Las categorías de espacio y tiempo en San Juan de la Cruz

NORBERT UBARRI, M.,

Las categorías de espacio y tiempo en San Juan de la Cruz.
La articulación de lo inefable

Editorial de Espiritualidad,
Madrid, 2001, 394 pp.

La presente obra es un estudio que se ha de enmarcar dentro del campo de la crítica literaria. Análisis minucioso y detallado de una dimensión de la obra sanjuanista que hasta ahora apenas había sido tratada. Si a ello añadimos que el autor no se deja llevar por un frío filologismo, logrando ofrecernos un nuevo acercamiento al viejo tema de la inefabilidad mística, nos veremos situados ante una obra casi redonda.

La primera parte del libro tiene un marcado carácter introductorio y recapitulatorio. Partiendo del concepto de mística y contando con los estudios habidos hasta el momento sobre el tema de la inefabilidad, Norbert Ubarri reivindica la superación del silencio místico y la recuperación de la dialéctica. Y ello desde las más variadas disciplinas del lenguaje, pasando por el símbolo y la alegoría, los problemas de la intertextualidad, las relaciones poesía y prosa y los problemas léxicos que surgen al intentar expresar lo inexpresable. La según da parte de la obra es un estudio sistemático de las categorías de espacio y tiempo en el conjunto de las obras sanjuanistas. Tras ofrecerle al lector un breve marco teórico de ambos conceptos, viene lo que constituye el cuerpo central del estudio. Comienza entonces el análisis pormenorizado del espacio y el tiempo en la poesía, tanto en los poemas menores como en los mayores, realizado de una manera sistemática en un poema tras otro. Sigue después un detenido estudio de la categoría espacial en la prosa: aparece entonces la categoría «alma» como concepto espacial en su sentido metafórico, así como las numerosas designaciones empleadas al respecto por San Juan de la Cruz; también se estudia la idea de movimiento, articulada siempre desde la imagen del «camino». El capítulo final de la obra se centra en la concepción temporal que aparece en la prosa sanjuanista, presente tanto en los símbolos como en el léxico.

La comprensión filológica de los conceptos de espacio y tiempo en la mística sanjuanista, especialmente relevante en el mundo de las imágenes, los símbolos y el léxico, logra ofrecer al lector un marco nuevo para profundizar en la obra toda de San Juan de la Cruz desde el ámbito de la filología. Es ésta una de las grandes aportaciones del estudio de Norbert Ubarri. Hoy no se puede interpretar adecuadamente la experiencia mística de San Juan desde la sola espiritualidad. La mística tiene mucho de filología, y sin ella cualquier estudio doctrinal será siempre parcial e incompleto. La obra de M. Norbert viene a apuntalar esa dimensión interdisciplinar que resulta ya irrenunciable en cualquier acercamiento a los escritos de San Juan de la Cruz.

– Juan Antonio Marcos

Comentarios franciscanos al Padrenuestro

MARTÍNEZ RUIZ, C. M.,

Comentarios franciscanos al Padrenuestro

Sígueme, Salamanca, 2002, 198 pp.

Los aficionados a la teología espiritual y los «espirituales» agradecerán el esfuerzo de Carlos Mateo Martínez Ruiz y la acogida de Ediciones Sígueme para entrar en contacto con comentaristas y orantes del Padrenuestro. Llegar al alma de la oración de Jesús siempre apasiona. En esta ocasión se trata de personas cualificadas de la familia franciscana.

Después de unas páginas introductorias, preparadas por el responsable de la edición, desfilan ante nosotros ocho autores, comenzando por Francisco de Asís, que dedicaron algún comentario a la oración evangélica. Antes de dicho comentario se coloca una introducción con detalles de quien escribe y aspectos puntuales del escrito, de gran utilidad para el lector. Finaliza esta primera parte con dos apéndices de interés para percibir la experiencia de paternidad de Dios en los seguidores de Francisco de Asís. El primero comprende una exhortación del propio fundador de los Hermanos Menores. El segundo lleva por título Dos comentarios franciscanos a la parábola del padre bueno (Lc 15). Se trata de dos autores de relieve como son Buenaventura y Pedro de Juan Olivi, muy representativos de la corriente medieval franciscana.

Seguidamente y para concluir el volumen, se nos ofrece un estudio importante —«complementario»— del preparador de la edición. Con dos apartados muy sugerentes: uno sobre la oración en la tradición franciscana medieval y el otro sobre la paternidad de Dios como pietas y passio en la tradición franciscana medieval. En este segundo vuelven de nuevo los nombres de Francisco de Asís, Buenaventura y Pedro de Juan Olivi. Ambos estudios ayudan a conocer mejor la espiritualidad franciscana en relación con el Padre y con la oración del Padrenuestro. Considero, asimismo, un acierto la bibliografía colocada al final.

– Gratiniano Turiño

Abrirse a Dios. La Lectio Divina y la vida como oración

BENNER, D. G.

Abrirse a Dios.
La Lectio Divina y la vida como oración

Santander, Sal Terrae, 2011, 192 pp.

La grandeza del hombre está en su apertura a Dios, nos lo dice la Constitución GS antes de hablar del ateísmo moderno. Esta apertura se encuentra en la relación del natural y sobrenatural en el filósofo Blondel. Continúa esta doctrina el Cardenal jesuita De Lubac. Este tuvo que pasar con todas las tribulaciones del pensamiento que se llamó en Francia Nouvelle Théologie, representada por jesuitas y dominicos de gran valor, De Lubac, Chenu, Congar; Rahner, partiendo de las lecciones que había recibido de Heidegger, nos da el existencial sobrenatural. Estos teólogos no querían el concepto de natural puro.

Hoy más que apertura tenemos que hablar de comunicación. Si tomamos la terminología de Jakobson tenemos que decir que en la comunicación hay un locutor y un receptor y un mensaje. En la Lectio divina el locutor es Dios. Dios me habla en la Biblia. El hombre es el receptor. El mensaje es todo el misterio. El misterio de Dios por el hombre. Moltmann habla de la ontorevelación de Dios.

En la Lectio divina, Dios se abre y revela al hombre. Nuestro autor da mucha importancia a la Lectio divina. El hombre tiene que escuchar la lectura de la Escritura. Dios toma la iniciativa de la comunicación.

Otro medio de comunicarse con Dios nos dice el autor es la oración. En la oración el hombre habla y Dios escucha. Dios recibe las alabanzas, las peticiones del hombre. Tanto la Lectio divina como la oración son una comunicación entre Dios y el hombre. El efecto de esta comunicación es la transformación del hombre. Para la transformación del hombre, este tiene que dejarse modelar por Dios. La Palabra de Dios transforma también la unión con Dios en la oración.

El autor cita a San Juan de la Cruz. Este doctor nos habla mucho de la transformación. El medio en las noches son las virtudes teologales. Es la oración de San Juan de la Cruz “amada en amado transformada” Felicito al autor que ha sabido mostrarnos el sendero para la unión y la transformación en Dios mediante la Lectio divina y la oración.

– Miguel Gutiérrez.