO, E.,

Monte Carmelo, Burgos, 2012, 267 pp.

En la basílica de San Pedro en Roma, luce una estatua de Teresa de Jesús con una inscripción debajo que reza: “Maestra de los espirituales”. En la mano derecha sostiene una pluma, en la izquierda un libro y su mirada se pierde vuelta hacia lo alto como el que espera la inspiración del cielo. Es doctora de la Iglesia, y más que en dogmas y en teorías, lo es en la praxis. Su testimonio vivido nos entusiasma, nos hace crecer en el anhelo de Dios.

Teresa de Jesús, es, sin duda, una de las grandes mujeres de la historia. “Ocupa un lugar importante en la literatura española por la gracia y facilidad de su escritura y por su enorme capacidad para expresar en un lenguaje sencillo y cotidiano, profundas y complejas experiencias espirituales. Pero además son muchos los que ven en ella, una pionera de los movimientos de emancipación de la mujer por su original forma de vivir la condición femenina” (Juan Martín Velasco).

Teresa es buscadora y andariega, orante y comprometida, amada y amante. Su vida deslumbra y entusiasma, por ser una mujer fuerte, por ser una castellana recia, por ser una andariega incansable y por ser una apasionada de Dios. Muchos corazones se identifican y palpitan al unísono con el de Teresa en ese inmenso amor de Dios.

“Una mujer en camino” es el título de este libro. Teresa fue una mujer en camino, “hizo camino al andar” y en cada recodo de sus andanzas, oró y enseñó a orar. Y de tanto estar y tratar con Jesús, Teresa se convirtió en maestra en el sentido de poder decir y enseñar aquello que aprendía sin cesar en su trato amistoso con el Maestro.

El autor nos habla, a lo largo del libro, de la infancia y la maduración humano-espiritual de Teresa como mujer fuerte, de las virtudes teresianas, de su conversión, del Cristo de Teresa, de sus obras, de su compromiso con la iglesia y de la oración.

Este es un libro sencillo que habla de Teresa, del Evangelio, de nuestra vida. Cristo era “el libro vivo” de Teresa y Teresa es, también, un libro vivo para quienes desean conocer profundamente a Cristo, vivir con él, de él y para él.

– Ezequiel García Rojo