No me escondas tu rostro

GOLUB, I.,

No me escondas tu rostro

Salamanca, Sígueme 1998, 225 pp.

El título de esta obra refleja un deseo, el de ver el rostro de Dios. Cuando se desea ver el rostro de alguien al que se quiere, eso es señal de que se tiene una esperanza en el futuro. Anhelar ver el rostro de alguien es también esperanza. Vivir valorando todo lo que se nos regala, con los ojos abiertos a tantas realidades llenas de riqueza, es sabiduría. Afrontando y desenmascarando el miedo a descubrir la vida tal cual es, y descubrirnos en cada paso, con el anhelo de crecer y amar. Hay un arma mucho mayor que el miedo: el amor, tenemos que ejercitar ese poder del que todos hemos sido regalados.

Meditaciones a propósito de la vida y para enseñar a percibir la vida despiertos. Fundamentalmente una invitación a vivir. Desde la pregunta tan simple de ‘Tú, ¿qué haces?’ somos conducidos a la tarea que a todos nos importa: nada más y nada menos que aprender a vivir. Esta es la idea del libro, que, sin un tema definido, se articula en cuatro partes: Vivir para los amigos; Ama y haz lo que quieras; Para estar alegres; Añoranza del rostro: meditaciones acerca del cuerpo.

Resulta un libro vivo, las reflexiones son ágiles y actuales. Es uno de esos libros para recomendar, de lectura fácil, entretenida y que se puede ir leyendo en ratos aislados.

– Miguel Márquez

Las edades de la vida espiritual

EVDOKIMOV, P.,

Las edades de la vida espiritual.
De los padres del desierto a nuestros días.

Sígueme, Salamanca 2003, 254 pp.

¿Confunde o despista el título? En realidad hemos de leer la obra para captar las edades de la vida espiritual, tal como las desarrolla y describe Evdokimov. Los tres apartados en los que está dividida la obra nos permite captar el significado del título y sus contenidos más importantes: el encuentro, el obstáculo y la lucha, y, los carismas de la vida espiritual y la ascensión mística. Los tres van desarrollando una introducción a la espiritualidad ortodoxa.

Parte el autor de la situación del mundo en peligro de caer en la increencia; muestra el sentido de la fe, recordando los elementos esenciales de la vida espiritual, y pide un esfuerzo constante para transcenderse a sí mismo a través de una ascesis, correspondiente a la vocación universal de un «monacato interiorizado». (En este punto la personalidad de Evdokimov se encuentra acentuada).

Correspondencia entre las edades del psiquismo humano (unidad preliminar del ser humano, conflicto entre los espiritual y lo empírico, y la integración final) coinciden con las tres fases de la vida espiritual.

Es una obra que merece ser leída, al menos para comprender las diferencias existentes entre la espiritualidad de Oriente y la de Occidente. La reseña que presenta de los tres votos (obediencia, pobreza y castidad) nos parece excesivamente «espiritual». Se desconecta de lo terrenal de las tres realidades a las que se refiere.

– Ildefonso Peñas.

Despertar a la libertad

CASTRO FERRER, J. M.,

Despertar a la libertad.
La pedagogía espiritual de Tony de Mello

Santander, Sal Terrae 1998, 145 pp.

Tantos personajes de la historia de la espiritualidad y de la teología cristiana han sido discutidos, malinterpretados, sospechosos, por su novedad, por su innovación, por la originalidad. Tal vez nos encontremos ante un caso parecido, no reconocido hoy por quienes preservan la fe de sus contaminaciones, pero el caso de Tony de Mello, cuya propuesta espiritual es bien conocida de los cristianos de todo el mundo, no es una excepción. No es esa sospecha, sin embargo la que le otorga el crédito que de hecho tiene, sino la forma clara, rica, narrativa, despertadora… de invitarnos a descubrir las fuentes espirituales de la Iglesia. Su ‘atrevimiento’ ha consistido en no despreciar las ricas fuentes espirituales de otras tradiciones, no cristianas, y aprovechar esa secular sabiduría, en lo que apoyan y fecundan el Evangelio, el mensaje de Jesús.

Este libro no es obra de Tony de Mello, sino acerca de su mensaje y su pedagogía. Está escrito con mucha soltura, en tres bloques principales: descubrimiento; despertar y libertad. Con temas internos tan propios de Mello como el sufrimiento, los apegos, el amor, los cambios en la vida, la comunión con Dios, con la realidad y los demás… Todas estas páginas están atravesadas de los cuentos que él mismo iba aportando al hilo de las explicaciones, con esa pedagogía tan certera como eficaz.

Es cierto que hay mucho escrito de Tony de Mello, y sobre él, pero este librillo tiene una trabazón y fluidez que lo hacen no desdeñable y resumen adecuado de la doctrina del sabio de Bombay.

– Miguel Márquez.

La meditación teresiana

SANCHO-FERMÍN, F. J.,

La meditación teresiana

CITeS, Ávila, 2002, 177 pp.

En Centro Internacional TeresianoSanjuanista —CITeS—, con sede en Ávila, estrena con este título su colección Estudios Teresiano-Sanjuanistas. Es fruto de la Semana Teresiano-Sanjuanista que tuvo lugar en mayo de 2002. Los cuatro temas escogidos, dictados por otros tantos especialistas, vienen a responder al hombre de hoy, necesitado de realización personal desde el ejercicio de la interiorización. Los cuatro tienen como maestra-«doctora» a Teresa de Jesús, siempre actual y creíble en los caminos de la meditación y contemplación.

El primero —Rómulo Cuartas— aprovecha las primeras páginas para centrarnos en la necesidad del recogimiento frente a la dispersión reinante. Analiza con serenidad las objeciones y dificultades que se plantean hoy a toda iniciativa orante, pasando a la experiencia y doctrina de Santa Teresa en este tema, y ofreciendo al final una síntesis del método teresiano sobre la oración. Por su parte, F. Javier Sancho ofrece un buen estudio sobre el propio conocimiento de tanta importancia en la pedagogía teresiana de la oración —tarea central, lo califica el autor—. A través de apartados muy logrados, como el que dedica a qué es y en qué consiste el «conocimiento de sí», reserva las páginas finales para una conclusión-síntesis y para fijar en un esquema los elementos más notorios del conocimiento de sí en el libro de la Vida, en las Moradas de Santa Teresa. Pedro T. Navajas dedica su espacio a lo que llamaríamos «pastoral» de la oración, como queda indicado en el título: Técnicas y ayudas para la práctica de la meditación teresiana. En seis apartados hace un trazado completo, muy válido para un aprendizaje y engolosinamiento de la práctica y de la vida de oración, al estilo teresiano, quedando siempre en pie la libertad y la flexibilidad de la Santa para las cosas de oración. El último trabajo viene firmado por Santiago Guerra, exponiendo con buen conocimiento del tema La meditación teresiana en diálogo con el protestantismo. Unas páginas muy estudiadas que ayudan a descubrir la posibilidad de diálogo entre Teresa de Jesús y Lutero, sobre todo, por lo que ambos vivieron y escribieron en torno a la «Humanidad de Cristo».

Estoy seguro que más de un lector, con hambre de espiritualidad sana, encontrará descanso y luz en estas páginas.

– Gratiniano Turiño

La conexión divina. La experiencia mística y la neurobiología

RUBIA, F. J.,

La conexión divina.
La experiencia mística y la neurobiología

Crítica, Barcelona, 2002, 230 pp.

Una obra ambiciosa, pero limitada. Nos abre horizontes científicos y religiosos, «desconectados» casi siempre.

No nos sirven lamentos, sino obras. La neurobiología, por una parte, y la experiencia mística, por otra, encarnan sus contenidos fundamentales. El título ya nos permite captar lo que el autor nos ofrece: la conexión de las estructuras cerebrales con la experiencia mística. O al revés: la conexión de la experiencia mística con las estructuras de nuestro cerebro. Se corresponden ambas. Ante los tipos de realidades (la exterior y la interior o trascendente) Francisco J. Rubia estudia las realidades interiores sin desconectarlas de las exteriores. Realidad interior y exterior, conectadas. Mejor aún: mostrándonos su conexión. ¿Cual es la base neurológica —neurobiológica— de la experiencia mística? ¿Existen en el cerebro estructuras que producen la experiencia de trascendencia? ¿Existen en nuestra psique (sistema límbico) estructuras que al activarlas nos pone en contacto con lo que muchos denominan divinidad? ¿Tiene sentido que en USA (Estados Unidos) se hable ya de «neuroteología»?

Son preguntas que nos presenta el autor, e intenta responderlas. Sus respuestas nos las brinda a través de los siguientes capítulos: 1) El origen de las religiones y el trance estético, 2) La mentalidad «primitiva» y las dos formas de enfrentarse al mundo: pueblos ágrafos y las dos formas de pensamiento, 3) El éxtasis en las religiones mistéricas de la época grecoromana, 4) La búsqueda del éxtasis en Occidente, 5) La búsqueda del éxtasis en Oriente, 6) Características de la experiencia mística, 7) Fundamentos neurobiológicos del éxtasis.

Como la Neurobiología se centra en el estudio y el análisis de las estructuras cerebrales, y como a juicio de F. J. Rubia (p.192), «aún no están completamente dilucidadas con precisión las estructuras que en el cerebro son responsables de la experiencia mística o de trascendencia», el camino por recorrer para alcanzar la otra orilla, o la experiencia mística, hemos de seguir abiertos a lo que las investigaciones recientes, pasadas y futuras nos puedan ofrecer. Las gráficas (pp. 167 y 197) que el doctor Rubia nos presenta, y otras que el lector deberá confrontar nos permiten ver la profundidad a la que nos invita a entrar. Ya la introducción a toda la obra es una buena síntesis de la misma. Los dos mundos psíquicos en los que nos vemos inmersos, el lógico y el emocional, integran el enclave en el que vivimos. Y no podemos renunciar a ninguno de ellos. Los estudios de nuestros dos hemisferios cerebrales (derecho e izquierdo) nos capacitan para entender los mitos, los sueños colectivos, la importancia del lenguaje pre-lógico y de la música, la experiencia religiosa de lo divino, el conocimiento simbólico, la persecución (?) de la ortodoxia a la mística, la privación sensorial y los fenómenos de las alucinaciones, diferencias en las mentalidades de Oriente y Occidente, etc.

Las características de la experiencia mística, que analiza y describe muy bien el autor, exigen una atención especial, así como las conexiones entre Eros y Religión, oposición o convergencia de ambos, fiestas religiosas o profanas, sectas religiosas y su conexión con la sexualidad, lenguaje amoroso en la experiencia mística, conversión y pubertad, experiencia mística «extravertida» e «introvertida», personajes históricos y sus vivencias místicas, etc. Los estudios de W. James, E. D’Aquili, J. Deikman, W. Penfield, Persinger, Roland Fischer, etc., nos ofrecen los fundamentos neurobiológicos del éxtasis. Actualmente hasta se ofrecen y se buscan técnicas para alcanzar la experiencia mística. El doctor Rubia las reseña brevemente.

La obra exige ser leída con atención y captar sus contenidos en ambas laderas: Neurobiología y Experiencia mística. Necesitamos apoyarnos en los estudios de la Neurobiología para, después, ver las conexiones de la experiencia mística con las estructuras cerebrales. No rechazar los grados o niveles de esta posibilidad de conexión. Estamos acostumbrados a ver opuestas a estas dos realidades. No son líneas paralelas sino convergentes. Dios no está fuera de su obra. Como en el «boceto» de Miguel Ángel, el dedo de Dios se conecta con el dedo del hombre. Y entre los dos (Neurobiología y Experiencia mística) se establece la conexión divina que estudia y expone F. J. Rubia. Aún estamos en el amanecer, pero necesitamos despertar. Creer ver y no ver es patológico. La obra de F. J. Rubia ayuda a despertar.

– Ildefonso Peñas